7 de febrero de 2016

LOS PERIODISTAS DE LOS S.R.T. Y LA LIBERTAD – ONEROSO ESCÁNDALO EN EL PAMI - JUEGUITO DE VERANO - LOS DESAGÜES DE ALTA CORDOBA - CONTINÚA LA MEGACAUSA - HUELGA DE COMPRAR CARNE - LA COSTOSA SELECCIÓN NACIONAL DE FÚTBOL, etc.

 Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 7/2/16 que emitió AM580 Radio Universidad Nacional de Córdoba.
  
LOS PERIODISTAS DE LOS S.R.T. Y LA LIBERTAD


   Un numeroso grupo de colegas periodistas de esta casa hizo conocer una especie de toma de posición acerca del ejercicio de la profesión en este ámbito, mostrando además su total desacuerdo con la línea editorial opositora al actual gobierno nacional que se viene emitiendo desde los cuatro medios que componen esta empresa, es decir AM580, Canal 10, la FM Nuestra Radio y el canal de noticias de 24 horas, lo que -sostienen- pone en riesgo las fuentes de trabajo.
   Esta sincera declaración de principios tiene el sólido fundamento de la realidad, porque lo que se reclama es volver a hacer periodismo, dice el escrito difundido “sin la obsecuencia que caracterizó a los últimos años del gobierno kirchnerista, sin militancia y con la pluralidad de voces y opiniones que ha caracterizado a los SRT, recuperando el prestigio que tuvo en la sociedad cordobesa años atrás y volver a los lugares de trabajo de donde fuimos excluidos por no pertenecer al proyecto político que gobernó hasta diciembre pasado”·
   Palabras plenas de exactitud, que si no fueron planteadas anteriormente, se debe comprender que el temor por represalias es siempre el condicionante de actitudes de protesta.
   Y señala que aunque el Sr. Rector de la Universidad Nacional de Córdoba don Francisco Tamarit pidió a los responsables de la conducción una moderación en las críticas al actual gobierno nacional, la sugerencia no fue escuchada y el multimedio se convirtió en uno de los lugares de la “resistencia” de quienes perdieron las últimas elecciones y aún no se resignan a esa realidad, otrora impensada para ellos.
   Bien se sabe que como absurda paradoja, el de prensa es un gremio sin prensa, a cuyo respecto prefiero marginar la inoperancia sindical de la conducción de quienes debieran defender todos los derechos de los periodistas.
   Mis colegas -ninguno de los cuales abrazó esa curiosa denominación de “periodista militante”- le piden al titular de la Casa de Trejo que atienda la situación y les garantice poder volver a trabajar en un medio creíble con la amplitud de voces y criterios que nunca debió ser
abandonada.
   Los aplaudo de pie y los abrazo en la inquietud compartiendo la preocupación, frente a la remanente de soberbia que aún se observa y se padece.
   Ya desde el principio, al existir un responsable, jefe, gerente o encargado de contenidos, llegamos a la convicción que no es otra cosa que un velado censor, a quien se le ha confiado e impuesto domesticar opiniones y condicionar el pensamiento, por encima de la diversidad y el pluralismo en cuanto a ideologías y criterios políticos.
   Cuando estos personajes existen en las empresas periodísticas, es porque se busca fortalecer el pensamiento único y el autoritarismo fascista que no tolera el ejercicio de la libertad dentro de la democracia.
   A mi modesto entender de hombre periodista y no militante, es para rogar que jamás deje de ser un orgullo hacerse escuchar o ver a través de todo lo que ofrece este multimedio.
   Hay tradiciones enraizadas en la gente, que no merecen ser mancilladas por ningún despotismo.
   Y peor aún, cuando es tardío.


ESCÁNDALO EN EL PAMI


   Luciano di Césare es un joven revolucionario kirchnerista que ocupó un cargo de relevancia dentro del modelo nacional y popular: nada menos que la presidencia del Instituto de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados con alrededor de cinco millones de afiliados, más conocido por la sigla PAMI, Programa de Atención Médica Integral.
   El organismo maneja cifras siderales de dinero y brinda una atención evaluada como correcta, salvo quejas que a veces se interponen por la dudosa calidad de algunos servicios, entre ellos el último en la vida que es el de sepelios.
   La tentación sobre el manejo de tan cuantiosos fondos ha llegado en ciertos casos a disponer de ellos lejos de su destino legal y habitual para aplicarlos a otras necesidades coyunturales -o no- del gobierno, al igual que lo sucedido con la enorme y codiciada caja de la Administración Nacional de Seguros de Salud (Ansses).
   En noviembre último Di Césare habría cometido tres delitos que fueron denunciados y por los que está procesado: "defraudación contra la administración pública", "defraudación por administración fraudulenta" y "negociaciones incompatibles con la función pública".
   Este buen muchacho y emprendedor funcionario entre 2008 y 2012 compró letras del Tesoro Nacional con dinero de los jubilados y pese a sus manifestaciones de que esa operatoria “nunca afectó las prestaciones”, el juez federal Claudio Bonadio lo encartó, al considerar que Di Césare “financió durante cinco años al Estado Nacional a costa de un evidente perjuicio a los beneficiarios de la obra social que son, principalmente, los abuelos jubilados y pensionados que necesitan la prestación”.
   Según el magistrado, las operaciones de inversión en letras del Tesoro por parte del PAMI entre 2008 y 2012 ascendieron a la bonita suma de 14.810 millones de pesos y Bonadío resaltó que "esa operatoria la hizo sistemáticamente sin intervención de las áreas especializadas del Instituto y sin ninguna tramitación administrativa interna que aconsejara o resolviera conveniente la inversión".
   Si tomamos el tema como una cuestión cuantitativa, supongamos que esas fueron las tres primeras manchas del tigre, que por su cantidad pasarían casi desapercibidas aunque la realidad -como siempre- se encargó de demostrar lo contrario con mayor velocidad que la historia misma siempre apegada a la pachorra de los años.
   El bueno de Di Césari -por ser el responsable del PAMI- hizo las cosas mal o permitió que así se hicieran, porque seguramente tendría que haberle llamado la atención, por ejemplo, que un médico -“trucho” o no- emitiera  treinta y nueve mil recetas en un año.
  
