15 de marzo de 2015

S.L.B. – Domingo 15/03/15 - EL TREN A PASO DE HOMBRE - ¿DE LA SOTA SE QUIERE QUEDAR? – EL “USO” DEL PAPA FRANCISCO – CERRO DE LA CRUZ, DOBLE DRAMA – OPOSICIÓN: ¿UNIDOS O MEZCLADOS? – LA RECOLECCION DE RESIDUOS, ESTAFA URBANA – 111 AÑOS DE “LA VOZ”, etc.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del domingo 15-03-15 emitido por AM580 Radio Universidad de Córdoba.

EL TREN, LA TORTUGA Y EL CONEJO
 
   Es muy cierto que del camino más puede hablar la tortuga que el conejo, pero también es cuestión de adaptar esa sentencia a los tiempos y los escenarios, para tomar cabal conciencia de una realidad que ha cumplido nada menos que 145 años si nos remontamos a 1870 cuando el trayecto  entre Córdoba y Buenos Aires -con una escala de trasbordo incluida- se cumplía en dos días.
   Veinte años más tarde el tren directo hacía el mismo viaje, para sorpresa general, ¡en 19 horas! mientras que 0allá por 1914 demandaba 13 horas, lo que significaba una locura, un récord difícil de superar y los pasajeros, sobre todo ellas, rezaban rosarios antes de partir augurándose buena suerte y protección divina frente a tamaño vértigo.
   Un año antes de nacer este periodista, en el ’38 del siglo pasado, el Ferrocarril Central Argentino achicó los tiempos de tal manera que desde la cordobesa Estación Mitre hasta Retiro, en el corazón de la capital federal, el viaje insumía solo 9 horas y un poquito más, con dos paradas.   
   Hasta que en 1993 el peronistísimo Carlos Saul I de Anillaco, al amparo del progresismo que representaba el trenicida Mingo Cavallo, hizo un desparramo de ramales y de personal dejando a miles y miles en la calle y entre los servicios cancelados, estuvo el casi emblemático “Rayo de Sol” que salía todas las noches desde Buenos Aires y desde Córdoba, se cruzaban cerca de Rosario y cada uno llegaba a su destino al amanecer.
   Los tiempos pasaron, las rutas que reemplazaron al convoy se llenaron de muertos, cientos de pueblos que vivían del tren murieron de indigencia y olvido aunque este doloroso fenómeno se dio en el interior, porque como bien sabemos, los trenes se hicieron fuertes en Buenos Aires subvencionados por nosotros, los giles de puerto adentro, que sosteníamos un sistema que daba pérdidas diarias de un millón de dólares, un poquito menos que lo que pierde Aerolíneas Argentinas por estos tiempos aunque haya “dibujos estadísticos” en contrario.
   El radicalismo como gobierno poco hizo por restaurar la vigencia del tren, aunque se contaron por miles los argentinos que quedaron en la vía, víctimas de la inflación.
   Fue otro peronismo -el de los “K”- que materializó la redención y allá cerca en el 2004 y con marcada precariedad refuncionalizó el servicio ferroviario entre Córdoba y Buenos Aires y en otros ramales de la extensa geografía nacional y popular.
   Y ahora como uno de los resultados del concubinato comercial con los chinos, se optó por comprarles a ellos cientos de vagones, locomotoras y otro material rodante en desmedro de nuestra alicaída industria nacional -y no tan popular- que se vio privada de aportar ansiosa mano de obra y valores agregados.
   Por otro lado, siempre que hay nacimientos también se registran abortos como el meneado tren bala, que descarriló en la vía no muerta de la corrupción y pasó a ser un nonato más, que solo sirvió para un enorme gasto en consultorías de los amigos del poder.
   Y en este año electoral, salpicado de dudas e incertidumbres por culpa de quienes pretenden erigirse en próceres y ni siquiera han superado la etapa de las figuritas o la portada del Billiken, algo había que inventar aunque fuera en nombre del bicentenario de la ¿independencia? (que es el año próximo) y nada mejor que mostrar argumentos nuevos que pusieran un piadoso manto de distracción a la pobreza creciente, la inflación, la postergación de los jubilados, las tenebrosas sombras del caso Nisman, la irresuelta como comprometida situación de Aimèe Boudou, la sorda y feroz lucha por las candidaturas y algunos otros detalles negativos como lo es el crecimiento exponencial del narcotráfico.
   Y sea como sea o fuere, el tren que uniera a la portentosa Buenos Aires con la protestona Córdoba -a la que dejaron sin gasoductos- sería un impecable elemento de marketing y por lo visto, tuvieron presente al tren, uno de los tantos que enviaron los chinos, pero se olvidaron de las vías por donde seguramente alguna vez rodaron los hierros de la histórica Porteña.
   Y allí se puso al frente del show el “caballo de la comisaria” para la elección presidencial.
   Randazzo hizo la suya y vale reconocer que dejando de lado ciertas interpretaciones anecdóticas y jocosas, es un importante paso para el restablecimiento de la vigencia ferroviaria y un posible retorno a su ajado pero inolvidable esplendor.
   El viaje inaugural, más promocionado que la botadura del Titanic, insumió nada más que 20 horas para recorrer alrededor de 600 y pico de kilómetros.
   Un ciclista de gambas acostumbradas al esfuerzo hubiera sido más veloz y ni pensar en la performance de una moto aunque fuera “Puma”.
   Delfo Cabrera, nuestro maratonista triunfador en los Juegos Olímpicos de Londres el 7 de agosto de 1948, empleó para los 42 kilómetros de la competencia casi dos horas y media y haciendo cálculos someros, si le daban 10 horas de ventaja más o menos, llegaba antes que el modernísimo, confortable y accesible tren que engalanó los vetustos andenes de la estación cordobesa.
   Pero si de hazañas peronistas con relación a los ferrocarriles hablamos, nada comparable a aquel sensacional anuncio de Carlos Saul I de Anillaco, que hiciera en Salta allá por 1997, al proclamar que en breve, desde una estación que se instalaría en Córdoba, un vehículo espacial  de pasajeros (especie de aerotrén) superaría la estratósfera y aterrizaría en Japón una hora y media después.
   No perdamos las esperanzas porque de la forma que están poblando FADEA es para pensar que con esa cantidad de mano de obra que suponemos altamente especializada, los viajes Córdoba-Tokyo tendrán mejores frecuencias que la Tamse.

