26 de noviembre de 2014

¿Inclusión o privilegio?

¡YO QUIERO SER TRAVESTI!



Sin llegar a lo que sería una imperdonable discriminación,
se me ocurre que nos llevan a esa delgada cornisa entre
la necesidad, la elección sexual y cierta inclinación al vicio.

¿Por qué no a los rengos?
¿Por qué no a los obesos mórbidos?
¿Por qué no a los visualmente disminuidos?
¿Por qué no a los hipoacúsicos?
¿Por qué no a los enfermos terminales?
¿Por qué no a los negros que les rechazan el curriculum?
Hay veces que la vocación inclusiva invade terrenos cenagosos y en su afán por sumar masivas adhesiones, levanta la polvareda de la indignación y la perplejidad en la gente, que vive esperando otro tipo de medidas que realmente beneficien y no que sirvan para ahondar distancias entre sectores de la comunidad.
Los jubilados nacionales en un porcentaje superior a la mitad, están cobrando muy por debajo no tan solo de la línea oficial de eso que es la pobreza aunque desde el poder se niegue su existencia, sino de un mínimo y sacrificado sentido de la dignidad, lo que en cualquier país serio (Aníbal Fernández dixit) se llama exclusión social.
No se trata de llegar a lo que sería una clara e imperdonable discriminación y se me ocurre que nos llevan a transitar por esa delgada cornisa que abierta o veladamente, existe entre la real necesidad, la elección sexual y cierta inclinación al vicio.
Es posible que la instrumentación de ese beneficio, si es que finalmente se otorga, sea solución para algunos independientemente de los efectos que provoque, pero siempre ha ocurrido que jamás está ausente el componente demagógico en la aplicación de cualquier tipo de subsidio.
La posición personal de atacar ese proyecto, en este caso, no camina en contra de una medida que asoma ya como elemento de marketing incluido en una campaña proselitista que sutilmente -o no- se inició tiempo atrás.
Se busca si, la justicia, la equidad y el sentido de las prioridades a la hora de mejorar la situación de algún sector en particular, y son los postergados jubilados nacionales quienes largamente merecen una reivindicación por sus angustias y privaciones.
No es una cuestión de fobias ni marginaciones.
Solo se trata de respeto, de cariño y de agradecimiento a quienes tanto dieron de sí, y jamás hicieron ninguna marcha por su ajado orgullo.
Gonio Ferrari



25 de noviembre de 2014

Denuncias contra Cristina

SI ES UNA MENTIRA PARA
DESESTABILIZAR, QUE LA
VERDAD LA FORTALEZCA



Sin la justicia, ¿qué son los reinos sino una partida de salteadores?” (San Agustín).

  En tanto, Santo Tomás sentenciaba que “La corrupción de la justicia tiene dos causas: la prepotencia del poderoso y la astucia del sapiente. La astucia del sapiente que le demora los juicios indefinidamente y, por supuesto, muchas veces la prepotencia del poderoso que impone condiciones”.
Son tan curiosas y hasta maquiavélicas algunas actitudes de los políticos que suele ser necesario acudir más que a las leyes, a la imaginación en el afán por descubrir sus intereses, tramas e intencionalidades que por lo general son poco santas.
  Existen denuncias, presentación de fundamentos, probanzas y otros detalles que hacen a la seriedad del planteo que involucra en un caso particular a la máxima autoridad del país, aunque una de sus principales espadas sostenga que en ningún país serio del mundo allanarían una propiedad presidencial, y allá él con su concepción de la seriedad.
  Aníbal Fernández incurre así en la imprudencia de certificar una inocencia que técnicamente no le consta, con el agravante de ubicar a su patrona en una posición de privilegio con relación al declamado concepto que todos somos iguales ante la ley.
  Pero si dejamos de lado esos movimientos chicaneros tanto de un sector como del otro, nos debe quedar un terreno libre de sospechas y suspicacias; de condenas y de absoluciones; de intrigas y de manoseo mediático, para dejar el asunto en manos de una Justicia que para el poder, en algunos casos es confiable y en otros, la peor de las defraudaciones a la fe pública según sean sus dictámenes.
  No es una injuria a la investidura de nadie si de someterse a la Justicia se trata, porque si se sostiene inocencia nada mejor que permitir consolidarla a través de una justicia democrática alejada de ese fantasma de la dependencia política que también según el caso se le endilga.
Descalificar a quienes administran justicia bien puede ser tomado por algunos sectores antagónicos al poder central, como algo cercano a una confesión de culpabilidad, y eso no le hace bien a la República, a la sociedad ni a las instituciones.
  La verdad es por lo general una victoria sobre los tiempos de la falsedad y del embuste, porque si evocamos la sapiencia de Sófocles, coincidiremos sin dudas ni vacilaciones con su pensamiento acerca que “una mentira nunca vive hasta hacerse vieja”.


