10 de noviembre de 2019

S.L.B.: POBREZA CERO, DE PROMESA DE CAMPAÑA A FRACASO DE GESTIÓN - LOS JUBILADOS, MARGINADOS DE MEJORAS A FUTURO - MEGACAUSA: FASCINACIÓN DE HURGAR EN LA HISTORIA - TRANSPORTE URBANO, DEUDA DE MUCHOS INTENDENTES - LA VACA, LA LECHE Y LOS PLANES DEL POPULISMO - C.G.T. LA COLUMNA VERTEBRAL DEL PERONISMO QUE MOJÓ SU PÓLVORA - ¿SE DARÁ LA MAGIA DE LA HELADERA LLENA DENTRO DE UN MES?, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” n° 594 del domingo 10/11/19 emitido en dúplex por AM580 y FM88.5 ambas de Radio Universidad de Córdoba.
Utilización política de la indigencia
LA “POBREZA CERO” PASÓ DE  SER UNA
PROMESA A LA REALIDAD DEL FRACASO
   Si los políticos -sin distinción de banderías- tuvieran la delicadeza y el patriotismo de pensar antes de prometer todo lo que prometen en la intención de captar adherentes que al final son votos,  la demagogia quedaría reservada a una minoría intelectualmente mediocre porque no debe ser complicado eso de evaluar las posibilidades ciertas de cumplir o de fracasar en tanto y en cuanto se obre con prudencia ajustada a la realidad.
   Es cierto que el gobierno anterior, especialista en dibujar estadísticas, sostenía y divulgaba pobreza de un dígito, aparte de aquellas folklóricas afirmaciones de comer por seis pesos o vivir mejor que en Alemania.
   Pero no es mentira que con una simple recorrida por los puntos más comprometidos de Argentina, cualquiera podía trazar un diagnostico certero con relación a las carencias no tan solo alimentarias, sino en materia de desocupación, atención de la salud, educación, falta de viviendas, trabajo en negro y otros aspectos negativos que podían encender luces de alerta como para moderar el funcionamiento del promesómetro al mínimo.
   El gobierno de Macri asumió con buen apoyo de la sociedad pero cometió el enorme error de caer en un gradualismo pernicioso, en lugar de tomar medidas tan duras como necesarias para intentar al menos superar no tan solo la herencia de inacción que recibiera, sino para preparar un plan de gestión viable aunque doliera, porque los ajustes se fueron haciendo cotidianos y tomados como arteras medidas contra los menos afortunados.
   Se acabaron los subsidios a servicios públicos esenciales como electricidad, gas, algo en el transporte y en otras áreas, para terminar con la malsana costumbre del asistencialismo aunque no se dieron de baja los miles y miles de planes destinados a los indigentes la mayoría de los cuales, al tener servido el beneficio, claudicaron en el ejercicio de la cultura del trabajo, el compromiso y el esfuerzo porque más que ayudas, las sumas que recibían los beneficiarios eran una especie de becas al ocio.
   Así y todo el macrismo y sus adláteres mantuvieron una elevada proporción de esas ayudas, las que se fueron actualizando periódicamente en muchos casos cediendo a presiones lógicas alentadas por una inflación indomable, resultado de la oprobiosa angurria de un sector de la productividad y del ambicioso empresariado.
   Pero tomando un tema tan crítico como lo es la pobreza, llegamos a la conclusión que los populismos siempre se han inclinado por tener algo parecido a una fábrica de pobres a los que asisten luego con ayudas económicas y en algunos casos con trabajo en organismos del Estado, pero nunca tomando medidas que permitieran la recuperación de la dañada industria y de otros sectores productivos del país.
   Y uno de los elementos básicos de la campaña que llevara a Mauricio Macri al poder fue la promesa formal de llegar a la pobreza cero, marcando uno de los fracasos más rotundos de su presidencia. Dejemos de lado los diarios obstáculos interpuestos en su momento por una oposición despiadada a la hora de ayudar a empujar el carro del progreso, como si la indigencia sólo se hubiera ensañado con los que ya eran pobres desde una década atrás, olvidando el crecimiento de tal estado crítico a partir del 2015 debido a la inacción o a la falta de diagnósticos y estadísticas reales y no maquilladas.
   De todas maneras con el regreso de quienes tampoco supieron superar el problema sino que lo vieron crecer pero lo escondieron, se abre a lo mejor una luz no tan sólo de esperanzas sino de expectativas, siempre y cuando el nuevo poder entienda que a los pobres hay que atenderlos hasta superar tal estado y no fabricarlos ni regalarles planes para que después los vuelvan a votar.
   Ese lamentable círculo vicioso, por la salud institucional de la República, alguna vez se tiene que terminar.

