4 de enero de 2015

S.L.B. – 04/01/15 - PRIMER PROGRAMA DEL AÑO - PIROTECNIA Y PREVENCIÓN - DURO IMPACTO AL BOLSILLO - MALVINAS, 182 AÑOS ANTES - INVASIÓN DE ESPACIOS Y MENDICIDAD TARIFADA – LA MEGACAUSA - LA BASURA, UN ESCÁNDALO - VIENEN LOS REYES MAGOS, etc.



Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del domingo 4/1/2015 emitido por AM580 Radio Universidad de Córdoba.

PRIMER PROGRAMA DEL AÑO


   Terminó un año duro para muchos, positivo para otros muchos, pero implacable para todos porque no es otra cosa que ir despidiendo tiempos irrepetibles: en la historia de la Humanidad ningún instante fue igual a otro.
   Y en ese intermedio de llegar y de partir está eso que le llamamos la vida, sucesión de placeres o pesares y así son las cosas según se las mire a través del cristal del optimismo, o con el oscuro filtro que muchas veces impone la realidad.
   Lo más importante de todo es abrir las puertas a la esperanza, a la unión, a la solidaridad a veces desdibujada, que es preciso recuperar, al igual que otros valores innegociables como la decencia, el compromiso con el prójimo y el respeto.
   Es tonto pelearse cuando los que pelean van en la misma dirección de la felicidad que no es una utopía, desde el momento que los felices existen.
   Los amigos y los enemigos son iguales por su inexorable y riguroso sentido de la viceversa.
   Lo maravilloso, lo positivo, es el alucinante desafío del futuro.
   Y atesoramos una secreta e íntima envidia hacia quienes los años no les preocupan.
   Lo malo es que así como los tiempos, nosotros también pasamos.
   Se fueron primero los que ya no están, tanto los años como ellos.
   Y nos iremos.
   Así son los años y la vida.
   Recibamos al debutante con cariño y procuremos nosotros, los protagonistas de la vida, que sea mejor que su antecesor.
   Será un año más para unos y un año menos para otros.
   Hermanados mirando hacia adelante.
   Por todos los militantes de la ilusión, ¡Salud!

LA TOMA DE CONCIENCIA


   Una imagen contundente, la de nadie esperando ser atendido, es la que hace años ansiábamos tener los que por nuestra tarea periodística, cada 25 de diciembre y 1 de enero debíamos recorrer los hospitales relevando los casos de heridos víctimas de la pirotecnia, el descuido o la imprudente y desaprensiva manipulación de esos elementos.
   Sin dudas las campañas emprendidas por los defensores de la vida humana, la salvaguarda de los bienes y la integridad de las mascotas, han dado buen resultado y demostrado, a la vez, que es posible evitar ciertos riesgos que pueden terminar en tragedias, cuando existe en la sociedad una cabal toma de conciencia.
   Es lógico que los comerciantes del ramo intentaran restar importancia al peligro que acarrea el temerario uso de los fuegos de artificio, obviamente en defensa de su negocio absolutamente lícito cuando se ejerce dentro del marco legal correspondiente, porque no son o eran pocos los que “por izquierda” hacían buenas diferencias vendiendo en la calle y sin ningún control, mercadería de dudosa procedencia y con escaso resguardo para su uso.
   Las autoridades por su parte no desoyeron el clamor de la gente y actuaron en consecuencia, extremando los controles y la habilitación de locales para la venta de pirotecnia que muchas veces ni siquiera eran tales porque bastaba con extender un lienzo en cualquier calle -la peatonal por caso- para empezar a vender.
   La insensibilidad de muchos alentada por intereses económicos, los amplios márgenes de utilidad y por lo general evitando el pago de impuestos, cayó abatida por el sentido común, la solidaridad, el respeto hacia las personas y el amor por los animales.
   El escenario del festejo fue distinto, no tan ruidoso y con menores riesgos de incendios, una tendencia que se comenzó a consolidar en la nochebuena cuando no se pudo observar ni siquiera un globo de papel, verdaderas teas que tiempo atrás poblaban las alturas y a veces ocasionaban desastres al caer envueltos en llamas.
   La agresión acústica descendió notablemente.
   Pocos pacientes -y por fortuna ninguno de gravedad- fueron atendidos en el Instituto del Quemado, en el Hospital de Niños y en el Hospital de Urgencias, el personal pasó una noche tranquila y sin sobresaltos, con relación a las consecuencias que solía acarrear el abuso con la pirotecnia.
   Fue un placer, en verdad casi mágico, ver vacías las salas de espera, sin angustias, lamentos, lágrimas ni luto.
   Un triunfo de la prevención sobre la temeridad y el descuido.
   La nochebuena y el final del año no fueron menos felices que en ocasiones anteriores cuando reinaban el ruido, el fuego y el humo, todos unidos para una lastimosa y evitable contaminación.

