22 de abril de 2015

Plaza España y el caos impuesto ---

CON LA IMPUNE Y CONSENTIDA
PREPOTENCIA DE SIEMPRE, LOS
MUNICIPALES SE HACEN ODIAR

Nunca faltan pretextos. Cuando no los tienen los inventan
para no trabajar y no perder su condición de “carteludos”
frente a una ciclotímica conducción municipal que todo lo
permite y jamás sanciona desplantes ni incumplimientos,
como sí sanciona a quienes demoran o incumplen el pago 
de elevados tributos que son, en más de un 60 por ciento,
para solventar los sueldos de más de 10.000 empleados.

   No es novedad para los cordobeses capitalinos que el SUOEM a través de sus delegados-becarios siga manteniendo ese curioso estado de conflicto permanente, auténtico serruchador de piso para los intendentes de cualquier color político.
   Y como evidente muestra de la impunidad de la que gozan y abusan los chicos malos del sindicato vitaliciamente conducido por Ruben Daniele, esta mañana más allá del caos que produjeron en Plaza España y sus alrededores, perjudicaron severamente a trabajadores auténticos, que por las demoras a las que fueron obligados perdieron presentismo y puntualidad; alumnos que perdieron clases; enfermos que perdieron turnos y comerciantes afectados por esta sempiterna costumbre sindical de matarse de risa de la gente que solo quiere respeto por la libre circulación.
   La gente de Espacios Verdes dependiente de la comuna cometió un delito tipificado en el Código Penal y no hubo autoridad judicial que actuara de oficio -más de un fiscal o juez debe haber quedado atrapado por el bloqueo de calles- ni funcionario municipal que requiriera de llos que mandan el cumplimiento de la ley ante el evidente y dañino atropello.
   Es probable que los motivos esgrimidos hayan sido valederos, pero nada justifica que en nombre de un reclamo, se afecten intereses de quienes nada tienen que ver con la situación y gratuitamente la padecen.
   ¿Por qué no protestan en la explanada del Palacio 6 de Julio?
   Y si la bronca también es por una causa penal que involucra a un empleado de Espacios Verdes, ¿por qué no vociferan frente a Tribunales II?
   Cuando el violar la ley a sabiendas de la propia impunidad se transforma en una costumbre, es a la vez un búmerang para quienes tomaron esa forma de protesta como parte de la habitualidad frente a las reiteradas inacciones del Estado. Después lloran, se erigen en sufridas víctimas y se quejan cuando los ciudadanos afectados se inclinan por el inofensivo y catártico escarmiento del insulto.
   Mientras tanto “trabajadores” -así, entre comillas- que ganan alrededor de 20.000 pesos de sueldo con el menor sacrificio, vulneraron alegremente los derechos de esforzados trabajadores en serio que a fin de mes, cuando cobran si es que cobran, reciben menos de la mitad.
   Lo de Plaza España fue un daño injusto de la opulencia laboral contra los sectores menos afortunados de la cultura del esfuerzo.
Gonio Ferrari