2 de diciembre de 2016

Un estado angurriento ----------- EL CARTERISTA QUE NOS METE UNA MANO EN CADA BOLSILLO

Estado insaciable ---------- 

EL CARTERISTA QUE NOS METE

UINA MANO EN CADA BOLSILLO 


   En el apretado interior de un ómnibus donde están prohibidos los roces o en la marea humana de una urbana concentración de gente, el riesgo que algún carterista nos meta uno de sus hábiles "ganchos" en el bolsillo, se multiplica si la indemnidad lo acompaña, como por ejemplo la complicidad de quien nos empuja o nos distrae para que el "caco" haga su faena, que suele ser tomada como un "trabajo" por los amigos de lo ajeno.

   Pero cuando es el Estado, supuestamente protector, el que impunemente y apoyado sólo por sus personeros te mete no una, sino ambas manos en los bolsillos, es que el ciudadano más allá de la lógica bronca, sufre la agresión de un elemento -la insensibilidad social-  para la cual no existen la prevención ni los remedios.

   En realidad la prevención debiera aplicarse en el momento de votar pero ya está hecho, con lo que el daño adquiere mayor magnitud porque se acentúa por el agregado del engaño basado en la siempre vigente demagogia de los malos políticos.

   De un solo golpe los cordobeses ya estamos poniendo ambas mejillas para recibir un par de traicioneros sopapos, o si se prefiere, que el carterista nos haga víctima de un doblete robándonos de dos bolsillos al aumentarnos desmedidamente los precios de la electricidad y del boleto del transporte urbano.

   El caso de la EPEC ya es crónico por ineptitud en su administración, y del servicio de ómnibus y troles por la evidente complicidad gremial-empresaria agravada por la ciclotimia municipal a la hora de aplicar los legales e imprescindibles correctivos.

   Los directivos de la empresa eléctrica seguirán cobrando esa anual e inmerecida "bonificación por eficiencia" por proveer el servicio de dudosa calidad pero el más caro del país, al igual que los empresarios del transporte regulando a su antojo las frecuencias para engordar sus utilidades, con el beneplácito sindical lo que lleva a una conclusión que para nada beneficia a los usuarios: el boleto más oneroso de Argentina y los mejores sueldos a los choferes, para una prestación en muchos casos lamentable.

   Un estado como el cordobés, selectivamente dispendioso hacia adentro y amarrete hacia la sociedad, no es correcto que gaste más en vender una imagen de eficiencia que no tiene, en comparación a lo que debiera erogar para mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos, casi como un remedo a la situación nacional -de donde surgen todas las políticas de Estado- que no encuentra el rumbo correcto, al menos el que tanto se anunció en la campaña precomicial.

   Y así, con una base de insensibilidad, es imposible superar cualquier crisis que pueda ser tomada como rémora a la hora de los pretextos o de asumir responsabilidades por equivocación o por omisión.

   Miremos el panorama con la honestidad de la autocrítica descarnada para no terminar siendo devorados por la certera apreciación de Frossard: "En su incomparable cobardía, la sociedad contemporánea prefiere legalizar los errores antes que combatirlos".

Gonio Ferrari


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GF Producciones Periodísticas Internacionales.
Córdoba / Argentina.
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30 de noviembre de 2016