O que una anciana octogenaria consumiera fármacos para la hipertensión arterial por más de 100 pesos mensuales con un detalle revelador por lo curioso: la señora falleció en agosto de 2013 y en el PAMI menos que menos su presidente, nadie se avivó que a las pocas semanas “esa paciente” necesitó elevadas dosis de insulina y de tiras reactivas que jamás antes había consumido, con el agravante que pese “a residir” en Capital Federal empezó “a comprar” en farmacias de San Isidro y Ramos Mejía, “consumiendo” post mortem fármacos por 150.000 pesos, como también fueron detectados casos de personas que aparecen con más de veinte recetas por mes de un mismo medicamento comprados en boticas de cinco provincias diferentes.
   El actual titular del PAMI, Carlos Regazzoni, presentó la denuncia formal de estos y otros casos señalando como responsable a su antecesor Di Césare y consignando que desde 2013 el organismo viene pagando aproximadamente 500 millones de pesos anuales por la compra de medicamentos de afiliados ya fallecidos, habiéndose detectado por ahora 7.500 casos.
   Según Regazzoni esto ocurrió ante la inexistencia de controles internos, omisión de cruce de datos del padrón de afiliados con el registro de fallecidos y porque había médicos que fraguaban recetas -o se las fraguaban- en muchos casos con la connivencia de las farmacias e incluso de la propia industria.
   Estos medicamentos eran luego revendidos vía “mercado negro” a clínicas y droguerías, en un circuito perverso que mes a mes se fortalecía al amparo de las complicidades y la impunidad, hasta el punto que desde 2011 el PAMI no ha presentado balances, las autoridades salientes el 10 de diciembre dejaron de regalo una deuda de cinco mil millones de pesos vencida y un déficit operativo mensual que supera los 200 millones de pesos.
   Del crónico atraso en los pagos a las farmacias, el PAMI ha regularizado sus obligaciones y ahora atienden a esta obra social con absoluta normalidad.
   A decir verdad, siempre en todas las administraciones estatales se dieron rapiñas y la más variada gama de la corrupción, pero pocas veces esto comparable a la vileza de robar flores de los sepulcros y tan repudiable como la profanación de tumbas que es donde los muertos -no todos- descansan en paz.
   Ahora y para los tiempos venideros, esta situación deberá inscribirse en la cacareada “década ganada” y transformarse en una de las más resonantes causas judiciales que involucran a personeros del superado modelo “nacional y popular”.  

JUEGUITO DE VERANO

   El domingo pasado, otra vez cometimos el mismo error en que cayéramos con anterioridad, o sea olvidarnos de dar nuestra respuesta al juego de verano que planteáramos, preguntando para qué los bomberos de Viena usan cinturón colorado.
   Muchas fueron las respuestas con alusiones históricas y otros enfoques, algunos delirantes, pero la verdad sea dicha, los bomberos tanto de Viena como de Londres, Catamarca o Córdoba usan cinturón de cualquier color, para que no se les caigan los pantalones.
   Lo de hoy es más simple: ¿qué es lo que de ahora en más, nunca haría “Coqui” Capitanich, ex jefe del gabinete ministerial?
   Queda planteado el tema y desde ya, las ocurrencias son de ustedes.
   La dilucidación de la incógnita está en la siguiente ilustración:


LOS DESAGÜES DE ALTA CORDOBA


   Debo dar fe por vivencias propias, que cuando caían cuatro gotas en Alta Córdoba rezábamos y debíamos resignarnos al encierro domiciliario, porque en varias de sus arterias era imposible siquiera salir.
   En muchos casos el nivel del agua superaba el medio metro porque la acumulación por lluvia transformaba al sector en un gigantesco lago urbano que paralizaba al servicio de transporte, e incluso dificultaba las tareas de ayuda de quienes intentaban hacerlo.
   Cuando dejaba de llover, había que esperar al menos un par de horas para que las cosas volvieran a la normalidad, y se iniciaba la penosa tarea de ir detectando los daños que había ocasionado la inundación.
   Mestre, supongo, no necesita que le anden sobando el lomo cuando las cosas se hacen bien, pero es un caso de estricta justicia aplaudir el funcionamiento de los nuevos desagües de Alta Córdoba, aunque sigamos sosteniendo que a los funcionarios no hay que vitorearlos    por    hacer las cosas bien porque para eso fueron electos.
   Esa obra es una de las tantas que por lo general no aportan tantos votos porque no se ven, escondidas bajo el nivel de donde vivimos, caminamos y padecemos.
   Pero hay que valorar el esfuerzo y sobre todo, el sentido de respeto por las prioridades de la ciudad y de sus habitantes, tan perseguidos y a veces castigados por impuestos que sobrepasan su capacidad de pago, con relación a lo que se transforma en obras y servicios.
   Un paso adelante para esta Córdoba maravillosa, que todavía necesita la máxima atención para salir de su terapia intensiva obligada por el transporte aunque haya mejorado, el caos céntrico y vehicular y otras nanas que nos aquejan.

