11 de enero de 2015

S.L.B. – Domingo 11/01/15 – EL RALLY DAKAR – LA MASACRE DE PARIS – POLICIAS CORRUPTOS – BOLETO ENGAÑOSO – LA MEGACAUSA, OTRA VEZ – PERDÓNALOS, NIÑO QOM – DESNUTRICION INFANTIL EN CORDOBA ­- VACACIONES Y RESERVAS, etc.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” emitido el domingo 11/01/15 por AM580 Radio Universidad de Córdoba.

EL RALLY QUE NOS ENDOSÓ AFRICA


   Dejaron de correrlo en el escenario del subdesarrollo africano y los evolucionados argentinos lo trajeron a nuestro territorio.
   Alguna vez, los cráneos del poder tendrán que analizar, más con la realidad que con el bolsillo, la conveniencia o no de su reiteración en el futuro.
   Hay otras maneras menos onerosas de hacer promoción con respeto al valor primordial de la vida.
   Es cierto que la “rallymanía” mueve multitudes y ese fenómeno social se observa en cada edición de las pruebas de ese tipo que se realizan en nuestro país, cuyo punto cúlmine lo representa la competencia que tiene a Córdoba como anual escenario. Y no es menos cierto que si apelamos a la matemática elemental de la suma y la resta, los beneficios son para unos pocos mientras que el daño es generalizado en muchos aspectos.
   Más allá de las fundadas e institucionales protestas de los ambientalistas, está el daño enorme que se perpetra contra los caminos que de por sí están mal mantenidos, el gratuito ataque a la fauna y la flora silvestres y la desacostumbrada basura que adorna a los lugares turísticos cuando el desaprensivo espectador deja allí sus desechos, botellas de plástico, vidrios y otros elementos.
   Los elevados gastos que realiza el Estado en nombre de una dudosa promoción internacional bien pudieran aplicarse a la conservación de rutas, prevención de incendios, señalización adecuada y otros destinos que sí son beneficiosos porque nos muestran como aptos para el turismo receptivo.
   Personalmente pongo en duda que alguien de Rusia, de Canadá, de Los Ángeles, de Egipto o de Filipinas nos venga a visitar atraído por la polvareda que levantan los participantes de esta aventura o por alguna muestra de imprudencia del público.
   Porque en el rally los paisajes son actores secundarios.
   Tampoco son atractivos los resultados del peligro que representa un rally tanto para competidores como para los fanáticos de ese tipo de deporte, al punto que en ediciones anteriores -y en la actual- ocurrieron luctuosos accidentes con pérdidas de vidas adentro y afuera del trazado de esta alocada carrera.
   Seguramente surgirán los defensores del rally y es para respetar esa postura aunque no la comprendamos, en muchos casos interesada por el negocio que representa sin importarles sus  negativas consecuencias.
   Las grandes marcas de autos, motos, cuatriciclos y camiones destinan fortunas a sus equipos, patrocinados por un intensivo despliegue publicitario, pero ni siquiera pagan peajes si es por establecer alguna diferencia.
   Los argentinos tenemos una envidiable policromía de paisajes todo el año, desde Ushuaia hasta La Quiaca y desde Los Andes hasta el Río de la Plata y el Atlántico, como para andar buscando motivos de atracción que solo sirven para gastar sin sentido y exponerse a potenciales riesgos que agregan tragedia, dolor e imagen negativa, aunque enriquezcan a unos pocos elegidos.
   Esos paisajes fabulosos, a veces desconocidos para el turismo interno, son los que merecen promoción pero de otra manera y no derrochando sin sentido el dinero de todos que es el erario.
   Los recursos mejor gastados, son aquellos que se destinan a objetivos donde el valor primordial es el respeto por la vida y por lo que se conoce, en este tipo de competencia feroz, la vida está demasiado devaluada.
   Para colmo, ni el logotipo nos identifica.

