5 de agosto de 2015

Habiendo elecciones cercanas …

ARTIMAÑAS Y TRANSGRESIONES QUE
SON PARTE DE DISTINTAS CAMPAÑAS

   Si algo simpático y risueño hay que reconocer en los políticos, es cierta habilidad y un enorme componente de picardía si de provocar hechos impactantes para la opinión pública se trata, que no siempre sirven para la captación de votos sino que algunas veces horadan el piso de los enemigos o adversarios.
   Vamos entonces a los dos extremos, dejando de lado por ahora a la provincia, o sea que miremos hacia el municipio y en dirección a la Nación, De las PASO estamos a pocos días y de los comicios municipales a poco más de un mes.
   Aquí, un paro salvaje por lo reiterativo y exagerado se abatió una vez más sobre los trabajadores que menos tienen y están obligados a movilizarse en el servicio de ómnibus, para concurrir a sus tareas con puntualidad y así cobrar el beneficio del plus por presentismo.
   Pero no.
   Los afortunados choferes de la UTA sacaron de su galera de recursos baratos y gastados un dudoso motivo que los llevó a paralizar sus servicios, agrandados por los miles de rehenes que con demasiada frecuencia les aseguran dos factores que ellos adoran: más dinero y mayor impunidad.
   Lo del ataque armado al chofer parece que fue una disputa por poder dentro de la interna gremial, ya que los trabajadores en punta de línea es difícil que lleven efectivo, diluyendo así la motivación del asalto. Quedaba entonces la mínima diferencia salarial que no llega ni al 4 por ciento de lo que en promedio cobran mensualmente y era un aspecto que si bien le cabe responsabilidad a las empresas, bien podía negociarse sin perjudicar a los usuarios, verdaderos y sufridos sostenes de un sistema perverso.
   El Intendente Municipal y el ministro de Trabajo de la provincia son candidatos, cada uno a un cargo electivo y están en plena campaña así que cualquier acto que los tenga como protagonistas, les juega a favor para algunos y en contra para otros. Hay que ver quién o quienes se benefician con esta disputa.
   Una vez más la prepotencia está por encima de la razón, del buen criterio y del sentido solidario. Y como siempre cuando esto se arregle y los ofendidos usuarios insulten a quienes tanto los perjudicaron, se reiterarán los hipócritas y sindicales pedidos de disculpas y las mariconerías de sentirse agraviados, escupidos o ultrajados.
   Después de todo, las cesantías que se pudieran producir nada solucionarían y más aún, irritarían a una dirigencia gremial que también por su propia subsistencia vive ávida de mostrarse “pintada de guerra” frente a sus bases, ante sus patrones -a veces socios- y de cara al poder concedente.
   La amenaza ahora es de extender la medida si no se satisfacen sus caprichos, de los que ya estamos tan hartos como utilizados y humillados en carácter de rehenes permanentes que nunca resultamos indemnes y así lo siento como usuario.
   Y a nivel nacional con todo el reforzado cotillón precomicial la Sra. Presidenta reapareció de sus ausencias por prescripción médica, formulando anuncios en beneficio de la clase más postergada, ninguneada, ofendida, atropellada y denigrada por los últimos gobiernos: los jubilados que merecen todo el cariño y el respeto pero reciben (por su escaso poder de fuego y su imposibilidad de nuclearse masivamente para protestar) la afrenta permanente del olvido.
   Un olvido, una omisión o un acto de desmemoria institucional de la máxima autoridad del país, a cuatro días de elecciones primarias. Alguien tendría que haberle recordado un par de párrafos de una ley vigente desde 2009 que dice textualmente: “Queda prohibido durante los quince (15) días anteriores a la fecha fijada para la celebración de las primarias, abiertas simultáneas y obligatorias y la elección general, la realización de actos inaugurales de obras públicas, el lanzamiento o promoción de planes, proyectos o programas de alcance colectivo y, en general, la realización de todo acto de gobierno que pueda promover la captación del sufragio a favor de cualquiera de los candidatos a cargos públicos electivos nacionales”.
   Con todas las irrespetuosidades que se cometen infringiendo alegremente la ley, no pretendamos entonces que la ciudadanía las observe y las acate, cuando el ejemplo viene dado vuelta desde arriba.
   Total, como muchos políticos lo sostienen, “en campaña todo vale”.
Gonio Ferrari