16 de febrero de 2014

SLB-160214-LAS AULAS DE LA VERGÜENZA - DE ARREPENTIMIENTO NI HABLEMOS - PERLITAS DE LA MEGACAUSA - MEMORIOSOS APUNTES DE UNA DECADA - SUEÑOS O PESADILLAS, ETC



Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del domingo 16-02-14 emitido por AM580 Radio Universidad de Córdoba.






LAS AULAS DE LA VERGÜENZA

   Cuando tiempo atrás le preguntaron a Pepe Mujica en qué pensaba poner el acento durante su gestión, el ex combatiente popular uruguayo que llegó a Presidente, dijo que su prioridad sería la educación.
   Bah, en realidad a la hora de las promesas todos dicen lo mismo, citan a grandes pensadores y después caen en una especie de prevista amnesia y se dedican a privilegiar otras acciones que equivocadamente calculan políticamente más redituables.
   Dicen que Mujica lo está haciendo aunque los resultados se podrán apreciar en un par de décadas o más.
   Entre nosotros, dejemos de lado eso del contrasentido de la computación en lugares donde no hay señal o para comunidades cuya preocupación mayor es vivir con algo de dignidad.
   Pero en nuestra patria chica, en la geografía cotidiana de los cordobeses, saber que aún existen aulas que funcionan en oscuros contenedores, es una injuria no tan solo a la condición humana sino un penoso despojo a la esperanza; un ataque burdo a la construcción del futuro; una ofensa que no merece perdón.
   Me dirán que los alumnos en esas condiciones no llegan al millar, pero es la explicación maquiavélica de los insensibles; de los que seguramente envían sus niños a escuelas privadas.
   Que les pregunten a los ocupantes de esos lamentables recintos de metal, si les importa que tengamos un faro sin mar, puentes sin río, casa de gobierno confortable o divertidos carnavales.
   Que nos digan ellos, los postergados, si entienden la ignominia de vender una imagen ficticia, solo apoyada por una publicidad onerosa, inoportuna y desesperada frente al tobogán de la caída, gastos que impiden que esos niños sean considerados como personas.
   Córdoba no tiene por qué ser solo caminos, autopistas, aislados planes de viviendas, mentirosas inversiones en generación de energía ni jugosos sueldos para sus jerarcas de los tres poderes.
   Merecemos que el cordobesismo desagravie a los alumnos y docentes injuriados, porque desde el poder se ha ofendido al futuro.
   Con un simple ejemplo: si de la recaudación de la abusiva tasa vial se dejara de concretar un solo kilómetro de caminos, las aulas contenedores pasarían a ser mal recuerdo de un solo plumazo.
   Solo así, veríamos que el Pepe Mujica, humilde y enchancletado gobernante, tiene razón.

INDEC, EL ARREPENTIMIENTO AUSENTE

   Por fin la sinceridad estuvo por encima del engaño, de la manipulación estadística, de la vieja política de los ocultamientos y de otras mañas que por desesperación, suelen acompañar a los gobiernos en crisis.
   Eso de intentar que creyéramos tonteras tales como que la inflación era un invento de los medios y que el costo de vida crecía en décimas, cuando la realidad, el supermercado y los impuestos nos hacían ver un panorama totalmente distinto, para nuestra desgracia.
   Pero los de arriba necesitaban mentir, para que los organismos internacionales no se enojaran.
   Hasta que se enojaron, se pusieron firmes y realizaron un planteo exigiendo el sinceramiento de nuestra maltratada economía, manejada por inexpertos o equivocados, que leían su propio diario y no tenían idea de las necesidades y las angustias nacionales … y populares.
   Revelaron tardíamente algo que estaba más junado que La cumparsita y que nos apretaba a la hora de exigir las actualizaciones salariales, atrasadas hasta la ignominia porque el poder no quería ni sabía asumir el costo político de la inflación, que se devoraba los sueldos vetustos y atrasados.
   No sé si el casi 4 por ciento de aumento en el costo de vida durante enero, que ha informado el adecentado Indec se ajusta a la realidad absoluta, pero algo es algo y es lo que hay.
   Sin embargo nunca completan las buenas acciones, o al menos las que necesitan para seguir en pie: nadie habló de errores cometidos, de mentiras consentidas y menos aún de arrepentimientos.
   Sería una expresión de justicia, siempre y cuando venga acompañada por el repudio a quienes instauraron ese sistema embustero, escracharlos como hacen con los evasores, y hacerles probar ese traje a rayas que tantas veces se anunció para los delincuentes.
   Es para rogar que alcance la tela.

