3 de febrero de 2013

SLB-030213-TARJETA AMARILLA INDEC-DE LA SOTA, ETC



Desgrabación de comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos”, emitido el domingo 03/02/13 por AM580 Radio Universidad de Córdoba.


TARJETA AMARILLA POR EL INDEC
  
   Que desde tiempo atrás son mentirosas y dibujadas las cifras que difunde el Indec, no es una novedad ni es necesario que los medios y la gente coincidan con la misma calificación.
   Ahora el FMI, al que por mi cuenta y riesgo llamo Fondo Monetario Intramuscular porque siempre nos vacuna, hizo una severa amonestación a nuestro gobierno por las inexactitudes al medir, entre otros índices, el de la inflación.
   Por supuesto que desde el poder pusieron el grito en el cielo, desde el más alto nivel vía Twitter, cuando existen otros mecanismos, como por ejemplo la cadena nacional, para este caso si, porque es de sumo interés de la ciudadanía que se pongan las cosas en claro.
   Pero el ministro de economía, este muchacho Lorenzino, se apresuró a declarar que el gobierno elaboraría un nuevo sistema que asegurara rigor estadístico basado en profundos estudios.
   Como intención, si fuera acompañada por la seriedad, sería magnífico si así se concretara.
   Pero la experiencia ha demostrado que todos esos intentos de sincericidio estadístico, han sido un rotundo fracaso por los escasos niveles de credibilidad que en su momento alcanzaron.
   Que por favor las autoridades se dediquen a gestionar, que sigan negando la existencia de inflación y que dejen a las amas de casa, a la gente que camina los supermercados buscando precios, para que se encarguen de medir los índices de aumentos.
   Porque de todas maneras, mida quien mida, es lo menos importante porque nadie ha hecho, hace ni hará nada por cambiar la situación.
   Porque si hubieran hecho algo, más allá de esconder prolijamente la realidad, no tendríamos ni por asomo el crecimiento de precios que nos castiga cada día.
   A ese índice de malestar y bronca, no lo mide nadie.


DE LA SOTA HIZO VIBRAR EL PROMESOMETRO


   Tal como ocurre cada año para la apertura del período ordinario de sesiones, el gobernador de la provincia pronunció su discurso ante la unicameral.
   Como siempre, aunque esta vez apoyado por moderna tecnología de machete electrónico que le iba mostrando un ayudamemoria, el primer mandatario cordobés desgranó una serie de realizaciones de su gestión.
   En verdad, cuando muchos esperaban que la alocución se transformaría en un nuevo round, de la pelea que Córdoba sostiene con la Nación, el contenido político fue de tono menor, como para quitarle dramatismo a la situación.
   La militancia ocupó ruidosamente las tribunas del recinto, mientras en las afueras algunos protestaban por esto o por aquello; por Monsanto o por otras cuestiones.
   Los más indignados eran los comerciantes del centro, que fueron nuevamente aislados de sus clientes por un exagerado operativo policial, aceitada máquina de impedir en lugar de vigilar sin someter.
   Poco se habló en el discurso de la creciente deuda provincial y de qué manera se pagará, mas allá de lo que se le demanda a la ciudadanía.
   Escasa autocrítica acerca de cuestiones de las que el responsable, será ahora premiado con una candidatura a legislador nacional, como para preservarlo de cualquier riesgo judicial.
   De la inseguridad que padecemos, menos que poco.
   Pero lo que más encendió el entusiasmo de la tribuna, que como todas en los últimos tiempos, se colman de adictos, con mayoría de aplaudidores profesionales, fueron las promesas.
   Que esto para allá, que esto para aquí, que esto con urgencia, pero ni una palabra de por qué no se hizo antes o porque se hizo hace poco, pero mal hecho.
   Con un solo ejemplo, como la terminal, basta y sobra.
   Y por las dudas, el boleto educativo.
   Pero como uno con los años está cansado de los anuncios, de las demagogias y de las cosas hechas como el tugget, se cura de espanto y prefiere no hablar de proyectos.
   Tampoco me convencen las piedras fundamentales.
   Ni siquiera algunas inauguraciones, porque en la mayoría de los casos se hacen de apuro y así están las cosas.
   En ese sentido y con distintos responsables, se me vienen a la cabeza dos ejemplos: por ahora, solo dos.
   Los desagües de Alta Córdoba, ya que ahora las calles están más intransitables que antes y el Camino de las Altas Cumbres y otras rutas.
   ¿Recuerda usted, cuántas veces lo inauguraron?
   Pasó el tiempo de las promesas y es hora de entrar al serio terreno de las realidades, sin tantos anuncios ni tantos discursos.
ANALISIS DE LA PREPOTENCIA