Gonio Ferrari

23 de noviembre de 2014

S.L.B. – 23-11-14 - EL VANDALISMO DE LA UTA - “CHIROLITA” Y EL DESEMPLEO - ALLÁ VERBORRAGIA Y AQUÍ SILENCIO - NOCTURNAS ILEGALIDADES - MEGACAUSA: EL CURRO JUNTO AL PANAL - TASA VIAL Y JUBILADOS - EL MEJOR PIANTAVOTOS, etc.



Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 23-11-14 emitido por AM580 Radio Universidad de Córdoba.


LA INCONTROLABLE PREPOTENCIA

 

   En cualquier orden de la vida comunitaria, el cambio de una conducción que desplaza a la anterior, supone también la instauración de un modelo distinto en su relación con la sociedad.
   No ha sido igual, lamentablemente, con la renovación de autoridades operada en la UTA Córdoba, tras un mandato ejercido con absoluto desprecio por los usuarios, abiertos acuerdos con el sector empresario y enemistad creciente con la Municipalidad, que es el poder concedente.
   Queda en lo anecdótico la connivencia Fetap-sindical en la angurria permanente por un lado de aumentar la rentabilidad con un mal servicio, y la obtención de mayores e injustos aumentos merced al salvaje mecanismo del paro sorpresivo, dañino y perjudicial para el resto de la masa trabajadora.
   Ya nadie le cree a ninguno de esos dos sectores visiblemente asociados, las hipócritas disculpas que lloran después de los desastres que provocan, dejando librados a su suerte a miles de estudiantes, enfermos que necesitan hacerse asistir, mujeres y niños desprotegidos, ladinamente transformados en rehenes de sus caprichos.
   Ya se quebró aquel tácito contrato social que unía a los laburantes, con quienes los llevaban a sus lugares de trabajo y los traían de regreso a sus hogares, en el tiempo que todos eran, entre comillas, compañeros porque de alguna manera compartían el pan.
   Los de la UTA y la Fetap hacen su fiesta y para el resto quedan las migas de la bronca, de la indignación y de la inútil impotencia.
   El último paro, irracional y vandálico, fue resuelto por una conducción que se está despidiendo y por algo será, en apoyo de un tipo que es violento hasta dentro de su casa, y sigue gozando de libertad por esos misterios en la aplicación de la justicia, llamémosle preventiva.
   No esperemos mucho de la renovada conducción.
   Pareciera que en la UTA se impone la condición de los “carteludos”, igual que en las cárceles, para dominar a su antojo y tropelía a quienes tienen la responsabilidad de un servicio público como lo es el transporte urbano.
   Se me hace que es la última oportunidad que los usuarios les están dando, antes que aquella bronca, indignación e impotencia revienten de otra manera que si bien no es la correcta, estaría impuesta como un acto en legítima defensa.
   Y los pasajeros estafados en su buena fe, en su esfuerzo por pagar una tarifa ridícula e injustamente impuesta, de alguna forma deben hacer sentir su descontento frente al desamparo en que los han sumido tanto el poder concedente que no quiere intervenir, y la provincia que a través de su ministerio respectivo, adoptó una medida intentando conciliar por encima de una ley nacional que es la del Contrato de Trabajo.
   Así estamos y veremos cómo quedamos de aquí a pocos días, cuando se cumpla ese vaticinio, para muchos de origen etílico-gremial, de imponer o inventar cuantos paros sean necesarios.
   Después de la impune prepotencia, que no mariconeen si la gente se ocupa de ellos, por lo que ellos la condenan al inmerecido abandono.
   La gente no busca venganza.
   Necesita transporte y tanto UTA como Fetap se ríen de la gente.
   Y eso, lógicamente, tiene un precio.
  