El sector más vulnerable
COMO SIEMPRE, LOS  JUBILADOS  FUERON
MARGINADOS DE LAS MEJORAS A FUTURO
   ¿Cuál es como suele sostenerse popularmente, “el último orejón del tarro”? Sin dudas al referirnos a la sociedad en su conjunto, se vienen disputando ese rótulo dos exponentes de la vida cotidiana: los indigentes y los jubilados y aunque no lo estén formalmente, todo aquel ciudadano que pueda ser considerado adulto mayor.
   Debe ser por eso que muchas acciones de gobierno suelen dirigirse hacia la intención de procurarles ventajas que hagan más llevadera su existencia en la etapa más comprometida.
   Sin embargo llama la atención de qué manera -dejando de lado a Córdoba porque su sistema jubilatorio es bueno pese a las medidas que se adoptan en su contra- el Estado no toma en cuenta la vulnerabilidad natural de los más viejos, a lo mejor en la peregrina creencia que al pasar los 70 años dejan de verse obligados a votar.
   Sin embargo en los últimos actos eleccionarios quedó demostrado lo contrario; que no es tan así y los adultos mayores incrementaron significativamente los índices de participación.
   Ya son historia las elecciones PASO, primera vuelta y balotaje y llama la atención a la vez que duele en el alma, lo poco que se han ocupado todas las corrientes políticas de referirse al brutal atraso que tienen los pasivos especialmente dependientes de la esfera nacional, con mensualidades que escasamente llegan a cubrir la mitad de lo que marcan los índices oficiales de pobreza.
   Es para preguntarse si la cuestión pasa por el desprecio, la indiferencia de aquellos que piensan ser eternamente jóvenes o la ceguera social de ignorarlos creyendo que no son parte del poder de fuego para las protestas por sus legítimas reivindicaciones.
   Sea lo que fuere, el hecho que no existan elementos para pensar que habrá atención especial para los jubilados, remite a las viejas deudas con ellos, de cuando se especulaba con apelar las sentencias que los beneficiaban esperando que antes creparan, o el veto a la ley que les asignaba a las cajas la obligación de liquidar el 82 por ciento.
   La grandeza institucional de muchas naciones -y no hace falta puntualizar ejemplos porque son muchos- se cimentan en el respeto y la consideración hacia sus mayores y las entidades gremiales manifiestan su apoyo en las demandas, que las suman a las de los activos pero tiende a diluirse en el más penoso de los olvidos aquí,  salvo muy pocas y honrosas excepciones.
   ¿Quiénes piden por ellos, aparte de sus marchas, sus pancartas y sus necesidades mal atendidas en los pagos, en la salud y en otros rubros?
   André Gide supo decir y lo sostengo, que cuando deje de indignarme, habrá comenzado mi vejez.
  Y los viejitos argentinos todavía atesoran y manifiestan su indignación, pero pocos los escuchan.

Megacausa del Registro de la Propiedad
A VECES RESULTA FASCINANTE HURGAR
ENTRE LOS RECOVECOS DE  LA HISTORIA
   El libro “Aborígenes de Córdoba: Historia del Pueblo de la Toma”, que es el actual barrio  Alberdi,  recorre en el ejercicio de la memoria, tradiciones y comentarios acerca de los Comechingones, dueños originarios de estas tierras antes de la llegada de los españoles.
   Teniendo como fuentes bibliográficas el Archivo Histórico Provincial, el Municipal, el Arzobispado de Córdoba, el Archivo de Catastro, el Archivo General de la Nación y la Biblioteca de la Universidad Nacional de Córdoba, la publicación describe la apropiación ilegítima por parte de poderosos funcionarios de aquellas épocas, de las tierras pertenecientes a los pobladores originarios.
   Una “comisión especial” nombrada por el Poder Ejecutivo en 1885 las expropió y remató arbitrariamente, en un proceso que fue catalogado por un diario de aquellos tiempos como injustificable e inaudito despojo y que, además,  estuvo lleno de irregularidades, como pobladores encarcelados, desconocimiento de la Constitución y un Poder Judicial siempre a favor del gobierno.
   Personas notables de entonces como Gregorio Gavier, Bodereau, Ramón Cárcano, Antonio del Viso y Galíndez compraron lotes a  propietarios y también derechos de herencia de menores de edad. Estos terrenos luego se revendían, sentando las bases de un formidable negocio inmobiliario.
   Los registros se conservan intactos y cualquiera que lo desee o lo arrincone la curiosidad, puede consultarlos en los archivos respectivos.
   El parecido con la causa del Registro de la Propiedad es más que notable ya que en los juicios se ha denunciado la creación de leyes ilegítimas por parte del Poder Ejecutivo y, mientras una comisión especial se ha encargado de encarcelar y juzgar sistemáticamente a ciudadanos comunes que no han incrementado sus patrimonios, numerosas referencias contra funcionarios o allegados al Poder ilegítimamente enriquecidos, han sido desoídas y desvirtuadas.
   Un panorama tan claro y contundente que en pasado o en presente, claramente hay "verdades" que el Poder Judicial evita encontrar. 