   La prepotencia suele ser uno de los malos adornos que lucen la política, el sindicalismo, el deporte y cualquier otra actividad en la que el hombre se vea involucrado. A veces se ejerce con énfasis, aunque no es para enorgullecerse ni atarse moños por poseerla.
   En los últimos días, es como si todos los frenos inhibitorios se hubieran superado y desde el poder, que es de donde debieran surgir como sana enseñanza los ejemplos de mesura, se lleva la prepotencia a un nivel impensado tanto en su práctica como en sus inevitables consecuencias.
    Porque si es prepotencia "clavar" antenas sin estudios de impacto ambiental, también es prepotencia condenar a los "queridos cordobeses" a pagar la nafta más cara del país.
    Si es prepotencia vetar el 82% móvil para los jubilados nacionales y destinar fondos de ellos para el fútbol y otras pavadas, no es menos prepotencia postergarles a los pasivos provinciales el pago de los aumentos que al cobrarlos ya estarán absorbidos y superados por la inflación.
    Si es prepotencia retenerle a nuestra provincia parte de la coparticipación que legalmente le corresponde, no deja de ser prepotencia organizar y pagar un costoso e inoportuno carnaval en beneficio de rentables empresas como son los cuartetos.
    No deja de ser prepotencia considerar enemigos a todos aquellos que no comulgan con el discurso oficial, nacional y popular, pero también es prepotencia aplicar el perverso sistema de premios y castigos, a la hora de distribuir la pauta publicitaria provincial, que más que ensalzar actos de gobierno busca posicionar a un presidenciable.
    Cerrar filas como las cierra el gobierno nacional para que sus principales espadas cuestionen a Córdoba (y en esto no hay nada de chauvinismo, sino que es parte de lo cotidiano) es tan prepotente como descuidar a la provincia para trabajar más como candidato a presidente que como gobernador.
    El virus de la prepotencia solo se combate con el antibiótico de las urnas, aunque cada sector prepotente se encarga, siempre prolijamente, de comprar ese medicamento que es el voto, en lugar de fomentar la sana y dignificante cultura del trabajo.
    Alguna vez estaremos lo suficientemente unidos como para terminar con las prepotencias, para lo cual, antes que nada, tendríamos que terminar con los abusadores del poder que han encontrado en la arbitrariedad, la amenaza, el atropello y la violencia, un nuevo estilo de actuar.
    Los argentinos no merecemos gobernantes que apliquen esas malsanas costumbres y con ellas pretendan vendernos un futuro.

LO MAS PARECIDO A UNA TRAMPA

     Realmente, un placer escuchar la cadena nacional, de la que no soy precisamente cultor por una simple cuestión de preservación del equilibrio emocional e integridad síquica.
    Por fin una medida justa que por una parte supone beneficios a los que trabajan, y un paso firme en esta desigual carrera que los laburantes viven disputando con ese negado e implacable enemigo de lo nacional y popular que es la inflación.
    Los jubilados nacionales se han lanzado en multltud a las agencias de viaje, para reservar sus merecidas y ansiadas vacaciones en la Costa Azul, conocer esa fantástica propuesta que es la misteriosa Dubai, el milenario Egipto, las playas de Cancún o Varadero o realizar un soñado crucero por el Mediterráneo.
    Hay largas colas en los concesionarios de autos con trabajadores que pugnan por actualizar los modelos al año que recién comienza.
    Reconozcamos un detalle positivo: es probable -solo probable- que se enfríe la bronca previa a las paritarias y que el piso anunciado por los principales gremios sea algo benévolo y no tan exigente al punto de comprometer la economía del país.
    Esa postura absurda y políticamente infantil de negar una realidad o pretender disfrazarla, es lo que más fogonea la sostenida estampida de los precios, de los servicios ... y de los impuestos.
    Las mejoras anunciadas demuestran una marcada prisa por zafar de mayores presiones sindicales, cuya dirigencia que sin dudas ya las conocía, optó por una decorosa ausencia al acto al que convergieron los más conspicuos aplaudidores del modelo.
    Ni siquiera la CGT oficialista marcó tarjeta.
    De última, lo poco es mejor que nada.
    Me dio la impresión -puedo jurarlo- que mi televisor atrasaba por lo menos un año.
    La pena grande es que cuando la gente cobre a finales de marzo o principios de abril, la inflación habrá hecho su tarea y se habrá devorado a la euforia, a la cadena nacional y a los aplausos.
    Aunque después, siempre habrá algún anuncio para entretener las angustias y la indignación de los más postergados.
    Como ahora.

