18 de enero de 2015

S.L.B. Domingo 18/01/15 – ACUSACIONES EN EL TEMA AMIA – QUE SIGA EL CARNAVAL – FETAP Y UTA, INSACIABLES - ¿POLICIA CAMINERA O ESTÁTICA? – CURIOSIDADES EN LA MEGACAUSA - CAPITANICH, LENGUARAZ IMAGINATIVO – PARTIÓ FULVIO PAGANI – OTRA DE DOÑA HEBE, ETC



Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 18/01/15 emitido por AM580 Radio Universidad de Córdoba.

LAS COSAS EN CLARO



   En la justicia; en su majestad, en su pureza, debemos confiar siempre aunque cuestionemos a quienes la administran.
   Pero no es coherente aplaudir los fallos cuando son favorables y descalificar a la justicia en su conjunto cuando las sentencias no se dan como se pretende.
   El gobierno nacional está atravesando una dura instancia acosado por dudas terribles acerca de su gestión relacionada con el terrible atentado contra la Amia, y las implicancias que tendría el gobierno iraní.
   Han surgido protagonistas impensados para el común de la gente más allá de la Sra. Presidenta y de su ciclotímico canciller, porque  entraron en escena personajes como el fiscal Nisman, el “Cuervo” Larroque y el agresivo piquetero oficialista Luis D’Elía.
   Mientras tanto y a lo mejor por ser tiempo de vacaciones, es como si la gestión se hubiera paralizado en una tensa espera de novedades, para una cuestión que llevará su tiempo y deparará sin dudas algunas sorpresas.
   Pero si las cosas están como debe ser en manos de la justicia, ¿por qué presionar desde el poder o desde la vereda de enfrente?
   ¿Por qué prejuzgar en uno u otro sentido?
   Es un desatino cívico, de acuerdo como están las cosas, culpar o absolver.
   Y si hablamos de incoherencias, a veces uno se desorienta cuando escucha a varios “K” de paladar negro denostar la memoria de Carlos Saul I de Anillaco, descalificándolo como gobernante y como político.
   Son los mismos “K” de la primera hora que después le colocan una alfombra roja al riojano, para que les posibilite llegar a una mayoría legislativa de cartón, garantía mañosamente legal de esquivar con nuevos códigos ciertas responsabilidades y culpas a futuro.
   La realidad es demasiado simple: hay que saber esperar.
   En un año electoral, todo, todo es parte de la campaña.

QUE SIGA EL CARNAVAL
 


   Todavía no le pagamos al almacenero y ya le estamos comprando al fiado por un tiempo más para otra fiesta.
   Todavía nadie sabe cuánto costó aquella mascarada del cuartetazo carnavalero de un par de años atrás, que solo benefició a varias empresas dedicadas a esa expresión cultural y folklórica.
   A ningún legislador se le ocurrió -salvo la fundamentada como desoída protesta del juecista y colega Ricardo Fonseca- seguir machacando hasta que el gobierno provincial le aclare a la ciudadanía, con pelos y señales, los costos y los beneficios de aquel, llamémosle espectáculo.
   Hay que entender que es un año electoral y todo suma para la campaña y mejor aún cuando lo pagan los otros.
   El titular de la agencia cordobesa de turismo, el radical arrepentido Gustavo Santos, quien fuera precandidato a la intendencia municipal en la interna contra Ramoncito de años atrás, supone que así como la gente gasta fortunas en ir al sambódromo carioca, hará lo propio para visitar Córdoba, dejar buen dinero y deleitarse con el cuartetazo.
   Dicen que a los cordobeses no les costará un peso y que todo estará en manos privadas.
   Si… privadas de control, privadas del pago de impuestos, privadas de pagar la luz, privadas de limpiar las calles …
   El Rey Momo será parte de la campaña presidencialista.
   ¡Viva la joda, total a la provincia no le falta nada!
   Después de todo, los cordobeses tenemos el privilegio de un largo carnaval, con actores y clowns que ahora prometen conseguirnos el paraíso en los próximos cuatro años, cuando pudieron hacerlo en 12 años que dilapidaron de manera escandalosa.
   Tropezar dos veces con la misma piedra puede ser una tontera, una equivocación  o un descuido.
   Tropezar tres veces está más cerca de lo imperdonable.
   Pero tropezar cuatro veces nos ubicaría próximos a la inconciencia.

