3 de marzo de 2014

LA NAFTA BLUE



   Estoy seguro que los técnicos, los militantes, los admiradores del modelo, saltarán a morderme la garganta por lo que voy a decir, sosteniendo ellos que los formadores de precios, los especuladores, los enemigos de la Patria o los cabrones que nunca faltan, son los verdaderos responsables de la desestabilización de los números en el presupuesto hogareño y en los cálculos de las empresas.
   Pero que se sepa, el verdulero, el carnicero, el supermercadista, el farmacéutico, el panadero, el bolichero o cualquier otro que nos venda algo, no aumenta los precios porque sí, más aún cuando existen -si existen- los mentados “precios cuidados”.
   Porque todos ellos, todos sin excepción, se mueven en vehículos ya sean propios o del transporte público o privado: en una palabra, andan de aquí para allá.
   Ahora y con autorización o indicación del gobierno, el precio de la nafta super o premium se fue, por litro, a lo que cuesta un dólar blue, de esos dólares que el mismo gobierno dice que no existen.
   Digamos que tienen razón, que es un invento de los medios monopólicos y concentrados, que es una patraña inventada por Clarín o una creación de los caceroleros exponentes de una clase media insatisfecha y electoralmente minoritaria.
   Digan lo que digan, piensen como se les ocurra y sigan con el empecinamiento de querer vendernos un espejismo y que seamos tan giles en comprarlo: los combustibles aumentaron casi un 7 por ciento, y no habrá poder que impida el traslado de ese costo a los precios de la mercadería en general y a los servicios de transporte.
   Los empresarios dirán que pierden plata, los sindicalistas harán paros para reclamar la actualización salarial, y estos dos sectores harán como siempre un concubinato de conveniencia para pelearle al poder, teniendo como valiosos rehenes a los tontos, que vendríamos a ser los ciudadanos.
   ¿Por qué entonces, si el valor de los combustibles sensibiliza de manera tan especial a la mayoría de la población, no lo incluyen en la nómina de los “precios cuidados” y salen los militantes a controlar su cumplimiento?
   Al autorizar los incrementos, sea por el motivo que fuere, que no me vengan a negar que es el gobierno uno de los formadores de precios.
   Porque detrás del surtidor, y ellos también lo saben, caminan todos, absolutamente todos los precios.
                                                                                            Gonio Ferrari