28 de junio de 2016

De las zapatillas al platino ---------------

ADIDAS HOMENAJEA A LIO MESSI
CON UNOS BOTINES ESPECIALES

   La revista argentina "Joyas hoy" en su edición n° 99 de mayo último, página 32 dedicada a "Perlas", junto al comentario sobre el remate del diamante ovalado azul más caro de la historia -28 millones de euros o 32 millones de dólares- publica una noticia referida a nuestro vapuleado Lionel Messi, que bien merece su transcripción textual: "El diseño de la bota de platino se basa en el modelo Messi 15. El logotipo de Messi está hecho de platino real y en la parte trasera de la bota están en relieve los cuatro Balones de Oro y un quinto en platino. En la plantilla de la bota se encuentra escrita la frase "El Más Grande de Todos los Tiempos". Las botas no se comercializarán y serán de uso exclusivo del futbolista culé".
   Un reconocimiento más para este excepcional deportista que como persona, no ha necesitado un casamiento fastuoso, un divorcio escandaloso, vinculaciones con la farándula ni la droga ni se ha erigido en analista político ni juez universal de todo, menos de sus propios desvaríos y papelones.
   Messi es un señor que tuvo una infancia signada por algunas complicaciones en su crecimiento, que logró superar hasta convertirse en un futbolista tan endemoniado en su gambeta como inolvidable por sus logros.
   Pero así es el exitismo argentino, de no perdonar un yerro y encapsular en un histérico olvido las victorias alcanzadas.
   La injusticia enorme, de por sí, es comparar a este modelo con quien nos avergonzara por sus desplantes, vicios y desprecios.
   Hay casos en que es imposible escindir al músculo del cerebro o al alma del corazón.
   No caigamos en juicios exagerados porque cada uno, íntegramente es una persona y Messi es admirable -también íntegramente- como tal.
   No necesita andar abrazando a jeques, presidentes ni tiranos ni que sus piernas endiabladas vayan por una parte y su conciencia por otra.
Gonio Ferrari


27 de junio de 2016

¿Por qué Messi al banquillo? -----------------

"LA PERFECCIÓN LLEVADA AL EXCESO
MUERE DE SATURACIÓN Y HARTAZGO"

   Atendiendo a que mi juicio futbolístico se basa en la más supina ignorancia en cuanto a lo técnico y dejando de lado lo emotivo, quiero desempolvar algunas definiciones ajenas como la del título, que corresponde a Shakespeare.
   Otra muy interesante, de Pearl Buck dice que "El afán de la perfección hace a algunas personas totalmente insoportables".
   Y por último, lo que sostiene Martín Descalzo: "Yo temo mucho que nos hayan educado demasiado para la perfección. Y no es lo malo el buscar la perfección. Lo peligroso es amarla de tal manera que para evitar errores, se termine no en la perfección sino en la más absoluta mediocridad".
   Lo entendamos alguna vez: Messi no es Dios.
   Es un ser humano.
Gonio Ferrari

26 de junio de 2016

S.L.B.: LA HONROSA CLAUDICACIÓN - EL TOBOGÁN FATAL - A 50 AÑOS DE UNA IGNOMINIA - EL GAS INACCESIBLE - LA MEGACAUSA DEL REGISTRO - EL CICLOTÍMICO TRANSPORTE URBANO - LOS HEREDEROS DE LA RAPIÑA - ANIBAL SACÓ SUS FUEROS A PASEAR, etc.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del domingo 26-06-16 emitido por AM580 Radio Universidad de Córdoba.

LA HONROSA CLAUDICACIÓN

 

   Es toda una exageración sostener, como algunos medios lo hacen, que se ha producido una estampida de kirchneristas, empujados por el arrepentimiento de lo ocurrido en los últimos doce años o por haber contribuido de alguna manera al desastre o al desgobierno.
   Pero también y es justo reconocerlo, están quienes no admiten ciertas actitudes de aquellos empecinados en obstaculizar todo lo que se acerque a una investigación sobre los saqueos y otras formas de corrupción, que en una seguidilla interminable y casi alucinante por sus ribetes novelescos, nos viene sorprendiendo día tras día.
   Lo de los legisladores nacionales que se fueron del Frente para la Victoria más se acerca al ejercicio de la supervivencia en la banca, porque si fuéramos terminantes en el análisis, llegaríamos a la certeza que al ser elegidos por el pueblo para ocuparlas, el propietario de cada escaño es el partido -o el frente en este caso- y no cada político individualmente.
   Dejando de lado cualquier especulación política al respecto, se me ocurre que obrando con grandeza no hay derecho alguno para estigmatizar a quienes buscan despegarse de las sospechas, o apartarse de los focos de rapiña que representaron muchos de los altos dirigentes en distintas áreas del poder en la última década, que la historia dirá si fue ganada o perdida, aunque el “boca de urna” de la sociedad ya considera que los argentinos en ese lapso nos acercamos más a la miseria que a la prometida grandeza.
   A veces evaluar, pensar, reconocer y cambiar de rumbo o de pensamiento no significa claudicar, sino rendirse honrosamente a una realidad agobiante para no caer en lo que sí es vergonzante, como lo son el encubrimiento y la complicidad con los actos de vandalismo que se están ventilando.
   Es precisamente nuestro destino el que nos llama a la reconciliación con justicia y sin olvido, mirando hacia adelante pero dejando tras de nosotros un rastro de legalidad y ejercicio del derecho y la moralidad.
   Políticos probos todavía existen, incluso dentro de las filas que están severamente cuestionadas y sería una tremenda injusticia mezclarlos en la misma bolsa con los despreciables que se sirvieron del Estado para enriquecerse y enriquecer a los parientes, amigos y conmilitones.
   No cometamos la imprudencia de afrentar a inocentes o descalificar por el mero hecho de pensar distinto, que fue el estilo impuesto durante esa década, modalidad que generó y profundizó esa maldita grieta en la sociedad argentina que alejó a parientes de parientes, a amigos de amigos …
   Tenemos, respetando su manera de pensar, a enormes talentos en lo científico, en la política, en el arte, en la música, en el deporte y en todos los ámbitos, como para aspirar a una reconciliación que nos allane el camino hacia la grandeza, esa grandeza que soñaron nuestros próceres y buscamos denodadamente.
   No todo aquel que deja el barco debe ser considerado rata.
   Afortunadamente, a esas ratas las estamos identificando…