Tenis y fútbol -------------

EUFORIA POR AQUÍ Y 
TRAGEDIA POR ALLÁ


  Dos acontecimientos diametralmente opuestos en sus consecuencias vivimos en las últimas horas, con relación al deporte: la prolija victoria de nuestro equipo nacional de tenis en la lejana Zagrev conquistando la codiciada Copa Davis y el terrible accidente aéreo en territorio colombiano que se ensañara con el simpático y promisorio conjunto brasileño de Chapecoense, que se aprestaba a disputar la final de un torneo americano.
  Para el ciudadano común, amante de las disciplinas del músculo, un durísimo golpe por la antagónica magnitud de ambos acontecimientos que en pocas horas trasladaron la alegría del festejo a un pavoroso escenario de tragedia, lágrimas y luto. 
   Y ahora con la mente serenada y el corazón a su ritmo habitual, estamos en mejores condiciones de dimensionar la gesta argentina no tan solo en Croacia, sino a lo largo de estos últimos años en los que el otrora "deporte blanco" creció para zafar del corsé que le imponía esa creencia del imaginario popular de ser un deporte elitista.
   Las frustraciones quedaron atrás, en la bruma de las broncas y en el mal recuerdo de los desencuentros que tuvieron por escenario la dirigencia y el seno del propio plantel, en cierta medida ganado por el vedetismo que fue el principal enemigo de un éxito por entonces merecido y no alcanzado.
   Ya está para la historia el trofeo más ansiado, que sirvió de antídoto para las duras críticas que en su momento se abatieron sobre algunos tenistas, que tuvieron actitudes que desde ciertos sectores calificaron como poco comprometidas con el orgullo de representarnos con  los colores patrios ante el mundo.
   Regresar a los pergaminos de la fama que se creían perdidos será sin dudas tomado como un premio extra a tanta pasión, a tamaño sentido del compromiso y a esa actitud de dura lucha contra la adversidad, los dolores, el quirófano y la inactividad insuperable que fue el peor de los fantasmas que acosó a "La torre" tandilense. Y si le sumamos las pocas chances que le asignaban al casi ignoto muchacho de Azul, la dimensión de la hazaña adquiere un nivel histórico.
   Ellos fueron las caras más visibles de la proeza alcanzada por un equipo compacto en sus principios y en su gestión, siendo un deber asignarle enorme trascendencia a lo que hicieron los entrenadores, sicólogos, terapeutas, utileros, nutricionistas, en fin todo el conjunto que en Zagrev llegó a la esperada consagración.
   Y en el otro extremo de la sensibilidad humana y lejos del terreno donde se dirimen las victorias y las derrotas, la improvisación en la contratación de sus traslados, llevó a la muerte a 70 personas, entre ellas los integrantes de un equipo del fútbol brasileño que dado su modesto origen, había sorprendido al llegar a la instancia final de un certamen continental que la tragedia le impidió enfrentar.
   La conmoción inicial dio paso, con el correr de las horas, a la certeza que el desastre se pudo evitar, si en su momento la racionalidad hubiera sido parte de la negociación del contrato con una empresa de dudosa reputación, sin seguro, desatendido mantenimiento y escasa previsión humana a la hora de calcular distancias y consumo de combustible.
   Ocurrió lo que pudo haber padecido nuestra Selección de fútbol que utilizó para uno de sus traslados, 20 días antes, el mismo avión de una empresa venezolana pero con bandera de Bolivia que operaba desde Paraguay, según se estableció en las últimas horas.
   El dolor no tiene banderas y no sabe de fronteras, pero se acentúa cuando la toma de conciencia llega a la convicción que el drama no hubiera ocurrido si mediara en su momento la racionalidad en todos los factores humanos involucrados.
   Alegría por la guapeza de unos y dolor por la desdicha de los hermanos brasileños se mezclaron en pocas horas, dejándonos una curiosa y amarga sensación de espanto por una parte y de hazaña por otra.
   El luto universal frente al calamitoso infortunio de los futbolistas brasileños y de todas las víctimas de la catástrofe, que al menos sirva para aportar eso tan declamado como inútil y tardío que es la resignación.
Gonio Ferrari

29 de noviembre de 2016

"Síganme los buenos" ---------

SATISFACCIÓN POR HABER
VUELTO A LA NORMALIDAD


     Luego de una semana de ajustes técnicos en nuestro blog a raíz de inconvenientes que surgieran el domingo 20, merced al inestimable trabajo del equipo de posproducción que apoya a "Síganme los buenos" hemos regresado a la normalidad de las ediciones.
    La felicidad que nos provoca volver a estar junto a nuestra gente con toda la fuerza y el empuje de siempre, se ha visto fortalecida al observar las mediciones de este martes, realizadas por Google: hemos superado las 835.000 vistas con proyección a este mediodía.
    El 31 de agosto del año 2015 registrábamos 340.684, o sea que desde entonces hemos crecido en casi medio millón de vistas, lo que consideramos una enormidad que nos sorprendió y a la vez nos estimuló para continuar en esta senda de profesionalismo, respeto, tolerancia y libertad de opinión, atributos que enriquecen a la Democracia.
   De corazón, nuestro fraternal agradecimiento a todos los que nos siguen acompañando.
Gonio y equipo


27 de noviembre de 2016

S.L.B.: LOS CAMBIOS DE CAMISETAS POLÍTICAS - LA MUERTE DE FIDEL CASTRO - EL BONO PROVINCIAL - LOS TAXISTAS MAFIOSOS DEL AEROPUERTO - LA MEGACAUSA SIGUE ACTIVA - EPEC ES MODERNA HASTA QUE LLUEVE - DESPEDIDA AL DR. FAYT - NUEVO RÉGIMEN DE ALQUILERES, ETC.

 Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 27/11/16 emitido por AM580 Radio Universidad de Córdoba.

