2 de junio de 2013

SLB-02-06-13-Ropa para todos,etc



Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari durante su programa “Síganme los buenos” emitido por AM580 Radio Universidad de Córdoba el domingo 2 de junio de 2013.


ROPA PARA TODOS

   Cuando en verdad uno piensa que todo tendría que ser para todos, por eso de la igualdad, nos encontramos con algunas sorpresas que desvirtúan eso que pasa a ser solo una buena y demagógica intención.
   Así ante nuestras narices pasaron las milanesas, el pescado, las bicicletas, los autos y otros artículos que para tenerlos, lógicamente debíamos pagarlos.
   Duraron menos que un gallego callado y pasaron sin pena ni gloria.
   Quedó si, para todos e instalado en la comunidad, lo que con el tiempo se convirtió en un arma carísima para pelearle el rating -y para colmo perder- a un gordo y palanqueado comunicador y denunciador, acusado de destituyente, cuestionador del modelo nacional y popular.
   Es el fútbol por cuya difusión el Estado, o sea también nosotros, pero escamoteándole dinero a los jubilados, ocupa las pantallas chicas mostrando la pasión argentina y monopolizando la publicidad oficial.
   Ahora con modelos muy especiales, hizo su aparición la ropa para todos, que salvando las distancias y apelando a la memoria, me regresa a la mitad del siglo pasado, cuando el peronismo intentó uniformar a las masas inundando las tiendas con una tela gris e impersonal, llamada justicialista.
   Y por las dudas lo aclaro: no es un brote de gorilismo, sino la sana aplicación de la historia.
   Todo indica que ahora la intención no es uniformar porque los colores y estilos son variados y comprende no tan solo a camisas, sino también medias, calzado y otras prendas.
   Dentro de todas las especulaciones que se puedan hacer, de cuánto durará, o si alcanzará la producción, o que si la calidad es cuestionable, surge la que a mi modesto entender es la más valiosa: que sirva para que los industriales y todas las etapas de la indumentaria dejen de abusarse con los exorbitantes márgenes de ganancia.
   La ropa para niños es un abuso en cuanto a precios.
   Las liquidaciones, hablo de todas las ropas y talles en la mayoría de los casos son truchas, porque antes remarcan y después descuentan.
   Y varias otras cositas que sería enojoso y muy extenso enumerarlas.
   Bienvenida la ropa para todos, aunque por su calidad no sea para todos, pero bien vale el intento siempre que dure.
   Y me pregunto, sin ánimo de acusar de discriminatorio al modelo nacional y popular, ¿por qué las marginaron a ellas, que son más amantes de los trapos que nosotros?
   La verdad sea dicha, los argentinos estamos vendiendo demasiado cara nuestra desnudez.
  
COMPRAR SIEMPRE MAS CARO

   Bien se sabe que el área de compras es la más sensible y sujeta a sospechas, tanto en la actividad privada como en la gubernamental.
   Suele ser sugestivo que en los agasajos, por ejemplo, al final del año o en fechas especiales, los responsables de compras reciben los mejores obsequios, les regalan viajes o los gratifican de algunas otras maneras.
   No hablo de todos, porque si son incuestionablemente honestos, vaya paradoja, son los menos reconocidos a la hora de tenerlos en cuenta.
   El dinero que suele negociarse por debajo de la mesa, a veces llega a porcentajes escandalosos, pese a que detectar esas maniobras no es nada complicado, cuando se lo quiere hacer.
   Los casos de sobrefacturación de algunas empresas o cuando es el Estado -nosotros- el que paga, son moneda corriente y es como si ya nos hubiéramos acostumbrado.
   Lo revelado en el ministerio de Salud de la Provincia, más que escandaloso, es irritante por el daño que se les hace a los pacientes que quedan fuera de presupuesto.
   Porque si se pagan 30 mil pesos por una prótesis que cuesta 6 mil, hay por lo menos cuatro pacientes que reciben la cachetada del rechazo a sus necesidades.
   Pero estamos salvados: el gobernador ha dicho que el tema pasará a la Justicia, a nuestra amodorrada justicia, en lugar de disponer inmediatos relevos preventivos frente a la gravedad de los delitos cometidos, y sobre todo por la fácil identificación de quienes son los responsables.
   A esas operaciones le ponen su rúbrica algunos jerarcas, y me animo a suponer que pasa por las manos del ministro del área, aunque no es mi costumbre andar pidiendo renuncias, porque no es esa mi vocación ni mi ocupación.
   Pero bueno sería, en lo inmediato, ver que los queridos cordobeses podamos pensar que alguna vez, la honestidad vence a las trenzas, a los oscuros pactos de silencio y a las delictivas utilidades compartidas.

