9 de junio de 2013

SLB 09-06-13 MENSAJE A LA SRA. K - ¿PARTIDOS POLÍTICOS O ELENCOS ESTABLES? - LA GRIPE "A" PARA TOMAR MUY EN SERIO - DE LA FARANDULA A LA BANCA, ETC.



Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari, en su programa “Síganme los buenos”, emitido el domingo 9 de junio de 2013 por AM580 Radio Universidad de Córdoba.



UN SALUDO DESDE EL MAS ALTO NIVEL

   La señora Cristina Fernandez de Kirchner saludó a los periodistas a través de su cuenta de Twitter, escribiendo: “Y pensar que muchos de los que hoy escriben en los medios están convencidos de que ser periodistas es ser opositores. ¿Qué cosa no?”.
   Les comento algo.
   A esto no lo hago con la peregrina intención de ser leído o escuchado por tan elevado nivel, sino que como se me involucra y por ser periodista con 55 años laburando en lo mismo, quiero actuar en legítima defensa, si no le molesta, porque es mi derecho.
   Le comento, señora, que no son pocos los colegas que sostienen eso de querer destacarse por vivir peleando para que las cosas mejoren, para que la corrupción no se fortalezca, para que los funcionarios terminen sus mandatos tan pobres o tan ricos como entraron, para que transformen demagogia en gestión, para que respeten a quienes piensan distinto, para que piensen que alguna vez serán viejos …
   Y le ruego por favor que no se olvide, señora, de los otros periodistas que usted conoce, mercenarios del aplauso, súbitamente enriquecidos no por ser exitosos, sino por vender elogios y callar demandas de los sectores populares a los que dicen defender y a veces representar.
   Le comento, señora, que no me gusta ser oficialista ni opositor.
   Me encanta ser periodista que respeta a quienes no comparten mis puntos de vista; que odio la censura; que me aterran las mordazas y que a los condicionamientos que alguien pretenda imponerme, los tomo como síntomas de ignorancia, nerviosismo, desorientación y prepotencia.
   Sepa, señora, que hay un periodismo honesto que no deja de serlo por criticarla a usted ni a su equipo, sino que talvez sea la manera, no de ayudarla a usted, señora, sino al país y a su gente.
   No creo haber sido un periodista exitoso como para progresar económicamente a niveles astronómicos.
   Pero usted, señora, que ha sido exitosa abogada, podría darme la fórmula para hacer crecer de manera tan extraordinaria un patrimonio de discretos inicios, como sigue siendo el mío, con media casa y un autito, sin depósitos en el exterior, cajas de seguridad a nombre de otros ni helicóptero propio.
   Porque si usted, señora, traslada su éxito personal y familiar al país, seremos todos ricos, no existirán los pobres y cada uno de nosotros será parte del paraíso que tanto nos han prometido.
   Y todos los periodistas, como lógica consecuencia, no tendríamos ningún motivo para ser criticones.
   Y se cumpliría su sueño, señora: todos por convicción, seríamos oficialistas.




 
LA GRIPE “A” PARA TOMAR MUY EN SERIO

   Por allí uno escucha comentarios despectivos con relación a la gripe “A”, como si se tratara de una dolencia simple que se supera con un par de aspirinas, tres pañuelos y un par de días de reposo.
   Seguramente es por eso que su repetida aparición entre los queridos cordobeses se ha transformado, más que en un tema sanitario,en un elemento político de trascendencia, partiendo de la base que nadie puede aspirar a más, si no cuida lo de menos.
   Las luces de alerta en la gobernación fueron ganando en intensidad a la vez que crecía el número de casos, con un desenlace fatal y algunos otros que revestían y aún revisten cierta gravedad.
   Es entonces cuando se nos ocurre pensar mal, y por ejemplo plantear la falta de previsión, por no haber dispuesto una vacunación masiva,  en lugar de actuar como ahora con la presión del mal que se multiplica.
   Es necesario vacunarse lo antes posible, de manera especial los grupos de riesgo.
   Y en caso de padecer alguno de los síntomas de la gripe “A”, que no es la gripe común, tradicional y corriente, de inmediato acudir a un centro asistencial, porque el susto ha hecho que las autoridades los equipen para estas emergencias y provean de los medicamentos necesarios.
   La gripe “A” es espantosamente molesta más allá de lo peligrosa.
   Uno se siente como que te hubieran pasado por encima las barras bravas de Talleres, Belgrano e Instituto.
   Tamiflú, encierro obligado y aislamiento por un par de semanas, lejos de los chicos y de todos aquellos que por su edad o bajas defensas, puedan ser contagiados.
   No toco de oído.
   La gripe “A” se ensañó conmigo tres años atrás, y gracias a todos los santos muestro Hospital Rawson ya existía.
   Por suerte, ahora solo soy parte de las estadísticas, pero entre los vivos.




