19 de octubre de 2014

SLB-191014-EN EL DIA DE LA MAMÁ - ¿QUE ES LA LEALTAD? - POLICIA ESCONDEDORA - MIEDO AL SIDA ¿ARGUMENTO DE CAMPAÑA? - LA MEGACAUSA - SATELITE ARGENTINO - LA TRENZA ENTRE UTA Y FETAP, etc.



Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 19-10-14 emitido por AM580 Radio Universidad de Córdoba.

EL DIA DE ELLA, LA MAMÁ


   Por coherencia en mi manera de pensar con la forma de actuar, debo reconocer que es medio como improcedente limitar a un día, el reconocimiento eterno y permanente que merecen las mamás.
   Pero así son las reglas del consumo, lo que no impide que en materia de homenajes, lo concentremos, si, en un día al año.
   Y quiero comenzarlo con la ayuda de mi memoria, recordando el final de unos hermosos versos de Isidoro Blastein.
   “Adiós Mamá.
   Hasta pronto.
   Trázame un sendero con tu voz y una estela luminosa con tu gesto, resérvame una gruta de ternura y guárdame un lugar en tu regazo.
   Yo llegaré hasta ti de cuando en cuando a conversar contigo sentado en las estrellas.”
   ¿Por qué será que teniendo tanto para decir de ella las palabras no alcanzan nunca?
   ¿Por qué será que el cariño, la admiración, la ternura, el respeto, la lucha, el refugio o el amparo sirvan para sintetizarla?
   ¿Por qué una caricia, una lágrima, una mirada o un recuerdo basten para que tengamos la certeza casi absoluta y milagrosa de su presencia?
   Ella sabe, porque así lo siente, que el sacrificio y la entrega son parte vital de su atávica vocación protectora.
   Sabemos, y ella también lo sabe, que a la hora de estar junto a nosotros no existen los enojos, las barreras ni las distancias.
   Estuvimos muy dentro de su mundo, nutriéndonos de su generosidad y de sus ansias por tenernos; por vernos nacer.
   Es la que nos regala el mágico prodigio de la vida, nos quita los miedos, espanta las sombras, comprende lo incomprensible y ahuyenta nuestras penas.
   Nada interesa si es casada o soltera, viuda o divorciada.
   Sus méritos como esposa, concubina o como le quieran llamar poco cuentan, porque esa mujer, por encima de cualquier vetusto y apolillado rótulo convencional, es Mamá.
   Y si abrumados por la angustia, buscamos un motivo que nos devuelva la alegría de vivir, más que a nosotros en nosotros la encontramos a ella, así la tengamos o no.  
   Ese es el insondable sortilegio de su amor, porque con ella tal sentimiento está más allá de lo terrenal; de lo explicable.
   Podemos conocerla o no, pero estoy convencido que aquellos que no la conocen, lo mismo respiran por ella y miran por sus ojos.
   Siempre está y estará allí peleando por nosotros, cuidándonos, guiándonos, llevándonos de su mano.
   Siempre cerca.
   En la dicha y en la desgracia; en la risa y en el llanto.
   Presente.
   Siempre nuestra y nosotros de ella, aunque no la veamos volver.
   Siempre… siempre.

QUE ES LA LEALTAD





  Las imágenes de aquel octubre del ‘45 nos traen otra vez a la memoria el fervor de la gente por su líder, los pies inflamados por la caminata metidos allí en el agua de las fuentes de la Plaza de Mayo y el grito que nacía desde el fondo de cada pecho.
   Es allí que con la memoria nos invade una nostálgica y apartidaria admiración.

  
Digo admiración por la convicción; por la lucha inicial contra una oligarquía terrateniente poderosa, soberbia, negrera y de nariz parada, casta que con frecuencia viajaba a Europa llevando su propia vaca en el barco para asegurarse la provisión de leche.
  
