14 de enero de 2018

S.L.B.: AMADO BOUDOU, LIBRE EN UNA CAUSA - SEGURIDAD Y PELIGROS EN LAS GUARDERÍAS - LUIS BARRIONUEVO Y SU MEMORIA PARCIAL - UN GESTO DE HONESTIDAD QUE MERECE SER DESTACADO - LA MEGACAUSA Y LAS REFORMAS EN LA JUSTICIA PROVINCIAL - JUICIO ORAL POR LA MUERTE DE "CHOCOLATE" - EL ABOGADO SILVESTRO Y EL NUEVO ORDENAMIENTO PREVISIONAL - NO SE OLVIDEN DE ROXANA MENÉNDEZ, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 14/01/18 que difunden las emisoras de los SRT de la Universidad de Córdoba. En la edición 498 estos fueron los temas salientes:
AMADO BOUDOU Y SU ACTUAL LIBERTAD
   Nadie puede tomar la liberación del exvicepresidente de la Nación como una conquista atribuible a alguien en lo personal o a cualquier sector, salvo al ejercicio pleno de la Justicia y de su majestad.
   En una de las causas Aimée Boudou está libre por ahora, sin perjuicio que continúen las investigaciones en otras maniobras en las que ha sido denunciado y de acuerdo con lo que se conoce, estaría implicado más allá de los papeles truchos de un auto o alguna otra acusación menor.
   Lo trascendente de esta cuestión es que se hace una obligación reconocer la acción de la Justicia que con todas las consagradas garantías sigue adelante con este proceso y con otros pendientes en los que estarían complicados varios ex funcionarios de la anterior administración nacional.
   No se trata, por lo que se advierte, de una persecución sino de volver a poner en marcha el funcionamiento de uno de los poderes de la Nación más proclives a la modorra, sobre todo cuando existen tantos e importantes intereses de por medio que por lo general condicionan la actuación de fiscales y jueces.
   Debiera terminarse alguna vez eso de las presiones, los juicios y las condenas negociables desde el punto de vista político e ideológico, con esa malsana costumbre de ponerle precio tanto a la libertad como a la impunidad.
   La tradicional e inocultable dependencia del poder judicial de los otros dos poderes de la República es una vieja historia muy complicada de superar por los costos que implica.
   Sin embargo se ha encendido una luz de esperanza acerca de superar ese estilo que tanto daño le hace a la credibilidad de la gente, de la sociedad en su conjunto, a esa señora de los ojos vendados y balanza en mano, que suele mostrar en muchos procesos abiertamente su relación directa para aquello de la obediencia debida al poder central.

   No es poco lo que resta por hacer en cuanto a modificar esa imagen de dependencia porque los hechos en los últimos años se han empeñado en no apoyar a la búsqueda de ese necesario desenlace que consagre la independencia absoluta de los poderes.
   Se habla de persecución y se proclama al mundo la existencia de presos políticos, cuando lo que tenemos son políticos presos, que no están en esa condición por su ideología como en los casos de Cuba o de Venezuela que eran los modelos a seguir en los últimos años.
   Dentro del Poder Judicial tanto nacional como provincial anidaron personajes designados en epocas muy anteriores y oscuras, que se mantienen en sus cargos gozando de privilegios enojosos como por ejemplo el no pago del impuesto a las ganancias en nombre de una intangibilidad caprichosa, y finales destinatarios de jugosas y casi pornográficas jubilaciones.
   Adecentar los procedimientos, en definitiva como los procesos que se están llevando a cabo, no deja de ser una manera constitucional de adecentar también a la Justicia.
   Y ese era, se me ocurre, uno de los pasos más trascendentales que había que dar.

GUARDERÍAS SIN CONTROL
   Lo menos importante, cuando se analizan situaciones dramáticas con finales trágicos, es darles mayor o menor trascendencia -más allá de las estadísticas cuando sirven para algo- llevados por la frialdad de los números.
   Si fueron tres, cuatro, cinco o un solo caso es lo de menos, pero la reiteración de accidentes por imprudencia o imprevisión que involucran a pequeños dejados por sus mayores al cuidado en guarderías, revela un cierto estado de descomposición del sistema porque la inexistencia de controles es sin dudas el factor principal a la hora de asignar responsabilidades.
   Casi lo mismo que en los geriátricos donde -y lo planteo como desafío- no me harán creer que durante las 24 horas tienen un médico de guardia, que pretenden sustituir con la adhesión a servicios de emergencias que ante algún pedido reconocen una demora de dos, tres o más horas.
   Los servicios que en tal sentido ofrece el estado provincial o la municipalidad vienen mostrando mucha más eficiencia que los privados, pese al elevado costo que deben soportar sus afiliados rehenes de un mecanismo perverso que vive intentando justificar sus tardanzas y falencias.
   Los niños que sufrieron percances, fatales o no en guarderías, fueron inocentes víctimas del descuido, la desatención y la imprevisión, con alguna culpa de sus familiares porque la verdad, no saber ni preguntar si en la guardería existe una pileta ya sea olímpica o de lona, muestra un grado alarmante de desubicación.
   Los extremos más vulnerables de la vida humana que son la niñez y la senectud están librados al buen criterio de las generaciones intermedias, no siempre capacitadas o con voluntad de ejercer funciones de contralor que eviten desgracias.
   Judicializaron todos estos hechos, habrá debate en las audiencias, se echarán las culpas de siempre, habrá una emergente de indemnizaciones, inhabilitaciones, quebrantos, todo lo que quieran o puedan imaginar.
   Pero tanto en los pequeños como en los ancianos, la vida que se fue no regresa.
   Ni por todas las perpetuas o todo el oro del mundo…