Nadie consiguió mejorarlo
TRANSPORTE URBANO, UNA DE LAS
DEUDAS  DE  MUCHOS INTENDENTES
   El karma de la enorme mayoría de los intendentes que pasaron por el Palacio 6 de Julio fue el funcionamiento o el desastre que significaron todos los sistemas implementados como novedosos, en el transporte urbano de pasajeros.
   Con relativa suerte algunos consiguieron al menos estabilizar un servicio mediocre, pero en los últimos tiempos el tema transporte urbano creció a la categoría de drama porque su pésimo funcionamiento es un atentado a la puntualidad, a la pérdida del pago por presentismo, al respeto que se debe a los usuarios, a las pérdidas de días de escuela, de turnos médicos y de otras obligaciones que dependen del traslado urbano.
   No creo en lo personal, que existan antecedentes de ese curioso maridaje empresario-sindical que permite que el poder concedente que es la municipalidad, sea un convidado de piedra en el sistema que tiene miles de rehenes, y solo se lo vea aparecer a la hora de subsidiar a las empresas y sostener el precio del boleto más caro del país durante demasiados años, aunque ahora Rosario nos supera por unos centavos y en la capital federal y en dos o tres grandes ciudades argentinas, el costo del boleto es un poquito más de lo que pagamos los cordobeses.
   Aquí entre nosotros el dueño del servicio no es el usuario virtualmente como se dice “reducido a servidumbre” sino aquel rentable concubinato entre los empresarios de la FETAP y las malas e insaciables dirigencias de la UTA porque aparte de otras prestaciones esenciales como la luz, el agua y el gas, el transporte tiene cautivos a miles de personas, con lo que presionan siempre en apoyo de sus caprichos que son demasiado frecuentes por la sencilla razón que ellos nunca pierden.
   Que se habla de negociados y maniobras poco santas entre los tres protagonistas del asunto, es tan viejo como la espalda pero, ningún intendente, tuvo la valentía de hurgar en la basura para aplicar los correctivos necesarios, que no son otros que los que imponen las leyes, ordenanzas y pliegos de concesiones.
   No es posible que si es cierto que incorporaron cerca de mil coches, las frecuencias sean tan maliciosamente impuestas y es notable la falta de controles horarios por parte de la Municipalidad como si estuviera en la tesitura de dejar hacer, para no jugar con los bigotes del león que de buenas a primeras te sacuda con una asamblea de las tantas que son en realidad paros encubiertos.
   ¿Cuándo tendremos los cordobeses un transporte urbano de la calidad que se presume pagando tan caro el boleto?  
   Veremos qué pasa, pero se me ocurre pensar con letra tanguera: “pasarán más de mil años, muchos más…”

La vaca, la leche y los planes
CLARA  EXPLICACIÓN QUE RELACIONA A
LOS TRES FACTORES CON LA REALIDAD
   Uno de los más tiernos recuerdos de mi lejana infancia, aún me maravilla cuando en los últimos tramos de la escuela primaria nuestra maestra -que era una señora o señorita y ahora pasó a ser “la seño”, confesora y cómplice de los chicos- nos hacía sacar una hoja, preparar el tintero involcable, con lapicera de plumilla en mano, teníamos que escribir lo que se llamaba “una composición” con tema determinado.
   Y era infaltable y virtualmente tradicional en cualquier escuela o mejor dicho en todas, que uno de ellos fuera “la vaca” con todo aquello que nosotros, bichos de ciudad, podíamos imaginar acerca de nuestra generosa proveedora de leche, quesos, dulces y otros derivados.
   Todavía tengo en la memoria la frescura de muchos conceptos que leyera de mis compañeros, haciendo la sobria salvedad despojada de toda modestia, que mis composiciones eran bien conceptuadas por las docentes de entonces.
   La vaca y no podemos negarlo, es un exponente casi patriótico de la realidad argentina más allá de los asadazos que inspira, especialmente en su condición de ternero o ternera, en aquellos vasos de leche pura que solíamos tomar como se decía “al pie de la vaca” en alguna visita al campo, en los sabrosos quesos, cremas y en otras manufacturas (ufff casi olvido el dulce de leche) que nos posibilita ese bicho leal que no sabe que tiene desde que nace, ya firmada su sentencia de muerte.
   Pero ahora el tema es otro, porque hurgando en los audios encontré una persona -no me pidan nombre ni origen porque no fue posible ubicarlos- que utiliza a la vaca para establecer analogías entre ella, los planes asistencialistas del populismo, los beneficiarios y toda la trama que supone esta relación.
   Pero como el movimiento se demuestra andando, nada mejor que escuchar estos conceptos perfectamente adaptados a nuestra realidad cotidiana:

(La grabación del tema al que se hace referencia “la vaca” puede ser encontrada en el sector de audios, ubicado en la columna derecha de este blog, en su parte superior.)
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¿Hay relojes que retroceden?
C.G.T. VIEJA COLUMNA VERTEBRAL DEL
PERONISMO MOJÓ SU PROPIA PÓLVORA
   Es bien sabido porque es parte de la historia de los argentinos que el crecimiento del movimiento obrero encarnado en sus organizaciones gremiales, pasó a constituirse como la columna vertebral del peronismo. lo inquietante ahora es que el presidente electo ha proclamado, palabra más o palabra menos, que la CGT será parte del gobierno, descontando así de manera prematura y casi podría decir autoritaria, que toda la masa trabajadora está regida por un sector político y sin respetar la diversidad ideológica.
   Además como si lo anterior no bastara para asignarle un sesgo definido a la orientación de la central obrera, en la reunión que mantuvieron con el Dr. Fernández los dirigentes otrora combativos y desestabilizantes al reiterar paros de actividades con características salvajes, que ahora amansados en su bravura prometieron que no tomarán nuevas medidas de fuerza, ni solicitarán como siempre lo hicieron un bono de fin de año que les permita sobrellevar la lucha contra la inflación descontrolada, salvo Moyano que ahora quiere bono.
   Es claro: lo dicen ellos pero seguramente son las bases las que sufren y los devenidos en prósperos empresarios con propiedades en el país y en el exterior, con inversiones, vida rumbosa y alarde de riquezas, muy lejos de la situación que padece la mayoría de los trabajadores argentinos desoídos en los últimos años.
   Serán esas bases y nadie más quienes orienten a sus conducciones y al respecto bueno sería que recordaran una de las frases más impactantes de su líder, cuando sentenció que la lucha sería con los dirigentes a la cabeza o con la cabeza de los dirigentes, en una concepción amplia del respeto por las determinaciones de las bases.
   Impensado sería sostener que las centrales obreras hasta poco tiempo atrás divorciadas y siguiendo caminos distintos, han hecho las pases subyugados por la posibilidad de recobrar el poder disperso.
   No quisiera tener, ni tan siquiera pensar y no me vengan con que se trata de una posición gorilista sino de respeto por la historia y la memoria, que podemos llegar a retroceder hacia aquellos tiempos del pensamiento idelógico único, impuesto de tal manera desde las organizaciones gremiales que conformaban la CGT cuya dirigencia consideraba que si el afiliado no adhería a la doctrina justicialista, no era considerado trabajador.
   Roguemos que la inteligencia y el respeto por el prójimo, hayan desterrado definitivamente esa oscura posibilidad.
 