EL DURO IMPACTO AL BOLSILLO

   Era cantado que antes de finalizar el año, nadie desde el poder se atrevería a firmar incrementos en nada, para asegurarnos un festejo medianamente digno, sin sobresaltos ni sorpresas desagradables especialmente para el bolsillo.
   Sin embargo la espada de Damocles ya estaba suspendida sobre la cabeza nacional … y popular con los anuncios de aumentos en mercaderías, servicios como gas, teléfonos, televisión por cable y electricidad, arancel de peajes y otros rubros, aparte de los notables incrementos en tasas e impuestos.
   Nuevamente se apela al sacrificio de la residual clase media y de los más postergados, porque los poderosos, obviamente, son los que menos se preocupan mientras siguen acumulando diferencias a expensas de los otros.
   Pero ¡bajó el precio de la nafta!
   Dos monedas, pero bajó y es un síntoma alentador.
   Sin embargo el ejemplo de Córdoba con la absurda,  confiscatoria e ilegal aplicación de su tasa vial derrumbó esa buena noticia y en los oídos del cordobesismo suena como que alguien tiene que hacerse cargo de pagar un delirio presidencialista.
   Lo penoso de todo esto es la reiteración de las promesas de cambio y bonanza, cuando por más de una década y media somos gobernados a nivel nacional por el mismo signo político en sus variantes adalmatadas como los dálmatas, ¿vio?.
   Si en ese tiempo no arreglaron el país, un país rico, pujante y con mil posibilidades, y a Córdoba la endeudaron escandalosa e impunemente, ¿quién nos garantiza que ahora triunfará la honestidad por encima de la corrupción?

MALVINAS, 182 AÑOS ANTES


   El 3 de enero de 1833, militares ingleses que habían llegado a bordo de la corbeta Clío a cargo de su jefe, un militar apellidado Onslow, notificaron al comandante argentino José María Pineda que debía arriar nuestro pabellón, en cuyo reemplazo izarían la bandera británica.
   Desalojaron, ya que estaban, a todos nuestros compatriotas que ocupaban las Islas Malvinas, dando lugar al inicio de una usurpación absurda y prepotente que se mantiene hasta ahora, sin que lográramos revertirla pese a una guerra, la seducción mediante ositos de felpa que enviaba Di Tella cuando era canciller y otros mecanismos aplicados en los últimos años.
   La vía diplomática avanza como las tortugas rengas pese a que en cada reunión internacional de cualquier tipo nuestro gobierno reclame su legítimo derecho sobre esa parte del territorio argentino.
   Se había consumado un despojo por parte del viejo pirata de todos los mares, aduciendo un derecho de soberanía apoyado en la amenaza de sus cañones.
   Han pasado 182 años desde entonces y los corsarios siguen siendo corsarios, ahora modernos, con la brutalidad de su dominación en muchos puntos del orbe, a lo que se suma una actitud que antiguamente era altiva y ahora es soberbia por su impunidad internacional que le hace desoir dictámenes que le imponen negociar y restituir nuestra soberanía.
   No hay que temer sus desplantes y provocaciones ni restarles poderío ni rudeza.
   Repetir aquella etílica bravuconada de “que se venga el principito” nos costó luto y lágrimas que aún persisten.
   La perseverancia en la lucha con argumentos históricos, es la mejor arma para evitar una nueva instancia bélica para lo que no estamos ni siquiera mínimamente preparados.
   Apoyemos con patriotismo la tenaz lucha diplomática.
   En la guerra, nos derrotarían con sus zorros grises.

INVASION DE ESPACIOS Y MENDICIDAD TARIFADA

   Es cierto que las plazas de la ciudad son lugares públicos para esparcimiento de los vecinos, con recreaciones y otros atractivos     que las hacen adquirir notable movimiento especialmente en los fines de semana.
   El habitual descontrol de las autoridades en esos ámbitos permite la instalación de dos lacras que atentan contra el espíritu de dichos paseos: los prepotentes cuidadores de autos que no son tales por su mendicidad altamente tarifada, y los mercados persas que impiden la libre circulación porque se apropian de bancos y otros elementos que están destinados a los vecinos.
   No faltarán quienes discrepen con esta postura, basados en cuestiones sociales y situaciones que obligan al rebusque por la subsistencia.
   Pero el tema no es ese, porque bien pueden trabajar unos y otros, siempre y cuando respeten los espacios que no les pertenecen y terminen con los abusos y la prepotencia, como madura actitud de convivencia.
   La plaza de Alta Córdoba como tantas otras, es un ejemplo de abandono por parte de las autoridades, cuyos controles desaparecen y es como si liberaran la zona para la consumación de evitables atropellos.
   Una situación que no se limita a los fines de semana, sino que todos los días se instala un mercado persa que sin pagar impuestos ni luz, aprovechan una geografía urbana sostenida, si, por los vecinos con sus tributos y que no pueden aprovechar.
   Las situaciones de violencia ocurren con frecuencia por la agresividad de los ocupantes y es ganar el quini 6 ver a un policía en las inmediaciones, pese a estar a 150 metros de una comisaría.
   Alguna vez, el respeto será uno de los distintivos más civilizados en la relación entre los vecinos y sus invasores.