LUIS BARRIONUEVO, EL MEMORIOSO PARCIAL
   Despertó ciertas simpatías Luisito Barrionuevo, capo del gremio gastronómico, cuando años atrás sugirió y aconsejó que la mejor manera de salir adelante, era que todos los allegados al poder -no dijo si político o sindical, o ambos- se dejaran de robar por dos años.
   Tomada al pie de la letra hubiera sido la mágica solución que nos alejara de las penurias de la inflación, de la iliquidez, del quebranto laboral, de todos los males que aquejan a las sociedades en crisis.
   No hubiéramos tenido Mazzorín, De Vido, Jaime, Boudou y tantos otros de diverso signo político ni mandato sindical que nos quitara el sueño y le metiera a la sociedad una malsana como inquietante cuota de envidia, por aquello tan soñado por muchos que es vivir bien con el menor esfuerzo o simplemente sin laburar.
   Medio como que se diluyó el liderazgo de Barrionuevo absorbido por el exceso de poder de muchos de sus colegas sindicalistas, abarcativos de negocios y emprendimientos que los transformaron casi mágicamente en prósperos empresarios, como a varios románticos combatientes de aquellos lejanos años 70 en que la mejor inversión a plazos breves era el secuestro.
   Y ahora, seguramente acosado por las urgencias que atormentan a varios de sus amigos, frente al impostergable adecentamiento de la actividad sindical que se busca desde el poder, reaccionó con una advertencia que no fue para nada sutil, aunque digna de ser analizada.
   Palabra más o palabra menos, recordó cómo les había ido entre otros a De la Rua, a Alfonsín, a Angeloz y a algún otro que no recuerdo, por enfrentar a la poderosa y multimillonaria corporación de la dirigencia sindical, coincidiendo en el resultado que igualó a esos tres personajes: la indecorosa entrega anticipada del poder.
   Sin dudas una bravuconada con raigambre en la memoria, especialmente por las derivaciones de aquellos aprietes mediante paros, disturbios, vandalismo, pérdida de fuentes de trabajo, lucha de pobres contra pobres y otras alternativas, que empeoraron la situación para los asalariados, pero a ellos, a los dirigentes, los encumbró hasta la cúspide del materialismo transformado en riquezas que ahora no podrán justificar, ni siquiera apelando al delirio del ahorro exagerado.
   Y Barrionuevo olvida, si es por historia, que aquellas maniobras que urdieran por obediencia debida al ser columna vertebral del peronismo, habían tenido su contracara anterior, cuando en el 55 rompieron relaciones con la Iglesia y un sotanazo, con comandos civiles aún lampiños, los desalojó y obligó a trasladar la Casa Rosada a la cañonera Paraguay y de allí al exilio.
   Después de todo, si los dirigentes gremiales ahora en prisión tienen cómo justificar su condición de millonarios, podrán hacerlo en los estrados judiciales con las garantías actuales -ya lo dije varias veces- consagradas por la Constitución que por aquellos tiempos no era muy respetada.
   Ya estoy escuchando vociferar con la acusación de gorilismo.
   No es para preocuparse.
   Porque todo esto, más que gorilismo, es vivencia y memoria.
   Y la memoria, jamás lo olviden, es el lápiz de la historia…

UN GESTO PARA DESTACAR
   En este mundo convulsionado por el consumismo, la competitividad y las premuras en todo sentido, no es común encontrarnos con situaciones solidarias que nos hagan esperanzar en que alguna vez las cosas cambiarán.
   Posiblemente sea tomado como una pavada intrascendente pero la verdad, fue llamativa una situación que le tocara vivir a un ciudadano cordobés.
  Me adelanto a poner en claro que es mi opinión conocida que no es necesario agradecer al funcionario por ser correcto, al médico por curarnos o al abogado por ser decente, porque son detalles tan implícitos con el cumplimiento del deber y la decencia, que está de más resaltarlos.
   Pero este es un caso tan simple como inusual.
   El cordobés al que hago referencia tenía que hacer reparar un mecanismo de la cerradura de su coche que centraliza el cierre central interno.
   Fue lógicamente a una cerrajería del automotor, lo atendieron haciéndole la salvedad que no había repuestos originales de la pieza afectada pero que harían lo posible por aportarle una solución a su problema.
   Dejó allí su coche toda la mañana y al retirarlo, advirtió que la manija sólo funcionaba para abrir o cerrar la puerta, pero sin solución en el mecanismo centralizado.
   Y sobrevino allí la grata sorpresa: el cerrajero se negó a cobrarle aunque fuera por la reparación parcial, aduciendo que como no había producido el resultado por el cual fue contratado, no podía recibir ni un centavo.
   No es frecuente encontrarnos con casos parecidos.
   Si alguna vez tiene problema con la cerradura de su coche, pase por Bulevar Las Heras 664.
   Allí don Aventín lo estará esperando con sus conocimientos en la materia, pero más que nada con su honestidad comercial y su carnet de buena persona.

