10 de agosto de 2014

SLB-100814-LA ABUELA Y SU NIETO - DIA DEL NIÑO - MALVERSACION DE FONDOS PUBLICOS - UNA TERMINAL DE MÁS - LA MEGACAUSA - SCOTTO Y SU 15 POR CIENTO - PAÍS DEL TRIGO Y DE LAS VACAS - JUBILADO MULETO, etc



Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 10-08-14 emitido por AM580 Radio Universidad de Córdoba.

LA ABUELA Y SU NIETO



   La señora Estela Carlotto, a todas luces distanciada de doña Hebe de Bonafini, defensora de los derechos humanos y ahora exitosa emprendedora inmobiliaria, debiera reconciliarse con la historia, recordar las acusaciones con las que estigmatizó a los hijos de Ernestina Herrera de Noble, dueña del enorme multimedio que miente y miente, y pedir humildemente las disculpas del caso, para no empañar la alegría nacional por la recuperación de su nieto, después de una frenética y apasionada búsqueda de más de tres décadas.
   Solo un padre de padre o madre tiene autoridad para explicar lo que es un nieto; lo que se siente por él, lo que se preocupa por él, lo que se alegra por él, lo que se ansía verlo, lo que se sufre por él.
   Ni un padre o madre -solamente- tienen autoridad para hablar suponiéndose abuelos y por más experiencia, calle o estaño que puedan tener.
   Hablo con autoridad, en este caso en condición de abuelo que es casi ser padre dos veces.
   Por ellos, por mis nietos, juro que sería capaz de matar.
   Y no es una bravuconada, porque estoy seguro que cualquier abuelo, dos veces padre y sin ninguna hipocresía, piensa exactamente igual.
   Pero la alegría que ha generado el hallazgo, nos lleva a pensar en las penurias de esa empeñosa abuela que nunca bajó los brazos y que se preocupó también por asegurar el futuro de sus hijos: Remo, Diputado Nacional, el otro varón como Concejal y su hija Susana, administrativa en el Ministerio de Justicia.
   La adhesión de esta última y de la secuestrada y asesinada Laura, madre del nieto recuperado, allá por los años de la épica setentista, se inclinaba a Montoneros bajo las órdenes del romántico patriota Mario Firmenich, lo que bien sabemos, fue innegable actor de la histórica gesta.
   No es hora propicia para revolver en el recuerdo hechos ya superados por el tiempo, que es el padre de todas las cicatrices y de muchas resignaciones.
   Es el momento del festejo, de la euforia, del discurso restaurador, de los abrazos, de las evocaciones y de los ruidosos y multiplicados homenajes.
   Por la grandeza de la Patria, la salud de la República y por el sentido de Justicia sin parcialismos que tanto necesitamos recuperar, bueno sería entrar alguna vez en tiempos de reconciliación.
   Al menos, en tiempos de respeto integral a la memoria, y también a la historia.

EL DIA DEL NIÑ



    Allá en mi lejana infancia me pedían que me portara bien, pero cuando era niño veía que Tarzán usaba solo un mínimo taparrabos, Cenicienta volvía pasada la medianoche, Pinocho era demasiado mentiroso, Aladino dejaba sus dudas, la Bella Durmiente era vagoneta, Blancanieves se hacía la dama pero vivía con siete amantes, Caperucita le mentía a su mamá, Betty Boop lucía un curioso look de trola y Popeye fumaba hierba parecida al cannabis sativa.
    Dentro de todos esos malos ejemplos, considero que salí bastante honesto, buen ciudadano, laburador y decente…
    Pero cuando uno cree que dejó de ser niño, es el momento en que más niño uno se siente.
    Porque el camino del desamor, de la indiferencia, de los relojes apresurados y de las envidias, siempre nos hace volver al desamparo de la infancia perdida, nunca olvidada.
    No es bueno ni aconsejable llorar cuando se ha dejado de ser niño, siéndolo y escondiendo sonrojada vergüenza.
    Es tan cierto que de niño se busca en la magia de un juguete, de la play station o de la tablet, el reemplazo de los afectos.
    Por eso nunca condenes al pasado tu rebeldía de niño, tus caprichos de niño, tus sueños ni tus lágrimas de niño.
    Ser así te hará seguir siendo niño y harás de tu intemperie, de tu desorientación o de tu extravío un abrigo íntimo y seguro.
    Nunca desconozcas, escondas ni traiciones al niño que llevas aprisionado en el alma.
    Porque tienes un corazón de juguete y juro que algún día te pediré que me lo regales.
    O que me lo prestes.
    No lo quiero para jugar, porque con la torpeza de mis años tengo miedo de romperlo.
    Lo quiero para tenerlo, apretado y conmigo hasta morir.
    Es la única manera que me parece lógica y maravillosa, para nunca dejar de ser niño.