CAMBIOS DE CAMISETAS POLÍTICAS
La cuestión ahora no es discutir la procedencia o la inconveniencia de los cambios que se vienen operando en el mundo de la política porque sería entrar a un terreno donde la fidelidad no es una característica inviolable y las traiciones se vienen fortaleciendo con el paso de los años.
   Solamente cambiar de camiseta política, antes pecado mortal y para muchos motivante de suicidios, ha pasado a ser una de las tantas alternativas en el ejercicio de esa actividad rectora de pueblos, inductora de conductas y disparadora de históricas demagogias.
   Alguna vez los sesudos estudiosos de los comportamientos humanos alcanzarán a dilucidar los porqué de ciertas actitudes censuradas desde afuera, invariablemente encuentran justificativos en sus protagonistas que incluso, lo toman como parte del ejercicio de su actividad.
   La palabra traición ha sido desterrada por muchos, que la vienen reemplazando por “reacomodamiento” o algún otro calificativo que suavice sus efectos.
   Es cuando la gente, el ciudadano que vota, que milita o que simpatiza con una corriente ideológica, se pregunta azorado si las bancas que entran en el juego democrático a través de las urnas son para los candidatos que dispongan de ellas o para los partidos que las administren políticamente.
   Porque el votante cuando elige a través del sufragio, es de imaginar que lo hace por la persona como parte de una corriente política con la que simpatiza, y nada tiene que ver con los contubernios, trenzas, acuerdos, mudanzas o apetencias que ronden por la cabeza o el bolsillo de cada candidato.
   Eso de aislarse en un bloque unipersonal, aparte de representar una penosa confesión de soledad, deja la aureola de una duda: lo que quiere es no perder todo lo que significa tener una banca a su disposición, le guste o no al partido.
   Sin embargo, aunque le busquen explicaciones o atenuantes, para el votante raso, el seguidor de conductas, le queda la certeza que está siendo víctima de una actitud repudiable que no merece.
   Cualquiera odia sentirse traicionado.

FIDEL CASTRO, A LA HISTORIA

   Las nueve décadas del líder de la Revolución Cubana -que no terminó de concretarse- superaron en su poder de daño a los 638 atentados o tentativas de matarlo que se dieron desde 1959 a esta parte.
   Ha muerto uno de los hombres más importantes de la vida latinoamericana y con proyección mundial, del último siglo de la historia universal, amado, idolatrado, reverenciado y tomado como modelo de sectores postergados, por su enfoque de cada realidad que lo tenía como protagonista. 
  No es aconsejable y sería injusto pretender derrumbar su imagen, menoscabando su añeja lucha ni cuestionando la imposición de sus ideales, muchas veces con el autoritarismo de la violencia armada y la exportación de su modelo, porque suelen darse situaciones en las que no existe otra vía que lleve a objetivos beneficiosos para el pueblo.
   Pero sería igualmente injusto considerarlo un paladín de la democracia, sistema pulverizado por una tiranía intelectual e ideológica que rompió con los lazos del imperialismo, pero se entregó a los dictámenes del comunismo soviético en su momento y luego abrevó en las fuentes maoístas, dándose el contrasentido de una dirigencia acomodada para una población careciente.
   Hay que reconocer la abrumadora presión de un bloqueo inhumano que empobreció a los cubanos, no obstante lo cual y empujados por su propia dignidad igualaron hacia abajo como único camino para la consolidación de una revolución que iniciaron allá por el 59 y todavía no llegó a una meta de bienestar y menos de grandeza.
   Es cierto que algunos modelos son destacables, como el estímulo al deporte, al arte, a la cinematografía y a la medicina dentro de un escenario de precariedad, con lo que se enaltece la voluntad de un pueblo ansioso por liberarse de los yugos externos e internos.
   Pero el pueblo cubano debió soportar y aún lo hace, algo atenuada, la indignidad de las privaciones en muchos aspectos, destacándose el de mayor trascendencia para el ser humano que es el derecho a gozar de libertad.
   Libertad de pensar, de decir, de hacer, de irse o de quedarse, de comer lo que quiera, usar el jabón que pueda comprar y comer lo que le alcance con su sueldo.
   Es probable que la mayoría de los cubanos haya tomado su forma de vivir como la más adecuada a lo ideal, simplemente porque varias generaciones no conocieron otra cosa, un nivel superior, un sistema que igualara hacia arriba.
   La globalización abrió en el gran lagarto verde un resquicio a la esperanza y en los últimos años algo se flexibilizó para el merecido y casi olvidado bienestar de los nativos.
   Fidel Castro ha muerto.
   Su legado, para muchos de sangre, de odio, de desprecio por las libertades, de cárcel para los disidentes, de exportación de la violencia, de enquistamientos externos, tiene también para quienes comulgaron con sus principios y sus métodos la disculpa de los resultados obtenidos en educación, en deportes y en salud.
   Pero nada, nada en el mundo, puede justificar ciertas políticas que desde su extremo violento y autoritario, privilegien lo tiránicamente dictatorial por encima de la libertad.
   Con la añeja y despótica existencia del partido único, todas las otras explicaciones están de más.
   Que nadie se alegre ni festeje la muerte de Fidel.
   Es mejor y más humano pensar que muchos cubanos, ahora, se sienten libres.
  