FALTA DE PREVENCIÓN Y
SOLUCION “POS MORTEM”

   De qué puede servir, ni siquiera de consuelo o de resignación frente a lo inmodificable, conocer de quién fue la responsabilidad de no actuar de manera preventiva, frente a una situación que tarde o temprano, por eso de la vocación transgresora de los argentinos, inexorablemente tenía que suceder.
   De poco y nada sirvieron a lo largo de la historia “No pisar el césped”, “Prohibido escupir en el suelo”, “Se ruega silencio después de las 21 hs.”, “Prohibido descender por la puerta delantera”, “No conversar con el conductor”, “Prohibido fumar” y otras advertencias o imposiciones por el estilo, que no se respetaban ni se respetan en ningún estrato de la sociedad.
   El drama de la jovencita que murió al golpearse mientras creía divertirse sanamente en el ondulado techo de un museo en el Parque Sarmiento, ya ni siquiera es un penoso llamado de atención por lo tardío, desde el momento que la dolorosa consecuencia es irreversible.
   Podemos sostener que la responsabilidad mayor está en la familia; en quienes siendo los más cercanos a la preadolescente no le advirtieron del peligro, no conocían su destino, la dejaron ir sola o ignoraban que ese lugar había sido con anterioridad el escenario de otros episodios, sin que se llegara a un desenlace fatal.
   Es posible cargar la culpa a la irresponsabilidad e inexperiencia de la jovencita, o cometer la tontera de acusar a los arquitectos que diseñaron y dirigieron la construcción de esa estructura vecina al inútil faro sin mar, ya que husmeando en la descripción del Centro Cultural y Archivo Histórico Provincial, textualmente se consigna que “el proyecto busca simular las olas del mar que rodean al faro…”
   Lo proyectaron y erigieron para que tuviera techo y no pista de riesgoso esparcimiento.
   Pero Selene murió allí, gozando con su luminosa emoción de niña feliz y alegre, cuando en realidad le estaba haciendo señas de inocente satisfacción a una tragedia que seguramente no estaba en sus planes de amplio y venturoso futuro.
   Ya está dicho que de nada sirve buscar culpables, pero es oportuno resaltar una vez más que algo parecido al desprecio por la vida, se manifiesta cada vez que surge esa maldita costumbre de las soluciones post mortem que no consuelan ni le devuelven a nadie la vida, porque esa muerte se pudo haber evitado.
   La custodia preventiva y permanente debiera haberse dispuesto después del primer episodio, o modificar la estructura de manera tal que desalentara su incorrecta, temible e irresponsable utilización. Con toda certeza que en pocos días más, acallado el estrépito mediático, desaparecerá la consigna policial tardíamente ordenada, hasta la reiteración de otro hecho de gravedad. Igual que en los sectores donde azota el hampa o en los puntos de la ciudad donde sus vecinos se organizan para exigir vigilancia y seguridad.
   Pero si hilamos un poquito más fino, llegaremos a la conclusión que la culpa es del detestable faro inútil, que necesitó un mar de hierro y hormigón para disfrazarse de necesario o decorativo, mofándose de las reales necesidades, urgencias y prioridades de la sociedad cordobesa.
   Todo esto continuará sucediendo mientras a los malos, viejos o cansados políticos que embriagados de poder agotaron su imaginación, se les siga ocurriendo incursionar con sus devaneos demagógicos en las praderas del delirio.
   Un delirio que dolorosamente y en definitiva, se cobró la vida de una inocente.

A MEDIO SIGLO DE UNA IGNOMINIA


   Pasado mañana recordaremos con pesar que medio siglo atrás, la soldadesca del onganiato junto a un periodismo golpista y luego arrepentido, encarnado entre otros por Jacobo Tímerman y Tomás Eloy Martínez y la ayuda de algunos sectores clericales, derrocó de la Presidencia de la Nación al más cruzdelejeño que porteño Dr. Arturo Umberto Íllia.
   Hasta la Casa Rosada se llegó un contingente militar que previamente había aterrorizado a los pocos transeúntes de la fría noche con su despliegue de tanques, camiones, ametralladoras y toda la parafernalia pagada por el pueblo pero utilizada para atacar a la democracia, como casi siempre ha venido ocurriendo.
   Fue el coronel César Luis Perlinger el encargado por sus superiores de amenazar con un desalojo armado y violento al presidente constitucional Dr. Íllia, quien le reprobó tal actitud tratándolo de vulgar sedicioso, que deshonraba el uniforme.
   Penoso fue este tramo de nuestra historia en que prevalecieron la violencia instaurada desde el poder de las armas, con absoluto desprecio por las libertades, luego de derrocar a un gobierno que entre otros logros, hizo crecer el producto bruto interno en alrededor de un 10 por ciento en cada uno de los tres años en que duró la democracia.
   Por primera y es para estimar que por única vez, el presupuesto para educación superó el 25 por ciento.
   Así y todo los estudiantes universitarios en todo el país fueron duramente reprimidos y numerosos científicos, intelectuales, investigadores y académicos  terminaron siendo condenados al exilio.
   Onganía tuvo relaciones carnales con  las corporaciones y ya ataviado como tiranuelo con pretensiones monárquicas les otorgó a los sindicatos el manejo discrecional de las obras sociales y le obsequió a jueces la eximición del pago del impuesto a las ganancias.
   Desde entonces se acentuó la tendencia en la mala dirigencia sindical, de utilizar al gremio y a sus trabajadores como trampolín para sumergirse en el mundo empresarial y amasar cuantiosas fortunas, pésima costumbre que aún ahora goza de lozana vigencia.
   Y los capitostes de la justicia, ya de por si en la mayoría de los casos reservada a la alcurnia y los apellidos patricios, pasaron a conformar el privilegio de su propia casta que desterró la obligación moral de tributar impuestos y gozar de otras prerrogativas que irritan a la sociedad.
   Aquellos trasnochados que falsamente en nombre de una Patria que no representaban sino
que injuriaban, terminaron con un gobierno democrático que estaba mostrando señales de mejoras en lo económico, político, educacional y en otros aspectos de la vida ciudadana, claudicó en sus falsos objetivos y terminó siendo parte de una interna militar que lo cocinó en su propia salsa.
   Recordemos a Íllia en su grandeza, honestidad y humildad, hombre probo, respetuoso y progresista que hasta permitía el diario insulto de sus opositores que lo ridiculizaban y descalificaban como gobernante, porque nunca se rindió a los designios de las corporaciones ni de las componendas entre el poder y la dirigencia sindical…
   A medio siglo de aquel delirio uniformado, el homenaje que merece un grande de nuestra historia como lo fue el médico Arturo Umberto Íllia, ejemplo y modelo digno de ser imitado.
   Y colocado también en el sitial de prócer que bien conquistó.

