28 de octubre de 2012

SLB-281012-LANATA, CARRIO,CASTELLS, D'ELIA, etc



Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari, difundidos en su programa “Síganme los buenos”, el domingo 28/10/12 por AM580 Radio Universidad de Córdoba.

LANATA, CARRIO, CASTELS Y D’ELIA
   
    Por allí me hago a la idea que Lanata es la versión masculina de Lilita Carrió.
    La actitud de permanente denuncia no es la adecuada, mientras esa conducta marketinera no se complemente con la propuesta superadora emergente del intercambio de ideas, vivencias y un sincero y desapasionado análisis de posibilidades.
    Aquella vieja costumbre de llevar agua para el molino propio en nada ha cambiado a uno de los más acendrados deportes de los argentinos: esa enfermiza moda de descalificar al prójimo en lugar de sacar a relucir la propiedad de algún mérito auténticamente logrado.
    La Sra. Carrió se cocinó en la propia salsa de su agresiva verborragia y el creador de aquel suceso editorial ahora transformado en un virtual Boletín Oficial de la Nación está corriendo el mismo riesgo, empujado por esa embriagante sensación que sin dudas aporta el rating, al que también se vienen rindiendo mansamente los funcionarios seducidos por la sensualidad del poder.
    Y en ese jueguito perverso de coquetear, primero a través de la civilizada expresión de protesta que fueron en sus comienzos los piquetes, se destacaron dos personajes que con el tiempo tomaron distintos caminos ideológicos y abrazaron la prepotencia, cada uno a su manera, para consolidar las posiciones populares y los espacios políticos alcanzados.
    Porque Castels anda inspirando más lástima que adhesiones y D'Elía más odios que seguidores desinteresados.
    Es probable que ellos nada tengan que ver, cuando estamos hablando de Carrió y de Lanata, a todos los cuales une e iguala su inclinación por las metamorfosis que en el terreno ideológico argentino, nacional y popular, dejaron de ser la excepción para llegar a su mágica transformación en costumbre.         
    No es una mescolanza que se me pueda ocurrir, sino un retrato al paso de esta realidad que recoje devociones oportunistas cuando de por medio hay ventajas, prebendas o favoritismos que ofenden la angustia lacerante de los que esperan en vano.
    Alimentarse de la teta del Estado -de cualquier manera con excepción de sus genuinos y necesarios dependientes- es todavía una lamentable rutina a la que apelaron sin pudor y sin medida todas las corrientes del pensamiento afin (y en algunos casos no) a los gobiernos de turno.
    Pero si lo de Lanata y Carrió se acerca al escándalo que ambos suponen es un buen negocio, lo de D'Elia roza dos aspectos muy diferentes como lo son el delito por una parte o el ridículo por impunidad, si lo evaluamos desde el ángulo de un escenario de crisis.
    Tener a toda la familia conchabada en un organismo de humillación, menosprecio y escarnio contra una mayoría de jubilados nacionales que solo merece respeto y agradecimiento, es una afrenta a la decencia y al sentido común, porque el sueldo de cada uno de los hijos del ex piquetero devenido en funcionario, equivale por lo menos a diez mensualidades de un pasivo, con el agravante que quienes dejaron jirones de su vida en el cumplimiento de sus tareas a lo largo de tantos años, debieron sacrificarse para llegar a esto, que los exagerados y demagogos le llaman "beneficio".
    Beneficio es para la Flia. D'Elía, que embolsa mensualmente medio centenar de sueldos de los pasivos nacionales.
    Mis dos hijos fueron precoces, fervientes, ejemplares y comprometidos laburantes.
    En definitiva, si no estuviera seguro que ellos me repudiarían por la actitud, se los ofrecería en adopción al patriota de D'Elía, quien ahora a partir del diálogo pretende expiar sus culpas y su vocación de violento, juzgado y condenado patotero.

