27 de mayo de 2016

La Gendarmería “invasora”--------------

EL HAMPA CUENTA CON TODAS 
LAS FACILIDADES PARA CRECER

   Los últimos días han mostrado -si es que era necesario- que el hampa sigue ganando terreno pese a los parches y “suplementos” que el poder provincial aporta a una policía que exhibe una imagen pachorrienta y desganada. La sucesión de violentos episodios contra la propiedad y las personas certifica un convencimiento anidado en la sociedad cordobesa que más allá de las estadísticas, padece la íntima convicción del desamparo reinante.
   Dejemos de lado esos patéticos detalles de los patrulleros entregados con tal apresuramiento que no cuentan con equipo de comunicaciones, la reducida provisión de chalecos antibalas o la inquietud reinante en las filas de la institución frente al incierto panorama salarial. La verdad es sólo una: que la policía provincial no alcanza a contener el irrefrenable avance de la delincuencia, atribuible a lo que se quiera uno imaginar, lo que no le quita dramatismo a la situación.
   En materia de prevención ciudadana ya no alcanza vivir entre rejas mientras los delincuentes gozan de una curiosa indemnidad, porque la cantidad de hechos que se perpetran con alarmante simultaneidad está superando al caudal operativo de la fuerza.
   ¿De qué sirve toda la tecnología y la incorporación de personal con limitada preparación?. En lugar de mermar la actividad delictiva es como si se hubiera duplicado su dañina capacidad, lo que está corroborado por la sucesión de hechos incluyendo un caso -roguemos que sea aislado- de una dependencia que no tomó una denuncia ¡por falta de personal!
   Frente a este escenario y dejando de lado las motivaciones políticas que pudiera tener la actitud, no debiera sorprender que un intendente de una localidad vecina a la capital solicitara la ayuda de Gendarmería para que se ocupara de su población porque Villa Allende cuenta con sólo dos patrulleros y pocos efectivos; Saldán, un solo patrullero y cuatro agentes y no sigamos con los ejemplos porque el panorama es desolador.
   ¿Es una invasión de jurisdicción?. Probablemente lo sea, pero que el gobierno -si es inútil para garantizar seguridad por mano propia- aporte entonces una alternativa superadora que evite esa sospecha que en los hechos, transforma a Córdoba en una isla inexpugnable para la autoridad y abierta a la delincuencia.
    El poder provincial siempre rechazó con desprecio y espanto todo lo que pudieran acusarlo de permitir “zonas liberadas”, sin aplicar una política integral que lo evitara ni que combatiera sus consecuencias. Si se aconseja a los ciudadanos no armarse ni actuar en defensa propia, alguien debe asumir esa responsabilidad en el marco del respeto por las leyes.
   Porque si para vivir en paz, retomar el placer de salir de la casa y encontrar todo en orden al regresar, o estar seguros que nadie reventará la puerta, ni arrebatará en la calle a plena luz, ni será víctima de un tropel de ladrones asociados, es necesario convocar a los marinos, la ciudadanía estará en su derecho de exigirlo si su policía ha sido superada.
   Bastante caros son los impuestos que se pagan para garantizar seguridad, justicia, educación, salud y otros servicios, para que las autoridades alegremente dilapiden fondos en gastos inoportunos y alejados de las reales prioridades.
   Ellos, los que mandan, se sienten y se saben seguros y protegidos.
   La población está muy lejos de esa saludable y desacostumbrada sensación.
Gonio Ferrari

25 de mayo de 2016

¡FELIZ DIA DE LA PATRIA!


   Aunque hoy celebremos 206 años como Nación, la realidad pone en duda que hubiéramos aprovechado las lecciones de nuestra propia historia.      
   Los políticos coinciden, pensando a la Patria como la construcción de una gigantesca obra para nuestro bienestar y para todos los hombres de buena voluntad que quieran habitar su suelo.
   Y cada 25 de Mayo desde que me acuerdo, hoy a 205 años de aquella gesta, vuelvo a considerar oportuno pensar en voz alta qué es la Patria, desde mi simple condición de ciudadano.
   Debe ser la Patria el paraíso donde podamos vivir en paz y en libertad porque representa decencia, trabajo, sacrificio.
   La Patria no es el bolsón, el subsidio o la beca para no trabajar.
   Es honestidad a ultranza; entrega, amor por las raíces y generosidad con nuestro prójimo.
   La Patria es construir y no mentir.
   Es buscar el bien común.
   Es gobernar y obrar sin soberbia ni autoritarismo.
   La Patria es administrar honradamente lo que tenemos y elaborar aquello que necesitamos.
   La Patria, por muchos devaluada en su concepto, es educación, seguridad, justicia y salud para todos, sin elegidos ni marginados.
   La Patria también es el respeto a los que piensan distinto y a la Patria la hacemos en el campo y en la ciudad.
   La transpiramos en la calle, en las escuelas y en el surco.
   La Patria es diálogo, debate, disenso, discusión.
   La Patria, nuestra Patria no es de civiles ni de militares, sino de argentinos.
    La Patria no es Menéndez ni es Videla, pero tampoco lo son Firmenich, los Montos, el ERP ni los Schoklender.  
   La Patria es también rebeldía ante la injusticia, cariño por lo nuestro y respeto hacia el prójimo.
   La Patria envilecida por la corrupción, solo se cura con justicia honestamente independiente y no con la obediencia debida de algunos jueces.
   Trabajemos unidos, codo a codo y empecemos ya, desde arriba hacia abajo y no perdamos tiempo, para que la desunión y los desencuentros no sigan siendo más rápidos que los relojes. Por eso, viene como anillo al dedo una declaración que quiero compartir con todos:
   “Los medios de protección que la Constitución nos proporciona, son la libertad y los privilegios y recompensas conciliables con la libertad. Los argentinos hemos sido ociosos por derecho y holgazanes legalmente.
   Se nos alentó a consumir sin producir. Nuestras ciudades capitales son escuelas de vagancia, de quienes se desparraman por el resto del territorio después de haberse educado entre las fiestas, la jarana y la disipación.
   Nuestro pueblo no carece de alimentos sino de educación y por eso tenemos pauperismo mental.
   En realidad, nuestro pueblo argentino se muere de hambre de instrucción, de sed de saber, de pobreza de conocimientos prácticos y de ignorancia en el arte de hacer bien las cosas.
   Sobre todo se muere de pereza, es decir de abundancia.
   Quieren pan sin trabajo, viven del maná del Estado y eso les mantiene desnudos, ignorantes y esclavos de su propia condición.
   El origen de la riqueza son el trabajo y el capital.
   ¿Qué duda cabe que la ociosidad es el manantial de la miseria? La ociosidad es el gran enemigo del pueblo en las provincias argentinas.
   Es preciso marcarla de infamia: ella engendra la miseria y el atraso mental de los cuales surgen los tiranos y la guerra civil, que serían imposibles en medio del progreso y la mejora del pueblo”.
   ¿Quién dijo todas estas verdades?
   Fue Juan Bautista Alberdi, en marzo de 1855 firmando con el seudónimo “Figarillo”.
   Han pasado 161 años y es como si lo hubiera dicho ayer.