LA MEGACAUSA DEL REGISTRO NO DESCANSA
   Aceptado que ha sido y divulgado sin ninguna verguenza el fracaso y decidido el cierre del Fuero Anticorrupción y Penal Económico de Córdoba, el Ejecutivo provincial presentó ahora un programa de reforma judicial que apunta, según sostiene y también sin ruborizarse, a mejorar el funcionamiento de la Justicia, en una descuidada confesión de ineficiencia.
   Se habla de agilizar procedimientos, establecer nuevos plazos, oralizar los procesos, digitalizar los expedientes, acelerar las resoluciones  y en definitiva, de lograr una justicia que se supone será más eficiente.
  Pensado en términos de la causa del Registro no estaría mal poder agilizar los procesos, teniendo en cuenta que se ha superado ampliamente una década con el tema. También sería fabuloso acortar los plazos, habida cuenta de que los recursos presentados por los imputados tardan muchísimos meses en ser respondidos desde tribunales. Nadie se opone a oralizar, para que los acusados sean realmente escuchados.
   La digitalización aliviaría el trabajo de los abogados que deben leer abultadísimos expedientes y ni hablar de acelerar las eternamente esperadas resoluciones.
   Sin embargo, nuestra Constitución y nuestras leyes ya establecen un plazo de diez días posteriores a una detención para decidir la libertad o la prisión preventiva, un período de 4 meses para que el fiscal investigue, que puede extenderse hasta 8, el principio de inocencia y la excepcionalidad de la prisión preventiva, el juicio por un tribunal imparcial, asignado por sorteo y el encarcelamiento sólo después de una sentencia firme.
   Ninguna de estas normas se ha cumplido en la causa del Registro.
   Por ello, si bien es bueno acompañar cualquier  reforma que sirva para  mejorar la calidad de la Justicia, con sólo cumplir lo que ya existe, al menos en esta causa, su funcionamiento mejoraría en más de un mil por ciento.
   Y matemáticamente hablando, se debe reconocer que no es poco…


EL ABOGADO SILVESTRO Y LA ACTUALIDAD PREVISIONAL


Son tantas las versiones e interpretaciones que circulan en la sociedad con relación al nuevo ordenamiento previsional nacional, que lejos de clarificar el panorama están aportando un peligroso nivel de desorientación no tan solo en los interesados en la temática sino en todos los ámbitos. Es obvio que alrededor de esta cuestión se mueven poderosos intereses políticos y enfoques ideológicos por un lado, mientras las autoridades procuran moderar el impacto mediático que es lógico cuando se divulgan estas medidas que toman por sorpresas a la opinión pública en un aspecto tan sensible como lo es la atención en todo sentido que se les debe a los adultos mayores. El abogado Héctor Mario Silvestro, reconocido especialista en cuestiones previsionales, en la edición de “Síganme los buenos” de este domingo 14 de enero mantuvo una interesante conversación con Gonio Ferrari, aportando luz en varios aspectos de la complicada temática. No estuvo ausente el análisis de eventuales planteos de inconstitucionalidad de la ley. El audio completo con las manifestaciones del abogado Silvestro puede ser consultado en la columna respectiva ubicada en el costado derecho de este blog.

“CHOCOLATE”, UN PENOSO RECUERDO
    Germán Matías Gomez, el delicado peluquero sanfrancisqueño acusado de violar un domicilio vecino y despellejar vivo al perrito "Chocolate" lo que le provocó la muerte tras un martirio de tres días, recuperó casi un año atrás su libertad mediante el pago de una fianza de 5.000 pesos a pocos días de haber consumado esa barbaridad.
   Su abogado defensor sostuvo en su momento que el peluquero, que para muchos vecinos de San Francisco, en el Este de nuestra provincia, se hace llamar Agustina, sería absolutamente inocente pese a las pruebas que se presentaron oportunamente.
   Al sostener tal postura del que según se publicó sería el confeso despellejador y torturador de la mascota, ese abogado tendría el privilegio de haber creado para la historia jurídica argentina -y universal- la figura del suicidio canino.
   Ahora los trámites procesales se aceleraron y Germán Matías Gomez, de 37 años, deberá comparecer ante la Justicia en juicio oral y público y se estima que es la primera vez que ocurre tal instancia al menos en nuestro país, por lo que se considera que así como la prensa internacional siguió paso a paso el martirio de “Chocolate” seguirá ahora las alternativas de cada audiencia.
   Los tribunales de la ciudad de San Francisco y según se comentaba con jurados populares, tendrán a su cargo juzgar a este histérico personaje, quien supo decir que los ladridos del perrito lo molestaban.
   La ley a veces demora, pero siempre llega, aunque la víctima haya sido una inocente bestia maltratada por alguien que seguramente no está en sus cabales, aunque comprenda el daño que ocasiona.
   Hay que ser demasiado demente para caer en tamaña insensibilidad.

