1 de abril de 2013

SLB 31-03-13 LA PASCUA - A 31 AÑOS DE MALVINAS - POLICIA PREPOTENTE - LA MERLUZA SE AHOGO - LA PASION EN LUNFARDO - MEGACAUSA, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa "Síganme los buenos" emitido el domingo 31/03/13 por AM580 Radio Universidad de Córdoba.

 

DOMINGO DE PASCUA

 

   Si a la festividad pascual de hoy la despojáramos de sus connotaciones religiosas, quedaría solo el marco de la reunión familiar, ampliamente convocante, bulliciosa y por lo general dentro de un tentador escenario gastronómico donde el lucimiento es para el ácido úrico y el colesterol.

   Es por eso que al enfocarlo desde el mirador de la fé, es el reencuentro con la vida; es la resurrección de los valores y es, en suma, un anhelo de reconciliación universal.

   Roguemos que al menos sirva para eso. En el seno de la familia, que es la base de la sociedad, las rencillas y las diferencias terminan cuando prevalece el atávico y fraternal concepto de unión que la consolida; el amor, la tolerancia y el sentido solidario.

   Se me hace que comparándola con la ciudad ocurre lo mismo, pero en escala mayor, porque la ciudad es la casa grande, de la gran familia, donde convivimos.

   Ni que hablar entonces de la situación en la provincia y en el país, que nos demandan siempre mayor indulgencia, para combatir la propia y cerrada incomprensión que por lo general  se ha enquistado en muchos de quienes nos gobiernan.

   Que esta Pascua, fiesta religiosa para la mayoría, y sin distinción de creencias, sirva también a la hora de plantearnos la reconciliación nacional, en momentos críticos para los argentinos postergados y marginados, pese al maquillaje de frescura y lozanía que se busca imponer.

   Porque para convivir en un espejismo, los que hemos llegado a cierta edad ya no soportamos la cosmética.

   Y menos aún, como mágica solución a los problemas.

 

MALVINAS, A 31 AÑOS

 

   El tiempo en su marcha implacable, poco ha hecho para mitigar el dolor que dejara la guerra de Malvinas, especialmente en las familias de quienes dejaron allí sus esperanzas, su espíritu de lucha y su propia vida.

   Han pasado 31 años y todavía se escuchan los reclamos de los sobrevivientes, marginados del mercado laboral, desatendidos en sus requerimientos de apoyo sicológico y muchos de ellos transformados casi en parias, mientras para otros sectores continúa el indecoroso festival de subsidios al aplauso o a la vagancia.

   Como si la historia reconociera más méritos patrióticos a los que se decían románticos setentistas. montoneros o erpianos, que a los que debieron ir a enfrentar la superioridad británica apoyados por una tecnología bélica notoriamente obsoleta e insuficiente, empujados al previsible infierno por el desborde etílico del entonces presidente usurpador.

   Convengamos que no todo está claro en los tantos grupos de ex combatientes que transitan inútilmente, como autómatas, las oficinas públicas donde piensan que van a encontrar un reconocimiento a su sacrificio, a la ofrenda que hicieron a nuestra Patria.

   Están los que combatieron en las islas, y con idénticos derechos aquellos que permanecieron en el continente, al apresto para entrar en la desigual batalla.

   Problemas internos los desunen, cuando la memoria de los vivos y el respeto por los muertos, debiera ser el motivo aglutinante.

   Apetencias dispares hacen lo propio, mientras la autoridad mira hacia otro lado, acuciada por problemas más recientes que el  angustioso recuerdo del año 1982, que en definitiva corresponde al siglo pasado.

   Pero algún día llegará la hora de la redención para aquellos que no vacilaron en colocarse muy junto a la muerte, amparados por nuestra bandera, el paupérrimo armamento, el frío calando el alma, sin llegar a congelar  sus convicciones.

   Será la hora en que unidos y no tan engañados, como estuvimos al menos aquel 2 de Abril del 82, entonaremos nuestro himno y lo haremos recordando el sacrificado valor de los soldados argentinos.

   Por todo eso, y pidiéndoles perdón, sean eternos esos héroes que supimos olvidar.

 

LA MERLUZA QUE MURIO AHOGADA

 

   Corriendo casi el mismo curioso destino que carne para todos, bicicletas para todos, televisores para todos, la merluza para todos se ahogó porque simplemente, no sabía nadar.

   Y se ahogó en el mar de la improvisación, allí donde el impresentable Moreno es el padre putativo de algunos éxitos que se atribuye, pero bien se cuida de dejar huérfanos a  tantos y sonoros fracasos.

   Los anuncios espectaculares apoyados por el periodismo militante y el monopolio propagandístico estatal tuvieron su momento de gloria pocos días antes de iniciarse la semana santa, pero sus efectos se fueron diluyendo lentamente, muy lentamente en el abismo de su propia condición de anuncio demagógico y oportunista .