MAXIMA ALLA, MAXIMO AQUÍ

   El sueño de cualquier mujer adolescente, romántica o pretenciosa, fue desde que me acuerdo, aquello de encontrar al príncipe azul o que la magia la transformara en princesa, y mejor si era en reina.
   La proporción de anhelos transformados en realidad, en ese sentido, marca una sideral diferencia entre lo que desvelaba y desvela a las muchachas, con lo que se concreta.
   Dicho en términos estadísticos, un caso sobre millones de millones, y no es una exageración.
   Máxima, nuestra Máxima, ya es reina aunque no haya asumido formalmente y por lo que se lee, los holandeses están encantados con ella y ni se acuerdan del oscuro prontuario de su papá, vinculado a los genocidas argentinos.
   Y entre nosotros, tenemos nuestro propio Máximo, aunque en realidad sean dos, porque uno es hijo de Carlos Saul I de Anillaco y el otro, algo más crecidito, luce mayor vigencia.
   Vamos al más público aunque no aparezca, salvo cuando hay que desagotarle la rodilla o admirar su último capricho, una casucha en el sur que costó, me dijeron que con plan Z, algo más de dos millones de verdes, de esos que ahora pasaron los 8 pesos.
   A diferencia de Máxima, nuestro Máximo sin ocupación conocida, seguramente alguna vez soñó también con llegar muy lejos, porque su feligresía de aventajados funcionarios y seguidores, impone de ciertas maneras sus ansias y proyectos, a los que pocos se oponen.
   Y a la hora de comparar estadísticas, el tiempo y las urnas dirán cuál de los dos ganará mayor vigencia histórica.
   Ella entre los tulipanes o él en el reino de Puerto Madero.

DELPO NO ES IMPRESCINDIBLE

   Ni los más optimistas eran capaces de apostar por el equipo argentino de Copa Davis contra Alemania, sin la participación de Juan Martín Del Potro.
   Este exitoso muchacho, como bien se sabe, priorizó su participación en otros ámbitos, en una actitud que si bien fue para muchos deportivamente censurable por su falta de compañerismo, se entendió pensando con el bolsillo.
   Aunque en su momento, se dijera que Del Potro no integraba el team por sus diferencias con Nalbandián.
   Y el éxito de nuestro equipo sirvió para la confirmación de dos verdades incontrastables: una, que aquellos por los que nadie apostaba dejaron el alma en los courts y la otra, que nadie es imprescindible.
   Y ojo al piojo: esto es indiscutible, tanto en el deporte, como en el periodismo, en el gobierno o en la política.
  
TURISMO EN CORDOBA: ¿QUIÉN MIENTE?

   Nadie se anima, por el momento, a revelar cuáles son los números verdaderos de esta temporada turística en Córdoba.
   Nadie tampoco, por caso, a comentar cuáles son los elencos, llamémosles teatrales a varios, que ya tienen las valijas listas y el boleto de regreso.
   La realidad muestra que la temporada hasta el momento lejos está de ser considerada un éxito.
   Basta caminar los sitios más emblemáticos.
   Como también, al caminar esos sitios caemos en cuenta que el abuso en los precios ha tenido mayor vigencia que los paisajes.
   Y las exageraciones se pagan.
   La angurria tiene estas consecuencias de rechazo, para que después caigamos a la confirmación que es más barato veranear en Brasil que en Carlos Paz, o Cosquín, Alta Gracia o Santa Rosa de Calamuchita.
   Puede que existan unas pocas y honrosas excepciones, pero el panorama es así: en algunos aspectos, desolador por el desencanto y las lógicas quejas de los visitantes.
   Roguemos que a la hora de rendir cuentas, los responsables de la actividad turística tengan un ataque de sinceridad, y no empiecen buscando culpables en las lluvias, en la sequía, en los festivales o en el calor.
   O que sostengan que también ese fracaso es culpa del gobierno.
   Pero en esta temporada, alguien miente o mienten todos.