¿DE LA SOTA QUIERE QUEDARSE?
   Se dilata el tiempo de establecer la fecha de elecciones y con ello la nominación de los candidatos, como si cada político escondiera más de una carta en la manga.
   Si Juan vuelve o no vuelve ha pasado a ser un tema secundario, reemplazado por el Gallego se va o está esperando el “operativo clamor” para intentar quedarse unos añitos más, necesarios para todas sus inquietudes, sobre todo las vinculadas con la libertad.
   Bueno sería por otra parte que volviera Juan para que reiterara la inauguración de una nueva terminal de ómnibus en el mismo lugar donde está la veneciana versión que habilitara tiempo atrás.
   O para que dotara de un coherente e imprescindible mar a ese faro enclavado allí, tan inútil como cenicero de moto y que costó parte de lo que ahora se incauta a los jubilados provinciales.
   Lo importante para el peronismo delasotista es no perder la conducción de la provincia, con el consecuente manejo de sus tres poderes pese a eso que algunos ilusos le llaman independencia.
   Se me hace que los cordobeses vivimos estos tiempos en el umbral de sorpresas gratas para unos y desagradables para otros, como lo puede ser intensificar un festival de promesas e inauguraciones que desbarate los tibios esfuerzos de una oposición ciclotímica y virtualmente irreconciliable.
   Lo importante, ya lo sabemos, es que siga flameando en el Panal, en los sumisos Tribunales y en la burocrática Unicameral, la desteñida bandera de un peronismo que a la luz de la realidad, dejó de serlo tiempo atrás.