EL PRECIO DEL GAS, MÁS
QUE UNA EXAGERACIÓN


   El 25 de febrero de este año,  la agencia oficial de noticias Telam dio a conocer una información relacionada con las reservas  de petróleo y gas en nuestro país. Las cifras que se consignan, aportan datos alentadores y es por eso que bien vale reproducir textualmente la nota:
   “Las reservas comprobadas de petróleo en la Argentina volvieron a aumentar en 2015 por segundo año consecutivo, y las de gas ascendieron por tercer año, según un análisis sectorial de la calificadora de crédito FixScr. La firma, afiliada a FitchRatings, consigna que la estimación para el año pasado “no incluye descubrimientos de reservorios no convencionales de años recientes”.
   Fix cita como fuentes que confirman la tendencia ascendente al Ministerio de Energía y Minería, el Departamento de Energía de Estados Unidos (EIA, por su sigla en inglés) y datos propios. Según la estimación, las reservas petroleras se situaron en 2015 en un nivel prácticamente similar al de cinco años atrás, algo más de 2.500 millones de barriles, luego de haber caído en 2013 hasta 2.300 millones.
  
Las reservas comprobadas de gas, en tanto, pasaron de 2 mil millones de barriles equivalentes de petróleo en 2012 a 2.260 millones el año pasado, de acuerdo con los cuadros elaborados por Fix. La agencia reproduce también datos atribuidos al Ministerio de Energía, según los cuales la producción petrolera nacional se mantuvo durante 2015 en 200 mil millones de barriles, un nivel similar al del año anterior.
   La producción de gas, por su parte, se habría elevado a 270 millones de barriles equivalentes de petróleo, lejos aún de los casi 300 millones de 2010, pero 3,4% por encima del dato de 2014”.
   Entonces vale preguntar, más allá de los intereses personales que pueden mover al actual Secretario de Energía y Minería de la Nación, ingeniero químico Juan José Aranguren, estrechamente -y por muchos años- vinculado con Shell: si estamos tan bien cubiertos en reservas, ¿por qué entonces el desmesurado aumento en el precio de esos combustibles para consumo ciudadano?.
   Y otra por las dudas: ¿Por qué si en el Sur y en otros puntos del país se ventea el gas, lo compramos en el exterior a valores por encima del precio de mercado?
   Un par de preguntas de la ciudadanía que requieren urgente respuesta del poder a nivel nacional.

LA MEGACAUSA DEL REGISTRO

   Con el título de: “Otro abogado preso en la megacausa”  se conoció el martes pasado la detención de un profesional al que se le imputan, según se lee, delitos relacionados con el ejercicio de la función pública, todos ellos -siempre según referencias del matutino que publicara la noticia- alrededor del año 2013 y en la jurisdicción de Punilla.  
   Cabe preguntarse, sin introducirnos en el caso, pero haciendo uso del elemental sentido común: ¿Qué relación tienen estos hechos con la causa del Registro? Según un informe elaborado por la propia provincia de Córdoba, esta causa se ocupó de supuestas estafas cometidas en el seno del Registro de la Propiedad desde tiempos inmemoriales hasta el  año 2006, momento en que fue intervenido por el gobierno que aún continúa en función.
   Debido a que las autoridades nombradas pertenecen  a la misma gestión, es de suponer, y así lo publicita el gobierno, que ningún ilícito ha podido cometerse dentro de la Institución desde aquella fecha, hace ya más de 10 años.
   Entonces, ¿Qué tiene que ver con la causa  del Registro el manejo de deudas, o la administración de funciones públicas en otro municipio y en el año 2013? ¿Cómo intervino el Registro de la Propiedad  en este caso? ¿Qué responsabilidad tienen sus actuales autoridades nombradas por el gobierno en curso? ¿Se pueden pasar por alto la jurisdicción y el juez natural que marca la ley para asignar arbitrariamente nuevas causas a la comisión especial de la causa Registro? ¿Por qué se pretende generar un crisol de causas que mantengan  siempre vivo este monstruo? ¿A quién o quiénes favorece semejante decisión?.
   Son demasiados, groseramente demasiados, muchos de los interrogantes que aún aguardan justicia.