UTA NOS TOMO POR IDIOTAS

   La calesita del transporte de pasajeros sigue dando vueltas y en lugar de intentar un manotón a la sortija para ganar un viaje gratis, los pasajeros siguen siendo los que pagan el caviar y las burbujas con que festejan cada aumento del boleto, los miembros de esa oscura sociedad que para presionar a la municipalidad, conforman la UTA y los empresarios.
   Es el cuento de nunca acabar: a los pocos días que la Fetap pide un aumento, los dirigentes de la UTA inducen medidas de fuerza para apoyar una demanda de actualización salarial.
   Por dos, tres o más días los usuarios, tan trabajadores como los choferes de ómnibus, pierden bonificaciones por puntualidad y presentismo: los estudiantes se quedan sin clases; los enfermos padecen la imposibilidad de hacerse atender y otros daños colaterales.
   La municipalidad que es el poder concedente no quiere conflictos, afloja su cinturón de la autoridad, caen los lienzos, otorga el aumento y los huelguistas, después de haber hecho tanto daño aparte de las agresiones físicas, cobran sus sueldos sin descuentos por los días no trabajados.
   Consagrada con ese estilo la impunidad, lo siguen y lo seguirán haciendo mientras no haya autoridad que se les plante, o pasajeros que agoten su paciencia.
   Porque en definitiva, los usuarios del transporte urbano son los menos beneficiados por el sistema, y porque dependen de los caprichos sindicales para llevar más o menos comida a sus casas, educar más o menos a sus hijos, atender más o menos su salud.
   Y todo eso, de verdad, agota a cualquiera.
   Lo agota hasta que explota y después vendrán los lloros y las mariconerías.
   Como siempre.

GARRE, EL PREMIO AL FRACASO

   En ajedrez, me comentaba un especialista, el enroque es una maniobra permitida por el juego ciencia, que se aplica por cuestiones de táctica a veces y en otros casos por desesperación.
   Vaya Dios a saber cual de estas dos alternativas ha sido la que movió al poder central para los cambios realizados en el gabinete, especialmente más que cambios ha sido la reubicación de piezas en el equipo de mando.
   El tema de la señora Garré es incomprensible, porque era la ministra encargada de la inseguridad, y no me equivoco en el concepto, porque era eso precisamente lo que administraba.
   Nuestras fronteras que son alfombra roja para el narcotráfico, la existencia de más de mil pistas de aterrizaje clandestinas, el humillante desmantelamiento de nuestras necesarias fuerzas armadas en lugar de profesionalizarlas, siempre dependiendo del poder político, y el brutal crecimiento de la delincuencia, son aplazos que con certeza aparecen en el boletín de calificaciones de la Sra. Garré.
   Pero como el sentido de la autocrítica no figura en el estilo del gobierno, lo mejor fue premiarla con una designación virtualmente simbólica; un sello diplomático que la mantiene dentro del esquema de la conducción nacional sin dudas como reconocimiento a su pasado.
   Ha dejado el area de seguridad y roguemos que sea en manos idóneas.
   Roguemos también que desde sus nuevas funciones no se le ocurra propiciar, por ejemplo, declararle la guerra a Suiza.
   O al Vaticano.

CURIOSO HOMENAJE DE LA UNICAMERAL

   La barra del Deportivo Mengueche es un ejemplo porque sus batalladores integrantes nunca mataron a nadie, jamás vieron circular porros en las tribunas y lo único que beben preparando las gargantas para alentar, es inofensivo juguito con agua.
   Sin embargo, nunca nadie los premió por una conducta tan ejemplar, en estos alocados tiempos de violencia deportiva adentro y afuera de los estadios.
   La Fiel es un sector de la barra de Talleres, y la verdad no sé si es brava o es correcta, que nunca apretó a los jugadores y a los dirigentes o que jamás introdujo sustancias prohibidas a los escenarios deportivos.
   Distinguirlos a lo mejor es merecido, pero los señores legisladores, cuando trabajan de vez cuando, debieran por lo menos saber que hay otros esforzados deportistas que lo hacen por amor a una divisa; que practican disciplinas no rentadas: esos son los amateurs.
   Y que también tienen simpatizantes que los alientan, que los acompañan; que los sostienen y sin embargo nunca nadie se fijó en ellos como ejemplo de altruísmo.
   Lo más probable, y en esto me arriesgo, es que La fiel merezca ser distinguida.
   No se entiende todavía por qué el ámbito de la distinción, que está destinado a labores menos intrascendentes y desubicadas que ésta, lo que no equivale a pensar con solemnidad porque en el recinto hasta bailaron cuarteto.
   La imagen que mostraron algunos legisladores, se peleaba por pertenecer al tablón o a lo patético.
   Solo un detalle positivo: aunque fuera por esta pavada, se vieron obligados, digamos, a trabajar.