NO SE OLVIDEN DE ROXANA
“Roxana era periodista apartidaria, comprometida con la verdad y la justicia, con Abuelas, Madres e Hijos de desaparecidos, cubriendo sus marchas, así también con sectores relacionados a los problemas de la tierra, y sectores socialmente más vulnerables.
No entendió por qué todos le dieron la espalda.
Tampoco la escucharon la rectora ex diputada Carolina Scotto a la que personalmente y por teléfono le pedimos nos atienda en varias oportunidades, así como el secretario de derechos humanos Martín Fresneda, entre otros.
A principios del 2015 entró al Instituto Modelo de Cardiología con falta de aire. al rato tuvo un broncoespasmo que la llevo a una agonía terrible de 50 días en terapia intensiva hasta que falleció.
Así fueron los hechos, que cada uno saque las conclusiones que quiera”.
Tales conceptos fueron vertidos por quien fuera su pareja por tantos años, Pablo Scheibengraf.
Y el pedido en el sentido de no olvidar a Roxana Menéndez, nace de los últimos hechos de acoso que denunciara una colega de Canal 12, que ahora judicializado, sigue su marcha.
Los  entendidos sostienen que el hombre acosador; el golpeador jamás se arrepiente ni se redime y que por lo general es reincidente.
Por esa razón y para evitar situaciones que después haya que lamentar sobre hechos consumados, es ferviente deseo de mucha gente que aquellos sindicados como violentos con las mujeres, no encuentren cabida entre gente civilizada.
Más que como homenaje al dolor por la muerte de Roxana Menéndez, buena profesional y excelente persona, como canto de esperanza de que las cosas puedan cambiar y que los violentos encuentren en la Justicia la contención que merecen sus mentes atormentadas.
   Por eso es para repetirlo: no se olviden de Roxana.



7 de enero de 2018

S.L.B.: ¿VIA LIBRE A LA CORRUPCIÓN? - EL HAMPA HACE LO QUE QUIERE - LOS PORTEÑOS LLORAN POR EL BOLETO DE 8 PESOS - BUEN SÍNTOMA: DECRECIENTE PIROTECNIA - LA MEGACAUSA NO ESTÁ DE FERIA Y UN DESAFÍO - CUIDAR Y MIMAR AL TURISTA - EL SINDICALISTA AHORRATIVO, PRESO EN URUGUAY, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” que emite AM580 Radio Universidad de Córdoba en dúplex con su FM 88.5. En la edición del 7/1/18 estos fueron los temas principales:

¿FRENO Y VIA LIBRE A LA CORRUPCIÓN?

   Suena más cercano a lo inexplicable que desde el gobierno de la provincia se haya decidido cerrar las puertas del fuero anticorrupción, aquella por entonces saludable iniciativa delasotista que puso como cacique de esa toldería a Luis Juez, quien duró hasta que se le ocurrió investigar hacia adentro.
   Eso fue un trompadón al hígado del por entonces gobernador que ni siquiera soñaba con transformarse en creativo, diseñador y modelo de ropa masculina de alto nivel.
   Pero después de todo, y según lo certifican la memoria y la historia, ese fuero fue solamente un decorativo sello que lucía el gobierno de aquellos años para certificar su decencia hacia afuera.
   Ya fue.
   Ya pasó.
   Ya ingresó a los libracos donde se escribe el devenir de los pueblos y de quienes los gobiernan, o desgobiernan según sea cada caso.
   Justo ahora, que los mantos de sospechas se extienden como los puestos callejeros donde venden baratijas, artículos contrabandeados y salames de perro castigados por todos los soles del verano, llega la ocurrencia de terminar con una instancia necesaria ante la gente, si lo que se busca es legitimar acciones y gestión.
   En realidad y para el caso, serían secundarias cualquiera de las explicaciones que se puedan mostrar como motivantes de la clausura, olvidando que mucho se asemeja a una falta de respeto hacia la gente y un reconocimiento implícito de manos no tan inmaculadas.
   Los resultados de las últimas consultas electorales han sido una ominosa señal de alarma para el poder provincial, que aunque lo niegue, está en la ineludible tarea de empezar a despedirse y no es cuestión de dejar para la posteridad pruebas de algunas travesuras.
   Cuando lo que se impone ante la sociedad es profundizar los controles acerca de la gestión, es que se busca instaurar este pretendido manto de silencios que terminan siendo estruendosos.
   Y bueno sería entonces, si lo que se procura es la pureza funcional, ¿por qué alguien no hace suya esa vieja idea de exigirle a la dirigencia sindical, una declaración de bienes -jurada o no, es lo mismo- antes de asumir y después de dejar la conducción?
   ¿Por qué no se instaura un fuero que hurgue sin trabas ni presiones políticas ni ideológicas el verdadero patrimonio -anterior, actual y futuro- de cada uno de los altos funcionarios del gobierno?
    Conseguir que estos detalles sean una realidad, no haría más que rendir tributo a la decencia y reconocer a la honestidad en la función pública como la mejor bandera que pueden enarbolar aquellos que buscan perpetuarse en el poder.
   En definitiva, un homenaje a la democracia y a las manos limpias…