24 de mayo de 2016

Radiooperadores --

ANÓNIMOS, PERO
IMPRESCINDIBLES

Es demasiado frecuente que la mayoría de los periodistas, afectados por ese curioso síndrome de marquesina que se contagia de su cercanía con la fama y la notoriedad, olvide voluntariamente o no, que su tarea pasaría inadvertida -por inexistente- si no fuera  por la tecnología que manejan tanto operadores como fotógrafos o camarógrafos.
   Y es una vieja deuda pendiente, atribuible a la conducción de los medios, que opta por elevar al estrellato a las caras visibles de sus productos, sin tomar en cuenta que dejan en el camino, precisamente, a quienes les posibilitan la exposición pública y por ende el conocimiento masivo que conduce a la aureola de la nombradía y en muchos casos, de la celebridad.
   Así como no existiría la televisión sin imágenes, imposible sería concebir a la radiofonía sin operadores especializados, verdaderos artífices insustituibles para la salida al aire, virtualmente octópodos de reacciones instantáneas y amplísimo conocimiento de la musicalidad de un mensaje que desde la consola se multiplica en cada receptor.
   Hoy se festeja el Día del Operador de Radio, ocasión propicia para que la gente tome conciencia del olvido que con estas líneas se pretende subsanar, porque la digna y silenciosa tarea de estos prestidigitadores de los sonidos, los teléfonos, las grabaciones, los CD y los micrófonos, están mostrando humildemente que son merecedores de respeto y admiración como desagravio a una inmerecida y prolongada omisión.
   Pulgares hacia arriba, la seña de que todo está bien, luz roja en el estudio, micrófono abierto, detalles todos que indican el inicio de una nueva instancia en esta aventura interminable que es hacer radio y gozar por ella.
   Todo esto, sin los operadores, sería imposible.
Gonio Ferrari

DR. FRANCISCO DELICH Y SU VIAJE A LA ETERNIDAD


   Con Francisco “El Polaco” Delich tuve siempre una relación cordial, amable, sin que llegáramos a ser amigos con todo lo que encierran el vocablo y la condición de tal. Varias veces nos encontramos coincidiendo en vuelos a Buenos Aires o regresando a Córdoba.
   Dueño de un espíritu inquieto, crítico y agudo observador de la realidad social, profundamente analítico y enormemente democrático.   
   Sostenía que un título profesional no era la cúspide sino un escalón de subida hacia la sabiduría, lo que obligaba a la permanente superación en el estudio.
   En uno de los aspectos que concordamos como almas gemelas, era en nuestra común adicción al trabajo y sustentábamos como estilo de vida que dejar de trabajar era comenzar a despedirse.
   Y así se fue, silenciosamente como vivió, sin dejar de rendir diario culto a sus convicciones y la historia tiene ahora otro rico personaje para incluir con toda justicia en sus páginas más brillantes.
   Fue un ejemplo en muchos aspectos más allá de lo profesional, lo político y lo académico, porque el título de buena persona, en una sociedad cambiante e hipócrita como la nuestra, es el más difícil de conseguir y Francisco “El Polaco” Delich se lo llevó en el alma y a la eternidad.
Gonio Ferrari

22 de mayo de 2016

S.L.B.: PARA INTENTAR VOLVER, ANTES HAY QUE IRSE - GRIPE: LAS VACUNAS SON INSUFICIENTES - LAS PROVINCIAS, AGRADECIDAS - PRECIOS ARTIFICIALES - LA MEGACAUSA SIGUE ACTIVA - EL HAMPA NO AFLOJA Y REDOBLA SU APUESTA - LA IMPROVISACIÓN LLEVADA AL CUADRADO - AQUEL HISTÓRICO 25 DE MAYO, etc.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 22/05/16 que difunde AM580 Radio Universidad de Córdoba.

EL PANORAMA ESTÁ QUERIENDO ACLARAR


   Sería delirante sostener que todo mejoró en el país, pero la tendencia muestra que algunas cosas -que durante más de la década ganada eran corrientes- ahora no son tan crueles.
   El dólar que los agoreros pronosticaron a más de 20 pesos a partir del 10 de diciembre último se muestra no del todo firme, pero tambalea menos y sin ganas de dispararse para volver locos a quienes habían ahorrado en pesos, siguiendo aquella alocada tendencia de algunos funcionarios que anunciaron con bombos y platillos y cadena radial y de TV que preferían dejar sus inversiones en moneda nacional, despreciando al magnético verde.
   Ha repuntado la venta de autos 0 km, los bancos están abriendo sus arcas con planes menos exigentes, las tarjetas de crédito tendrán que pedirles cuentas a sus emisores en los evidentes casos de usura para las operaciones en cuotas, la presencia de ñoquis ha disminuido aunque esa lacra también puede lucir exponentes nuevos, el Tango 01 todavía tiene en sus tanques combustible cargado en diciembre del 2015, las provincias recibirán devolución de fondos de la coparticipación que les fueran retenidos durante años, algunos miles de jubilados ya están cobrando aquella vieja resolución de la Corte Suprema que imponía adecuar jubilaciones a lo estricto de la ley, los precios de las mercaderías -especialmente alimentos- algo han frenado su alocada carrera sin que interviniera el gobierno simplemente porque la gente dejó de comprar y quedan cientos de situaciones pendientes, que es necesario atender para primero estabilizar y luego mejorar la calidad de vida de los argentinos.
    El tema de los papeles de Panamá está en manos de la Justicia, las acusaciones por coimas, ilícitos enriquecimientos, obscena acumulación de propiedades, sociedades “fantasmas”, compra de vagones truchos, cientos de contenedores “guardados” con ropas y juguetes, sueños compartidos, dólares y euros por kilo y otras maldades que fueron parte del acervo gobernante están en vías de esclarecimiento con la posibilidad cierta de encontrar a los responsables de los delitos, detenerlos, entregarlos a los tribunales, juzgarlos con todas las garantías, condenarlos y embargarles todo lo mal habido para restituirlo a las exhaustas arcas del Estado llevadas a la anorexia financiera, por tantos “iluminados” con tan pocas luces que ni siquiera tuvieron mañas, imaginación ni tiempo para huir porque se habían embriagado con ese maldito y sensual licor del poder que creían era la fuente de eternidad.
   Se aprecian algunas leves mejorías en ciertos aspectos, como por ejemplo haber terminado con la injusticia de que el interior subsidiara varias cosas al puerto: la electricidad, el gas y todos los servicios dependientes de esos combustibles aunque para los mediterráneos la incidencia también castigó pero algo más suavemente y no con subas en ciertos casos hasta del 900 por ciento o más. 
   Las voces lógicamente se alzaron, pero entendamos las razones: los porteños se habían malacostumbrado a pagar 3 mangos el ómnibus y demasiado barata la luz hasta que el buen tino puso freno a la joda y se tomaron las medidas tendientes a establecer un justo equilibrio, sin privilegios geográficos ni políticos.
   Estamos en camino, transitando una ruta plagada de obstáculos que se empeñan en sostener los nostálgicos carentes de resignación frente a la derrota, que para colmo escondieron en lo más recóndito de su rencor eso tan sano, honesto y patriótico que se llama el ejercicio de la autocrítica: la culpa fue, es y seguirá siendo de “los otros”, jamás de “los ellos”.
   Actualizando el dicho y parafraseando a Carlos Saúl I de Anillaco, ahora sería “Estamos mal pero estuvimos peor”.  
   Y eso en 160 días no deja de ser algo parecido a un triunfo.