La demagogia y los milagros
¿SE DARÁ DENTRO DE UN MES LA MAGIA
DE VOLVER A VER LA HELADERA LLENA?
   Dejando de lado los costados religiosos del asunto, la mayoría de la gente salvo aquellos contenidos por el fervor hacia un culto, es para pensar que los auténticos milagros no existen frente a una real posibilidad de certeza. No es milagro curar a un canceroso porque a eso lo hace el avance de la medicina o la resurrección de alguien a quien se creía muerto pero estaba en estado catatónico hasta que se recuperó.
   Puede que sean ejemplos burdos, pero sostendré a muerte una realidad con la que nos toca convivir diariamente.
   Parte de la campaña electoral de la que era oposición y que ocupará el poder desde dentro de un mes, consolidó sus planes a futuro de gestión de gobierno, en aquello de que con el cambio que representaba el regreso de un sector del kirchnerismo -la Sra. en segundo plano porque el presidente, según se dice no tiene fueros-  los argentinos volveríamos a tener llena la heladera, seguramente en contraposición a la poco afortunada promesa macrista de llegar a la pobreza cero en su mandato.
   Pero advertimos que no todas serán flores en el sendero desde ahora hasta mediados del año próximo al menos, no tanto por los compromisos contraídos con el exterior, porque los “K” también nos habían endeudado pero a eso lo escondían bajo la alfombra de las estadísticas que dibujaba su Indec.
   Frente a tamaña promesa de la heladera colmada, nadie vaya a pensar en milagros de la noche a la mañana ni de macrismo a kirchnerismo, la Cámpora y compañía, ni en magia porque el gas, la electricidad y todo lo demás no bajarán sus precios y si las subsidian a esas prestaciones, tendrán que hacerlo con el funcionamiento a pleno de la maquinita -esa de la que Boudou se quería apropiar- que más que significar una solución o un parche, es el método más simple e inevitable de seguir conviviendo con la inflación indómita, agresiva y sostenida.
   Las utopías cuando se descubre que son tales, provocan dolores, frustraciones, desencuentros y sumisión a la desconfianza por su propio peso, más vinculado con el macaneo que con las posibilidades de éxito.
   Con parte de nuestro insaciable empresariado que no entiende razones en cuanto a malestar social, pérdida de ventas u otros desastres medianamente previsibles, poco es lo que podemos hacer porque es más fuerte aquella propensión a la angurria y al enriquecimiento, que pensar en acciones solidarias, sin perder plata, hacia su prójimo que es consumista por naturaleza.
   El día que se instaure eso que le llaman respeto por el cliente, los ávidos entenderán las razones por las que durante tanto tiempo vivieron llorando por la ausencia de compradores.
   Dentro de un mes, a no dudarlo y pasarán varios meses más, que la heladera hogareña mostrará su frialdad de siempre, con los anaqueles repletos o no según haya sido la suerte o el sacrificio de cada uno de sus propietarios.
   Porque la heladera donde congelamos las esperanzas, esa sí que estará siempre llena, en tanto y en cuanto comprendamos que sólo con el reencuentro de los argentinos, sin odios ni revanchas de las que estamos viendo -mal que nos pese- algunos avisos de ejecución, podremos recuperar la felicidad que nos arrebataran los últimos gobiernos.
   Mientras tanto, conservemos al menos los cubitos, porque morirnos de sed ya sería el colmo…




3 de noviembre de 2019

S.L.B.: QUE LA TRANSICIÓN SEA CIVILIZADA Y "TENDREMOS QUE HAMACARNOS" - MEGACAUSA Y UNA DUDA: ¿INVESTIGAR PARA DETENER O DETENER PARA INVESTIGAR? - INFLACIÓN QUE NO ENCUENTRA SU PROPIO TECHO - NO HA SIDO UN CAPRICHO: LA JUBILACIÓN NO ES GANANCIA - ALFONSÍN A 36 AÑOS DE HABER RECUPERADO LA DEMOCRACIA - DESDE MOSCÚ, MADURO REFIRMÓ LOS OBJETIVOS APETECIDOS - UN PEDIDO DE BEATIFICACION Y DOS CASOS DE MARTIRIOS, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa emitido en dúplex por AM580 y la FM88,5 ambas de Radio Universidad de Córdoba. La edición n° 593 de “Síganme los buenos” corresponde al domingo 3/11/2019.