EL HAMPA HACE LO QUE QUIERE

   Días atrás las autoridades policiales formularon declaraciones intentando quitarse el lazo de una realidad indiscutible: el notable incremento de hechos delictivos pese a los remiendos y parches que se colocan en un sistema desactualizado aunque por una cuestión de exceso de adquisiciones parezca eficiente.
   Parece que la consigna -con todas las dudas que despierta- era comprar, comprar y seguir comprando en forma directa sin concurso de precios, con el gastado argumento que las urgencias no permitían los trámites administrativos que diluyeran las sospechas, cuando las estadísticas con suficiente tiempo vienen alertando del feroz crecimiento del hampa en Córdoba.
   Sin una política integral de seguridad, toda acción tiene meta de fracaso, como lo estamos padeciendo desde tiempo atrás.
   Dejando de lado las elucubraciones políticas y técnicas, nada mejor que ilustrar la realidad con un simple ejemplo: una fábrica de aberturas, industria del cordobesismo, instalada en Bulevar De los Rusos al 3.309 ha sufrido en los últimos dos años más de 40 hechos delictivos entre robos, asaltos, daños y otras lindezas, sin que la policía haya sido capaz de neutralizar el accionar de sus autores, cebados frente a la impunidad que gozan, porque ya es viejo y percudido eso de hablar de “zonas liberadas” porque en tal sentido pareciera que toda Córdoba lo es.
   Nadie cree eso que “la delincuencia tiene techo y de allí no pasa”.
   Y si se necesita un par de hechos para incorporar a la antología del ridículo y del absurdo, en esta semana ¡robaron parte del techo! del enorme galpón de 600 metros cubiertos.
   Lo peor de todo es que tal hecho fue perpetrado en la noche del lunes último, la policía paseó por el lugar, tomó datos -como siempre haciéndose ver- y lo peor de todo, aunque no se pueda creer, dos días después ocurrió un nuevo hecho, en el mismo lugar donde habían sido soldadas las chapas originariamente robadas.
   Hay que trabajar un buen rato para romper una soldadura de tal magnitud sin que nadie lo advierta, o es la certificación del patrullaje cero, con cero de prevención como estamos viviendo.
   Sr. Jefe de Policía y Sr. Secretario de Inseguridad: les asiste la razón, la delincuencia de Córdoba ahora tiene techo propio… logrado de manera gratuita.
   Me comentaron que algunas autoridades policiales visitaron la empresa afectada, prometieron investigar y establecieron una especie de cerrada protección para evitar la escandalosa repetición de los hechos.
   Roguemos que no sea como siempre, hacerse ver por algunos días y luego mandarse a mudar y que Dios los ayude.
   Es entendible que no es posible designar a un policía para cuidar a cada empresa de la ciudad, pero los patrullajes intensivos son la mejor manera de prevenir.
   Los móviles, las motos, las bicicletas y los efectivos estacionados en las comisarías, de nada sirven, salvo para alertar a los ladrones que tienen la ciudad a su disposición.
   Tal como ahora sucede…