Aquellos agobiados trabajadores de rostros y cuerpos cansados por la explotación, bolsillos exhaustos, esperanzas en vías de extinción y derechos impunemente vulnerados fueron los que marcaron el rumbo hacia la redención, por entonces cercana al milagro.
  
Ellos, y nadie más, merecen quedar en la historia como legítimos forjadores de la lealtad: lealtad a sus principios, lealtad a su lucha, lealtad a su propio sacrificio; lealtad al valor inconmensurable de su compromiso con un ideal.
  
Los argentinos a veces cometemos la imprudencia de alterar y devaluar básicos conceptos,
y algunos delirantes todavía quieren hacernos creer que ciertos personajes, estén o no con nosotros, son más importantes que las instituciones o que la Patria misma.
  
Ese deporte nacional de endiosar casi al voleo ha llevado a la desilusión de muchos, habituados a fabricar patéticos dioses de cartón, charlatanes iluminados con alma mentirosa y demagógica.
  
La lealtad debe inclinarse hacia la honorabilidad de principios, hacia la ética, hacia la honestidad, hacia la sana y productiva cultura de la productividad y la creación; del esfuerzo y de una actitud constructiva hacia la sociedad.
  
Cuando lo que se impone es la generación de trabajo, no es positivo ni beneficia al país ser leales al bolsón, a la beca indigna, al subsidio politizado ni a ninguna expresión de dádiva.
  
Lealtad es el inclaudicable y honrado cumplimiento de las leyes, la fidelidad a la verdad y el ejercicio del honor y de la hombría de bien.
  
Lo contrario es politiquería no siempre barata.
  
Porque la historia, nuestra historia de siempre, nos viene enseñando y a veces con secuelas de dolor, que los espejismos nos han salido demasiado caros.
  
La lealtad a principios básicos de convivencia, es la mejor garantía que tenemos para recuperar todos los valores que se han ido perdiendo por los caminos de nuestra propia historia.
  
La lealtad no es un invento de nadie, ni es el himno o la bandera de ningún político.
  
La lealtad es simplemente una manera de obrar y de vivir.


POLICÍA ESCONDEDORA

   Me parece, objetivamente visto, que el jefe de policía no puede ni debe cometer el error de enfrentar a la opinión pública intentando sostener lo insostenible y negando que su fuerza esconda información, cuando bien sabemos que eso se ha transformado en una costumbre, como si al hacerlo,mágicamente desaparecieran los hechos delictivos.
   Su jefe de prensa es un flor de tipo, eficiente, profesional, respetuoso, servicial y buena persona, pero dentro de la estructura policial, es uno de los tantos que recibe órdenes.
   Dejando esto de lado, el ataque del que resultara víctima el joven investigador del Conicet fue como un despertador que sacó de su letargo a la policía cordobesa, por la gravedad del hecho y la trascendencia de quien recibiera un balazo en Alta Córdoba, uno de los tantos barrios asolados por la inseguridad.
   Y después ocurrió lo de siempre, que ante la falta de una política integral de seguridad se aplica el sistema de la frazada corta: se cubren los pies y se descuida la cabeza, o se deja de lado la cabeza para ocuparse de los pies.
   Desde el día siguiente al hecho hay más policías en las esquinas y calles de Alta Córdoba que en la mismísima Jefatura, obviamente hasta que el clamor mediático y popular se apacigüe y la vigilancia de saturación se mude a un sector donde haya ocurrido algún otro hecho resonante.
   Así no se proteje a una ciudad amparando a un sector crítico y librando a su suerte a buena parte de la planta urbana, que es a donde se mudan los delincuentes para cometer sus maldades y fechorías.
   En pocas palabras, lo único que hace la policía de Córdoba -y que a eso no le llamen prevención- es molestar a los enemigos de la ley obligándolos a una movilidad permanente, cuando lo ideal sería que no los dejaran actuar y en el peor de los casos, que con la aplicación de la ley terminaran con ellos.
   No son tiempos para desfiles, sino para proceder con la seriedad que exige la inseguridad, que lejos está de ser una sensación, como quieren que creamos.
   Hace casi un año cuando la policía nos abandonó, sentimos el mismo espanto que ahora nos abruma, aunque se hagan ver por unos días, como uniformadas estatuas en las esquinas.
   Eso no es prevención.
   Los técnicos le llaman marketing.

