10 de enero de 2013

“HOY MAS QUE NUNCA: ¡PATRIA SI, COLONIA NO!”


¡Por fin llegó el 9E!

Los marinos de nuestra fragata insignia aguardaron pacientemente la llegada de la Sra. Presidenta de todos … y todas durante más de tres o cuatro días, y al estilo de una Penélope oceánica, avanzaron y retrocedieron hasta que el circo marplatense estuviera armado.
Había que maquillar un acto proselitista y de hondo contenido político ¿partidista? con una gesta histórica, como mañosamente presentaron un triunfo diplomático que en verdad fue un papelón internacional por habernos embargado una nave militar en resguardo del cobro de una deuda.
Porque la verdad, cuando uno se endeuda, es lo de menos la identidad de quien pretende cobrar, así sea el peor de los usureros universales ya que al comprometerse al pago, cualquiera sabía que se trataba de famélicos buitres.
Pero como Dios es argentino, le metieron para adelante y la bola de nieve de los intereses fue creciendo hasta transformarse en un monstruo de utópica recuperación para los acreedores.
Y como son buitres, no se hubieran contentado con embargar carteras de Luis Vuitón, trajes de Chanel, zapatos de Luigi Tamango o alhajas y relojes de Chrystie porque no alcanzaban a cubrir ni una mínima parte de lo adeudado.
Se la agarraron entonces con la Fragata Libertad porque se les escapó el Tango 01, que ahora está reducido a un paria de cabotaje sin pasaporte para salir del país, salvo que sea sin escalas a Caracas, La Habana, La Paz o a cualquier otro país amigo, de los pocos que quedan.
Por unos mangos de “viáticos”, la coca y el chori llenaron varios micros que trasladaron la corte de automatizados aplaudidores hasta el puerto marplatense, que fue prolijamente dragado, adecentado, peinado y todo lo que estuviera quieto pintado, para mostrarle al mundo, mas o menos como a fines de los ’70 que éramos “derechos y humanos”, que habíamos recuperado la dignidad ofendida y mancillada.
El puñado de caceroleros fue solo una anécdota, porque se asemejó a la tocada de traste del mosquito a la elefante.
Y los marinos que durante más de dos meses estuvieron privados de libertad y de otros mundanos, imprescindibles y humanos placeres, debieron resignarse a formar parte de un show que no tenían previsto ni en las peores y más afiebradas pesadillas de sus noches de abstinencia.
Como diría un relator mediático oficialista, no faltó nadie salvo los que no fueron.
Entre ellos la oposición externa e interna, aunque de todas maneras la externa muestra una imagen virtual, coloreada de ausencia.
Por ahora la fragata seguirá llamándose Libertad, quedando relegada esa retrógrada costumbre de saturar de homenajes a ilustres muertos.
La reclutada multitud se dejaba llevar por la iniciativa de los punteros, que iban imponiendo alternativamente los estribillos ajustados a las cambiantes circunstancias del acto y al discurso de Ella, la Capitana.
Una de las consignas que se coreaba era “¡Néstor no se murió, Nestor no se murió…!” que terminaba -nadie sabe por qué- rimando con “parió”.
Los más exaltados masticaban sus vinchas alegóricas, D’Elía vestía orondo una camisa de color rojo furioso y doña Hebe abandonó su cloacorragia y siguió fiel al pañuelo blanco, el mismo que protegió a su entenado Schoklender y que otras madres lucen con la altivez, el orgullo y el compromiso de la transparencia.
Realmente hacia adentro del oficialismo, el acto fue exitoso y nadie preguntó sobre su costo tanto financiero como político, porque fue una actitud que si bien exaltó la recuperación de la nave y la preservación incólume de nuestra dignidad nacional, nada se dijo de la deuda imperdonable que seguirá creciendo.
Una de las frases más festejada y aplaudida que Ella pronunciara, fue “Hoy más que nunca, Patria si, colonia no”.
Una pinturita de imaginación y creatividad.
Solo falta que los argentinos … y las argentinas, podamos digerir que eso es una sentencia, aunque para escaparle a los acreedores del mundo y la certeza de un embargo a un avión -el Tango 01 que no es militar- la Señora haya alquilado una aeronave de super lujo -como lo merece dado su rango- para un periplo en el exterior, por casi 900 mil dólares … a una empresa de nuestros “colonizadores”, los británicos …
La coherencia también se ha tomado vacaciones.