2 de diciembre de 2012

SLB-021212-CARANCHOS, ANIBAL MARCHA ATRAS, HIJO AHORRATIVO, ETC



Desgrabación de comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” emitido por AM580 Radio Universidad de Córdoba, el domingo 2/12/12

DE CARANCHOS Y DE OLVIDOS

   Es lógico que ahora, los disculpadores oficiosos, opten por suponer que al hablar de buitres y de caranchos, ella se refería a los abogados que patrocinaban, y aún patrocinan, a quienes entablaron juicios en contra de la Anses.
   Lo mejor que pueden hacer esos palmeadores de espaldas ajenas, es buscar otro argumento porque con ese oscurecen más que aclaran: es asegurar que ella olvidó parte de su pasado y pagó a buitres y a caranchos para que en su nombre le gestionaran el beneficio en tiempo récord.
   Caranchear es lo que hacen los caranchos, o sea picotear sin orden alguna comida ajena; caranchear es hacer mal una autopsia, y más domésticamente hablando, caranchear es cuando se juntan algunos amigos alrededor, por ejemplo, de un lechoncito trozado, y sin platos pero si con tenedores y cuchillos van cortando y comiendo de a pedazos.
   Ese es el aporte cultural de este programa.
   Política, gratuita y ofensivamente hablando, el término a mi modesto entender fue utilizado de manera agresiva y peyorativa, como que los viejitos ejercen su derecho de pedir lo que les corresponde, cuando para el Estado no es elegante ni apropiado que lo hagan.
   Porque el Estado caranchero, si es por eso, caranchéa el dinero de esos viejitos para dárselos entre otros al fútbol, al automovilismo, a empresas amigas, a publicidad partidaria, a desacreditar adversarios y a otros destinos, muy distintos a los que debiera respetar.
   No la defiendan más, porque la perjudican.
   Seguramente más adelante, cuando las aguas se calmen con la milagrosa Ley de Medios, exista un sincericidio oficial como para dejarnos a todos contentos.
   Como sabía decir mi malogrado amigo el penalista Jorge Ferro, poeta del moño rojo, especialista en derecho etílico, personaje de los tribunales locales: los abogados, más que cuervos, son todos aves de vicuña.

ANIBAL FERNANDEZ, MARCHA ATRÁS

   El bigotudamente piloso legislador Aníbal Fernández, una curiosa especie de Jaroslavsky kirchnerista, debió apelar a la marcha atrás, o reversa, o temor, o arrepentimiento, por haber ofendido la memoria de un prócer del sindicalismo argentino.
   No es cuestión de entrar a un análisis de las virtudes y defectos de Vandor, porque bien se sabe que la conducción gremial genera seguidores y adversarios.
   Lo indiscutible, es el compromiso que asumió aquel dirigente al igual que José Ignacio Rucci, abatido por las balas de quienes se creían dueños absolutos de la verdad.
   Este muchacho Fernández, política fuerza de choque unipersonal, se refirió al dirigente metalúrgico Augusto Timoteo pero sin mencionar su apellido, aunque por lo que dijo, el dardo estaba dirigido a Vandor, asesinado en ejercicio de su actividad al frente de la UOM.
   El mismo amorsado legislador (con alguna similitud física con Onganía pero en versión juvenil y verborrágica) no pensó, sin dudas, que sus inoportunos conceptos levantarían la polvareda del repudio.
   Y se vio obligado a una poco decorosa claudicación política, y apeló al inconsistente recurso de sostener que Augusto Timoteo eran muchos, y que no había sido su intención ofender la memoria del dirigente muerto.
   Hacer marcha atrás no es ninguna actitud sexual.
   Lo que se dice, arrugar y guardar el revólver.
   Por eso suele ser prudente, al revólver, limarle la mira.     
   Nunca se sabe a donde puede ir a parar ese caño.