LAS VACUNAS NO ALCANZAN

   Pocos días atrás, varias voces desde el poder provincial se alzaron frente a la extrañeza de tan bajo nivel de vacunación contra la gripe, por parte de uno de los sectores más vulnerables a la enfermedad: los adultos mayores.
   A diestra y siniestra se pregonó la existencia casi ilimitada del producto, se anunciaron los centros donde se aplicaba, pero omitieron decir que la cantidad existente no era la suficiente.
   Para citar un solo ejemplo, en el Hospital Pediátrico de Av. Castro Barros a mediados de semana llegaron 500 dosis y los vecinos comentaban que la cola era como de tres cuadras.
   En un rato las vacunas volaron y desde el mismo poder no se avivaron de advertirle a la población que "hasta nuevo aviso" en ese lugar no se vacunaría, provocando esa falencia que mucha gente mayor se desplazara hasta allí desde puntos lejanos de la ciudad con el inútil gasto de transporte y de tiempo, para encontrarse con la desilusión de no poder vacunarse y aumentando el riesgo de la enfermedad con el paso de las horas y el descenso de la temperatura.
   Barajando números, es para pensar que con los "arreglos" que hubo que hacerle al flamante Camino El Cuadrado, a la "nueva" y veneciana Terminal de Ómnibus y la construcción del absurdo faro sin mar, hubiera alcanzado para vacunar hasta a los árboles.
   Para vacunar a un millón de personas el costo sería de 240 millones de pesos, tomando como referencia el costo más caro de la dosis en farmacias, de pesos 240 por unidad.
   O sea que con solo una parte de lo que "se esfumó" en la construcción del Gran Hotel Casino Ansenuza, hubiera recontra sobrado, por fortuna, aunque provocara la desilusión de muchos "ahorrativos".
   No es bueno y suena a improvisación que se maneje de esa mala manera una tan necesaria campaña de vacunación.

LAS PROVINCIAS, AGRADECIDAS


   Córdoba copó el centro de la escena nacional reuniendo a los gobernadores para debatir un importante temario que incluía la cuestión de la coparticipación federal, un  rubro demasiado sensible que por lo general desde el poder central se maneja al capricho de la sumisión política.
   Si te toca no estar alineado, podés considerarte perdido como le sucedió a nuestra provincia durante más de una década en la que fue acumulando deuda y obligándose a meter mano en el dinero de los jubilados -entre otros recursos- para intentar equilibrar sus números.
   Si a esto sumamos los desatinos cometidos con gastos inútiles, inoportunos y con evidentes sobreprecios, podemos comprender la comprometida situación provincial en materia de presupuesto y endeudamiento.
   Lo importante fue que hubo coincidencias en general con los funcionarios que vinieron desde el gabinete nacional, todos quedaron contentos, se sacaron la foto grupal para certificarlo y quedó claro que se había terminado aquel estilo de la obediencia debida al puerto, para hacerse acreedor a la coparticipación como lo establece la ley.
   Puede que ahora y ya sincerada la situación, Córdoba retome su marcha en obras y proyectos y pueda recuperar la sensibilidad social perdida y los jubilados recuperen todo lo que, por una alquimia financiera, les fueron esquilmando en un aparente marco de legalidad con quitas al 82 por ciento y las demoras en liquidarles los aumentos con relación a los activos.
   Aquel viejo “como usted mande señor presidente o señora presidenta” de más de una década, debe quedar en el más profundo de los rincones, allí donde atesoramos los peores recuerdos.

PRECIOS ARTIFICIALES


   Me tocó en estos últimos días conversar con almaceneros de barrio, propietarios de despensas chiquitas y con algunos capitostes de grandes superficies y en todos encontré idéntica reflexión: la baja en las ventas.
   No les cayó del todo simpático que les dijera que si había culpables no era un menor poder adquisitivo del dinero -que es una de las razones- sino los exagerados incrementos que se aplican en cada una de las etapas de la comercialización en artículos de primera necesidad, como todo tipo de alimentos.
   Desde el productor hasta el consumidor, hay comestibles que multiplican por diez los valores originales y en algunos casos esa desproporción es mayor, lo que explica la existencia de productores cerca de la quiebra y en el otro extremo, comerciantes quejosos por lo que consideran una merma en el consumo para no reconocer que la merma, en realidad, es en las compras donde se detectan abusos.
   Hemos vuelto por imperio de las circunstancias a la vieja costumbre de caminar para buscar y elegir el precio más convenienbte y es por eso que en idénticos productos se advierten diferencias notables.
   Y la conclusión, aunque primaria pero incuestionable, es que todo depende del aumento que “por las dudas” apliquen en las últimas etapas del proceso de venta, una vieja y maldita costumbre que adoptáramos los argentinos en tiempos de hiperinflación.
   Creo que el temor a no vender y a clavarse con la mercadería, impulsa el aumento inexplicable para el consumidor pero según sostienen, necesario para el comerciante que nunca quiere perder, como cualquiera de nosotros. Sincerar todos los pasos de un producto desde que sale de su origen hasta que llega a quienes lo consumen, es el máximo compromiso que se impone en esta instancia.

