10 de noviembre de 2013

SLB-10-11-13 - LISTAS NEGRAS HUBO SIEMPRE - ¡QUE VUELVA LA SRA. PRESIDENTA! - MORENO Y LA INFLACION - ¿POR QUE NO ABRIR TODAS LAS URNAS? - NOVEDADES EN LA MEGACAUSA - CHOFERES VIOLENTOS - ADIOS A CALABRO, etc





Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” emitido el domingo 10-11-13 por AM580 Radio Universidad de Córdoba.




LISTAS NEGRAS HUBO SIEMPRE

   La verdad, que ahora trasciendan las listas negras (equivalentes a medio pasaporte a la cuneta) que elaboraron los genocidas con artistas, periodistas, políticos, etc, no es mucho lo que agrega a la historia, porque en aquellos tiempos cada uno de nosotros sabía si estaba en una lista y en la lista de qué arma estaba, y a esto lo afirmo por experiencia personal.
   Algún día les voy a contar.
   Después, cada gobierno de la democracia tuvo sus propias listas en algunos casos celosamente escondidas hasta ahora, pero esas listas son como las brujas, de las que muchos dudan a sabiendas que existen.
   Pero en este escenario nacional y popular que ahora compartimos, es llamativo que se asigne tanta trascendencia a las nóminas de 30 años atrás y poco se informe acerca de los operativos de "inteligencia interna", que no es otra cosa que espiar hacia adentro, que se ha sabido vienen realizando efectivos de la Gendarmería Nacional y dudosamente "popular".
   No en vano, sostienen los agoreros, al frente de las armas está el General Milani, hombre que de la "inteligencia militar" hiciera un culto, precisamente muchos años atrás.
   ¿Es para pensar en casualidades, cortinas de humo o coherencia?
   La historia lo dirá, pero a veces pasa demasiado tiempo hasta que llegamos a conocer la verdad.
   Y las verdades postergadas  son el maquillaje no siempre
perfecto de la más burda y perversa de las mentiras.
  
JUAN CARLOS CALABRO, DE GIRA

   Con el sexo o con la política cualquiera es humorista.
Creo que la sabiduría popular de Juan Carlos Calabró mucho se basó, paradojalmente, en la dulce ignorancia que lucían sus personajes comunes, habituales, previsibles y normaloides de esos que podemos encontrar sin esmerarnos en la búsqueda.
   Al menos en esa luminosa y atrapante pantalla que entra a tu casa y solo se muestra con tu permiso y desde el clic inicial del control remoto te deja la opción de elegir, de continuar o de terminar esa relación que renovamos domésticamente a cada rato.
   Es probable que en el teatro de revistas, donde por encima del buen gusto y la imaginación reinan el humor escatológico, la doble intención y las poses coitales explícitas, el comportamiento de Calabró no haya sido el mismo, pero al menos en esos recintos no se permite la asistencia de criaturas, como las que tenemos en la mayoría de nuestros hogares.
   Quiero hablar del Calabró que me gustaba y me seguirá gustando por esa magia que tienen los archivos que atesoran los canales de TV y que cuando alguien, como se dice en la jerga farandulera “se va de gira”, florecen con el formato de lucrativos recuerdos.
   No es necesario analizar a cada uno de los desopilantes personajes que se metieron en el alma del capocómico, pero es un deber rescatar su simpleza cercana a la inocencia y al infantilismo.
   Los golpes bajos no son necesarios cuando se apela al talento y la creatividad que los reemplace.
Juan Carlos Calabró, “El Contra”, “Anibal”, “Borromeo”, “Johny Tolengo” y otros eran una síntesis de ternura y gracia, que no necesitaban exagerados recursos pectorales, abrumadoras cantidades de traseras siliconas ni palabrejas prostibularias, porque el humor bien entendido reniega de tan baratos artilugios.
   Dos o tres bocadillos, un gesto, los estudiados silencios y otras manifestaciones de su lenguaje corporal, hacían de Calabró un personaje en sí.
   Ya no está.
   Se fue.
   Lo vamos a extrañar.
   Padeció con dignidad la inevitable y dolorosa aventura de irse con el sufrimiento a cuestas, sin llevar valijas, aunque haya cargado su alma con los afectos familieros que eran parte trascendente de su personalidad.
   Seguramente ahora lo empezaremos a ver y a escuchar más seguido, recreando sus mayores éxitos.
   Porque a la vista, herederos de su estilo se me hace que no quedan.

¡QUE VUELVA LA SRA. PRESIDENTA!

