13 de octubre de 2013

SLB-13-10-13- TRAVESURAS EN CAMPAÑA - VERDURAS INALCANZABLES- MEGACAUSA -BOMBEROS VOLUNTARIOS - 17 DE OCTUBRE, etc



Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del domingo 13-10-13 por AM580 Radio Universidad de Córdoba.



TRAVESURAS DE CAMPAÑA

   Más allá de la falta de respeto que supone para los extraños, entrometerse en la campaña proselitista de cualquier partido, es bueno recordar algunas travesuras de tiempos pasados, enmarcadas más por la inocencia que por la injuria.
   Cortarles la luz en los mitines, regar de bombitas de mal olor los espacios cerrados donde se hacían reuniones o tirar cohetes en medio de un acto, taparse los carteles, eran las maldades más suaves en los tiempos que los candidatos daban la cara, de cuerpo presente, y no se maquillaban con cemento para estar en la televisión.
   Es por eso que hay que tomar como una especie de ataque intelectual, esa maniobra urdida por algún malvado, que hizo empapelar la ciudad con la imagen de un piantavotos, pegada a la figura de una candidata.
   Bien señalan las encuestas que el actual y accidental presidente de la Nación, no goza de eso que algunos le llaman simpatía, consenso, llegada, feeling o buena onda con la mayoría de los cordobeses.
   Y no por aquel famoso justificativo dictatorial del “algo habrá hecho”, sino porque el guitarrista y motoquero tuvo el inoportuno esmero de ofender a los cordobeses ninguneando muestra condición de tales, porque somos cordobesistas sin que necesitemos que a eso pretenda inventarlo el delasotismo.
   Por eso los responsables de campaña de la señora que “hace bien”, consideran que esa proximidad, la del simpático y protocolar Boudú, le hace mal.
   Sería la misma mala entraña, como hacer affiches con García Elorrio fumando un porro, Baldassi cobrando por arreglar un partido, Aguad vivado en Corrientes, Olguita bajando de un avión con una valija o el Gringo llevado en andas por manifestantes santiagueños.
   Mientras no haya tiros, el humor cordobés, incluso en el ruedo político, sigue siendo creativo.
   Y por ahora, dañino pero incruento.

VERDURAS INALCANZABLES


   En estos últimos días, cuando los que hacemos compras y conocemos más o menos la realidad como para comentarla, entramos a una verdulería, si pedimos pimientos o tomates, la cara de asombro no es nuestra al saber el precio, sino del verdulero cuando dice que no los tiene porque están demasiado caros.
   Y es cierto, porque un kilo de pimientos sale más caro que un kilo de mollejas y una ensalada de tomates, lechuga, pimientos de los más baratos y cebolla resulta de mayor precio que una cazuela de mariscos.
   Esta es una coyuntura inédita y los tecnócratas, con su mejor cara de cemento, sostienen que el problema es solo estacional, una mentira más grande que una casa y que merece que alguien se ocupe de neutralizar.
   Los pimientos de color verde tienen un precio, los rojos otro, y los más caros son los amarillos.
   ¿Estaremos en los umbrales del “pimiento blú”?
   ¿A dónde fue a parar el menú de 6 pesos?
   ¿Alguien sabe donde están los chicos militantes del control en los supermercados?
   ¿Recuerdan las payasescas brabuconadas de Moreno?
   Es entendible; todo eso fue antes de las primarias.
   Si ahora desde el gobierno aconsejaron que no usáramos tomates para salsas y nos inclináramos por la salsa blanca, como están las cosas, calculo que se vienen los tallarines y el arroz a la parrilla.
   Para todos … y todas.