PORTEÑOS LACRIMÓGENOS


   Les mandamos electricidad nuestra para el Sistema Interconectado Nacional que alumbra las coquetas avenidas de la Capital Federal  y las marquesinas de la calle Corrientes, las peatonales de Florida y de Lavalle; les sostuvimos con nuestros impuestos más de la mitad del boleto urbano que ellos pagaban, les regalamos algunas pulposas con sueños de vedettes, les aportamos varios políticos prominentes (y equilibramos cierta devaluación intelectual y vocación por el silencio con algunos de los otros); hicimos felices a los “bosteros” descendiendo a River, se lucieron urbi et orbe con la pareja bailarina campeona mundial de tango que es cordobesa.
   Dejamos que sin éxito intentaran copiarnos los alfajores, se mataron de risa con nuestra Hortensia, se maravillaron con Antonio Seguí, nos robaron a los periodistas Sergio Villarroel, Pablito Rossi y otro Rossi, el Elio.
   Se llevaron a Daniel Willington (el “Daniel de los estadios”) y nos quedamos piolas…
   Y todavía hay más, poniendo en claro que lo de “Chupete” De la Rúa fue un “derrape” en contraprestación a todos los fracasos que ellos, los porteños, nos impusieron.
   No termina todo con eso, porque les facilitamos la musicalidad de la Mona Gimenez y no hizo falta que reclamáramos devolución.
   Y jamás olviden que si no hubiéramos sido tan generosos al votar a un candidato del puerto, ahora andarían protestando e insultando al ver las puertas cerradas de Comodoro Py y los penales de Ezeiza y de Caseros virtualmente despoblados y volverían a estar incómodos con las cadenas nacionales que les interrumpían el fútbol o el teleteatro.
   Sin que de ninguna manera se trate de una censura nacida en el chauvinismo, vemos con pesar y algo de envidia -¿para qué negarlo?- que los porteños han virado a una especie de unitarismo con disfraz federalista, como los “K” ataviados de peronistas…
   Los “doctos”, graciosos y “pícaros” especímenes del cordobesismo pagamos más de 15 pesos el boleto de ómnibus para un servicio lamentable en muchos sectores, servido por camiones carrozados y manejados por choferes que cobran excelentes sueldos, como cobran los secuestradores el rescate por la ventaja de contar con miles de rehenes que para colmo, pagan el mal viaje por adelantado.
   Un curioso caso de empresas cuyos ejecutivos lloran miserias, manejan el sistema a su antojo y capricho y se hartan de cosechar utilidades.
   Ellos, los porteños, no pueden ahora andar mariconeando (en el buen sentido sea dicho) porque a su boleto lo llevan a 8 pesitos, con la ventaja que si lo combinan en dos horas con el subte y el tren, se supone que casi les pagan por viajar.
   Si hubiéramos visto realizado el delirio de Jaime y de otros vendedores de humo, al menos tendríamos un tren bala urbano para desquitarnos.
   Ni eso…

ALENTADOR: DECRECIENTE PIROTECNIA

   No es necesario que nos remontemos a más de medio siglo en el tiempo, para recordar el festival de explosiones y luces que comenzaba virtualmente a mediados de diciembre y finalizaba ya entrado el mes de enero, después de la llegada de los Reyes.
   No existía ninguna limitación en la venta ni en el uso de la pirotecnia, que no contaba con elementos de seguridad como los que ahora muestra, pese a lo cual se ha venido notando un incremento en el deseo de atemperar las consecuencias de su abuso, por la cantidad creciente de episodios sangrientos y dolorosos que año tras año veíamos ascender a cifras escalofriantes.
   Decenas de heridos y algunos desenlaces fatales después de la Nochebuena y en el cambio de año, certifican que las clínicas y hospitales solían colapsar.
   Una saludable y generalizada toma de conciencia le ganó al contrabando, a la improvisación y a la violación de las leyes, mientras se iba cerrando poco a poco pero inexorablemente el circuito de comercialización de la ruidosa mercadería, que ahora y con total impunidad en su compra y utilización, solamente se comprometen los piquetes sindicales o durante cualquier mecanismo de protesta sin importar a sus responsables por el daño que ocasionan.
   Un detalle que mucho contribuyó a que la utilización de estruendos se suavizara, ha sido el amor por las mascotas cuando la gente entendió que sufren más que los humanos, por una cuestión de mayor sensibilidad.
   El problema en este final de año sobrevino por la falta de control en la comercialización de pirotecnia y en cualquier barrio fue común encontrar puestos que pese a la clandestinidad de lo que hacían, se instalaban a la vista de todos sin que nadie les impidiera violar la ley.
   Y los resultados quedaron afortunadamente a la vista, cuando nos enteramos que la cantidad de atendidos por lesiones o quemaduras producidas por cohetes y otros explosivos ha disminuido notablemente, al igual que las demandas de atención en sanatorios, hospitales, clínicas y dispensarios.
   Un síntoma alentador que certifica que los pueblos maduran en sus conductas y hoy conocen cabalmente las consecuencias de la desobediencia a lo legislado.
   Es parte, sin dudas, del camino a la madurez de nuestra sociedad en eso tan necesario que se llama respeto hacia sus semejantes y hacia las leyes.