   No veo la hora que vuelva, porque en este último mes, mis dudas se han multiplicado y el tratamiento para curar la úlcera es demasiado costoso.
   Ruego que esté recuperada de sus nanas para que pueda poner las cosas en orden y subsanar algunas curiosas interpretaciones de la realidad que hacen sus más fieles colaboradores.
   Llamarlos a la realidad a los que sin ponerse colorados sostienen que la inflación no existe, que se puede comer con seis pesos diarios o que el cepo cambiario es una delirante ocurrencia de la prensa desestabilizadora y no adicta al modelo nacional y popular.
   Instruirlo a Moreno, por ejemplo, de los problemas que acarrea desayunar con grappa porque después se le ocurre afirmar que el precio de la carne no aumentó en los últimos tres años, que el kilo de pan está a 10 pesos o que los índices de pobreza están por el suelo.
   Que de a poco, para evitar el estrés y posibles recaídas, pueda explicarnos eso de que no hay combustibles por culpa del crecimiento económico, por qué las naftas aumentan de precio tan seguido y por qué los oligarcas del campo esconden el trigo.
   Sería bueno también que le hiciera un tirón, digamos de orejas, a ese muchacho Rossi, a cargo de la seguridad nacional, para que no siga creyendo y proclamando que la inseguridad es una sensación, que lea los diarios, que mire las placas de Crónica TV y que recorra el país para darse un baño de realidad, o al menos una ducha.
   De paso, avívelo que la droga en cantidades industriales entra porque no hay control de fronteras, las pistas clandestinas son miles y no tenemos ley de derribo, como Brasil que la tiene.
   Todas esas dudas e interpretaciones rebuscadas, son una consecuencia de su retiro momentáneo y obligado, que ruego se termine por el bien del país, que incluso ya extraña la cadena nacional y las encendidas arengas, como también extraña aquello no tan viejo como los precios máximos y el control que los militantes jóvenes harían en los supermercados.
   Señora, y con sincero cariño sea dicho, no veo la hora de saber que su problema en la salud, es solo un mal recuerdo superado por la ciencia y la fortaleza de su organismo y que de a poquito, y como no ha leído diarios ni visto televisión ni escuchado radio, se vaya enterando que el 54 por ciento es historia, que su joven vice no firmó ningún decreto, que el Papa habló poco de nosotros, que su amigo Maduro tiene alucinaciones, que doña Hebe casi no aparece y que la Corte emitió un fallo sobre la ley de medios, pero a la vez dijo que aún era formalmente cuestionable.
   Todos, sin distinción de banderías políticas como vulgarmente se dice, estamos ansiosos que sea usted, señora, quien nos haga ver lo bien que marcha el país.
   Y de paso, que también nos diga hacia dónde marcha.

¿POR QUÉ NO ABRIR TODAS LAS URNAS?

   Las abuelas, cuando éramos niños, solían decirnos que no era aconsejable saborear los caramelos mientras no los tuviéramos en la boca.
   Muchas veces los festejos apresurados llevan a enormes desilusiones, como anunciar embarazos de una semana o amores de tres días.
   Hay una dura disputa pos electoral con relación a la novena banca, entre el radicalismo y el Frente de Izquierda y los Trabajadores, que lidera Liliana Olivero.
   Por allí uno piensa, con mucho de optimismo, que esos asuntos debieran resolverse con elementos lógicos más que políticos, formales o jurídicos y apelando a la mayor de las simplezas.
   Si en realidad los partidos mayoritarios, digamos el justicialismo y el radicalismo están seguros de la honestidad de los números, ¿qué los lleva a negarse a que se abran todas las urnas?
   No quiero caer a la inevitable y escatológica comparación con eso del tugget sucio, por una elemental cuestión de respeto, aunque merecería tomarla como parámetro.
   La transparencia de la democracia merece gestos de grandeza moral y no este perverso jueguito de caprichos y ocultamientos, que solo sirven para aflojar los cimientos de esta forma de vida institucional que tanto nos ha costado conseguir.

