9 de noviembre de 2014

S.L.B. – 09-11-14- DESASTRE EN ALTA CORDOBA - ETERNO CONFLICTO EN LA MUNI - AEROLINEAS, UN AGUJERO NEGRO - EPEC Y SU BUROCRACIA - LA MEGACAUSA - KICILLOF, LA INFLACION Y LOS SALARIOS - UNICAMERAL EN CAMPAÑA, etc



Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 09-11-14 difundido por AM580 Radio Universidad de Córdoba.
  
DESASTRE EN ALTA CORDOBA


   Antes que nada, quiero ponderar de corazón, la brillante cobertura informativa realizada por los SRT el jueves último desde donde se produjera el destructivo y brutal estallido en Alta Córdoba.
   El esfuerzo de periodistas, productores, camarógrafos y técnicos de planta, posibilitó estar casi al instante en el escenario del desastre, lo que me llevó a recordar tiempos pasados cuando los grandes impactos noticiosos tenían el sello inconfundible de los profesionales de esta casa.
    Y muchas veces es la propia burocracia la culpable de ciertos desastres, porque es bastante complicado que coincidan los numerosos trámites que se requieren, por ejemplo, para la habilitación de un negocio, el funcionamiento de una industria, o el asentamiento de un depósito.
   Lo acontecido bien puede insertarse en el sombrío panorama de la inseguridad que padecemos los cordobeses.
   Por otra parte, cuando los responsables de una empresa equis esconden detalles de sus actividades, es lo mismo que fracturar la seriedad y la seguridad del trámite.
   El titular de la empresa que estallara en Alta Córdoba ocasionando más de medio centenar de heridos, dos de los cuales continúan con pronóstico reservado y cuantiosos daños materiales, no fue sincero a la hora de consignar sin ocultar nada, a qué se dedicaba.
   La existencia de inflamables, solventes y otras sustancias inapropiadas fue lo que determinó la tragedia de la que resultará muy difícil y engorrosa la recuperación de las pérdidas ocasionadas a los vecinos.
   En este tipo de episodio, lo más doloroso del panorama es que se pudo haber evitado si hubieran actuado en forma correcta tanto los responsables de la empresa como la provincia y el municipio.
   El material de riesgo medio debe ser seguido y chequeado permanentemente y si eso se hubiera hecho a conciencia, sin dudas la existencia de sustancias más peligrosas se detectaba precozmente, se aplicaban las sanciones obvias y se corregía preventivamente la situación.
   Por otra parte, se me ocurre que la obligación de quienes habilitan una actividad, es la de controlar con más asiduidad para evitar las trampas que derivan luego en hechos irreparables.
   La cuestión no debe morir en la inspección previa, el cobro de los aranceles respectivos, la habilitación y dejar abandonados a los vecinos por la omisión de realizar controles frecuentes y sorpresivos.
   Y frente a lo irreparable como es el caso de Alta Córdoba, me sonó a ridiculez la noticia que el gobierno concedería créditos ventajosos tanto en monto como en plazos, para que los afectados por la explosión pudieran reconstruir sus viviendas.
   ¿Fueron los vecinos quienes les prendieron fuego?
   ¿Fueron los vecinos, responsables que sucediera lo que sucedió?
   Me parece de una insensibilidad inaceptable, buscar una solución de esas características, cuando desde el poder se dilapidan los dineros de todos en tantos subsidios para cualquier destino, ninguno que represente ni remotamente la gravedad de lo sucedido en Alta Córdoba.
   Los responsables son otros: los dueños de la empresa que no declararon las sustancias peligrosas, y el Estado tanto municipal como provincial, que no ejercieron los debidos controles de prevención.
   Y más aún: cualquier gobierno medianamente sensible, ya tendría que haber dispuesto un alojamiento digno para aquellos que no pueden volver a sus ruinas.
   Y por último pedirles disculpas una por una a las víctimas por ser tan desaprensivos, aunque esa actitud sería ejercer una autocrítica desacostumbrada.
   La soberbia del poder, es muy difícil que reconozca sus propios errores.