LA MEGACAUSA DEL REGISTRO

   Se ha conocido un dictamen de la Procuración de la Nación con relación a una causa del Registro de la Propiedad que involucra al abogado Guillermo Piñeiro, quien se encuentra en prisión preventiva por no estar firme su sentencia.
   Afirmó nuevamente dicho organismo, que el Tribunal Superior de Justicia de Córdoba, al valorar el riesgo de fuga, le restó relevancia a  las condiciones personales del imputado, mencionando que debía reunir  condiciones fuera del orden común, que tampoco delineó y sigue siendo un verdadero enigma la descripción de esas condiciones excepcionales, ausentes en el común de los mortales, que la  práctica judicial reserva sólo para los mimados del poder o de la propia estructura judicial.
   Además, remarcó que la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha establecido que la prisión preventiva  procede solo cuando es absolutamente indispensable y no existe una medida menos gravosa para alcanzar el mismo objetivo, por lo cual el pronunciamiento en este caso no se ajustó a los criterios del calificado organismo internacional.
   En el dictamen se cuestionó otro punto muy importante como la desigualdad entre la justicia provincial y la Federal.
   La igualdad, no solo ante la ley, sino también ante los tribunales y cortes de justicia está reconocida por  todos los pactos internacionales, pero además ha sido mencionada expresamente en un fallo de nuestra Corte Suprema, que ha exhortado a que exista armonía en el modo de tratar la prisión preventiva por los distintos tribunales del país, a fin de evitar  diferencias  que  constituyan violaciones al principio de igualdad  contenido en el artículo 16 de la Constitución Nacional.
   En Córdoba, la realidad es otra dado que esta semana, el Tribunal Superior dictó la segunda rutinariamente excepcional prórroga de la prisión preventiva a cinco imputados en esta causa, que de esta manera completarían ya los tres años en prisión preventiva, un récord de ilegalidad que no es para enorgullecer a nadie.
   Las facultades de un  magistrado no implican una suerte de permiso para la libre interpretación de la ley según mejor parecer o conveniencia, ya que su deber es el  estricto cumplimiento de lo establecido en la Constitución.
   Y a propósito, el próximo  miércoles a las 11 de la mañana se hará una concentración en calle Caseros frente a Tribunales I para reclamar al Poder Judicial el respeto y cumplimiento de lo que manda nuestra Constitución.

LOS BOMBEROS VOLUNTARIOS



   Cómo estarán de sensibilizados los políticos que hasta el clima está participando en la campaña proselitista, porque una cosa es la provincia con los desatados incendios evitables y Córdoba es otra con la lluvia oportuna.
   La cuestión es que gracias a los últimos chaparrones la devastación de las llamas ha pasado a un ansiado segundo plano y se afirma la creencia, desde el gobierno provincial, que muchos se dejarán de molestar por el destino de los millones recaudados con el impuesto al fuego, que todos pagamos junto a la boleta de EPEC.
   Pero la calma no es real, como tampoco lo es la solución que se pregona, de haber afectado ese tributo al sistema de lucha contra los incendios y por ende, lógica pura, a sostener a todos los cuarteles de bomberos voluntarios del territorio cordobés, cuyos abnegados integrantes han demostrado acabadamente su vocación de entrega y su enorme y solidario sentido del sacrificio.
   Un oyente, llamémoslo el señor M.P. de Salsipuedes, es uno de los que piensan que en este asunto el verso y la demagogia no están ausentes.
   Con legítima pena, me confesó que cada vez que vuelve a su pueblo, se sorprende al ver que los bomberos voluntarios organizan rifas y elaboran y venden empanadas para mantener al cuartel en el que sirven.
   Y con certeza no es el único caso.
   ¿Podrá, alguna organización civil humanitaria, realizar un relevamiento provincial en tal sentido?
   Lo pregunto porque desde el poder, es improbable que se les ocurra aquello tan sano de la autocrítica como para investigarse y si encuentran falencias, sancionar a los responsables y dignificar el destino de tanto dinero nuestro.
   A veces se me ocurre abrazar utopías como ésta.
   Porque para la mayoría de los que se malacostumbraron a la sensualidad del poder, les resulta más provechoso esperar la lluvia y gastar en otras cosas más productivas.
   Como en una costosa campaña, por ejemplo.

EN DEFENSA DEL CORDOBESISMO

   La supina ignorancia con su componente malicioso de confundir al cordobesismo con el delasotismo, no es para que nos pongamos nerviosos o agresivos, sino que nos sirve para evaluar la inteligencia -o la carencia de- con relación al funcionario que en el fragor de la tribuna rodeada de aplaudidores, tuvo la desubicada y caústica fortuna de lanzar urbi et orbe.
   Para que lo sepa esta curiosa personalidad de nuestra generosa esfera política nacional y popular, “melange” de rockero y concheto, cordobesismo me trae las imágenes de Jardín Florido, de la Leo, del 990, del barrio Clínicas, del gringo Tosco (en nuestra historia, “Gringo” habrá uno solo); Bischoff, los festivales, la República de San Vicente, Sabattini, la peperina, el salame de la Colonia, la Mona Gimenez, los alfajores, La Cañada, Negrazón y Chaveta y tantos otros íconos de enriquecen la memoria colectiva de los mediterráneos.
   En su condición de “zampado” al poder porque su trayectoria no es brillante aunque haya sido elegido -lo que no supone la tácita posesión de capacidad, honestidad e idoneidad- debiera saber que el cordobesismo bien entendido y despojado de partidismos es también la rebeldía, sus universidades, sus luchas, el campo, sus paisajes, su envidiado clima, las piernas de sus mujeres, la mentirosa solemnidad de sus doctores y la sonora vigencia de su tonada.
   El cordobesismo es la generosidad del anfitrión, la bravura de su río cuando se enoja y la pujanza de su industria si es que tiene insumos que le permiten mantener su desarrollo.
   El cordobesismo no es de la Sota sino las iglesias, sus campanarios, la peatonal, la Papa de Hortensia y la cieguita que vocifera en las calles del centro.
   La pendejada portuaria, camporista y autoritaria no tiene la obligación, ni siquiera moral, de saber todo esto porque es complicado ilustrarse y conocer las idiosincrasias más próximas viviendo como viven, en el termo de su propia incultura.
   Así explicado, nuestro cordobesismo es la puerta abierta a la sorpresa de vivirlo para sentirlo y es tan simple de comprobar y gozar, que basta con una visita de un par de días.
   Después de todo, para el cordobesismo y tomado con humor alejado de cualquier ofensa, un motochorro más entre nosotros, sacralizado en su impunidad, pasaría casi inadvertido.