DUDOSO BONO PROVINCIAL

   La verdad, son tantas las versiones como las dudas que existen con relación al pago de un bono de fin de año que implementaría la provincia para sus dependientes y que abarcaría también a los jubilados.
   Una de las principales incógnitas es el monto del beneficio, que hacen pasear desde los mil hasta los tres mil pesos de acuerdo con una caprichosa manera de evaluar a los empleados de acuerdo con el sueldo que perciben, lo que determinaría que algunos ni siquiera cobrarían una moneda.
   Con los jubilados provinciales, víctimas de una perversa alquimia matemática maquinada desde el poder encarnado por quien cometiera la injusticia de las liquidaciones censurables, ahora premiado con un ministerio que maneja los dineros de Cordoba, seguramente algo harán en su perjuicio al saberlos carecientes de poder de fuego y capacidad de protesta.
   El bono con certeza se pagará pese a la oposición sindical de no aceptarlo, con la pretensión que fuera abierta una paritaria acerca de lo cual la negativa ya se hizo conocer.
   Entonces, sólo queda el camino de la protesta que irá creciendo en virulencia, hasta que lleguemos a esa instancia ridícula, en la que el poder provincial obliga a la refriega que enfrente a empleados contra empleados.
   Y como siempre ocurrió y seguirá ocurriendo, los perjudicados serán todos menos el gobierno que seguirá firme en su capricho de no reconocer que los sueldos no alcanzan, y que las jubilaciones se van deteriorando aunque proclamen lo contrario.
   Un perverso juego, justo como para recibir con el espíritu enaltecido las fiestas de fin de año.
   Pero con seguridad que las autoridades lo seguirán pasando mejor que nunca.
   Al menos, mejor que sus empleados y sus jubilados.

TAXISTAS MAFIOSOS DEL AEROPUERTO

   Llevó muchísimo tiempo y esfuerzo desarticular al grupo de taxistas mafiosos, violentos y prepotentes que había tomado como coto de caza al aeropuerto internacional cordobés, operando frente al vistagordismo de las autoridades militares de la casa y la indiferencia de la municipalidad que no controlaba y de la justicia que pese a tantas denuncias, no actuaba.
   Fue necesaria la intervención y el compromiso de un programa de televisión -ADN- para poner las cosas al descubierto, ventilando delictuosas situaciones que eran absolutamente conocidas y padecidas por quienes tenían la mala suerte de toparse con esos impunes energúmenos.
   Eran los dueños de las filas de espera y no dejaban ingresar a quienes no formaban parte de esa asociación ilícita dedicada a la amenaza y el daño contra quienes pretendían enfrentarlos reclamando por derechos que el Estado, en ese caso, nunca protegió ni garantizó.
   El tema cayó en la Justicia que hizo detener a los once involucrados, y elevó la causa a juicio que finalizó con la condena a diez de ellos y la absolución del restante,  pero todos quedaron el libertad porque cumplieron la sanción con la detención que debieron soportar, quedándoles una inhabilitación por 6 años para dedicarse a servicios públicos.
   Una medida ejemplar que de paso debiera servir para que los controles en la estación aérea sean efectivos y permanentes, porque al menor descuido seguramente ya existen candidatos para recrear las malas costumbres de los ahora condenados y raleados momentáneamente de la actividad.
   No es justo, tampoco, que por un grupo de delincuentes, caigan todos los taxistas bajo el peso de la sospecha.
   Ahora, cualquier tachero puede hacer cola y esperar pasajeros.

