21 de febrero de 2016

S.L.B.: LAS PROTESTAS, LOS CORTES Y EL DERECHO - ALARMAS TEMPRANAS - JUEGUITO DE VERANO - CIUDAD DE CRECIMIENTO ALOCADO - EL PARO DEL MIÉRCOLES 24 - MEGACAUSA DEL REGISTRO - PAICOR, UN ÍCONO SOLIDARIO - LAS "QUNITAS" CON "K" DE KORRUPCIÓN, etc.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 21/02/16 emitido por AM580 Radio Universidad de Córdoba.


LAS PROTESTAS, LOS CORTES Y EL DERECHO


   Desde hace demasiado tiempo, al menos los cordobeses, tuvimos que acostumbrarnos con pesar e indignación a que cuatro gatos locos, para apoyar cualquier demanda -pedir una casa gratis, que no aumente el boleto o quejarse por la inseguridad- paralizaran a media ciudad con solo cortar Colón y General Paz y un par de puentes.      
   Ni hablar de lo que sucede en la capital federal cuando se bloquean ciertas esquinas, estaciones de subte o pasos fundamentales para la circulación vehicular.
   Más allá de la validez y pertinencia de cualquiera de esos reclamos, lo que molesta es el escaso respeto que se tiene por el ciudadano común, a lo mejor aquejado por otras situaciones adversas, que ve cercenado su derecho a circular, por ejemplo, para ir a trabajar.
  
Pocos son los escenarios en el mundo donde las protestas suelen adquirir dimensión de disturbio, porque esas concentraciones humanas se realizan sin afectar a intereses de terceros ajenos a la situación. Es ridículo aceptar que el derecho de unos avasalle al derecho del resto, porque eso sería reconocer un inaceptable estado de anarquía e impunidad.
   Regular en base a la ley toda maniobra que condicione el desplazamiento libre de la población, en nada afecta a la entidad ni la validez del reclamo, pero sí aporta un merecido marco de solidaridad hacia el prójimo que es ajeno a la cuestión en litigio.
   Ha ocurrido infinidad de veces -y por citar solo un doloroso ejemplo- que activistas de un gremio han coartado la libertad de desplazamiento y el perjuicio insanable ha sido para otro sector productivo que termina perdiendo las bonificaciones por presentismo y puntualidad.
   O los estudiantes, imposibilitados de asistir a sus clases.
   O los enfermos, impedidos de acceder a los centros de atención.
   Si se elabora un protocolo que preserve el derecho de todos, cada uno en su situación, habrá llegado el momento de pensar en una recuperación de la lucidez en la dirigencia sindical o de cualquier otro quehacer, que es lo que fortalece a cualquier manifestación dentro del marco de las libertades y la democracia.
   La prepotencia, la violencia, el vandalismo y la agresividad de trabajadores contra sus pares, son un peligroso síntoma de descomposición social que nadie en su sano juicio puede aceptar.
   El problema radica en que locos, siempre hubo.

ALERTAS TEMPRANAS


   No es justo que en pleno siglo 21 con el avasallante progreso de la tecnología, sigamos padeciendo las dolorosas consecuencias de inundaciones, tornados y otros desastres con los que la naturaleza suele ensañarse.
   Desde algunos sectores se culpa de tales trastornos al desmonte en beneficio de la soja, al maltrato de los campos, a la construcción de diques y a otros factores que determinan cambios en las condiciones meteorológicas de una determinada región.
   Aparte de las culpas que se lleva el fenómeno del niño, de la niña y de toda la parentela climática, se me ocurre pensar que el gran culpable es el hombre y su imprevisión, porque teniendo todos los elementos científicos para prever y atacar las consecuencias de ciertos fenómenos, poco es lo que hace para atenuar resultados que llegan a ser cruentos y lamentables.
   Aparte de los mecanismos que se instalaron, existen sistemas gratuitos a través de la
tecnología que aporta Internet, como los portales que a cualquier hijo de vecino le advierten con suficiente anticipación, la evolución y la proximidad de una tormenta.
   Son tan accesibles, que se pueden incorporar a la mayoría de los teléfonos celulares actualmente en uso.
   Pero cuando los sistemas mal llamados de alerta temprana, esos que muchas veces fallan, son los responsables por omisión, es porque más allá de la cibernética, están manejados por seres humanos más susceptibles de equivocarse que las máquinas.
   De nada sirven esas alertas si no existe conciencia solidaria que nos una en situaciones críticas, no tan solo en el nivel general de la población, sino entre quienes manejan el poder y toman decisiones políticas más que técnicas o marketineras.
   Es como si no hubieran tomado noción de las vidas que se pueden salvar y los daños posibles de disminuir, pero pensando mal, es para sospechar que los malos políticos especulan más con la ayuda posterior que pueden brindar, que con la prevención que no es tan valiosa a la hora de las campañas.
   El problema entonces, es solo una cuestión de inteligencia y compromiso con la gente.