EL CONFLICTO ETERNO EN LA MUNI


   Ilusos aquellos que creyeron que con el último aumento acordado con el SUOEM, las autoridades del municipio podían dormir tranquilas sin el acoso, hasta en los sueños, del conflicto permanente.
   Y lo señalamos oportunamente en tal sentido aunque no fuera novedad, que los planteos tienen una especie de motor propio que se alimenta a veces con la demanda justificada, pero en la mayoría de los casos se trata de sindicales caprichos.
   Mientras suman caos a una ciudad que ellos tampoco saben controlar, los inspectores municipales se han encachilado con tener al joven intendente rodeado por su permanente actitud hostil, para que les jure por la biblia que les adjudicará poder de policía para terminar con algunas agresiones de las que dicen ser víctimas.
   Ese pretexto, para la gilada que ignora la real motivación de la medida de fuerza que lleva una semana, y se agravará cuando a fin de mes los huelguistas vean que sus sueldos no son tan suculentos porque les descontarán, como debe ser, los días no trabajados.
   En realidad, la bronca es por el despido sin cobrar un peso, de dos de sus compañeros de tareas, quienes abusaron de las inasistencias.
   A llorar al campito.
   Porque es sugestivo que la conducción del gremio no haya manifestado su apoyo al paro y guarde inteligente silencio sobre las cesantías, igual como lo hiciera con el despido de cerca de medio centenar de agentes por causas parecidas: inasistencias y otros abusos.
   Los vecinos ya están más que hartos con el estado de conflicto permanente, un día aquí con paro, al otro día allá con asamblea y otras lindezas por el estilo.
   Se quejan los empleados que la gente es intolerante con ellos y que a veces los insultan y los maltratan.
   La verdad, es sorprendente que los vecinos, pese a las variadas injurias de que son víctimas, sean tan pacíficos.

AEROLINEAS, AGUJERO NEGRO


   Es la única empresa aérea en el mundo que cuenta con más de 33 pilotos -la cifra correcta es 33,4- por cada avión de su flota.
   Al igual que Fadea y otros organismos que dependen del poder central, Aerolíneas Argentinas se ha transformado en una apetecible fuente de trabajo para que ingresen cientos de militantes de los grupos políticos afines al gobierno nacional.
   No quiero asegurarlo categóricamente, pero por allí escuché los números catastróficos de las pérdidas de nuestra línea de bandera, que al llevarlos a una comparación con el millón de dólares diarios que perdían los ferrocarriles durante el reinado de Carlos Saul I de Anillaco, aquello eran solo monedas.
   ¿Por qué entonces ese empeño de pretender mostrar una empresa mañosamente exitosa?
   Una empresa adquiere tal categoría cuando sus servicios son óptimos hacia fuera, pero aunque no sean tan rentables hacia adentro, por lo menos que no generen tamaña pérdida que necesite de la ayuda del tesoro nacional como una muleta para su renguera.
   Los organismos sobredimensionados en su planta de personal, jamás pueden ser rentables y su sostenimiento es la resultante de un milagro político más que un éxito empresario.
   Subsidiada de tan onerosa manera Aerolíneas Argentinas puede vender pasajes en 15, 20 o 30 cuotas y sin intereses, pero no se pretenda que con ese volumen de ocupación se transforme en generadora de utilidades, salvo para quienes viven de la empresa y poco les importe su saneamiento.
   Aunque no debemos preocuparnos tanto porque cuando Fadea estabilice su planta de personal, posiblemente  fabrique algún gran avión que pueda ser incorporado en cantidad a la flota de Aerolíneas Argentinas.
   Si eso se da, habremos encontrado un tapón para el agujero negro por donde se escapa tanto y tanto dinero.

