24 de agosto de 2016

Está el circo, falta el pan ---------------------------------

EL  SUBDESARROLLO  MENTAL QUE DANZA
CON EL RODAR DE UNA PELOTA DE FÚTBOL


   Parece que la prioridad fuera entretener a medida que la realidad viene diluyendo la legítima y penosa excusa de la herencia recibida y frente a una situación social que se agrava por aquella razón sumada a la inacción y el desconcierto en las filas del poder.
   Sintéticamente hablando si la intención es alimentar esa caja boba que muchos le llaman "el chicle del ojo", el buen sentido y el respeto por las carencias del prójimo indica que en la búsqueda del regreso del fútbol, es una impudicia que el Estado ponga aunque fuera un mísero peso, porque solo sirve para alimentar la angurria de los malos dirigentes “deportivos”, de los intermediarios que siempre se llevan la parte del león y de los jugadores, todos con lógica vocación de millonarios.
   Los patrocinantes de espacios -"sponsors"- y los poderosos empresarios de la televisión debieran solventar ese enorme negocio del fútbol para todos, que proporcionalmente es riqueza con escaso esfuerzo para pocos y dolorosa postergación social para muchos.  
   Alguna vez el sentido común y el compromiso con los más desposeídos debieran ganar por goleada.

   En este caso, la solidaridad viene perdiendo por escándalo.
Gonio Ferrari

Portentosa imaginación gorila ------------

AL MENOS, MÁS DE 500 MILLONES
DE DÓLARES SON RECUPERABLES
     Volvió al tapete de la actualidad judicial y mediática aquel casi misterioso paso del avión inglés que trasladaba a la comitiva presidida por La Que Quiere Volver en el ‘19, por las Islas Seychelles que es un paraíso paisajístico y fiscal donde reciben y custodian el dinero que les llevan, sin preguntar de dónde viene.
Fue en el regreso de una de las más de un centenar de giras que realizó la Doña “K” por el exterior y aquella vez lo hizo en un avión ¡alquilado a los británicos! evitando hacerlo en el presidencial Tango 01 que sin dudas al estar embargado, sería secuestrado en algún aeropuerto extranjero -salvo Venezuela, Bolivia, Irán o Cuba- por deudas pendientes del Estado nacional… y popular. 
La inacabable imaginación de las autoridades que por poco margen se apoderaron del gobierno el año pasado, instaló maliciosamente en la sociedad la idea de que durante más de una década había florecido y aumentado la corrupción desde el poder, con episodios que están bajo investigación como los temas Baez, López, Hebe, Boudou, Sala (laureada por la Universidad Nacional de Córdoba), Moreno y muchos más, que solo son pirotecnia disipable con el tiempo, pese a lo cual procuran de mil maneras esquivarle a la Justicia. Se movieron desde los EE.UU. (el maldito imperio) algunos papeles como por ejemplo evidencias de operaciones y transferencias por millones de dólares en las que participaron prominentes funcionarios de la administración anterior y algunos de sus amigos.
Uno de los destinos de esos dineros era Islas Seychelles, allí donde casualmente una vez la Doña pasó sin necesidad aparente de hacerlo, porque se calificó a esa escala como “técnica” que duró unas 12 horas.
Habrá que ver ahora cuáles fueron entonces las otras “alcancías” que utilizaron estos ahorrativos personajes para asegurarse el futuro de ellos y de varias generaciones propias, tanto como la desgracia y el padecimiento de millones de argentinos estafados y saqueados.
Lo bueno de todo esto, es que los técnicos en materia jurídica internacional han adelantado una noticia alentadora: todo ese dinero es recuperable si media una rápida actuación de los organismos afectados a la temática de tan curiosas operaciones.
Más allá de la enorme y maligna imaginación de los gorilas que gobiernan y que los siguen, lo que permanece en la penumbra es el motivo por el cual a esa investigación sobre cerca de 1500 maniobras de dudosa legalidad que alcanzarían los 500 millones de dólares mañosamente emigrados fuera del país y los consecuentes hallazgos de pruebas contundentes, teniendo nuestro rico idioma propio, se llamó “Cristileaks”.