JUEGUITO DE VERANO

Calle larga, de una ciudad con más de un millón de habitantes, un coche que circula a elevada velocidad por una avenida con postes de luz cada 50 metros, todos apagados.En la esquina un vecino de raza negra vestido totalmente de negro, saco negro, pantalón negro, camisa negra, zapatos negros, medias negras, sombrero negro, anteojos negros, totalmente distraído cruza la calle.
   Así planteado el escenario y los protagonistas, el auto tendría que haber atropellado al peatón, pero el conductor logró verlo y evitó embestirlo.
 ¿Por qué?
R: Era de día, por eso las luces están apagadas y al tipo negro es posible verlo desde la Luna.

CIUDAD DE CRECIMIENTO ALOCADO

   Hace bastante tiempo que Córdoba dejó de ser un damero prolijo, simétrico y previsible en su traza callejera, para transformarse en un monstruo urbano inmanejable.
   Más cerca de la anarquía que del orden, la ciudad ha crecido en todas direcciones, con una leve superioridad del sector noreste, lo que prácticamente ha licuado la distancia que separaba al núcleo céntrico con Argüello, Quisquisacate, Villa Rivera Indarte, Saldán y Villa Allende que años atrás eran lugares de veraneo o casas para fin de semana como se las llamaba.
   Todo esto ha traído aparejado un agudo problema en la topografía urbana, plagada de desniveles y artificiales diques de contención cuando las lluvias son intensas y en escaso tiempo, provocando los desastres a los que penosamente nos estamos acostumbrando.
   ¿Existe realmente una planificación urbana?
   ¿Hay controles sobre todas las construcciones tanto pequeñas como enormes?
   Son dos preguntas básicas para tratar de entender el desorden que es Córdoba en su desarrollo como ciudad, que tiene elementos tan condicionantes como un río que la cruza, un gigantesco reservorio de crecientes que es la vieja Cañada, dos estaciones ferroviarias casi en pleno centro y barrios abiertos o cerrados, que crecen diseminados sin ton ni son.
   La ciudad es un pozo rodeado por alturas; los desagües no siempre alcanzan y parece que los cerebros tampoco.
   Ya es históricamente tarde para muchas cosas que se debieran haber concretado tiempo atrás, pero se hace imprescindible que las autoridades al menos ejecuten obras que permitan aliviar las angustias de cada lluvia, de cada huracán…
   Los cordobeses en los últimos años, estamos gastando más tiempo en rezar y hacer promesas, que en fijarnos en las propuestas de planificación de los que aspiran a gobernarnos, comparándolas después con la realidad que nos toca padecer.
   Y es una pena reconocer que la improvisación y los remiendos, nos vienen ganando por goleada.

