24 de julio de 2016

S.L.B.: GOLPE A LA ECONOMÍA FAMILIAR, EL ACEITE SE IRÁ A LAS NUBES - LA POLÍTICA DE SEGURIDAD ANUNCIADA, QUE NO SEA OTRO REMIENDO - LA MEGACAUSA DEL REGISTRO, SÓCRATES Y SAN AGUSTÍN – EN LA COLUMNA DE LOS AUDIOS, TODAS LAS CONSULTAS AL ESPECIALISTA EN DERECHO PREVISIONAL, ABOGADO HECTOR SILVESTRO CON RELACION A LA LEY 27.260 RECIENTEMENTE PROMULGADA.

 Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 24 de julio de 2016 emitido por AM580 Radio Universidad de Córdoba.

 EL ACEITE, NUEVO IMPACTO AL BOLSILLO 


   Dicen que le quitarán el subsidio estatal al aceite comestible, que aumentará un 30 por ciento o más y se agitaron las aguas de la maltratada economía familiar por tratarse de un insumo insustituible.
   Fueron graciosas las declaraciones de un directivo de los supermercadistas, que descargó las sospechas en las espaldas de los fabricantes, con una frase para la antología del delirio: “Nosotros no fabricamos aceite. Lo vendemos”, dijo muy suelto de cuerpo.
   Carcajadas y broncas aparte, bueno sería señalarle a ese buen señor cuya identidad no recuerdo, un detalle singular: en el super “Pichicho” -por ponerle un nombre- la botella de aceite cuesta, digamos 30 pesos y en el super “Mongo” ubicado a una cuadra del anterior, el mismo producto está a 25.
   Se supone que el dueño de “Mongo”, lejos de la filantropía, obtiene una utilidad, por lo que es para calcular que el propietario de “Pichicho” logra lo propio pero aún más porque es vocación y costumbre del sector “fabricar colchones” exagerados que les aseguren la mayor rentabilidad posible y jamás corriendo riesgos de clavarse con la mercadería.
   Esto, para llegar a la ciudadana convicción que aunque los supermercadistas no fabriquen aceite, lo venden a los valores que se les cantan, nunca a pérdida, con lo que son lisa y llanamente formadores de precios aunque se empeñen en negarlo “urbi et orbe”, en una patética como equivocada y repudiable actitud de considerar imbéciles a los consumidores.
   Puede que sea un análisis simplista y primario con escasa o nula base científica, pero la realidad  es lo que importa.
   ¿O no?

¿POLÍTICA DE SEGURIDAD O REMIENDO?


   Otra millonada de pesos, compra de vehículos especiales, motos, armamento, chalecos anti bala, tecnología de punta, uniformes, proyectiles y un montón de otros elementos que se compraron decenas de veces, para que el resultado sea que la delincuencia tiene más inteligencia que la policía, con la desventaja de su marginalidad y el enorme plus que le otorga la impunidad que goza.
   Siempre y con absoluta e indiscutible coherencia, desde este espacio se ha sostenido que no es cuestión de tecnología ni de gastos que después se demuestra que fueron inútiles, sino de instaurar una auténtica, genuina e integral política de seguridad.
   La policía encerrada para cuidarse hacia adentro no sirve para nada y un par o más de episodios acaecidos en los últimos tiempos nos dan la razón, dentro de lo poco que se informa desde la institución cuando las noticias no la favorecen: se roban las armas desde la mismísima jefatura, que después utilizan los hampones, y se afanan elementos que estaban en custodia, como por ejemplo un televisor de 55  pulgadas que no es de mesa ni pasa inadvertido y ni qué hablar de revólveres y pistolas …
   El tema de la calidad profesional es el problema, que de ninguna manera se puede atribuir al elemento humano, sino a la falta de imaginación, creatividad e inteligencia de la conducción que privilegia lo tecnológico por encima de una correcta capacitación que sea fruto del estudio y la práctica y no de apuros preelectorales ni especulaciones políticas.
   La ciudadanía cordobesa ya está cansada de ver el fracaso de los remiendos, de tantos remiendos que le vendieron como solución cuando había que votar, con presencia avasallante de personal que traían desde el interior por unos días, y después volvían a sus lugares de revista dejando a la gran ciudad a merced de la delincuencia.
   Esa estafa a la gente está demasiado percudida como para seguir soportando el fracaso de los parches, como cuando te los ponen en la espalda pero te descuidan el traste.
   No todo es cuestión de aparecer en los lugares críticos y volatilizarse cuando se aquieta el estrépito mediático o esa actitud rayana en la hipocresía, de asistir a las reuniones que convocan los vecinos desesperados, para activar el promesómetro de siempre y calmar los ánimos.
   La policía es un todo cuando la conducción política toma la seguridad como cuestión de Estado y no como hecho aislado para ir improvisando sobre la marcha.
   La dinámica del hampa demuestra mayor coherencia que quienes deben hacer respetar la propiedad, la vida y la integridad de la gente.
   Y quien dude de esta certeza, que exija a la policía, antes que nada un sinceramiento real en cuanto a las estadísticas del delito en Córdoba.
   Sin eso, es seguir haciendo tiros al aire, y para colmo, con balas de fogueo.

LA MEGACAUSA DEL REGISTRO


   Unos 450 años antes de Cristo, Sócrates afirmó que la Justicia es la observación de la Ley y que cuatro características corresponden al Juez: Escuchar cortésmente, responder sabiamente, ponderar prudentemente y decidir imparcialmente.
   No resulta nuevo, entonces, el mandato de nuestra Constitución o sus posteriores reformas cuando consagran el derecho a ser oído, a ser juzgado por un juez imparcial, a no ser condenado sin certeza y a respetar la inocencia y la libertad.
   Siendo estos principios reconocidos desde la antigüedad uno se pregunta: ¿Por qué en la causa del Registro las leyes no se cumplen y se encarcela sistemáticamente a los imputados? ¿Por qué no existe sorteo de jueces imparciales en lugar de una comisión especial nombrada a tal fin? ¿Por qué los reclamos y respuestas demoran años? ¿Por qué se acude a la íntima convicción para justificar condenas sin pruebas? ¿Se puede imaginar qué diría Sócrates si leyera estos expedientes?
   Porque es claro que las acciones en esta causa  no se identifican con su enseñanza, ni con las leyes, ni con nuestra Constitución y que mantienen hoy vigente la expresión de San Agustín: "Cuando se suprime la Justicia, ¿qué son los reinos sino grandes bandas de salteadores?" 