LA MEGACAUSA SIGUE ACTIVA

Con la balanza del equilibrio, la espada de la fuerza y los ojos vendados, la Dama de la Justicia preside cualquier edificio que haga gala de ella.  
 La venda intenta significar que la verdadera justicia no distingue entre las personas, es equitativa, imparcial  e igual para todos. Los egipcios establecieron la práctica de realizar los juicios en cámaras oscuras, sin nada de luz, para que el juez no se pudiera  influenciar más que por los hechos.
Bajo este concepto se inspiró la idea de la estatua con los ojos vendados que no admite corrupción ni favoritismo y a la luz de lo expuesto, es curioso que en la causa del Registro de la Propiedad que se ventila en los tribunales cordobeses ocurran estas cosas:  
   Que se encarcele a personas comunes en prisión preventiva durante años, sin haber sido juzgadas, mientras funcionarios responsables permanecen en libertad.   
   Que se juzgue con una comisión especial, cuando las leyes vigentes lo prohíben. 
   Que se condene a secretarias, empleados, compañeros de trabajo o contactos telefónicos,  mientras los poderosos mencionados en juicios no son siquiera investigados. 
   Que se persiga repetidamente a los mismos, mientras otros, de probable influencia, reciben curiosos y apresurados sobreseimientos.  
   Es evidente que en esta causa alguien ha quitado la venda a la señora y, en su nombre, maneja la balanza según ignorada conveniencia.
   Desconocemos el móvil de esta desproporcionalidad.
   Don Quijote le aconsejó a Sancho Panza cuando iba a ser gobernador: “Si acaso doblares la vara de la justicia, no sea con el peso de la dádiva, sino con el de la misericordia”.
   Sin embargo …. éste no es el caso. 

EL HAMPA NO AFLOJA Y REDOBLA APUESTAS


   Una vez más se hace necesario aclarar que el tema de la inseguridad no es un latiguillo ni una obsesión de este espacio, sino que son las circunstancias y el compromiso con la gente lo que nos lleva a su abordaje.
   La policía ha incorporado más vehículos, motocicletas, personal y elementos varios y en verdad, algo más se ve en las calles con los motociclistas recorriendo en pareja los barrios y el centro, suponemos que en acción preventiva.
   Pero las políticas integrales no se advierten ya que la simple lectura de los diarios nos indica que la cantidad de delitos sigue en permanente ascenso, así como la violencia para perpetrarlos seguramente por la influencia del consumo de drogas por parte de los hampones.
   Los delincuentes saben que la policía los espera en los puentes, en la terminal de ómnibus o viajando en taxis y por eso nunca utilizan esos medios para movilizarse y también por esa impunidad “cantada” que les regalan, duplicaron su apuesta y los hechos son cada vez más violentos como temprana la iniciación en el delito..
   Sin embargo en el último mes creció la estadística en materia de femicidios -7 en lo que va del año-  y creo que el más resonante es el que tuviera como víctima a la joven y bella fisioterapeuta   Carina   Alejandra  Drigani  Mulla, de 44 años, cuyo cuerpo apareciera junto a un arroyo en Icho Cruz.
   Su primera pareja está presa y al parecer hay bastantes elementos aún en duda como para dictarle la prisión preventiva o liberarlo por falta de mérito.
   También existen dudas alimentadas por algunos familiares y por el mediático abogado que representa a dos hijas de la víctima, lo que se entiende por la necesidad de encarcelar a otro sospechoso por parte de quien apoya al primer esposo y de la Justicia, por la premura de encontrar al autor, en el caso que la autopsia y otros detalles revelen que se trató de un homicidio.
   El panorama en ese asunto es complejo y hace a la desprotección que padecen las mujeres acosadas o supuestamente amparadas por alguna restricción de cercanía para sus ex.
   Hubo denuncias a las que la Justicia no les asignó la importancia que en realidad tenían, la profesional quedó desamparada y ocurrió lo que ocurrió, quedando un enorme margen de conjeturas acerca de la verdad de lo acontecido.
   Si vamos a pensar como lo haría un escritor de novelas policiales, bien podríamos sugerir que alguien que ha resuelto suicidarse, para nada necesita llevarse el botón antipánico.
   Y Carina salió de su consultorio para no volver y lo dejó allí.

LA IMPROVISACIÓN ELEVADA AL CUADRADO


   He leído bastante sobre el fallado Camino del Cuadrado, con todas las bellezas del escenario serrano y las dificultades que allí se crean, tan graves que han obligado a varias suspensiones de su utilización y ahora vigente por tiempo indeterminado, hasta qie el Gobierno de la Provincia negocie -digo bien negocie de negociar- su enésima reparación como para rehabilitarlo.
   Y al revisar mi correo, veo el comentario que mi amigo Luis “S”  envía a mi mail, lo que me exime de cualquier otra apreciación salvo mi agradecimiento a Luis, quien dice:
  “Que verguenza.! Los Indios, los Jesuitas ó quien fuere que construyeron el viejo Camino del Cuadrado que une Salsipuedes con la Falda, vaya saber en que año, sabían bien lo que hacian y no eran Ingenieros, geólogos, etc.
   No faltaba nunca el agua del Rio que abastecía este ultimo pueblo (ya casi ciudad); inclusive había balnearios el todo su curso: Balneario Bello Horizonte, Villa Los Altos, Balneario Villa Silvina, Balneario del Parque en el mismo Salsipuedes, digo esto porque viví desde chico muchos años allí.
   Estos señores estudiosos del suelo (no sé dónde estudiaron) hicieron otro trazado del camino nuevo. Como será lo que hicieron que cortaron las napas de vertientes donde nacen estos pequeños arroyitos que luego forman el Rio que mencioné.
   Ese es el problema del derrumbe, los desmoronamientos, la aparición de las vertientes en el asfalto, es todo consecuencia de que todo está mal hecho y no hablemos del espesor de la capa de asfalto ó pavimento… Como será que ni siquiera pensaron hacer el trazado del camino nuevo sobre el que estaba hecho, ( ó no era “negocio”).
   Para terminar, darles a los responsables de esta estafa al Estado, a la población y a la misma Naturaleza, un merecido castigo; quitarles el título a  los  profesionales que Intervinieron en sus proyectos, a la Empresa que intervino y al Ministerio ó Ente que aprobó el proyecto.
   Tendrían que estar muchos de ellos a la sombra”. 
Un abrazo, Luis.

¡FELIZ DIA DE LA PATRIA!