LA MEGACAUSA


   Aunque en carreta y después de meses la respuesta de Tribunales llegó para manifestar que aún faltan diligenciar medidas probatorias, individualizar al autor de una nota, receptar declaraciones de acusados y testigos y  analizar registros telefónicos, todas medidas que quizás puedan comprometer a  los imputados o que  tal vez permitan adjudicarle a alguno, un hecho “aún no adjudicado a nadie”, así como se escucha son palabras textuales de los autos. 
   Cualquier similitud con estar preso por las dudas no es pura coincidencia.
   Los defensores replicaron que la acusación debe describir quién, dónde, cuándo y de qué modo habrían participado sus defendidos en los hechos y aportar las pruebas concretas que lo fundamenten.
   La Cámara interviniente expresó que amén de la carencia de pruebas directas contra Fulano y Mengano se pueden acreditar  vinculaciones existentes con otros imputados: son compañeros de trabajo, de universidad y están registrados en las agendas telefónicas.
   Además poseen conocimientos especiales y la confianza de otras personas.
   Los defensores continuaron sosteniendo que la prisión preventiva dictada violenta el derecho de defensa y de igualdad ante la ley, ya que existen  políticos y poderosos que permanecen en libertad mientras son investigados.
   La Cámara lo explicó  sosteniendo que aunque la libertad es la regla, tratando de darle contenido a la excepcionalidad diremos que los imputados podrían abusar de su derecho a la libertad y burlar la justicia y por esto la prisión preventiva sirve para afianzar esa justicia hasta realizar el exigido el juicio previo. 
   Además es posible vaticinar (palabra textual) que el Tribunal de Juicio a la hora de juzgar les impondrá severas sanciones penales como ya lo ha hecho en otras causas.
   Por esto -dice la Justicia-  decidimos rechazar todos los recursos defensivos de los imputados y confirmar la prisión preventiva dictada.
   El diccionario define la palabra vaticinar como “predecir un hecho futuro por medio de procedimientos que no se basan en la razón ni en conocimientos científicos”.
   Esta causa desborda de situaciones contradictorias: dar contenido a una "excepcionalidad" del 70%, afianzar la justicia con injusticias, encerrar personas hasta decidir si corresponde el encierro y "vaticinar" el resultado de la sana crítica racional. 
   En los Tribunales se ventila un nuevo juicio de esta causa bajo idénticos paradigmas porque todo indica que el "show" debe continuar...

HUELGA DE COMPRAR CARNE


   Se acerca a un delirio pensar que en el último tramo de su comercialización, la carne vacuna contiene en su precio una utilidad que supera al ciento por ciento, o sea desde el distribuidor al mostrador del carnicero.
   Desde el valor del kilo vivo la escalera hasta lo que pagamos los consumidores es alucinante, pero debemos tener en cuenta que somos más de 40 millones de rehenes los que por consumir, les regalamos a los angurrientos una ganancia tan abultada como fácil e injusta.
   Es como si al poder -es sólo un ejemplo- se le ocurriera llevar el precio del agua a niveles impagables por la población.
   La vocación carnívora de los argentinos nos ha marcado en el mundo y somos prisioneros de una dieta que es parte de la historia y la cultura nacional, a menos que en una hipotética elección general se imponga el partido de los veganos enemigos de un costillar, un vacío jugoso o un festival de achuras, como himno al colesterol.
   Por allí comenzó a circular en las redes sociales una idea que de ninguna manera puede calificarse como alocada: que los argentinos alguna vez nos pongamos en algo de acuerdo y hagamos una huelga en la compra de carne.
   Que por un tiempo abracemos la cultura de los tallarines, de las verduras, del pescado o del pollo, pero hagamos que los responsables de la suba artificial en el precio de la carne vacuna, llenen sus cámaras de frio y se queden de brazos cruzados -y cajas inactivas- frente al mostrador y debajo de la ganchera.
   De alguna manera hay que hacerles entender, a esos angurrientos y al poder, que quienes mandan son los consumidores.
   En cualquier casa pueden faltar el desodorante, la lejía, los jabones de tocador o la boleta de la luz al día, pero jamás la enorme felicidad estomacal y moral que aporta un asadito al menos seis veces por semana.
   ¡Entonces, viva la huelga!

LA COSTOSA SELECCIÓN DE FÚTBOL


   No es un ataque de chauvinismo ni de provinciana envidia, pero en lo que se refiere a nuestra Selección Nacional de Fútbol, es como si fuera propiedad de la Capital Federal y a veces prestada al Gran Buenos Aires.
   Córdoba históricamente aportó un respetable caudal de talentos para integrarla y es por eso que tanto duele esa pretensión centralista de cobrarnos 10 millones de pesos para que juegue una eliminatoria en el bonito estadio cordobés y aparte ellos recauden una millonada que se llevan a sus arcas.
   El gringo que nos gobierna se puso firme y enfrentó ese mangazo sosteniendo que no es por falta de recursos ni de ”sponsors” sino que era de estricta justicia que el representativo argentino jugara también en el interior y Córdoba era una plaza preparada para un acontecimiento de ese nivel internacional.
   Terminado por cuestión de tumba el grondonato casi eterno, es para suponer que ha llegado la hora de federalizar también al más popular de nuestros deportes y hacer jugar entre nosotros a las estrellas solo accesibles por la televisión, no sería un privilegio sino un lógico acto de respeto por el interior.
   No tienen derecho desde la AFA a interponer ningún pretexto que les asegure seguir embolsando recaudaciones en nombre de un percudido centralismo.
   La Selección Nacional de Fútbol, se debe entender de una buena vez, es de todos.

   Y aunque a ellos no les guste, somos una importante parte de ese todo.