Una realidad incontrastable
TRANSICIÓN CIVILIZADA Y LA CERTEZA
QUE “TENDREMOS QUE HAMACARNOS”

   Todo indica que venimos recorriendo el  camino hacia una transición civilizada, cuando los agoreros del desastre y los ansiosos de revancha y de venganza no apartaban de su léxico la apelación al helicóptero, las promesas de barrotes y el caos ganando las calles. El Presidente electo desayunó a pocas horas de su triunfo con quien dejará el poder dentro de pocos días y acordaron el trabajo conjunto de comisiones dedicadas a diversos temas que hacen a la gobernabilidad.
   Es posible que hayan sido, en estos momentos críticos, más las coincidencias que los desacuerdos por una simple razón: a uno le conviene irse tranquilo y al otro tomar las riendas de una situación caliente y conflictiva, con muchos frentes que atender dentro y fuera del país.
   Le llamemos madurez cívica o desesperación o desorientación, como cada quien lo prefiera, pero no deja de ser un signo positivo. Y en honor a la coherencia, quiero reiterar algunos conceptos vertidos días atrás, a pocas horas de las elecciones más recientes. 
   No suele ser aconsejable opinar en caliente acerca de situaciones que bien pueden ser consideradas históricas, especialmente cuando los golpes de timón que se avizoran pueden llegar a ser traumáticos, si es que se imponen las políticas pregonadas en campaña para terminar con una conducción nacional orientada hacia la derecha del neoliberalismo.
   Fue sin dudas un nuevo triunfo de la democracia y el reiterado fracaso sin escarmiento que padecieron los encuestadores, más vendedores de humo y de quimeras que estudiosos de la realidad que puede aportarles elementos de juicio. La paz interior se me ocurre que está asegurada y tuvo su anticipo en el orden y la frescura cívica de los actos proselitistas de la corriente oficialista, sin desmanes ni insultos; sin expresiones violentas de diferencias internas, sin gente “del campo rentado” arriada por miles y sin muestras de autoritarismo por parte del poder. Es para pensar entonces que se tratará de una transición civilizada, con todas las garantías que supone nuestro sistema basado en las libertades sin condicionamientos.
   Pero aquellos apasionados a la hora de votar, los disconformes por haber sido víctimas del desempleo, los afectados por la usura de los créditos y de los servicios públicos y especialmente los beneficiarios de planes que en la mayoría de los casos sirvieron para destrozar la cultura y la dignidad del trabajo, que no se ilusionen de inmediato con aquello de comer por seis pesos diarios, que no se imaginen que tendremos menos pobres que en Alemania o que sin endeudarse podrán cambiar el auto, viajar con la familia a Disney o atesorar dólares porque volver a esa lejana y mentirosa bonanza puede llevar demasiado tiempo, esfuerzo y sacrificio porque nada fue, es ni será gratis a menos que se reinstale el populismo y los laburantes tengamos que pagar a los ociosos.
   Será imprescindible retomar políticas de crecimiento para terminar con subsidios y becas, no detener los avances logrados en materia de abastecimiento de energía, las obras ya encaminadas y consolidar el respeto por los dineros de organismos de previsión para que no vuelvan a ser parte de promociones tan vanas como demagógicas.
   El gobierno entrante tiene la obligación de no mentir y brindarle a la sociedad estadísticas reales y no dibujadas, porque conociendo la verdad del diagnóstico es que se puede ayudar en la terapia porque eso, por ejemplo, no es estigmatizar a la pobreza sino dignificarla en el valor real y alcanzable de sus necesidades.  
   La grandeza que supimos lucir tiempo atrás será recuperada cuando renazca la concordia, cuando volvamos al respeto por el adversario que no es enemigo sino un argentino que piensa distinto, cuando se valorice más la dignidad del trabajo que la ventaja del subsidio y del bolsón; cuando el empresariado entienda que también es parte  del sacrificio que se impone y no tan solo golosos partícipes de la angurria por la toma de utilidades.
   Volveremos a ser lo que alguna vez fuimos cuando la Justicia sea real e ideológicamente independiente del poder y no su oficina donde se tramitan y maquillan causas para que los privilegiados -y en esto el color político no debe importar- rindan cuentas ante la Ley y no se amparen en pretextos fútiles como viajes al exterior, sospechosas  enfermedades u otros pretextos que rozan lo infantil.
   Intensa será la tarea de los funcionarios entrantes para integrar equipos de trabajo que no incluyan a nefastos personajes, alentadores de revanchas y violencia que vienen buscando asegurar su impunidad momentáneamente gozada hasta que resultaba insostenible seguir apañándolos en sus tropelías.
   Vienen tiempos duros porque los argentinos no estaremos exentos de enfrentamientos más allá de lo dialéctico porque los loquitos sueltos no son pocos, los delirantes creen haber recuperado protagonismo y no escasean aquellos curiosos casos de “comunistas cristianos” que llegaron a proponer desvaríos y quimeras enmarcados en una oposición que por fortuna no los tomó en cuenta pese a la bendición vaticana.
   El país no se detendrá porque trae un buen envión de realizaciones y cambios en muchos aspectos, incluyendo la consideración de buena parte de la ciudadanía. Que arrastra rémoras es innegable y para los casos en que se debiera apelar a la Justicia, los tribunales de Comodoro Py -lo quiero suponer- están abiertos para todos… y todas aunque los fueros lleguen a tener un marcado protagonismo en lo jurídico institucional con el alto precio político que signifiquen.
   Recuerdo tiempo atrás cuando se aproximaban instancias duras, que coincidíamos en aquello de “habrá que hamacarse”.
   Somos tan inmensamente ricos que todavía nadie consiguió fundirnos pese al empeño puesto muchas veces en esa tarea. “Los pueblos viven sobre todo de esperanzas. Sus revoluciones tienen por objeto sustituir con esperanzas nuevas las antiguas que perdieron su fuerza”, supo sentenciar Gustavo Le Bon.
   Si empezamos a recorrer un sendero hacia la grandeza del que no hay por qué apartarse, opto en lo personal por adherir al pensamiento aristotélico cuando proclama que la esperanza es el sueño del hombre despierto.