MASACRE EN PARIS


   Lo sucedido en París no es otra cosa que el anunciado crecimiento del fundamentalismo religioso que ya viéramos en el cruento atentado a las torres gemelas de Nueva York, casi tres lustros atrás.
   Me ha tocado recorrer la vieja Europa algunas veces en los últimos años y uno, sudaca despistado, no entendía tamaña displicencia en los controles de fronteras, aunque sí en los aeropuertos, sobre todo con el equipaje más que con el pasajero.
   Pasar por cinco o seis países sin que siquiera te miren el pasaporte, me dio la idea de elevada vulnerabilidad, con todo lo que tal actitud supone en tiempos de Al Qaeda y del crecimiento de Estado Islámico y su demencial costumbre del degüello.
   La vieja Europa seguramente comprenderá, sin que por ello caiga en la xenofobia, que no siempre es humano brindar asilo a quienes después serán sus enemigos, o entrenarán a nativos para fanatizarlos como tales.
   Como así también habrá que mentalizarse en el respeto hacia todas las religiones, en una actitud que merece universalizarse para no caer, como ya es costumbre, en duras ofensas que se perpetran en nombre de la libertad de opinión, de prensa y de pensamiento.
   Lo de París ya pasó, como pasó lo de Nueva York, lo de Amia, atentados a embajadas y otros sangrientos hechos parecidos.
   La preocupación es de ahora en adelante, porque los gobiernos recién se están convenciendo del avance del salvaje fundamentalismo disfrazado de culto, que abriga la ciega intención de dominar el mundo.
   Como están las cosas; con el desarrollo de un terrorismo financieramente sostenido por algunos estados que después se victimizan, no será sorpresa que los hechos de París se multipliquen.
   Es ahora cuando la seguridad universal camina a transformarse en otra de las tantas utopías.

MALDITOS POLICIAS

  
   Los agarraron con las manos en la masa dice una tradicional frase hecha, que la creatividad cordobesa transformó en “los pescaron meando en la plaza”, lo que no deja de ser un acierto.
   Dos policías de jerarquía implicados en un curioso episodio tras el que fueron detenidos, pero desaparecieron cien mil pesos que se dice habían robado estos desleales servidores públicos.
   Todo complicado, revuelto y enredado para conformar una maraña que envolvió al propio jefe de la fuerza, quien cometió una imperdonable impudencia que para muchos fue estudiada.
   Permitió y más aún arengó para que se mostraran las caras de esos malos policías, con lo que invalidó la instancia del reconocimiento en rueda de presos, para aquellos que pudieran haber sido víctimas de hechos parecidos que están en curso de investigación.
   Para colmo el mismo día y por sexta vez, aunque usted no lo crea, asaltaron a plena luz una joyería y relojería instalada justo al frente de la mismísima jefatura de policía.
   Si nos manejamos por las estadísticas que ofrece nuestra policía, tan serias para la gente como los números del Indec, pretenden que creamos que hay menos delitos, cuando tienen a la vista a los ladrones y los dejan actuar.
   O son ellos los ladrones, y posiblemente haya que caer a los verdaderos porcentajes de hechos delictivos, la gran mayoría de los cuales no se denuncia porque es muy difícil que las autoridades algo resuelvan al respecto.
   ¿Alguien se puso a pensar en cuántos de esos hechos no  ingresados a las estadísticas, han participado miembros de la policía?
   Asuntos internos debe afinar la puntería, investigar a fondo, requerir prontuarios de todos los ingresados en los últimos 10 años y olvidarse de amiguismos y padrinazgos.
   Es la única manera de adecentar una fuerza de dudosa moralidad, en la que deben pagar las culpas los decentes de sus filas, por culpa de la impunidad que ampara a los deshonestos que sin merecerlo, visten el mismo uniforme.
   No es la opinión pública la que fabrica sospechosos dentro de la policía: son los malos policías, lisa y llanamente delincuentes, los que tienden un manto de sospecha sobre todos sus pares.
   Y eso, con la imprescindible depuración, alguna vez se tiene que terminar.