Gonio Ferrari

22 de agosto de 2016

EL NIÑO QUE FUI, AHORA REFUGIADO EN EL ALMA


    A ese vetusto y tan andado tren de la memoria se le ha ocurrido llevarme de paseo hasta las estaciones más lejanas, allí donde ya no están los andenes, las señales rojas ni las barreras para impedir el asalto a los rieles. Y arranco desde la vieja casona de San Lorenzo al 200 en Nueva Córdoba donde el vecino y pintor Antonio Seguí hacía unos dibujos que no comprendíamos, y menos que hoy se cotizarían a unos 25.000 euros cada uno. Habitábamos casi tribalmente una “casa chorizo” con dos patios y como diez piezas en dos niveles, sala enorme con piano, junto a un baldío a pocos metros de Chacabuco.
   La primera mudanza se hizo a la vuelta de allí, Ituzaingó al 600, vecino al patio de la iglesia de los capuchinos, donde el compasivo cura párroco de entonces se entretenía volteando palomas de los campanarios con su rifle de aire comprimido. Allí una vez, mi Viejo el Coco se subió a la torre más alta a donde se llegaba hasta la cruz por el lado de afuera. Lo tuvieron que bajar los bomberos. Es por eso que ciertas locuras suelen tener su componente genético.
   Nos acogió luego el Barrio Firpo, al que Catastro y el progreso rebautizaron como General Bustos, en el terroso Pasaje Italia de sólo una cuadra entre Augusto López, una avenida poblada y perfumada por naranjales amargos, y Saravia. El tranvía 7 pasaba por allí y por lo general los “motorman” se sacudían con las explosiones que provocábamos poniendo sobre las vías chapitas de gaseosas con clorato de potasio, azufre y carbón. Con mis hermanos y el Pelado Contreras, el Pichón Rotlhisberger, el Keko Gomez (su hermana era hermosa), el Negro Puerta y el Victor Leguizamón éramos potencialmente vándalos y casi a las puertas de la delincuencia infantil.
   De allí saltamos a la casita propia por el Plan Eva Perón (que en aquellos tiempos no eran “sueños compartidos”) en Bajo Palermo a donde llegué ya mozalbete quinceañero y laburante a partir de lo cual nunca dejé de trabajar. Tenía responsabilidades y a los 18 años y unos meses comencé en La Voz del Interior primero comentando rugby -mi pasión- y luego corrector y por fin en la Redacción.
   El niño ¿había quedado atrás?.
   Sin embargo, es complicado pretender llegar a ser íntegramente un adulto porque el niño que fuimos es la raíz; es la curiosidad y la travesura; el desenfado y la inconsciencia; la impunidad hasta el correctivo de la chancleta y la respetuosa madurez que llega cuando nos empezamos a mirar con las vecinas, ponernos colorados y sufrir los jóvenes sofocones que ya muchachos, le llamábamos calentura.
   Pero el niño, aquel niño sigue en nosotros con su frescura de maceta; con la sospechosa inocencia y el recóndito deseo de no crecer porque es el camino a la vejez el fantasma que más nos tortura y espanta.
   Dejamos atrás las figuritas difíciles, el trompo caprichoso, las chinches y las bolitas, el barrilete de agosto y los carnavales con agua para sumergirnos en el agresivo mundo de la competencia por el mango, la responsabilidad de una familia y esa intención no siempre alcanzada de vernos reflejados en los hijos, como si la historia se tuviera que repetir a través del papel carbónico de la memoria, olvidando que ellos también merecen ser niños salvajemente libres como nosotros lo fuimos.
   ¡Bahh! No es para decir que fuimos, porque en algún rincón del alma tenemos guardada para siempre esa niñez de juegos, de diabluras, de miraditas furtivas, de coladas en el cine, del amor por la maestra, del sueño de caramelos, de rodillas peladas y orejas sucias.
   “Un niño es un amor que se ha hecho cosa visible”, sostenía Novalis y tengo la certeza que lo dijo siendo niño cincuentón.
   Porque cuando tenemos mucho más pasado que futuro reconocemos con el alma, la bronca y las lágrimas, habernos visto obligados a crecer  para llegar a la madura y sesuda convicción que la niñez es la idealización de la vida.
   Como para jamás dejar de ser niños.

Gonio Ferrari

21 de agosto de 2016

S.L.B.: UN ATENTADO A LA HISTORIA Y A LA MEMORIA - EL DIA DEL NIÑO - DE IMPUNES Y DESTITUYENTES - LOS SUELDOS EN LA MUNICIPALIDAD - LA MEGACAUSA Y SUS VARIOS RECORDS - BAJÓ LA PRESIÓN DEL GAS - POLICÍAS CORRUPTOS, etc.

 Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 21 de Agosto de 2016 emitido por AM580 Radio Universidad de Córdoba.
  
NO ES BUENO OLVIDARSE DE LA MEMORIA


   Hace unos añitos un empeñoso y reducido grupo de periodistas, fotógrafos y camarógrafos de medios gráficos, de radio y televisión que habíamos cubierto aquello que se llamó “Cordobazo” desde la previa, su concreción y las consecuencias emergentes, formamos una asociación civil sin fines de lucro, para apoyar los andamiajes de la memoria que son los elementos que sostienen a la historia.
   Hubo variadas actividades, muestras, debates, conferencias y sobre todo, la hermandad profesional para aportar elementos que permitieran consolidar los documentos de aquellos tiempos, despojados de banderías políticas, sindicales o de otro orden, considerando hacerlo como una contribución para que el futuro no archivara hechos de tamaña trascendencia que alcanzaron nivel internacional.
   Obviamente todo el despliegue tiene su costo y no siempre las contribuciones voluntarias de los asociados  alcanzan, razón por la cual se planteó al gobierno de la provincia, ese del “cordobesismo”, la posibilidad de un subsidio que permitiera el sostenimiento de la entidad.
   Es claro, en tiempos preelectorales se logró la exorbitante suma de 30.000 pesos que no salieron de las arcas de la provincia, sino que el cheque había sido librado por el Senado de la Nación.
   Eso ocurrió en diciembre de 2014 y aparte llegó la promesa formal de conseguir un lugar para el funcionamiento y de alguna manera sostener la importancia del emprendimiento, todo esto con el promesómetro a full con miras a la elección provincial.
   Todavía estamos esperando al menos que nos atienda el gobernador o la Sra. Vigo, siempre tan ocupados en cuestiones trascendentes como El Cuadrado, el faro o la nueva Terminal de ómnibus, por ejemplo.
   La cuestión es que se solicitó entonces que Lotería de Córdoba asignara solo uno de los más de 50 sorteos anuales y por única vez como subsidio para que no muriera “29 testigos de la Historia”, pero ni siquiera contestaron.
   Con un gobierno provincial de espíritu iconoclasta y troglodita, estamos bajando los brazos en una lucha tan desigual contra la indiferencia, que mágicamente se suele transformar en generosa durante los  tiempos preelectorales, esos que en los últimos años han sido del “tomala vos, dámela a mí”.
   La Asociación Civil 29 Testigos de la Historia está a un paso de sucumbir y disolverse, por culpa de los ineptos de siempre que no respetan la memoria y que sólo la aprovechan para su conveniencia.
   Sería imperdonable que se perdieran tanto sacrificio y valiosos testimonios, solo porque se marginó a una entidad cuyos miembros no cobran, sino que pagan, para una tarea como lo es la preservación de la memoria, elemento que al gobierno de la provincia parece no interesarle.
   Así es como los cordobeses nos acordaremos de ellos.