EL “USO” DEL PAPA
   Aunque ya pasaron dos años y a veces la corta memoria que caracteriza a los argentinos suele tener altibajos, aún resuenan en mi memoria las descalificaciones, acusaciones e insultos que tenían a Bergoglio, ya Papa Francisco, como destinatario, tan virulentas como las que recibía siendo cardenal en Buenos Aires.
   Desde la insolencia de Hebe pasando por muchos altos funcionarios, incluyendo al energúmeno D’Elía quien por entonces tenía poder, y otros mandos medios, se sumó la tropa de apegados a twiter y al faceboock, los que se cansaban de serruchar el piso del Vaticano con su habitual e inútil serrucho de goma.
   Lo vincularon poco menos que con la muerte de Gardel, mientras desde ese mismo poder ya le abrían las puertas a Milani para que comenzara a reestructurar el espionaje, sobre todo interno, que los pusiera a cubierto para los duros tiempos que se avecinaban para los cultores del modelo nacional y popular.
   A todo esto el Papa se limitaba a tibias reacciones, como si prefiriera que siguieran hablando mal de él; que el veneno de las acusaciones fuera cada vez más concentrado, en tanto con su humildad y criterio revolucionario para lo conservadora que es la Iglesia, cosechaba admiración del mundo por su estilo sobrio, alejado de la pompa y el boato dorado de los pontífices.
   Hasta que algo de inteligencia le hizo ver al poder que Francisco, o Bergoglio, hacía oídos sordos a tantas agresiones, neutralizaba curros, ordenaba la economía vaticana, reemplazaba obispos y adoptaba otras medidas de hondo contenido social y político.
   Creyeron que habían pasado al olvido los desplantes, las negativas a las tantas audiencias solicitadas, los agravios e improperios que se multiplicaron poco tiempo atrás desde la militancia.
   Al advertir que el Papa lucía un poder en serio, sólido, fue que comenzó el desfile de quienes ahora se peleaban por besarle el anillo, llevarle regalos ridículos, entregarle remeras con inscripciones partidistas y cantarle la marchita peronista.
   La delicadeza del protocolo pasó por alto decenas de desubiques de los que fueron protagonistas, desde la propia presidenta, hasta varios de sus ministros, dirigentes sectoriales y políticos de otro pensamiento ideológico.
   Y justo ahora, cuando se perfila la recta final de la campaña proselitista, ese viejito que aguantó en silencio todos los piropos que le descerrajaban, tuvo la ocurrencia de hablar, para decir que muchos de sus compatriotas lo habían utilizado, como si recién descubriera lo que es la hipocresía ajena.   
   Tal actitud de inteligente paciencia, hasta encontrar el momento de pasar la factura, es para que vayan conociendo en su plenitud a quien tanto habían denostado.
   Para colmo anteayer hablando creo que de la educación en Argentina, dijo que le parecía una buena acción de gobierno, pero que le provocaba lástima que los maestros ganaran tan poco.
   Por lo que se advierte, el talonario facturero de Jorge Bergoglio, ahora Papa aunque lo hayan torturado a la distancia, tiene muchas hojas para seguir haciéndose respetar.
   Más aún, cuando ha trascendido que nuestro Francisco mucho tuvo que ver en el acercamiento entre los Estados Unidos y Cuba.
   Debe ser una placentera sensación darse cuenta que de trapo de piso, uno pasa a ser de rica seda, con su nombre bordado en letras de oro.

CERRO DE LA CRUZ, EL DOBLE DRAMA

   ¿Qué se requiere para que la policía inicie la búsqueda de una persona a la que se considera desaparecida?
   Suponemos que el buen criterio aconseja la acción inmediata y no la pérdida de tiempo que agrava la situación en todo sentido, permitiendo que la demora actúe en beneficio de la impunidad de quienes ocasionaron la desaparición o que por ejemplo un problema de mala salud sea desatendido cuando los minutos son vitales.
   Las caras de una dura tragedia, como la que se vivió en el cerro La Cruz, cerca de Carlos Paz.
   Una joven mujer que no volvió de su caminata y un muchacho desaparecido casi tres meses atrás, protagonistas de dos historias donde se mezclan las dudas, el drama, los relojes y la indiferencia.
   Más allá de la detención del ex de la joven y del sugestivo hallazgo del cuerpo del infortunado fotógrafo -después de tanto tiempo y en tan concurrido lugar- pareciera que lo importante entre las autoridades es salvarse de culpas y endilgarlas a otros.
   Entre la policía y la justicia, los responsables no son ellos.
   ¿Se buscó al desaparecido a mediados de diciembre?
   Dicen que el fiscal de la causa habría justificado la escasa dedicación policial a la inminencia del Operativo Verano que tiene dos objetivos: controlar el movimiento turístico y hacerse ver, porque en verdad el índice delictivo aumentó.
   Con la infortunada Andrea Castana aun se desconoce si la policía demoró el inicio de la búsqueda, que es lo que sostienen sus familiares que pasó demasiado tiempo desde que hicieron saber su tardanza en regresar, precisamente de un lugar puntual.
   Ya son demasiadas las situaciones que han derivado en dramas por tardanza, inoperancia o indiferencia policial.
   Por eso: ¿qué se necesita decir, mostrar, suponer o intuir para que las búsquedas sirvan para encontrar a alguien que se ha perdido, y si es posible con vida?

* * * * * * * * *
El audio completo del reportaje telefónico realizado al Dr. Juan Carlos Fraga con relación a la megacausa del Registro de la Propiedad y las eventuales conexiones del caso con la muerte de la Sra. Nora Dalmasso, se pueden encontrar en la pestaña correspondiente del blog www.gonioferrari.com

* * * * * * * * *
LA “OPO”: ¿UNIDOS O MEZCLADOS?