EL CAPRICHOSO TRANSPORTE URBANO


   Días pasados comentábamos que el tácito o no tan así caratulado acuerdo entre la dirigencia de UTA y la FETAP, haría que de alguna manera se modificara la tarifa del viaje en ómnibus urbanos, y eso fue lo que ocurrió, al estilo Hood Robin porque le sacaron el subsidio al pasajero y se lo regalaron a los empresarios.
   Pero la trampa por lo que se advierte ha sido doble y también anunciamos que ocurriría y fatalmente la realidad nos dio la razón, cuando desde este espacio sostuvimos que junto al aumento, habría una quita en la calidad del servicio con la consecuencia de mayores utilidades para los dueños de las empresas.
   Es notable cómo ha disminuido la cantidad de unidades afectadas a las prestaciones y eso ocurre por la impunidad empresaria de saber que los controles no existen, y por eso las frecuencias se han distanciado y el sufrimiento de los usuarios es mayor con las inclemencias del tiempo.
   Solo para citar un ejemplo, en una de las líneas de trolebuses donde corrientemente se utilizaban 15 unidades, se hizo una reducción a ocho -casi la mitad- duplicándose los tiempos de espera.
   Esto se repetirá hasta el cansancio, mientras el poder concedente que es la Municipalidad de Córdoba, no ejerza su facultad de controlar y sancionar el incumplimiento de las condiciones establecidas en la concesión.
   Y otra, rogar que los pasajeros, sostenedores de este sistema ciclotímico, no pierdan la paciencia …

LOS HEREDEROS DE LA RAPIÑA


   No nos enojemos como padres si nuestros hijos, llevados por algunos sureños malos ejemplos, nos reclamen nuestra obligación de dejarles como herencia, al menos 25 millones de dólares libres de impuestos y a disposición de ellos cuando partamos para no regresar.
   Es que esas conductas asumidas por algunos afortunados mayores, grandes ahorristas, han calado hondo en nuestra sociedad cuya perplejidad se renueva día a día a medida que trascienden algunas ventajosas operaciones monetarias realizadas por quienes estuvieron muy estrechamente ligados al poder kirchnerista durante más de una década que para ellos, sin duda, consideraban ganada.
   Lo de los hijos de Lázaro Baez -el que se levantó y curró- ya deja el terreno de la sorpresa

para ingresar a los predios de la rapiña lisa y llana, que sobrepasaba nuestras fronteras para aquerenciarse en donde no preguntaban por el origen de las cuantiosas sumas.
   Ya sé … y lo estoy escuchando a Max.
   Dirán que Macri hizo lo mismo con 15 palos verdes que incluso no recordaba que existían en sus cuentas…
   Entonces, no hay que temerle ni esquivarle a la Justicia y entregarse a ella, mansamente y si es con la conciencia tranquila, mucho mejor, sin hijos ni entenados, aunque sea Presidente de la Nación.
   Es la única manera de engrandecer a la democracia y obtener el rango de república respetable.

ANIBAL  ANDA PASEANDO SUS FUEROS



   Aníbal Fernández siempre fue un tipo de mucha suerte, porque cuando alguien le preguntaba por sus riquezas, nunca ocultaba que semanalmente ganaba a la quiniela o que lo acompañaba la buena fortuna cada vez que visitaba un casino.
   Así y todo, si había -y aún hay- una palabra que le despertaba una alergia incontenible e imposible de disimular, era y es cuando le mencionan la palabra “efedrina”, a la que el bigotudo maldice por existir en el diccionario.
   Gente de afuera que cayó en desgracia internacional se acordó de las vinculaciones del ex hombre fuerte “K” y anticipó que cuando estuviera en el banquillo declarando después que lo extraditaran, ventilaría las relaciones del ex super ministro con la sustancia tan necesaria para la elaboración de esa porquería que le llaman droga y que por desgracia manda en muchos de los niveles de la sociedad argentina.
   Y como siempre la suerte acompañó al bueno de Anibal, esta vez no fue la excepción y justo el día en que se conocía lo que el hampón detenido anticipó en Paraguay, le surgió un imprevisto viaje a la que posiblemente sea su madre patria: tomó un avión y voló a Inglaterra.
   La suerte por ahora lo sigue acompañando a Fernández, porque sacó a pasear sus fueros más allá de nuestras fronteras, desde donde le resultaría complicado regresar.

   Y si tiene tranquilidad de conciencia, ¿se animaría a renunciar a la protección de esos fueros para comparecer ante la ley que lo juzgue?

24 de junio de 2016

SI TANTAS RESERVAS TENEMOS, ES PARA ASEGURAR QUE EL PRECIO DEL GAS ES MÁS QUE UNA EXAGERACIÓN

   El 25 de febrero de este año,  la agencia oficial de noticias Telam dio a conocer una información relacionada con las reservas  de petróleo y gas en nuestro país. Las cifras que se consignan, aportan datos alentadores y es por eso que bien vale reproducir textualmente la nota:
   “Las reservas comprobadas de petróleo en la Argentina volvieron a aumentar en 2015 por segundo año consecutivo, y las de gas ascendieron por tercer año, según un análisis sectorial de la calificadora de crédito FixScr. La firma, afiliada a FitchRatings, consigna que la estimación para el año pasado “no incluye descubrimientos de reservorios no convencionales de años recientes”.
   Fix cita como fuentes que confirman la tendencia ascendente al Ministerio de Energía y Minería, el Departamento de Energía de Estados Unidos (EIA, por su sigla en inglés) y datos propios. Según la estimación, las reservas petroleras se situaron en 2015 en un nivel prácticamente similar al de cinco años atrás, algo más de 2.500 millones de barriles, luego de haber caído en 2013 hasta 2.300 millones.
   Las reservas comprobadas de gas, en tanto, pasaron de 2 mil millones de barriles equivalentes de petróleo en 2012 a 2.260 millones el año pasado, de acuerdo con los cuadros elaborados por Fix. La agencia reproduce también datos atribuidos al Ministerio de Energía, según los cuales la producción petrolera nacional se mantuvo durante 2015 en 200 mil millones de barriles, un nivel similar al del año anterior.
   La producción de gas, por su parte, se habría elevado a 270 millones de barriles equivalentes de petróleo, lejos aún de los casi 300 millones de 2010, pero 3,4% por encima del dato de 2014”.
   Entonces vale preguntar, más allá de los intereses personales que pueden mover al actual Secretario de Energía y Minería de la Nación,  ingeniero químico Juan José Aranguren, estrechamente -y por muchos años- vinculado con Shell: si estamos tan bien cubiertos en reservas, ¿por qué entonces el desmesurado aumento en el precio de esos combustibles para consumo ciudadano?.
   Y otra por las dudas: ¿Por qué si en el Sur y en otros puntos del país se ventea el gas, lo compramos en el exterior a valores por encima del precio de mercado?
   Un par de preguntas de la ciudadanía que requieren urgente respuesta del poder a nivel nacional.
Gonio Ferrari