FETAP INSACIABLE
  
  Los empresarios del transporte urbano de pasajeros de nuestra ciudad, otra vez se han pintado la cara y se han disfrazado de pobres, para empezar a presionar por un nuevo aumento de tarifa, endulzados por el último que casi nada les costó frente a una permisividad lamentable de la autoridad y su medrosa costumbre de bajarse los lienzos frente al primer amague de conflicto.
   Antes, los chicos malos de la UTA habían presionado con un adelanto sobre futuras paritarias, amenazando directamente con paralizar el servicio si son desoídos.
   ¿Vieron que tanto los empresarios como el gremio piensan que somos millares de estúpidos y no nos damos cuenta de los arreglos que hacen entre ellos?
   Dejando de lado la mínima incidencia que seguramente tiene la reciente baja en el precio de los combustibles, este nuevo acto de prepotencia empresaria más allá del rechazo de la ciudadanía, merece una inmediata reacción del poder concedente que es la municipalidad.
   Es imprescindible que se les exija el cumplimiento estricto de los servicios y de las frecuencias, con unidades adecuadas y todo de acuerdo con lo que establece la concesión, en lo que no hay que aflojar ni un milímetro, porque los pícaros de las empresas, ante la falta de controles, son los que regulan las prestaciones en función de mayores utilidades.
   Y es necesario volver a un llamado de atención: que no se quejen los empresarios ni la UTA cuando la gente, cansada de las diarias injurias, reacciona a veces de manera exagerada.
   Porque el pasajero, pese a ser el obligado sostenedor de un sistema perverso y rehén de caprichos ajenos, busca defender sus derechos frente a una actitud ausente de quienes debieran hacerlo desde la autoridad.

¿POLICIA CAMINERA O ESTÁTICA?

   La Policía Caminera no ha podido desprenderse de esa imagen de ente recaudador, que en aras de cobrar multas descuidó la prevención, aunque desde el poder se esmeren en vendernos una idealización de algo que en verdad es negativo.
   No es para echarles en cara el accidente que protagonizaran tres mayores y un bebé a bordo de una moto, a raíz del cual todos murieron, porque según creo, no ocurrió en jurisdicción de la caminera sino en el límite del ejido municipal.
   Las estadísticas no son alentadoras.
   Mientras tanto, poco ha cambiado en el cordobesismo de esa costumbre del policía estatuario, como de yeso o cemento, limitándose a controlar de ojito siempre al lado de las cabinas de peaje, si los automóviles circulan con las luces encendidas y sus conductores con el cinturón de seguridad.
   Es cierto que eso es prevención, llamémosle pasiva, sin desplazamiento, ni esfuerzo, ni consumo de combustible.
   Pero lo que se necesita es, ya que son camineros, que caminen las rutas y no tan solo las pavimentadas donde la gente puede verlos y actúan como elemento disuasivo para tantos loquitos que hay al volante, sino en los caminos secundarios y en los lugares donde no existe el turismo.
   Allí, en esos casi ocultos escenarios, también ocurren accidentes evitables con la sola presencia de la autoridad.
   Y otro detalle: el descriterio y a veces la agresividad de los controles, merecen unificar normas y aplicar el sentido común, más allá de las ansias punitivas y recaudatorias.
   La Policía Caminera no puede seguir siendo una fuerza estática, sino que imperiosamente debe ser dinámica.
   Condenarla a la quietud administrativa, no bajará el penoso saldo de vidas que se pierden en las rutas.
  
LA MEGACAUSA

   Retomando el caso de Héctor Cejas, citado nuevamente al banquillo en la causa Registro por hechos de la misma fecha que los ya juzgados, el análisis de parte de los datos estadísticos de esta causa da cuenta de que en los juicios realizados entre los años 2008 y 2012 el clan Cerdá, familia confesa y condenada, fue llevada a juicio más de doce veces.
    Además y muchos otros imputados, sin alcanzar ese récord, pasaron por la misma situación en 2, 3, 4 y más oportunidades. El fenómeno, si así se lo puede llamar, se repite entre los años 2012 y 2015 siempre encabezado por el mismo clan.
   La palabra pena proviene del latín y significa castigo, padecimiento y  sufrimiento y en el orden jurídico se plantea como una  sanción aplicable por la autoridad legalmente determinada a quien, tras un debido proceso, aparece como responsable de la comisión de un delito. 
   Zaffaroni la define como un hecho político y de poder, afirmando que a cualquiera de nosotros se nos puede seleccionar y penalizar porque, hipotéticamente, algo hemos hecho en algún momento de nuestra vida y en este marco, plantea la necesidad de control y la ilegitimidad de la prisión preventiva.
   Más allá de cualquier debate filosófico, social o jurídico sobre la pena, está fuera de discusión que no puede aplicarse por las dudas, y que debe ser resultado de un debido proceso legal, un juez natural y la mayor certeza posible por sentencia firme.
   No es sobreabundar, repetir que la mayoría de los penados en la causa Registro no cumplieron con estos requisitos, resultando víctimas y rehenes de la prisión preventiva, la comisión especial y el proceso irregular.
   Si tenemos en cuenta que los imputados no representan ninguna amenaza social y que insistentemente se vuelve atrás sobre supuestos y similares hechos, utilizando a unos como antecedentes de los otros y viceversa, nos encontramos con lo que la Real Academia Española define como círculo vicioso: "vicio del discurso que se comete cuando dos cosas se explican una por otra recíprocamente y que no conduce a buen efecto".
    Bien hemos visto que, al menos, no conduce a la justicia.