EL DIA DEL NIÑO


   El Día del Niño, hoy, es una postergación de la fecha original, que en realidad es el primer domingo de agosto.
   Ocurre que para entonces, no son muchos los que  han cobrado su sueldo.
   Ya con este detalle queda ampliamente confirmado el perfil comercial del agasajo: la cuestión no es solo saludar al niño sino festejarlo con salidas u obsequios que van desde la chuchería de plástico, hasta viajes a Disney.
   No ha sido sorpresa que los juguetes aumentaran sus precios en algunos casos hasta el doble en esta última semana.
   Y como no tenemos la cultura del escarmiento -y por eso la historia nos marca penosas reincidencias- en lugar de negarnos a que nos esquilmen, vamos risueños al degüello, porque la cuestión es endeudarnos.
   Si la sequía nos abruma apelamos al dinero plástico.
   Y al llegar el resumen sin incluir la factura de la luz y no nos alcanza, acudimos a la financiera.
   Y cuando nos quieren cobrar la usura normal de la financiera, tenemos que ir a llorar miseria a Tribunales.
   El ciclo es una especie de clásico de la conducta argentina.
   Si pisáramos la tierra, saludaríamos sin excesos al niño en este día intrascendente impuesto para el consumismo y dentro de nuestras reales posibilidades, para evitar las penosas lamentaciones emergentes.
   Cuando crezca y evalúe, ese niño seguramente nos  agradecerá  por dejarle principios y conductas, en lugar de recibir la herencia de las deudas.
   Más allá de todo esto y dejando de lado lo comercialmente abrumador, suele ser bueno darse una vueltita por los rincones de nuestra niñez, sobre todo para entenderlos.
   Porque estar con ellos es beber sus ansias, es conocer sus miedos, es compartir la sorpresa de descubrir un mundo maravilloso e impensado.
   No caigamos entonces a la común torpeza mediática de tratarlos como tontos, de rebajarlos como personas, de hablarles queriendo hacernos entender con un mensaje vacío e inentendible incluso para nosotros.
   Les debemos respeto, porque los niños en muchas cosas ya volvieron cuando los mayores creemos haberlos superado.
   A la compu y al celular los manejan mejor que yo.
   Estar para ellos no es otra cosa que cumplir con el designio de la formación, y más que nada, del cariño y la comprensión.
   Ese cariño que tanto recibimos de ellos, y que a veces lo tomamos como inherente, cuando en realidad suele ser un inocente pedido de auxilio para crecer.
   Y cuando les brindamos nuestro amor, íntimamente sentimos como que volviéramos a ser niños.
   Ese niño, aquél niño lejano, abrumado por los recuerdos y las nostalgias, que la mayoría de los adultos y los viejos nunca hemos dejado de ser.

DE  IMPUNES Y DESTITUYENTES


   Con pena pero dentro de todo con alguna sonrisa de benevolencia, por allí nos acordamos de aquellos tiempos no tan lejanos cuando desde el gobierno kirchnerista acusaban de “destituyente” a todo aquel que osara pensar o manifestarse en desacuerdo con el modelo que decía ser nacional y popular.
   Todavía resuenan en los oídos de las víctimas de aquella costumbre de descalificar y demonizar, los ecos de las amenazas y los rótulos de traidores a la patria que se repartían entre quienes, abierta o calladamente, representaban a “la opo”, los “caceroleros” y otros motes poco creativos.
   Y ahora, cuando parece que aún no leyeron los diarios del 11 de diciembre pasado, se han lanzado graciosamente a una campaña abiertamente golpista por los términos que se emplean, por las graciosas arengas que lanzan personajes a los que no es necesario descalificar porque de hecho ya lo hacen sus prontuarios.
   Patéticos son los casos de los impunes e intocables D’Elia y doña Hebe que creen sumar voluntades a su rebaño cuando en realidad solo consiguen la conmiseración y la lástima, al ver de qué manera pretenden esquivarle a la Justicia.
   Esteche, ese de “Quebracho” que resultó ser madera balsa a la hora de jugarse, se anda mostrando con su gavilla de enmascarados que en lugar de buscar laburo siguen prendidos a la teta de algún ex funcionario, generoso con el dinero ajeno.
   Pero se produjo un hecho por demás llamativo y curioso en cuanto a eso que le llaman la aplicación de la ley bajo el eslogan que todos ante ella, somos iguales y sin privilegios: enjuician al Pelado Cordera por lo que dijo de las mujeres, y los jetones que claman por sangre y revolución de bolsillo siguen prendidos a los micrófonos de los remanentes y no resignados kirchneristas con sus incitaciones al golpe.
   ¿Llegará el día en que se respete eso de la igualdad ante la ley, no tan solo en estas situaciones sino en tantas otras?
   Como por ejemplo, terminar con el viejo dicho que es una realidad, que el ladrón de gallinas esté preso y los vaciadores de las arcas del pueblo anden sueltos y exigiendo que se los trate como señores.
   No hay caso, me decía un ladrón que suele frecuentar sus vacaciones en Bouwer: nosotros los choros somos cada vez menos, porque la mayoría andan sueltos, visten trajes, les encanta Miami, tienen autos caros, y millones de dólares a disposición.
   Es la simple sabiduría que regala el estar entre rejas.