23 de junio de 2016

Lo de siempre -----------------------------------------------------

LA SOLUCIÓN POST MORTEM PARA EL CASO DE
UNA JOVENCITA QUE MURIÓ POR NEGLIGENCIA 

El innecesario faro sin mar requería la presencia
simbólica de olas y el cemento  suplantó al agua 
salobre. Esa fue  la  tumba de una niña inocente

   De qué puede servir, ni siquiera de consuelo o de resignación frente a lo inmodificable, conocer de quién fue la responsabilidad de no actuar de manera preventiva, frente a una situación que tarde o temprano, por eso de la vocación transgresora de los argentinos, inexorablemente tenía que suceder.
   Poco y nada sirvieron a lo largo de la historia “No pisar el césped”, “Prohibido escupir en el suelo”, “Se ruega silencio después de las 21 hs.”, “Prohibido descender por la puerta delantera”, “No conversar con el conductor”, “Prohibido fumar” y otras advertencias o imposiciones por el estilo que no se respetaban ni se respetan en ningún estrato de la sociedad.
   El drama de la jovencita que murió al golpearse mientras creía divertirse sanamente en el ondulado techo de un museo en el Parque Sarmiento, ya ni siquiera es un penoso llamado de atención por lo tardío, desde el momento que la dolorosa consecuencia es irreversible.
   Podemos sostener que la responsabilidad mayor está en la familia; en quienes siendo los más cercanos a la preadolescente no le advirtieron del peligro, no conocían su destino, la dejaron ir sola o ignoraban que ese lugar había sido con anterioridad el escenario de otros episodios, sin que se llegara a un desenlace fatal.
   Es posible cargar la culpa a la irresponsabilidad e inexperiencia de la jovencita o cometer la tontera de acusar a los arquitectos que diseñaron y dirigieron la construcción de esa estructura vecina al inútil faro sin mar, ya que husmeando en la descripción del Centro Cultural y Archivo Histórico Provincial, textualmente se consigna que “el proyecto busca simular las olas del mar que rodean al faro…”

 Lo proyectaron y erigieron para que tuviera techo y no pista de riesgoso esparcimiento.
   Pero Selene murió allí, gozando con su luminosa emoción de niña feliz y alegre, cuando en realidad le estaba haciendo señas de inocente satisfacción a una tragedia que seguramente no estaba en sus planes de amplio y venturoso futuro.
   Ya está dicho que de nada sirve buscar culpables, pero es oportuno resaltar una vez más que algo parecido al desprecio por la vida, se manifiesta cada vez que surge esa maldita costumbre de las soluciones post mortem que no consuelan ni le devuelven a nadie la vida, porque esa muerte se pudo haber evitado.
   La custodia preventiva y permanente debiera haberse dispuesto después del primer episodio, o modificar la estructura de manera tal que desalentara su incorrecta, temible e irresponsable utilización. Con toda certeza que en pocos días más, cuando se acalle el estrépito mediático, desaparecerá la consigna policial tardíamente ordenada, hasta la reiteración de otro hecho de gravedad. Igual que en los sectores donde azota el hampa o en los puntos de la ciudad donde sus vecinos se organizan para exigir vigilancia y seguridad.
   Pero si hilamos un poquito más fino, llegaremos a la conclusión que la culpa es del maldito faro inútil, que necesitó un mar de hierro y hormigón para disfrazarse de necesario o decorativo, mofándose de las reales necesidades, urgencias y prioridades de la sociedad cordobesa.
   Todo esto continuará sucediendo mientras a los malos, viejos o cansados políticos que embriagados de poder agotaron su imaginación, se les siga ocurriendo incursionar con sus devaneos demagógicos en las praderas del delirio.
   Un delirio que dolorosamente y en definitiva, se cobró la vida de una inocente.
Gonio Ferrari

19 de junio de 2016

S.L.B.: EL DÍA COMERCIAL DEL PADRE - HOMENAJE A LOS ESCONDRIJOS Y AL TIO PATILLUDO - EL DIA DE NUESTRA ENSEÑA NACIONAL - ¿DELINCUENCIA CONTROLADA? - LA MEGACAUSA Y EL ENSAÑAMIENTO - ARREPENTIDOS, UNIDOS Y SIN LA GRIETA - LA ELECCIÓN EN RIO CUARTO, etc.

 Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 19/06/16 emitido por AM580 Radio Universidad de Córdoba.