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LAS CONSULTAS AL ABOGADO HÉCTOR MARIO SILVESTRO


   En razón de la reciente sanción de la ley 27260 para jubilados y pensionados, la producción de SLB entendió que como servicio a la comunidad y en especial a uno de los sectores más postergados como es el de la clase pasiva, debía sacrificar su formato habitual reduciendo el número de entregas musicales e incluso de tandas publicitarias para afectar esos espacios a las consultas de los oyentes.
   Cabe destacar la actitud de nuestro especialista en cuestiones previsionales, abogado Héctor Mario Silvestro, quien se puso a disposición para sacar de dudas a todos aquellos que lo necesitaran y las hicieran conocer a través de mensajes enviados a la radio, cuyo número fue imposible de contestar por la excesiva cantidad, por lo cual Silvestro resolvió atender, sin el cobro de honorario alguno, las consultas que le hicieran en su estudio, ubicado en Castro Barros 594, primer piso “B”, teléfono 472-4591 entre el martes próximo y el jueves 28 de este mes en el horario de 16 a 19.
   Entre otras cuestiones, el especialista respondió a inquietudes tales como la cantidad de
beneficiarios de la ley, la fecha de su entrada en vigencia, el tema de los montos, cuánto y cuándo cobrarán quienes se incorporen al programa, los plazos para adherir al acuerdo, las similitudes o no con lo que oportunamente hicieran Menem y Cavallo en 1991, con qué dinero se financiará esta operatoria de la nueva ley, si afecta o no a los nuevos jubilados, si es posible para un pasivo negarse al acuerdo, cuánta gente sale de la jubilación mínima con la 27260, si esto supone una reforma al régimen previsional, si se contempla el pago de retroactividad y muchos otros detalles que están incluidos en las respuestas del Dr. Silvestro a los oyentes.
   Las consultas y sus respectivas contestaciones están alternadas entre la magnífica música de SLB y los comentarios referidos a otras cuestiones puntuales que son parte de la realidad cotidiana de todos los argentinos.
   En la columna de la derecha de este blog, está el audio completo, sin censuras ni condicionamientos.
   Como debe ser.

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20 de julio de 2016

¿QUE ES UN AMIGO?

Eso de  “mejor amigo o amiga”  es un verso.
Porque si hay mejor  también existe el peor.
Una bobada porque si es peor, no es amigo.

   Cada 20 de julio, recordando la primera pisada humana en aquellas polvorientas y cósmicas distancias, dejando de lado las motivaciones comerciales siempre se me ocurre pensar en los amigos, más que de costumbre, y con el correr de los años voy agregando conceptos intentando definir el significado de esa fraternal relación.
   Hay cientos de definiciones, citas y célebres frases que hablan de los amigos, de la amistad, de la casi hermandad y de esa química especial que rodea y distingue a quienes se consideran amigos.
   Los pensadores, desde el fondo de la historia, han brindado un sinnúmero de interpretaciones poéticas, filosóficas y entrañables y en consecuencia, sin pretender confundirme con los abusadores de la inteligencia, hay muchas cosas que uno, desde la razón y la experiencia, puede arriesgar a definir.
   Mis amigos, que no son muchos, no necesitan que los salude en un día especial, por la simple razón que con los amigos nos queremos, sólo por ser amigos, por encima de la contundencia de los almanaques.
   No por hinchar por el mismo club.
   No por compartir ideales políticos.
   No porque nos veamos todos los días.
   No porque nos prestemos plata.
   No porque trabajemos juntos.
   No porque nos conozcamos hace más de medio siglo o hace un par de meses.
   Somos amigos porque nos une el respeto, como en distintos momentos de la vida nos unió el espanto o esas alegrías que uno atesora para enfrentar la adversidad.
   Somos amigos porque sabemos que el otro siempre está allí, como el sol, aunque a veces no lo veamos.
   Somos amigos porque al igual que los gatos, cuidamos nuestro territorio, pero se lo entregaríamos si el amigo lo necesitara.
   Somos amigos porque se nos ocurrió y lo sentimos, sin que nadie, ni siquiera un parentesco lo impusiera.
   Somos amigos porque compartimos lo que tenemos, aunque a veces el todo no alcance ni para uno.
   Somos amigos, porque es un encuentro con abrazos que consolida el cariño; es una pasión instintiva de la cordialidad que se comparte, ahuyenta envidias y nos eleva como personas.
   Sea como crean que es, bien vale de vez en cuando acercarnos al amigo, a esa alma melliza puesta en el cuero de otro, y decirle que lo extrañamos, que lo amamos, que estaremos siempre que nos requiera, no tan solo para la joda.
   Los amigos no necesitan, no necesitamos, estar todo el día franeleándonos para expresar nuestros afectos que muchas veces se confunden con la más penosa de las hipocresías.
   Basta con que el amigo, nuestro amigo, sepa que siempre en las buenas o en las malas, sin distancias ni adioses, estaremos con él.
   Y a eso, si, tenemos la obligación y el mágico placer de festejarlo.
   Por eso -cualquier día y todos los días- quiero abrazar a ese amigo universal; al que me consuela en la tristeza; al que me recuerda en la distancia; al que me brinda su abrigo aunque él pase frio; al que me cobija con su comprensión; al  que comparte ilusiones; al que llora sobre mi hombro y me presta su hombro para que allí me desahogue. 
   Amigo o amiga, es lo mismo.
   La amistad verdadera es asexuada.
   No tan solo se abrazan los cuerpos.
   Las almas también pueden hacerlo.
   La amistad está más allá del sexo, que es una necesidad orgánica y en la mayoría de los casos una expresión de amor.
   Por eso la amistad es así, lo que es: sólo un sentimiento profundo y maravilloso.
   Que no es poco, amigo …
Gonio Ferrari

17 de julio de 2016

S.L.B.: EL FUNDAMENTALISMO Y LA DESHUMANIZACIÓN - BICENTENARIO: ¿OLVIDO, MIEDO O PRUDENCIA? - SIGUEN ROBANDO ARMAS DE LA POLICÍA - CORRUPCIÓN DE ALTO VUELO - LA MEGACAUSA DEL REGISTRO - EL MONASTERIO BANCARIZADO - DESCONTROL EN LA CIUDAD - MENSAJE PARA EL PAPA FRANCISCO, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 17/07/16, emitido por AM580 Radio Universidad de Córdoba.

