3 de marzo de 2013

SLB 03-03-13 INSEGURIDAD GALOPANTE, LA INOCENCIA DE DOÑA HEBE, LICENCIA DE CONDUCTOR, ETC.



Desgrabación de comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” emitido el domingo 03/03/13 por AM580 Radio Universidad de Córdoba.


INSEGURIDAD: LAS EXPLICACIONES NO SIRVEN

   Resulta que ahora la policía ha hecho tan buen trabajo, se ha esforzado tanto y tanto, que la gente del hampa se ha enfurecido y reacciona robando más, asaltando más, matando más.
   El supuesto acoso de la autoridad ha significado, según el curioso y patético discurso oficial, que la delincuencia en lugar de retirarse o de huir en desbandada ha caido en una especie de acuartelamiento para reorganizarse y seguir actuando.
   Mire… con una sola pregunta se derrumba esa ridícula pretensión de explicar o justificar lo inmanejable, porque el delito ha superado ampliamente al imperio de ley, alimentado por la impunidad que le otorga la inacción, o la falta de una coherente e integral política de seguridad.
   Alguien entonces debiera responder cuál es la causa del peligroso e inocultable crecimiento de la inseguridad, asumiendo que los delincuentes actúan porque alguien los deja o nadie se los impide.
   Llegamos entonces a la confirmación palmaria e indiscutible que la prevención cero es la madre del problema.
   En materia de seguridad los políticos han demostrado su olímpica ignorancia, manejando a la policía como una eficiente bolsa de trabajo para los amigos y amigos de los amigos, en lugar de profesionalizarla después de sanearla, tarea a la que nadie se anima.
   Sin dudas existen en la fuerza elementos humanos valiosos, pero las internan los marginan porque políticamente están fuera del sistema, o del esquema.
   Ahora que han dejado pasar demasiado tiempo las cosas son más difíciles y costosas, incluso en cuanto a su precio político.
   A los cordobeses ya nos hartaron las explicaciones poco serias y alocadas.
   Queremos lo antes posible, las soluciones que durante tantos años los que dicen saber, no supieron aplicar.

UN SOLO DIA ES POCO PARA ELLA

   Es más o menos como el día de la madre, del padre, del amigo, del niño o del arquero, cuando uno tiene esa especie de obligación consumista de regalar algo, sin dejar para la indiferencia los otros 364 días restantes del año.
   Es más viejo que la espalda eso de establecer una fecha que marque el pico especial de un cariño.
   Igual de viejo y no por eso menos valioso, es el meneado argumento de que todos los días son el dia de la madre, del padre, del amigo, del niño, de la Patria …
   El mundo alocado en que vivimos y su consumismo exacerbado nos imponen conductas que en la mayoría de los casos, aceptamos a sabiendas que se trata de una ridícula y evitable exigencia mercantilista.
   De alguna manera, siempre se busca algún pretexto o lejana referencia histórica, para que agachemos la cabeza, y nos rindamos al imperio de costumbres que no entraban en nuestro calendario ni en nuestras tradiciones.
   Tenemos un día de la mujer y no hay un dia del hombre.
   Tenemos un dia del niño y no hay un día del adolescente.
   Tenemos un día del arquero y no hay un día del wing.
   Tenemos un hallowen y no hay un día del angel.
   Dicen que el viernes próximo es el Dia de la Mujer.
   En realidad, y como el mejor homenaje a ellas que ampliamente lo merecen, un día como cualquiera.
   Como todos …
   Pero bien merece y vale despertarla, personalmente, por celular o mensaje de texto, plantarle un beso, y decirle que es lo más maravilloso que existe en el Universo…
   Porque más que un saludo, será un acto de justicia.

LAS LICENCIAS PARA CONDUCIR

   Con mi modesto carnet de conductor profesional, lícitamente expedido por la municipalidad de Villa Allende, he recorrido, manejando autos alquilados o prestados, calles tanto de Buenos Aires como de Rio de Janeiro, París, Amsterdam, Roma, Dubai o El Cairo.
   Pero según nuestro joven y acelerado intendente, con esa licencia no puedo manejar en Córdoba.
   Uno por allí no sabe si tomarlo como una broma, el resultado de alguna trasnochada o un incipiente y corregible brote de autoritarismo.
   Pero al analizar la situación, he caído en cuenta y pido disculpas si me equivoco, que solo se trata de un capricho recaudatorio, por celos con las otras comunas donde si, su personal trabaja al servicio de la gente porque está bajo control legal de sus autoridades.
   Eso que aquí, hace años no lo vemos.
   Entre nosotros para gestionar el carnet de conductor tienen que coincidir varios factores, a saber: que no estén de paro, que no estén en asamblea, que el sistema no se haya caído y que no falten insumos.
   Como esta especie de    quini seis casi no existe, la gente que demanda ser respetada, y en defensa de su tiempo, busca hacer el trámite en otra comuna.
   Eso sin dudas ha enojado al joven Mestre, quien por lo anunciado y las medidas con las que amenaza, lo colocan al margen del respeto a la Constitución.
   Y a mi desde chiquito me enseñaron, y supongo que a él tambien, que con la Constitución no se juega.
   Por eso hay situaciones de infantilismo político que nos vemos obligados a considerar que son errores.
   El problema es que el tiempo de las indulgencias no es eterno.
  