Megacausa del Registro
UNA  DUDA CRUCIAL: INVESTIGAR PARA
DETENER O DETENER PARA INVESTIGAR

   En una charla realizada hace un tiempo en la Universidad Nacional de Córdoba un abogado Máster en Derecho, destacó los permanentes cuestionamientos de legitimidad a la prisión preventiva, por su carácter de extrema violencia y grave afectación a los derechos de la persona.  
   El especialista destacó que uno de los principios limitadores de la prisión preventiva se refiere a la proporcionalidad, en virtud del cual una persona considerada inocente no puede  recibir igual o peor trato que una persona condenada. 
   Aclaró que la medida cautelar no debe igualar a la pena en cantidad ni en calidad y en tal sentido, explicó que una regla práctica sería que la prisión preventiva no excediera de un tercio de la pena mínima prevista para el delito sospechado. 
   El disertante quedó atónito cuando los familiares de presos en la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba le comentaron que los imputados permanecen encarcelados por dos y tres años por sospecha de delitos que, de comprobarse en un juicio, tienen una pena mínima de seis meses.  Reflexionó sobre  lo terrible de una  administración de justicia que detiene sin pruebas, pues no investiga para detener, sino que detiene para investigar.
   En estas condiciones, no harían falta jueces, nada cambiaría si a la orden la diera alguien que trabaje de plomero, titiritero o astronauta, en la medida en que las personas sean encerradas sin un juicio previo, ignorando las garantías contenidas en nuestra Constitución.
   Lo que viene ocurriendo en la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba enciende legítima polémica  acerca de la capacidad jurídica de quienes juzgan, o de la existencia de compromisos políticos o amiguismos y complicidades que enturbian la genuina administración de justicia. 

Alguien tiene que poner orden
LA INFLACIÓN INMANEJABLE E IMPRUDENTE
PARECE NO ENCONTRAR SU PROPIO TECHO
   Cuando los ríos se desmadran a veces en poco tiempo se consigue volver la corriente al cauce original, aquietando las aguas y reparando los daños causados aunque hubieran sido cuantiosos, incluyendo el saldo en consecuencias personales.
   Eso ocurre en las inundaciones cuando el nivel sobrepasa lo normal y vaya ironía, la inflación suele provocar los mismos desastres con una suba mínima que se viene acumulando en pocos años.
   Lo de las crecientes de ríos por lo general son producto de la Naturaleza, la descontrolada deforestación que altera el clima y las estadísticas de lluvias y otros factores que dejan de ser previsibles o confiables.
   Pero la inflación es generada por los hombres, por los malos gobiernos, por las políticas equivocadas, por las omisiones de adoptar medidas correctivas que afecten al mal empresariado o por la simple y humana angurria de vivir protegiendo los propios intereses comerciales sin importar el sufrimiento del prójimo.
   Y dentro de mi ignorancia en materia de análisis económicos pero dejándome llevar por el andar calles, recorrer negocios, comprar y comparar, es que puedo apreciar situaciones realmente dramáticas y a la vez como resultado de ajustes de precios que comienzan en un extremo sin que existan motivos tan valederos, y terminan dañando el bolsillo del consumidor.
   En cada uno de los peajes que recorre cualquier producto, cada uno se va salvando con un porciento que por lo general es tan elevado como injustificado, pero lo importante es quedar a cubierto por culpa de esa despreciable aplicación del “por las dudas”.
   Y eso es lo que nos viene matando, secando los bolsillos, llevándonos a la desesperanza, terminando con el ahorro, demandándonos cada día mayor esfuerzo, todo esto sumado a la bronca que provoca ver a los responsables del desastre que pasean orondos su riqueza, sobre todo en el exterior.
   La ambición y la codicia nos están matando, nos están vulnerando como sociedad y vienen destrozando al sentido solidario, porque el que se enriquece está por encima de todo, sojuzgando a la mayoría de la sociedad.
   La inflación, quiero entenderlo sin tecnicismos, es el resultado del descontrol no sé si del Estado -que somos todos- o de las autoridades que lo ven, lo estudian pero poco hacen para remediarlo.
   Mientras no surja alguien que pueda ponerle freno a esta barbaridad que día día nos lastima, seguiremos siendo enfermos por imprevisión y por la desdicha de seguir siendo gobernados por quienes no saben, no pueden o no les conviene vernos progresar.
   Es de ese caldo de cultivo, que nacen las larvas del totalitarismo.
  