MUERTE EN NIZA


   Es como si el género humano hubiera ingresado a una era de locura y desprecio por la vida.
   La violencia y la alevosía se multiplican de tal manera en la humanidad que nos lleva a pensar en un lacerante regreso a las oscuras fuentes de las cavernas o de la jungla y a esa actitud la vemos en cualquier rincón si ponemos algo de atención sobre los comportamientos propios y de nuestros semejantes.
   Vamos a un ejemplo demasiado cercano y común a todos: en el tránsito cotidiano por las calles, se advierte un inusitado nivel de agresividad, donde todos quieren boxear pasando por
alto los viejos insultos y aquellos amagues, que solo eran una manera de enfriar la situación…
   La delincuencia ha llegado a una ferocidad nunca vista, al igual que la temprana iniciación en el delito, en la mayoría de los casos alentada por el consumo de drogas que se fortalece al amparo de la impunidad con que se manejan los narcotraficantes.
   En los temas religiosos está pasando algo parecido, al igual que en el ambiente de la política, donde la intolerancia es el común de las actitudes de quienes integran esa actividad.
   Pero de todos los casos, el fanatismo es el peor de los alimentos para el espíritu de aquellas personas permeables a ser transformadas en instrumentos de matanzas con desprecio absoluto por la vida propia, porque por lo general sus mandantes dicen ser voceros de la gloria y el paraíso que se alcanzan con la inmolación entre una multitud.
   Los fundamentalistas, de la religión o el credo que se quieran imaginar son todos iguales de nocivos y peligrosos para la sociedad.
   El loco que cometió la masacre de Niza, es posible que no fuera integrante activo de algunas de las corrientes de destrucción, pero era una persona ya fichada por los organismos de inteligencia franceses, pero que curiosamente gozaba de libertad.
   En un paralelo menor pero igualmente dramático, están los hombres que entre nosotros cargan con numerosas denuncias por malos tratos familiares, mientras desde la Justicia pregonan que mientras no actúen, no pueden ser detenidos.
   Así la cosas, lo ocurrido en Niza ya ni siquiera es un llamado de atención, porque los organismos de seguridad han entrado a una etapa como de siesta y relajamiento.
   Lo lamentable, es que para despertarlos, eso ocurre tardíamente cuando ya la Humanidad llora y se lamenta por la cantidad de vidas que pudieron haberse salvado, con sólo llevar a la práctica esa palabra -que es acción dentro de la ley- a la que tanto se desprecia desde el poder: prevención.
   Lo de Niza fue un caso más.
   Nadie en el mundo merece ser víctima de los locos que se disfrazan de fundamentalistas.
   Francia, su historia, su lucha civil y militar durante la ocupación alemana de la segunda guerra, fue un ejemplo que los tiempos no podrán borrar jamás, lo mismo que su dolor.
   Como la vibración que contagia su canción patria.

¿OLVIDO, MIEDO O PRUDENCIA?

   A veces y por miedo, se suele atribuir al prójimo cercano ciertas improlijidades que por lo general pretenden encubrir culpas propias,  olvidos ajenos, cuestionable prudencia o legítimos temores.
   Varios detalles surgieron de las celebraciones del Bicentenario tanto en Tucumán como en otros puntos del país, por caso Buenos Aires, donde en el desfile patrio se advirtió que luciendo uniforme, uno de los militares oportunamente degradado que desfilaba era Aldo Rico, aquel desaforado carapintada que se alzó en armas contra la democracia recuperada, en la persona del Dr. Raúl Alfonsín.
   El pretexto para que ello ocurriera, nacido de la prepotencia de ese personaje que después, vaya paradoja, apeló a la democracia para ser intendente bonaerense, fue su condición de ex combatiente en Malvinas, lo que pese a ser cierto, no exime a esa actitud como de carácter provocativo.
   Se puede o no estar de acuerdo con Aldo Rico pero más allá de su justificación por haber peleado en las heladas islas, su inclusión casi como “colado” en el desfile tuvo más de provocación que de homenaje a la independencia.
   Fue uno de los casos en que una actitud tomó por sorpresa tanto a las autoridades como a las miles de personas que presenciaron y siguieron con fervor las alternativas de la parada militar.
   El otro tema que despertó dudas y suspicacias fue la curiosa determinación de las autoridades nacionales de no invitar, para un acontecimiento cívico irrepetible, a los ex presidentes vivos que registra la historia que se está escribiendo: Isabel Martínez (Isabelita), Duhalde, Puerta, Rodríguez Saa, Carlos Saúl, Camaño, De la Rua y Cristina Fernández de Kirchner, aunque ellos no hayan ejercido la presidencia en ese orden.
   ¿Por qué la omisión?
   No me vengan ahora que fue por evitar hechos desagradables, que sólo pudieran haber provocado aquellos enemigos de la libertad, para manchar de infamia una celebración tan cara a nuestros sentimientos.
   Ni que se tuvieran dudas acerca de los riesgos que corrían los ex primeros mandatarios ante una multitud que representaba por sí sola y masivamente entusiasmada, a todo el arco político e ideológico de los argentinos.
   ¿Acaso una manifestación de miedo latente por las simpatías que todos esos personajes de nuestro cercano devenir, podían despertar entre la gente, menoscabando a las actuales autoridades?
   Sería una pavada reconocer que ese fue el motivo, porque se descalifica por si sólo.
   Y por último apelar a un olvido, es para remover en el acto y con severos tirones no tan sólo de orejas, a todo el plantel de Ceremonial y Protocolo de la Presidencia de la Nación, en cuyas manos y experiencia se deposita la confección de la nómina de invitados para un festejo como el del 9 de julio.
   No interesa ahora conocer quienes son los culpables, pero es un deber de las autoridades rebobinar en lo actuado, porque si evaluamos los daños colaterales emergentes de esa omisión, no estaríamos lejos de sostener que la consecuencia menos deseada, fue que no han sido pocos los argentinos que concluyeron pensando en un ensanchamiento de la grieta cívica que ahora es imprescindible cerrar como vía para el reencuentro con respeto.
   Lo más penoso, haber dilapidado una oportunidad para ello, que no se repite con la frecuencia por muchos esperada.