MAS SOBRE LA MEGACAUSA

  Esta semana se dieron  a conocer los  dictámenes de la Procuración de la Nación con respecto a las prisiones preventivas de Juan Carlos  Fraga y  de Ricardo Tozzi, dentro de la megacausa del Registro de la Propiedad.
   En ese documento, se sostiene que la prisión preventiva dispuesta contra Fraga y Tozzi, posee una fundamentación sólo  aparente y no se ajusta a los requerimientos constitucionales vinculados con esa clase de encarcelamiento. 
   Y la Procuración se basa en que la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha expresado que " nadie puede ser sometido a detención o encarcelamiento por causas y métodos que -aún calificados de legales- puedan reputarse como incompatibles con el respeto a los derechos fundamentales del individuo por ser, entre otras cosas, irrazonables, imprevisibles, o faltos de  proporcionalidad". 
   Para mayor claridad, agrega que "Cuando la privación de la libertad,  no respeta los requisitos establecidos por la Convención, se transforma en arbitraria" y que “el concepto de 'arbitrariedad' debe interpretarse de manera más amplia a fin de incluir elementos de incorrección e injusticia"
   Más adelante dice textualmente y lo voy a leer: "En el pronunciamiento del Tribunal Superior de Justicia, se adujo de manera dogmática que las circunstancias invocadas a favor de Fraga y de Tozzi, al no exceder la regularidad de situaciones que se presentan en la generalidad de los procesos, carecían de relevancia para contrarrestar la presunción de fuga”.
   “Ninguna explicación se dio acerca de ese universo que comprendería "la regularidad de situaciones que se presentan en la generalidad de los procesos", impidiendo así apreciar cuáles fueron las comprobaciones y razonamientos sobre los que se elaboró esa construcción, y verificar si fue correctamente aplicada en el caso concreto". 
   Dice también el mismo dictamen: "No advierto que el pronunciamiento cuente con fundamento válido para negarle relevancia a las condiciones invocadas por la defensa...","...cabe recordar que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sostuvo que deben ser analizados varios elementos como los valores morales demostrados por la persona, su ocupación, bienes que posee, vínculos familiares y otros que le mantendrían en el país...". "Por ello -consigna más adelante- pienso que la decisión privó a los imputados de la posibilidad de exponer razones a favor de su libertad..."
   El documento manifiesta que los órganos jurisdiccionales  que intervinieron en el asunto y el propio Tribunal Superior Provincial, omitieron tomar en cuenta el tiempo de encarcelamiento transcurrido, que podría significar idéntico tratamiento a estar condenado, y no respondieron al planteo de la defensa en ese sentido y por todo lo expuesto, opina que corresponde revocar el fallo del Tribunal Superior a fin de que se dicte uno nuevo de acuerdo a derecho. 
   No sé, en lo personal, si faltan más palabras, porque se habla de injusticia, incorrección,  irrazonabilidad, arbitrariedad, falta de respeto a los derechos fundamentales precisamente y vaya contrasentido, por parte de quienes deberían impartir justicia.
   Y antes de olvidarme y con relación a esta megacausa, quiero adelantar, pese a que eso de las primicias ha pasado de moda, que ya estaría resuelta por la absolución, la situación del poderoso empresario Jorge Petrone, basada en la íntima convicción del tribunal y de acuerdo con lo consignado por una fuente que puedo considerar responsable.
IMPUNIDAD PARA LOS CHOFERES VIOLENTOS