DIA COMERCIAL DEL PADRE

   Antes que nada, mi posición personal de siempre frente a estas celebraciones impuestas por el consumismo que cuando es exacerbado, moviliza multitudes ansiosas de endeudarse en la mayoría de los casos abusando del dinero plástico que genera lamentos cuando llega el resumen.
   No hagamos de la paternidad una simple cuestión de números, pero si encaramos para ese lado, veamos un caso que puede ser emblemático, y no sé si imitable.
   Un tal Igor Vassilet, corpulento granjero ruso, le provocó a su esposa allá por 1816 nada menos que 27 embarazos, varios de ellos múltiples para llegar a una nutrida descendencia de 69 hijos.
   La señora rusa -única mujer que habitaba por esas heladas lejanías- estuvo embarazada 20 años y 3 meses de su vida, lo que llevó a que el pobre Igor se pasara 1.080 días en cuarentena, equivalentes a ¡tres años! de obligada abstinencia y castidad.
   Venancio es un vecino de Villa La Mosca, en los suburbios de un pueblito cordobés, que en 25 años de matrimonio flojo de papeles y con la misma mujer, tuvo un solo hijo.
   Venancio es tan padre como lo fue Igor.
   Más allá de las sensiblerías que se escuchan y se miran en radios y pantallas por estos días, es que prefiero hablar más como hijo que como padre en un día tan especial, despojándolo como les apuntaba al principio, de sus costados comerciales.
   Y me parece atinado que de los padres, o de su padre, hablen mis hijos, un par de tesoros que me regaló la vida con el imaginable amor.
   Mi Viejo el “Coco” Ferrari como muchos lo conocían, era un laburante empedernido, adicto al esfuerzo, al sacrificio y al compromiso, que fue guarda de tranvía, vendía apuestas en el hipódromo, empleado administrativo en la vieja Casa Vives de la calle Dean Funes y se murió demasiado joven a los 42 años, cuando había llegado a ser administrador del actual Hospital Córdoba que por entonces se llamaba Eva Perón.
   El Coco era un apasionado, buena persona, peronista de los de antes, respetuoso, decente y de excelente y contagioso humor.
   En homenaje a su memoria necesito agregar que le encantaban las bromas, las morochas de ojazos oscuros y los sanos entreveros de luchita a los almohadazos con los cuatro vándalos que éramos sus hijos.
   Pero se fue, partió, dejó de ser materia y se transformó en recuerdo y en ejemplo.
   Prefiero extrañarlo y atesorar en el alma al tipo vital, enérgico, risueño, fanático del trabajo, buscando siempre algo para hacer que le sumara para equilibrar el presupuesto.
   No es para convocar a una nostalgia que viene sola, con su dulce carga de momentos únicos, porque no es malo extrañar o llorar al que se fue, aunque es más positivo recordarlo vivo y homenajear sus valores que fueron guía para sus hijos.
   Y si hoy lo tiene cerca a su Viejo apriételo. abrácelo, béselo y si todavía no es pelado despéinelo y dígale solamente esa breve, seductora y maravillosa palabra: Papá …
   Y aunque le regale solamente amor y el merecido agradecimiento, no se imagina lo mágico, pero mágico en serio, que es escucharla.


REFUGIO PARA “LA BURRA” Y
HOMENAJE AL TIO PATILLUDO


 En la marginalidad del hampa se utilizan términos que han superado al lunfardo y que sin llegar a constituir un “slang” como el que aplican en los bajos neoyorkinos o en los suburbios londinenses, no deja de inspirar curiosidad cuando trascienden y la sociedad en su conjunto se entera de su existencia.
   Esconder algo valioso que ha sido malhabido, aún se practica en pozos cavados y aislados del agua, la tierra y la humedad, debajo de un mosaico determinado cuya ubicación en la casa “aguantadero” es conocida por unos pocos “beneficiarios” del botín. Allí también se esconden armas y municiones.
   Son asimismo parte de viejas historias los amuramientos, que es cerrar cavidades en las paredes como si fuera un muro normal, en casos empapelado o coquetamente pintado, a donde las novelas policiales refieren que incluso dejaron a más de un ser humano condenado a una espantosa muerte entre sordos alaridos, decretada por los integrantes de la gavilla.
   Otra de las maneras de aislarse de pruebas comprometedoras como es la tenencia de dinero “físico” en papel contante y sonante o metálico, solía ser habitual en los funcionarios venales de algunos países africanos o fuera de esa geografía, no tan importantes en el concierto mundial: gestionaban cuentas en Suiza donde les ofrecían absolutas garantías de secreto y discrecionalidad y allí dejaban el producto de sus fechorías.
    En varios casos fue una buena manera de preservar el dinero hasta que se dieron algunas situaciones más que curiosas, producto de la mafia que, aunque pocos lo hayan creído, existía entre los helvéticos que al conocer acabadamente el origen delictivo de esos fondos, cuando se los iban a reclamar negaban su existencia y el valor de algunos acuerdos firmados, a la vez que amenazaban con hacer conocer esa situación en los países saqueados por sus desleales ex gobernantes. Y se quedaban con todo y los “pícaros” angurrientos sin derecho ni ganas de protestar.
  
Es probable que existan mil maniobras distintas surgidas de la necesidad de ocultar dinero y la imaginación y creatividad de los delincuentes fueron llevadas a la práctica cuando se conocieron tantas grupos terroristas o del fundamentalismo religioso de cualquier color.
   Panteones, nichos, sillones, ataúdes, entretelas de sobretodos, arcones blindados, anaqueles de heladeras, barriles con oscuros líquidos y doble fondo, paneles interiores de vehículos, quillas de barcos, ruedas de aviones y en centenares de lugares inimaginables se escondieron fortunas cuya recuperación corrió suerte diversa y no existen estadísticas al respecto.
   En viejas capillas de siglos atrás, oratorios, iglesias y catedrales seguramente contaban con espacios secretos para esconder tesoros al resguardo de los pillos.
   Viajando en el tiempo, sabemos ahora que “la burra” es el nombre que para los  “soldados de la causa” enrolados en la corriente depredadora de los “K” -sin dejar de reconocer que también había algunos decentes- tenían los dineros producto de coimas, “retornos” y otras maniobras que se perpetraron a lo largo de la década ganada (que lo fue para muchos) para apropiarse de fondos del tesoro nacional, mientras declamaban sus intenciones destinadas a los desposeídos y marginados, con el mentiroso rótulo de la inclusión social.
  Lo del Ing. López no es un hecho aislado, como lo demuestra la historia que recién se está escribiendo en borrador, ni es el producto de una “operación” como lo delira la impune y cloacal bocaza de doña Hebe, ni el infantil desconocimiento acerca de esa rapiña por parte de De Vido, de la Señora Que Ya Fue o de la ciega, nostálgica y sorda militancia del fracaso.