MIEDO AL SIDA ¿ARGUMENTO DE CAMPAÑA?



   El gobernador Alperovich en Tucumán parece haber seguido las mismas instrucciones que este muchachita Alex Freyre, porque en un discurso del último jueves, advirtió que si la gente se equivocaba al votar, se podían terminar las jubilaciones y pensiones, los subsidios y los medicamentos en los hospitales.
   Dando vuelta el panorama debemos evaluar asimismo como temerarias, amenazantes e imprudentes aunque en otro sentido, las agorerías de muchos candidatos autotitulados opositores, que prometen derogar algunas leyes propiciadas y promulgadas por el modelo kirchnerista.
   La Sra. Presidenta, en una actitud, llamémosla patriótica, reclamó a la dirigencia política que ayudara a no tener miedo, por la postura de quienes -dijo la señora- buscan asustar para ajustar, aunque ni una palabra para los impresentables que asustan para poder quedarse.
   Y procuremos no olvidar que fueron otros candidatos justicialistas de años atrás, quienes instalaron en la sociedad una alternativa sin escapatoria, cuando planteaban que eran ellos, o el caos.
   Alex Freyre y su pareja, ambos funcionarios rentados por el Congreso Nacional por intermedio de su develada  amistad con Aimèe Boudou, e integrantes de una costosa organización creada tres años atrás y que nadie sabe para qué sirve, se fueron de mambo y uno por acción y el otro -u otra- por omisión, cayeron a la institucionalización de la imbecilidad rodeados por el vergonzoso silencio de quienes conocen los entretelones de la trama.
   Si será éste el tono y el estilo de la campaña proselitista a la que muchos ya se lanzaron, los argentinos podremos comprobar, dolorosamente, que ninguno de nosotros ha llegado a colmar su capacidad de asombro ni de asco.
   Lo que sí, a Freyre y su consorte nadie puede negarles el mérito.
   Porque para llegar a donde llegaron, también sería patriótico reconocer que bien se rompieron el tugget.

MEGACAUSA DEL REGISTRO

   La verdad, hubiese resultado interesante, después de tantas denuncias, ver a Falo sentado en el banquillo de los acusados, juzgado por los numerosos cheques sin fondo expedidos.
   Si además se hubiera realizado un juicio diferente por cada cheque, posiblemente continuaría siendo noticia en los medios y fuente de trabajo para alguna Cámara Judicial. 
   Sin embargo, la empeñosa investigación fiscal, pese al reclamo de varios damnificados, determinó que no se podía tipificar el delito por lo que nada más se supo ni se habló del tema. 
   Como contrapartida, en la causa del Registro se dictó prisión preventiva sistemática y atípicamente y se atropellan los juicios en los que se juzga una y otra vez a los mismos imputados, lo que, a más de realizarse en la misma Cámara y por la misma comisión especial con el consiguiente compromiso de la imparcialidad, resulta prueba inequívoca de que la Justicia no es igual para todos, más aún cuando roza al poder.
   Dice un reconocido jurista que derechos fundamentales como la libertad no son negociables, y corresponden a todos en igual medida.
   No son expropiables ni limitables por otros sujetos, comenzando por el Estado, y su violación es causa de invalidez de las leyes y demás decisiones públicas. 
   Por ello lo que se reclama en la causa del Registro es la aplicación de la ley tal y como la Constitución lo establece, para que las decisiones sean válidas, para que ningún inocente resulte chivo expiatorio de los delitos de otro y para que ningún culpable quede impune. 
   Todo lo demás que se ha visto alrededor de este curioso proceso, es solo pirotecnia jurídico-política.