“CHIROLITA” Y EL DESEMPLEO



   Pocas veces en la historia argentina, se dio el maravilloso
caso de la plena ocupación en una provincia determinada.
   Algunos piensan que los maledicentes interpretan las cifras y las estadísticas al capricho político de su ideología, más allá de las convicciones y de la obligación moral que tenemos de no desconfiar cuando quien es portador de alguna buena nueva, ha lucido intachable accionar en la función pública.
   Por eso, con los impecables pergaminos que arrastra Capitanich en su gestión ministerial y como lenguaraz mayor, su palabra en el mercado de la verdad está mejor cotizada que los números del Indec, más cercanos a la patraña que a la cruda y palpable realidad.
   Resulta que ahora en la provincia que gobernara “Coqui” donde los aborígenes son maltratados, desalojados de sus tierras, olvidados por buena parte de la copetuda sociedad, marginados de muchos beneficios sociales según como pìensen, o utilizados como estandartes del marketing oficial, no existe la desocupación mientras que en Córdoba -cordón industrial- es la más alta del país.
   Muchos gremios debieran movilizarse y exigir del gobierno nacional la conformación de una comisión de estudio, cuyo manejo deberá estar en manos “camporistas”, para evaluar el fenómeno chaqueño e injertarlo aunque sea de prepo en el resto de las provincias argentinas azotadas por la falta de oferta laboral, como es el caso cordobés seguramente por culpa del gobernador, a quien desde el poder central acusarán de estimular la mano de obra publicitaria en su favor, mientras permite que las vacantes se multipliquen en la industria automotriz y en otros ámbitos productivos.
   Capitanich “El Grande”, candidato como ya lo consignáramos anteriormente a Ministro de Asuntos Ridículos por cualquier corriente justicialista, auténtica o no en cuanto a su componente peronista, es el único alto funcionario que diariamente se enfrenta a los periodistas con sus matutinas homilías.
   Eso de “enfrentarse” es tan mentiroso como la desocupación en su provincia, porque su soberbio autoritarismo se ocupa de censurar cualquier intento por plantearle preguntas, generando extrañeza que los tan combativos gremios de prensa y las entidades empresarias de la comunicación mediática, no tomen esa actitud como violatoria de la libertad de informar.
   En Chaco están de fiesta.
   Virtualmente no hay desocupados.
   Se están agotando los pasajes de ómnibus, tren, avión y por vía fluvial para mudarse a ese paraíso del trabajo.
   El día que los detectores de mentiras se incorporen a la obligatoriedad de usarlos cada tres meses con los políticos, habremos llegado al éxtasis, siempre y cuando los resultados se hagan públicos y que su vocero no sea Capitanich.

ENTRE LA VERBORRAGIA Y EL SILENCIO 

 
   Es lógico, natural y en mucha medida justificable, que si alguien quiere ser Presidente de la Nación, debe mostrarse en Buenos Aires, frecuentar los programas de TV así sean políticos, deportivos, de modas, de chimentos, de cocina o de ajedrez.
   Debe exhibirse simpático, sin corbata, bien peinado, canchero, distendido, bonachón, persuasivo, campechano, deportivo y si es posible mostrar alguna habilidad como por ejemplo cantar, ser buen contador de cuentos, tocar la guitarra, hacer jueguito con una pelota o mostrar algún atractivo truco de magia.
   Aunque sea innecesario porque de esas lides conoce bastante, me permitiría comentarle respetuosamente, como siempre a nuestro gobernador y presunto inventor del cordobesismo, que no me molesta que a todo lo apuntado lo esté haciendo en Baires, aunque me provoque un leve dolor de bolsillo saber que algunas monedas mías están pagando ese despliegue.
   Y de paso que imite al pibe de San Francisco que quiere ser gobernador y por eso en su campaña pedirá licencia.
   Y no me venga, querido cordobés, a decirme que solo es precandidato presidencial, porque me han batido que hasta se hizo tomar las medidas para el traje de asumir.
   ¡Ahh! Y antes de olvidarme, que alguna vez converse con periodistas cordobeses aunque no sean sus ávidos clientes publicitarios, sean amigos, o sean ex amigos.
   Porque los colegas de Buenos Aires, allí donde es tan costoso mostrarse, no tienen idea de la realidad cordobesa, no saben de la deuda, de la tasa vial, del despojo a plazo fijo a los jubilados, del crecimiento del narcotráfico, de la desocupación, del despilfarro publicitario, de las escuelas que dan pena y de otros problemitas que aún padecemos.
   De esa manera, se me ocurre, saldríamos todos felices y contentos, al advertir que todavía puede lucir su chapa de inteligente, ecuánime y equilibrado y no tan solo de pícaro.
   Con el debido respeto, como buen cordobés …