SIGUEN ROBANDO ARMAS POLICIALES

   La policía va a ser eficiente cuando primero que nada se limpie hacia adentro, para que no caigan en la generalizada volteada de la sospecha, todos aquellos que en verdad honran el uniforme y respetan a ultranza y con sacrificio, su compromiso con la sociedad.
   Parece que nadie actúa con la firmeza necesaria como para frenar la serie de episodios vinculados con el robo de armas en el  mismísimo edificio de la Jefatura, lo que bien puede significar un mensaje mafioso en el sentido que todo es posible que suceda, porque quienes mandan adentro son los malos de la película.
   El tema de la falta del armamento robado a la policía no es tan solo una cuestión penal que se resuelve sancionando administrativamente a quienes resultan responsables en los papeles emergentes de sumarios internos.
   La inteligencia debe radicar que tener conciencia de la enorme permeabilidad de la institución, para que los hampones tengan acceso al armamento y con él perpetren delitos que la misma policía muestra incapacidad de resolver y más aún de prevenir o evitar.
   Causa molestia que un ministro provincial que demuestra tener menos calle que Venecia, pretenda contradecir a la verdad de las estadísticas, minimizando la trascendencia de los robos de automóviles -13 por día- que se perpetran solo en la capital cordobesa.
   Queda demostrado una vez más, y para evitar la repetición de los comentarios de siempre, que de nada sirve la compra de tecnología y la incorporación de personal, mientras no exista una genuina política integral de seguridad.
   Y los políticos de Córdoba tienen poder, pero también una supina e indignante ignorancia en materia de seguridad.
   Hay que entenderlos: ellos sí que viven seguros.

CORRUPCIÓN DE ALTO VUELO

   En los últimos años y pese a que el caso entró al terreno de lo anecdótico por lo inverosímil y alocado, poco se habló de la línea aérea fantasma que estábamos pagando todos los argentinos y que ni siquiera vendió un mísero boleto y por ende jamás decoló de ningún aeropuerto, con lo que lógicamentre nunca llegó a ninguna parte, salvo ahora, después que el despilfarro y la rapiña se apropiaron de ella, fue a parar a los tribunales.
   El juez Sergio Torres citó a los ex funcionarios del gobierno anterior y a los empresarios que se beneficiaron con negocios de la línea aérea Lafsa, inventada en su momento por Eduardo Duhalde en un intento por salvar de la desocupación a quienes habían quedado sin trabajo tras el cierre de dos o tres empresas de aeronavegación comercial.
   La intención inicial era hacerla funcionar ya privatizada en un plazo de seis meses, pero su funcionamiento se extendió desde 2003 hasta finalizar el 2012 con enormes gastos en infraestructura, personal y otros rubros para un resultado absurdo, como era el de operar ni siquiera en tierra.
   No son pocos los que especulan que su “reactivación” que en su momento fuera presidida en un acto formal por Néstor Kirchner y la presencia del actualmente preso Ricardo Jaime y el firme candidato a esa condición, Julio De Vido y ese personaje de la dialéctica que fue y sigue siendo Aníbal Fernández, ahora con una pesada carga de otras sospechas, fue para transformar a LAFSA en bolsa de trabajo destinada a militantes del naciente kirchnerismo que intentaba fortalecerse.
   Para colmo, si de hilar finito se trata, hay que recordar que una de las empresas que se beneficiaría con la fantasma, había tenido un problemita con una maniobra de llevar a España una respetable cantidad de droga.
    "LAFSA no existe más, querido", le dijo en febrero de 2006 el ex ministro de Planificación Julio De Vido a un periodista que lo consultó sobre los millonarios fondos estatales que se destinaron sugestivamente a una línea aérea que no volaba.  
   LAFSA no existía pero siguió gastando dinero público y De Vido fue citado por la Justicia  al igual que como sucede en otros expedientes judiciales, junto a Ricardo Jaime quien fuera secretario de Transporte de la Nación, detenido desde el 2 de abril pasado por otro caso de corrupción.
   En la investigación se detectaron -por ahora-  maniobras por unos 37 millones de pesos por las que deben dar explicaciones en los tribunales, el ex ministro, el ex secretario de Transporte, los integrantes de la subsecretaria de Transporte Aerocomercial, los directores de LAFSA y los empresarios beneficiados.
   Un caso de corrupción estructural que sin dudas, tiene entidad como para erigirse en pésimo ejemplo, digno de figurar, por lo menos, en el libro Guinnes de los absurdos.

LA SIEMPRE VIGENTE MEGACAUSA


   Cualquier persona que se considere inocente de un delito del que se la acuse pretende que la Justicia actúe de manera rápida y eficiente para aclarar los hechos.
   Este accionar judicial, aunque redunde decirlo, implica que se cumpla estrictamente el procedimiento establecido en nuestra Constitución, sin modificaciones arbitrarias y así entonces el Juez debe ser establecido por sorteo y no puede nombrarse una  comisión especial  que juzgue.
   Este juez debe desconocer la causa para actuar con objetividad  e imparcialidad, no pudiendo contar con opinión previa sobre el tema.
   Se deben respetar la libertad y la inocencia, no apresando a cualquier ocasional sospechoso hasta el hartazgo. Se debe investigar y juzgar de una vez, no persiguiendo con juicios interminables a los mismos y por lo mismo.     
   Cuando las acciones del Poder Judicial son contrarias a  lo establecido, como ocurre en la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba, la Justicia lamentablemente se convierte en lo más parecido a un delincuente: roba, secuestra, priva de libertad, lesiona y deja morir.
   Claro que se pretende que actúe la Justicia, y de una vez, sobre todo para desenmascarar a quienes, en su nombre, cometen este tipo de atropellos. 