   Porque si es por hacer algún paralelo con la merluza, nuestra merluza de 18 pesos el kilo, viene al caso recordar una medida adoptada años atrás por el máximo gobernante de un pequeño país, creo que africano, donde el analfabetismo rondaba en casi un 70 por ciento.

   El tipo ordenó que la carne de buey tendría un precio de 10 pesos el kilo, cuando su valor real era de 45.

   El pueblo salió a las calles, hubo manifestaciones a favor de esa medida inclusiva y los aplaudidores profesionales cumplieron con su tarea de alabar.

   Ese pueblo, aturdido por la ignorancia, tardó casi un año en darse cuenta de la trampa, porque se hartaron de buscar la carne de buey a 10 pesos, pero no se conseguía en ninguna parte.

   No somos tan ignorantes, pero podemos exhibir ahora con orgullo. el privilegio mundial de tener merluzas que no saben nadar.

   Y no pudieron llegar a los puestos de venta, porque lógicamente, se ahogaron.

   Igual que las esperanzas de quienes querían comprar.

   Como con tantas otras cosas, se quedaron con las ganas y no por ignorancia, sino por creer en promesas delirantes.

 

POLICIA PREPOTENTE

 

   Que a nadie se le ocurra pensar o sospechar que esto se trata de una defensa corporativa, tal como lo hacen cuando son aludidos los abogados, los médicos, los políticos, los vendedores ambulantes o los naranjitas.

   Pero realmente es para preguntarse, ¿cómo hizo para llegar a subcomisario un tipo a quien se le ocurre detener a periodistas porque están trabajando?

   Más que por ignorante de las leyes que tiene la obligación de conocer y de aplicar, a ese funcionario hay que sancionarlo por ejercicio de la imbecilidad, que según la Real Academia es la insuficiencia intelectual y la escasez de razón.

   Porque si los periodistas fueron burdamente presos por incurrir en alguna sospecha de delito, alguien por favor que le avise a ese subcomisario que los ladrones también roban, asaltan, hacen lo que quieren y el lo sabe; que los señores de la droga caminan la ciudad vendiendo porquería y sembrando muerte y él también sabe quienes son, donde están y cómo actúan, y no los detiene.

   Dejemos de joder con las hipocresías de querer aparecer como correctos policías,cuando por realizar procedimientos absurdos, se les escapan las tortugas.

   Igual que la Caminera, que solamente por mirar cerca de los peajes que los autos tengan las luces encendidas y sus conductores los cinturones puestos, dejan de recorrer las rutas y la gente se sigue matando.

   Todo esto dejará de suceder, para bien de los cordobeses, cuando la policía sea genuinamente profesional y no un botín político, y algún gobernante tenga la capacidad, el coraje y la grandeza cívica de instaurar una imprescindible política de seguridad.

   Mientras ello no ocurra, las cosas no van a mejorar y como lo estamos padeciendo, seguirán de mal en peor.

 

LA MEGACAUSA

 

   La Federación de Colegios de Abogados de la provincia de Córdoba se presentó en calidad de "Amicus curiae", en los recursos extraordinarios interpuestos ante la Corte suprema de Justicia de la Nación por los abogados detenidos en Córdoba bajo figura de prisión preventiva, solicitando se disponga el cese de esa prisión y la libertad inmediata de los letrados, ya que no cuentan hasta el presente, con ninguna condena judicial firme en su contra.

   La presentación se fundamenta en que "las prisiones preventivas aplicadas en contra de los abogados imputados, violan los derechos y garantías consagradas en la Constitución Nacional y en la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

   Esta prisión preventiva, vulnera el principio de inocencia y el principio de que nadie puede ser penado sin juicio previo fundado en ley anterior, y tiene especial trascendencia por cuanto se ha considerado a la "profesión" de abogado como una causal de la peligrosidad procesal.

   En efecto el Sr. Juez de Control ha dicho que: "Ia circunstancia de su "profesionalidad", los posiciona frente a la concreta posibilidad de substraerse a la acción de la justicia en una situación de mejor y mayor accesibilidad a los medios de los que eventualmente puedan hacer uso."

   Del análisis de estos procesos se advierte que el orden lógico parece haberse subvertido, ya que el propio Estado, y el Poder Judicial, que tienen como función esencial asegurar y garantizar a la población el pleno ejercicio de sus derechos y el goce de sus garantías constitucionales, entre ellas el  respeto irrestricto  del  principio de inocencia -tal vez la garantía más valiosa de que gozamos todos los ciudadanos- mantiene a los imputados detenidos sin juicio durante más de dos años, y les deniega sistemáticamente  la excarcelación, invocando una peligrosidad procesal inverosímil, que paradójicamente, debiera ser conjurada por el propio Estado sin lesión de los derechos de los ciudadanos.