LA MEGACAUSA SIGUE ACTIVA 

   El diario La Voz del Interior de esta ciudad ha publicado días atrás una nota titulada “En Córdoba, el 73 por ciento de los imputados llega en libertad al juicio”, haciendo referencia a los datos estadísticos del año 2015 del Fuero Penal de Córdoba emitidos por el Centro de Estudios y Proyectos Judiciales del Tribunal Superior de Justicia y en tal informe destaca que el 73 por ciento de los imputados llega en libertad  al juicio y el 27 restante en prisión preventiva.
   Refiere que del total de causas ingresadas el 12,7 por ciento fueron elevadas a juicio y las sentencias de esos juicios se repartieron en:  1 por ciento de condenas, 25 por ciento de juicios abreviados, 15 por ciento sin especificar, 39 por ciento de sobreseimientos y  2 por ciento de absoluciones.
   Señala asimismo que del total de causas ingresadas en Córdoba Capital, fue  resuelto el 23,83 por ciento.
   Es inevitable hacer un ejercicio de “encuentre las diferencias con la causa del Registro” porque allí… casi el 73 por ciento  de los imputados llegan presos  al juicio y sólo un 27 por ciento permanece en libertad; las causas van a la misma Fiscalía y más del 90 por ciento son elevadas a juicio.
   El número de condenas también podría representarse con los números 1 y 9…pero acomodados al revés, más bien cercanas al 91 por ciento.
   Cualquier entendido en la materia que leyera o escuchara esto, pensaría sin duda que hablamos de peligrosos criminales o de delitos de lesa humanidad, y se impresionaría al enterarse que se trata de personas comunes, sospechadas por delitos considerados leves.
   Sigue vigente preguntar entonces ¿Por qué en esta causa las cifras se han invertido? ¿Por qué el Poder Judicial pone tanto esmero y recursos en juzgar una y otra vez a estos imputados, cuando sólo ha resuelto el 23,83 por ciento de los reclamos penales ingresados, incluidos delitos de extrema gravedad?
   Quizás este Centro de Investigación del máximo tribunal provincial pueda aportar alguna respuesta.
   Al menos una respuesta matemática, que sería más coherente e indiscutible que la realidad jurídica.

EPEC EFICIENTE, HASTA QUE LLUEVE

   Ya que los directivos de la empresa provincial cobran sumas exageradas por una dudosa “eficiencia”, bueno sería que como resultado de cada tormenta, les descontaran de ese cuestionado premio una parte proporcional a los milimetros caídos.
   Porque cuando caen cuatro gotas y no necesariamente un diluvio, la cacareada eficiencia de la EPEC naufraga en cada charco, en cada corte barrial o domiciliario; en cada alimento que se pudre; en cada medicamento que se inutiliza; en cada ascensor inútil, todo lo cual es un evitable ataque a la calidad de vida de los cordobeses.
   ¿Es acaso tan complicado informar honestamente de lo que se gasta o se reinvierte en tecnología?
   Los cordobeses pagamos una elevada tarifa que ahora volverá a incrementarse, para un servicio que tiene, como camiseta de ciruja, más agujeros que tela.
   Desde tiempo inmemorial se sostiene que los equipos de la EPEC son anticuados, se habló de una central, creo que la de Pilar, que solucionaría todo pero aún no hay miras que funcione en plenitud, y lo único firme en la empresa es el nivel salarial de sus dependientes, sostenidos por el gremio más fuerte que es Luz y Fuerza.
    Dejemos de lado las conquistas sindicales porque sería demasiado largo para debatir, pero al menos tengamos la honestidad de exigir que a los directivos se los califique por la calidad del servicio.
   No es posible que una tormentita pasajera, por más intensa que sea, condene a las penumbras a media ciudad con todo lo que ello implica. Por eso, cuando alguien de la oposición política que se debate ahora más en armar las listas que en laburar, se ocupe de los ciudadanos, seguramente pedirá un informe para que todos, sepamos a dónde nos lleva la EPEC.
   Seguramente, a un gigantesco cortocircuito.

FAYT Y EL RESPETO A LA CONSTITUCIÓN 

  La recuperación de la Democracia lo ubicó allí, en la cima de la Justicia donde rindió ejercicio y honor a la honestidad, la sabiduría y el ejemplar compromiso con la sociedad.
   Se abrazó a la Constitución Nacional y no permitió que nadie, ni los trasnochados y delirantes setentistas avasallaran el derecho y su trayectoria ni le impusieran plazos ni conductas.
   Fue un argentino cabal, visceralmente respetuoso de la Ley, de firmes principios democráticos y un elevado espíritu de lucha contra todos los intentos destructivos que supo padecer con la hidalguía y el temple de los grandes.
   Inmunizado contra el desprecio y la prepotencia, ni el odio enquistado en el poder político lo pudo matar.  
   Implacablemente, el Dr. Carlos Fayt murió de viejo.
   Hoy ya está en los honrosos capítulos de la Historia.