   Aunque el miércoles próximo celebremos 206 años como Nación, la realidad pone en duda que hubiéramos aprovechado las lecciones de nuestra propia historia.      
   Los políticos coinciden, pensando a la Patria como la construcción de una gigantesca obra para nuestro bienestar y para todos los hombres de buena voluntad que quieran habitar su suelo.
   Y cada 25 de Mayo desde que me acuerdo, hoy a 206 años de aquella gesta, vuelvo a pensar en voz alta qué es la Patria, desde mi simple condición de ciudadano.
   Debe ser la Patria el paraíso donde podamos vivir en paz y en libertad porque representa decencia, trabajo, sacrificio.
   La Patria no es el bolsón, el subsidio o la beca para no trabajar y es honestidad a ultranza; entrega, amor por las raíces y generosidad con nuestro prójimo.
   La Patria es construir y no mentir.
   Es buscar el bien común.
   Es gobernar y obrar sin soberbia ni autoritarismo.
   La Patria es administrar honradamente lo que tenemos y elaborar aquello que necesitamos.
   La Patria, por muchos devaluada en su concepto, es educación, seguridad, justicia y salud para todos, sin elegidos ni marginados.
   La Patria también es el respeto a los que piensan distinto y a la Patria la hacemos en el campo y en la ciudad.
   La transpiramos en la calle, en las escuelas y en el surco.
   La Patria es diálogo, debate, disenso, discusión.
   La Patria, nuestra Patria no es de civiles ni de militares, sino de argentinos porque la Patria no es Menéndez ni es Videla, pero tampoco lo son Firmenich, los Montos, el ERP ni los Schoklender.  
   La Patria es también rebeldía ante la injusticia, cariño por lo nuestro y respeto hacia el prójimo.
   La Patria envilecida por la corrupción, solo se cura con justicia honestamente independiente y no con la obediencia debida de algunos jueces.
   Trabajemos unidos, codo a codo y empecemos ya, desde arriba hacia abajo y no perdamos tiempo, para que la desunión y los desencuentros no sigan siendo más rápidos que los relojes. Por eso, viene como anillo al dedo una declaración que quiero compartir con todos:
   “Los medios de protección que la Constitución nos proporciona, son la libertad y los privilegios y recompensas conciliables con la libertad. Los argentinos hemos sido ociosos por derecho y holgazanes legalmente.
   Se nos alentó a consumir sin producir. Nuestras ciudades capitales son escuelas de vagancia, de quienes se desparraman por el resto del territorio después de haberse educado entre las fiestas, la jarana y la disipación.
   Nuestro pueblo no carece de alimentos sino de educación y por eso tenemos pauperismo mental.
   En realidad, nuestro pueblo argentino se muere de hambre de instrucción, de sed de saber, de pobreza de conocimientos prácticos y de ignorancia en el arte de hacer bien las cosas.
   Sobre todo se muere de pereza, es decir de abundancia.
   Quieren pan sin trabajo, viven del maná del Estado y eso les mantiene desnudos, ignorantes y esclavos de su propia condición.
   El origen de la riqueza son el trabajo y el capital.
   ¿Qué duda cabe que la ociosidad es el manantial de la miseria? La ociosidad es el gran enemigo del pueblo en las provincias argentinas.
   Es preciso marcarla de infamia: ella engendra la miseria y el atraso mental de los cuales surgen los tiranos y la guerra civil, que serían imposibles en medio del progreso y la mejora del pueblo”.
   ¿Quién dijo todas estas verdades?
   Fue Juan Bautista Alberdi, en marzo de 1855 firmando con el seudónimo “Figarillo”.

   Desde entonces han pasado 161 años y es como si lo hubiera dicho ayer.

18 de mayo de 2016

La cuestión es detener la caída -------------

SI EL PANORAMA ESTÁ QUERIENDO
ACLARAR YA ES UN BUEN  SÍNTOMA


Sería delirante sostener que todo mejoró en el país, pero la
tendencia muestra que algunas cosas -que durante más de
la década ganada eran corrientes- ahora no son tan crueles

   El dólar que los agoreros pronosticaron a más de 20 pesos a partir del 10 de diciembre último se muestra no del todo firme, pero tambalea menos y sin ganas de dispararse para volver locos a quienes habían ahorrado en pesos, siguiendo aquella alocada tendencia de algunos funcionarios que anunciaron con bombos y platillos y cadena radial y de TV que preferían dejar sus inversiones en moneda nacional, despreciando al magnético verde.
   Ha repuntado la venta de autos 0 km, los bancos están abriendo sus arcas con planes menos exigentes, las tarjetas de crédito tendrán que pedirles cuentas a sus emisores en los evidentes casos de usura para las operaciones en cuotas, la presencia de ñoquis ha disminuido aunque esa lacra también puede lucir exponentes nuevos, el Tango 01 todavía tiene en sus tanques combustible cargado en diciembre del 2015, las provincias recibirán devolución de fondos de la coparticipación que les fueran retenidos durante años, algunos miles de jubilados ya están cobrando aquella vieja resolución de la Corte Suprema que imponía adecuar jubilaciones a lo estricto de la ley, los precios de las mercaderías -especialmente alimentos- algo han frenado su alocada carrera sin que interviniera el gobierno simplemente porque la gente dejó de comprar y quedan cientos de situaciones pendientes, que es necesario atender para primero estabilizar y luego mejorar la calidad de vida de los argentinos.
    El tema de los papeles de Panamá está en manos de la Justicia, las acusaciones por coimas, ilícitos enriquecimientos, obscena acumulación de propiedades, sociedades “fantasmas”, compra de vagones truchos, cientos de contenedores “guardados” con ropas y juguetes, sueños compartidos, dólares y euros por kilo y otras maldades que fueron parte del acervo gobernante están en vías de esclarecimiento con la posibilidad cierta de encontrar a los responsables de los delitos, detenerlos, entregarlos a los tribunales, juzgarlos con todas las garantías, condenarlos y embargarles todo lo mal habido para restituirlo a las exhaustas arcas del Estado llevadas a la anorexia financiera, por tantos “iluminados” con tan pocas luces que ni siquiera tuvieron mañas, imaginación ni tiempo para huir porque se habían embriagado con ese maldito y sensual licor del poder que creían era la fuente de eternidad.
   Se aprecian algunas leves mejorías en ciertos aspectos, como por ejemplo haber terminado con la injusticia de que el interior subsidiara varias cosas al puerto: la electricidad, el gas y todos los servicios dependientes de esos combustibles aunque para los mediterráneos la incidencia también castigó pero algo más suavemente y no con subas en ciertos casos hasta del 900 por ciento o más. 
   Las voces lógicamente se alzaron, pero entendamos las razones: los porteños se habían malacostumbrado a pagar 3 mangos el ómnibus y demasiado barata la luz hasta que el buen tino puso freno a la joda y se tomaron las medidas tendientes a establecer un justo equilibrio, sin privilegios geográficos ni políticos.
   Estamos en camino, transitando una ruta plagada de obstáculos que se empeñan en sostener los nostálgicos carentes de resignación frente a la derrota, que para colmo escondieron en lo más recóndito de su rencor eso tan sano, honesto y patriótico que se llama el ejercicio de la autocrítica: la culpa fue, es y seguirá siendo de “los otros”, jamás de “los ellos”.
   Actualizando el dicho y parafraseando a Carlos Saúl I de Anillaco, ahora sería “Estamos mal pero estuvimos peor”.  
   Y eso, de por sí, no deja de ser algo parecido a un triunfo.