NOCTURNAS ILEGALIDADES

   Entre idas y venidas, clausuras y amparos judiciales y otros detalles, un conocido lugar nocturno del camino al Aeropuerto, ubicado antes de las catedrales del amor, pudo reabrir sus puertas pese al cierre que tardíamente impusiera la municipalidad para el funcionamiento de ese antro hasta después de la madrugada.
   Directa o indirectamente con ello, la situación tuvo como alto costo la muerte de una joven de 25 años que según se comenta, era empleada de ese comercio nocturno-madrugador-mañanero.
   Dejemos aparte, con respeto, esa penosa consecuencia.
   ¿Por qué funcionaba ese local en las condiciones apuntadas?
   ¿Nunca había sido sancionado con clausura y caído en reincidencia?
   Hay mucho para preguntar, tanto como poder asegurar que en la mayoría de esos boliches hay menores, que les venden alcohol y también sustancias prohibidas, incluso donde cuentan con esa mal llamada vigilancia adicional.
   Tiene que entenderlo la municipalidad: controlar esos lugares no es autoritarismo ni nada que se le parezca, sino ejercer el deber de cuidar a los menores, desprotegidas y vulnerables víctimas de la noche loca.
   No la quiero jugar de puritano, sino de ciudadano preocupado por ver, en los amaneceres cordobeses, a decenas de chicos y chicas borrachos, perdidos, tirados en las veredas, porque alguien los llevó hacia ese lamentable estado.
   A esos irresponsables de intoxicarlos es a los que hay que condenar, y no aplicar el rigor de la culpa a la conducta equivocada de menores desorientados.

EL CURRO A LAS PUERTAS DEL PANAL 

   Justicia es la virtud que supone otorgar a cada uno aquello que le pertenece y el Derecho indica cómo hacerlo de manera razonable y equitativa. 
   Ninguna sociedad alcanza la Paz sin Justicia por lo que el Estado debería asegurarla a través de un Poder Judicial independiente, objetivo e imparcial que, en la práctica, significa respetar las garantías de libertad, presunción de inocencia, juez natural, plazos razonables y la prohibición de ser encarcelado sin juicio previo o de ser juzgado por comisiones especiales.
   En nombre de la tan trillada causa del Registro, la contratapa del diario ha vuelto a publicitar esta semana otro proceso penal que implicaría maniobras fraudulentas en las mismísimas narices de la sede del gobierno, ya que los terrenos en cuestión se encuentran a escasos metros del panal provincial o gigantesco rallador de queso, como se le quiera llamar.
   El detalle repetido y objetivo, con respecto a la causa del Registro es la actuación del mismo Fiscal, y posiblemente de la misma comisión especial creada oportunamente.
    Lo llamativo es que si desde el año 2006, cuando el Registro fue intervenido por el actual gobierno, el organismo funciona con transparencia y corrección y la construcción de la Casa de Gobierno data ya de varios años atrás, recién ahora, 8 años después, se descubran las irregularidades sobre el suelo que pisan. 
    El Comité de derechos humanos de la ONU ha insistido sobre la prohibición de los tribunales especiales ya que los jueces no deben tener ideas preconcebidas con respecto a las causas en las que entienden, porque si es lamentable que un delito quede impune, más grave es la injusta persecución punitiva.
   En esta causa aún quedan varios agujeros negros y esperemos que, a diferencia de lo que ocurre en el espacio, éstos no se traguen a la Justicia.

TASA VIAL Y JUBILACIONES

   No es momento ni me anima la intención de hablar sobre la legalidad o no; la procedencia o no; la necesidad o no de seguir con la aplicación de la tasa vial a los combustibles que en Córdoba se agrega al precio vigente, costumbre ya impuesta entre nosotros y en ningún otro punto del país.
   Sea como fuere, es un abuso y un despropósito, más allá de significar un elemento espantaturistas, que aumentará su incidencia en plena temporada receptiva.
   La provincia tiene seriamente comprometidos sus números y el pretexto más a mano y menos cierto es el de la actitud del gobierno nacional de no acreditarle a Córdoba los fondos que por ley le corresponden y la existencia de una deuda que permita equilibrar los evidentes desajustes en la Caja de Jubilaciones.
   Y como los jubilados tienen menos poder de fuego que el Vaticano, no protestan vigorosamente como lo hacen los gremios poderosos, y es entonces que con maldad y aprovechándose de esa debilidad, el gobierno del presidencialista, escamotea durante seis meses lo que les corresponde con cada aumento que reciben los activos.
   Y en un país con tan alta como escondida inflación como es el nuestro, es algo cercano simbólicamente a un delito de lesa humanidad, por provenir del Estado y afectar a uno de los sectores más vulnerables de la sociedad.
   Así estamos, navegando entre el abuso de la tasa vial y el atropello por el despojo a los jubilados.
   ¿No sería más atinado y políticamente menos oneroso, dejarse de gastar en pavadas de marketing, promesas y posicionamiento del futuro candidato, que les asegurará tranquilidad jurídica?
   Los queridos cordobeses hace tiempo que, en muchos casos por atragantarnos, hemos dejado de comer vidrio.
   Queremos una dieta más saludable que contenga ingredientes como seriedad, honestidad, decencia y austeridad en medio de la crisis.
   Creo que a ese menú lo tenemos ampliamente merecido.