MALVERSACION DE CAUDALES PUBLICOS

   Saber que los bomberos voluntarios tienen que organizar rifas, kermesses, bailes y otras actividades para sostenerse y bancar sus costos operativos, se contradice con la incautación que mensualmente hace la provincia a cada usuario de la electricidad distribuida por EPEC.
   No voy a entrar en el tecnicismo de las cifras, pero diez pesos por factura no es poco si lo multiplicamos por la cantidad de usuarios, con lo que llegamos a cifras no astronómicas pero bastante importantes.
   Y sin embargo, la queja se generaliza frente a micrófonos y cámaras, siempre cuando se avecina el indeseado tiempo de los incendios de campos, sobre todo en este agosto de vientos y pronunciada sequía.
   ¿A dónde va el dinero que se recauda?
   Una visión reduccionista sería que está sosteniendo la intensiva campaña delasotista por plasmar el sensual delirio presidencialista para el año próximo, pero caeríamos en el prejuicio más simple y evidente.
   Vaya a donde fuere esa masa de dinero, va a cualquier parte menos al destino que se le asignara desde la unicameral, creo, en uso de la tiranía del número y la imposición del Ejecutivo.
   La oposición,  casi inexistente y con menos peso que una tutuca, a veces se preocupa al calor de las llamas, pero casi nunca cuando debe reclamar por las políticas preventivas que evitan los desastres y los dramas y no hay caso: caemos siempre a lo mismo: somos una sociedad y conducción gubernamental con soluciones pos mortem.
   Es necesario que la tragedia nos visite, nos castigue y nos enlute, para que quienes mal administran nuestros dineros, muevan las cachas y actúen correctamente.
   Para eso nos confiscan mensualmente unos pesos y los malversan aplicándolos a otros destinos no prioritarios, mientras reciben sueldos y prebendas que no merecen.
   La destrucción, el duelo y las cenizas son los mejores testimonios para hacer que al menos, se pongan colorados.


UNA TERMINAL DE MÁS

   El anuncio del levantamiento de la terminal de minibuses que opera en el viejo Mercado Sud, generó una polvareda de protestas alentadas, como es lógico, por los intereses sectoriales que juegan en dicho escenario.
   Los comerciantes del sector pusieron el grito en el cielo y puntualizaron sus razones, especialmente por el temor de una sensible merma en la circulación de público, sobre todo turistas que llegan desde el interior provincial.
   Las empresas que pasan por las acotadas plataformas dicen que Estercita, la nueva terminal de ómnibus así bautizada por aquello que dice el tango “los hombres te han hecho mal”, tiene problemas de acceso y egreso, es necesario caminar 300 metros entre las boleterías y los coches, su playa de estacionamiento presenta problemas de accesibilidad y lo más grave, que cuando llueve es preferible quedarse a la intemperie para mojarse menos.
   Pero la terminal número 2 está, costó carísima -no existe la obra pública barata- y no queda otra que usarla, siempre que la adecuen a las necesidades de los usuarios y de las empresas de transporte que la utilizan.
   No es posible que se haya hecho un gasto tan enorme y que a 500 metros exista otra terminal que pretenda reemplazarla, haciendo que aquella sea onerosa pero inútil.
   Dejarla como está y no funcionalizarla como es debido, será más inexplicable que el faro, ese emprendimiento millonario que al menos por ahora, solo sirve para que la gente se pregunte para qué cuernos está.
   El cemento que se gastó allí, buen hubiera servido para un puente, o para un par de dispensarios.
   Ambas construcciones son más necesarias que esa mole, monumento del cordobesismo a la sinrazón.