LA MEGACAUSA NO ESTÁ DE FERIA
   Es noticia, lo que ya comentara en otro bloque de este mismo espacio, la disolución del Fuero Anticorrupción  y Penal  Económico de la Provincia,  frente a lo cual se me amontonan planteos en relación a la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba.
   El año pasado, la presidenta del Tribunal Superior de Justicia de Córdoba destacó  como ejemplo  de acción de estos fueros la condena de dos fiscales, un ex intendente  y las del Registro de la Propiedad, sin hacer mención de otras 60 causas, publicadas por el diario La Voz del Interior,  la mayoría sin siquiera investigar, que involucran a varios funcionarios y personas vinculadas con el Poder.
   Aparentemente estos casos pasarían a las Fiscalías de Instrucción y me pregunto:  ¿Será por sorteo como dice la ley? Y un nuevo paralelo: En el caso del Registro de la Propiedad no se respetó el  procedimiento establecido  por nuestra Constitución, conocido como Juez natural, y todos los casos fueron derivados a una única “comisión especial”.  
   ¿Qué se hará ahora?  ¿Se los volverá a los jueces a los que les correspondía para que las cosas se hagan como debieron hacerse desde la primera vez?
   En estos 15 años, mientras con gran  pompa mediática  se  encarceló,  juzgó  y condenó  a un puñado de empleados y trabajadores sin cargo,  acusándolos de delitos millonarios que en nada se correspondían con sus patrimonios ni con sus estilos de vida, ningún alto funcionario ni integrante del poder político provincial pisó estas Fiscalías, pese a existir denuncias contra ellos.  
   Y ahora lo cierran.
   ¿Qué se hace en otros lugares cuando un empleado no cumple con su tarea?  En el Poder Judicial, al menos en este Fuero,  se lo asciende o se lo jubila con privilegios, lo que no deja de configurar una alta sospecha de indemnidad consagrada.
   Pruébenme ahora, si es que alguien se anima y tiene riñones y fundamento para hacerlo, que la causa del Registro no fue una enorme pantalla para esconder la corrupción.
   Es un desafío y me encantaría tener una respuesta.

EMPECEMOS POR MIMAR AL TURISTA

   Viene ocurriendo lo de siempre, sin sorpresas en cuanto a la actividad turística en una provincia que tiene a ese quehacer como uno de sus principales ingresos de recursos.
   Por ahora el tiempo viene acompañando al éxito de la temporada, los lagos en estos últimos días vienen recobrando su esplendor con buen nivel y la afluencia de visitantes en muchos casos supera a los más optimistas pronósticos.
   Sin embargo y por noticias que nos llegan desde distintos puntos turísticos de la geografía cordobesa, hay mañas y actitudes que se reiteran pese al paso de los tiempos y de las temporadas.
    Me refiero al maltrato del turista, con ese absurdo criterio de hacerlo que venga, esquilmarlo de mil maneras y dejar de lado el interés que pueda volver, porque si él no lo hace, hay otros miles que lo pueden reemplazar.
    Esa es la costosa equivocación, porque si miramos la situación en su amplio contexto, deberemos coincidir en que no queda descolocado ni señalado el comerciante inescrupuloso, sino el pueblo cordobés por tolerar situaciones evitables, que se diluyen con solo ejercer un control más estricto sobre la actividad.
   Los despojos en los sitios de comidas, los abusos para estacionar en lugares que son de uso público, las exageraciones que se exigen para acceder a sitios de interés general, el maltrato en la atención de ciertos hoteles y hospedajes, juegan siempre en contra y con efecto residual, en la voluntad de regreso que pueden o no tener los visitantes.
   Y otro detalle es la actuación, entre otros organismos, de la Policía Caminera siempre firme en su objetivo fundamental de recaudar, olvidando una cierta flexibilidad en beneficio de los visitantes que muchas veces por ignorancia y algo de candidez cometen infracciones leves que no demandan el correctivo de la multa, la pérdida de tiempo y el quite de puntos en la licencia de conducir.
    Los dueños de la provincia, de sus paisajes, de sus comidas, de su música, somos todos, sin excepción.
   Y debemos ser todos, en consecuencia, los responsables de la llegada de nuestros visitantes, porque tenemos la obligación de ser correctos y generosos anfitriones para hacerles más grata su estadía.
   Sobre todo para no lamentarnos después, cuando los números de la afluencia indican a las claras que no supimos tratarlos bien, como para que regresaran.
   Ese es el precio más caro que no debemos pagar.