EL MEJOR PIANTAVOTOS



   Cuando el silencio por vergüenza y el callarse por prudencia eran y son las actitudes más aconsejables, nunca en la historia reciente faltaron un Barrionuevo o un D’Elía.
   El caso del gremialista era y sigue siendo la más auténtica demostración del marketing negativo, del naufragio de las propuestas, de la preeminencia de la prepotencia por encima del respeto al adversario.
   La arenga salvaje -es tan salvaje que roza lo cómico- que lanzara ese patético personaje de la farándula política nacional y popular, que es el familiarmente adinerado dirigente Luis D’Elía, bien merece inscribirse en los anales, bien digo en los anales que usted piensa, del absurdo más desopilante, insolente y deslenguado de los últimos tiempos.
   No merece que nadie se ocupe de un caso tan indefendible.
   Ese cabal y protegido exponente de su desprecio por la puta oligarquía, no es otra cosa que un oli garca más -bien digo- que está escupiendo hacia arriba.
   Y no creo que ahora, desde el poder y por respeto a la Justicia a la que tanto se acosa, nadie le preste un paraguas.
  

18 de noviembre de 2014

Alta demanda de pasajes

¡TODOS AL CHACO, CAPITAL
NACIONAL DE LA MENTIRA!



Pocas veces en la historia argentina, se dio el maravilloso
caso de la plena ocupación en una provincia determinada.

Algunos piensan que los maledicentes interpretan las cifras y las estadísticas al capricho político de su ideología, más allá de las convicciones y de la obligación moral que tenemos de no desconfiar cuando quien es portador de alguna buena nueva, ha lucido intachable accionar en la función pública.
Por eso, con los impecables pergaminos que arrastra Capitanich en su gestión ministerial y como lenguaraz mayor, su palabra en el mercado de la verdad está mejor cotizada que los números del Indek, más cercanos a la patraña que a la cruda y palpable realidad.
Resulta que ahora en la provincia que gobernara “Coqui” donde los aborígenes son maltratados, desalojados de sus tierras, olvidados por buena parte de la copetuda sociedad, marginados de muchos beneficios sociales según como pìensen, o utilizados como estandartes del marketing oficial, no existe la desocupación mientras que en Córdoba -cordón industrial- es la más alta del país.
Muchos gremios debieran movilizarse y exigir del gobierno nacional la conformación de una comisión de estudio, cuyo manejo deberá estar en manos “camporistas”, para evaluar el fenómeno chaqueño e injertarlo aunque sea de prepo en el resto de las provincias argentinas azotadas por la falta de oferta laboral, como es el caso cordobés seguramente por culpa del gobernador, a quien desde el poder central acusarán de estimular la mano de obra publicitaria en su favor mientras permite que las vacantes se multipliquen en la industria automotriz y en otros ámbitos productivos.
Capitanich “El Grande”, candidato como ya lo consignáramos anteriormente a Ministro de Asuntos Ridículos por cualquier corriente justicialista, auténtica o no en cuanto a su componente peronista, es el único alto funcionario que diariamente se enfrenta a los periodistas con sus matutinas homilías.
Eso de “enfrentarse” es tan mentiroso como la desocupación en su provincia, porque su soberbio autoritarismo se ocupa de censurar cualquier intento por plantearle preguntas, generando extrañeza que los tan combativos gremios de prensa y las entidades empresarias de la comunicación mediática no tomen esa actitud como violatoria de la libertad de informar.
En Chaco están de fiesta.
Virtualmente no hay desocupados.
Se están agotando los pasajes en ómnibus, tren, avión y por vía fluvial para mudarse a ese paraíso del trabajo.
El día que los detectores de mentiras se incorporen a la obligatoriedad de usarlos cada tres meses con los políticos, habremos llegado al éxtasis siempre y cuando los resultados se hagan públicos y que su vocero no sea Capitanich.

Gonio Ferrari

16 de noviembre de 2014

SLB-161114-SOLIDARIDAD O DISCRIMINACION, SUSANA GIMENEZ TAMBIEN, EL LIBRO DE ANGELOZ, AEROREMISSES, LA MEGACAUSA, POLITICA Y FARANDULA, ETC



Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 16-11-14 difundido por AM580 Radio Universidad de Córdoba.

¿SOLIDARIDAD O DISCRIMINACION?