BOLETO ENGAÑOSO

   Consumado ya el aumento en el boleto como resultado de la presión mancomunada entre el gremio y los empresarios del sector contra el poder concedente que es la municipalidad, poco es lo que se puede protestar.
   Sin embargo, queda pendiente una optimización del sistema en todo sentido, es decir el respeto por las frecuencias y en general la calidad del servicio que más caro se paga en todo el país.
   Uno de los temas pendientes es ese “bonus trak” de dos boletos por mes, cuya aplicación es privativa de ciertos puntos de recarga y no de todos como tendría que haber sido desde el comienzo de la nueva tarifa.
   Otra, es el precio del boleto llamado nocturno, superior a los 8 pesos, que rige según me comentaron desde la hora 22.
   Ahora uno se pregunta, guiado por el sentido práctico que dinamiza cualquier aspecto de la vida.
   ¿Por qué no, directamente, se calcula el beneficio de esos dos viajes y se prorratea el costo del pasaje nocturno, se subsidia algo más a las empresas, y se reduce el precio del boleto, redondeando su valor hacia abajo?
   Los problemas serían reducidos y se podría aplicar un mejor control sobre las prestaciones.
   Además, a quien paga 8 pesos y pico por un boleto nocturno, le asiste el mismo derecho a exigir que las frecuencias se midan en minutos y no con almanaque, como es ahora.


LA MEGACAUSA, COSA DE LOCOS
 
    Héctor Cejas fue imputado en la causa del Registro de la Propiedad y encarcelado en el año 2011.  
   Cumplió 2 años y 8 meses de prisión preventiva, fue llevado a juicio estando preso y condenado a 4 años y, faltando poco para cumplirlos, ahora es llamado a juicio otra vez no por algo nuevo, sino por hechos similares a los ya juzgados y ocurridos en aquella época, unos 10 años atrás.
   Es función del Estado investigar los delitos, identificar a los responsables e imponer la sanción pertinente.
   La normativa nacional e internacional establece la garantía de ser juzgado en un plazo razonable y sin dilaciones indebidas, ya que toda persona tiene derecho a liberarse del estado de sospecha y de restricción de la libertad, que comporta el enjuiciamiento penal mediante una sentencia que establezca su culpabilidad o no.
   Los procesos indefinidos afectan la posibilidad de garantizar un juicio justo y de encontrar la verdad.
   En esta meneada causa se encuentran curiosas situaciones, como un imputado concurriendo a un juicio por cada uno de sus contactos telefónicos.
   Equivale a que a un sospechado de robar 20 gallinas le hicieran un juicio por cada uno de los bichos.
   La investigación ya cumplió una década y no deja de preocupar que los escasos recursos judiciales que originan las dilaciones excesivas, se asignen a sospechar de los ya sospechados, acusar a los ya acusados, perseguir a los ya perseguidos y juzgar a los ya juzgados.
   A quienes cumplieron condena sin haber ido a juicio y perdieron bienes, trabajo y familia por las dudas, y aún así, continúan a disposición de un casi antojo del Poder Judicial sin poder intentar reconstruir sus vidas. tal conducta, lejos de buscar justicia,  se les equipara a la tortura.
    El jurista austríaco Hans Kelsen, con razón, sostenía que “La Justicia es aquella bajo cuya protección puede prosperar la búsqueda de la verdad. La justicia de la libertad, de la democracia, de la tolerancia”.