   Se trata del “dinero físico” que embriagaba a El Que Partió, a quien le encantaba verlo, olerlo y abrazarlo emulando a lo que de chicos pensábamos que era una fantasía, cuando mirábamos en las revistas al Tío Patilludo nadando en su piscina repleta de dinero.
   La Justicia, aunque no es tanto que haya pisado el acelerador, al menos ha soltado el pedal del freno y viene apurando las acciones tendientes a poner en claro lo del convento de las monjitas, que es solo un resonante episodio por sus características, pero que en lo cuantitativo y a la luz de lo que se viene ventilando, no sería otra cosa que “un vuelto”.
   López no está loco pese a que la endeble defensa de la cumbiera tienda como siempre a
 farandulizar la situación y le haya aconsejado que obrara como tal. Lo bueno es que por lo general la cercanía de una celda frunce el que te dije, afloja memorias y destroza silenciosos pactos.
  
Y si De Vido y la Señora Que Ya Fue sostienen que ignoraban  las oscuras maniobras de su empleado jerarquizado y de absoluta y añeja confianza, no deja de ser un insulto hacia la propia y pretendida inteligencia de ambos. Y en cuanto a las monjitas destinatarias de tantas limosnas, visitas y regalos, el mismísimo Papa Francisco debiera activar sus mecanismos de sospechas, esos mecanismos que cualquier alto dignatario posee.
   “La burra” que ya está a buen recaudo en manos de la Severa Imparcialidad, tuvo el destino que merece un pueblo sufrido, engañado, saqueado y ofendido por quienes soñaron con tener en sus vastedades geográficas, mil piletas como la del Tio Patilludo.

¿DELINCUENCIA CONTROLADA?


   Dejando de lado la postura asumida por el actual Jefe de Policía de no aparecer en los medios o de seleccionar a sus interlocutores, es entendible tal actitud, en la inteligencia de suponer que no enfrenta a la opinión pública simplemente porque no tiene respuestas a todas las preguntas que la sociedad a través de esos medios, necesita plantearle.
   Aunque en verdad, la mejor respuesta es la que menos seduce a las autoridades, que es la realidad que vivimos los cordobeses, condenados a ver el crecimiento del hampa sin que se avizoren cambios con los remiendos que se hacen, intentando convencernos que se trata de una política de seguridad cuando la verdad, son solo improvisaciones que de poco sirven.
   Es cada vez mayor la violencia con la que actúan los delincuentes y menor la edad en que se
inician marginando a la ley, creciendo además los casos que cuentan con el estímulo de las drogas que aunque parezca que se la está combatiendo, los secuestros de estupefacientes son aislados y de escasa cantidad si tomamos en cuenta los enormes volúmenes de su comercialización, abierta en varios sectores de la ciudad que se van agregando al mapa rojo del narcotráfico.
   No recuerdo precisamente en este momento a qué funcionario se le ocurrió una iniciativa -por así llamarla- que la memoria nos indica que es más vieja que el agujero del mate: la elaboración de un mapa de las zonas críticas donde crece el delito.
   Mire jefe… ni se preocupe y en cualquier punto de Córdoba donde ponga el dedo, existe el peligro permanente de ser víctima de algún rompepuerta, arrebatador, escalador de paredes, entradero, carterista, mechera o asesino y a todo eso tienen la obligación de saberlo y como lo saben, es hora de actuar en serio y dejar los discursos para antes de las elecciones.

  Es probable que ahora se advierta en las calles mayor presencia policial, que los autitos nuevos se hagan ver que es lo que necesitan los demagogos para alimentarse y que se busque esconder -como cada día sucede- algunos hechos delictivos de cierta gravedad que no llegan al conocimiento público.
   Lo importante sería llegar al punto ideal, tantas veces prometido desde el poder de turno, de salir de mi casa y tener la certeza que voy a volver, que es la duda que lamentablemente predomina en los cordobeses.
   A la delincuencia no sólo hay que controlarla, como sostiene el Jefe de Policía que lo ha conseguido.
   Hay que combatirla y derrotarla
   Y eso, a cualquier precio, tiene que suceder lo antes posible.
  
LA MEGACAUSA Y EL ENSAÑAMIENTO

   Es inevitable sentirse sorprendido cuando una persona resulta encarcelada por tercera o cuarta vez sin que se le impute actual delito, sino reclamándole los hechos ya juzgados pero desgajados en una suerte de condena en cuotas.
   O la reiterada citación a Tribunales a un ex empleado con similares motivos. Estas situaciones hacen  difícil concebir la idea de que en la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba se esté buscando justicia.
   Así como muchos sospechados influyentes no son siquiera molestados, con algunos imputados el Poder Judicial manifiesta una insistencia que roza el deleite de causar daño a quien ya no puede defenderse, que la Real Academia Española define como ensañamiento. 
   Y  no es exageración puesto que con las condenas se les han quitado títulos y trabajo, se los ha multado, se los ha aislado y expuesto al escarnio público, dejándolos en estado de indefensión.
   Un buen trabajo de correlación de datos podría encontrar que estas personas han osado  denunciar a un magistrado, o no sucumben a la extorsión, gritando aún por su inocencia a cuanto oído pueda escuchar.
   La tortura intenta silenciar.  
   La suma de condenas supera las de un homicidio, aunque no se encuentre cuerpo ni quien lo reclame.  
   Una cacería adentro de un zoológico.
   Aún no sabemos qué se oculta, pero está  más que vigente lo del genial Voltaire cuando expresó: “El último grado de perversidad es hacer servir las leyes para la injusticia”. 