NUEVO REGIMEN PARA ALQUILERES

   Es algo parecido a un “revival” del populismo peronista de la mitad del pasado siglo, cuando los propietarios sufrían azorados e impotentes la desvalorización de sus propiedades, como resultado de la inmovilidad de los alquileres que en algún momento les permitían una renta razonable.
   Ahora con la medida en tal sentido que anunció el gobierno nacional las expectativas, sin dudas, modificarán todos los valores, tanto la valuación de las viviendas como los números iniciales del alquiler.
   Habrá que ver detenidamente y con lupa la letra chica del nuevo ordenamiento, porque es donde suelen esconderse las sorpresas que son siempre desagradables al menos para uno de los sectores involucrados en este tipo de operaciones, lo que se agrava por el exceso de demanda que aumenta frente a las desmedidas exigencias de los bancos que anuncian créditos para nada blandos.
   Es probable que una ley de alquileres que contemple todos los intereses de los sectores involucrados sea beneficiosa para la comunidad, que aliente la oferta y estimule la demanda, que movilice al mercado inmobiliario y que aporte a la felicidad de quienes al no obtener créditos, se vean obligados al alquiler.
   Pero que no se maneje de manera tal que surjan vencedores y vencidos, porque siempre el perjudicado es el más débil, y eso sería un duro ataque a una sociedad que pretende emerger la cabeza por encima de las frustraciones de los últimos años…
   Creo que los argentinos merecemos estar mejor. 

24 de noviembre de 2016

Dr. Carlos Fayt ---------------------------

NI EL  DESPRECIO  DEL  PODER
POLITICO CONSIGUIO MATARLO


La recuperación de la Democracia lo ubicó allí, en la cima de la Justicia donde rindió ejercicio y honor a la honestidad, la sabiduría y el ejemplar compromiso con la sociedad.
   Se abrazó a la Constitución Nacional y no permitió que nadie, ni los trasnochados y delirantes setentistas avasallaran el derecho y su trayectoria ni le impusieran plazos ni conductas.
   Fue un argentino cabal, visceralmente respetuoso de la Ley, de firmes principios democráticos y un elevado espíritu de lucha contra todos los intentos destructivos que supo padecer con la hidalguía y el temple de los grandes.
   Inmunizado contra el desprecio y la prepotencia, ni el odio enquistado en el poder político lo pudo matar.
   Ayer nomás, el Dr. Carlos Fayt murió de viejo.
   Hoy ya está en los honrosos capítulos de la Historia.
G. F.

¡Volvimos a la normalidad! ---------

LA INFORMÁTICA JUGÓ A LAS
ESCONDIDAS CON NOSOTROS


   Justo en fin de semana, cuando nuestras necesidades informáticas se multiplican, el sistema nos jugó una pesada broma y estuvimos virtualmente alejados de nuestros seguidores, hasta el punto de limitar la edición dominical de "Síganme los buenos" sólo al audio integral del espacio, viéndonos obligados a no incluir las columnas con las desgrabaciones de los principales comentarios. 
   Afortunadamente nuestro equipo de pos producción se arremangó y después de ímprobos esfuerzos, consiguió que regresáramos a la normalidad, recobrando esa inefable sensación de bienestar que se siente cuando -en otro orden- la salud desplaza a la enfermedad.
   Pedimos disculpas por lo acontecido y a la vez reiteramos nuestro compromiso con la gente, haciéndoles llegar la certeza de continuar con las habituales entregas tanto en el Facebook como en el blog www.gonioferrari.com, que nos han llevado -medición de este jueves 24- a más de 195.500 visitas y superar, en vistas, la estupenda cifra de 826.000.
  A todo eso, fruto del esfuerzo, se lo debemos a ustedes.
Gonio y Equipo

20 de noviembre de 2016

AMIGOS DE S.L.B.

   Debido a inconvenientes técnicos momentaneamente insalvables, hoy les ofrecemos solamente el audio integral del programa y las ilustraciones de los comentarios. 
   A la vez de pedirles disculpas, los invitamos por ahora a conformarse con la musica, los comentarios y los mensajes de la audiencia. Esperamos superar prontamente este inconveniente. ¡Muchas gracias por vuestra comprension!

   LOS TEMAS PRINCIPALES DE HOY FUERON:  PINTARLE LOS DEDOS A ELLA - DE LA SOBERBIA AL SILENCIO - GALGOS A LA CUCHA - NUESTRA MUGRE URBANA - LA MEGACAUSA Y LOS MUERTOS INOCENTES EN PRISION PREVENTIVA - ACOSADOS POR LAS TINIEBLAS - EL DIA NACIONAL DE LA MENTIRA, ETC.


