LA MEGACAUSA

   Las últimas novedades en la megacausa estarían indicando que la Fiscalía ha incursionado en nuevos allanamientos para los viejos imputados y viejos, no por edad sino por ser los mismos que hace muy poco salieron de prisión,  en la que permanecieron sin el debido juicio previo  y cuyas causas, en muchos casos, deben ser revisadas.
   Incluso no se puede dejar de advertir que habiendo pasado los últimos años en la cárcel, si el procedimiento está motivado en hechos anteriores, resulta bastante curiosa la falta de investigación durante los largos años de prisión preventiva.
    Nuestra Constitución establece cuales son los valores y bienes individuales y sociales, como la vida, la libertad, la seguridad, etc, que deben ser tutelados y reparados en caso de ser vulnerados, encargando al sistema penal la investigación, persecución y castigo de las conductas que  por perjudicar a terceros, se definen como delitos. Al investigar el delito se deben resguardar los intereses de la víctima y los derechos del acusado, juzgar imparcialmente y si corresponde, penar en las condiciones que establece el sistema constitucional. Salvo excepciones, nadie debe ser penado sin juicio previo.
   Nuestra Constitución y sistema jurídico imponen aplicar un derecho penal de acto, es decir, se pena por lo que se hace o se deja de hacer, no por lo que se es, se cree o se piensa, ni por condiciones o situaciones personales. Además, las conductas punibles deben describirse con precisión y  verificarse con pruebas.
   Pero en la causa del Registro ocurre todo lo contrario ya que los imputados, sospechados y acusados de delitos excarcelables, cumplieron largas condenas en forma de prisión preventiva, llegando a juicio  prácticamente con una "pena cumplida" y sin tener antecedentes, se los construyeron, atribuyéndoles distintos hechos en el mismo período de tiempo.
  Pese a que la mayoría no se conocían, la redacción fiscal los convirtió en peligrosas y organizadas bandas, en las que sólo cabe la comunicación telepática.
   Se conformó una comisión especial para juzgarlos y condenarlos con o sin pruebas y pomposo despliegue mediático.
   Parece que, ahora, la historia continúa buscando atribuir más delitos a los condenados en este cuestionado proceso, aplicando un peligroso derecho penal de autor, que Zaffaroni describe como el reproche de la "existencia misma de la persona". 
   Perseguir delitos y a sus autores no es lo mismo que perseguir personas y buscarles delitos porque lo primero es mandato constitucional, lo segundo es violación de dicho mandato, amenaza para el estado de derecho y  la seguridad de los ciudadanos, y un abuso de poder que debe ser investigado y sancionado.
   Lo peligroso, después de todo, es que se consolide esa tendencia.

¿Y EL 15 POR CIENTO QUE LA VOTÓ?



   De la intrascendencia siempre se obtiene algún resultado y el caso de la Dra. Scotto es un claro y cercano ejemplo.
   Sostienen los políticos en sus discursos encendidos de promesas, proyectos e intenciones, que un voto equivale al compromiso del candidato con su elector, una especie de contrato bilateral que se empeña en proclamar que cumplirá contra viento y marea.
   A veces o casi siempre ocurre que el hombre no maneja los vientos ni las mareas, sino que suele ser una víctima de su furia y su vocación destructora y destituyente, palabreja que desde el discurso único se endilga a todo aquel que osa pensar distinto.
   La historia algunas veces nos recuerda generosamente que el canibalismo político provoca molestas indigestiones que llevan a dejar la trinchera, el comité, la unidad básica o la banca.
   La ex rectora, versión estudiosa, pulida e intelectualizada de Blanquita Rossi, seguramente no asumió el desarraigo del aplauso cuando jugaba como local, se sintió desplazada por el poder portuario, o no le cumplieron el compromiso de ungirla presidente de la Comisión de Educación si respetamos su certeza de estar para más.
   Esas son razones personales más que atendibles, como para olvidarse de aquel vigente contrato, que la eligió para un escaño entre el exquisito rebaño de los Diputados Nacionales sumisos al poder.
   Puede que su rebeldía estudiantil no haya quedado tan lejana, porque asumir en estos momentos una postura de características para muchos disociadora, la ubica en la vereda de enfrente de los kirchneristas de paladar negro que por lo general operan en Buenos Aires, más cerca del poder.
   A lo mejor migra a otra corriente, o se fortalece en la intención de volver al rectorado de nuestra cuatrisecular Universidad, donde tiene las puertas abiertas, Tamarit dixit.
   Sea como fuere por razones personales, políticas o ideológicas, la actitud de la Dra. Scotto se inscribe a lo mejor en su honestidad por ser fiel al modelo nacional y popular pero más que nada a sus propias convicciones.
   Hay un 15 por ciento del electorado que la sigue esperando.