5 de febrero de 2016

La rapiña en el PAMI ------------------------

TAN RUIN  Y  REPUDIABLE COMO
ROBAR FLORES DE LAS TUMBAS  


   Luciano di Césare es un revolucionario kirchnerista que ocupó un cargo de relevancia dentro del modelo nacional y popular: nada menos que la presidencia del Instituto de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados con alrededor de cinco millones de afiliados, más conocido por la sigla PAMI, Programa de Atención Médica Integral.
   El organismo maneja cifras siderales de dinero y brinda una atención evaluada como correcta, salvo quejas que a veces se interponen por la dudosa calidad de algunos servicios, entre ellos el último en la vida que es el de sepelios.
   La tentación sobre el manejo de tan cuantiosos fondos ha llegado en ciertos casos a disponer de ellos lejos de su destino legal y habitual para aplicarlos a otras necesidades coyunturales -o no- del gobierno, al igual que lo sucedido con la enorme y codiciada caja de la Administración Nacional de Seguros de Salud (Ansses).
   En noviembre último Di Césare habría cometido tres delitos que fueron denunciados y por los que está procesado: "defraudación contra la administración pública", "defraudación por administración fraudulenta" y "negociaciones incompatibles con la función pública".
   Este buen muchacho y emprendedor funcionario entre 2008 y 2012 compró letras del Tesoro Nacional con dinero de los jubilados y pese a sus manifestaciones de que esa operatoria “nunca afectó las prestaciones”, el juez federal Claudio Bonadio lo encartó, al considerar que Di Césare “financió durante cinco años al Estado Nacional a costa de un evidente perjuicio a los beneficiarios de la obra social que son, principalmente, los abuelos jubilados y pensionados que necesitan la prestación”.
   Según el magistrado, las operaciones de inversión en letras del Tesoro por parte del PAMI entre 2008 y 2012 ascendieron a la bonita suma de14.810 millones de pesos y Bonadio resaltó que "esa operatoria la hizo sistemáticamente sin intervención de las áreas especializadas del Instituto y sin ninguna tramitación administrativa interna que aconsejara o resolviera conveniente la inversión".
   Si tomamos el tema como una cuestión cuantitativa, supongamos que esas fueron las tres primeras manchas del tigre, que por su cantidad pasarían casi desapercibidas aunque la realidad -como siempre- se encargó de demostrar lo contrario con mayor velocidad que la historia misma siempre apegada a la pachorra de los años.
   El bueno de Di Césari -por ser el responsable del PAMI- hizo las cosas mal o permitió que así se hicieran, porque seguramente tendría que haberle llamado la atención, por ejemplo, que un médico -“trucho” o no- emitiera 39.000 (treinta y nueve mil) recetas en un año.
   O que una anciana octogenaria consumiera fármacos para la hipertensión arterial por más de 100 pesos mensuales con un detalle revelador por lo curioso: la señora falleció en agosto de 2013 y en el PAMI menos que menos su presidente, nadie se avivó que a las pocas semanas “esa paciente” necesitó elevadas dosis de insulina y de tiras reactivas que jamás antes había consumido, con el agravante que pese “a residir” en Capital Federal empezó “a comprar” en farmacias de San Isidro y Ramos Mejía, “consumiendo” post mortem fármacos por 150.000 pesos, como también fueron detectados casos de personas que aparecen con más de 20 recetas por mes de un mismo medicamento comprados en boticas de cinco provincias diferentes.
   El actual titular del PAMI, Carlos Regazzoni, presentó la denuncia formal de estos y otros casos señalando como responsable a su antecesor Di Césare y consignando que desde 2013 el organismo viene pagando aproximadamente 500 millones de pesos anuales por la compra de medicamentos de afiliados ya fallecidos, habiéndose detectado por ahora 7.500 casos.

  Según Regazzoni esto ocurrió ante la inexistencia de controles internos, omisión de cruce de datos del padrón de afiliados con el registro de fallecidos y porque había médicos que fraguaban recetas -o se las fraguaban- en muchos casos con la connivencia de las farmacias e incluso de la propia industria.
   Estos medicamentos eran luego revendidos vía “mercado negro” a clínicas y droguerías, en un circuito perverso que mes a mes se fortalecía al amparo de las complicidades y la impunidad, hasta el punto que desde 2011 el PAMI no ha presentado balances, las autoridades salientes el 10 de diciembre dejaron de regalo una deuda de 5.000 (cinco mil) millones de pesos vencida y un déficit operativo mensual que supera los 200 millones de pesos.
   Del crónico atraso en los pagos a las farmacias, el PAMI ha regularizado sus obligaciones y ahora atienden a esta obra social con absoluta normalidad.
   A decir verdad, siempre en todas las administraciones estatales se dieron rapiñas y la más variada gama de la corrupción, pero pocas veces esto comparable a la vileza de robar flores de los sepulcros y tan repudiable como la profanación de tumbas que es donde los muertos -no todos- descansan en paz.
   Ahora y para los tiempos venideros, esta situación deberá inscribirse en la cacareada “década ganada” y transformarse en una de las más resonantes causas judiciales que involucran a personeros del superado modelo “nacional y popular”.  
Gonio Ferrari