LOS SUELDOS EN LA MUNICIPALIDAD

   Otro logro del sindicato de los municipales fue hacer que se reabriera la discusión salarial y lograran un aumento del 10 por ciento en dos tramos, fuera de los planes de cualquiera, porque se pensaba que las negociaciones ya estaban terminadas por estos meses.
   Hay que entender y conocer el escenario referencial, porque contar con alrededor de un millón y medio de rehenes, es una ventaja enorme que acompaña al gremio y a su dirigencia, con el miedo a los conflictos que tiene el joven intendente.
   Lo negativo de todo esto, es que si existiera en las arcas municipales un volumen de dinero como para aguantarse el chubasco de los sueldos, sin dejar de hacer obras ni desatender los servicios, sería maravilloso, pero no es así.
   La masa salarial se lleva más del 62 por ciento de los ingresos por tributos, y muchas de las tareas que debieran asumir los municipales deben ser tercerizadas por incumpliminento de quienes cobran por hacerlas.
   El panorama será siempre igual mientras el poder no asuma su condición de tal, ahora permeable a las demandas y los caprichos, mostrándole a la gente la fachada del bacheo y de otros trabajos menores como para justificar el pago de impuestos.
   Pero llegará el día que la gente agote su paciencia y lo haga notar en la calle o en las urnas, pero ya será demasiado tarde para quienes alientan la esperanza y la ambición de un crecimiento político para acceder a sitiales más elevados.
   Los vecinos de Córdoba necesitan, más que nada, que su gobierno municipal retome una senda de respeto hacia sus necesidades, dejando de privilegiar las de sus dependientes que pareciera son los verdaderos dueños de la ciudad.
   Y la ciudad no es sólo de ellos, sino de todos nosotros.

LA MEGACAUSA Y LOS RECORDS


   Vivimos tiempos olímpicos y es como si en la sociedad se despertara un afán por batir records de cualquier cosa,  en todos los ámbitos, en una especie de superación para algunos casos, y como índice de decadencia cívica en otros.
   Y la causa del Registro de la Propiedad que se ventila en los tribunales cordobeses no es la excepción porque no se ha quedado atrás y también ha establecido los suyos, entre los que como simples espectadores del proceso podemos destacar:
   Un récord de imputados presos por las dudas, récord de prisión preventiva sistemática, sostenida y abusivamente extorsiva, récord de juicios a cargo de una única comisión especial, récord de procesos repetidos a la misma persona por el mismo delito.
   La competencia por ingresar a Guinnes no termina allí, por cuanto hay récord de expedientes abultados con papeles sin trascendencia jurídica para complejizar la causa y confundir abogados, récord de “errores” en la investigación que poco difieren de las mentiras.
   Hay que sumar a esos logros jurídico-deportivos el récord de testigos oficiales sin título idóneo para lo que opinan, récord de condenas justificadas en la íntima convicción del juzgador y un récord inentendible: la duración de las causas.
   Estos récords no son para el oro, y aunque como el metal también  nos posiciona en el mundo, no son para la admiración, sino que en este caso son algo así como para la vergüenza. 

BAJÓ LA PRESIÓN DEL GAS 


   Era inevitable que la presión reventara por donde debía reventar, en defensa de los intereses superiores de la comunidad por encima de los manejos políticos o por algunos intereses privados que desde el propio poder, alientan subas inoportunas quebrando la escasa estabilidad de la que goza cualquier presupuesto familiar.
   El tema de las industrias, de las pyme y de otros sectores más estrechamente vinculados con la producción es distinto, y alguna vez los dueños de la economía deben masticar el sabor del sacrificio dejando para otro momento la característica angurria que los identifica.
   Muchas han sido las utilidades obtenidas por ciertas empresas vinculadas al sector energético, como para que ahora enjuguen lágrimas teatrales mientras siguen la marcha de sus reinversiones que no se asientan entre nosotros, sino en el exterior.
   La Justicia obligó a la única salida aceptable, que era retrotraer los precios de gas y electricidad para el sector residencial de la población y si se estructura algún aumento, que se aplique en forma gradual y en sintonía con las actualizaciones salariales.
   Una medida atinada que protege a los más débiles y permite que la economía familiar no siga recibiendo como venía ocurriendo, el impacto de aumentos desmesurados en muchos servicios.
   En el momento de su aplicación, fue como una confesión de impericia o de excesivo apetito financiero, porque las sumas eran confiscatorias y a veces escalofriantes.
   El gobierno nacional debe entender, si aún no lo comprendió, que el pueblo no está en condiciones de absorber inquietudes empresariales desmedidas aunque se oponga el argumento del retraso y de la herencia recibida.
   Bastante sufrimiento provoca advertir los niveles de corrupción y saqueo que se observan diariamente, como para aguantar y tolerar nuevas imposiciones que peligrosamente se acercan a lo ridículo.

POLICÍAS CORRUPTOS

   Sorprendió una declaración del actual jefe de policía de la provincia, cuando dijo días atrás que desalojará de la fuerza a todos los empleados corruptos.
   O sea, en buen romance, que todo lo acontecido hasta ahora y desde hace tiempo, ocurrió con el conocimiento o el silencio de las autoridades, porque siguieron robando y actuando fuera de la ley.
   Curiosa al menos la afirmación de este muchacho, aunque bien podemos otorgarle el beneficio de la candidez, si es que se expresó en tales términos como anunciando mano dura de ahora en más.
   Todavía no se ha establecido el destino de las armas que se robaron de la mismísima Jefatura, y que de tanto en tanto aparecen en manos de gente del hampa, con lo que se sospecha -decir sospecha es porque somos generosos- que alguien de adentro las vende, las alquila o las regala a cambio de algo, porque en este mundo nada es gratis, salvo el aire por ahora.
   Limpiar a la policía primero desde adentro y después de adecentarla emprender la lucha contra la delincuencia, sería el mejor anuncio que pudiera hacer su jefe, siempre y cuando existan cerebros como para imponer una política integral de seguridad, de lo que estamos careciendo desde tiempo inmemorial.
   En verdad, hay algunos atisbos de mejoras, aunque todavía no está para festejarlo, pero en la calle hay más policías circulando, aunque a veces cuando son requeridos, los cascos les impiden escuchar y siguen de largo.
   Una vez depurada la casa, cualquier cordobés puede darse el placer de volver a los viejos tiempos en que dejaba la puerta abierta, la bici apoyada en la pared, mientras saludaba al vigilante que como una parte más del barrio, era quien le brindaba, si en ese caso, la seguridad que ahora nos está faltando.
   A veces es cierto aquello de que todo tiempo pasado fue mejor.