PERLITAS DE LA MEGACAUSA

   En las audiencias de esta semana  prestaron declaración siete   testigos   propuestos   por  la  fiscalía,  manifestando algunos coincidentemente  no  conocer los hechos que son motivo del juicio y varios no haber estado en el Registro en
aquellos momentos.
   A  quien era directora  por entonces y habría formulado la denuncia, no se la interrogó.
   Sin embargo, uno de los testigos manifestó que quien se  desempeñaba como Secretario de Ingresos Públicos de la Provincia,  Jorge  Córdoba, no  podía   desconocer  lo  que sucediera en el Registro  ya  que su director no hacía nada sin  consultarlo, y  además, Córdoba  es  pariente de quien fuera directora al momento de acaecer los hechos.
   Lo curioso,  llamativo,  inédito  y  lamentable es que tales declaraciones motivaron  que por expresa indicación de los camaristas, ordenaron a quien filmaba  las audiencias, que apagara la cámara.
   Este insólito episodio ocurrió incluso con intervención policial, ya que un efectivo se encargó de verificar que se había interrumpido la filmación, importante documento tan caprichosamente utilizado.
   Sería complicado tomarlo como un caso de censura, porque la cámara no era de ningún canal, sino la contratada por el Poder Judicial de Córdoba, lo que resta transparencia a la causa y refuerza las dudas acerca de la aplicación de justicia.
   Puede ser tomada como una acción negativa que afecta la necesaria legitimidad de un juicio.
   Al menos, la pone bajo sospecha.

MEMORIOSOS APUNTES DE UNA DECADA

   Suele ser complicado que todos entiendan esa verdad que a los periodistas nos acompaña desque que empezamos por hacer los palotes en la profesión: el avión que llega no es noticia, como tampoco lo son para tirar cohetes, hacer fiestas y cantar loas, cada vez que un gobierno hace algo bien, porque simplemente es su obligación y la mayoría lo votó para eso.
   Criticar no es militar en la cadena del desánimo, sino emplear un arma que refresca la memoria y renueva compromisos muchas veces olvidados por utópicos, o porque se pasó el momento político de las promesas.
   Con ayuda de amigos, entre ellos Luis C y Marcelo L, me puse a hurgar en esta última década, y encontré varios puntos de olvido que merecen ser actualizados, cada uno como una pregunta.
   ¿Recuerdan a libre.ar, el sistema de celulares del estado para competir con Movistar, Personal, Nextel y Claro? Lo pregunto porque me encantaria conseguir un móvil así.
   También me suena a cosa del pasado aquel delirante proyecto de la Isla Demarchi,. anunciado como el nuevo polo audiovisual argentino, cuando en el acto del anuncio el amoroso y seductor Pablo Echarri saltaba y gritaba.
   Lo mismo con aquella reforma judicial y policial, lanzada en el 2004, tras el "blumberazo" y es para preguntarse ahora dónde está el FBI o Agencia Federal de Investigaciones que prometió  el presidente de entonces y dónde estará escondido el ex ministro de Justicia Gustavo Béliz, autor de esas y otras iniciativas. 
   ¿Y los radares tridimensionales que iban a instalar en el Norte del país para que no siguiera "lloviendo droga", de acuerdo con lo que denunció oportunamente la Corte Suprema de Justicia? 
    ¿Y las obras que harían para no incrementar el déficit energético, porque si Atucha 2 está lista, ¿por qué -me comentaron- no genera ni un solo megavatio para el sistema interconectado?
   Y me vienen con bronca a la cabeza cada vez que se corta la luz, los parques de vientos en la Patagonia y la energía solar en la Puna. 
   ¿Dónde están los miles de kilómetros de autopistas que se iban a construir en Salta, San Luis, Río Negro, Santa Fe, Misiones, Córdoba, otra entre Comodoro Rivadavia y Caleta Olivia, la finalización de la autopista Illia?
  Bueno sería saber dónde descarriló el tren bala con sus estaciones en Buenos Aires, Rosario, Córdoba, Mendoza y Mar del Plata, lo mismo que el tren a Chile desde Mendoza, el tren a las nubes que iba a cruzar los Andes, el "tren de los pueblos" hasta Uruguay, el transpatagónico biocéanico de Santa Cruz, el cordón ferroviario de Rosario, el de Barranqueras en Chaco, el subte de Córdoba…
   Nadie conoce, salvo en el poder, dónde están los planes federales de viviendas que nunca se terminaron, cuando la realidad muestra que las villas marginales duplicaron su extensión y altura durante la última década en la que también se iban a urbanizar las mil villas que tienen Capital y el conurbano ,y en esto no hay error de tipeo, porque son un millar de asentamientos espantosos, con dos millones de hacinados. 
   Todavía la mitad de la población argentina no tiene cloacas y en ese sentido los avances son mínimos, a lo mejor porque son obras que no se ven.
   De los grandes puentes del país, pongamos como ejemplo el meneado vínculo entre Buenos Aires y Colonia del Sacramento, en Uruguay.
   Qué pasó con los 20 mil millones de dólares que llegarían desde China, que al final, terminaremos dándole nosotros miles de millones a cambio de los ferrocarriles que nos enviarán desde Asia.
   Nunca se concretaron los veinte hospitales que se iban a construir con las retenciones a la soja y por una cuestión de seriedad, no tomemos en cuenta que el submarino nuclear que anunció Nilda Garré fue otra utopía.
   Hagamos memoria acerca de aquella tarjeta para hacer transparentes los planes sociales, de modo de que se conociera toda la información sobre sus beneficiarios.
   Y para evitar ser considerado destituyente, recordemos con buena onda un compilado de delirios como las heladeras, autos cero kilómetro, bicicletas, plasmas y electrodomésticos, carne porcina, milanesas, merluzas y ropa para todos.
   Les pido disculpas, porque quiero que sepan que no soy militante de la opo, no me paga Clarín, no soy empleado de Magneto, no trabajo en corporaciones, no estoy al servicio de los medios concentrados, ni pretendo enrolarme en la actividad partidista.
   Simplemente soy periodista independiente, ferviente cultor de la libertad salvaje, tengo amigos y un buen archivo.
   Y memoria, que le dicen…
   Porque a veces es bueno mirar hacia atrás, para ver el futuro.