PERDONALOS, NIÑO QOM

 
   La realidad chaqueña no es para lucirla.
   El que fuera cacique mayor de esa provincia, ahora “lenguaraz” del modelo nacional y popular, vendió públicamente realizaciones que habría concretado el gobierno, lo que colocaría a la medicina de aquel Estado en un nivel que sería la envidia de Suecia, Holanda y los Estados Unidos.
  ¿Por qué será que los niños muertos, todos, tienen caritas de ángel?
  ¿Por qué es posible que alguien permita que en pleno siglo XXI un niño muera por desnutrición y tuberculosis, no en medio de una selva sino en una provincia que su propio gobernador en su momento calificó de ejemplar por la atención a la salud?
   Las explicaciones que podemos ensayar exceden con amplitud los límites de las lágrimas, de la pena, de la impotencia, del dolor y de la fatalidad porque no fue el resultado de un accidente, sino la consecuencia de algo evitable.
   Esa especie de etnocidio que se viene perpetrando silenciosamente contra algunos pueblos originarios donde se imponen el fatalismo y la resignación, es el síntoma inequívoco de una incontrolable fractura del sentido humanitario; es un estrepitoso fracaso del respeto y de la solidaridad; es una puñalada en la espalda del sentir popular.
   Son la inoperancia y la impunidad que se mofan impúdicamente de la sociedad.
   Viene de tiempo atrás el reclamo qom por la dignificación de sus condiciones de eso que ellos también le llamaban vida, lo que desde la indiferencia era calificada como una cuestión de supervivencia cuando en realidad los qom se limitaban a sobremorir. 
   Ha muerto injustamente un niño que todavía tenía el humano derecho a comer, a estudiar, a jugar, a crecer, a ser feliz dentro de un limitado mundo de sus propias privaciones, pero es una canallada que haya muerto porque no hubo una generosa mano tendida que lo salvara de la desidia, que es la forma intelectual e ideológica del abandono.
   La descarada y reduccionista explicación era previsible: “se trató de un caso aislado”, en la cínica boca del ahora “lenguaraz” del modelo nacional ... y popular, precisamente sindicado como el máximo responsable de la negligencia en su paso por la gobernación chaqueña.
   Y la diputada Diana Conti, ultra “K”, intentando limpiar la responsabilidad del gobierno para transferírsela a los qom.
   Perdónalos, Señor.
   Ellos, emborrachados de poder y de soberbia, ni siquiera saben lo que no hacen.
   El niño se llamaba Néstor Femenías, nacido en Villa Río Bermejo, Chaco.
   Puede que lo hayan bautizado con ese nombre, Néstor, como homenaje.
   ¡Cuántas ganas tenemos a veces de hacer justicia propia!
   Viviendo en Puerto Madero, este Néstor todavía andaría jugando.
   Sucede que en la historia, nunca falta un verdugo con capucha de inocente.
   Que Capitanich no lo olvide jamás: su desnutrición mental es incurable.

LA DESNUTRICION EN CORDOBA

   Si realmente así fuera, es para preocuparse e indignarse que el Estado, desde el 2007 hasta la fecha, no haya elaborado ninguna estadística sobre desnutrición infantil en Argentina.
   Tiempo atrás la Fundación Renault donó un centro para que se dedicara al abordaje de esa problemática, que se instaló en Villa El Libertador: es el Centro Comunitario de Atención y Prevención en Desnutrición Infantil.
   Contó en su momento con alguna ayuda oficial y es parte de la Red Conin con sede en Mendoza.
   ¿Tan vergonzante es reconocer que en una provincia próspera y bien gobernada como se presenta a Córdoba, y en una ciudad pujante como la nuestra, existan niños desnutridos, incluyendo casos severos como en el Chaco de Capitanich?
   Trataremos de salir de dudas conversando con el contador Roberto Romeira, director de ese centro comunitario.

(Al audio completo del reportaje se puede acceder abriendo la pestaña respectiva en el costado superior derecho de la página principal de este blog)

VACACIONES Y RESERVAS

   Ya verán que ocurrirá lo de siempre: ahora pregonan que las reservas son de nivel excepcional, que las sierras están colmadas de gente, que el último feriado largo fue un himno al éxito del turismo receptivo y que la temporada batirá todas las estadísticas anteriores.
   Pero a la hora de pagar impuestos surgirán las voces airadas de los empresarios del rubro quejándose de la baja ocupación y del descenso del nivel de gastos diarios por cada turista, lo que les impedirá cumplir con los tributos.
   Otro aspecto a tener en cuenta, pese a que no es la preocupación de la mayoría de los cordobeses, tiene que ver con eso que le llaman temporada artística en nuestra castigada provincia mediterránea.
   La verdad, muchos de esos elencos vienen a vacacionar y de paso hacer unos manguitos, aprovechando ventajas impositivas y de evasión que aquí se les facilitan, porque si hablamos de calidad … mejor que no.
   Y así veremos ya desde la segunda quincena de este mes que muchos harán sus valijas, dejarán los escenarios y buscarán el curro en otras latitudes, dejando muchas veces más lamentos que buenos recuerdos.
   Pero nada nos toma por sorpresa: siempre fue igual.