2 de febrero de 2016

A la seño, ¡vista dereee…cha! ------------

FRENTE AL PREMATURO Y TIERNO
COMIENZO DEL SERVICIO MILITAR


   Hay criaturas que a los tres años tienen un pico envidiable, les encanta escucharse, forman frases y oraciones, lloran cuando extrañan, se encaprichan con la comida o un juguete, necesitan que les comiencen a indicar límites en varios aspectos, ignoran eso que se llama peligro y muchos todavía usan pañales.
   Aunque sea terreno exclusivo de los especialistas -sicólogos, sicopedagogos, docentes, pediatras, maestras jardineras, padres avezados, curas progresistas, etc.- se me ocurren tantas cosas en defensa de la inocencia, la pureza y el pleno ejercicio y práctica de la niñez, que temo caer en el fangoso terreno de los opinólogos que perpetran análisis delirantes e inconducentes.
   Apegándome a la realidad, el conocimiento autodidacta y maravillosas vivencias como padre y abuelo, me despacharé entonces con una artillería de dudas e inquietudes dirigidas a la evaluación de los cráneos -seguramente lo son- que consideraron esa edad, los 3 años, para que la criatura fuera incorporada por obligación a una especie de prematuro servicio militar, tema que en forma casi paralela -sólo aplicable como antes, a los 18 o 19 años- se ha sumado a la opinión de funcionarios de alto nivel y pintado una sonrisa de nostalgia a muchos integrantes de nuestras desmembradas fuerzas armadas.  
   Me saltarán a la yugular y con razón los padres obligados a trabajar fuera de casa, para quienes será una solución; me tratarán de ignorante y también con razón los pediatras enrolados en esa corriente de derivación de los niños y que alguien se haga cargo, para la necesaria comodidad de sus padres; me descalificarán porque con sólo dos hijos y cuatro nietos nadie me otorgaría un diploma de experiencia, ante todo lo cual opondré simples y elementales cuestiones de propio criterio.
   Primero, que el anuncio se hizo para dentro de tres años, con un inicio experimental en 2017 y entonces alcanzaría el tiempo para montar una estructura de enseñanza, especialización y las obras imprescindibles que aseguren una amplia y cómoda contención edilicia.
   Cualquier establecimiento que contara con jardín de 3 necesitaría ambulancias y presencia pediátrica permanente en todos sus turnos con estructura de atención primaria, porque sería imprudente apostar a la dudosa eficiencia y las inevitables demoras y trabas burocráticas de servicios externos.
   Tales jardines de 3 años tendrían que contar con un “seguro contra paros y asambleas” porque esas interrupciones de tareas provocarían desastres en el tierno alumnado y destartalarían el prolijo esquema montado por los padres, quienes seguramente tendrán sus propios compromisos laborales.
   Si la intención del gobierno de la provincia es genuina y no demagógica, con certeza que el plan de salas de 3 se instrumenta para cimentar de mejor manera la educación y la formación del ciudadano desde su pre-infancia, para lo cual habrá que contar con un nutrido y calificado plantel de profesionales especializados en tal actividad y no utilizar esas vacantes para cubrirlas con compromisos políticos, pagos de favores o bolsa de trabajo destinada a la parentela.
   Y si ahora no alcanzan los docentes ni las aulas siquiera para cumplir con el jardín de 4 sería una imprudencia frente a la falta de estructura, “ensardinarlos” para tener espacio destinado a los aún bebés o hacinarlos como ya ocurrió con los mayorcitos en contenedores o en locales inadecuados por la delicadeza de los niños a cargo.
  
Puedo haber cometido un pecado de exageración al comparar esta iniciativa con el servicio militar de tiempo atrás, porque se hace menester dejar de lado la ridícula alternativa de ver egresar de las salas de 3 a ningún cabo, sargento, capitán o coronel prodigio, pero el vértigo de la realidad obliga a un replanteo de los sistemas educativos en que sus beneficiarios sean los más pequeños que antes de caminar ya saben utilizar el “ratón” y tienden a dejar en el olvido las muñecas, los autitos y toda esa otra parafernalia que nos mantenía entretenidos desde el fondo de los tiempos, cuando incluso se aceptaban los juguetes bélicos, peligrosos y agresivos que tienden a volver en un mundo signado por la violencia.
   Ahora basta con un monitor y la conexión a Internet para tener el aula en la casa, en colores, con movimiento y sonido, bajo el control de los mayores.
   Lo único irreemplazable en la mentalidad del niño mientras crece es el amor, la ternura, los mimos y ese atávico placer de verlos crecer que emboba a sus padres y a toda la familia.
   Dejarlos desde los 3 años en manos ajenas no será lo mismo que entregarlos a una academia militar, pero es probable que sirva para iniciarlos tempranamente en el conocimiento de los límites propios y del respeto hacia el prójimo, dos valores fundamentales en el desarrollo humano.
   Pueden aplicar los sistemas que mejor convengan o seguir los dictados de experiencias propias o foráneas.
   Pero lo más importante, humano y respetable, que no signifique robarles la niñez.

Gonio Ferrari

VIGILIA DE LOS JUBILADOS


   Cuando se llega a cierta edad -aunque en verdad es a cualquier edad- nadie merece ser maltratado y menos por el Estado, que debiera ser el principal protector de la ciudadanía.
   Con los jubilados ocurre algo tan curioso como indignante: los utilizan para sostener un sistema de retiros durante alrededor de 30 años aportando mes a mes y sin discutir, para que al llegar al cacareado jubileo los ofendan con quitas, manoseos y otras maniobras francamente repudiables.
   Y lo más repudiable, por caso, es la injusticia del olvido.
   Los jubilados nacionales están en su mayoría por debajo de los índices oficiales de pobreza y ese no es el invento de ninguna oposición sino la más dolorosa de las realidades.
   Los jubilados provinciales tienen un régimen algo más beneficioso que sus pares nacionales, pero están sometidos a caprichos y apremios del gobierno provincial, que utiliza los fondos que ellos aportan para otros fines que no son los previsionales.
   Ahora la última: se promocionó intensamente la quita de la obligatoriedad de pagar el impuesto inmobiliario urbano y al intentar gestionar ese beneficio tan publicitado, muchos se encontraron con algunas exigencias que al aplicarlas, se reduce considerablemente el número de pasivos supuestamente beneficiarios.
   Una trampa más, equiparable al despojo que durante tanto tiempo sufrieron en nombre de una necesidad irreal, perjudicándose con una demora de seis meses para el cobro de su actualización de haberes que se transformaban en monedas al recibirlos devorados por la inflación.
   Bien lo sabemos, al igual que el gobierno también lo sabe y especula con ello, que los pasivos poseen escaso poder de fuego y acotada convocatoria para protestar, lo que sumado a cierta indiferencia gremial, lleva a la certeza de un virtual abandono de los viejos.
   Ahora varios sindicatos, cuando sus dirigentes van para la tercera edad, es como si se hubiera despertado una solidaridad antes ausente, pero que ahora los comprende.
   Rogamos que no sea un espejismo y alguna vez se haga justicia hacia el sector históricamente más postergado de la sociedad argentina.

Gonio Ferrari 

31 de enero de 2016

S.L.B.: LA SRA. MILAGRO SALA Y SU SITUACIÓN - FUTURA TARIFA DE EPEC - JUEGUITO DE VERANO - POSITIVA VISITA PRESIDENCIAL - EL DRAMA DE LA MUNI Y SU FUTURO - LA MEGACAUSA DEL REGISTRO DE LA PROPIEDAD - CONTRATOS QUE CAEN A PLAZO FIJO - "TRAPITOS" ALLÁ Y "NARANJITAS" ENTRE NOSOTROS, ETC.

 Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 31/01/16 que difundió AM580 Radio Universidad Nacional de Córdoba

LA SRA. MILAGRO SALA
NO ES PRESA POLÍTICA


   La controversia está servida.
   Las usinas de la discordia se están empeñando en imponer la idea de que Milagro Sala es una presa política, cuando a simple vista se advierte que la judicialización del tema no es precisamente solo por la protesta y el acampe (que es una contravención urbana) sino por el resto de acusaciones pendientes que culminan en la asociación ilícita y fundadas sospechas de delitos de mayor gravedad.
   El manejo de fondos destinados a cooperativas que regentea la líder populista es lo que
verdaderamente está en cuestión, porque hay cuantiosas sumas de dinero que no aparecen, o al menos no se advierten como inversión para los más desposeídos.
   Y en forma paralela un paradigma de la lucha de años atrás con mayor virulencia, como el “Perro” Santillán, salió al cruce de la situación descalificando a la dueña o gerenciadora del movimiento Tupac Amarú por los turbios manejos de las finanzas, que la han transformado -con pruebas a la vista- en una adinerada dirigente social.
   Es así como se consolidó su liderazgo, afirmado en las cooperativas que alentó pero no le cierran los números con relación a las millonadas que recibió del gobierno kirchnerista.
   Dueña de una enorme capacidad de amenaza y prepotencia, es probable que la jujeña en su momento haya sido la solución que aparecía por la carencia de medidas positivas por parte del gobierno norteño.
   Las posibles vinculaciones con el narcotráfico también son una rémora para la dirigente como igualmente lo son las eventuales vinculaciones con un par de muertes dudosas, entre ellas la de un militante radical y no de su círculo como se pretendió hacer creer, abatido a balazos en circunstancias confusas.
   Milagro Sala no es una presa política, cuando buscan compararla con Leopoldo López, el opositor venezolano al gobierno de Nicolás Maduro, presidente que ni siquiera acató una orden judicial de liberarlo y está en prisión por protestar y no por malversar dineros públicos o bajo sospecha de haber cometido hechos violentos contra sus semejantes.
   Después de todo, el caso de Milagro Sala está en manos de la Justicia, con todas las garantías que le corresponden por nuestra Constitución y es entonces el ámbito más adecuado para dirimir este tipo de situaciones conflictivas.
   Si los investigadores determinan la comisión de delitos se le aplicará la ley como corresponde y si al final resulta ser inocente de todo lo que se le acusa, quedará en libertad, fortalecida ante sus seguidores y frente a toda la sociedad.
   De la asociación ilícita no es fácil quedar afuera si hay un cúmulo de probanzas que la lleven a juicio.
   El tema del autito Smart, un visualmente delicioso descapotable con motor Mercedes Benz que en liquidación cuesta 28 mil dólares, es solo una anécdota que utilizan los detractores de Milagro Sala para descalificarla.
   No entienden que no es pecado ni transgresión a la ley aceptar regalitos, más aún cuando según la dirigente, una docena de amigos hizo la vaquita para comprarlo tal como ella lo había pedido: convertible y cero kilómetro.
   Quien piense que es un lujo está equivocado: el Smart es un cochecito para egoístas, con sólo dos asientos y no hay estrella de la farándula tanto de Hollywood como de Puerto Madero, París o Roma que no lo goce.
   ¿Es pecado que una dirigente social se dé el placer de pasearse con su melena al viento entre la miseria que dice combatir?

  
UN FRENO AL ABUSO DE LA EPEC


    Si escuchamos el forzado discurso de la conducción de la Epec, nos enteramos que es una empresa exitosa, casi superavitaria que presta un servicio digno en la provisión de energía y que realiza frecuentes inversiones para actualizar su tecnología, aunque esas manifestaciones solo toman conocimiento público a través del costoso marketing, rubro en el que es probable que se gaste más dinero que en lo que pretende hacernos creer, porque es muy distinta la realidad que padecemos.
   Y es difícil que podamos digerir ciertos exagerados anuncios porque sufrimos cada vez más los cortes que se originan en invierno por el frío y en verano por el calor, cualquier lluvia o un par de truenos, descalificando con esta política las proclamas que tantas veces se difundieron desde el poder provincial, activando el promesómetro para mentirnos -y ya con alarmante frecuencia- que “los cordobeses nunca más deberán padecer cortes de energía porque vamos a equipar a la Epec con los mejores adelantos”.
   Y estos cordobeses, que pagamos la tarifa más alta del país para una prestación lamentable que genera daños en las redes, en los hogares y ocasiona perjuicios económicos en el comercio y en la industria, todo lo que no siempre es atendido como se debiera, debemos resignarnos a la imposición de este monopolio por falta de alternativas que permitan optar: somos rehenes y a esa condición la estamos pagando demasiado cara.
   Ahora se viene otro aumento que redondeando, sería del 30 por ciento, pero con un aliciente: premio para los que menos consuman, sacralizando así desde la empresa proveedora un contrasentido inaceptable: “les cobraremos menos pero alúmbrense con velas y no utilicen la estufa en invierno ni el ventilador en verano”.
   Ya queda en lo anecdótico el despojo que últimamente se le hace al erario, premiando por “eficiencia” a los directivos de la Epec que lejos están de merecer tal distinción, a la luz de los resultados con los que agravian a la población con cada corte -de esos que nunca más tendríamos- según tantas veces se aseguró.
   Es ridículo, cómico, grotesco, extravagante y canallesco que en Puerto Madero paguen la energía ocho veces más barata que, por ejemplo, en Alberdi, Alta Córdoba o en San Vicente.
   Si la Epec ajustara su presupuesto y dejara de dilapidar en rubros innecesarios, sería una bienvenida contribución al sinceramiento de una tarifa y de un servicio, abandonando esa maldita costumbre de imponerle sacrificios al usuario, que es el genuino sostenedor de este sistema perverso.
   No es culpa de los porteños, sino resignación e impotencia nuestra, porque del progreso cacareado nos volvieron a las cavernas.
   Por suerte, parece que desde el poder central les tiraron las orejas sugiriéndole a la EPEC que no facturara más allá de la suma del consumo, pero sin subsidio, lo que equivale a un incremento de entre el 30 y el 35 por ciento y no el 50 como habían anunciado sin ponerse colorados.
   Si llegan a cumplir con esa sugerencia, varios serán los rubros que tendrán que revisar, entre otros los elevados gastos en marketing.
   Pero casi seguro, y es para apostar, que aunque el servicio no mejore, los directivos seguirán cobrando el premio por una eficiencia que hace rato no demuestran.