   Bien conocemos que muchos sectores de la sociedad argentina son acérrimos cultores del gataflorismo y en tal sentido se manifiestan en contra cuando reciben, después de haberse quejado por no recibir.
   Pero cuando las circunstancias imponen el despliegue solidario del Estado sin miramientos de las posiciones económicas de los ciudadanos necesitados, lo aplicable es el equilibrio más cuando hay víctimas de la imprevisión y del descontrol, que precisamente está obligado a ejercer ese mismo Estado.
   No importa si los vecinos de Alta Córdoba afectados son pudientes o carenciados, porque “ligaron de arriba” una penosa situación que no buscaron ni de la que fueron responsables.
   Que lo entiendan las autoridades: fueron castigados por la desgracia e incorporados, en un fatídico instante, al reinado de la intemperie sin ninguna misericordia.
   Tuvo que pasar una semana para que Su Majestad la Justicia indagara al propietario del predio y a uno de sus asesores, cuando era dable imaginar que eso ocurriría en las horas inmediatas al estallido, para preservar las pruebas.
   La Municipalidad instaló una carpa con personal para receptar inquietudes, o sea una especie de confesionario destinado al ejercicio de la catarsis y anunció que pagaría los vidrios de las viviendas afectadas.
   La provincia con su gobernador lanzado de lleno a la campaña proselitista difundió anuncios marquetineros, movilizó algunos funcionarios y puso en movimiento su máquina de prometer como siempre se hizo y ya no es novedad.
   Todo bien, “lenteja” pero caminando, hasta que alguna mente brillante tuvo la genialidad de instrumentar el otorgamiento de créditos para los afectados, con lo que repararían sus viviendas y repondrían electrodomésticos, ropas, muebles y enseres perdidos.
   Gozarían de plazos extendidos y bajos intereses, pero con un curioso detalle ¡¡¡ tendrían que pagarlos !!! lo que en pocas palabras equivalía a regalarles una nueva deuda sumada al drama existencial, despertando una lógica y previsible reacción negativa.
   El último capítulo de esta sesuda trama en que se mezclan indiferencias, miserias políticas y carencia de sentido solidario, los cráneos tuvieron la despreciable ocurrencia de ofrecer ¡5.000 pesos! como subsidio a quienes no estuvieran en condiciones de afrontar el pago de los créditos anteriormente anunciados.
   Es preferible no hablar de discriminación, porque si desde el Estado se alimentan diferencias entre ricos y pobres o pudientes y necesitados, es otorgar ventajas a los blancos sobre los negros, a los flacos sobre los gordos, a los de Talleres por encima de los de Belgrano o a los radicales en desmedro de los peronistas o todas sus viceversas.
   Ahorremos tiempo: el Estado imprevisor, amante del relajamiento de los controles, debe pagar el precio de su ineficiencia, así como en otros casos e injustamente paga eficiencias inexistentes.
   Y debe hacerlo rápido, ya y totalmente, desafectando partidas presupuestarias de efectos inservibles para la gente, asignándolas al maravilloso ejercicio de la solidaridad, bajo el mandato bíblico que dice “El hermano que ayuda al hermano construye casi una fuerte ciudad”.
   Con Sergio Raponi, el dueño de la empresa entre rejas, cuyo predio no estaba habilitado por la Municipalidad, no se devuelve la vida de María Angélica Cueto, víctima fatal de la imprevisión, del descontrol y de la angurria empresaria, si es que no encuentran otros motivos por los cuales estaban allí almacenados ciertos productos.
   Los cordobeses necesitamos con desesperación y angustia recuperar la seguridad integral, pese a las omisiones y todo lo malo que hacen los políticos ineptos.
   La tragedia de Alta Córdoba no duró sólo un instante.
   Recién comienza y es una obligación cívica y más que nada humana, atenderla y repararla.