¿”MONJITAS” USURERAS?

   En lunfardo, el término “vento” significa dinero, como para que lo vayamos tomando en cuenta.
   Un detalle para tomar en cuenta: la inteligencia del gobierno en ir dosificando los detalles de los actos de corrupción, en una tarea similar a la de la gota que horada la piedra, porque los argentinos culturalmente de corta memoria, hubiéramos arrumbado en los olvidos si toda la maquinaria de saqueo de más de una década quedaba al descubierto en los primeros días de la gestión macrista.
   El tiempo nos viene demostrando que si bien la situación de la economía nacional se acerca más al drama que a la solución de las carencias no todas heredadas, una de las bases de la recuperación es el adecentamiento de la gestión para devolverle la transparencia que jamás debió perder.
   El inverosímil episodio demasiado similar a un grotesco digno de Sordi, nos llegó a demostrar que el mismísimo obispo de la jurisdicción donde funcionaba el único monasterio bancarizado, decía no estar enterado de las maniobras de las monjitas que no eran tales, pero que el purpurado las había autorizado a disfrazarse.
   El tragicómico papel de imaginar a un funcionario de rango casi ministerial como el de López, arrojando bolsos con dólares por encima de una tapia, entrando luego a comer scones casi a las 4 de la madrugada con esas mujeres, la llegada de la policía llamada por un vecino, la detención del traficante de verdes y su explicación de que era dinero destinado a caridad, constituyen un libreto de valor inapreciable para Spielberg o cualquier otro director de cine.
   Pero lo peor, es saber que al considerar los montos que se manejaron fuera de la ley a lo largo de tantos años, esos pocos millones de dólares no significan más allá de un vuelto por retornos, coimas u otras maniobras.
   Y apelando al lunfardo, se me ocurre que la propia historia y el “slang” porteño se encargan de aportar la verdad: la guita, lógicamente, estaba en un con-vento.

CIUDAD DESCONTROLADA
   Medio que desconcierta el anuncio a nivel de versión o chisme, que en algunos sectores políticos ya vienen trabajando -digamos- con miras a las elecciones parlamentarias previstas para dentro de un par de años.
   Llama la atención que algunos de los que primero se anotan en los rounds previos a la integración de las listas de candidatos, según trascendió, operan actualmente como funcionarios en la Municipalidad de Córdoba que aunque haga obras ocultas como los desagues por ejemplo, descuida a sectores que desde bastante tiempo reclaman soluciones a sus problemas.
   Y uno de  ellos, fortalecido en los últimos días, es el del transporte colectivo de pasajeros, donde los usuarios pagan el boleto más caro del país para un servicio por momentos lamentable.
   Seguramente y con el pretexto de las vacaciones escolares, las frecuencias han sido alteradas de manera tal que muchas veces las esperas son mayores a media hora, tanto en ómnibus como en trolebuses.
   Los empresarios hacen la suya, guardan unidades, no pagan horas extras, ahorran combustible y siguen embolsando impunemente, a costillas de la indignación popular.
   Tanto las empresas como el poder concedente -la Muni- deben entender que no todos los cordobeses y los turistas asisten a la escuela, sino que tienen otras obligaciones como ir a trabajar, al médico, a pasear, a hacer compras o a lo que se les ocurra.
   La madre del borrego en este caso es la absoluta falta de controles sobre la calidad y el cumplimiento del servicio.
   En esas condiciones, seguirá siendo penoso para la mayoría de los usuarios.
   Y eso no es justo que siga ocurriendo.

MENSAJE PARA FRANCISCO

   No es obligación que un personaje universal como lo es el Papa Francisco esté al tanto de ciertos pormenores que rodean a lo que trasciende en cuanto a los actos de corrupción y pillaje que se vienen descubriendo, en los que participan ex personeros del modelo anterior, muy nacional pero poco popular.
   Tampoco es para tomar con seriedad algunas manifestaciones de doña Hebe y su cloacal verborragia, pretendiendo cosechar disculpas al sostener que al bueno de López, el bolsero, lo infiltraron desde la oposición para conmover los cimientos del kirchnerismo.
   Pero las curiosas derivaciones del caso de las monjitas y el obispo lugareño, llevan a la gente a pensar que posiblemente el Papa Francisco ignore esas maniobras dolosas de quienes son sus dependientes.
   Ahora dicen que una de las falsas monjitas y el propio obispo eran algo así como prestamistas, devenidos en usureros a la hora de los intereses.
   Alguien debiera ocuparse de hacerle saber a Su Santidad lo que ocurre con algunas de las ovejas que han descarriado del rebaño y destrozado el mandato divino de servir a la sociedad.
   Ellos, ladinamente y por impunidad, complicidad y encubrimiento, lograron revertir aquellas santas intenciones, para terminar sirviéndose de aquellos débiles exponentes de la misma sociedad.