SATELITE ARGENTINO

   Ya tenemos nuestro satélite surcando el espacio y sería una necedad, en la que muchos han caído, de negarle trascendencia a un hecho tan importante especialmente para nuestro futuro.
   Dejemos de lado eso que le llaman prioridades porque a veces hay que pagar elevado precio por el progreso, siempre y cuando nuestras miras vayan hacia un horizonte de grandeza y no a la pequeñez de los enanos mentales.
   La grandeza, cuando se la plantea como objetivo y no con la mezquindad de considerarse sus únicos gestores, se universaliza en beneficio general y destroza los egoísmos políticos e ideológicos.
   Esa mole tecnológica surgida de las mentes privilegiadas de nuestros científicos, es un ejemplo en cuanto a que ese progreso del que hablamos, tiene una sola bandera que es la de nuestros colores patrios.
   No se trata de chauvinismo, sino de nuestra obligación de sentirnos testigos y protagonistas de una historia que con los años podremos contar sin haber tocado de oído, como es la inveterada costumbre nacional.
   Y de paso, ya que es parte del resultado de haber conseguido la repatriación de un millar de científicos, que el gobierno busque entre ellos, piensen políticamente como piensen, especialistas en economía, en salud, en educación y en otras materias pendientes para la sociedad.
   Así, trabajando por el país que los formó, serán ellos los que podrán decirles a las generaciones futuras, que la consagración del bienestar nacional que proclama nuestro preámbulo, nació una tarde de octubre del 2014, allá lejos, en la Guayana francesa, al amparo de nuestra bandera.

LA VIEJA TRENZA UTA-FETAP

   Es tan evidente la componenda, que sería una grosería que cualquiera de las partes pretendiera desvirtuarla, porque su repetición es lo que nos lleva a la certeza de su renovada existencia.
   El lazo que une a sindicalistas y empresarios es el moño de la angurria y la prepotencia, la burla al poder y la seguridad de ambas partes por saber que tienen a miles de rehenes para consolidar sus demandas y sus caprichos, que se reiteran frente a la impotencia del poder concedente que es la Municipalidad.
   Es el verso de siempre cuya primera estrofa es un paro gremial por cualquier estupidez, luego el hipócrita pedido de disculpas de la dirigencia, los empresarios lloran que no pueden afrontar lo que piden los trabajadores y la municipalidad, atada de pies y manos, debe bajarse los lienzos, total el aumento solo afecta a los usuarios, sostenedores de un sistema perverso.
   ¿Hasta cuándo habrá que tolerar esta injuria permanente y previsible?
   Los cíclicos caprichos una vez son del sector sindical y la vez siguiente de los empresarios y así se van alternando en esta canallada que lleva ya demasiados años de oprobiosa vigencia.
   Los subsidios que reciben las empresas les abaratan notablemente los costos de combustible y al aplicarse la tarifa más cara del país, está siempre asegurada la ganancia porque son ellos, siempre de acuerdo, quienes manejan a su antojo las frecuencias y las utilidades.
   Dijimos un par de meses atrás que para esta altura del año inventarían un conflicto para iniciar el mecanismo del apriete y así fue, que por una pedorra interna gremial, saltaron luego los empresarios despachándose con un alocado pedido cercano a los 10 pesos el boleto.
   Con esa tarifa, los pasajeros no pagarán por el traslado, sino el precio de la caradurez, por un pacto malévolo y prepotente que nadie se atreve a neutralizar.

