ABUSO DE LA “PROBATION”

   En dos resonantes casos que se ventilan en los tribunales cordobeses, las respectivas defensas echaron mano al gastado recurso de intentar que sus defendidos, le esquiven al escarnio público y a la condena jurídica y social.
   Aunque en definitiva, el objetivo inequívoco que se persigue, es llegar a la prescripción de la causa, que es una especie de pito catalán, que le almanaque le hace a esa señora de la balanza y los ojos vendados.
   Que se lo hace con el beneplácito legal de los que no tienen ganas de trabajar, y como se trata por lo general de causas sin preso, cierran los ojos, conceden la probation y duermen tranquilos como si nada le adeudaran a la sociedad.
   Mientras tanto y también apoyados por ese artilugio que obsequia la ley aplicada en forma indiscriminada, consagran la impunidad de quienes se ampararon en ese recurso para evitar ser juzgados.
   No es culpa de los procesados, de los abogados defensores ni de los fiscales o los jueces.
   Es culpa exclusiva de un sistema perverso que transforma en norma lo que debiera ser excepción.
   Igual que la prisión preventiva, la probation es dilación exculpatoria para el acusado y la prisión preventiva con poco fundamento, es una ayuda para la justicia privadora ilegítima de la libertad.

LA CANDIDA QUINTUPLE QUINCEAÑERA  

   Es un curioso y poco frecuente caso de tardía pubertad, cuando la candidez vuelve a ruborizar y ese color rosa soñador regresa a las mejillas.
   Ella es más de cuatro veces quinceañera y todavía peca de inocencia.
   Citada por un juez considerado protector legal de algunos notables, dijo que los otrora amados, amparados y contenidos hermanitos Schoklender le habían afanado todo, y que ella ignoraba las maniobras que, con su firma, se hacían utilizando dineros del pueblo, que el gobierno nacional ponía alegremente a su disposición.
   Todo indica que no existía la obligación de rendir cuentas porque si eso se hubiera exigido, hasta un estudiante secundario descubriría que estaban robando.
   Pero a ella hay que protegerla y alejarla de cualquier cosa que se parezca a la justicia y su temido banquillo.
   Es una luchadora y en tal sentido sería injusto restarle méritos, pero lo que se cuestiona es su habilidad para disponer de enormes sumas, dinero mío y de ustedes, decir que ayudaba a la gente a conseguir un techo y después enterarnos que eso también era mentira, en este país de los acostumbrados y aceptados espejismos.
   Por ahora doña Hebe viene esquivando una acusación directa de autoría, encriptada en su mañosa condición de testigo, siendo absoluta responsable, por ser legalmente presidente, de la entidad donde se malversara tanto dinero.
   Ella firmaba, ella ordenaba, ella decidía las políticas que le llamaban solidarias y ahora sostiene que los parricidas la engañaron durante varios años.
   Hay una sentencia jurídica irrebatible: nadie puede, para defenderse, alegar su propia torpeza.
   Y todo lo que pasó allí, en la entidad de doña Hebe, no fueron torpezas sino delitos que perjudicaron a gente de buena fe y a un Estado dispendioso, que no supo o no quiso poner las cosas en orden tiempo atrás.
   Un Estado que se ensució, por escupir hacia arriba.

LA REFORMA QUE NO SE HARA

   Hay determinaciones que mucho se asemejan a maduros sincericidios, estudiados sin pasiones y resueltos con una enorme honestidad personal: si los números no dan para más, lo mejor es trabajar ahora y dejar las promesas para quien venga después.
   Aunque el anuncio es oficial, jamás en esto del arte de lo posible que es la política, hay que descartar cuestiones de último momento, imposiciones ideológicas o el remanido y poco verificable clamor popular.
   Dijo que no habrá reforma de la Constitución y por eso se entiende que el ambicioso proyecto reeleccionista ha quedado en la nada.
   Seguramente las principales espadas K, las que fogoneaban a ultranza esa posibilidad sin esperar que la interesada declarara su intención en tal sentido, serán los que menos reconocerán una realidad que los ha golpeado, haciéndoles naufragar operaciones a futuro que en muchos casos ya estaban avanzadas.
   El país no puede ni debe detenerse, solo por tener en frente una alternativa política distinta  a lo que se conocía antes del 1 de este mes.
   No faltarán los fanáticos trasnochados que como no tendrán cabida en proyectos a mediano plazo, se apresurarán por cerrar acuerdos, en ese caso en su exclusivo beneficio.
   Ella ya dijo que no.
   Que se queden tranquilos, que no habrá reforma de la Constitución.
   Y así como acataron otras directivas que los colocaban en posición ventajosa, por sus beneficios emergentes, que ahora tengan la grandeza de la obediencia.
   Y también, que se pongan en la tarea de buscar o preparar la sucesión, tarea descuidada cuando los obsecuentes de siempre pensaban que tenían asegurada su continuidad.
   En la grilla no se observan candidatos que a la vista puedan ser convincentes, potables y convocantes.
   Pero no olvidemos, por eso de la memoria a la que siempre hay que acudir, que las improvisaciones nunca fueron buenas.
   Al menos, para nuestra historia más o menos reciente.