11 de julio de 2016

Hurgando en el archivo ---------------

CURIOSA AFINIDAD ENTRE
DIPLOMACIA E HIPOCRESÍA

   No han sido pocas las voces que en distintos tonos se alzaron cuando se conoció la presencia de los reyes de España en los actos centrales por el Bicentenario que tuvieron lugar en Tucumán, con repercusiones lógicas a lo largo y a lo ancho del país con proyección internacional.
   La más curiosa de las reacciones provino de los sectores más comprometidos del kirchnerismo que censuraban la determinación presidencial de invitar precisamente a los personeros de aquellos “colonizadores” que nos sojuzgaron, restándoles el derecho a participar de una fiesta cívica en la que se festejaban dos siglos de haber roto la antigua dependencia del reino de España.
   Es corta la memoria si como por arte de magia o encanto nos olvidamos de los negociados con Repsol-YPF, su posterior renacionalización y otros detalles afirmados en la historia reciente cuando el justicialismo -otra de sus vertientes- operó con la convicción de estar haciendo un beneficioso negocio para los argentinos.
   Dejando de lado esos detalles ya viejos por el vértigo de los tiempos, bueno sería memorar que en los primeros días de noviembre del 2003 el entonces presidente Néstor Kirchner y su esposa fueron anfitriones de quienes por entonces reinaban en España, don Juan Carlos de Borbón y Doña Sofía.
   Los pasearon por sus terrenos de El Calafate -que según dicen, por esos días eran predios fiscales- y después fueron agasajados con una comilona en el porteño Palacio San Martín donde las damas intercambiaron regalos y como al descuido y de paso sus esposos trataron el tema de las tarifas y el incondicional apoyo español a la Argentina.
   Pero no hay caso: los archivos a veces representan la mejor vacuna contra los olvidos, porque hurgando y hurgando, aparece una nota del diario “El País” de Madrid, cronicando el anuncio de la Sra. Cristina allá por el 2012 cuando retomaba la mayoría accionaria de Y.P.F. expropiándola a los españoles.
   Vale la pena -y en homenaje a la memoria-  transcribir uno de los párrafos de ese comentario: “La presidenta dijo que echaba en falta a su marido, Néstor, porque le habría gustado presenciar esa decisión. Las decenas de invitados que aplaudieron y corearon el nombre de Néstor recordarían seguramente que el matrimonio Kirchner fue uno de los más firmes partidarios a la compra de YPF por parte de Repsol en 1998”.
   Como se advierte, es de una imbecilidad absoluta e imperdonable cuestionar ahora la presencia de los monarcas actuales en nuestro festejo, cuando es la diplomacia la que manda y rige muchos de los actos de los gobernantes.
   Por más que a veces, esa diplomacia y la hipocresía hayan estado tan íntimamente emparentadas.
Gonio Ferrari

10 de julio de 2016

S.L.B.: EL GAS DE LA DISCORDIA - NO ES TANTA LA INDEPENDENCIA - TRANSPORTE URBANO INCORREGIBLE - UNA INJUSTA OMISIÓN - CARTA DE LOS FAMILIARES DE PRESOS POR LA MEGACAUSA - LA AUSENTE POLICÍA CORDOBESA - DE INHIBICIONES Y MORSAS - NUESTRO ETERNO ENDEUDAMIENTO, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 10 de julio de 2016, emitido por AM580 Radio Universidad de Córdoba.
  
GAS PARA LA DISCORDIA


   No es positivo para nadie, tanto desde el poder como en cuanto a la gente, la complicada situación emergente del intempestivo, inconsulto y elevado incremento en la tarifa del gas, medida que en lo gruesamente comparativo, casi equivalente a interrumpir el servicio de agua potable en todo el país.
   Las idas y venidas del asunto sólo han contribuido a que sea mayor la incertidumbre, como si la improvisación hubiera ganado a la cordura y a la prolijidad para gobernar, argumentos de venta, por así decirlo, que desplegara el PRO en su campaña proselitista.
   Porque si el gas como otros vitales servicios tiene un fin social, llama la atención que virtualmente se lo aleje de las posibilidades de los sectores menos afortunados al asignarle carácter prohibitivo y casi inaccesible, precisamente, para quienes están en condiciones de gozar menos abrigo.
   Es cierto que fue más de una década el lapso en que los precios de ese combustible estuvieron muy por debajo de su valor real, pero no es el pueblo quien debe afrontar las consecuencias del desgobierno, del despilfarro y de la demagogia de subvencionarlo hasta niveles ridículos, que ahora se advierten a la hora de tener que pagar el fiado de la fiesta que se vivió.
   Es casi imposible pensar en sensibilidad social cuando nos referimos a un funcionario poderoso en el ámbito particular y con evidentes intereses, como para que piense en la imposibilidad de una marcada mayoría, para afrontar los nuevos y exorbitantes valores que se les pretende cobrar.
   La gradualidad del aumento hubiera sido lo más aconsejable y volver atrás no sería un acto de debilidad política, sino de respeto hacia los más necesitados, que no son pocos.
   Haber recalado el tema en la Justicia para que decida, es más una alternativa necesaria, frente a la indefensión ante el poder que parece robotizado para recaudar, sin medir adecuadamente el impacto de tal medida en la sociedad.
   Así las cosas, que desde el gobierno no esperen aceptación sino repudio.

NO ES TANTA LA INDEPENDENCIA



    El pensamiento propio me obliga a sostener con el paso y el peso de los años, que la independencia es igual a la libertad: si no es salvaje, no es aconsejable cometer la exageración de llamarle independencia.
   Porque una cosa es el legado de aquellos próceres que en Tucumán sacudieron el yugo de entonces y otra es la realidad actual que si somos absolutamente sinceros en la evaluación, llegaremos a la convicción que en muchos aspectos, seguimos tanto o más dependientes que en 1816.
   Generalmente los argentinos, apegados por idiosincrasia a las nostalgias, en los días patrios solemos deleitarnos al escuchar las radios copadas por fervores folklóricos de antaño, que se volatilizan en pocas horas cuando los intereses comerciales manejados desde el exterior, nos vuelven a invadir.
   Citando esa situación como ejemplo, en todos los órdenes de la vida nacional ocurre casi lo mismo al advertir lo que sucede en la economía, en el deporte y en todos los usos y costumbres que son parte de nuestra no definida identidad, que soportó y todavía soporta influencias no sólo de nuestros antepasados nativos sino de quienes alguna vez nos sojuzgaron.
   La globalización que pulverizó barreras y distancias permitió que irrumpieran en nuestra vida ciertos elementos nocivos que llevaron a desvirtuar valores que creíamos acendrados en la cultura propia y lo que puede ser tenido como símbolo dentro del campo productivo, es la muerte virtual del trigo a manos de la soja, imposición de los mercados internacionales que dejará como consecuencia, al decir de muchos entendidos, el agotamiento de la tierra para intentar en el tiempo retomar aquello de “el granero del mundo” cuando el hambre tanto exterior como interno nos obligue a volver a las espigas.
   Por creernos independientes y autoválidos nos encerramos y la tecnología extranjera nos superó sin esfuerzos y en la mayoría de los casos, llegamos tarde y nos conformamos con llamarle progreso a nuestra condición de armadores más que de fabricantes, de productos que en el exterior ya están discontinuados.
   No ha perdido actualidad lo que comentara un año atrás en este mismo espacio: “En lo político, los del interior dependemos del humor porteño, de las trenzas que se arman, de los acuerdos que se concretan, de las fidelidades que se exijan, de las broncas que se generen o de las mentiras a las que estaríamos obligados a tomar como verdades.
   En lo deportivo, dependemos de cómo se estructuren los campeonatos, de cómo se comporten los árbitros y de qué apoyo económico estatal reciban nuestras instituciones.
   En lo cultural, de qué música nos impongan como moda, qué ropa nos insten a usar, qué comidas y bebidas nos sugieran casi como una obligación de consumo”.
   Sostener desde un curioso sentido del patriotismo que somos independientes, tomado con algo de escepticismo es para confesarnos cultores de una mal disimulada hipocresía en coincidencia con lo que siglos atrás sostuviera Cicerón: “De todos los hechos culpables ninguno tan grande como el de aquellos que, cuando más nos están engañando, tratan de aparentar bondad”.
   Aranguren, por caso, no puede sentirse independiente ni pretender que lo tengamos como tal.