JUEGUITO DE VERANO

   Esta vez, la simpleza es más importante que la ciencia, el conocimiento o las consultas a Google, el que todo lo sabe…
   No es un concurso, no regalamos premios, no nos gusta tener de rehenes a los oyentes y sólo se trata de un entretenimiento de verano que se resuelve pensando con algo de lógica y mucho de picardía.
   No diremos quiénes resulten ganadores, pero sí mencionaremos las respuestas más ocurrentes.
   La pregunta de hoy es simple: ¿Para qué los bomberos de Viena, en Austria, usan cinturón colorado?

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En realidad no existió nada oculto en la pregunta y solo dos o tres oyentes aportaron una respuesta lógica: “Para que no se les caigan los pantalones”. También contestaron con citas históricas, herencias de colores, protocolo, etc.

RECIENTE VISITA PRESIDENCIAL


   En una mezcla más de acercamiento y agradecimiento pos electoral que de gestión gubernativa, estuvo en Córdoba el presidente de la Nación, asistió a una ceremonia religiosa en Villa Cura Brochero con motivo de la beatificación del cura emblemático y mantuvo reuniones con altos funcionarios de esta provincia y de la ciudad.
   Hacía tiempo que no teníamos visitas de tan alto nivel nacional, aunque las esporádicas apariciones de la Sra. anterior por Córdoba pocas veces sirvieron para debatir cuestiones de gestión o para estar entre la gente, pese a la aparente coincidencia partidista con el delasotismo, sin entrar a considerar las diferencias ideológicas.
   Es saludable advertir que de los encuentros de estos últimos días surgieron coincidencias por encima de las diferencias, que si tenemos algo de paciencia mejor será gozar los frutos de esas conversaciones que para los voceros respectivos, fueron altamente positivas.
   No hay mejor manera para administrar exitosamente un país que conociendo hasta sus más recónditos rincones, a su gente, a la forma regional de vida, a las inquietudes y anhelos de todos, sin necesidad de preguntarles cómo piensan, a quien aman y a quienes odian.
   El país es tarea de todos tanto gobernantes como ciudadanos sin distinciones que deben reservarse a la intimidad de cada uno,  porque por lo general las problemáticas son comunes y poco importan odiosas comparaciones o divergencias.
   La adulta manera de gobernar impone un estilo abierto, generoso y sin sectarismos que son los que durante tantos años nos han separado, en lugar de unirnos en la necesidad y en la patriótica vocación por salir adelante superando las antinomias.
   Distanciados mientras padecemos problemas comunes a todos es el peor error que podemos cometer, alimentado en viejas aunque legítimas broncas, en marginaciones de las que no éramos culpables; de olvidos que no merecimos.
   Una buena señal que viene desde arriba para todos, y es de rogar que se trate de la implantación de un nuevo estilo de acercamiento a la gente en general y no tan solo a los rentados aplaudidores que tuvieron su penosa vigencia.
   Reunir entre nosotros a pleno el gabinete ministerial, más que una demostración de agradecimiento a Córdoba por el caudal de votos aportados, debe ser tomado como un llamado a la reconciliación de los espíritus que no deben aquietar sus pasiones, pero tampoco transformarse en obstáculos para la el futuro y la grandeza.
   Aunque a eso lo sugieran aquellos que todavía no se resignan al mandato de las urnas.

EL DRAMA DE LA MUNI

   Venía pesado el conflicto de estilo permanente nuevamente planteado por la insensible dirigencia del Sindicato municipal, hasta que el joven intendente recogió las fichas ganadas y redobló la apuesta poniendo en vigencia el organismo cuestionado por los gremialistas, esos que no aceptan que nadie los controle.
   Habrá que ver qué es lo que sucede en adelante porque en su tono amenazante de siempre y ahora recargado, Rubén Daniele ha manifestado endurecer su posición, lo que significa un nuevo ataque a los vecinos que más allá de las diferencias que pudieran existir entre gremio y comuna, lo que quieren es que haya servicios por los cuales abonan altos impuestos.  
La ciudad sigue mostrando un panorama en algunos sectores bastante desolador con la basura acumulada en las veredas y agrandando los focos infecciosos, mientras el muñequito de las empresas recolectoras sigue en una nube ya sabemos de qué, intentando hacernos creer que todo es color de rosas, aunque con olor a porquería.
   El conflicto ya va a cumplir un par de meses y habría que especular en qué va a terminar cuando se establezca una vez más que las asambleas con el rótulo de informativas, no son otra cosa que paros encubiertos y se hagan los descuentos correspondientes.
   En esta lucha por el desgaste de los sectores, el sindicato piensa que será Mestre quien deba pagar un elevado costo político, como ignorando que el propio presidente de la Nación se inclinó por la postura del jefe comunal.
   Y los dirigentes, que tienen la vaquita atada, están demostrando que poco les interesa el reducido sueldo de quienes están obligados y empujados a pelear por una consigna de la que no están plenamente convencidos.
   Habrá que ver no tan solo quién es el más débil, sino quien se hace fuerte en su compromiso con la sociedad.