15 de agosto de 2016

“El deporte es una guerra sin armas” (Orwell) --


DEL POTRO, EN EL PODIO DE LOS GUAPOS

   ¿Qué es lo que impulsa al ser humano a sacrificarse en el placer de brindarse por completo, sin egoísmos y sin medir consecuencias?
   Probablemente en el campo de las ciencias es donde mejor se pueden llegar a ejemplificar actitudes como alguna de los médicos que por encima del lucro que en general ahora domina a esa profesión, sobresale un auténtico sentido humanitario.
   Curioso encontrar tal distintivo en el deporte que es pura y a veces descarnada competencia, donde el objetivo no es tan solo triunfar en la lid sino someter y humillar al adversario poniéndolo simbólicamente a los pies del vencedor como si fuera un trofeo de cacería.
   Mezclar ese cuadro casi brutal con la humildad está demasiado cerca de las utopías porque la soberbia de los victoriosos no les permite colocarse en el cuerpo y en el alma del derrotado, como para experimentar los mismos sentimientos que lo abruman frente a la caída.
  
Y es por eso de la humildad, el sacrificio y la entrega que lo alcanzado por Juan Martín del Potro adquiere dimensión de hazaña porque venía de graves lesiones, de intervenciones quirúrgicas, de una dura rehabilitación, del absurdo de haber tenido que jugar con el mínimo descanso, de saber que su competidor por el oro había reposado un día más y no arrastraba -como él lo padeció- casi dos años de inactividad.
   Fue épico, como lo fueron sus victorias sobre el Rey Djokovic y sobre el Príncipe Nadal en su camino hacia el podio.
   Es cierto que Del Potro poco tiempo atrás y por desavenencias con la conducción tenística argentina o con algún otro jugador prefirió tentar suerte en Shangai en lugar de formar parte del equipo nacional que disputaría la final de la Copa Davis, pero esa es otra historia que de ninguna manera opaca lo alcanzado ayer por el tandilense.
   Llegar a un casi inaudito nivel del agotamiento físico que es el umbral del desaliento antes de entregarse, ubica al lungo tenista en un pedestal que supera al podio y a todos los metales nobles que pudieran significar.
   Poco importa si lo hizo por la patria, por el deporte, por  compromisos contraídos o por un desafío a la adversidad que lo venía castigando impiadosamente en esa maltrecha muñeca que lo estaba empujando al retiro.
   Es de una entendible y adulta dulzura ver llorar a un grandote tras una derrota, pero es maravilloso verlo enjugarse las lagrimas por saberse capaz de seguir peleando y espantando desalientos y fatigas.
   En estos juegos, alguien tendría que instituir el Podio de los Guapos, donde Del Potro tendría ya un lugar asegurado.
   Y a perpetuidad, porque será difícil igualarlo.

Gonio Ferrari

14 de agosto de 2016

S.L.B.: GUSTAVO CORDERA, EL DESCEREBRADO - LOS DESAPARECIDOS, EL MIEDO Y LA CORRUPCIÓN - EL INMOBILIARIO RURAL - NUESTRO BLOG SIGUE CRECIENDO - LA MUNI CON MAS DE 1.000 EMPLEADOS, ¡A RECAUDAR! - MEGACAUSA DEL REGISTRO - GREMIALISTAS CON MANDATO PERPETUO - NUESTRO DEPORTE OLÍMPICO - EL EJEMPLO DE JOSÉ DE SAN MARTÍN, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 14/08/16 emitido por AM580 Radio Universidad de Córdoba.

GUSTAVO CORDERA, EL DESCEREBRADO


   Seguramente amparado en sus viejos lauros y creyendo que son algo así como un certificado de impunidad, el peladito Cordera se despachó con algunos conceptos que rozaron lo asqueroso, que para colmo encerraban un marcado sesgo de desprecio hacia la condición femenina en una actitud no tan solo discriminatoria sino ofensiva y repudiable.
   Como si no tuviera hijas en edad de merecer, el vetusto rockero expresó definiciones torpes, groseras y descolgadas y al darse cuenta que había escupido hacia arriba y orinado contra el viento, intentó suavizarlas haciendo lo que siempre hacen los imbéciles: acusar al mundo que sus palabras habían sido manipuladas fuera de contexto.
   Si desde su posición de algo exitoso todavía pensó que podía aprovecharse de ese decadente prestigio para recobrar notoriedad por vía del escándalo, es probable que algo haya cosechado, pero ya verán que no es otra utilidad que una fama momentánea y devaluada a través de la estupidez, de donde es complicado regresar.
   A lo mejor el problema de Cordera es el pánico al abandono, en un tipo que se ufanaba de motivar los instintos más recónditos y pudorosamente atesorados por las adolescentes, a las que ya no convencía como años atrás y con su falta de dignidad no supo vacunarse contra los olvidos.
   Si fue o no abusador, porque en tal sentido las opiniones están divididas, es un tema que queda para la discusión de sus aún seguidores y de los que no lo tienen como personaje simpático o ejemplar.
   Eso de pontificar que hay mujeres que necesitan ser violadas porque a su vez necesitan tener sexo y que quieren jugar a eso, es meterse en un laberinto de ignorancia dejando las huellas de la personalidad de un violador que intenta justificar su bajeza.
   Y que por sus dichos y para colmo, las más apetecibles para esas prácticas serían las menores de edad.
   No son necesarias ningunas otras consideraciones, porque una persona -por así rotularla- que piensa de esa manera, es porque ha descendido a los abismos de la demencia, posiblemente por consumir de no tan buena calidad o por pensar que su palabra pretendidamente bíblica pudiera arrastrar las multitudes cuya ausencia ahora extraña.
   Es evidente que Gustavo Cordera, su fama y sus blasones derraparon escandalosamente, dejando al descubierto que lo suyo no es alopecia, sino calvicie cerebral.