Gonio Ferrari

15 de mayo de 2016

S.L.B.: SER TESTIGO DE LA CORRUPCIÓN ES PELIGROSO - UTA Y FETAP, LA DAÑINA SOCIEDAD - ¿PEAJES O DESPOJO? - MEGACAUSA Y UN ENJUICIADO POR SEGUNDA VEZ - HEBE AL VATICANO Y NINGUNEO A BARRIENTOS - CORDOBA, CIUDAD INVIVIBLE - ORÍGENES CORDOBESES DE LA FLIA. GOTTI, etc.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 15/05/16 emitido por AM580 Radio Universidad Nacional de Córdoba.

SER TESTIGO ES DEMASIADO PELIGROSO


   Si existe en nuestro país una ocupación o actitud peligrosa, bien puede considerarse a los testigos en los casos de corrupción, demasiado cercanos al riesgo.
   Aunque Nisman no era testigo, seguramente algo sabía más que el resto de los argentinos, por eso de la acumulación de testimonios y probanzas que se aplican al juzgamiento penal de cualquier sospechoso, y no tan sólo en el caso de ella, la señora ex, sino en cualquier otra causa que tuviera entre manos.
   Por eso debe haber sido que se impulsara aquello del “testigo protegido” que en la práctica no fue un éxito si de supervivencia queremos hablar, porque aquella declamada protección de poco sirvió no en el caso excluyente de Nisman, quien al parecer de mucha gente fue
prolijamente suicidado, mientras que otros atribuyen esa decisión a su vida licenciosa y al pánico escénico por la instancia que debía afrontar en las próximas horas que no llegó a vivir.
   De todas maneras en los últimos días se dio otro caso, con la dudosa muerte de otro testigo vinculado con la sociedad comercial -y de otros variados rubros- que habrían conformado el matrimonio Kirchner y el polifacético y ahorrativo Lázaro Baez.
   Muchas son las especulaciones que se tejen al respecto, pero el caso más allá de las maledicencias y las sospechas, está en el mejor de los lugares: en manos de la Justicia para disipar todas las dudas que pudieran existir.
   Pero que la condición de testigo en hechos de corrupción es comprometida, arriesgada y temible en la Argentina de hoy, no hay ninguna duda.
   Los hechos así lo vienen demostrando.

LA VIEJA Y RENTABLE SOCIEDAD UTA/FETAP


   En un nuevo “acuerdo operativo” el capital y el trabajo se asociaron en procura del beneficio que dejara satisfechos a los dos. Lo lamentable y penoso  -y que alguna vez debe terminarse- es que involuntariamente el sostenedor de un sistema perverso es el único que sufre y más se perjudica.
   Y lo más probable es que desde algunos sectores se tome como reduccionista un análisis del problema del transporte urbano de Córdoba con relación a su precio, cuando le agregamos ingredientes tales como violencia, angurria, lucrativa componenda, vistagordismo oficial, insensibilidad social y prepotencia.
   Ejemplificando dentro de tal sospechado reduccionismo, incursionemos en el simplismo de sostener que si alguien tiene -por ejemplo- una mercería y advierte que la rentabilidad no es la esperada o calculada con sentido comercial, el único camino que le queda es cerrar las puertas del local y buscar nuevos horizontes en otros rubros.
   Y si los faraones del transporte urbano de Córdoba cuyos capitales -me parece- ni siquiera son cordobeses siguen con su permanente actitud lacrimógena, es para sugerirles que si lo de ellos dejó de ser negocio, que metan violín en bolsa y dejen de saquear a los usuarios en nombre de un ciclotímico servicio cuya rentabilidad manejan junto con el gremio burlando a los pasajeros y al poder concedente que es la Municipalidad.
   Los cordobeses hemos llegado al límite de la tolerancia que lamentablemente siempre se estira un poquito más, porque la necesidad se ubica por encima de cualquier indignación o sentimiento de rechazo a una situación de la que debiera hacerse cargo el Estado y que al final aunque aparezca a veces tímidamente y tarde, es el gran ausente.
   Es tan evidente el acuerdo entre los empresarios y la conducción sindical que a esta película ya la vimos hasta el agotamiento, pese a lo cual se reitera con el mismo argumento e idéntico final: la UTA genera un incidente, alguna de las empresas de FETAP reacciona, sobreviene el paro sorpresivo, dañino, salvaje y repudiable; el poder concedente se amodorra, la secretaría de Trabajo de la Provincia se desentiende e inmediatamente, antes del “the end” los ávidos empresarios exigen un aumento en el precio del boleto, la Municipalidad anuncia que no lo concederá, los dueños de los bondis regulan las prestaciones haciéndolas más rentables, la gente se indigna y protesta y finalmente el incremento es un hecho consumado “para evitar desbordes sociales”.
   Toda una patraña.
   La Justicia no se molesta en sancionar la consumación de tantos delitos flagrantes, la autoridad del Trabajo deja que el gremio esquive la intervención, los choferes son destinatarios de la repulsa de quienes suben a las unidades y les reclaman por su falta de solidaridad, algunos resultan agredidos, el gremio decreta un paro “por falta de garantías”, la FETAP ni se calienta, vienen dirigentes de la UTA nacional, se alojan en el Sheraton, sus pares cordobeses buscan esconderse poniéndose en la vidriera tomando café, suavizan la situación entre ellos, se encienden las luces, la película ha terminado y la gente sigue padeciendo.
   El precio del boleto se fijaría en alrededor de 12 pesos sobre los 13,50 que pretende la FETAP y al resto lo reciben con inmerecidos subsidios que a la postre pagamos todos por vía de los impuestos.
   Hay tantos puntos oscuros en esta relación, que en lugar de una montaña de secretos, algunos conocedores de la intimidad del problema estiman que es un secreto en la montaña.

¿PEAJES O PILLAJE?