PAÍS DEL TRIGO Y DE LAS VACAS



   Del granero del mundo solo queda para algunos cultores de la nostalgia, el dulce recuerdo de los tiempos idos.
   De las pampas pobladas de ganado vacuno y de cuando los gauchos mataban un animal para comer solo un corte y dejarlo luego al hambriento capricho de cuervos, zotes y caranchos, únicamente sobrevive la leyenda frente a una sojera y rentable realidad.
   Porque suena ridículo y difícil de digerir, que el pan y un buen asado, un puchero de falda o un matambre hayan pasado a transformarse en artículos casi suntuarios y alejados cada día más del bolsillo nacional y popular, pese a los precios cuidados y otros mecanismos de velado control de precios tan inútiles como demagógicos.
   No es necesario que seamos todos economistas para ponernos en el trabajo de hurgar el recorrido del pan y de la carne, desde el trigo en un caso y a partir de la vaca en el otro, hasta llegar al consumidor.
   Con cada etapa, cualquiera de ellos va sumando costos y al llegar al extremo se transforma en oneroso, porque tramo por tramo acumuló ganancias para alguien, lo que no es censurable, aunque sí lo es el porcentaje.
   La intermediación todo lo encarece.
   El paso de mano en mano, a veces sin ser necesario, altera el valor real de muchos productos y los coloca en condición de casi inalcanzables y con la leche tenemos el ejemplo más claro y contundente.
   Es notable la diferencia entre las monedas que recibe el productor y el precio en góndola, entendiendo que no se pretende la gratuidad sino un incremento razonable en cada una de las etapas imprescindibles.
   Eramos el granero del mundo y los planteles de ganado despertaban la envidia universal.
   Alguien debiera poner orden en esta cuestión y terminar con las ociosas intermediaciones, que solo contribuyen a que el pan y la carne se alejen cada día más de nuestra histórica y placentera rutina alimentaria.

EL FIRMANTE AUTORIZADO

   La Caja de Jubilaciones de la Provincia convocó a los beneficiarios que todavía no cuentan con un “firmante autorizado” en la caja de ahorros donde se deposita su haber, a que realicen el trámite correspondiente señalando que al designar a una persona de confianza como  “apoderado”, el beneficiario habilita a que un tercero pueda realizar todo tipo de trámites ante la institución bancaria. 
   Agrega que puede resultar muy útil ante situaciones de viajes, enfermedades o cualquier otro tipo de dificultad que se le presente al titular y le hace más ágil y fácil el cobro ya que el beneficiario que tenga registrado un “firmante autorizado” queda liberado de los controles de supervivencia. 
   Para realizar el trámite, el beneficiario y la persona de confianza, deben asistir juntos, provistos ambos del DNI, dentro de los horarios habituales a la sucursal del Banco en donde cobra sus haberes. El “firmante autorizado” deberá presentar, además de su documento, un impuesto o servicio que permita verificar el domicilio.
   Resumiendo y reiterando, esto se ha instrumentado ante el descontrol que existe con el cobro fraudulento de muchos beneficios, trasladando esa tarea al beneficiario que debe realizar un molesto trámite burocrático.
   Con un accesible cruzamiento de datos entre la Caja y el Registro Civil, muchos muertos dados por vivos o demasiado pícaros dejarían de cobrar.
   A la injuria de hacerlos esperar seis meses para percibir los aumentos, ahora se suma esta otra, que me lleva a pensar en lo que hacen Lusa y Cotreco, transfiriendo a los vecinos la responsabilidad de separar la basura, lo que aliviana las obligaciones de una prestación que ya es, por lo que se aprecia en el mugroso paisaje urbano, más que lamentable.