MAS ACERCA DE LA MEGACAUSA

   Los medios periodísticos se conmocionaron con la noticia de la existencia de un Guantánamo británico, en donde personas sospechosas son encarceladas por tiempo indeterminado y aislados de sus familias, sin respetar ninguna ley.
   Para quién no lo sepa, Guantánamo es un campo de concentración que EEUU posee en la isla de Cuba, donde cualquier extranjero sospechoso es encerrado de manera arbitraria e indeterminada, buscando obtener declaraciones de culpabilidad o acusaciones a otras personas.
   Hace varios programas comentábamos un boletín de los familiares de los detenidos en Bower por la megacausa del Registro de la Propiedad, titulado "El Guantánamo de la Justicia Cordobesa" donde se describen increíbles semejanzas entre la megacausa y el horror de aquella cárcel caribeña.
   Entre otras cosas, personas comunes, con familia y trabajo estable, son encarceladas para investigar delitos ocurridos hace 6 o 7 años, sin que se respeten los derechos previstos en la Constitución, y lo más importante, es el encierro prolongado, 3 años sin juicio, buscando quebrarlos para que se declaren culpables de algo que no han hecho o que acusen a cualquiera con tal de retornar a su vida normal.
   Así la Comisión Especial Juzgadora los condena, como ya tiene previsto, y lo publica mediáticamente llamándolo "Justicia contra la mafia del Registro"
   ¿Cuánto gasta la Provincia de Córdoba para mantener su propio Guantánamo?
   ¿Qué presupuesto se le asigna al fiscal y a la cantidad de comisionados policiales afectados a esta causa, que desde hace más de 8 años deben investigar, por ejemplo, dónde vive una persona que hace 20 años está en la misma casa, figurando en la guía telefónica y en los registros catastrales, o más complicado aún, dónde trabaja alguien que desde hace 15 años marca tarjeta a la misma hora o en el mismo lugar?
   ¿Cuánto se gasta en mantener encarceladas a personas comunes, que no representan ningún peligro para la sociedad?
   Porque en Bouwer están construyendo un nuevo pabellón.
  ¿Estará debidamente blanqueado y acreditado ese gasto?

Mañana lunes, habrá en el Colegio de Abogados, una jornada sobre corrupción y derechos humanos, a las 17:30 en Duarte Quirós 571, donde se analizará el fenómeno de la corrupción en la Argentina, la impunidad y la debilidad de la ley. 
   Se me antoja que es un buen momento para plantear estas y otras inquietudes.

ESTE VIERNES, DIA DEL PERIODISTA

    El viernes próximo, en un nuevo aniversario de la aparición de la Gaceta de Buenos Ayres, de la mano de Mariano Moreno, se celebra el Dia del Periodista, por iniciativa cordobesa en un congreso de colegas de la Federación Argentina que se realizó en el siglo pasado.
   Lo cierto es que la nuestra es una profesión invadida.
   Se los comento, porque ustedes bien saben que la ejercen algunos médicos, curanderos, chamanes, modelos, pitonisas, dietistas, economistas, abogados, decoradores, cocineros, políticos en decadencia, futbolistas retirados, corredores de autos y algunos propietarios de medios de comunicación.
   Es cierto eso de la creencia popular que muchas veces adjudican a los periodistas su vocación por ser fiscales, jueces y verdugos, aunque todo indica que solo reflejamos una realidad que no podemos modificar.
   Es cierto que somos formadores de opinión, con la salvedad que solo es posible hacerlo cuando existe la honestidad intelectual, pero especialmente el respeto por la opinión ajena, lo que permite la formación del propio parecer individual.
   Si en un pueblo existe la tiranía mediática, es solo porque el poder no se ejerce o está devaluado.
   Esto no equivale a pensar que el poder regula la libertad, sino que gobierna sin merecer cuestionamientos y lo hace observando el respeto al disenso y a las posturas diferentes.
   El periodista, en los últimos tiempos, ha servido muchas veces como instrumento para farandulizar la información, llevándola a la liviandad de la pavada, y actuando como cortina de humo frente a situaciones acuciantes.
   Gracias al buen criterio, en Córdoba esa conducta no es la generalidad de los casos, porque el periodismo nuestro no tiene la enorme influencia que si, luce por ejemplo en Buenos Aires, salvo un nuevo estilo que ha surgido.
   Por eso, mi saludo fraternal y apretado, a todos mis colegas, los de antes y los de ahora, que honran la profesión por encima de las mezquindades.
   Y por cuestiones de esa propia integridad intelectual y respeto al pensamiento de quienes no compartimos el discurso único, que es una sutil forma de tiranía y autoritarismo, quiero excluir de la salutación a esa nueva manera de comunicar, que es a través del periodismo militante, al que no considero con sentido de equilibrio para formar opinión.
   Por encima también de las amenazas, de las ideologías, del dinero y de otras tentaciones.
   Con los auténticos periodistas y por ellos, ¡salud!