14 de octubre de 2014

Impensado comienzo de la campaña proselitista

UN BUEN AMIGO DE BOUDOU Y DE D'ELIA YA EMPEZÓ A PEGAR AFICHES EN APOYO A LA "OPO" DE MACRI, MASSA, SCIOLI Y DE LA SOTA PARA LA ELECCION 2015



Un funcionario nacional & popular de la administración kirchnerista, dudosamente inducido por alguno de sus superiores -lo que sería una desprolijidad- dio comienzo simbólicamente a la campaña proselitista con miras a la elección presidencial del año próximo, pese a que en la mayoría de los partidos políticos prevalece el estilo "bolsa de gatos" con respecto a las candidaturas.
Y contra la opinión de los entendidos, este jovencito recientemente casado con otro amigo, se inclinó -por así decirlo- hacia la promoción de candidatos tales como Massa, Scioli, De la Sota, Carrió, Morales. Sanz, Rodríguez Saa, etc. al sostener que si no ganaba el candidato "K" se producirían masivas muertes de cancerosos, sidóticos, y de cualquier otra patología terminal porque no habría más medicamentos en el país ya que tampoco tendríamos dólares con qué pagarlos.
Se enojó cuando le aconsejaron que hablara con Lázaro Baez para conseguirlos, Antonini Wilson para traerlos y sus dos mejores amigos para "encanutarlos".
Y lo peor del caso, es que tuvo la mala suerte de poner como ejemplo a Anibal Pachano, portador de HIV, pronosticando que si el kirchnerismo no ganaba la presidencia, el bailarín moriría en 2016.
No viene al caso comentar, porque ya está en todos los medios, la previsible réplica de Pachano, con desconocidos aditamentos que pueden determinar que por lo menos Alex Freyre renuncie y se radique en Groenlandia y sin abrigo.
Mientras tanto, ha trascendido que en una reunión urgente convocada por los candidatos de "la opo", se acordó la integración de un importante fondo común de dinero destinado a la compra de engrudo para que Alex Freyre siga haciéndoles la campaña.
Y pensar que después del cajón que quemara "Exterminio" Iglesias, habíamos llegado a suponer que los boludos en la política se habían terminado.
Ya lo dijo Perón, quien no conoció a Axel Freytes: "La única verdad es la realidad".
Gonio Ferrari

12 de octubre de 2014

SLB - 12-10-14 EN LAS NARICES POLICIALES-ASADO SIN FESTEJO-POBLACIONES FUERA DEL MAPA-PROTESTAS CALLEJERAS-NOVEDADES EN LA MEGACAUSA-OPOSICION ALETARGADA-ABUSO EN PLAYAS PARA ESTACIONAR, etc



Desgrabación de comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 12-10-14 emitido por AM580 Radio Universidad de Córdoba.

EN LAS NARICES POLICIALES



   Fue penoso para los cordobeses de la capital, recordar el recitado del jefe de policía cuando basándose en estadísticas que vaya a saber quién cuernos elaboró, sostuvo que los delitos perpetrados por motochoros habían declinado de manera espectacular.
   Lo atribuyó a los previsibles controles que se realizan en los accesos al casco céntrico y el pasado domingo, entre otras cosas, comentábamos que la policía había logrado como resultado, desplazar al delito hacia los barrios.
   El tema es que tanto el jefe de la fuerza como yo, nos equivocamos.
   Primero, que los asaltos a plena luz del día se suceden y el más emblemático, el que perpetraran en una joyería de la Avenida General Paz, incluso con el uso de un arma de fuego que por fortuna no hirió a nadie.
   Ergo, el delito no se apartó del casco chico de la ciudad.
   Pero el otro caso más suena a burla, a cargada, a ridiculizar a una policía errática y desorientada por falta de conducción y de implementación de una genuina política de seguridad, que termine con los remiendos y los parches.
   Asaltaron un rapipago en la calle Santa Rosa, justo calle de por medio con la Comisaría tercera en el barrio Clínicas y separados por cinco metros de calle, a menos de cien metros de la central de policía, y las fuerzas del orden y del resguardo ciudadano tardaron 15 minutos en llegar.
   No es una joda para Tinelli ni una pesada broma de mal gusto: es un penoso reflejo de la abrumadora realidad que castiga a los cordobeses en materia de inseguridad, esa que según el gobierno es solo una sensación.
   La verdad, la sensación que me ocupa la cabeza, es que el jefe de policía, por una simple cuestión de honestidad funcional, tendría que guardar el uniforme, colgar el correaje y dejarle el lugar a alguien que al menos tenga más grande su sentido de la autocrítica que la bocaza para intentar vendernos vidrios de colores.
   ¡Qué sería, si se conocieran todos los hechos delictivos!