QUE ES LA LEALTAD

   Las imágenes de aquel octubre del 45 nos traen otra vez a la memoria el fervor de la gente por su líder, los pies inflamados por la caminata metidos allí en el agua de las fuentes de la Plaza de Mayo y el grito que nacía desde el fondo de cada pecho, y es cuando nos invade una nostálgica admiración.
   Digo admiración por la convicción; por la lucha inicial contra una oligarquía terrateniente y de nariz parada, casta que con frecuencia viajaba a Europa llevando su propia vaca en el barco para asegurarse la provisión de leche.
   Aquellos trabajadores de rostros y cuerpos cansados  por la explotación, bolsillos exhaustos, esperanzas en vías de extinción y derechos vulnerados fueron los que marcaron el rumbo hacia la redención, cercana al milagro.
   Ellos, y nadie más, merecen quedar en la historia como legítimos forjadores de la lealtad: lealtad a sus principios, lealtad a su lucha, lealtad a su propio sacrificio; lealtad al valor inconmensurable de su compromiso..
   Los argentinos a veces cometemos la imprudencia de alterar y devaluar básicos conceptos, y algunos quieren hacernos creer que ciertos personajes son más importantes que las instituciones, o que la Patria misma.
   Ese deporte nacional de endiosar casi al voleo ha llevado a la desilusión de muchos, habituados a fabricar patéticos dioses de cartón con alma demagógica y mentirosa.
   La lealtad debe inclinarse hacia la honorabilidad de principios, hacia la ética, hacia la honestidad, hacia la sana y productiva cultura del trabajo, del esfuerzo y de una actitud constructiva hacia la sociedad.
   No es positivo ni beneficia al país ser leales al bolsón, a la beca indigna, al subsidio politizado ni a ninguna dádiva.
   Lealtad es el cumplimiento de las leyes,  fidelidad a la verdad y el ejercicio del honor y de la hombría de bien.
   Lo contrario es politiquería no siempre barata.
   Porque la historia, nuestra historia, nos viene enseñando que los espejismos nos han salido demasiado caros.

LOS CRIMENES Y LAS CONDENAS

   Con espanto permanente nos venimos enterando de crímenes espeluznantes que ocurren en cualquier parte de nuestro país.
   La violencia desatada especialmente en la vulnerabilidad de mujeres jóvenes, es una especie de negro mensaje que nos está enviando el hampa que desarrolla su progreso a costa de ciertos factores, como por ejemplo la selectiva flexibilidad de las leyes, la falta de prevención policial y el humor social agravado por la crisis.
   Es hora de dejarse de joder con menudencias como el merodeo de nuestro resistido Código de Faltas, del que solo son culpables morochitos y pobretones
   Con relación a la aplicación o no de condenas más severas, incluyendo la pena capital para cierta tipología delictiva, lo primero que debiéramos hacer, es terminar con las hipocresías.
   La muletilla de los derechos humanos suele ser positiva, hasta que vemos que se pretende que sean más merecedores de ese amparo los delincuentes, que los garantes de la ley.
   Tampoco es culpa de los abogados especialistas en chicanas ni en dilaciones, porque ellos solo se mueven con leyes que no elaboran, ya que a esa creatividad es de los legisladores.
   Acerca de esto, largo y tendido pueden hablar legistas, sociólogos, juristas, psicólogos, curas, rabinos, imanes, políticos, gurúes y sabihondos.
   Pero de algo tengo la plena certeza y se lo discuto a cualquiera.
   Es probable que una medida extrema no haga disminuir los índices de delincuencia.
   Lo quiero reiterar: terminemos con la hipocresía.
   Pero ese criminal despreciable que mató con alevosía, con saña, a mujeres, niños o ancianos indefensos, no volverá a matar.
   Jamás.