EPEC: VELOCIDAD Y BUROCRACIA

   Cuando en honor a la verdad ya no quedaban argumentos para sostener la visible e injuriosa ineficiencia y decadencia de la EPEC, sus autoridades sin dudas fogoneadas por el gobierno provincial, tuvieron que caer a un acto de sincericidio y reconocer errores de conducción y otras falencias, al anunciar que los cortes se repetirían, como siempre, en el verano por el calor, en invierno por el frío y en la temporada de vientos por el viento.
   Más claro imposible.
   Tan claro, como que en los últimos 14 años de gobierno del mismo signo poco o nada se hizo para prevenir lo que era cantado, ni para corregir lo que resultaba inevitable hasta para el más incapaz de los funcionarios.
   La empresa que es en realidad casi una bolsa de trabajo político-familiar donde se suceden los apellidos como castas y los apadrinados tanto por el gremio como por los funcionarios, viene injuriando a los cordobeses con su obsolescencia, su tendenciosa y engañosa publicidad y una “eficiencia” que ha ingresado al reino de la risa luego de abandonar sus viejos laureles de calidad.
   Es en cambio muy eficiente a la hora de cobrar y de aplicar recargos por demoras desde un día después de cada vencimiento, con una tarifa elevada con relación a lo que se cobra en otros puntos del país, y prestándose a la complicidad del cobro compulsivo de un monto destinado -o no- a combatir los incendios, supuesto apoyo económico a cuarteles de bomberos voluntarios cuyos integrantes deben realizar rifas y alquilar sus instalaciones para fiestas particulares, como forma de sostenerse.
   Y a la hora de responder por los daños y las pérdidas que indudablemente ocasionan sus cortes o los envíos de sobrecargas, los usuarios deben peregrinar meses y meses en procura que la EPEC reconozca su responsabilidad e indemnice a los afectados.
   Denuncias, papelerío, inspecciones que se prometen y no se cumplen, en un maligno juego burocrático que es una ofensa para quienes pagando la tarifa más alta del país, sostienen ese sistema perverso.
   A la gente que pierde electrodomésticos, a los comerciantes que se les pudre la mercadería o a los enfermos que ven inutilizables sus medicamentos, no les interesa cuáles son las empresas asociadas, el sistema interconectado nacional ni los tercerizados que intervienen, porque ellos pagan a la EPEC, según consta en las facturas.
   Cuando la reparación del daño es remisa y pachorrienta, es como si se estuviera jugando con la desesperación de la gente para ganarle por cansancio y eso está más cerca de la canallada que de las imbéciles y pretendidas justificaciones.
   EPEC tiene la obligación social y solidaria de la celeridad, como exige celeridad en el pago de su pésimo servicio.
   No se trata de un capricho, sino de hacerle entender a la empresa que esa actitud debe ser parte innegociable de una exageración que ellos, al cobrarla jugosa e injustamente -así lo poco que incidiera en el presupuesto- pomposamente le llaman eficiencia.
  
LA MEGACAUSA

   El pasado fin de semana  se llevó a cabo el 5º Encuentro de la Red Provincial de la Memoria en la ciudad de Río Cuarto, planeándose entre sus objetivos el de compartir experiencias entre distintas organizaciones e instituciones del ámbito local, provincial, nacional e internacional relativas a problemáticas actuales de derechos humanos, en los ejes de memoria, identidad, justicia y violencia institucional.
   En referencia a esta problemática participaron los familiares de la causa Registro, al igual que lo habían hecho el año pasado, con el objetivo de socializar las experiencias vividas en la causa. 
   En dicho marco trabajaron diversas comisiones donde pudieron exponer, debatir y documentar  las violaciones de derechos constitucionales ocurridas, tales como el abuso de la prisión preventiva, la conformación de una comisión especial y única para juzgar todos los casos, la pérdida de la imparcialidad  y la violación del debido proceso legal.
   Finalmente lo aportado por cada organización pasó a integrar un Maletín de Memoria que permite compartirlo y difundirlo.
   El objetivo de estas actividades es alcanzar el respeto y la garantía de los derechos reconocidos en la esfera internacional, que en muchos casos, y la causa del Registro es uno de ellos, no están vigentes.