   Muchos de los intolerantes y bravucones choferes del transporte urbano, cebados en sus caprichos por la debilidad de carácter que demuestra la autoridad municipal y el mirar hacia otro lado del ministerio provincial del Trabajo, tienen por seguro que la culpa de sus desgracias es de los periodistas.
   Al margen de la justicia y validez, o no, de cada reclamo.
   Además a la hora de resolver dañar a traición a los usuarios en esas asambleas que los delegados dicen no poder manejar, el componente alcohólico y el abuso de otras sustancias, en lo que algunos caen, suelen ser el peor de los consejeros por su carga de violencia.
   Son los cagones de siempre con su espíritu de patota, que se esconden cuando los enfrentan mano a mano.
   Y todo esto ocurre, en parte, por culpa en este caso de los periodistas que al no ser protegidos por sus empresas, defendidos por su gremio (que sindicalmente es socio de los choferes y solo “expresa su repudio”) y abandonados por la policía  son depositarios de las broncas remordidas de quienes tienen los sueldos más altos que los de ellos y trabajan solo siete horas por día maltratando a los pasajeros.
   La aletargada, burocrática y ciclotímica justicia cordobesa nunca sancionó con la ley, pese a pruebas abrumadoras, a ningún golpeador de periodistas.
   Seguramente lo harán, jueces compungidos, cuando el hecho sea irreparable, siguiendo la costumbre argentina de las soluciones post mortem.
   Así y todo, los periodistas somos a veces tan comprometidos con nuestra tarea, que concurrimos a los lugares donde deliberan los violentos a sabiendas que vamos a ser maltratados, pero el deber y la pasión por nuestra tarea se imponen siempre por encima del peligro.
   Y son los dirigentes quienes necesitan que los periodistas difundamos sus pretensiones para presionar así a la gente, esos mismos dirigentes que incitan a las patotas, nos golpean sus obedientes seguidores, nos rompen los elementos de trabajo y después con boludísimas e hipócritas caras de santos que todos conocemos, piden disculpas prometiendo que nunca más ocurrirá.
   Tendremos, alguna vez, que decir basta.
   La mejor manera, negarse a cubrir las asambleas de cualquier organización sindical acostumbrada a maltratarnos, así sean de la UTA, municipales, Luz y Fuerza o del gremio de Mongo.
   Si quieren que la gente se entere de sus demandas y de sus delirios, que impriman volantes, alquilen un avión para arrojarlos o entreguen panfletos de mano en mano, hasta que dejen de considerarnos forros de sus apetencias e inclinación por la vagancia y nos aseguren garantías para nuestro desempeño.
   Seguro que cuando superan la curda, caen en cuenta que ellos nos necesitan más a nosotros, que nosotros a ellos.
   Y si fueran inteligentes no tan solo para no trabajar y embolsar, serían los más interesados en cuidarnos.
   Hasta que nos hartemos y salgamos “calzados” a trabajar, en ejercicio de nuestra legítima defensa.
   ¿Por qué no hacer test de alcoholemia después de cada asamblea?
   Estaría bueno, o al menos sería original.
   ¿Se sabe que alguno de los fiscales cordobeses haya actuado de oficio ante las nuevas agresiones, como la obligación que tienen frente a un hecho tan divulgado?
   Si ninguno lo hizo, lo único que han conseguido, es consagrar una vez más, la impunidad de los violentos.

MORENO Y LA INFLACION

   Desde que dijo que la carne no había aumentado en los últimos tres años, hasta los sepultureros se mataron de risa.
   Y Piñón Fijo se puso serio.
   Probablemente y tomando en cuenta los parámetros de precios, la carne vacuna es lo que menos se fue para arriba si leemos los números desde mediados del año pasado.
   Pero decir que no aumentó, es como sostener idéntica visión acerca de los combustibles, de cuya mano todo aumenta.
   Es más que conocido que cuando no se asumen los problemas y en cambio se los ignora, resulta mucho más complicado superarlos.
   Porque más allá de los tecnicismos y de las teorías economicistas, cuando Moreno echa a rodar cualquiera de sus delirios, se transforma en un auténtico formador de precios.
   Ya supimos como dolorosa experiencia, convivir con la inflación no tantos años atrás.
   Desandar ese penoso camino y volver a padecer las angustias de cada día, es una afrenta que no merecemos por ser ciudadanos de un país rico, multimillonario en recursos naturales y con vocación por el bienestar.
   Cuando desde el poder nos desorientan con números que todos sabemos que no son ajustados a la realidad, es como si se nos mataran de risa.
   Y la situación es muy seria como para tomarla en joda.

PEATONAL Y REJAS

   Es cierto que la peatonal no es un Shopping, pero hagamos lo posible para que sea un lugar digno de ser visitado y recorrido, sin andar pensando en mugres ni basuras a cada paso.
   Los comerciantes del sector, hartos de soportar la sostenida competencia desleal de los manteros organizados en empresas evasoras de impuestos, cargan también el castigo extra de la mugre que dejan, del maltrato a las plantas y del uso de los canteros como urinarios urbanos.
   Muchas veces la incultura es la madre de esas conductas equívocas, porque cuando se pone como pretexto que no hay lugares para sentarse, hacer una pausa o socializar, basta con ver los bancos de las plazas como resultado de un vandalismo inexplicable.
   Ya sé que si uno comenta que eso no sucede en Europa, me dirán que me vaya a vivir allí, pero eso no solucionaría lo que aquí padecemos por culpa de los dañinos.
   Quiero pensar que la colocación de rejas en los canteros obedece a una política de recuperación de la integridad del mobiliario peatonal, y no a un capricho segregacionista o discriminatorio.
   Si esas rejas son una primera lección para recuperar el respeto a lo que merecemos gozar todos, en buena hora.
   Al menos en eso, que la Municipalidad asigne recursos de los pocos que le quedan después de pagar los sueldos, aunque duela que no haya inspectores callejeros que se ocupen de preservar la integridad del paisaje céntrico.
   Un paisaje en el que debemos acostumbrarnos a convivir peatones, comerciantes y ambulantes autorizados, dentro del marco más civilizado que podamos sostener.