LA IGLESIA CATOLICA POLITICA

   Los obispos argentinos, con la Navidad a un paso, difundieron en un documento que corremos el riesgo de caer en nuevas divisiones con bandos irreconciliables, criticando de paso los excesivos caudillismos que menoscaban la autonomía de los poderes del Estado, sobre todo el judicial, y exhortaron al diálogo y a bajar los niveles de confrontación en la sociedad.
   A la alta magistratura de nuestra Iglesia Católica le preocupan el avance legislativo del aborto, el deterioro del matrimonio como institución, la difusión de la droga por el crecimiento del narcotráfico, el delito, la inseguridad, la intromisión partidaria en las escuelas y otros asuntos.
   Hablan de un federalismo menoscabado y se erigen en voceros populares reclamando formar parte de una Nación basada efectivamente en un sistema republicano, representativo y federal.
   Aluden por último a que los ciudadanos necesitamos sentirnos respaldados por una dirigencia que no piense solo en sus propios intereses, sino que se preocupe prioritariamente por el bien común, culminando con la sentencia de que le felicidad está más en dar que en recibir.
   Se puede considerar que todo esto es atinado, que son ciertas las preocupaciones y que el panorama no es de lo mejor.
   Pensar en apartar a la Iglesia de su costumbre de formular apreciaciones políticas, sería como impedirles a los empresarios participar en la vida institucional del país.
   Pero la Iglesia, me parece, debiera dar el ejemplo acerca de aquello que es más positivo dar que recibir.
   Sus riquezas materiales dicen lo contrario.
   Y si eso es un contrasentido, tomemos entonces como impropias las declaraciones de la segunda autoridad del país, por sostener que a nadie le interesa lo que pueda decir la Iglesia Católica Argentina.
   A lo mejor, por ser tan joven y estar demasiado interesado en el rock, en sus motos y en sus inversiones, olvidó recordar, ¡vaya omisión! que Perón alguna vez ninguneó al clero argentino, rompió relaciones y sus huestes quemaron iglesias.
   Esto no es gorilismo, como seguramente muchos lo pensarán.
   Es solo parte de nuestra historia no tan lejana, esa parte que algunos quieren esconder.
   Una historia que no sería para nada grato volver a vivir.



El reportaje al Dr. Juan Carlos Fraga, uno de los imputados en la megacausa del Registro de la Propiedad, quien se encuentra con prisión preventiva desde hace un año y medio, alojado en el penal de Bouwer, puede ser escuchado en la 2ª. parte del audio de “Síganme los buenos” de este domingo 2/12/12 al que se accede buscando en la parte superior de la columna derecha de este blog.


EL HIJO AHORRATIVO

   Son los enemigos de la República, los réprobos dueños de la opinión, los inventores de calumnias, injurias, fantasías y diatribas, los culpables de mancillar la imagen del hijo pródigo.
   Andan por allí divulgando noticias y fotos de una propiedad valuada en dos millones y medio de dólares que Máximo habría comprado seguramente como inversión, o a lo mejor para afectarla a alguna actividad productiva.
   Por eso, lo mejor es no hacerse eco de tales maledicencias y aguardar lo que se conozca más en detalles, y quienes tengan dudas, que acudan a la justicia, pero sin presionarla para que dictamine rápido y a favor.
   Además y plagiando a Fernández, Máximo no hay solo uno.
   Se me hace que en todo esto hay una marcada cuestión de envidia: a cualquier argentino le gustaría ser hijo de abogados exitosos que tuvieron la dicha de enviar dinero al exterior.
   Y él, tan joven, políticamente creativo y sin trabajar, llegar a exhibir tan maravilloso sentido del ahorro.