17 de noviembre de 2016

¿Respetamos a los irracionales? --------

LOS TOROS, LOS CABALLOS Y LOS
GALGOS NO ELIGEN CÓMO SUFRIR

   Solamente con el título me estoy ganando el odio y el rechazo de todos aquellos que en el mundo y también muy cerca de nosotros, viven de alguna manera merced a los beneficios que les otorga el sufrimiento de seres que no tienen cómo defenderse de la insensibilidad humana.
   Ya lo sé: me dirán que existen de por medio cuestiones culturales arrastradas por los siglos y que las tradiciones no se deben alterar porque en alguna medida son parte de la memoria de los pueblos, pero esos detractores deben saber también, si es que algo de sentimiento los acompaña, que el padecimiento de los seres vivos y desvalidos ocupa asimismo un lugar histórico en las tradiciones universales.
   Caballos fibrosos, toros de duras carnes y perros de puro cuero y huesos, digamos que no son de lo mejor para la alimentación y el buen paladar del consumo, si es que se buscan ciertas comparaciones con terneros, pollos, conejos, palomas, jabalíes, lechones, pejerreyes, cabritos o todo aquello que forma parte de la cadena alimentaria de nosotros -aunque no todos- los humanos.
   El problema radica en otro aspecto donde se entremezclan las palabras esclavitud, maltrato, apuestas, sangriento espectáculo, o lo que se realiza en nombre del folklore o de una tradición, que cuenta con apoyo de los gobiernos y beneplácito de algunas comunidades que se nutren económica y laboralmente de esa actividad, pero que pretenden suavizarlo socialmente destinando esos dineros a la atención de la educación o con otros fines benéficos.
   Por suerte entre nosotros no existen las corridas de toros, salvo ese inocente remedo que anualmente se recrea allá en el Norte, en Casabindo, donde “torean” a becerros pero no los matan. A la doma donde las espuelas lastiman en serio se la pasó a llamar “jineteada” pero caballos y yeguas siguen muriendo en la pista en un escenario de aplausos al domador y penosa indiferencia por la bestia.
   Ya es ley la prohibición de las carreras de galgos, aprobada en Diputados pese a los votos en contrario del kirchnerista Frente para la Victoria. Quedó al descubierto la enorme trascendencia de los intereses en juego en el tráfico de estos animales, en los dinerales que se mueven a la hora de las apuestas y las influencias que amparaban a los cultores de esa costumbre, que cuando sus galgos pierden capacidad competitiva, los abandonan o se les aplica una atroz pena de muerte.
   ¿Tienen estas víctimas irracionales algún mecanismo que les permita salvarse de la tortura a la que son sometidas por sus amos o al menos algo que les permita luchar por sobrevivir?. Al toro lo debilitan desde el corral y de a poco lo picanean para provocarle hemorragias; al equino lo castigan con las espuelas y los rebenques; a los galgos con el hambre, alimentándolos al límite de la inanición, con tal que conserven musculatura.
   Todavía quedan las clandestinas, concurridas, encubiertas y sangrientas peleas de perros y las riñas de gallos, a las que de alguna manera hay que ponerles un final aunque sus cultores insistan con que el combate es una cuestión de instintos irrefrenables.
   Todo esto porque los toros, los caballos, los galgos y los perros de las otras razas peligrosas no pueden elegir la manera de sufrir, que es su maldito destino. 
   Porque incluso a los animales no les basta con la lástima, porque si algo los amamos, por lo menos merecen respeto.
Gonio Ferrari