KICILLOF Y LA INFLACION


   Nunca faltan agoreros ... ni agoreras.
   Pero de allí a seguir sosteniendo tozuda y ciegamente que la inflación no es tanta y "manejable", es una actitud gubernamental que se acerca más a una tomadura de pelo que a un reflejo de la acuciante realidad.
   Basta un solo detalle: con relación a diciembre de 2013 los precios de los productos tradicionales de las fiestas se han incrementado en un 90 por ciento y eso que todavía los supermercados no han remarcado como suelen hacerlo a esta altura del año, para fabricarse el habitual colchón de precios y cubrirse, precisamente, de la casi normal y previsible estampida de los números.
   Las hélices para helicópteros mantienen su precio, el nabo híbrido de Bahamas bajó un 3 por ciento y la sopa de tortugas en Galápagos sigue a 5 dólares.
   Mientras tanto nuestro joven admirador de las políticas económicas del superado stalinismo, se enoja cuando se dan a conocer valores sin maquillajes, pero más ajustados a la objetividad de lo que vivimos.
   El optimista Axel, quien pretende contagiarnos ese estado a 40 millones de argentinos ... y argentinas, sostiene que no observa pérdida del poder adquisitivo del salario.
   Será de su salario.
   Y también que "Algunos quieren un diciembre de tormentas, de incendios, de quilombos en Argentina".
   Lo más curioso de esta situación y de este mozalbete, es que pontificó: “Hay que ser prudente y optimista en Argentina, porque es la quinta, centésima vez que nos dicen que todo va a estallar por los aires, y no pasa; me parece a mí que alguien que quiere que haya devaluación está poniendo plata para que digan eso”,
   Seguramente se ligará un tirón, al menos de orejas, de su jefa.
   Corto de memoria, el joven Axel debe haber olvidado que fue Ella quien dijo, meses atrás, que si la inflación fuera del 25 por ciento, el país estallaría.
   Seriamente tomado el tema y siendo generosos, una simple visita al supermercado, subir al transporte público, comprar un par de medicamentos y estrenar una camisa, nos permiten llegar a la conclusión que por lo menos, la inflación del año ya superó holgadamente el 35 por ciento.
   Doñita: le estamos regalando, por ahora, un diez por ciento de nuestra limitada paciencia y tolerancia.

CAMPAÑA EN LA UNICAMERAL

  En una sesión de la unicameral, quedó legislada como política de estado, la continuidad obligatoria a los programas Primer Paso y Becas Académicas de Educación Superior y viene al caso indicar que desde su creación, ambos programas se caracterizaron por favorecer la formación profesional y la inserción laboral de miles de jóvenes en toda la provincia.
   Sin embargo las opiniones de la gente están muy divididas, ya que algunos le llaman PPP, plan pibes pobres; otros que aplauden porque posibilita la inserción laboral y además las becas son un premio al cumplimiento y la responsabilidad porque también dignifican al joven que se inicia.
   Es preferible este modelo del cordobesismo, más que las becas para no trabajar que otorga el Estado Nacional.
   Otras voces sostienen que el programa PPP le dio a Córdoba lo que le quitaron al cerrar los colegios industriales, y que de la forma en que estos se adjudican, son superiores en calidad y objetivos a los planes que llaman “K”, que solo fomentan la vagancia y el clientelismo.
   Sea como fuere y más allá del hecho auspicioso, se escucharon voces discrepantes con relación a la sesión del cuerpo legislativo, enmarcada más en un circo proselitista y marketinero que en una manifestación de legislar por el bien común.
   Todo el folklore justicialista, incluyendo una máquina de lanzar papelitos que haría la envidia de Caloi y su personaje Clemente, fue dispuesto, sin dudas, como parte de la costosa campaña delasotista para instalarse en la consideración nacional.
   A esa barra ruidosa, musical y bullanguera, no se la vio cuando perpetraron el despojo a los jubilados, que deben esperar seis meses para cobrar monedas por los aumentos que el gobierno ordenó retenerles.
   Es posible que con esa plata, financien el plan de atornillarse en Córdoba o entrar a jugar en la liga nacional.