PROMESAS: TRES AL HILO

   En el mismo día y separados por unos 700 kilómetros, que en este mundo globalizado no es distancia, en tres ámbitos se practicó la deportiva costumbre nacional de hablar mucho y decir casi nada.
   Parecía como que se hubieran puesto de acuerdo, pese a que la rivalidad en uno de los casos parece insuperable.
   Desde la Nación y por parte de la provincia, hubo especial esmero en buscar justificativos a todo lo que se dejó de hacer, para privilegiar los tecnicismos estadísticos que a la gente no le interesan, especialmente porque no los interpreta como caprichosamente lo hacen los políticos.
   Y en el ámbito municipal, la vieja letanía de culpar a los que se fueron y todas sus omisiones y equivocaciones, en una sucesión de acusaciones que la gente, con ganada resignación, ya superó a la espera de tiempos mejores.
   Y como en los anales de la verborragia y la poesía política -que muchos le llaman verso- lo que desagrada no se memoriza, la gente optó por resaltar por encima de todo lo dicho, aquellos temas que intencionalmente ni se tocaron.
   Para la Nación la inflación que es la madre de la mayoría de los males, no existe ni merece su análisis y por ende tampoco combatirla, precisamente porque no existe.
   Para la provincia, la palabra inseguridad equivale a putear a la madre, porque nadie del poder lo acepta, pese a que varios de sus miembros la han padecido en carne propia.
   Para la Intendencia cordobesa, la ciudad es una maravilla de pulcritud, orden ejemplar y plena vigencia de los derechos vecinales.
   Caso curioso, en ninguno de esos ámbitos se dieron precisiones acerca de lo que se gasta en un rubro que supera la realización de obras imprescindibles, o el abordaje de políticas que aporten bienestar.
   Nunca se conocen las enormes erogaciones tanto de la Nación como de la Provincia o del Municipio, en la publicidad que muestra a esos tres niveles, como parte de un Paraiso en verdad inexistente, solo injertado caprichosamente en la mente delirante de algunos funcionarios enemigos de reconocer la realidad.
   Pareciera que para los políticos, prometer equivale a solucionar.
   Y todos dijeron lo que suponen que harán, cuando todavía no reconocieron todo lo que dejaron de hacer, en tiempos que lo de ellos es solo cumplir lo que habían anunciado antes que la gente votara.
   Los discursos en estas fechas, dentro de todo, son muy útiles a la cultura popular … y quizás nacional.
   La gente enciende el televisor y la inmensa mayoría, que este 1 de marzo se dice que superó el 72 por ciento, en lugar de escuchar las previsibles promesas, busca un buen documental, dibujitos animados o Venus.
   ¿Sabe por qué?
   Muy simple: en ninguna de esas alternativas le mentirán.  

EL FUTBOL COMO VIOLENCIA

   Debo aclarar que no soy hincha de Belgrano, no soy de Alberdi ni soy pirata.
   Pero como cordobés, me dolío en el alma el maltrato, el abuso, la prepotencia, la violencia que los policías santafesinos ejercieron contra los jugadores y el público del celeste, en el partido jugado contra Ñuls en Rosario.
   Así como nuestros legisladores nacionales cobran por calentar la silla y ni siquiera piden la palabra, tienen ahora la oportunidad histórica de presentar al menos un proyecto de declaración de repudio a ese accionar, precisamente en defensa de los cordobeses.
   Eso cuenta asimismo para los obedientes miembros de nuestro cuerpo legislativo provincial, para que en este caso, al menos los de la mayoría,  no esperen la orden de arriba, sino que alguna vez obren por su cuenta, como si fueran de pensamiento independiente.
   Que las autoridades a quienes les corresponde hagan lo posible para volver a los tiempos en que el fútbol era un juego: una diversión de la que también participaba la familia.
   Porque como vienen las cosas, con tanta violencia y sangre, va a ser difícil, incluso, que concurran los protagonistas.