MEGACAUSA DEL REGISTRO


   Continuando con la historia del domingo pasado, que es pura realidad, los protagonistas acudieron ahora a una instancia judicial superior en reclamo de libertad y justicia. 
   Sus defensores argumentaron  la improcedencia de la medida en las mismas palabras del juez.
   El Juez, acusaron los defensores, expresa que “Las acciones cumplidas por los partícipes no deben ser visualizadas fragmentaria y segmentadamente, se impone (...) una visión general (...) como en todas las líneas de investigación (...) en la que los intervinientes establecían los pasos, modos, trámites y diligencias a cumplir, con la designación de los responsables que las cumplirían. 
   Es real que se carece de prueba directa sobre la participación de Fulano en los eventos criminosos como sería documentación confeccionada y/o signaturas que hubiera realizado de su propia mano.
   Tampoco se cuenta con testigos oculares que refieran reuniones en las que se orquestara la estratagema y su modo de realización, con la debida adjudicación de roles.    
   Es más, me hubiera llamado la atención que esto sucediera, porque la planificación de semejante maniobra compleja y su materialización, iba a la par de ideación de la manera en que cada uno de los que intervinieron, y hasta donde fuera posible, quedaran impunes”.  “Lo expuesto  es absolutamente aplicable al caso de Mengano”.
   Entonces los defensores replicaron: Si no entendemos mal, el juez afirma que no tiene pruebas en contra de los imputados y que justamente la falta de prueba demuestra su habilidad como delincuentes. Llevado al absurdo se podría decir que todos los ciudadanos somos delincuentes que no hemos sido sometidos a proceso penal por nuestra gran habilidad para esconder las pruebas en nuestra contra.
   Se trata de una barbarie jurídica y este precedente reviste gravedad institucional: todos los delitos se pueden probar salvo en el caso de los delincuentes hábiles: el delito no se puede probar, ergo se trata de un delincuente hábil.
  Tan escalofriante como real. La respuesta  de Tribunales se hizo esperar meses, incluyendo Navidad y Año Nuevo, por supuesto con los imputados en prisión.
   El próximo domingo, un resumen de esa respuesta.
   Para no perderse detalle…

LOS CONTRATOS QUE SE CAEN


   Alquilar una casa, rentar un auto, contratar un castillo inflable o asumir el cumplimiento de un trabajo o un servicio por un tiempo determinado y acordado de común entre las partes, no es otra cosa que un compromiso bilateral con obligación de lealtad para sus protagonistas.
   El trabajador contratado cuyo término de vigencia se ha vencido, bien lo sabe desde el momento de la firma que inexorablemente será ese día, de no mediar extensión por ambas partes, y no por las ganas, el capricho o la necesidad de quedarse.
   La costumbre nacional de prenderse a la teta del Estado a perpetuidad no es privativa de ningún sector de la comunidad, sino que se acentúa vaya paradoja en quienes no siempre son ejemplo de dedicación, esfuerzo y compromiso.
   Consagrar la vagancia suele ser culpa de los gobiernos complacientes con sus militantes, porque siempre queda alguna deuda pendiente o silencios cómplices que fortalecen la relación entre contratante y contratado.
   Es probable que exista un compromiso moral de no interrumpir la relación por lo complicado que resulta buscar un empleo y sobre todo después de los 40 años de edad, cuando a la mayoría de los argentinos se los incorpora -en muchos casos contra su voluntad y la lógica- a las huestes de los descartables.
   No es correcto que los organismos del Estado sigan acumulando empleados contratados en muchos casos por su filiación política más que por méritos laborales, cuando los entrantes necesitan tropa propia, de confianza, con quienes existe una deuda de gratitud por su militancia, el mismo temperamento aplicado por sus antecesores.
   Cuando el contrato termina o el nombramiento se hizo teniendo la autoridad saliente el pañuelo de la despedida en su mano, hay que resignarse a la realidad y preocuparse por buscar trabajo.
   Y no andar penando en reclamo de lo que no corresponde.

“NARANJITAS” AGRESIVOS


   Bien sabemos que hay dos clases de “naranjitas” en la ciudad: los que se tomaron la tarea de normalizar su prestación y enmarcarse en la ley y los otros, truchos, más amigos de la amenaza y la violencia que del respeto hacia sus semejantes.
   De día más o menos reina la normalidad salvo en algunos lugares de alta concentración de vehículos donde obligadamente conviven unos y otros, con el agravante que los otros, los marginales, han incorporado lavaderos en plena calle sirviéndose de grifos públicos de agua como ocurre, por ejemplo, en la plaza Rivadavia de Alta Córdoba, ahora tomada por ellos y los mercaderes de dudosas artesanías que se mezclan con los auténticos artesanos.
   Cuando comienza a oscurecer el panorama cambia notoriamente, porque los dueños de cada cuadra imponen su presencia a fuerza de amenazas o porque “alquilan” la zona o amplían su presencia con parientes y amigos, hombres y mujeres sin ninguna responsabilidad y hasta con la utilización -si, la utilización- de niños a los que disfrazan de cuidadores que peligrosamente deambulan entre autos y ómnibus para ganarse una moneda.
   No es una cuestión de atacar lo que para algunos es la subsistencia con el menor esfuerzo, porque imponen una tarifa abultada y sin lógico sentido, que transforma al automovilista en víctima cuando no paga, por lo general adelantado, las exigencias de esos prepotentes.
   No faltan los vendedores de sustancias prohibidas que actúan con absoluto desparpajo y seguros de su comprada impunidad, porque es difícil que la policía ignore esas andanzas ilegales.
   Frente a quienes aceptan pagar lo que establece la tarifa, se opone la prepotencia y su consecuente daño, con la colocación de “miguelitos” o lisa y llanamente la agresión física, como el penoso caso ocurrido en Buenos Aires.
   Roguemos que no sea necesaria una situación similar para que la autoridad cordobesa actúe en defensa de los ciudadanos, sus vidas, su integridad y sus bienes frente a las patotas organizadas que desvirtúan el sacrificio y la honestidad de quienes asumieron el cuidado callejero de espacios enmarcándose en la ley.
   Ellos, los naranjitas correctos que son parte del paisaje urbano en muchos puntos de la ciudad, no merecen ser confundidos con los otros, que han encontrado en la violencia la manera más cómoda de holgazanear.
   Y de vagos, ya estamos cansados …