Parecía de lógica elemental
POR FIN SE CONVENCIERON QUE
LA JUBILACIÓN NO ES GANANCIA
   Teniendo aquí compartiendo esta mesa del Estudio mayor de Radio Universidad a una genuina autoridad en materia de leyes previsionales con todas sus entrelíneas y subterfugios, como lo es mi amigo el abogado Héctor “Maco” Silvestro, oriundo de Saturnino María Laspiur en las entrañas de nuestra provincia, poco elegante quedaría que intentara explicar con fundamentos técnicos este asunto del descuento como impuesto a las ganancias que se hacía y se sigue haciendo en los haberes de los jubilados, pasando el mínimo establecido por ley.
   Seguramente será con este ilustre letrado que nos sacaremos buena parte de las dudas con relación a las últimas novedades registradas acerca de esta cuestión, los fallos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, los vetos a la devolución de lo descontado y todo lo que tenga que ver con la buena noticia que hizo el milagro de hacer recuperar la alegría a buena parte de nuestros adultos mayores, quienes a la vez evocan con cariño la irreversible partida de muchos que no alcanzaron a recibir lo que ahora la Justicia les ha recuperado porque la parca fue más rápida que la burocracia.
   Quiero antes que nada, despojarme de todo aquello que sea la influencia de las últimas noticias conocidas, de los juicios emitidos por funcionarios, políticos, víctimas de la desidia o simples opinólogos que aseguran tener todos los elementos como parta juzgar situaciones que en verdad, no conocen más adentro que la epidermis.
   Quiero apelar a la lógica y como punto de partida, desarrollo y culminación de mi parecer, basándome en la certeza que como jubilados, cualquier argentino en condición de tal, estuvo prestándole al Estado para que administre, una suma mensual determinada que se llamaba y su llama aporte por más o menos 30 años.
   El contribuyente de esos dineros sostenía y supongo que aún lo sostenemos, que ese Estado debía administrarlos de tal manera para que al llegar al jubileo, no lo despacharan mensualmente con unos pocos pesos más cercanos a la miseria que a la garantía de una vida digna en los años postreros.
   Pero claro… esos fondos han sido siempre la tentación de muchos aplicados al ejercicio de la demagogia o a disponer de dineros ajenos para fines alejados de su destino original.
   Por eso se regalaron tantos miles y miles de beneficios a gente que nunca aportó un peso, rompiendo el equilibrio que exigía cuatro aportantes y medio para cada beneficiario de jubilaciones, para mantener la lozanía y la aplicabilidad del sistema solidario.
   Como eso no se respetó, las Cajas entraron en crisis y pasaron a depender del Estado Nacional que debía acudir en su auxilio.
   Y así estamos hoy, con ancianos que cobran la mitad de lo necesario para ser pobres o sea que son pobres doblemente, mientras sus dineros aportados fueron a parar a otras arcas que dispusieron políticamente de ellas.
   Y no me pidan ejemplos porque sobran.
   Prefiero que mi amigo Silvestro dictamine si he vivido arrastrando este error o que algo de seriedad y acierto tuvieron mis observaciones que concluyeron en la certeza que la jubilación no es ganancia.

Con muletas, seguimos caminando
NO TAN LEJANO AQUEL OCTUBRE DEL ‘83
CUANDO RECUPERAMOS LA DEMOCRACIA
   No quiero pecar de emotivo ni de sensiblero, pero alguien (es tarea de los dirigentes) debiera decirles a los jóvenes de ahora cuál era el escenario en el que le tocó actuar a Raúl Ricardo Alfonsín cuando enjuició a los genocidas, que todavía tenían poder económico y poderío bélico como para apoyar sus nostalgiosos y autoritarios caprichos.  
   Ahora en la lona es fácil mojarles las orejas y abrumarlos con justas y merecidas perpetuas. Pero no es para alardear de valentía, de coraje cívico ni de otros maquillajes con los que se cubren las dudas, los renuncios y las complicidades del pasado.    
   Un país que clama por paz no puede ser el terreno fértil para los guerreros de cartón ni los justicieros tardíos. Es necesaria la unión de todos, como lo alentaba Alfonsín, aunque le quemaran un ataúd con sus banderas, lo acusaran de claudicar en Semana Santa o de instaurar una economía que los aprovechados de siempre utilizaron en provecho propio.
   ¿Para qué abundar en mayores detalles si el mejor testigo es la Historia? 
   Por qué degradar su recuerdo si dejó el poder siendo más pobre que cuando lo asumió? 
   Por qué ofender la memoria hacia quien nos hiciera vibrar una argentinidad que creíamos perdida?
   Es por eso mi homenaje que de ninguna manera es partidista sino personal y cariñoso, a un hombre que años atrás nos gobernara sin franelear la Constitución, porque le bastó solo con el Preámbulo para hacernos rezar la oración cívica más conmovedora que pueda recordar.  
   ¿La extensa conversación que tuve con él?
   No tiene importancia dentro de la universal trascendencia de su figura. Simplemente y perdón por lo sintético de mi apreciación, fue electrizante. Como lo es ahora, evocar a ese Gran Muerto tantos años después.  
   Porque al seguir su vida, su lucha, su compromiso, su decencia, su modestia y su viaje a la eternidad, alcancé a comprender lo que es la inmortalidad de los héroes.