TRANSPORTE INCORREGIBLE


   Ya no se trata de echarle la culpa sólo a la Municipalidad frente a la deplorable calidad del servicio de transporte urbano de pasajeros de la ciudad, sino acusar a las empresas prestatarias de regular el servicio para obtener mayores utilidades, a expensas de los usuarios que están pagando el boleto más caro del país.
   Esto sucede por la simple y sencilla razón que los controles no existen, que la ciudad en materia de transporte urbano es un feudo que cogobiernan la Fetap y la UTA, ambos en una luna de miel que están pagando los miles de rehenes que son los humillados pasajeros.
  
La ecuación es tan simple, que las ausentes autoridades merecen ser calificadas como cultoras de la candidez, la inocencia o la ignorancia, porque al regular las frecuencias y esconder las unidades, aporta mayores utilidades aunque el cordobés deba esperar media hora el paso de su ómnibus o trolebús.
   Un simple y elemental chequeo en algunas paradas, dio el resultado sospechado: que las esperas se han duplicado en los últimos días, y por manifestaciones de choferes -ellos y ellas- es virtualmente la mitad de la flota la que está en servicio, pero quienes cobran óptimos sueldos para controlar, están gozando de unas inmerecidas vacaciones de invierno.
   De esa manera los empresarios, injustos beneficiarios con un 10 por ciento que la Muni les quitó a los pasajeros, están haciendo su evidente colchoncito “por si las moscas” ya que sería inminente un nuevo estudio para actualizar la tarifa, a lo que sucedería como es costumbre, una demanda de la UTA por mejores salarios.
   Es una maligna rueda que soportamos los cordobeses, para tener un servicio de calidad ciclotímica y un precio que no se da en ninguna otra ciudad del país.

UNA INJUSTA OMISIÓN


   No es la primera vez que se comete el atropello del olvido o la equivocación, ambos con groseras características, en la persona del Dr. Ramón Bautista Mestre, ya sea en vida o después de su fallecimiento.
   Allá por 1995 en el solemne acto de entrega de su diploma de gobernador, cargo que asumiría días después, al recibir el colorido documento Mestre cayó en cuenta que lo habían rebautizado, porque antes de su apellido decía Juan Bautista en lugar de Ramón Bautista.
   El gobernador electo no lo aceptó y visiblemente indignado dejó el escenario de nuestro teatro mayor donde se desarrollaba la ceremonia y el episodio derivó después en varias renuncias en el Tribunal Superior de Justicia.
   Pero lo que sucedió días atrás cuando en una placa se rinde homenaje por el bicentenario, a los gobernadores cordobeses que asumieron tras la recuperación de la democracia, el único que no aparece en el mármol ni en el bronce, es Ramón Bautista Mestre.
   Mas allá de la reacción o no de su hijo intendente que estaba en la ceremonia y de la airada protesta del radicalismo, lo que se pretende resaltar es la displicente actitud del gobierno anfitrión, muy cercana a la indiferencia que si bien suele ser costumbre entre políticos, no lo es si de respeto queremos hablar.
   A Ramón Bautista Mestre se lo puede admirar u odiar por su desempeño, pero no es de buena gente ignorarlo si lo que miramos es el vaso de la historia medio lleno, porque la provincia no está en situación floreciente, con un inédito nivel de endeudamiento en números y en gestión, con  los de ahora.
   Se impone no tan solo la corrección de la placa y la sanción a los responsables de la marginación histórica de Mestre, sino un acto de desagravio a su memoria, como homenaje al cercano devenir de los cordobeses.

LA MEGACAUSA


   En estos días de reposo por la feria judicial, no se han producido novedades acerca de la megacausa del Registro de la Propiedad, aunque en realidad hubo un hecho lamentable que mucho tiene que ver con este dilatado asunto: la muerte de un hombre que debió soportar una prisión anticipada de tres años y nunca llegó a juicio.
   Ese debe haber sido el motivo para que los familiares de los involucrados en esta causa, dieran a conocer una carta dirigida a la comunidad, que dice: “El fallecimiento de Roque "Cacho" Finós nos ha sacudido profundamente, dejándonos el sabor amargo de una Justicia ausente. Su caso es un paradigma de lo que reclamamos. El Poder Judicial, en nombre del Estado, tiene el deber de investigar delitos, debiendo hacerlo en forma pronta y eficiente.
   Ningún derecho legítimo justifica encerrar inocentes por las dudas y durante años, sin ninguna preocupación por sus vidas. Y si se tienen pruebas para encarcelarlo, ¿ por qué no se realiza un juicio rápido para establecer la verdad?.
   Todos los derechos fueron pisoteados en esta causa convirtiendo a los imputados en chivos expiatorios ante la comunidad. La prisión preventiva sistemática a la que se los condenó durante años se robó sin razón válida la libertad, las fiestas familiares, los cumpleaños, los actos de la escuela, las pascuas, las navidades, y cuántos momentos más, imposibles de recuperar.
   Separó hijos de padres, familias, hermanos y amigos; devoró  alegrías, ilusiones, sueños  y esperanzas. Se convirtió en tortura, buscando obtener confesiones o vaya  a saber Dios qué más.
   Cacho Finós no se doblegó mostrando siempre  para quienes lo rodearon, valores de solidaridad y compañerismo que quedarán grabados.
   Y se puso a disposición de la Justicia cumpliendo su parte en el proceso, proceso que para siempre, quedará sin respuesta”. 
   Ese es el texto que cumplimos en divulgar, porque tengo la seguridad que para estas instancias que cuestionan a la Justicia, seguiremos siendo el único espacio que lo haga, como hace más de tres años.
   No somos fiscales, defensores, jueces ni verdugos, pero a veces indigna advertir ciertas dependencias entre poderes, que no debieran existir.