   Cuando advertimos que una vez más aumentan los peajes, nos domina una sensación de abuso por una parte y desamparo por la otra.
   El abuso, porque las casillas ahora de pillaje más que de peaje, reciben un inmerecido caudal de nuestro dinero solo para tener activas las barreras, porque las prestaciones son una risa: la invasión de yuyos en las banquinas, la falta de señalización y otras carencias que transforman al tributo de los usuarios en la resultante de una prolija defraudación.
   Y el desamparo sobreviene al notar que el Estado con sus organismos de control, poco y nada hace para garantizar los servicios que se cobran pero no se cumplen transformándose en la doble condición de encubridor y de cómplice.
   Y como queda claro que para las empresas concesionarias el objetivo es recaudar con la menor inversión, es así que vemos la cantidad de accidentes que se originan en las carencias de la propia empresa encargada del mantenimiento de las rutas y los accesos.
   Párrafo aparte para la Policía Caminera en las rutas que no recorren, sino que se establecen a pocos metros de las cabinas con el trascendente cometido de ver si los automovilistas tienen los cinturones colocados y las luces bajas encendidas. Pero de patrullar los caminos secundarios con el necesario sentido preventivo, ni hablemos.
   A veces se me ocurre, confesando mi ignorancia acerca de todas las clausulas de los contratos de concesión, que alguna vez el Estado, que es el poder concedente, tendría que suspender a los concesionarios hasta que regularicen las prestaciones y confiscar las recaudaciones para ejecutar tales carencias.
  Por allí en la indignación y la impotencia, a los desencantados y engañados se nos ocurren utopías que bueno sería alguna vez verlas hechas realidad.

MEGACAUSA ACTIVA

   La causa del Registro de la Propiedad cuenta con otro preso desde hace pocos días. No porque la justicia en su afán investigativo haya descubierto nuevos hechos o culpables, sino por el reciclado de uno de los tantos conocidos atrapados en la rueda sin fin de esta causa.
   Este nuevo rehén fue encerrado en prisión preventiva en el año 2009 y juzgado en junio de 2012, aproximadamente una semana después de cumplir 3 años preso.
   Como era de esperar en esta causa fue condenado, y liberado por haber cumplido ya, por adelantado y con yapa, la pena establecida.
   Pasados un par de años, fue llevado otra vez a juicio, no por la sospecha de un nuevo delito, lo que se denominaría reincidencia, sino por un hecho de la misma época, similar y/o relacionado con el  ya juzgado y que ya era conocido por la comisión a cargo al momento del debate.
   Por esta condena, aunque desconozco en qué estado está, ha sido nuevamente encarcelado. La misión de garantizar la justicia ha quedado desdibujada en esta causa y lo que sucede rayano en el absurdo, no encuentra precedentes dentro ni fuera del país.
   El derrotero casi habitual consiste en ser acusado por un hecho, ser encerrado en prisión preventiva durante 2 o 3 años, llegar a juicio con la pena cumplida, ser condenado y liberado.
   Tiempo después  se lo cita nuevamente por lo que la misma justicia denomina “desgajos” de la causa principal y otra vez, juicio, condena, prisión, libertad, y así….sin tiempo ni fin.
   Es cuando uno se pregunta ¿Hasta cuándo? ¿Es lícito? ¿Es mala praxis? ¿Es legítimo? ¿Es interés de un sector? Las respuestas son difíciles. En sus dos primeras acepciones la Real Academia Española define el término “desgajar”  como desgarrar, arrancar, separar con violencia, despedazar, romper o deshacer.
   Es evidente que todo eso se ha hecho con la vida de muchas personas en esta causa. Lo complejo de dilucidar aún es quién se beneficia con semejante proceder.

EL PAPA, DOÑA HEBE Y MARGARITA BARRIENTOS


  Realmente no es necesario  rebobinar tanto el almanaque  para encontrar frases salientes de esta dama desbocada que aludan a Francisco, el Sumo Pontífice sospechado de peronista -y según algunos, kirchnerista- a quien dentro de pocos  días visitará en su residencia vaticana.
   No nació bien la relación entre la titular de Madres de Plaza de Mayo y próspera emprendedora inmobiliaria Doña Hebe de Bonafini y Jorge Bergoglio, porque apenas el purpurado camarlengo anunció el nombre de nuestro compatriota para ocupar el trono de San Pedro, fue como si a ella le hubieran inyectado una dosis doble de odio e irrespetuosidad.
   Las acusaciones de colaboracionismo con los militares usurpadores fueron los conceptos más suaves de años atrás y en una carta dirigida al entonces presidente Néstor Kirchner, en junio de 2007, denostaba al Arzobispo de Buenos Aires -Bergoglio- y en su ofensivo documento lo mezcló con Macri y Bendini (el General había llamado a cicatrizar las heridas) calificándolos “de la misma raza y de la misma ralea. Son fascismo, son la vuelta de la dictadura que se pasan maldiciendo al pasado para sacar ventajas en el presente y en el futuro. La basura va junta”.
   Unos meses después Hebe promovió y condujo una protesta contra quien era Jefe del gobierno porteño -y ahora Presidente de la Nación-  exigiendo que adjudicara fondos para viviendas y pronunciando un discurso exaltado y agresivo, al decir entre otras cosas: "Nos vamos a quedar hasta que Macri devuelva el dinero que no le corresponde. Nos clausuraron los baños de la Catedral y tuvimos que improvisar uno detrás del altar". Y no fue sólo una amenaza sino que los activistas que acompañaban a la socia de los Schoklender dejaron un balde con orina en el altar y como hedionda protesta descargaron estómagos y vejigas en las escalinatas y en la puerta principal de la Catedral Metropolitana.
   Fue una estructurada campaña de descalificación permanente apenas el Santo Padre quedó instalado en el Vaticano, rompió con el protocolo en muchas ocasiones y mostró una imagen distinta que terminaba con el milenario almidón del pontificado. Parece que esa actitud más alteró a la mentora de los “Sueños compartidos”, quien recrudeció en sus ataques.
   A lo mejor la conciencia -que es ese juez implacable que todos, bien o mal llevamos adentro y no acepta coimas- le encendió una luz de alarma a la doña parlanchina y aunque bajó algunos decibeles y optó durante un tiempo por un conveniente y saludable silencio, cayó a una especie de sopor amnésico, pidió disculpas por escrito a Francisco -marzo de 2013- y se mostró esperanzada por su llegada al Vaticano. Además, le dijo que no conocía de su trabajo pastoral en las villas porteñas: "Don Francisco, sólo sabía que el máximo dirigente de la iglesia argentina habitaba en la Catedral; esa catedral que cuando marchábamos y pasábamos por delante, le cantábamos: Ustedes se callaron cuando se los llevaron”, consignó, para agregar "Ante mi sorpresa, escuché explicar de su entrega y trabajo en las villas. Me alegró infinitamente el saberlo y siento esperanzas de un cambio en el Vaticano. Hemos sufrido mucho en esta Latinoamérica que hoy se levanta erguida gracias a sus dirigentes", subrayó. Más tarde el Papa expresó “su gratitud" a la titular de Madres de Plaza de Mayo por la misiva.
   Pasaron los meses, los ánimos al parecer algo se calmaron y Hebe puso ciertas condiciones para aceptar una eventual invitación de Francisco como que reconociera la participación de la Iglesia en la represión durante el videlato y sus continuadores y “que hiciera una misa por todos los sacerdotes y las monjas del tercer mundo desaparecidos en Latinoamérica".
   En declaraciones periodísticas no aportó detalles de lo que conversaría con Francisco el 27 de este mes, si es que los médicos la autorizan a viajar sin resentir su salud a los 87 años. “No voy a pedir nada personal pero que sirva para todos, para unos y para otros” aunque de los cientos de muertos de su otra vereda, ni una palabra y no me salgan con eso de la teoría de los dos demonios.
   En un plano de sano y patriótico equilibrio, ¿recibiría el Papa a representantes de una asociación que nucleara a los familiares de muertos por aquellos jóvenes idealistas, ninguno de los cuales fue juzgado?
   Es para rogar que el Jefe de la Iglesia Católica después de este baño de recíproca hipocresía, reactive su memoria y al menos baraje esa posibilidad.
   El Pontífice, para desorientación de muchos argentinos, ha sumado algo que bien puede ser considerado un desplante o una provocación política: no recibir a Margarita Barrientos, una auténtica luchadora por mejorar la calidad de vida de tantos marginados.
   Y en cuanto a ella, doña Hebe, la de los insultos, las descalificaciones y los “sueños compartidos”, bueno sería que supiera que resulta complicado pretender sepultar lo dicho.