16 de noviembre de 2016

Argentina y Moscú 2018 ----------------------------

AHORA EL OBJETIVO ES CLASIFICAR SIN
LA ANGUSTIA DE PELEAR EL REPECHAJE

En el comentario previo de ayer que tuvo buen impacto en las redes, al titular para una de ellas debo confesar haberlo hecho como una expresión de aliento y en cierta medida llamando la atención sobre una actitud negativa que transformó temporariamente a nuestras estrellas deportivas en antipáticos personajes encerrados en su soberbia.
Textualmente, el título decía: “SI FRENTE A COLOMBIA ES VICTORIA, QUE SIRVA PARA ROMPER TODOS LOS SILENCIOS Y LAS BARRERAS” que como se advierte simplificaba una expresión de anhelo en la mayoría de los argentinos, desconcertados por la displicencia que el equipo lució a lo largo de los 90 minutos frente a Brasil.
   Volviendo a San Juan, no pasó desapercibida una reacción que tuvieron muchos hinchas que enrostraron a los jugadores su abulia, cuando gozando de un descanso dedicaron algunas horas a pasear o hacer compras. El mismo comentario al que me refiero decía en uno de sus párrafos: “La gente es exigente y ansía resultados, anhela victorias y le aterra la antipatía de los exponentes de un estrellato que vienen mostrando algo parecido al desgano y la inacción, con un rictus de casi permanente fastidio ante los simpatizantes”.
   El resultado de 3 a 0 frente a Colombia, al modesto entender de este periodista que no analiza las técnicas ni las estrategias pero sí sabe entender cuando se juega o no con las ganas necesarias, exhibió la entendible ciclotimia de Messi, anoche iluminado, autor de un golazo memorable y coautor y partícipe imprescindible de las otras dos conquistas, con lo que se reafirma aquello que desde ciertos sectores se niega: la “Messidependencia”.
   Gambetear al toque, franelear la pelota en terreno propio, jugar para atrás, son argucias pero no marcan ningún estilo que es precisamente lo que entiendo nos sigue faltando; un distintivo como lo tienen Brasil, Alemania, los españoles o los ingleses, por ejemplo, que se resume en una sola palabra que es “personalidad”.
   Merced a resultados ajenos que ayudaron, estamos al menos en la zona del repechaje que una vez supimos padecer, hasta que uno de los mejores equipos del mundo como era el nuestro debió medirse con Australia, que tiene un rugby espectacular pero que de fútbol, menos idea que el seleccionado del Vaticano.
   Roguemos que en la espera hasta marzo que se reanudan las eliminatorias, tanto la dirigencia como los protagonistas de nuestro quehacer futbolístico tomen conciencia de que contentarse con jugar el repechaje contra, por ejemplo, Nueva Zelanda o Tonga, sería de una desproporción lamentable por la historia y los blasones del fútbol argentino.
   Y de paso, que en ese tiempo se replanteen la última medida de “no hablar con los medios” que adoptaron tras la victoria ante Colombia, porque seguirán mostrando la hilacha de una soberbia no superada, castigando a quienes necesitan y merecen reflejar la realidad de nuestra Selección, por culpa de un solo imbécil “colega” que buscó notoriedad con un comentario descalificador.
   El silencio de la gente se hizo añicos con tres gritos.
   Las barreras de la autocensura aún están.
   Digan lo que digan, lo de anoche fue otro llamado de atención, con el ruego que por lo menos hasta el final de Moscú 2018 si estamos entre los finalistas, Lio Messi no se olvide de frotar su lámpara y que se cuide hasta de toser.
Gonio Ferrari

15 de noviembre de 2016

Argentina – Colombia --------------------------------

QUE LA VICTORIA SIRVA PARA ROMPER
TODOS LOS SILENCIOS Y LAS BARRERAS

   Esta noche puede ser de reencuentros o de broncas; de alivios o de consuelos; de angustias o de alaridos, pero pase lo que pase será sin dudas una noche distinta, cuando en San Juan nuestra selección mayor intente quebrar su abulia, su inédita despersonalización y su cercanía con la carteluda soberbia que los argentinos no merecemos.
   Un  grupo humano individualmente poderoso -en lo deportivo y en lo financiero-  asociado para el éxito y el placer visual no puede pasar tan abruptamente de la humildad que a veces tuvo y la pasión que despierta pese a todo, a la imposición de silencios, de barreras y de distancias que separen, en lugar de fomentar actitudes de unión. 
   La globalización nos ha permitido apreciar y evaluar la gallardía frente a su público por parte de jugadores de los equipos nacionales de Brasil, de Chile, de Inglaterra, de España o de Camerún en una comunión de afectos, autógrafos, fotos e incluso abrazos, todo lo que trasunta admiración, aporte de ánimo, esperanzas y motivación, como si hiciera falta cuando se trata de una competencia internacional.
   Nuestra selección es distinta: desde la conducción -incluyendo a la AFA- se pregona un estilo de puertas abiertas y lo primero que compran son candados. Se aíslan, las expresiones de afecto les molestan, establecen “zonas de exclusión” alrededor del alojamiento como en donde entrenan y el caraculismo de los jugadores contrasta lastimosamente con el fervor de los fanáticos que los
admiran y los siguen sacrificando trabajo, estudios y otras obligaciones.
   La gente es exigente y ansía resultados, anhela victorias y le aterra la antipatía de los exponentes de un estrellato que vienen mostrando algo parecido al desgano y la inacción, con un rictus de casi permanente fastidio ante los simpatizantes.
   Colombia será una dura prueba. El equipo de Bauza deberá luchar contra el adversario y enfrentar a sus propios fantasmas que los vienen acosando con resultados negativos, fruto de una inexplicable incapacidad futbolística e indefinición de un patrón de juego.
   Roguemos que nuestros compatriotas hayan abandonado su arrogancia para reemplazar esa imagen odiosa y actual de personas que son solitarias, porque en lugar de puentes construyen muros.
Gonio Ferrari