   Aquello de dividir para reinar cosechó tantos adeptos en el mundo que ya casi no es novedad, ver de qué manera se atomizan los movimientos políticos, en beneficio de alguna fuerza que se empeña en perpetuarse en los sillones del poder.
   Tal acción sumada al asistencialismo más indisimulable y otras alternativas que ofrece la realidad, nos llevan a pensar que el desparramo operado en la oposición argentina, es otra de las manifestaciones de aquella tendencia.
   Ya no queda lugar en el Sindicato de Traidores para seguir afiliando porque los padrones han sido rebasados por un número increíble de simpatizantes.
   Debe ser la desesperación por la disolución en ciernes, que las antinomias políticas e ideológicas tienden a suavizarse para conformar, por encima de la calidad o la coherencia del pensamiento, la contundencia de los números.
   La consigna aparece ser ahora juntarse, guiados por las encuestas promover a los candidatos, sumar votos, ganar en las urnas y después ver de qué manera se concilian posiciones que históricamente lucieron antagónicas.
   Por eso la disyuntiva en los políticos apegados con fervor a su discurso de años, que la evolución los ha devenido en obsoletos e inaplicables, temerosos de someterse a su actualización porque sería claudicar ante una juventud pujante que viene empujando para ocupar un lugar, esos lugares a los que ahora se aferran los elencos estables de los partidos.
   Si lo que hay que enfrentar es una fuerza nueva, hay que hacerlo con nuevos argumentos, nueva mentalidad, nuevas propuestas y por lógica elemental con nombres nuevos que remuevan la pachorrienta burocracia discursiva y desmemoriada, de aquellos ya superados por el tiempo y la realidad.

RECOLECCIÓN DE RESIDUOS, ESTAFA URBANA
   Recorrer la ciudad y encontrarse con los contenedores, las bolsas negras y la basura desparramada en las veredas, nos entrega la imagen lamentable de una ciudad abandonada en su higiene y con las puertas abiertas al peligro del dengue y de otras pestes.
   ¿Cuánto hace que los recolectores de Lusa o de Cotreco que son lo mismo, no pasan por algunos barrios?
   En Alberdi y Alto Alberdi hay sectores donde el olor a mierda es parte del paisaje, para vecinos que pagan sus impuestos y cuando no lo hacen sufren recargos y otras sanciones.
   En parte de Alta Córdoba ocurre lo mismo y es como si los operarios de esas dos grandes empresas recaudadoras le tuvieran asco a su trabajo, y no a las porquerías que dejan sin recoger.
   Algún cerebro del mal, pretendió instaurar la costumbre de no agachar el lomo porque a eso tenían que hacerlo los vecinos, paseando ridículamente de noche con las bolsas de residuos que deben depositar en contenedores que no abundan.
   El caso de Villa Rivera Indarte es escandaloso, porque hace un mes … ¡un mes, señor intendente! que los recolectores no pasan.
   Los camiones desfilan en una farsa de servicio y la basura se queda, se acumula, se pudre y a nadie le preocupa que los depósitos de porquería en cada esquina sean una afrenta a la salubridad.
   Lusa y Cotreco pagan más en publicidad mentirosa para comprar silencios, que en dedicación a la tarea para la que fueron contratadas con tan pésimo, evidente e impune incumplimiento.
   No nos asombremos entonces que como consecuencia de ese abandono y de una municipalidad de autoridad ausente, los casos de dengue se multipliquen.
   Por ahora, echarle la culpa a las lluvias es lo menos costoso políticamente, hasta que la tragedia a un precio que nunca es bajo, se encargue de sincerar una situación que los cordobeses olemos a cada instante, en toda la ciudad.

111 AÑOS DE LA VOZ DEL INTERIOR

   No faltarán quienes llevados por el fanatismo político e ideológico descalifiquen el festejo que merece celebrar 111 años de vida, en este caso del diario La Voz del interior.
   Todo lo negativo que en tal sentido pueda plantearse, naufraga con la simpleza de aquello que “no hay mal que dure cien años”, cuando La Voz es un ícono del periodismo nacional y varias han sido las generaciones que se nutrieran de su lucha por los intereses de la comunidad.
   Realmente quienes tuvimos la dicha de escribir en sus páginas, tenemos la autoridad para sostener que al menos en aquellos años duros, defendíamos la libertad y la integridad de las instituciones republicanas.
   Los tiempos cambian, el sentido empresario no es de comulgar con la bohemia periodística, la trasnochada y el sentido casi familiar de la relación entre los empleados y sus patrones.
   Eso no quita que se pueda ser coherente con una conducta que ha superado al desgaste de tantas décadas.
   Si tuviera que hacer una confesión profesional, no faltaría un ápice a la certeza de sostener que pasé allí los años más felices de mi actividad, aunque hayan sido riesgosos y conflictivos.
   Y la dulce expectativa, cada 15 de marzo, de recibir una jugosa y bienvenida gratificación por el esfuerzo de cada uno, que por entonces le llamábamos “aguilucho”.
   ¿Lo seguirán cobrando?
   ¡Qué tiempos aquellos!
   La Voz, desde que comenzó a ventilar las expectativas de la gente allá por 1905, se erigió en ese amigo que todas las mañanas nos acompaña a desayunar.