   Consentir esta subversión del orden lógico de la defensa de derechos significa perforar peligrosamente la barrera de derechos, libertades y garantías que la Constitución reconoce a los ciudadanos, y que el propio Estado tiene la misión de resguardar y asegurar.

   Por esto, sugiere el pedido de informes o la opinión fundada del Instituto de Derecho Procesal Penal de la Universidad Nacional de Buenos Aires, del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), organismo de reconocido prestigio y experiencia en materia de DDHH y especialmente sobre la aplicación de la prisión preventiva en la República Argentina,

   Finalmente manifiesta que la condena es violatoria del principio de inocencia.

   "Es firme voluntad de esta Federación, alentar se lleven adelante los juicios, y que sea la verdad real obtenida a partir de un juicio justo la que determine en definitiva la situación procesal del imputado.

   Esperamos un juicio rápido, ágil que nos de a conocer la verdad real -expresa la entidad- pero la situación de detención debe ser obtenida a partir del juicio justo que se reclama y mientras ello no ocurra, de manera alguna puede permitirse continuar con imputados detenidos sin debate en las condiciones indicadas."

   Y concluye que: "Con la misma convicción con la que la Federación Profesional, sostiene la prevalencia del principio de inocencia en los procesos señalados, cuyo desconocimiento judicial debe ser revertido, afirma  que en nuestra provincia la Justicia Penal debe alcanzar mayor productividad y eficiencia, compatible ello con los niveles de excelencia que reclama la sociedad".

 

LICEOS MILITARES, POR AHORA SIN CAMBIOS

 

   Es claro que la intención de modificar el estilo de enseñanza en los liceos militares, debiera haber sido encarada por gente idónea, al menos conocedora de una realidad militar que necesitamos los argentinos.

   Es cierto que el descrédito acerca de nuestras fuerzas armadas no es minoritario, pero se debe entender que un país sin fuerzas armadas, está desprotegido contra cualquier circunstancia de conflicto internacional que se pueda presentar.

   Lógicamente, si lo que se busca es alejar a los militares de la política haciéndolos profesionales, es obvio que se necesitan establecimientos especiales para formarlos.

   Y eso comienza en el secundario.

   De lo contrario se caería nuevamente en otros de los deportes argentinos que son la improvisación y los remiendos.

   Después de todo, es determinación de los padres enviar a sus hijos a la escuela que se les cante, ya sea de enseñanza civil o militar, si es que también se aplica en esto el respeto irrestricto por la libertad individual.

   El proyecto de desmilitarizar los liceos militares, ya lo dijimos, es como pretender deshidratar el agua.

   Pero si de absurdos se trata, todavía no tenemos colmado el chip donde almacenamos las sorpresas.

 

¿TIEMPOS DE RENOVACION?

 

   La Universidad Nacional de Córdoba tiene nuevo rector, elegido por el democrático método de la asamblea en la que se involucran todos los sectores que participan de la vida universitaria.

   Naturalmente el rectorado es un espacio de poder con tanta trascendencia, equivalente -y perdón si caigo en un pozo de ignorancia- a gobernar una gran ciudad con más de cien mil habitantes.

   El recambio de autoridades se hará a finales de abril y suponemos que desde ese momento, correrán aires de cambio que esperamos sean venturosos, o la continuidad de la gestión con relación al modelo que lidera la Dra. Carolina Scotto.

   Dicen que toda transición suele ser complicada, pero me animo a sostener que este no será el caso, dado que tanto el rector entrante como la rectora saliente, supongo alientan los mismos objetivos para la Casa de Trejo.

   Roguemos que, si se operan cambios, sean para consolidar posiciones y mejorar si cabe, la calidad de enseñanza y de estudio en una universidad altamente considerada en el mundo como es nuestro orgullo, la cuatrisecular Universidad Nacional de Córdoba.

 


DOS LADRONES

 Francisco Otero Pizarro

(Recreado cientos de veces

por Edmundo Rivero en su

tanguería El Viejo Almacén)

 

 

Hay tres cruces y tres crucificados.

En la más alta, al diome, el Nazareno.

En la de un wing lloraba el chorro bueno

mangándole el perdón de sus pecados.

 

Escracho torvo, dientes apretados

mascaba el otro lunfa el duro freno

del odio y destilaba su veneno

con el rechifle de los rejugados.

 

¿No sos hijo de Dios? ¡Dale! ¡Bajate!

¿Sos el rey de los moishes? ¡Arranyate!

¿Por qué no te bajás? ¡Dale, che guiso !

 

Jesus ni se mosquió. ¡Minga de bola!

y le dijo al buen chorro estate piola

que hoy zarparás conmigo al Paraíso.