SUSANA GIMENEZ ESCONDIÓ SOLO UNO


   Las  noticias  indicaban que en un municipio cercano a Vaca Muerta, allí de donde se comenta que Chevrón se llevará buen petróleo regalado por legisladores argentinos que modificaron leyes para que ello ocurra, se ha detectado que algunos personajes notables de esta Argentina sorprendente, radicaron sus automóviles de alta gama para abaratar o eludir el pago de onerosos impuestos.
   Indican como ejemplos a Sergio Schoklender con una Ferrari descapotable; otra Ferrari similar de Jorge “Acero” Cali, cultor del kick boxing e íntimo amigo de Guillermo Moreno, actualmente becado en Italia, y a la vez dueño de la empresa Sport Enterteinment Group S.A.; tres coches más, un BMW, un Mercedes Benz y un jeep Cherokee, propiedad de Vanina Oneto, ex “leona” del hockey sobre césped y de su esposo; una flota de colectivos de Ecotrans S.A. (Grupo Plaza de los hermanos Cirigliano) y otros vehículos por un total cercano a los 7.500.
   Una ridiculez que todos estuvieran radicados en un predio de 17 x 25 metros, propiedad del municipio neuquino de San Patricio del Chañar, cuyo intendente generosamente certificaba la validez de las inscripciones,
lujito que solo pueden permitirse algunos argentinos que cultivan aceitadas relaciones con el poder.
   Es probable que la Ferrari que era propiedad de ese ejemplo de persona que es Sergio Schoklender, haya sido utilizada para sus habituales inspecciones a las viviendas del plan “Sueños compartidos” que el parricida devenido en empresario, administraba por orden de doña Hebe de Bonafini, mentora y titular de Madres de Plaza de Mayo.
   Y también, todo en el plano de lo probable, que ese muchacho haya concurrido a dar clases en la otrora financieramente endeudada y quebrada Universidad de las Madres, ahora estatizada, con deudas incluidas, que pagaremos todos los argentinos … y argentinas.
   Un escandalete que sin dudas será eclipsado por la trascendencia de la situación íntima y personal de nuestro rockero vicepresidente que cambió su nombre y ha desaparecido misteriosamente de escena: ya no es Amado.
Pensar que tiempo atrás todos los medios se ensañaron cuando a la rutilante Susana Giménez le descubrieron un Mercedes Benz que su marido de turno había escondido, tapado prolijamente por una parva en uno de sus campos.
   A ese caso, lo multipliquemos ahora al menos por 7.500.    
   Sigamos así.
   No estamos mal, pero seguimos peor …

EL LIBRO DE ANGELOZ



   No se trata de plantear, como algunos lo hicieron, una objeción por la edad del autor, sino por la falta de elegancia y de consideración por los códigos no escritos que rigen vidas, obras e historia de los hombres públicos.
   Que Angeloz haya reconocido su error del tercer mandato como gobernador, es una confesión que ya ocupa un lugarcito en la memoria de los cordobeses, y especialmente de sus opositores internos que en su momento estuvieron en contra de aquella decisión que demandó, incluso, una reforma de la Constitución Provincial.
   No he leído el libro ni tengo apuro por hacerlo,así que me guío por comentarios mediáticos que al coincidir en forma casi unánime, me clarifican el panorama como para opinar.
   A lo que Angeloz ni nadie tiene el derecho, es de juzgar a los muertos, porque es caer a la injusticia de condenarlos sin que puedan ejercer su defensa y nos deja la duda, entonces, de silencios y secretos compartidos y ahora rotos fuera de tiempo.
   No quiero ubicarme en posición de fiscal sobre las memorias ni los recuerdos de nadie, pero no escuché si Angeloz descorre el velo, por ejemplo, de su fraternal amistad con ese gris personaje de la época, Luis Medina Allende, ex comando civil en el ’55 y su principal operador político en varias ocasiones, aunque lo niegue en el extracto que hoy publica La Voz del Interior.
   Cuando se habla mal de los muertos con quienes se han compartido éxitos, fracasos y crisis, es derrapar en la más penosa de las irrespetuosidades, dejando en la gente la duda si la amistad de entonces no era otra cosa que un calculado ejercicio de la hipocresía, o de la momentánea conveniencia.
   Las autobiografías, las memorias autorizadas o el simple anecdotario, suelen ser, más que trozos de cualquier historia personal, veladas demandas de indulgencia.
   Pero es preferible pedir perdón en vida tanto de uno, como de quienes marcaron a fuego tu existencia.