EL ASADO SIN FESTEJO



   Que el asado para festejar el cumpleaños de Fadea haya costado una ponchada de plata, es solo una cuestión anecdótica y millón más o millón menos carece de trascendencia en este mundo vertiginoso, a la hora de gastar lo que no es propio, sino de la gente.
   El dinero es un tema secundario porque son los dueños de la maquinita, del poder, de la usina de promesas y de la íntima verdad de saber que no producen nada, que hace años no sale un avión hecho allí, y de la bronca de ser concientes que Embraer de Brasil fabrica grandes jet’s para cien pasajeros que surcan los cielos, en el que nuestros vecinos son la tercera potencia en el mundo que produce grandes aeronaves.
   Pero hay que entender la buena onda: Fadea tiene como dos mil empleados más o menos, creo que para manufacturar el panel de un avión mediano y nada más y si no es así, bueno sería saberlo para no caer en injusticias.
   Volviendo al tema del asado al que concurrieron casi dos millares de comensales, no fueron pocos los que se preguntaron qué festejaban, con la presencia del ministro de Defensa Agustín Rossi, si el único avión que años atrás armaron fue el Pampa III que nunca voló y lo terminaron solo para que le sacaran fotos.
   La jodita gastronómica nos costó 646 mil pesos, aunque no fue el único gasto alocado en esa fábrica de humo, otrora gloria de la industria nacional: un año atrás el entonces titular de Fadea, Raul Argañaraz pagó casi 43 mil pesos a la actriz Florencia Peña, por una actuación de tres horas en el Día de la Mujer.
   El mismo Argañaraz que como director financiero de Enarsa aprobó el pago a la empresa Royal Class, por el avión que utilizó el venezolano Antonini Wilson para cargar aquella mentada valija con casi 800 mil dólares que estaban destinados a una campaña presidencial.
   La conducción de Fadea es de La Cámpora y de la agrupación Unidos y Organizados, ambas como ya se sabe con idéntico origen kirchnerista.
   De aquel glorioso pasado; de aquella madre de industrias que forjara la visión del brigadier Juan Ignacio San Martín; del mítico IA 22 “Dele dele” de 1944; de los Pulqui, mucha fue el agua que pasó bajo el puente hasta llegar a los actuales jirones de un desteñido presente.
   Si al menos con semejante estructura fabricaran aviones para cuidar nuestras fronteras, luchar contra el narcotráfico o los incendios, juro que nosotros también nos plegaríamos al jubileo.
   Pero la verdad sea dicha, Fadea es, más que nada, una bolsa de trabajo muy bien rentado para los militantes camporistas y por eso la pregunta inevitable frente a un gasto impropio para tiempos de crisis: ¿qué festejaban a un precio tan elevado?
   Y será la propia historia quien, en su momento, les pase una factura que estos directivos actuales, inoportunos y dispendiosos no podrán pagar.
   Aunque en verdad, ya la pagamos nosotros, sin haber comido ni un mísero bocado.

