13 de enero de 2015

Temores infundados



PARA UN MARTES 13 EL MEJOR
ANTÍDOTO ES UN GATO NEGRO



   Así como suele ser doloroso saber que alguien es considerado “mufa” por algún episodio desafortunado que lo hubiera llevado a esa condición, no es menos lamentable en muchos casos advertir que esos temores parten de personas a las que consideramos al menos sospechados de inteligentes.
   Y como esas maledicencias han llevado incluso a suicidios -y no es exageración- lo mejor es tomar para el chiste lo del martes 13, con aquello de no pasar debajo de una escalera, hacer viajar el salero de mano en mano, levantarse con el pié derecho, apretarse el izquierdo o la izquierda (no precisamente el pié en este caso) y otras creencias del imaginario popular, que se suma a la pésima suerte y la mala prensa que adorna a los gatos negros.
   El martes 13 ya declina, está dando las hurras y se aleja del almanaque para regresar en octubre, dándonos hasta entonces el tiempo suficiente de pensar seriamente y no distraer nuestro sentido de la preocupación en pavadas y supersticiones.
   Por las dudas hoy, después de haber viajado en la línea 13 anaranjada, haber subido en ascensor hasta el piso 13 de un edificio, haber pasado el salero de mano en mano durante un almuerzo de 13 personas, haber reservado para mañana la butaca “A” de la fila 13 en un vuelo, haber pasado por debajo de 13 escaleras y haber nombrado por sus nombres y apellidos a 13 reconocidos “mufas” de diferentes ámbitos -colegas periodistas, políticos, empresarios, deportistas, funcionarios, artistas, etc.- volví a mi cueva y allí apreté en un fraternal abrazo a Fellini, mi gato-pantera negro, y lo agasajé con una copita de champán que no despreció.
   Ese bicho, desde su inteligente irracionalidad, me enseñó con la suerte que diariamente me aporta, que todo lo de las supersticiones y las descalificaciones a los “yetas” son puras patrañas.
   ¡Aguantemos … aunque venga tormenta!
Gonio Ferrari