15 de junio de 2015

Una mirada desde la simple intuición -

CRASO ERROR ES TOMAR COMO 
INCLINACIONES O TENDENCIAS 
A LAS PUNTUALES REACCIONES

No es necesario -mi caso particular lo demuestra-
ser un experto en política ni en comportamientos 
humanos, para tomar conciencia de situaciones 
íntimamente emparentadas con esa actividad que
según dicen sus cultores, es el arte de lo posible

   En más de un centenar de poblaciones del país hubo elecciones este domingo, desde comunas con un millar de habitantes hasta provincias como Santa Fe o Rio Negro, lo que despertó inusitadas expectativas en la sociedad, nuestra sociedad tan bombardeada por costosa publicidad, consignas, acusaciones, promesas y pronósticos que parten desde el amplio arco ideológico de los argentinos.
   Naturalmente fue una noche para muchos plagada de desvelos e incertidumbres, para otros de festejos y placeres sibaríticos y no faltaron como es de suponer, las víctimas de las pesadillas, acrecentadas en la mayoría de los casos por los guarismos parciales.
   Así y todo, con la certeza absoluta de los números, es para pensar que se comete un error al tomar cualquiera de las votaciones como indicadora de tendencias o inclinaciones proyectadas a niveles tanto provinciales como nacionales, porque esos resultados por lo general reflejan el momento anímico y puntualmente tomado, de cada elector y de cada asentamiento humano.
   Si en un pueblito perdido en el norte ganan los radicales, no es para trasladar la euforia a eventuales repercusiones en San Luis, en Córdoba o en Buenos Aires, como es equivocado hacer lo propio entre una comuna bonaerense con victoria “K” de alta incidencia asistencialista y un caserío del Litoral, abandonado a su suerte.
   Las euforias alocadas suelen ser madres de algunas insuperables desilusiones que son las que ahondan diferencias, en lugar de contribuir -al exteriorizar triunfalismos y esa ausente mesura- a un reencuentro de posiciones antagónicas, hermanadas en el necesario y postergado bien común pese a las discrepancias.
   No es aconsejable descorchar botella, cuando no se sabe a dónde puede ir a parar el corcho.
Gonio Ferrari