CAPITANICH, VOCERO IMAGINATIVO

   Es para pensar que hasta el cargo de ministro de Asuntos Ridículos le quedaría grande.
   La crisis de los tampones es una maniobra urdida por los laboratorios internacionales que publicitan en Clarín y sus cómplices mediáticos, para desviar la atención de las mujeres buscando que se preocupen solo una vez al mes, y no todos los días pensando en los precios.
   No me extrañaría que fuera el futuro argumento del lenguaraz chaqueño para intentar, vanamente, justificar una carencia impensable unos pocos meses atrás, cuando todavía nos parecíamos menos a la Venezuela marcadora de rumbos y tendencias.
   Pero de esa delirante posibilidad, a sostener y pregonar que la delicadísima cuestión judicial que están afrontando en el más alto nivel, fue generada por los medios concentrados y sus secuaces para que no se hable del éxito de la temporada turística, perdónenme pero pienso que nos toman de boludos … y boludas.
   Ahora, todo el circo de Aimèe Boudou, no pasa de ser una jocosa tilinguería de conventillo.

MURIÓ FULVIO PAGANI


   Como muchos otros que dejaron huella, que fueron ejemplo, que hicieron de la amistad y del compromiso una religión, no necesitó morirse para merecer el galardón que distingue a las buenas personas como tales.
   “Fulvito” Pagani, hijo de un grande, fue uno de los privilegiados testigos y hacedores del esplendor de Arcor, nacida del talento, la entrega y el sacrificio de un puñado de gringos empeñosos que desarrollaron desde la nada, o desde su laboriosidad, una empresa de crecimiento abrumador expandida a casi toda la geografía mundial.
   Morir jóven no deja de ser una injusticia, como le ocurrió a este niño grandote, tierno, sufrido hincha de Talleres, que en el mundo empresario ocupara importantes cargos y aún tenía mucho para dar.
   Amigo cabal, amplio y generoso, cosechó fraternales afectos por su humildad, su chispeante y contagioso sentido del humor, su seriedad a la hora de tomar posiciones o asumir responsabilidades.
   Lo pinta una simple anécdota, poco conocida.
   Durante una misión comercial a Cuba acompañando a Ramón Mestre por entonces gobernador, sorpresivamente se encontraron frente a frente con el mismísimo Fidel Castro, quien al enterarse que era uno de los capos de Arcor, le dijo ¿tu eres el de los caramelos, chico?
   La segunda frase de Fidel a Fulvio fue "que lindo hubiera sido ser tu amigo de niño", referida por Leo Cavagni quien era uno de mis productores por aquellos años y formó parte de aquel puñado de cordobeses que viajó a Cuba.
   Leo me refrescó la memoria recordando la imagen de Fulvito, en esa gira, visitando un ingenio en la isla y escapando de la comitiva para comer, con la mano, azucar aún sin refinar.
   Fue con el único empresario que el líder cubano mantuvo una larga charla, sorprendiendo a Pagani por el nivel de conocimiento que Castro tenía de la empresa nacida en Arroyito.
   Nos ha dejado un hombre bueno, sencillo y cariñoso; un aplicado ejemplo de lealtad con sus principios éticos.
   Se fue demasiado joven, con 51 años de vida intensa.
   Por allí uno piensa que el Dueño de Todos los Relojes quiere rodearse de buenos amigos, e injustamente nos quita el placer de tenerlos entre nosotros.
   A veces aunque consuele y más allá del dolor y de las lágrimas, no basta solo con el recuerdo.

OTRA DE DOÑA HEBE



   Cuando el atentado contra las torres gemelas de Nueva York ella se distinguió por aplaudir el éxito de la operación consumada por el fundamentalismo islámico.
   Ahora hizo lo propio con lo sucedido en la revista francesa, sosteniendo que el gobierno galo no tiene autoridad moral para hablar de violencia.
   Ella, doña Hebe, ¿tiene valores éticos que le permitan tan siquiera utilizar el término violencia?
   No soy juez, pero la historia supongo que dirá o ya dijo que no; que no los tiene.
   Es curioso y bien vale tomarlo como un caso patológico, porque es difícil meterse en la cabeza que se pueda conseguir la necesaria reconciliación, si quien pretende ser abanderada de esa noble causa proviene de la violencia.
   Jamás cometería el error delasotista de cuestionarle a ella y a todas las madres afectadas, la manera que tuvieron de educar, de formar o de descuidar a sus hijos.
   Pero si, con la convicción que una vida es sagrada, piense como piense su dueño, que nadie en nombre de nadie tiene el derecho a quitarla.
   Así sean militares, guerreros, mercenarios, o románticos patriotas como algunos quisieron hacerlos aparecer.