POBLACIONES FUERA DEL MAPA

   Hay veces, y lamentablemente son muchas las veces, que la geografía juega en contra de poblaciones alejadas o no de los grandes centros urbanos, que por su exigua cantidad de habitantes están condenadas al anonimato.
   Es común que no figuren en los mapas escolares aunque en los mapas que manejan los partidos políticos aparecen más que con la cantidad de habitantes, con su potencial electoral, qué corriente los gobierna en la actualidad y los resultados del último acto electoral.
   Resumiendo, forman parte más importante en el plano de los cálculos que en el de sus necesidades en materia de salud, educación, seguridad y otros servicios básicos que el Estado tiene la obligación de proveer.
   En su momento el bueno de Mingo Cavallo y la ceguera menemista le dieron una mano enorme a los empresarios camioneros y con las carencias que teníamos en materia de rutas, consiguieron aumentar dramáticamente las estadísticas de accidentes camineros.
   Lo hicieron cerrando ramales ferroviarios, obviamente fuera del económicamente portentoso territorio bonaerense, para decretar de un plumazo la muerte de muchas poblaciones que vivían del tren; que respiraban por esas vías; que habían superado el injusto aislamiento de años atrás.
   Esos pueblos parias, relegados y marginados, se debaten frente a la indiferencia del poder, que no los atiende porque son pocos votos y por lo general están habitados solo por niños y ancianos ya que los jóvenes de edades intermedias huyeron del caos y del olvido para buscar trabajo en otras latitudes.
   Una injusticia que alguna vez los gobernantes tendrían que atender y no lo hacen por una simple razón: los malos políticos no ven personas.
   Ellos, solo calculan votos.

PROTESTAS CALLEJERAS

 

   Juro que había muchos más policías que manifestantes en la tradicional esquina de las avenidas Colón y General Paz, siempre agraviada por cualquiera que se le ocurra protestar por algo o demandar algo, pero menos para pedir trabajo.
   Volvemos entonces a preguntarnos quién resguarda la libertad de circular que tenemos los ciudadanos y no tan solo el transporte público al que le habilitan media calzada.
   Los comerciantes acosados por los impuestos están hartos con algunos feriados de cierre obligatorio, las protestas callejeras que los aíslan y los impagables daños que producen los ya conocidos violentos de siempre.
   Nadie pretende que con la ordenanza vigente que prohíbe el uso de explosivos y pirotecnia peligrosa, algún zorro gris la aplique e impida su utilización o le haga la boleta a los gremios que organizan esos cortes y atemorizan con su pirotecnia.
   Esa ordenanza es inútil, demagógica e inapropiada a menos que algún funcionario se anime y pensando en la gente afectada, utilice el rigor de una prohibición que no es autoritaria sino imprescindible, si de resguardar la tranquilidad ciudadana se trata.
   Nadie se opone a la protesta civilizada, siempre y cuando se realicen con respeto por el prójimo que nada tiene que ver con los motivos convocantes.
   Es hora que superemos los tiempos en que cuatro loquitos, necesitados, oportunistas o caprichosos, paren el pulso de una ciudad, aunque les asistan razones para quejarse.
   Porque las razones de los vecinos, su derecho a la tranquilidad y la libertad para desplazarse, también son conquistas cívicas innegociables.
   Y de una amplia mayoría que ya agotó su paciencia.

LA MEGACAUSA
        
   Concluyeron esta semana las audiencias del juicio número 39 de la causa Registro de la Propiedad que aguardará hasta el martes próximo para tener sentencia.
   El relato se ha convertido en rutina: una lista de imputados encabezada por el clan Cerdá, ya que el fiscal de siempre ha pedido esta vez penas de sólo un año, posiblemente para no superar los casi cien acumulados con los juicios reiterados, más algunos otros, para quienes siempre el mismo fiscal solicita las condenas que deberá resolver la también sempiterna y única Cámara Décima.
   Desde la Nación ha sido noticia el anuncio de las reformas al Código Penal, necesaria según dicen, para lograr un sistema judicial más ágil y transparente.
   Afirman que las encuestas indican que más de la mitad de los presos no tiene condena, encontrándose en prisión preventiva, medida que debiera ser excepcional pero es norma, y que los procesos son largos y burocráticos.
   Los números indican que Argentina ocupa el puesto 18 en el mundo en cantidad de personas bajo prisión preventiva, alcanzando el 59 por ciento del total de presos.
   Las  reformas incluyen acortar plazos y oralizar las audiencias y que las tareas de investigar y  dictar prisión preventiva no sean ejercidas por la misma persona, a fin de resguardar la imparcialidad, y es con esta misma finalidad que nuestra Constitución Nacional prohíbe la formación de comisiones especiales para juzgar y la intervención de cualquier juez que conociera previamente la causa.
   Volcado esto a la realidad de la causa Registro de la Propiedad, el uso de la prisión preventiva superó el 70 por ciento, cifra que colocaría a la justicia cordobesa encabezando el ranking mundial y que ya fue noticia cuando la Corte dictaminó que estaba siendo mal aplicada. 
   Sin embargo, y pese a la expresa prohibición, los juicios continúan aún en manos de una única "comisión especial" y se repiten los jueces, ya conocedores de la causa.
   Por esto, para que un sistema judicial resulte confiable, el único camino posible es cumplir con lo que la ley establece.
   Lo contrario nos lleva a establecer récords de los que no es elegante ni sensato sentirnos orgullosos.