LOS AEROREMISSES

   Habría que ver, en el caso que un argentino carenciado necesite ser trasladado para su salvación de un mal, a Europa, Estados Unidos o Australia, si el Estado nacional se hace cargo del viaje alquilando un avión.
   O que un marginado del norte demanda una atención especializada no tan lejos sino en Buenos Aires, para ver si el dispendioso ministro habilita los fondos necesarios.
   La verdad, habría que preguntar para qué sirve o servirá este viaje oficial y privadísimo a Australia, más allá que para mostrar la hilacha nacional del desprecio por el respeto, y la gracia de aparecer en la protocolar foto  conjunta haciendo gracias con las manos.
   En el exterior necesitamos recuperar una imagen que para nada nos favorece, y no ponernos en evidencia como subdesarrollados, secos y llenos de deudas pero pícaros y distendidos.
   Realmente, haber gastado lo que se malgastó, habiendo vuelos comerciales que hacen el mismo trayecto por cinco mil dólares viajando en clase turista, como el presidente uruguayo, es un síntoma inequívoco que la fiesta continúa, aunque crezca la inflación, los sueldos pierdan su poder adquisitivo, la desocupación se incremente y las reservas caigan para bajar el blue.
   Cuatro aviones, cuatro vuelos, para menos de diez personas, todo a un costo sideral que el país no está en condiciones de afrontar, más que un desatino es una lamentable demostración de soberbia.
   Es el típico aquí mando yo y gasto lo que quiero, como alguna vez supiera decir Galtieri.
   Total para pagar caprichos y exageraciones están los impuestos, el único instrumento nacional y popular que cuenta con millones y millones de rehenes.
   Aparte de toda esta puesta en escena con la presencia de Kicillof en Australia, ¿alguien se refirió, allá y hasta ahora, al tema de los fondos buitre?
   Esa es solo una cortina de humo íntimamente argentina.

MÁS SOBRE LA MEGACAUSA

   La prisión preventiva, o detención de una persona que aún no ha sido juzgada y que debe gozar de su derecho fundamental de libertad, es una medida de carácter absolutamente excepcional que puede utilizarse sólo para evitar la fuga del sospechoso o el entorpecimiento del proceso penal, siempre y cuando existan firmes indicios de su culpabilidad.
   Opinar sobre la correcta aplicación de la medida en casos particulares es difícil si no se conocen en profundidad los detalles de la causa y sin embargo, en el caso del Registro, existen datos objetivos que generan cuestionamientos.
  Primero, el número de personas detenidas porque si la Real Academia Española define el término excepcional como “algo que ocurre rara vez” y en esta causa la prisión preventiva se aplicó en más del 60% de los imputados, ¿eso es excepcional?
   Segundo, la finalidad, dado que si sólo sirve para evitar la fuga o el entorpecimiento de la investigación en personas con indicios de culpabilidad y los imputados fueron detenidos años después, cuando les había sobrado el tiempo para huír, y bajo la excusa de  investigarlos para encontrar pruebas, ¿esa es la verdad? 
   Tercero la duración, porque si el tiempo no debe ser mayor a  dos años para no convertirse en una condena y muchos llegaron a cumplir tres años en prisión sin haber llegado aún hoy a juicio, o sea, sin saber si son culpables o inocentes, ¿eso es razonable?
   Si además, amparándonos en la igualdad ante la ley, comparamos con situaciones como la de Ricardo Jaime quien no fue detenido pese a que sí había huido, o la de Marcelo Falo quien tampoco lo fue, pese a que las pruebas sí eran concretas y claras, no escapa al más mínimo sentido común que en esta causa, la prisión preventiva fue desviada de su verdadera función, y lo que todavía no sabemos es por qué.
   La verdad, esta megacausa sigue sumando misterios.

POLITICA Y FARÁNDULA

   Tanto se han acercado la política y la farándula, que ahora es un tema que se toma con naturalidad, lejos de los escándalos que años atrás provocaban situaciones con tales características.
   Lejos quedaron las calificaciones de sainete, tramoya o conventillo porque la realidad y el paso de los años se han encargado de otorgarle naturalidad a esa relación que antes era prolijamente ocultada, entre  miembros de la dirigencia política y pulposas exponentes del varieté.
   La mediatización globalizada tiene esa característica de acercar posiciones que antes aparecían como antagónicas, cuando era pecado mortal mezclar las actividades de ellos con las bambalinas, las pestañas postizas, las siliconas o el conchero de ellas.
   El candidato y la vedette, si se aman y han jurado estar unidos hasta que la muerte los separe, aparte de ser una incitación al crimen según Fontanarrosa, bien puede ser tomado como un compromiso a cumplir por ambas partes  y nadie tiene derecho a ser agorero.
   Tampoco es elegante apelar a las estadísticas, porque los amores pasajeros ganan por goleada así la situación de pareja sea con papeles, apalomamiento, vacaciones en el Caribe o departamento compartido en Puerto Madero.
   El crecimiento y la consolidación del gaterío y la lujuria, son una consecuencia indirecta del éxito de la tinellización de la tevé, y está visto que no hay político que se resista al imán promocional que significan unos minutos de fama en la pantalla chica, horario central, de uno de los programas más vistos.
   Las parejas que han surgido de esa usina mediática, si existe amor de por medio, en nada se diferencian de las otras que nacen en un baile, en las redes sociales, en la calle, en la cola del supermercado o de una reunión de amigos.
   La única diferencia es que a veces se transforman en cuestiones de Estado, un Estado que no está para circos.