LA POLICÍA AUSENTE

   Baste un solo ejemplo por experiencia propia y reciente, como para tener idea del despropósito del abandono policial en una noche de intensa circulación entre nuestra capital mediterránea y Alta Gracia, por la hermosa y amplia autovía que une a ambas ciudades.
   El viernes último, día de notable incremento en el tránsito hacia puntos claves de nuestra geografía debido al largo fin de semana que se iniciaba, me tocó un viaje desde nuestra capital hasta la cercana Alta Gracia, dejando constancia que no soy adepto a los casinos, sino a la buena cocina.
   Ida y regreso por un billar de autopista, sin un bache, muy bien señalizada, correcta atención en los peajes tanto de ida como de regreso, pero un detalle que rompió con la imagen integral del paseo: ¡ni un policía, patrullero, policía caminera o motociclista!
   Aquella costumbre de apostarse cerca de las cabinas de pillaje controlando de ojito las luces encendidas e imaginando cinturones colocados, parece haber caído en desuso o es que estamos demasiado lejos de elecciones, como para vender una imagen de prevención que tanto necesitamos y se nos niega a los pocos días de cualquier comicio.
   Si me dijeran que se trata de una exageración puedo asegurar que no, porque lo reitero, ni tan sólo un policía en un camino que lo requiere porque no faltan quienes por la impunidad que les regalan, abusan de la velocidad en el trayecto y de las copas en el destino.
   Alguna vez las autoridades, más enfrascadas en un desfile que en la prevención que se nos niega, tendrán la inteligencia de trabajar para la gente, que es la que paga impuestos y sin embargo la dejan librada a su buena suerte, si la tienen.
   Como siempre, ahora por un par de días veremos policías por todas partes.

INHIBICIONES Y MORSAS


   Ya cuando las exitosas “leonas” de nuestro hockey femenino sobre césped le dieron la espalda, el bueno y soberbio Aníbal Fernández debiera haberse dado cuenta que el mundo se le venía abajo, porque si desde el deporte nacía tamaño e inédito desprecio, su viveza de funcionario polifuncional tendría que haberle advertido que en el campo de la política y de la justicia el ensañamiento de la realidad con su figura sería mayor.
   Igual que ella, La Que se Fue, conocedora como nadie de su propia fortuna, que no calculó -o lo hizo como burla a todos y todas- que una de las medidas que adoptaría la ley, sería encapsularle sus bienes como medida cautelar, posiblemente con la peregrina intención de recuperar algo de la rapiña de la que el pueblo fuera víctima a lo largo de tantos años.
   Ayer en el Canal 26 y sin repreguntas, Anibal Fernández se mostró con la pureza de las Carmelitas Descalzas, impoluto y víctima de las maledicencias propias de una persecución atroz de la que se siente víctima y afirmó entre otros delirantes conceptos que si la Sra. que se fue se presentara ahora a elecciones, ganaría por escándalo.
  Y le asiste la razón, porque más que adhesiones, la doña está inmersa en un escándalo de corrupción cuyo resultado y derivaciones depende de la rapidez e inteligencia con que actúe la justicia, en cuyo ámbito -y en ningún otro- debe ventilarse -por una simple cuestión de respeto a la democracia- la situación de la expresidenta.
   Podrá presentarse a elecciones en su momento, si se dejan de lado las culpabilidades que la sociedad y algunos de sus ex funcionarios de confianza hacen pesar sobre ella.
   Pero lo más curioso de esa entrevista televisiva, fue que en ningún momento se mencionó esa palabra que altera el pulso de muchos ex funcionarios y que más vincula a Anibal Fernández con actos de depravación política, como si el término “efedrina” no figurara en el actualizado vocabulario periodístico.
   Es probable entonces que Pérez Corradi, si no tiene la pésima idea de suicidarse, refresque la memoria de tantos olvidadizos.


NUESTRO ETERNO ENDEUDAMIENTO


   Cada vez son menos los fanáticos que enarbolan como estandartes algunas estadísticas y cifras de curiosos orígenes o autorías, en un desesperado e inútil intento por defender lo indefendible, seguramente por haber sido beneficiarios de alguna ventaja en lo económico, en lo político o en lo ideológico, cuando ya está resquebrajada aquella ciega actitud de acompañamiento a un modelo que derrapó en la historia de los argentinos.
   Desde aquella fantasiosa historia del desendeudamiento casi mágico que desde la cúpula kirchnerista se anunciara como el mayor logro del siglo es una infinidad de números lo que es parte de una curiosa historia de verdades y mentiras.

  Lo que fortalece ese pensamiento es que son pocos los que saben cuánto estamos debiendo en realidad, debiéndonos conformar con las cifras que interesadamente se manejan según sea su origen y destinatarios.
   Pero nadie, absolutamente nadie, puede negar que estamos hasta las manos desde años atrás, siempre creciendo y nunca amortizando los monstruosos números que históricamente nos agobian y condicionan el futuro nacional.
   Ningún gobierno en los últimos tiempos -y confieso que puedo equivocarme de medio a medio, lo reconozco- entregó el poder con menos de lo que debíamos y ese es un síntoma no tan sólo alarmante sino peligroso.
   Dentro del exagerado caudal del dinero de todos que los políticos, sin excepciones han gastado en autopromocionarse como los mejores, tendrían que disponer a futuro, de recursos para informarnos sin ocultamientos ni mentiras, cuánto es el monto real de nuestra deuda externa.
   Y no caer a los perversos efectos de aquella circular 1050, que pagábamos una cuota del auto y al mes siguiente teníamos una deuda superior a la contraída.
   Así no vamos a ninguna parte.