UN SINDICALISMO EJEMPLAR
   Meticulosamente, la bruma de los tiempos ha ido devorando con famélico sentido el accionar y en muchos casos el sacrificio de muchos dirigentes sindicales argentinos, ejemplos para las generaciones posteriores y modelos a seguir en el curioso y cambiante mundillo de la actividad gremial.
   Y para no caer en la injusticia de los olvidos, es preferible sintetizar en un solo personaje ese compendio de virtudes, merecimientos y compromiso que puede compendiarse en un argentino como por ejemplo lo fuera el gringo Agustín Tosco, líder del combativo lucifuercismo de la década del 60 y un lustro más también.
   Viene a cuento el recuerdo por los vaivenes de la historia, que fue tejiendo situaciones y personajes que en lugar de emparentarse con la épica sindical de entonces, pasaron a figurar en el oscuro libro de la corrupción donde escribieron -y muchos aún escriben- las páginas más repudiables que sin dudas podrá atesorar la memoria.
   Y para esos casos, lo mismo es acudir a un solo ejemplo, el más reciente, lo que no significa olvidar a quienes tuvieron la caradurez de integrar la nómina de los deshonestos, como lo es de acuerdo con lo que se viene revelando, el secretario general del gremio estatal SOEME,  el ahorrativo Marcelo Balcedo, detenido en Uruguay acusado por la justicia argentina entre otras cosas por vaciamiento del sindicato, evasión y lavado de dinero.
   No faltan quienes vinculan a este oscuro personaje con el tráfico de estupefacientes en Rosario junto a la banda de Los Monos, quien en su lujosa residencia del hermano país tenía casi medio millón de dólares en efectivo, arriba de 5.700 euros, diez lucas de nuestro país, más de 25.000 pesos uruguayos, solamente 6 reales, 10.500 francos y 500 florines de Aruba.
   En su “ranchito” valuado en más de 5 millones de dólares, Belcedo atesoraba varios automóviles de alta gama de las más afamadas marcas europeas incluyendo una Ferrari en la que nada tengo que ver y otros vehículos.
   Sorprendido haciendo pis en la plaza, Balcedo -a quien se relaciona con Julio de Vido y el milico Milani- propietario entre otras empresas del diario “El Día” de La Plata, medio que atribuyó la detención a una persecución judicial, denunciando de paso un ataque a la libertad de prensa.
   Muchos son los detalles que rodean a esta cuestión y en las próximas horas sin dudas se conocerán increíbles circunstancias que se emparentan con la pomposa vida de este espécimen que se decía dirigente sindical, y que les cobraba a los empleados que le recomendaba su amigo Scioli, 2.000 pesos por mes, de sus sueldos, para sus insaciables bolsillos.
   Más que una noticia, esto debe ser tomado como un severo llamado de atención a la dirigencia sindical que más allá de su compromiso con la burocracia, supo aprovecharse de las enormes ventajas que le proporcionaba el acceso a una chequera casi sin límites.
   Sospechas hay muchas, como muchos deben ser los que reconocen tener sucio el tugges y de alguna manera deben prepararse para soportar el aluvión judicial que se les avecina.
   Sobre todo para aquellos que creyeron en la eterna impunidad y jamás se prepararon, ni prepararon sus números para una derrota, que ahora les puede abrir el camino hacia la cárcel.

   De todas maneras, si eso ocurre, seguramente será Justicia.

5 de enero de 2018

LA DE HOY ES LA NOCHE UNIVERSAL DE LA MAGIA

 Esta noche millones de criaturas -cada vez de menor edad- van a renovar el rito milenario de la curiosidad y de la espera en un marco de tierna inocencia.
   Esa paciente expectativa tendrá como siempre su costado tenso, nervioso, sumida en cabeceos de sueño, despertares de un solo ojo, fisgoneo por el misterio y sospechas por alguna recóndita y a veces guardada certeza.
   Será la noche en que los mayores escondan más nervios y ansiedades que los pequeños, por eso que todos aunque tengamos más pasado que futuro, guardamos un niño que duerme con los ojos gachos pero abiertos adentro del alma.
   Me viene al recuerdo la noche, cuando juntábamos el pastito para los camellos y preparábamos la jarra de agua para Melchor, Gaspar y Baltasar.
   Aceptábamos como nunca, la orden de irnos temprano a la cama… y dormir. Era el ansiado ritual de la fantasía, porque sabíamos que tendríamos un despertar de trompos, fútbol con tientos, autitos Matarazzo o un ovillo de hilo para el barrilete.
   Ellas el muñeco malcriado, la pepona o el juego de ludo para pelear con los hermanos.
   Los tiempos han cambiado.
   Las cartas que antaño enviábamos con el pedido, interceptadas por los padres, eran el camino que las llevaba hacia el buzón de los milagros.
   Ahora, que los chicos las mandan por Internet desorientan a cualquiera, para sumirnos en una especie de incertidumbre cibernética: no sabemos si pidieron una laptop, una play station, un reproductor de MP5, un celular satelital o un secreto abono a un canal de TV para mayores.
   Gracias a Dios y al progreso los reyes ahora vienen en 4x4, vehículos responsables de un masivo camellicidio.
   La de hoy y como siempre lo fue, es la noche universal de la magia.
   Que a nadie se le vaya a ocurrir destruir en los esperanzados, ese secreto que hasta que abandonamos la niñez fue parte de nuestras ilusiones.
   Si todavía -y no me lo niegue- recordamos cuando hurgamos en la bruma de los tiempos, haberlos visto a los tres, entre sueños, entrando y saliendo de casa.
   Cómo seremos de nostálgicos, que entonando un himno al pasado nos arriesgamos a dejar nuestros zapatos, zapatillas, chinelas o esos otros engendros plásticos, con la seguridad que algún Rey Mago celestial o terreno, nos haga recordar que pese a los años, algo tenemos de aquel lejano niño.

Gonio Ferrari