MÁS SOBRE LA MEGACAUSA

   Casi a la hora de los brindis, se conoció un nuevo fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación en contra de la prisión preventiva aplicada en la causa Registro por la cámara décima de los tribunales cordobeses.
   Fue en el caso de Juan Carlos Fraga y Ricardo Tozzi, en el que el máximo tribunal hizo lugar a la queja, al remitirse al dictamen del Procurador Fiscal que sostuvo que la prisión preventiva dispuesta era arbitraria, con fundamentación sólo aparente y no se ajustaba a los requerimientos constitucionales.
   Por ello se dejó  sin efecto la sentencia de Córdoba y deberá dictarse un nuevo pronunciamiento de acuerdo con lo dictaminado y los mismos imputados ya habían obtenido un fallo favorable en el tema, en septiembre del año pasado.
   Es importante destacar que el más alto tribunal nacional reitera, como lo hizo en otros casos de esta misma causa, que el uso de la prisión preventiva no se ajustó a la ley.
   En su último informe la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sobre el uso abusivo de la prisión preventiva en diversos países, entre ellos Argentina, destaca su uso arbitrario y excesivo, sosteniendo que los Estados deben garantizar la libertad personal como regla general y la prisión preventiva debe ser excepcional.
   El Documento exhorta a los Estados a elaborar planes estratégicos de capacitación y sensibilización de las autoridades judiciales acerca de la excepcionalidad de la prisión preventiva, el uso de medidas cautelares no privativas de la libertad, y otros estándares internacionales y constitucionales aplicables a la materia.
No sabemos, y es para preocuparse, cuántos pronunciamientos más de la Corte o de los organismos de derechos humanos serán necesarios para que en Córdoba, simplemente, se respete y se cumpla la ley.

LA BASURA, UN ESCANDALO

   ¿Por qué los cordobeses tenemos que vivir rodeados de porquerías embolsadas?
   ¿Por qué somos los vecinos los que debemos trabajar acarreando los residuos hasta los contenedores para que los encargados de la basura tengan menos personal y ellos embolsen más?
   ¿Por qué trabajan cuando les resulta cómodo y Córdoba se transforma en un foco insalubre, sensible a cualquier peste?
   ¿Por qué a veces se aplican sanciones a las empresas responsables, y les conviene pagar las multas, lo que les resulta más barato que prestar el servicio?
   ¿Por qué se está pensando en la renovación de los contratos con Lusa y Cotreco, cuando las prestaciones de ambos son lamentables?
   ¿Por qué hay medios colegas que no critican esta reiterada situación de pésimo desempeño?
   Tengo respuesta para este último interrogante, y es por la generosidad publicitaria de Lusa y Cotreco, que sostienen con su promoción institucional a varios espacios periodísticos gráficos, radiales y televisivos.
   Las demás preguntas son para que las respondan los responsables, en la municipalidad, de que tengamos una basura que nos abruma, simplemente porque los contratados para recogerla y de limpiar la ciudad, trabajan cuando, como y donde se les antoja.
   Lo que se impone de una buena vez en tal sentido es la tolerancia cero: si no sirven, como lo han demostrado, que terminen con el contrato y busquemos a otros que cumplan.
   Así de simple, Dr. Mestre.

SE VIENEN LOS REYES


   Mañana por la noche, millones de criaturas -cada vez de menor edad- van a renovar el rito milenario de la curiosidad, la inocencia y la espera.
   Esa vigilia tensa, nerviosa, sumida en cabeceos de sueño, despertares de un solo ojo, ansias por el misterio y sospechas por alguna recóndita certeza.
   Será la noche en que los mayores escondan más nervios que los pequeños, por eso de que todos, aunque tengamos más pasado que futuro, guardamos un niño adentro del alma.
   Me viene al recuerdo la noche previa, de juntar el pasto para los camellos, el balde o la palangana hasta el borde y preparábamos la jarra con agua para Melchor, Gaspar y Baltasar.
   Era el ritual de la fantasía, a sabiendas que tendríamos un despertar de trompos, fútbol con tientos, autitos Matarazzo o un ovillo de hilo de algodón para el barrilete.
   Ellas, el muñeco malcriado, la pepona, el juego de ludo o el estanciero, para pelear con los hermanos.
   Los tiempos cambiaron.
   Las cartas que enviábamos con el pedido, interceptadas por los padres, eran el camino hacia el milagro.
   Ahora que los chicos las mandan por Internet, wasap o mensajes de texto, desorientan a cualquiera y nos sumergen en una molesta incertidumbre cibernética: no sabemos si pidieron una laptop, una play, un reproductor de MP3, un celular satelital o un secreto abono al Canal Venus.
   Gracias a Dios y al progreso, muchos de los reyes ahora vienen en 4x4.
   La de mañana, será otra vez la noche universal de la magia.
   Lo pido por Dios, que a nadie se le vaya a ocurrir destruir en los esperanzados, ese secreto que fue parte de nuestras lejanas ilusiones.
   Si todavía, y no me lo niegue, recordamos haberlos visto a los tres, entre sueños, entrando y saliendo de casa con sus camellos pisando las baldosas.
   A los Reyes Magos quiero pedirles un reloj sin agujas ni números, porque unas y otros son implacables.
   No es por vocación de eternidad.
   Son solo ansias de vivir.