OTRA “PERLITA” EN LA MEGACAUSA

   Héctor Cejas fue condenado en marzo del  2012  a  cuatro años de prisión, más una multa de doce mil pesos en la megacausa del Registro de la Propiedad,  después de un año y ocho meses de estar preso.
   La sentencia no está firme, por lo que se mantiene  entre rejas bajo la caprichosa modalidad, en este caso, de prisión preventiva y muy cercana a la condición de rehen.
   El Código Penal establece en su artículo 13 que "…el condenado a más de tres años de prisión que hubiere cumplido los dos tercios de la condena, podrá obtener la libertad por resolución judicial, previo informe del Instituto Penitenciario.."
   Héctor Cejas, el 15 de enero de este año, cumplió esos dos tercios, contando con un excelente informe de conducta de la Penitenciaría.
   Y si nos atenemos a la ley, Héctor Cejas debió ser liberado más de 15 días atrás, lo que no ocurrió por una nueva burla a lo que establece la propia justicia.
   El miércoles pasado fue trasladado a Tribunales, creyendo que en esa oportunidad se haría efectiva su libertad.
   Sin embargo, fue entrevistado por la secretaria del Juez de Ejecución Penal de 2º Nominación, Dr. Cristóbal Laje Ros, a cargo de las actuaciones vinculadas a la ejecución de la pena, quién lo intimó al pago de la multa previo a la obtención de la libertad.
   Curiosa situación, porque tal exigencia está en abierta violación a la Ley que rige la materia, porque el artículo 511 del Código Procesal Penal exige que la sentencia esté firme para que la multa sea abonada.
   La realidad indica que la propia Justicia le está diciendo a Héctor Cejas, de manera casi extorsiva, que si quiere obtener la libertad antes debe abonar la multa.
   Por lo que se conoce e indican los libros, esta es una causal de jury, por el "desconocimiento inexcusable del derecho", ya que el juez está solicitando el pago de una multa en una sentencia que no está firme.
   En definitiva, es claro que a esta altura, Héctor Cejas está privado ilegalmente de su libertad y que las vías legales en el Poder Judicial de la Provincia "no funcionan" acorde a derecho, lo que genera la apariencia de un sistema judicial, en verdad inexistente.
   Y también está claro que este hecho viene a sumarse a la larguísima lista de violaciones constitucionales, que el Poder Judicial cordobés ha decidido cometer para justificar la persecución y castigo a un grupo de perejiles.
   A ellos les cargaron en sus espaldas los manejos irregulares en el Registro de la Propiedad que, el sentido común así lo indica, solo pudieron cometer personajes muy allegados al poder, que ni siquiera  han sido molestados en esta patética y mediáticamente soterrada investigación judicial.

WALLY III

   Veníamos contando que Wally es un tipo sencillo, trabajador, fanático del arte en general e inveterado cultor de la música que irradian los ojos de las mujeres.
   Buscando temas de Vivaldi los encontraba en los ojos azules o a Beethoven en los verdes.
   Pero aquella vez, pleno otoño y en la calle guareciéndose de la lluvia en un umbral mientras esperaba el ómnibus, vio a Mozart.
   Bah… lo vio es un decir, porque escuchó un Mozart dibujado en el despreocupado susurro de una flaquita con piernas largas y pollera corta, que se apoyaba en el hombro de un muchachito adolescente.
   El ómnibus por supuesto demoraba, mientras la pieza de Mozart seguía penetrándole en el alma.
   Hasta que en un movimiento lógico, se enfrentó con Mozart y con aquellos ojos increíbles.
   Tenían el color único e inimitable de la miel, con un tornasol de lentejuelas y mostacillas doradas.
   Era el color de Mozart; de su música; de su juventud; de su enorme talento creativo.
   ¿Saben lo que es la desesperación por hablar con alguien, que parece que te está esperando, cuando justo llega el ómnibus y no hay como acercarse?
   Pobre Wally …
   La lluvia y el desencanto lo llevaron a pensar que justo, dentro de siete días y en la misma parada, algo sucedería para cambiarle la vida …
   El domingo próximo terminamos con esta historia.
   O en una de esas, la empezamos.