NOVEDADES ACERCA DE LA MEGACAUSA
   La Relatoría sobre los Derechos de las Personas Privadas de Libertad de la Comisión Interamericana que se ocupa del tema, elaborará en el curso de los próximos meses un estudio acerca de la situación de los derechos humanos de las personas detenidas con prisión preventiva en la región,  para realizar posteriores recomendaciones a los Estados. Ha preparado un cuestionario para que las organizaciones interesadas en este asunto aporten información e ideas, que servirán  para la elaboración del referido informe.
   Las respuestas a este cuestionario fueron presentadas la semana pasada  por el Colegio de Abogados de Córdoba a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Hay mucha información interesante pero debo resaltar entre otras cosas que dentro de lo destacable y luego de enmarcar el tema exponiendo que “La libertad es la regla consagrada por la Constitución y por todos los tratados internacionales", reproduce un interesante comentario del Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales sobre la situación cordobesa.
   Sostiene el organismo que “Resulta particularmente interesante el argumento utilizado por el Tribunal Superior de Justicia de la provincia de Córdoba para descartar el uso de criterios procesales. Así, entendieron que los planteos de la defensa -contención familiar, domicilio fijo y trabajo permanente- no alcanzan a conmover la presunción “en tanto se trata de condiciones que no logran extralimitar la regularidad de las situaciones que se verifican entre la generalidad de los sometidos a proceso”.
   La consecuencia de esta afirmación es legitimar definitivamente a la prisión preventiva como la regla en el proceso penal, ya que no indica qué es lo que lo lleva a concluir que el imputado en libertad intentará entorpecer la acción de la justicia, sino que presupone que todo individuo perseguido penalmente obstaculizará la averiguación de la verdad. Detrás de esto pareciera esconderse la presunción de que todo aquel que sea acusado de un delito será finalmente hallado culpable –poniendo en jaque el principio de inocencia-, lo cual presupone que todo culpable intentará escapar u ocultar pruebas, y que la única manera de lograr la condena es privando de la libertad durante el camino a ella, vulnerando el principio de excepcionalidad del encierro cautelar”.
   Ocurre que en Córdoba y para algunas causas en particular,  parece haber una suerte de "justicia paralela" que desconoce los factores que benefician al imputado (familia, domicilio, trabajo, falta de antecedentes, etc, establecidos por la CIDH). Desconoce el principio de inocencia, presumiendo y a mi modesto entender diría que "casi anunciando", que todo acusado será declarado culpable. Legitima la prisión preventiva como regla en el proceso penal, por lo que muchas familias cordobesas están sufriendo ese avasallamiento a sus derechos.
   Seguramente es por eso que el jueves próximo a las 11,30 se reunirán en la Plaza de la Intendencia, frente a Tribunales I, para presentar ante el Tribunal Superior de justicia un petitorio exigiéndole cumplimiento, ni más ni menos, que de la Constitución en el punto que sostiene que la inocencia sea la regla y la prisión preventiva la excepción. Porque en cualquier provincia donde existan marcadas dudas acerca de la seguridad jurídica, como ocurre entre nosotros, es para suponer con mucho de fundamento, que todos, todos, estamos en peligro. 
LOS VENDEDORES DE HUMO

   Distintos ámbitos de la actividad ciudadana, ya sean el arte, la política, el deporte, el periodismo, el comercio, los profesionales, etcétera, tienen especímenes a los que se considera vendedores de humo, vendedores de ilusiones.
   Pareciera que para ellos no existieran las leyes porque se manejan con notable impunidad, y son capaces de venderles naranjas a los paraguayos, heladeras en la Antártida o estufas al Diablo.
   Por lo general tienen encumbrados amigos y padrinos que les garantizan una especie de acordado anonimato.
   Sin embargo, y en el rubro excluyente de los vinculados con la política, sus andanzas suelen ser sumamente peligrosas sobre todo para las arcas de municipios del interior, pequeñas poblaciones o incautos y delirantes intendentes.
   En un mundo donde nadie regala nada, ni siquiera los Reyes Magos, la vigencia de estos personajes solo se explica y se entiende por el apoyo y la complicidad que reciben de algunos funcionarios, en ciertos casos de nivel nacional.
   Por eso llama la atención que cuando se detecta una situación anormal en la que han intervenido estos inescrupulosos, resulta que nadie los conoce, ni saben como se llaman ni quien los envía.
   Varias operaciones de este tipo han sido desarticuladas, pero si las encararon es porque tuvieron éxito en algunas otras.
   Bueno sería averiguar todo, absolutamente todo acerca de estos vendedores de humo.
   Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
   Y los que no desconfían, es porque son parte del negocio.