ARREPENTIDOS, UNIDOS Y SIN LA GRIETA


   Provocaba una cierta ternura escuchar a personajes como Brancatelli, Pablito Echarri, el bueno de Víctor Hugo, Nancy Dupláa, Coco Silli y algunos otros, haciendo confesión de inocencia y sintiéndose defraudados por el modelo nacional y popular del que se fanatizaron, en la mayoría de los casos en actitudes más mercenarias que emparentadas con el convencimiento ideológico.
   Precisamente quienes inventaron, instalaron y profundizaron la grieta que nos colocó al borde de la descomposición social, ahora aparecen como arrepentidos tratando de salvar la ropa que por convicción y conveniencia llevaron puesta durante la mal parida década que consideraban ganada.
   Con el discursito maquillado de arrepentimiento, olvidan que fueron ellos, algunos de los motores que sembraron cizaña e hicieron separarse a hermanos de hermanos, a amigos de amigos, a esposos de esposas y viceversa, instalando en los argentinos la prepotencia del discurso único y la intolerancia hacia quien osara pensar distinto del ahora fracasado discurso de la inclusión, que en la mayoría de los casos concretó sí esa inclusión, pero del dinero de todos para sus bolsillos.
   Dirán que Macri, su cuñado y algunos otros socios o allegados tienen cuestiones pendientes con la Justicia y es cierto, pero es también cierto que si esa Justicia actúa en un marco de respeto, sin presiones políticas ni compromisos ideológicos como venía ocurriendo, podrá llegar a conclusiones que ansiamos todos los argentinos bien nacidos.
   Quedan para el ridículo -su ridículo histórico- las delirantes declaraciones de doña Hebe, imaginando operaciones mediáticas o tarea de infiltrados, todo vinculado con los dos descubrimientos más resonantes de los últimos tiempos que fueron La Rosadita y el convento de las monjitas, episodios que pueden calificarse como iniciáticos de la decadencia final, desarticulación, éxodo de militantes y óbito de una dañina corriente de pensamiento y acción que por más de una década ha saqueado a los argentinos.
   Ellos se fueron, hicieron conocer su verdad de sentirse estafados y es probable que pese a sus malas costumbres recientes conserven algún resabio de decencia política.
   Bienvenidos sean al mundo de la transparencia, siempre y cuando no pretendan desde la honestidad que ahora abrazan, seguir ahondando esa obscena grieta que nos humillara como ciudadanos y tremendo daño le hiciera a la República.
   Los argentinos no merecíamos padecer tantos años de iniquidades, disfrazadas de la más penosa de las demagogias.

EL DIA DE LA BANDERA


   Consecuente con la coherencia, me voy a permitir reiterar conceptos ya dichos en anteriores celebraciones de nuestra Enseña Nacional.
   Cuando de símbolos se habla, los argentinos no somos lo que se dice un ejemplo, porque enarbolamos la bandera si la recibimos de regalo, no cantamos el himno sino que hacemos playback y ponernos una escarapela es para muchos insensibles como si les violaran el corazón.
   Muchos argentinos harían un papelón si les pidiéramos, simplemente, que hicieran tan solo una somera descripción de nuestro Escudo Nacional.
   Esto no es un ataque de nacionalismo, sino la enunciación de una realidad, que por lo general tratamos de pasar por alto cuando somos mayores, porque si hacemos memoria, advertimos cuán pocos se ocuparon de que sintiéramos en el alma los colores celeste y blanco.
   Los intentos de la escuela no siempre se ajustan a una normativa, o no alcanzan.
   Es en el hogar donde se deben fortalecer los lazos entre la persona y la Patria en la enseñanza diaria, en lo cotidiano, en lo simple, para no llegar a lo que ahora vemos, que se considera más a la bandera de un partido político o de un equipo de fútbol, que a la enseña nacional.
   Nuestra bandera merece respeto y reverencia.
   Y la mejor manera de respetarla es ser fieles a los principios,  preceptos, derechos y también obligaciones que encierra en sus pliegues ese sagrado trozo de tela.
   Cambiar los días en que se escribió nuestra historia es un insulto a la memoria, como suele suceder, según caigan las fiestas cívicas, con nuestro castigado almanaque.
   Y por lo que se dice, para estimular el turismo interno.
   La Patria es posiblemente como la familia: solo sentimos su valor cuando la perdemos.
    Tampoco se equivoca el pensador Jaime Barylko al sostener que “El abanderado tiene sentido si se integra a todos los elementos simbólicos. Hoy, las fiestas patrias son para lavar el auto”.
   Si a veces duele ver esa indiferencia, que es la hermana menor de esa otra tortura a la que muchos le llaman olvido.

EL MENSAJE DE RIO CUARTO

   Por una simple cuestión de enfoques y conveniencias sectoriales, los números de una elección suelen ser siempre manejados con la suficiente creatividad política que sirven para potenciar un triunfo y acentuar los efectos de las derrotas.
   En Rio Cuarto ganó la intendencia municipal el candidato delasotista por amplio margen, el radicalismo resignó un baluarte que mantuvo durante 12 años y un frente de la izquierda, accedió históricamente al Concejo Deliberante del imperio del sur por primera vez.
   Cosa curiosa, Cambiemos -el macrismo que resultó segundo- dilapidó la mitad de los sufragantes que lo acompañaron en la última elección presidencial, posiblemente como una luz de alarma e intención de escarmiento porque no debe haber mayor expresión de repudio que el “cuco” popular que se despierta cuando le tocan la más sensible de sus vísceras que es el bolsillo.
   Es tan indiscutible el triunfo de Unión por Córdoba, como “trucha” e inoportuna la alegría de un kirchnerismo decadente y en vías de extinción limitado a manifestaciones individuales de algunos de sus personeros, casualmente los más repudiados por la mayoría y más cercanos a las rejas que al regreso.
   Los números que no admiten discusión, aunque el perdedor procure minimizar sus contundentes efectos, deben ser tomados no tanto como un aviso de venideras debacles, sino como respetuosa lección de la democracia que procura corregir rumbos o suavizar ajustes que aunque necesarios, son casi violentos y a veces confiscatorios.
   Que el poder desgasta no será un hallazgo de estos tiempos sino que su vigencia se acentúa con el paso de los almanaques y vaya coincidencia, en doce años que es el mismo lapso en que el kirchnerismo se disfrazó de justicialismo y ni siquiera así pudo subsistir.
   El de Rio Cuarto fue un triunfo legítimo y oportuno como para neutralizar los desaciertos que con la firma del Partido Justicialista o de la Unión Por Córdoba se vienen sucediendo en la provincia, más allá del costoso márketing que busca instalar una imagen idílica y positivamente ascendente.
   La gente -lo demuestra la historia reciente- dejó de creer en los vidrios de colores, los espejitos y los cantos de sirenas.