EL MIEDO Y LOS DESAPARECIDOS


   Inspirar miedo es la bravata de los cobardes, por falta de armas o de argumentos y esto no es nuevo sino que viene desde el fondo de la historia y ya los cavernícolas utilizaban esa “técnica” para amedrentar al adversario o al enemigo.
   No hace mucho tiempo y en ejercicio de la presidencia, La Sra. Que Ahora Quiere Volver supo decir que era bueno que le tuvieran un poquito de miedo, a lo mejor por la férrea mano que ponía en muchas de sus determinaciones, salvo con aquellos funcionarios que mostraban cierta propensión a zambullir sus manos en algunas latas del Estado, del que somos parte todos nosotros.
   Por aquello de que “aquel que se quema con leche ve una vaca y llora”, fue también ella quien, en una reciente visita a doña Hebe y a la hora del brindis por el festejo de las 2.000 marchas alrededor de la mítica Pirámide de Mayo, intentó corregir a la verborrágica y agresiva dueña de esa organización de DD.HH cuando ofrendó su copa de rubio champán (la Sra. “K” limitó su libación a un vaso con agua) alentando el anhelo “que Mauricio Macri nos tuviera un poquito de miedo”.
   Más allá de cualquier consideración política o ideológica que se le quiera incorporar a esa situación entre patética y risible, quedó flotando en el aire algo cercano a una certeza: los violentos, los mediocres y los desencantados por naturaleza prefieren inspirar miedo en lugar de respeto, como históricamente quedaron rotulados los tiranos.
   Pero la semana que pasó fue pródiga en dichos desafortunados, inoportunos y cuestionables al menos aquellos que aludieron a situaciones altamente sensibles para la sociedad o a buena parte de ella, como lo es el tema de los desaparecidos durante el terrorismo de Estado que se inició con López Rega y sus secuaces y recrudeció luego con el advenimiento de la sangrienta dictadura militar.
   Porque como si la trascendencia de una criminal política represiva fuera más o menos importante según el número de víctimas, es ofensivo hacia la historia y el dolor de los familiares, que el propio Presidente de la Nación haya planteado sus dudas que van desde nueve mil a los declamados 30 mil que sostienen las organizaciones defensoras de los derechos humanos, de al menos uno de los sectores aún en pugna.
   Imponerle un sentido cuantitativo a la medida del luto es menoscabar una lacerante realidad que todavía nos abruma en el momento de la evocación o en el simple ejercicio de la memoria.
   Trasladando esa manera de pensar, evaluar y analizar veremos que a la hora del saqueo y del latrocinio que se perpetrara contra las arcas del Estado en los últimos años, llegaremos a la convicción que los millones y millones de pesos que fueron a parar a las manos y los bolsillos de los ávidos funcionarios corruptos, sus amigos y sus cómplices, tendría idéntica gravedad si el robo se hubiera limitado a un puñado de billetes.
   En la vida, no todo se mide por la cantidad y equivocarse en tal sentido es para pensar que lo que se busca es disfrazar la realidad en los dos casos: el de doña Hebe y el de Mauricio Macri.
   Todo se clarifica si tomamos en cuenta las sabias palabras de Aldoux Husley: “Los hechos no dejan de existir por el simple hecho de que se les ignore”.
  
EL INMOBILIARIO RURAL


   Una de las maneras más elegantes, poco ruidosas pero altamente efectivas para aumentar la presión impositiva sin aumentar el porcentual de los tributos, es revaluando las propiedades, porque se paga siempre teniendo en cuenta su valor fiscal.
   En tal sentido el campo se venía beneficiando por la inmovilidad de las tasaciones de sus fundos y viviendas, razón por la cual no era poco el dinero que no entraba a las exhaustas arcas provinciales, sujetas últimamente a tantos manejos poco claros y la asignación de partidas para remiendos tales como caminos y otras obras, que pudieron haberse evitado.
   Las bases imponibles de la propiedad muestran una brecha que supera el 1300 por ciento entre el tributo urbano y el rural y la actualización fiscal que se está estudiando ahora, se aplicaría con el buen criterio de la progresividad para no hacerlo tan gravoso.

   Aunque las entidades del campo sostienen que desde más de un lustro atrás aportan más por otras cargas que no se aplican en las ciudades, han entrado en un atendible estado de alerta.
   Las tierras rurales del territorio cordobés producen enormes utilidades y los impuestos que por ellas se pagan están visiblemente desactualizados y si se trata de sincerar los valores fiscales frente a situaciones francamente ridículas, en buena hora porque según se comenta, tal medida sería paralela con una baja en el impuesto a los bienes personales.
   En definitiva, ya es hora que toda la economía entre a una etapa de sinceramiento, como la mejor manera de saber sobre qué estamos parados, que es la mejor base para aspirar a una mejora, también gradual, de la comprometida situación económica que atraviesa el país.