EL CAMINO AL AEROPUERTO

   Demoró lo suyo, provocó pérdidas y quebrantos, enfermó a los vecinos, costó fortunas porque las demoras son caras, pero ya está listo el tramo de avenida hasta el Aeropuerto Córdoba y unos kilómetros más allá.
   Recorrerlo es una delicia si hacemos abstracción de los detalles enojosos o negativos.
   Una gran obra, necesaria y oportuna por eso de la seguridad vial, la imagen que les ofrecemos a los visitantes y otros aspectos realmente positivos como la revalorización de espacios y la dinámica en la circulación.
   Roguemos que con el tiempo no vayan a surgir problemas de estructura, calidad de materiales, errores de traza, mayores costos y otros ítems que nos lleven al arrepentimiento por haberlo realizado.
   Esto no es un delirio, porque la historia reciente de los cordobeses nos dejó el ejemplo, entre otros, de una estación terminal de ómnibus hecha de apuro y como el tugget, un faro inútil porque pasará mucho tiempo hasta que el mar llegue a Córdoba, el Camino del Cuadrado que fue un alarde de improvisación, o como dicen ahora, la puesta en valor de escuelas que nunca se concretó, como los agudos problemas edilicios que subsisten y se agravan en varios centros de salud.
   Todo esto sucede, se me ocurre pensar, cuando los gobernantes trabajan más para sus campañas que para la gente.
   Hacer cosas a diestra y siniestra para acumular fotos y páginas de propaganda política, no es lo que esperamos de las autoridades.
   Lo que esperamos de ellas es criterio, sentido de la oportunidad, seriedad al proyectar, practicidad en las realizaciones y austeridad a la hora de proclamar a todo el mundo lo que hicieron, aunque después resulte un papelón.
   Y si fuera posible, que los responsables de esos papelones, no anden después buscando cámaras pero esquivando micrófonos.
   Porque la verdad, hay casos en los que esos funcionarios, los que nos vendieron obras inútiles o mal hechas, debieran optar por un silencio decoroso.
   Si es que lo tienen.
   No me refiero al silencio.
   Hablo del decoro.

NO PREOCUPARSE; ES PARA ALEGRARSE

   En los últimos tiempos hay en las conversaciones de la gente un cierto apego a la mención de algo parecido a una clave alfanumérica: 7D y 8N.
   Los enrolados en la expectativa del 7D muestran, como parte de la costumbre argentina, un exitismo exacerbado.
   Y los otros, los esperanzados en el 8N que será anterior, especulan con que verán multiplicada la convocatoria del 13S.
   Es para volver locos a los extranjeros que vienen aquí, escuchan y no saben de qué se trata.
   Pero lo trascendente, es que tanto los simpatizantes del 7D como los del 8N están preocupados, con una diferencia conceptual: los del 7D sostienen, y no es cierto, que no les preocupa lo que ocurra en el 8N.
   Y los del 8N piensan que harán la suya sin siquiera tomar en cuenta lo que pudiera ocurrir el 7D.
   Hasta allí, el panorama que se desprende de una disputa sorda, subterranea, escondida y negada por sus protagonistas, a los que asiste la razón de sus propias convicciones.
   Pero lo importante, lo trascendente, lo innegable e innegociable, es que pase lo que pase tanto en 8N como el 7D serán actos contemplados en el maravilloso ejercicio de la democracia.
   Si hubo, hay y habrá creciente presión hacia la Justicia para imponer criterios con relación al 7D, no deja de ser una de las travesuras, a veces costosas, que tolera esa misma democracia.
   La misma democracia que castiga con pensar, decir, obrar y votar distinto, sin el autoritarismo de los trasnochados que se creen dueños bíblicos de la verdad.
   Por todo esto, es parte de mi alegría democrática, siempre que exista respeto, que sea posible confrontar ideas, más que competir con el dinero disponible para las movilizaciones.
   Esa si, de darse, sería una estafa a la democracia.

