8 de marzo de 2014

LA MEZQUINDAD DE UN SOLO DIA




   Es más o menos como el día de la madre, del padre, del amigo, del niño o del arquero, cuando uno tiene esa especie de obligación consumista de regalar algo, sin dejar para la indiferencia los otros 364 días restantes del año.
   Es más viejo que la espalda eso de establecer una fecha que marque el pico especial de un cariño.
   ¿No se han dado cuenta que dedicándole un solo día, ya las estamos discriminando?
   Igual de viejo y no por eso menos valioso, es el meneado argumento de que todos los días son el día de la madre, del padre, del amigo, del niño, de la Patria …
   El mundo alocado en que vivimos y su consumismo exacerbado nos imponen conductas que en la mayoría de los casos, aceptamos a sabiendas que se trata de una ridícula y evitable exigencia del mercado.
   Siempre se busca algún pretexto o lejana referencia histórica, para que agachemos la cabeza y nos rindamos al imperio de costumbres que no entraban en nuestro calendario ni en nuestras tradiciones.
   Tenemos un día de la mujer y no hay un día del hombre.
   Tenemos un día del niño y no hay un día del adolescente.
   Tenemos un día del arquero y no hay un día del wing.
   Tenemos un hallowen y no hay un día del ángel.
   ¿Por qué no hay un día de la soltera, otro de la solterona, uno de la casada, otro de la viuda, uno de la separada, otro de la divorciada, uno de la concubina, otro de la arrimada …?
   Y no es lo mismo plantear que hay un día de la bandera y no hay un día de lavarropas…
   Dicen que hoy es el Día de la Mujer.
   En realidad y como el mejor homenaje a ellas que ampliamente se lo han ganado, un día como cualquiera.

   Como todos …
   Pero bien merece y vale plantarle un beso, y decirle que es lo más maravilloso que existe en el Universo…
   Porque más que un saludo, será un adorable acto de justicia.