2 de abril de 2015

Honra a los héroes ---------

MALVINAS, A 33 AÑOS Y
UNA DEUDA PENDIENTE


 Poco ha hecho el paso del tiempo para mitigar el dolor que dejara la guerra de Malvinas, especialmente en las familias de quienes dejaron allí sus esperanzas, su espíritu de lucha y su propia vida.
   Han pasado 33 años y aún se escuchan los reclamos de los sobrevivientes, muchos marginados del mercado laboral, desatendidos en sus requerimientos de apoyo sicológico y no pocos transformados casi en parias, mientras para otros sectores continúa el indecoroso festival de subsidios a la vagancia o al aplauso.
   Como si la historia reconociera más méritos patrióticos a los que se decían románticos y armados setentistas, que a los que debieron ir a enfrentar la superioridad británica apoyados por una tecnología bélica notoriamente obsoleta e insuficiente, empujados al previsible infierno por el desborde etílico del entonces presidente usurpador de la Casa Rosada.
   No todo está claro en los tantos grupos de ex combatientes que transitan, algunos como autómatas, las oficinas públicas donde piensan que van a encontrar un reconocimiento a su sacrificio, a la ofrenda que hicieron a nuestra Patria.
   Problemas internos los desunen, cuando la memoria de los vivos y el respeto por los muertos, debiera ser el motivo aglutinante.
   Algún día llegará la hora de la redención para aquellos que no vacilaron en colocarse muy junto a la muerte, amparados por nuestra bandera, el paupérrimo armamento, el frío calando el alma pero con el heroísmo de no llegar a congelar  sus convicciones.
   Será la hora en que unidos y no tan engañados, como estuvimos al menos aquel 2 de Abril, entonaremos nuestro Himno y lo haremos recordando el sacrificado valor de los soldados argentinos.
   Si no hubiera sido por la derrota y el sacrificio de tantos jóvenes inexpertos guiados por quienes siquiera habían jugado a la batalla naval en papel cuadriculado, todavía tendríamos régimen de facto. 
   Una de las patas de la democracia recuperada tiene el multitudinario nombre de los titanes del ’82 -ahora cenizas y recuerdos- cuyo fracaso militar significó que empezáramos a ver una luz de esperanza al final del oprobioso túnel de nuestra historia de aquellos años de plomo, de secuestro, de capucha, de tortura y de muerte.
   Por todo eso, y pidiéndoles perdón, sean eternos nuestros héroes que supimos olvidar.
Gonio Ferrari