PREMIOS Y CASTIGOS

   En muchos órdenes de la actividad cotidiana se ha instaurado el sistema de premios y castigos, en función de la utilidad que cada uno pueda significar para la empresa y para su patrón, incluyendo en esta calificación al Estado.
   En Mc. Donald por ejemplo, y esta no es una mención comercial, se premia al empleado del mes poniéndolo en un cuadrito para orgullo del dependiente y de toda su familia y para escarmiento, por así decirlo, de sus compañeros.
   Con la publicidad oficial por lo general sucede lo mismo, porque es abundantemente exagerada para quienes aplauden o callan lo que se les indica, y escasa o inexistente para quienes osan cuestionar mediáticamente.
   Y ese modelo ha sido instaurado también desde lo más arriba que nos podamos imaginar, hacia las provincias; las mansamente acorderadas y las díscolas: plata de más para algunas, y deudas para las otras.
   Pero hay dos ejemplos que van a ser paradigmáticos por lo recientes, resonantes y curiosos: la conflictiva situación de la Fadea, nuestra ex Fábrica Militar de Aviones, y un sector contestatario y postergado de la Gendarmería Nacional.
   A los gendarmes que encabezaron un movimiento en pro de su dignificación como servidores, los metieron de prepo en la bolsa de los retirados, anulándolos como personas.
   Al titular de Fadea, una fábrica muy bien equipada, con ambiciosos proyectos, pero que no fabrica nada, lo premiaron por su fidelidad; por su militancia, pero lo condenaron a vivir en el Sheraton y a desoir las citaciones de la autoridad laboral cordobesa.
   Todo un ejemplo de compromiso con el futuro nacional y popular y con el respeto por la ley.

SE FUE “CACHO” PAREJO

   Hace pocos días se fue en silencio, cuando su corazón, a los 62 años. llegó al límite de la tolerancia.
   Había sido uno de los más jóvenes empleados del desaparecido Diario Córdoba, donde cosechó incontables afectos.
   “Cacho Parejo” se dedicó luego a la gastronomía, y la emblemática Parrilla Caraffa fue el centro de incontables y trasnochados encuentros de colegas y otros cultores de la amistad.
   Unos pocos años atrás, “Cacho” debió enfrentar la desgracia de perder a su esposa y a un hijo, en un penoso accidente.
   Su fortaleza, su empeño, su condición de luchador y de buena persona, le hicieron sobrellevar una situación tan crítica, en la que tuvo su principal apoyo en Valentina, la hija que lo sobrevive.
   Cacho se fue, hasta el momento del abrazo nuevo.
   Porque suele ser más grato el reencuentro, que el más dulce, impensado o silencioso de los adioses.

BASURA: QUE TRABAJEN LOS VECINOS

   Son a veces patéticas y demasiado graciosas las soluciones que los gobernantes le dan a su alarmante falta de imaginación y postergado compromiso con la sociedad, porque por lo general apelan al facilismo de hacer trabajar a los demás.
   Dentro del paquete de impuestos, tasas, confiscaciones, etc. a las que se apela desde el poder para reunir fondos y destinarlos a cosas que no son tan necesarias, como el exceso de personal o el desborde publicitario, hay un dinero que se tributa para el rubro recolección de residuos domiciliarios.
   Tiempo atrás, el servicio era municipal y se cumplía por lo general a satisfacción, en aquellos años en que los empleados trabajaban por las horas que cobraban y no distraían tantos esfuerzos en asambleas, paros encubiertos, etc.
   Y resulta que ahora, después de haber tercerizado la prestación, empezaron tibiamente por hacernos clasificar los residuos en bolsas distintas, horarios caprichosos y posteriormente a poner contenedores en los lugares de elevada densidad poblacional.
   Fue una muestra de que las empresas concesionarias -por lo general amigas del poder- exigían esas facilidades para disminuir su planta de personal y atesorar ganancias superiores.
   Despues los contenedores pasaron al resto de los barrios, a razón de uno o dos por cuadra.
   Ahora, con el sesudo plan que se anuncia, seremos los vecinos quienes les facilitemos a Lusa y a Cotreco o a Mongo que gane la licitación, las cosas para que ellos tengan menores costos, embolsen más utilidades y nosotros seamos los imbéciles que deberemos cargar con las bolsas hasta cada depósito que a ellos se les ocurra ubicar, desafiando a los ladrones en las oscuridades vigentes por desidia de la misma municipalidad y por la vocación vandálica de los malos ciudadanos.
   En pocas palabras, los cordobeses mostraremos el privilegio de lucir un foco infeccioso en cada cuadra, porque los recolectores hacen paro, porque la Municipalidad no paga, porque en el 2013 habrá como 15 feriados largos, o porque se rompieron los camiones.
   Y después de todo, lo más importante en contra de un anuncio cercano al delirio: ¿Quién será el vecino que deba soportar la insalubridad y la condena de oler mierda todos los días?
   Me gustaría saber si Ramoncito y familia se bancarían un contenedor en la puerta de su casa.