El viejo sueño de un extremo
MADURO DESDE  MOSCÚ REFIRMÓ OBJETIVOS
QUE VENIMOS VIENDO CRECER Y CONCRETAR
   En un mundo tan convulsionado como lo es el nuestro, pueden encontrarse mil hipótesis, supuestas causales, oscuras intenciones, voluntariosos análisis y un sinfín de explicaciones para las situaciones que se viven en países como el nuestro, Venezuela, Bolivia, Chile, Perú, Ecuador, Brasil y algunos otros, en la coincidencia de enfrentamientos con las fuerzas del orden y en la instalación de sangrientos enfrentamientos y objetivos vandálicos, donde con sólo prestar atención a los informes televisivos de cadenas informativas de todos los orígenes e ideologías, es fácil advertir la mano negra de organizaciones que se encargan de instaurar la violencia.
   Los motivos pueden ser variados, desde el aumento en la tarifa de algunos servicios públicos, en la supuesta persecución de activistas, en el rigor de las fuerzas de seguridad u otras causales que suenan más a pretextos que a situaciones dignas de análisis y atención.
   Lo de Chile asume enorme gravedad por la cantidad de víctimas fatales que han tenido las disputas, con un luctuoso saldo que dentro de lo que se conoce, supera a los 20 muertos.
   Entonces cuando miramos a nuestro alrededor y vemos ciertas similitudes, en forma casi automática trazamos una línea imaginaria que arrancaría desde Cuba, pasaría por Venezuela y de allí se ramificaría a otros territorios, pero era y sigue siendo complicado encontrar la punta del ovillo en esta expansión de la violencia, especialmente instaurada en naciones con gobiernos democráticos, frutos de la voluntad popular.
   A la explicación o al camino para llegar a ella, la brindó pocos días atrás el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, quien recorriendo Moscú, se encargó de grabar y difundir el siguiente mensaje:
(El mensaje del presidente venezolano Nicolás Maduro, grabado en la Plaza Roja de Moscú, puede ser ubicado en la columna correspondiente a los audios, situada en el costado superior derecho de este blog).

La historia y la memoria
PEDIDO DE BEATIFICACIÓN Y  DOS
MERECEDORAS DE SER MÁRTIRES
   Desde una organización sindical poderosa en nuestro país, se ha cursado una nota a un alto funcionario vaticano según tengo entendido, pidiendo que la fallecida segunda esposa de Juan Domingo Perón, doña María Eva Duarte, sea declarada beata por la Iglesia Católica.
   Con un Sumo Pontífice abiertamente declarado seguidor de la doctrina justicialista, es para pensar que el pedido puede llegar a cursar la serie de tantos y engorrosos trámites para llegar finalmente a la conclusión deseada, como ha sabido ocurrir con algunos argentinos y argentinas que resultaron poseer elementos que formaron parte de sus personalidades, muy tenidos en cuenta a la hora de alcanzar tan santos y trascendentes objetivos.
   Nadie puede discutir y menos hacerlo a la Historia, la relevancia de la figura de la Abanderada de los Humildes, Jefa Espiritual de la Nación y todo lo que logró por los desposeídos, sus “descamisados”, sin ocultar algunos detalles de una vida rumbosa plagada de riquezas, reconocimientos y agasajos de que resultara destinataria, hasta su virtual santificación en altares populares.
   Su sacrificio por los marginados llegó a verla trabajar días continuados sin descanso, siempre al lado de su enamorado general. Serán los estudios de la Iglesia Católica los que determinen si se la reconoce autora o artífice de algún milagro, como para empinarla en su eventual condición de beatitud. Evita murió a los 33 años de edad.
   Pero si fuéramos justos con la memoria y la historia, bueno sería que alguien se ocupara de mediar para la declaración de mártires a dos argentinas que fueron parte en su momento de nuestro propio devenir.
   Remedios Escalada tenía 15 años cuando se casó el 12 de noviembre de 1812 con el general José de San Martín. Remeditos dejó la opulencia de su familia, una de las más acaudaladas de Buenos Aires que incluso lo había cuestionado a San Martín por su condición de “plebeyo soldadote”.
   Se traslado cerca del Libertador en 1814 a Mendoza dentro de la mayor humildad y en 1816 nació Merceditas, la hija de ambos. Nadie encuentra explicación que San Martín, dice la historia, restituyera a Remedios a su familia en Buenos Aires, ya muy atacada de tuberculosis allá por 1819 y murió a los 24 años el 3 de agosto de 1823.
   El otro caso es más reciente: ella tenía 14 años cuando se transformó en la mimada y consentida de Juan Domingo Perón, destinataria de agasajos y obsequios.
   Dicen que aún vive, que años atrás se casó y tiene familia.

   Se llama Nelly Rivas, muchos nos acordamos de ella y en lo personal, estimo que también, en estos tiempos de las luchas de género,  merece por su inocencia vulnerada años atrás, ser considerada mártir.