LOS MOSQUITOS Y OTROS PROBLEMAS
  
   Nos han invadido, pese a que anualmente se sabe que para esta epoca, lo aconsejable es fumigar, descacharrar y hacer todo lo posible para que no se transformen en plaga.
   Pero como siempre ocurre, aquí las autoridades reaccionan cuando las cosas ya sucedieron y los daños son mayores, en lugar de apelar a la inteligente prevención.
   Para colmo, los mosquitos de este año son doble pechuga, bien alimentados y casi atléticos.
   Anoche uno de ellos me revoloteaba, zumbante y amenazador, y en un alarde de vista de lince y reacciones de adolescente, el bicho fue víctima de mis palmas en un aplauso al aire.
   Pero no lo maté: solo le quebré una rodilla.
   Para que vean que hay que actuar rápido y en serio.
   Otro de los problemas urbanos, para que lo vayan sabiendo y actuando en consecuencia, es la mugre acumulada en el Canal Maestro de la Ruta 20, lo que configura un peligroso foco de pestes.
   ¿Es tan caro limpiarlo?
   A lo mejor con un esponsor, porque la municipalidad gasta casi todo en sueldos, sería posible sanear esos espacios, de acuerdo con lo que me sugirió una vecina.
   Otro tanto ocurre, o va a ocurrir inexorablemente, es el colapso de los servicios en los alrededores de las numerosas construcciones encaradas y proyectadas en Colón al 5.000.
   Bueno sería saber si se tomaron las previsiones en materia de cloacas, desagües, provisión de agua y luz, líneas telefónicas, transporte colectivo, recolección de residuos, protección de espacios verdes. etc.
   Con los mosquitos no hubo tarea preventiva al igual que con el anunciado crecimiento urbano-edilicio de algunos sectores de la ciudad.
   Por lo menos, bueno sería empezar con el Canal Maestro, para demostrar a los vecinos que algo se hace.
  
LA FRAGATA

   El culebrón de la Fragata embargada, que es como si nos embargaran el escudo nacional, la bandera, el himno o la escarapela, ha tenido una pausa que según se comenta es para que los organismos pertinentes preparen los trámites destinados a su recuperación.
   Medio lenteja el asunto, sin contar con el papelón de repatriar a los marinos en un avión de Air France.
   ¿Por qué no fue una de las flamantes aeronaves que se incorporaron recientemente a Aerolíneas Argentinas?
   Muy simple: porque también nos hubieran embargado el avión.
   No es posible que nuestra cancillería transite los risueños campos del papelón internacional, buscando justificativos más que soluciones.
   Dejando de lado los enormes costos que por uso de puertos nos aplica Ghana, sería prudente pensar en acciones concretas, más que en discursos o declamaciones altisonantes y mediáticamente efectistas.
   No está en juego un barco que es la escuela de nuestros marinos, sino el prestigio nacional, que debiéramos respetarlo como parte de nuestro patrimonio.
   Y eso, digan lo que digan, no tiene precio.

GANANCIAS, UN DESPOJO LEGALIZADO

   El detalle más importantes de este absurdo que parece superar al tiempo y a los criterios, es que se despoje a los jubilados de parte de sus haberes, que no son ganancias, sino el recupero parcial de lo que ellos le prestaron al Estado con sus aportes mensuales.
   Ahora bien: si lo recaudado fue distraido en otros destinos que no fueron la clase pasiva, el problema no es de los jubilados, sino de los gobernantes y su vocación por el abuso de dineros ajenos.
   La Anses, según leí, destina fondos para empresas automotrices, fútbol para todos, campañas proselitistas y otros fines, alejados de su dobjetivo racional.
   Y si eso se hace por orden del poder central o con su beneplácito, ya no es desvío de fondos sino lisa y llanamente un abuso a la indefensión de los más viejos.
   Es una pena que los jubilados, a quienes debemos reconocimiento al sacrificio y a las diarias penurias, se los trate con el menosprecio de los poderosos a los desposeídos.
   El sector más vulnerable de nuestra sociedad, no merece una violación tan flagrante a sus derechos.
   Y supongo, me parece, que el derecho al respeto por la edad, es un derecho tan humano como los que tanto se dedican a resaltar quienes nos mandan.
   Descontarles impuesto a las ganancias a los jubilados, más que un despojo, es una injuria imperdonable.