25 de septiembre de 2012

EL 13, FEO NUMERO QUE PUEDE TRAER SUERTE

 Cuando a la mayoría de la gente le sobra mes al final del sueldo, es como si desde el poder se esmeraran en hacérselo notar con un golpe de efecto. Ahora pretenden que el argentino-persona subsista dignamente -es decir, fuera de un escenario de pobreza- con 13 pesos diarios. Y la afirmación oficial se basa en los indicadores de un organismo federal que es menos creíble que Fabuleti o que Luis Juez jugando al truco, o que Schiaretti haciendo edificar terminales de ómnibus, o que Moreno tratando educadamente al prójimo.
   Es tan cómica e inconsistente la apreciación, que más allá de la ofensa que supone agraviar la inteligencia colectiva, la gente ha comenzado a tomar esos "medulosos estudios" como una expresión más del agrio humor de la conducción política nacional. Ese mismo humor que nos hace tomar a risa el papelón del anuncio de la Fórmula 1 en Mar del Plata, el virtual encarcelamiento del ahorro con relación al destino que cada uno quiera darle en uso de su libertad o el ejercicio del proselitismo de Estado que vienen llevando a cabo algunos grupos paraideológicos, en muchas escuelas argentinas, con el beneplácito, el aliento y el apoyo económico y logístico del poder central.
   Pero no todas son pálidas.
   Por aquello del vaso medio lleno o medio vacío, es aconsejable inclinarse por la primera opción para evitar las consabidas consecuencias del infarto, el ACV o las úlceras gástricas como explosivo y previsible resultado de la acumulación de estrés.
   Entonces dejando de lado esa ridiculez de alimentarse a diario con 13 pesos, hagamos de ese número fatídico para los que padecen triscardicafobia, que es el temor exacerbado a esa cifra, un ejercicio positivo para tratar de sacarle provecho.
   Para ello, antes que nada, hay que hacer un poquito de historia: el 13 (peor que el gato negro) tiene mala prensa desde antes de la última cena, en los aviones ni figura la fila con ese número que se reemplaza por el 12 bis, en los ascensores se pasa del piso 12 al 14, en la Fórmula 1 ese número no existe, las basílicas originales de la cristiandad son 13, los tanques de oxígeno de la misión espacial Apolo 13 explotaron el pleno vuelo, en Madrid no existe una línea de ómnibus con ese número y creo que en Córdoba tampoco, en los equipos de fútbol nadie se pondría una camiseta con el 13 y muchos otros ejemplos que andan dando vueltas por el mundo.
   Acerca de lo positivo del 13 habría que consultar a los mayas porque era su número sagrado que representaba las 13 fases lunares; en los EE.UU. el 13 vendría a ser un número con suerte porque en el reverso de algunos dólares hay una pirámide incompleta de 13 escalones, el águila de sus símbolos patrios -que sobre su cabeza luce 13 estrellas- sostiene en una de sus garras una rama de olivo con 13 hojas y 13 frutos y en la otra, nada menos que 13 flechas. Un músico fundamental como lo fue Richard Wagner era todo 13: eso suman las letras de su nombre y apellido, nació en un año terminado en 13, suman 13 los años de su nacimiento (1813), compuso 13 óperas y falleció un día 13. De esos casos debe haber miles.
   Al grano: lo mejor entonces es disponer una vez al mes de 13 pesos, de esos que pueden sobrar en una familia tipo luego de invertir en comida, servicios, alquiler, medicamentos, impuestos, vestimenta y recreación, llegarse hasta el kiosko de quiniela del barrio y jugarle esa cifra al 13 a la cabeza por la nocturna de Lotería Nacional.
   A lo mejor ese número no aparece muy seguido a primera, pero las estadísticas -según me lo confió un funcionario del Indek- reflejan que sale cuatro veces al año.
   Si eso es tan creible como el anuncio de que es posible comer por día con 13 pesos, vamos a los resultados: como la gente tiene cero confianza en lo que le pretenden hacer creer, al 13 hay que anteponerle el 0. Así queda el 013 a la cabeza y por 13 pesos a tres cifras ganará $ 6.500 cada vez que salga y si eso ocurre (como dicen las estadísticas) cuatro veces al año, amasijará una pequeña fortuna de 26.000 pesos que le permitirán gastar $ 71,20 por día.
   Si tiene familia tipo y come ahora con 52 pesos diarios por lo que ha dejado de ser pobre, le estará ganando al Indek y a la desconfianza de la mayoría de los argentinos, y se salvará que le hagan una bolsilloscopía, un mapeo de ahorros e inversiones, un escaneo de canutos o una canutoscopía, como debieran practicarles a los malos funcionarios.
   Y usted y familia serán argentinos felices, contentos, orgullosos y agradecidos.
                                                                                                      
                                                                                                                                                                                                                                Gonio Ferrari