LA CIUDAD INVIVIBLE


   Sin ninguna duda la mejor estación del año en nuestra Córdoba maravillosa es el otoño plagado de verdes en despedida, ocres que se asoman y amarillentas hojas que crujen su música de placer aunque las pisemos.
   Sin embargo, nunca falta un elemento que nos destruya lo bucólico del paisaje. Y esas bellas sensaciones que nos regala la naturaleza, se estrellan contra las cloacas colapsadas, el festival nacional del bache, la muestra permanente del irresuelto caos urbano, los solidarios caprichos de la FETAP en su sociedad con la UTA y otros factores que nos obligan a reemplazar el gusto de vivir la ciudad, por el imperioso encierro al que nos condena su anarquía que puede ser síntoma de desgobierno.
   Pero la realidad nos muestra que por más que exista la buena voluntad, si el presupuesto no acompaña todo lo que se haga por mejorarnos la calidad de la vida urbana, será en vano.
   Y esa es una alternativa que, por ejemplo, no le preocupa al sindicato de los municipales que pareciera odiar a la ciudad que los cobija y alimenta. La instauración del conflicto permanente ya dejó de ser una disculpa ante las falencias, para erigirse en un estilo de vida; de conducción gremial destinada sólo al crecimiento personal, sin importarle el deterioro de la ciudad.
   Una ciudad que volverá a ser bonitamente vivible cuando retorne la armonía entre gobernantes, sus empleados y la gente, que es la sufrida sostenedora de la administración del Estado por vía de impuestos y servicios cada día más caros y menos eficientes.
   Porque merecemos una Córdoba hermosa, ordenada en su febril actividad y con gente feliz que hace años espera el momento de gozar la ciudad de sus afectos, de sus esfuerzos y de sus nostalgias de tiempos mejores.
   Creo que sufriendo, los cordobeses hemos aprendido a que los vientos, los cambios y las realizaciones que los políticos nos prometen, nunca nos resultan propicios.
   Y de eso, juro que ya nos estamos cansando …

PARTE DE LA HISTORIA DE LOS GRINGOS GOTTI


   Con el paso del tiempo, los historiadores recordarán que Vittorio Gotti fue junto con su esposa, una de las dudosas víctimas de un curioso accidente ocurrido en plena recta allá en el sur argentino, cuando había sido uno de los más encumbrados empresarios en el rubro de la construcción y adjudicatario de más de la mitad de la obra pública en Santa Cruz y especialmente en Rio Gallegos, donde edificó incluso la vivienda del matrimonio Kirchner.
   La empresa de Gotti dejó de ser beneficiaria de millones de pesos destinados a caminos y otros emprendimientos, cuando entró a tallar Lázaro Baez que de cajero bancario se erigió, vaya Dios a saber cómo, si por ahorrativo o con otras artes, en multimillonario que llegó a contar su riqueza pesando billetes en lugar de contarlos, como lo hacían en La Rosadita para un video con enorme valor documental que ya es parte de la historia nacional y popular.
   Es probable -por vivir en el frio- que Baez no haya transpirado nunca, a diferencia de Gotti y su familia, a quienes es de suponer que nadie les regaló nada porque sus orígenes son de trabajo y sacrificio, honrrando a esa generación de gringos que dejó su Italia natal para buscar fortuna aquí, en el Nuevo Mundo.
   Los Gotti -el clan masculino encabezado por el padre y los hijos Vittorio, Gigi, Roberto e Italo- se levantaban de madrugada y salían a trabajar en los helados inviernos y en los abrasadores días del verano aquí en Córdoba, y no eran capataces, sino que hacían la mezcla a mano, como antes, cargaban baldes, asombraban cuando los tiraban desde el piso hacia la planta alta y cada tarde incluyendo todos los días, volvían a su casa de Bajo Palermo al reencuentro con la familia y al descanso merecido.
   Lo que tenían era fruto del trabajo, del sacrificio y de la honestidad, hasta que vientos adversos los llevaron al lejano sur cuando allá crecían y en Córdoba no había tanta demanda laboral en la construcción.
   Manos callosas, mirada clara, espíritu de unión eran las principales características de estos Gotti, los gringos que dejaron su patria para aquerenciarse entre nosotros sin otras pretensiones que crecer y progresar.
   Vittorio, el hijo mayor, tenía la pinta de un actor de cine; Gigi era petizón y morrudo, siempre de buen humor; Roberto, un grandote pura fibras de manos enormes que parecían un manojo de termos y el más chico, Ítalo, consentido por sus mayores pero tan laburante como ellos.
   Me tocó varias veces jugar junto a Roberto, tímido ante el acoso de las mujeres, en la primera de Palermo Bajo cuando el rugby era nuestra pasión.
   Por eso y frente a tantas versiones sobre la vida de los Gotti en el sur, me permito esta semblanza para homenajearlos no porque me lo contaron, sino por haber sido testigo de todo lo que hicieron para progresar, sin haber sido cajeros de banco.
   Eso, a mi entender, debe ser para ellos el mejor certificado de buenas personas, posiblemente el título más difícil de alcanzar.
   La sospechosa muerte de Vittorio, empresariamente desplazado por Baez y sus socios, es probable que esté esperando que actúe la Justicia aunque hayan pasado los años, para que se disipen todas las dudas.