SE FUE UN AMIGO

   Era de esos tipos íntegros, serviciales, profesionalmente solidario y generoso este admirado y empedernido ladrón de instantes que su cámara transformaba en inolvidables e irrepetibles.
   Demostró con su fina creatividad que en fotografía no todo había sido inventado y su audacia le permitió incursionar en técnicas inusuales que quedaron como expresiones artísticas de alto valor estético.
   A los 68 años la vida le cerró el obturador y nos dejó con esa impresión que regala un flash por su luminosidad que se estampa en la memoria.
   "Jean Claude" o Jorge Carda si se lo prefiere, dejó el sello indeleble de su calidad como persona y como fotógrafo.
   Y al despedir a quien solo se adelantó en el camino, puedo asegurar que derrumbó esa creencia y práctica nacional que transforma en santos a los muertos.
  Jean Claude ya era un buen tipo, antes de morirse.


¿SUEÑOS O PESADILLAS PARA COMPARTIR?


  Por allí la gente se desorienta cuando advierte las maneras más curiosas de poner a resguardo la imagen, que alguna vez fue sacrosanta, de una persona pública por su trascendencia histórica.
   Tal el caso del gobierno nacional y de doña Hebe, desde que tuvo la generosidad de poner bajo el ala, como dicen los gauchos, a dos personajes de la tenebrosa historia argentina como son los hermanos Schoklender.
   Es en esas ocasiones cuando se advierte eso tan notable de la sensualidad del poder, cuando el virus ataca y se consolida por el camino del enriquecimiento con el menor esfuerzo.
   Y por lo que dice la Auditoría General de la Nación en un informe que supongo tiene amplitud ya que insumió 200 páginas, se detectó que falta la bicoca de 42 millones de pesos en el manejo de los planes de vivienda que los célebres parricidas manejaban junto a la Fundación Madres de Plaza de Mayo.
   Doña Hebe dijo que no tenía nada que ver y que la culpa era de Schoklender, pero este buen muchacho ya batió que ella cobró 150 millones con su firma, cuando a él y a su hermano los echaron de la Fundación.
   Arriba, silencio y al medio este super ministro Capitanich en ardorosa defensa de la irascible y poco diplomática señora del blanco pañuelo, aunque seguramente el licenciado gobernador chaqueño debe estar pensando en lo incómodo que es armar una valija a mediados de mes.
   Esta obra de teatro es como lo era el viejo cine Odeon, y lo digo para los memoriosos, de función continuada.
   Lo único que resta por saber, es cuándo cometerán el acto de sincericidio, y reconozcan cuán cierto es eso de que algunos sueños, se transforman en pesadillas.
   Como en este caso, ni más ni menos.

EL MEDIO SIGLO DE CESAR TAPPA

   Anoche mi amigo Cesar Tappa festejó su cincuentenario, en una reunión que primero se haría en su casa, después en la Sala del Rey y por último terminó recalando en los salones de la Sociedad Rural, porque el estadio Kempes estaba ocupado y además llovía.
   Lo que pasa es que tal convocatoria se debió a que no tan solo los amigos fueron a saludarlo, sino también los otros.
   Cesar querido, laburante fervoroso, fino conocedor mejor que nadie de las intimidades de muchos sectores de nuestra sociedad, seguramente lo pasó de maravillas ante tanto afecto.
   Le agrego el mío aunque tardío y con retroactividad, anoche ausente por compromisos laborales, pero siempre vigente, desde aquellos tiempos en que Cesar era El loco de la moto.
   Sigue siendo el mismo, ahora con familia, pero sin moto.