14 de enero de 2016

Resistencia “K” a la “dictadura neoliberal” --

DE LA PREPOTENCIA MEDIÁTICA A LA
INGENUIDAD QUE GENERA TERNURA

La inocencia y la candidez por lo general despiertan
una reacción de dulzura, simpatía y delicadeza que
se conjugan en un saludable sentimiento de piedad.


  Las usinas de la “resistencia K” activaron su tarea desde el mismo momento en que el escrutinio les aseguraba la pérdida del poder con todo lo que ello significó, significa y seguirá significando, para una tropa a la que desde la cúpula y el exitismo se le aseguró la continuidad y nadie se tomó el trabajo de prepararla para la derrota.
  En esas condiciones suele ser complicado pisar la tierra, elaborar el luto, tomar conciencia de la realidad y sentar las bases para una acción seria y conjunta que permita un intento de retorno dentro de cuatro años para lo cual deberán coincidir dos elementos básicos: la conservación de la unión interior y el apetecido fracaso del gobierno actual dado que muchos de ellos aún toman al macrismo como usurpador del poder.
  Dejando de lado chicanas baratas y políticamente infantiles, ha surgido de la conducción camporista según refieren los que saben, un manual de “Técnicas de resistencia activa-Micromilitancia” para hacer frente desde la flamante y virginal oposición al también flamante y por ahora virtuoso oficialismo.
  El folleto de atractivas características gráficas ya circula por las redes sociales porque solo con Pagina/12 ya no alcanza, sin Víctor Hugo, 678, casi diaria cadena nacional ni los tantos multiplicadores de opiniones oficialistas que sobremorían con la generosa publicidad estatal, todo un conjunto de medios adictos a la prepotencia del mensaje y el discurso único.
  El decálogo propone acciones movilizadoras contra el gobierno de MM definido “de corte neoliberal” y sindicado de contar con un “blindaje de medios de información hegemónicos”.    Nadie, ninguna organización política se hace cargo de su autoría con una firma y se plantea el objetivo de “ofrecer información veraz a los ciudadanos para despertar conciencia sobre los procesos sociales que se viven y las decisiones gubernamentales que afectan a toda la sociedad" y "ofrecer datos orientados a establecer causas y consecuencias de los procesos sociales que estamos viviendo".
  A la hora de evaluar los pormenores de las instrucciones, es cuando nos invade una sensación de dulzura por la candidez y la inocencia que provocan. Por ejemplo, se aconseja dentro de las normas “de la micromilitancia” algunas técnicas como la pegatina de afiches con consignas políticas “pero también otras que se convirtieron en blanco de mofa en las redes sociales”, como la prometida visita de Obama para que MM nos entregue atados con moñito y todo.
  Pero prestemos atención a las consignas siguientes, todo un dechado de candor, como por ejemplo en los espacios públicos donde se sintonicen canales oficialistas, “siempre de manera amable y respetuosa” … pedir que cambien la sintonía “y si no nos prestan atención, pararse e irse”. En oficinas públicas pedir un canal de música o en el peor de los casos solicitar Crónica TV porque “suena neutro”.
  Otras graciosas sugerencias son compartir "en redes sociales información veraz y chequeada", "participar en foros de diarios de amplia tirada y (de)formadores de opinión" (sic), "comprar Página/12 al menos una vez a la semana", "intervenir diarios y otros materiales en los bares", como belicosas y comprometidas acciones de oposición.
  Pero lo más sobresaliente que obligará a los militantes -por lo menos- a estudiar algo de teatro, es el punto donde propone organizar "mini actings concientizadores" en la vía pública (¿serán actos dramáticos o cómicos?) para exponer el malestar que hay con la política que lleva adelante la administración macrista.
  Además pegar cartelitos -supongo de manufactura casera- en los postes y paradas de ómnibus redactados con simpleza, “sin membretes ni lemas” (¿para que parezcan espontáneos?) con información comparativa de situaciones de antes y de ahora, subrayando el caso de los magros volúmenes turísticos, lo que conforma un panorama desastroso y todo lo referido a despidos y represión, indicando que hay personas -me consta muy de cerca- que ya lo están haciendo.
  Pero esto no tiene desperdicio y es para un cuadrito: "Se pueden fingir llamadas telefónicas y darles el contenido que deseamos transmitir o establecer diálogos antagónicos ficticios (simular que una de las dos personas no está de acuerdo con nosotros, esto nos permitirá desarrollar argumentos, responder preguntas, etc.)", aconseja el texto.
  Una pinturita que desnuda el enorme grado de militancia, compromiso e imaginación que persisten en las filas, cuya mayoría aún no se resigna a la derrota y a poco más de un mes del nuevo gobierno, ya sueñan con lo que acusaban a la entonces oposición y ahora oficialismo: el golpe de estado que les reabra las puertas del poder para seguir en lo que estaban: desgobernando.
  Todo indica que el desocupado Forster está trabajando desde afuera, enseñando a pensar y eso no deja de ser un triunfo sobre la ociosidad según lo comentó en un comunicado el SIADEÑO (Sindicato Argentino de Ñoquis) con la firma de su Secretario General Amado Boudou.
  ¿Tanta frescura no le provoca acaso un ataque de ingenuidad, pureza y buena fe?
Si no es así, usted es un incurable impiadoso e insensible.

Gonio Ferrari