29 de enero de 2013

PATRIOTICA INICIATIVA DE MEJORAR LA SITUACION DE LOS ASALARIADOS

Realmente, un placer escuchar la última cadena nacional, de la que no soy precisamente cultor por una simple cuestión de preservación del equilibrio emocional e integridad síquica.
    Por fin una medida justa que por una parte supone beneficios a los que trabajan, y un paso firme en esta desigual carrera que los laburantes viven disputando con ese negado e implacable enemigo de lo nacional y popular que es la inflación.
    Los jubilados nacionales se han lanzado en multltud a las agencias de viaje, para reservar sus merecidas y ansiadas vacaciones en la Costa Azul, conocer esa fantástica propuesta que es la misteriosa Dubai, el milenario Egipto, las playas de Cancún o Varadero o realizar un soñado crucero por el Mediterraneo.
    Hay largas colas en los concesionarios de autos con trabajadores que pugnan por actualizar los modelos al año que recién comienza.
    Reconozcamos un detalle positivo: es probable -solo probable- que se enfríe la bronca previa a las paritarias y que el piso anunciado por los principales gremios sea algo benévolo y no tan exigente al punto de comprometer la economía del país.
    Esa postura absurda y políticamente infantil de negar una realidad o pretender disfrazarla, es lo que más fogonea la sostenida estampida de los precios, de los servicios ... y de los impuestos.
    Las mejoras anunciadas demuestran una marcada prisa por zafar de mayores presiones sindicales, cuya dirigencia que sin dudas ya las conocía, optó por una decorosa ausencia al acto al que convergieron los más conspicuos aplaudidores del modelo.
    Ni siquiera la CGT oficialista marcó tarjeta.
    De última, lo poco es mejor que nada.
    Me dio la impresión -puedo jurarlo- que mi televisor atrasaba por lo menos un año.
    La pena grande es que cuando la gente cobre a finales de marzo o principios de abril, la inflación habrá hecho su tarea y se habrá devorado a la euforia, a la cadena nacional y a los aplausos.
    Aunque después, siempre habrá algún anuncio para entretener las angustias y la indignación de los más postergados.
    Como ahora.