EL PARO DEL 24


   Con el absoluto e innegociable respeto que merece la libertad para ejercer el derecho a la protesta civilizada, hay que entender que al igual que se suele recomendar a la dirigencia política, se hace necesaria la prudencia por una parte y la observancia de las prioridades por otra, a un gobierno que lleva escasos 70 días.
   Si es por medir y comparar tiempos, no es la primera vez que se hace necesario recordar que es un lapso demasiado escaso para juntar los escombros y recoger a los heridos de más de 4380 días de la gestión anterior, sin dejar de reconocer algunos logros alcanzados, que dentro de todo formaban parte del contrato social suscripto por esos políticos con la gente a través de las urnas en su momento.
   Es de la ahora oposición que nació el desafío de medir adhesiones lanzado  por el sector, le llamemos intelectual del kirchnerismo, que es La Cámpora.
   La intención es paralizar el país para demostrar que la gente rechaza las equivocaciones o las omisiones que el macrismo pueda estar cometiendo en la conducción nacional y por extensión, en las provincias afines a esa corriente.
   Más allá del percudido sentido de la paciencia demostrado por una juventud ansiosa y poco preparada para la derrota, están los hechos objetivos de la realidad y un elemento insobornable que es el tiempo.
   Enmendar 12 años entre aciertos y desencuentros donde se destacaron figuras como De Vido, Kicilloff, Moreno, Hebe, D’Elía y algunos otros personajes precisamente inolvidables, no le hubiera resultado simple ni para el kirchnerismo, tanto fue así que no alcanzó tales objetivos en más de una década que ellos en su onanismo la califican como “ganada”.
   El paro del 24 pese a esos cimientos de barro, no deja de ser una expresión de la insobornable democracia dentro de un escenario de inquietud, preocupaciones e incertidumbres, todo mezclado en un cóctel poco digerible con la corrupción que se viene develando y las enormes sospechas pendientes.
   Bienvenido el paro del miércoles próximo si es para movilizarse, protestar y hacerse escuchar en un marco de respeto por la ley, por el prójimo y por las instituciones.
   Pero en todos los tiempos y con cualquier gobierno -recordemos especialmente a Raúl Alfonsín- estas medidas son síntomas de decadencia dirigencial por falta de argumentos con mayor validez o una pobre capacidad de diálogo.
   Al país, y esta es una frase más vieja que la espalda, se lo saca adelante trabajando.
   Pero trabajando en serio y sin confundir becas con laburo, sacrificio y compromiso.

LA MEGACAUSA

   Esto de la megacausa del Registro de la Propiedad se asemeja a una novela con entrega semanal de capítulos como de la manera en que veníamos comentando el asunto, con tres protagonistas padeciendo prisión preventiva.
   Luego de ser negada la libertad por el máximo Tribunal Provincial los defensores de Juan, Fulano y Mengano recurrieron a la Máxima Corte reclamando por la ilegalidad y arbitrariedad de la medida y argumentaron:  “Se acusa a nuestros defendidos de forma genérica, sin establecer de qué modo habrían intervenido cada uno en los hechos. Nos agravia la falta de fundamentación. 
   El juez ha reconocido que no existen pruebas y se pretende basar la acusación en que Juan es compañero de trabajo de otro imputado, Fulano dicta clases en la Universidad Pública en la misma cátedra que otro sospechado y un condenado tiene en su agenda el teléfono fijo de la repartición pública donde Mengano trabaja junto a otras 500 personas.
   Se ha establecido que la firma de Juan ha sido falsificada en un escrito y entonces el Fiscal afirma que en realidad él lo ha permitido para quedar impune. Se ha hecho declarar a una funcionaria de Tribunales a través de una "nota" algo que según ella escuchó en una ventanilla obviando los requisitos que rodean a cualquier testigo: el juramento de decir la verdad y la advertencia de la pena del falso testimonio".
   Y continúan: “La Corte Suprema ha dicho que todo funcionario público debe dar fundamento a sus decisiones porque debe prevalecer la ley y no la voluntad del funcionario. No habiendo razones jurídicas que justifiquen este encierro estamos ante un proceso que obedece a dudosas y oscuras motivaciones. Por esto solicitamos la inmediata libertad de nuestros defendidos.”
   Esperando la respuesta de esta máxima instancia, comienzo a creer la semejanza de esta reciclada lucha por la libertad como la del coliseo romano, que era ofrecer un grandioso espectáculo sacrificando a cualquier humano.