¿LA OPOSICIÓN ALETARGADA?

   Antes que nada, se hace necesario un acto de patriótico sincericidio en la obligación de reconocer que en líneas generales, la oposición al modelo nacional y popular viene demostrando, penosamente, que no se le escapa ni se le cae una idea ni de casualidad o por descuido.
   Como si el tema fuera una especie de tiranía al revés, con el permanente capricho de oponerse porque sí, con alarmante carencia de argumentos valiosos y coherentes que le aporten seriedad y credibilidad a sus pretensiones.
   La lucha ahora, más que contra un modelo que consideran en crisis y virtualmente caduco, es para activar los mecanismos que le permitan, a esa mala dirigencia que sí es caduca, seguir ocupando cargos que le quedan enormes y despachos que casi no pisan porque viven de campaña buscando afanosamente -un término más que adecuado- su propia permanencia.
   Conversando con un político de la vieja guardia, de las olvidadas luchas, de los enfrentamientos de ideas, de los nocturnos mitines callejeros ahora reemplazados por la tecnología y las redes sociales, no pudo contener su amargura que encerró algo parecido a una duda o una confesión.
   Quisiera saber -me dijo con su voz ronca de discursos y de arengas- si la oposición de ahora está resignada, está adormecida o está comprada.
   Vaya alternativas que acosan la mente de muchos de los que tuvieron la grandeza de retirarse a tiempo.

EL ESTACIONAMIENTO, UN ABUSO

   Por allí uno piensa que desde el poder tienen razón al ponernos en un plano de igualdad con países más avanzados que el nuestro, mejor posicionados en el plano internacional, o con ciudades que son modelos urbanos: en esos casos, el estacionamiento de autos es más barato que aquí, con el agravante que si comparamos los ingresos, perdemos como en la guerra.
   Más allá que se trate de un asunto de libre competencia, los abusos que se cometen con las tarifas están sin dudas apoyados por dos factores determinantes: el crecimiento del parque automotor y la consecuente falta de lugares para estacionar.
   Pagar 25 pesos por hora, por ejemplo en los subsuelos del Patio Olmos y en lugares similares, equivale a tres dólares al cambio oficial y casi dos dólares si pensamos en blue, un exceso si hacemos parangones con otros puntos del mundo tanto en los Estados Unidos como en la vieja Europa.
   Vez pasada, y este fue un hecho que me tuvo como protagonista, me negué a dejar mi autito porque en una playa céntrica no había baños, no se veían matafuegos, el piso estaba destruido y entregaban un papelito truchísimo como comprobante de la guarda.
   Le comenté al encargado que en esas condiciones tendrían problemas con la municipalidad, y el muchacho se limitó a un lacónico “¿los inspectores? por aquí hace meses que ni siquiera pasan”.
   Alguien tiene que controlar que los servicios que se prestan en esas playas, no tan solo cuesten sino que valgan los 25 pesos que cobran por hora.