CLAVES DE NUESTRO SOSTENIDO CRECIMIENTO


   Quienes tenemos a cargo la diaria tarea de “alimentar” al blog www.gonioferrari.com más allá de los contenidos del espacio radial de cada domingo, asistimos con una mezcla de sorpresa y enorme satisfacción, a su  marcado crecimiento. El hecho de haber superado las 700.000 vistas -con una medición que realiza Google sin intervención del Indec- nos ubica en una posición de prevalencia con un alto promedio de consultas.
   No es casual la incorporación de publicidad en dicho espacio, lo que se alcanza cuando accede a los altos niveles de audiencia que se han logrado en base a la tarea periodística, las ilustraciones y el formato que día a día irá mostrando a partir de ahora ciertas innovaciones e incorporación de secciones como por ejemplo videos de entrevistas de archivo, buena música y sitios para la realización de consultas.
   Este objetivo hubiera sido inalcanzable si no mediara la activa participación de la gente, que cada domingos a las 21 ya puede consultar el espacio difundido por la tarde a través de AM580 Radio Universidad de Córdoba, a cuyas autoridades agradecemos nos hayan renovado su confianza por un ciclo más.
   Haber alcanzado “Síganme los buenos” el segundo lugar (29,25%)  en el segmento horario de acuerdo con la medición anual de Ibope, a escasos ocho puntos del líder que es Cadena 3 (37,70) y superando a Radio Nacional (16,57), Radio Mitre (10,59) y Radio Sucesos (5,89), es para considerarlo casi un triunfo habida cuenta de la prolongada supremacía de la Cadena 3 en todos los horarios.
   Seguimos en marcha después de haber superado incomprensiones e instancias críticas que en lugar de abatirnos nos fortalecieron en la lucha por brindar honestidad periodística en un escenario de disenso.
   No somos muchos quienes asumimos la maravillosa tarea de comunicar a través de la radio con “Síganme los buenos” y en el blog de permanente actualización. Pero unos y otras lo hicimos con el cariño que es necesario incorporar a los proyectos sanamente ambiciosos, porque nuestra pasión es progresar y elevarnos en la consideración de la gente.
   ¡Mil gracias de todo corazón y desde el alma, a todos los que nos siguen, nos alientan y hacen posible que sigamos creciendo!

LA MUNI NECESITA RECAUDAR


    Debe ser sumamente complicado equilibrar el presupuesto de una Municipalidad como la de Córdoba, que tiene una planta de personal, contando los cargos políticos, que supera los 11 mil empleados y la masa salarial se lleva algo así como el 60 por ciento de lo que se recauda.
   De esa manera y desde hace tiempo, se vienen haciendo malabares que llevan al inevitable y abultado endeudamiento porque la gente reclama servicios y obras postergadas porque hay que cumplir con los sueldos, embates y caprichos de un gremio insaciable a cuyos dirigentes poco le importan la ciudad y los vecinos.
   Pese a que el cordobés es bastante buen cumplidor en el pago de impuestos, ya no es cuestión de remolonerías sino de la imposibilidad de abonarlos porque en el hogar se plantean prioridades como alimentación, salud, escuelas, indumentaria y otros rubros mucho más justificables que la ausencia de obras y las prestaciones de servicios, anestesiadas siempre por algún motivo.
   El mecanismo de las reiteradas moratorias, injusto premio para los incumplidores ya no alcanza y lo que se impone es recaudar de cualquier manera y por eso vemos la intensificación de controles, especialmente en el tránsito, acerca del cumplimiento de la inspección técnica vehicular, los papeles de los coches en orden, el pago de la patente, la vigencia de la licencia para conducir y otras exigencias que de no estar satisfechas, generan la multa respectiva que eso si, ha trepado inusitadamente en sus valores.
   Pero si miramos con objetividad el drama interno de la Muni donde nunca alcanza el dinero, debiéramos convencernos de una gran verdad: el presupuesto nunca alcanzará si el cargo de empleado municipal sigue siendo botín de guerra de cada intendente que se aposente en el sillón mayor del palacio 6 de Julio.

MÁS SOBRE LA MEGACAUSA


   La investigación de la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba, que encontró un grupo de personas que cometían estafas con inmuebles aprovechando vínculos con la Institución es excelente, pero no se entiende ni resulta loable, el hecho de haber transformado a ese grupo y a cualquiera que pasara cerca, en una inmensa fábrica de juicios y condenas.
   Cada hecho investigado se desmembró en cientos, y así, cualquier pobre secretaria, empleado, tramitador, conocido, familiar, proveedor de celular, profesional consultado, (a excepción de parientes o amigos del Poder Judicial de Córdoba) fueron convertidos en partícipes necesarios de alguna causa, por estar en una agenda, en un teléfono, vivir cerca o cumplir un mandado, conformando una gran bolsa donde se castigó por igual a culpables e inocentes.
   El primer enjuiciado y autor confeso de varias estafas, de apellido Cerdá, fue sentado en el banquillo alrededor de 40 veces, acumulando una condena de aproximadamente 150 años.
   Es curioso, extraño y lamentable que a lo largo de una década se continúen gastando los raquíticos recursos judiciales en las mismas personas, mientras se desatienden asuntos de muchísima gravedad.
   ¿Cuál es la finalidad que se persigue? No se necesita ser abogado para saber que lo lógico sería un juicio justo, cumplir condena si corresponde, buscar la reinserción y ¡¡ya!!
   Pero este despliegue, promocionado por muchos medios como grandiosa megacausa, resulta muy oscuro, a la vez que mediocre y miserable en  su provisión de Justicia.
   Para encontrarla deberemos esperar  que otros ojos, objetivos, imparciales y honestos vuelvan a revisar cada caso…acá o más allá de nuestras fronteras.

DIRIGENTES SINDICALES, LOS
PARIENTES DE LA ETERNIDAD


   Políticos y funcionarios están obligados a presentar una declaración jurada de sus bienes, que en buena proporción de casos son “dibujos” que enmascaran posesiones que con tiempo ya fueron “desviadas” a escondrijos familiares o de testaferros o “prestanombres”. El trámite debe hacerse -según me comentaron los que saben- al asumir y al finalizar la gestión o sus respectivos mandatos.
   En el caso de los dirigentes sindicales, en verdad es parte de mi desconocimiento si están obligados a la presentación de sus estados patrimoniales al hacerse cargo de la conducción y al dejarla, aunque esto suele darse por alejamiento sin regreso, después de haberse transformado en un buen porcentaje de casos, en prósperos empresarios con el futuro asegurado al menos para un par de generaciones.
   Si no hay ley que obligue a los “capos” del sindicalismo a cumplir con ese juramento, bueno sería que a algún legislador se le ocurriera elaborar un proyecto en tal sentido, llevarlo al parlamento y buscar su unánime aprobación.
   Y si ya existe, procurar hacerla cumplir y divulgar sus resultados.
   De lo contrario, se estarían consagrando un privilegio y un encubrimiento realmente inadmisibles.