EL PAICOR, UN ÍCONO


Respeto muchísimo a los historiadores, razón por la cual lejos estoy de considerarme ni siquiera parecido a quienes realizan esa noble y atrapante tarea, lo que me lleva a reconocer el valor de la memoria que es el lápiz con que se escribe la historia.
   Con la recuperación de la democracia y por iniciativa de Julio Liksemberg, el gobierno angelocista de la provincia instauró el Paicor -ahora por todos conocido- que pese a los cambios de signo político en la conducción cordobesa se ha mantenido con la firmeza que impone la necesidad.
   La creación de este sistema fue un impacto social de trascendencia, porque sirvió para cubrir, dentro de las enormes carencias que existían, el desequilibrio alimentario de la infancia radicada en los sectores más vulnerables de la sociedad.
   Con algunos pequeños altibajos el Paicor se ha mantenido firme, manejado por la conducción provincial, pero ahora un proyecto de Schiaretti pretende sacarlo de esa órbita para endosárselo a los municipios.
   No se sabe si el pretexto es una mejora operativa, o se trata de la pantalla que posibilite crear miles de cargos nuevos, de esos que necesitan los triunfadores para cumplir con la militancia.
   Aquel argumento de la descentralización no siempre es aplicable y serían necesarios algunos pormenorizados estudios que lleven a la convicción de considerar el cambio tan imperioso como imprescindible.
   Porque si nada mejorará; si el servicio conserva una calidad poco cuestionada salvo las demoras en pagar a los proveedores, es para pensar que cualquier cambio de modalidad sería inútil e inoportuno.
   Además, con el dudoso comienzo del ciclo lectivo encima, tengo la certeza que el tema del Paicor es absolutamente postergable, en homenaje a otras cuestiones más puntuales e importantes que reclaman atención.
   Como siempre, el tema central es el respeto por las prioridades.

KUNITAS CON “K” DE KORRUPCIÓN


Dejemos de lado los millones de pesos que hasta el 9 de diciembre último según comentan las malas lenguas, retiró la gente de Milagro Sala del Banco Nación sucursal Jujuy, abultada suma cuyo destino por ahora es desconocido.
   Dejemos también en paz a la doña de la balanza y los ojos vendados, aunque alguna vez se corra la venda para mirar de reojo, porque ahora su dilema es dictaminar si la buena señora de TupacAmarú es patriota o una agrandada mechera al por mayor que supera en plata apropiada a la pesadilla de aquellos sueños compartidos.
   Una muestra cabal de la carencia absoluta de límites y escrúpulos éticos y morales a la hora de servirse de los dineros públicos en beneficio propio no sería tan solo los casos de Milagro,0Aníbal, Hebe, Schoklender hijo pródigo, De Vido o algunos otros.
   Es probable que aquella generalizada creencia dela propiedad del poder eterno y discrecional, haya alentado a los corruptos a sentirse más impunes, intocables para la Justicia y frente al repudio de una sociedad cansada de los despojos que se hicieron en nombre de una mal interpretada solidaridad.
   El tema de las Qunitas -palabra escrita con “q” pero debiera llevar la “k”- es otro de los escándalos de sobreprecios y excesos de peajes por cada organismo que le tocara sortear la inversión.
   No entremos en mayores detalles tan indignantes como conocidos, pero debemos poner el acento en un aspecto: aparte de caras, con su valor triplicado o más para luego repartir, las cunitas de los combos para las mamás prontas a parir, eran sumamente inseguras por la porquería de material que utilizaron en su fabricación.
   Los aborrecibles angurrientos ni siquiera tuvieron la decencia de hacerlas caras pero buenas, porque eran para niños inocentes aún incontaminados con la mala política.
   Alguna vez, como siempre alguna vez, se conocerá la verdad sobre las qunitas, los sueños compartidos, la fabricación de aviones, el tren bala, la cosechadora de Angola, el manejo de YPF, la compra de Aerolíneas, los fondos buitres y tantas otras cosas.
   Tiempo al tiempo …