DE LA FARANDULA A LA BANCA

   Los resultados no han sido muy positivos, si es que nos ponemos a evaluar lo que consiguieron aquellos que desde distintos escenarios accedieron a la política legislativa.
   Con un aprovechamiento de eso que se llama imagen, algunos partidos políticos tentaron con éxito el ego de ciertos personajes y los llevaron a las bancas, en la mayoría de los casos para que sonrieran a las cámaras, pensaran poco por su cuenta, pero aprendieran a levantar la mano cuando se les indicaba que lo hicieran, aunque fueran contra sus principios.
   Salvo alguna honrosa y cercana excepción, esos políticos clonados no aportaron casi nada a la historia, pero sí a sus cuentas corrientes y a la jubilación que algún día tendrán.
   Es demasiado pretencioso fabricar un político a partir de una masa de músculos, de un buen estilo discursivo o de una risa contagiosa o una buena voz.
   Cuando en esos especímenes trasplantados a un terreno que no les es propio, se adviertan el compromiso con el prójimo, el crecimiento intelectual, la vocación de sacrificio, la inclinación hacia la entrega y el servicio, podremos decir que el brote prendió en la planta para darnos un fruto útil y positivo.
   Pero mientras eso no ocurra, mejor sería no innovar; no seguir haciendo pruebas fundadas en el vacío de un buen retrato, de la fama o de la notoriedad.
   La política en serio, demanda algunas condiciones más que firmar autógrafos o ser simpático… o simpática.
   Aunque sea la persona más honesta del mundo, ya lo decía el profesor de buenos modales del Toto Paniagua, encarnado por Ricardo Espaltér: quien nació para pito, nunca llegará a ser corneta.

LA MEGACAUSA, ¿ES UNA CÁSCARA?

   El  jueves pasado, representantes del  Colegio de Abogados de Córdoba y de la  Federación Argentina de Colegios de Abogados recorrió las instalaciones de Bouwer y visitó a los abogados presos por la megacausa.
   Entre ellos se encontraba también la presidente de la Comisión de Cuestiones Penitenciarias del Colegio de Abogados de Morón, que trabaja sobre las problemáticas de las personas privadas de libertad y en esta ocasión se relevaron cuestiones relativas a las condiciones de detención y sobre todo la situación de abuso de la prisión preventiva, que muchos imputados vienen soportando en esta causa.
   Es interesante saber, y de este tema se habló  en la Jornada de DDHH del lunes pasado,  que existe un proyecto de modificación del Código Penal, que se ha encomendado a una comisión de especialistas, a fin de darle un ordenamiento.
   El proyecto pretende devolverle la proporcionalidad a las penas y  diseñar un sistema de penas alternativas a la cárcel, ajustándolo a la Constitución Nacional  y a los tratados internacionales.
   La humanidad es el valor central, protegiendo el bien más preciado que es la vida, y así se consideran penas graves para los delitos graves y otras alternativas para los delitos más leves.
   Los encargados de este proyecto han reconocido que muchas veces los juzgados están sobrecargados con trabajo poco significativo y delitos que no son complejos., por lo que muchas  investigaciones son una especie de cáscara; no existe la investigación y terminan en nada, porque tampoco hay nada.
   Quizás esto explicaría por qué en la megacausa, 15 días después que una persona ha salido en libertad el fiscal lo cita nuevamente para imputarle otro supuesto hecho de la misma época y aclararle que lo continúa investigando.
   Finalmente todos estos organismos denuncian que las cárceles están saturadas y en condiciones que no cubren los estándares mínimos de la dignidad humana, y que poco aportan a  la disminución del delito.
   Y desde cualquier ángulo que lo veamos, el tema de la megacausa hace agua, la prisión preventiva es desproporcionada  con respecto al delito sospechado, es innecesaria y sobrecarga a un sistema que colapsa.
   Es curiosa la semejanza con las cáscaras.
   Porque si se trata finalmente de una cáscara sin investigación real ¿alguien imagina qué puede haber debajo?