17 de octubre de 2015

Para el PJ: 17/10 Día de la Lealtad

¿CUÁNDO SE CELEBRA
EL DIA DE LA TRAICIÓN?


Es como si en el olvido hubiera quedado  sumergida
aquella casi mítica fidelidad de la militancia peronista.
La verdad, no amerita para echar campanas a vuelo.

   Necedad sería negar la vocación protectora del Dr. de la Sota con relación a los integrantes de su equipo, conformado por la gente de su mayor consideración y confianza, hasta el punto que no son pocos los que lo acompañan prácticamente desde los comienzos de su carrera política.
   Eso se llama lealtad por convicciones, lealtad por compromiso, lealtad por amistad, lealtad por compartir los mismos ideales, idénticos sueños y comunes objetivos en la vida.
   A la lealtad -como muchos creen- no la inventó Perón, pero en la historia de los argentinos su nombre se asemeja a su indiscutible sinónimo y si recorremos los pasillos de la memoria, es posible que no alcancemos a encontrar otro ejemplo comparable a la comunión de pensamiento que unía al viejo líder con los seguidores de sus postulados.
   Es por eso que no se entienden -o se entienden demasiado- ciertas actitudes asumidas por militantes delasotistas que se golpeaban el pecho proclamándose leales y de buenas a primeras cayeron al abierto ejercicio de la villanía vestida de ingratitud.
   Sin dudas la veteranía militante de nuestro gobernador le aportará, no en este caso como consuelo pero sí como atenuante a lo que suponemos es su bronca y su sorpresa, la explicación lógica de sus dudas actuales,  acerca de aquella supuesta lealtad que los ahora tránsfugas supieron jurarle en su momento.
   A veces es mejor desencantarse de golpe que hacerlo lentamente porque esto equivale a una agonía de la confianza y así el impacto se asume con mayor entereza.
   Porque la lealtad verdadera más que adhesión es rectitud, nobleza, sinceridad y constancia, verdaderos sentimientos equiparados a la belleza y la fragilidad del cristal, pero con una delicadeza irrecuperable cuando se quiebra.
   Arrumbados en los olvidos quedan los agradecimientos de quienes se nutrieron en muchos sentidos bajo las alas del gobernante políticamente generoso, superados por otros anhelos de poder, proyectos de grandeza o desmedidas apetencias personales.
   Para aquellos practicantes de la intriga, amantes de la infidelidad; los que se alejaron en el momento menos oportuno de quien los sostuviera contra viento y marea, no es mucho lo que tienen o merecen festejar en este Día de la Lealtad Peronista nacida allá en el lejano 1945 y parece mentira que hayan pasado 70 años.
   Sinceramente para ellos, los que abandonaron el barco con el puerto a la vista y desairaron a su guía y protector, es más un día para el sano ejercicio de la autocrítica y si se piensa con algo de grandeza, del arrepentimiento.
   Para los castigados peronistas cordobeses, no suena oportuno, prudente ni alegórico festejar echando las campanas a vuelo.

Gonio Ferrari