24 de octubre de 2013

HECHA LA PROMOCIÓN Y ¿HECHA LA TRAMPA?




 
   Los argentinos ya sabemos por dolorosas experiencias que las máquinas partidarias de la demagogia se activan al menos en 30 horas diarias, antes de cualquier elección primaria, nacional, provincial, municipal o como en este caso, de renovación parlamentaria.
   El promesómetro hace saltar sus agujas, los que nunca estuvieron en el poder prometen que serán más buenos y honestos que Teresa de Calcuta y los que pretenden seguir ordeñando las ubres del Estado aseguran que harán lo que no fueron capaces de hacer en todo el tiempo que tienen la sartén por el mango … y el mango también.
   Gastan fortunas (por lo general de la gente) en hacernos creer lo que ya sabemos es mentira, mientras inauguran obras kilómetro a kilómetro, gastando más en propaganda partidaria encubierta que en lo que cuesta ese pedazo de camino.
   Solo falta que anuncien -y para nada me extrañaría- que construirán un río para aprovechar el extravagante “faro gringo” que levantaron en el parque, más al pedo que cenicero de moto.
   Y como no existe mejor manera de afirmar conceptos o críticas que no sea a través del ejemplo, varias señoras indignadas me comentaron que se habían puesto muy contentas cuando el Gobierno de la Provincia anunció con enorme despliegue mediático, la puesta en funcionamiento de un mamógrafo móvil que realizaría estudios gratuitos en todo el territorio provincial.
   Ellas chochas, aunque no se sabía que sectores urbanos o del interior recorrería el bien equipado vehículo a lo largo de cada semana.
   Sin claudicar en su entusiasmo y reconociendo como maravillosa esta obra de gobierno, se enteraron de casualidad que la atención durante esta semana estaría  concentrada en barrio Comercial y allá partieron, perfumadas, entalcadas y algunas estrenando prendas, breteles con estrás y otras preciosidades.
   Pero grande fue la desilusión que viró a sorpresa, después a bronca y luego a indignación cuando les dijeron que se tendrían que haber anotado con antelación y que el cupo de cien ya estaba completo, que no había más posibilidades, que tendrían que haber llevado fotocopia del DNI…
   Nunca nadie, pese a la campaña publicitaria que se hizo, detalló los requisitos para acceder a esa práctica médica gratuita, aunque pusieran énfasis en que era para todas aquellas mujeres que la quisieran aprovechar.
   Al consultar por Internet la página respectiva, hasta este mediodía no decía una sola palabra con respecto a los trámites previos que las interesadas debían realizar.
   Es patéticamente gracioso, porque algunos funcionarios del gobierno delasotista tomaron a broma lo que hizo el gobierno nacional con el fútbol para todos, remedios para todos, pescado para todos, pan para todos, ropa para todos … y ellos cayeron a lo que es más reprobable si tomamos en cuenta que se trata de la salud: mentiras para todas …
   Bueno sería, solo por curiosidad, conocer las nóminas de las “beneficiarias” de las mamografías, por las dudas se detectaran allí solo a punteras, activistas o allegadas de alguna manera al poder.
   Simplemente porque las mamografías, no eran para todas.