LOS DEPORTISTAS OLÍMPICOS ARGENTINOS



   Sorpresas, desencantos, triunfos y derrotas jalonan cualquier edición de los juegos olímpicos que desde la vieja Grecia se recrean ahora cada cuatro años en algún punto del planeta, que hoy le tocó a Rio de Janeiro ciudad símbolo por lo maravillosa.
   Y la delegación argentina, compuesta por algo así como 400 deportistas, viene teniendo un desempeño ciclotímico que va desde el oro hasta el papelón por improvisación como lo fue el caso de nuestra selección de fútbol, que no le hace un gol ni al arco iris.
   Pero para mitigar ese dolor que nos golpeó a todos, están algunos ejemplos de sacrificio y éxito como la pequeña judoka de pechito dorado, la fantástica entrega física de Del Potro y sus tres exigentes partidos jugados dentro del marco de 24 horas, el triunfo del equipo de básquetbol en los últimos segundos del tiempo reglamentario y luego de dos suplementarios, precisamente ante el dueño de casa, lo de las Leonas, lo de los pibes del volley y algún otro destacado deportista que se me hubiera pasado por alto.
   Estamos hablando de deportistas amateurs, salvo los casos del fútbol y del básket cuyos jugadores reciben abultadas sumas de dinero en su desempeño dentro de distintos clubes.
   Es entonces que surge la comparación y la afirmación inevitable: cuánto progresaríamos en el mundo del deporte y en cada olimpiada, si a las monstruosas cifras que el Estado paga al fútbol -cuyos dirigentes y practicantes son empresas personales- si esas partidas se asignaran para el perfeccionamiento de los deportistas amateurs y en este caso es válido el modelo cubano.
   A lo mejor el tiempo convence a las autoridades que es necesario subvencionar a los amateurs antes que seguir engordando a los ricachones.

HOMENAJE A LA MEMORIA DE SAN MARTIN


   Las versiones escolares sobre la vida y la obra de José de San Martín, por allí no encajan con lo que fue la realidad del Padre de la Patria.
   Se sabe que nació en los últimos días de febrero en Yapeyú, de donde un par de años atrás habían expulsado a los jesuitas.
   Seguramente los únicos españoles de por allí eran don Juan de San Martín, designado allí por la corona gobernador intendente, y su familia.
   El enclave era tan poco acogedor, que no se sabe si el nombramiento representaba un premio o un castigo.
   El matrimonio no era noble ni mucho menos porque doña Gregoria Matorras no aportó dinero ni alcurnia, vivieron y murieron en un marco de pobreza.
   José de San Martín fue hijo de carenciados, no tuvo sangre azul, cuna de oro ni privilegios y hasta se rumoreaba que era hijo de una india.
   Los libros de la primaria sostenían que San Martín era hijo de nobles y debía casarse con una dama de la sociedad porteña y por eso es que se casa con Remeditos, hija de un comerciante ligado a intereses británicos.
   No se dice, pero la familia de ella cuestionaba esa relación y tanto fue así, que al pariente lo nombraban despectivamente  como plebeyo, soldadote, indio o el tape.
   Cuentan que una vez, cuando los Escalada no invitaron a que se sentara a la mesa familiar el asistente de San Martín, el Libertador se instaló en la cocina para comer con él.
   Y cuando le regalaron un costoso ajuar a la novia, hizo que lo devolviera al considerar que la esposa de un soldado no necesitaba tales lujos.
   San Martín formó el Regimiento de Granaderos a Caballo, lo armó y adiestró uno a uno a oficiales y soldados.
   Lo integró con gauchos, indios oriundos de su tierra, artesanos y algunos marineros varados en el puerto de Buenos Aires y después incorporó a un grupo muy reducido de jóvenes de la alta sociedad.
   A este ejército de composición popular se agregaron en Mendoza algunos escuadrones de negros, ex esclavos.
   En el actual norte argentino, San Martín hizo buenas migas con otros grandes revolucionarios de la época como Manuel Belgrano y Martín Güemes, ambos despreciados por los poderosos.
    Fue con Güemes que acordó una táctica de pueblo en armas para contener a los realistas que se proyectaban desde el Alto Perú.
   Con Belgrano, abogado y economista, hizo buena amistad y recibió experimentados y oportunos consejos para la lucha contra la minoría conservadora, provinciana y porteña y los libros de la primaria omiten por ejemplo, que Güemes fue muerto por una partida realista, a la que Martín Miguel fue entregado por la oligarquía salteña.
   El guerrillero patriota irritaba a los grandes terratenientes, ya que la aplicación de la Ley Gaucha, una especie de reforma agraria en medio de la guerra, era perjudicial para sus consolidados intereses.
   Tanto se acosó a Manuel Belgrano, que murió pobre y abandonado, cuando había dado generosamente su fortuna a la causa revolucionaria
   Y cuando en la ciudad puerto las masas populares se levantan contra los déspotas de Buenos Aires, los poderosos convocaron al Ejército de los Andes para reprimir a los insurrectos pero San Martín se niega; no acepta ser verdugo de su pueblo y esa desobediencia le cuesta la enemistad de la oligarquía rioplatense.
   En la proclama de 1820 a sus soldados, entre otras cosas San Martín dijo “la guerra tiene que hacerse como podamos, si no tenemos dinero, carne ni tabaco y cuando se acaben los vestuarios nos vestiremos con balletillas que nos dejen nuestras mujeres y si no, andaremos en pelotas, como nuestros paisanos los indios.
   Seamos libres y lo demás no importa nada.
   Compañeros, juremos no dejar las armas de las manos hasta ver el  país enteramente libre, o morir por ellas como hombres de coraje”.
   Después el penoso exilio y la muerte.
   Fue en Boulogne-sur-mer, de hoy hacen casi 166 años.
   En estos datos, por supuesto que coinciden los libros.
   Desde entonces, ¡cuánta falta nos hace un San Martín!