18 de abril de 2016

S.L.B.: LA HISTORIA Y SUS DISFRACES – SERVICIO UBER ¿ES COMPETENCIA? – EL SAINETE DE COMODORO PY – LA MEGACAUSA DEL REGISTRO – CRISIS GREMIAL EN BANCOR – MEDICIONES RADIALES DE IBOPE – LA ABSURDA EXIGENCIA DE LA I.T.V. Y OTROS TEMAS …

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 17/04/16 emitido por AM580 Radio Universidad de Córdoba.

DISFRACES DE LA HISTORIA

   La inteligencia primaria a través de cualquier diccionario que cueste 50 pesos nos desburra que la esquizofrenia se trata de algo así como demencia precoz que aporta ideas delirantes, incoherencia mental, todo esto como producto de la falta de ajuste de quien la padece, al medio ambiente en el que vive o se desempeña.
   Cometería el pecado de la irrespetuosidad si calificara de esa condición a una compatriota que llegó a la máxima magistratura del país, porque allí nadie llega por casualidad salvo alguna poco honrosa excepción de cierta y olvidable bailarina afortunada.
   Lo de la Sra. y su mundo irreal, que sea tarea de profundos analistas políticos o especialistas en conductas humanas.
   Lo importante en este momento -lo demás está donde debe ser, en manos de la Justicia- es considerar esa tolerada pésima costumbre de agredir a todo aquel que osa pensar distinto, y peor cuando el ataque viene de un sector que tuvo la suma del poder, lo dilapidó, perdió frente al dictamen popular y hasta ahora no asumió el fracaso, simplemente porque en su cerrado universo de negación vigente y soberbia, jamás pensó que perdería y en consecuencia no se preparó para la derrota que lo volvió a depositar en el impensado llano.
   Todo lo de Comodoro Py y sus alrededores, el folklore, los cánticos amenazantes, las incitaciones a venganzas y otras lindezas a las que nos habíamos acostumbrado, serán parte del anecdotario y las charlas de café o las discusiones familiares.
   Pero lo que más hondo cala en el sentimiento y la memoria de la gente de bien, es el impune y cobarde ejercicio de la violencia como en este caso, centrada en los comunicadores cuyas empresas no comulgaron con el desteñido modelo nacional & popular, alimentado desde la izquierda paqueta y nostálgica enraizada en Puerto Madero y con propiedades e intereses en el exterior.
   
La peor víctima fue una mujer, cordobesa ella, y los memoriosos que nunca faltan pero son necesarios, dirán que es una derechosa, sobrina de Eduardo Angeloz y para colmo de males, movilera de Radio Mitre y panelista en un programa de Canal 13, y no faltó algún comentario -obviamente "K"- que la consideraba una provocadora.
   El periodista de ley y más el de calle sabe -sabemos- que no son pocos los riesgos que se corren en las manifestaciones callejeras y Mercedes Ninci no lo ignora y profesionalmente lo asume, pero eso no habilita ni justifica a los cobardes que aprovechan esos regalos de indemnidad para aparecer como vengadores de las posturas políticas ajenas.
   Los trasnochados y llovidos camporistas y sus seguidores pueden oponer cualquier explicación o tardías e hipócritas disculpas, pero jamás se les debió permitir el control absoluto y discrecional de una zona que merecía ofrecer las máximas garantías a todos sus concurrentes y especialmente a quienes les tocó en suerte trabajar allí.
   Lo más penoso y repudiable fue que maltrataron y le pegaron a una mujer y cuando se llega a ese extremo, es porque se acabaron los argumentos y se perdió la dignidad.
   A Juan Perón ¡cuánta verguenza le hubiera dado ver eso!
   Quisieron disfrazar de 17 de octubre a un 13 de abril y pasarán a la historia en las indelebles páginas del ridículo.

UBER ¿ES COMPETENCIA?

   Es humano y absolutamente comprensible reaccionar si tenés un kiosko y al lado te ponen otro que es más barato y ofrece mejor mercadería: eso se llama competencia y hay que afrontarla con mecanismos de calidad y no con violencia.
   Allá en la Chicago de Elliot Ness y de Al Capone, esas diferencias se zanjaban a tiros o reventaban al competidor con una bomba, cuando los mafiosos eran quienes manejaban el negocio del alcohol ilegal y se habían adueñado del mercado.
   El negocio de llevar gente en autos no es exclusividad de nadie y es un servicio público en manos privadas, lo que me parece que la transforma en una actividad sujeta a las reglas de mercado, donde la lucha por el cliente se compone de precios y calidad de prestación, todo legislado por el Estado.
   Entonces hay dos preguntas para que nos hagamos: ¿por qué los taxistas se oponen al sistema Uber, y por qué, según me comentaron, los servidores de Uber no quieren ser controlados por el mismo Estado?
   De todas maneras desde la comuna se otorgan las licencias de conducir y se habilita a los vehículos que brindan el servicio de taxis o de remisses.
   Porque más allá del precio, porque el taxi se ha ido por las nubes, están los otros detalles que a la hora de compararlos, el Uber los supera ampliamente, ya que si el Uber responde los días de lluvia, los feriados o en las horas pico, ya se avizora por quién optará el usuario.
   Los frecuentes aumentos en la tarifa de taxis permiten suponer que para sus dueños es un óptimo negocio, desde el momento que una chapa, aunque la ley lo prohíba, se está cotizando ahora a casi el triple del valor del vehículo.
   Y si es así, pensemos que pueden convivir los tres sistemas: taxis, remisses y Uber, para que el cliente opte.               
   Igual que en cualquier comercio, a conveniencia.

EL SAINETE DE COMODORO PY

¿Cuántas personas en realidad fueron respondiendo abierta y entusiastamente a la convocatoria masiva que a través de las redes sociales y con otros mecanismos, propiciaran las tribus kirchneristas a lo largo y a lo ancho del país?.  
   Cada uno de los “analistas” tanto leales al pasado modelo como sus detractores de antes y de ahora fluctuaron desde la miseria del cálculo hasta el delirio de la exageración, porque los números iban desde mezquinos 10 mil hasta un hiperbolizado medio millón.
   Seguramente todos los autores de tales estimaciones no estuvieron o nadie les comentó acerca de las inolvidables concentraciones que acompañaron en 1983 los cierres de campaña, en aquella recuperación de la democracia que nos escamotearan a fuerza de bayoneta, capucha, secuestro, tortura y muerte siete años atrás de esa no lejana fecha emblemática.
    No sería abultar cifras si recordáramos que tanto Ítalo Luder como Raúl Alfonsín cada uno a su turno, contaron con el apoyo fervoroso y ordenado de más de un millón de personas, con imágenes aún erizantes que por entonces recorrieron el mundo y ahora reposan en la memoria implacable de los archivos.
   Lo de la Sra. Cristina en los tribunales, que era una formal instancia dentro de un proceso, devino en acto politico partidista preparado desde más de un mes atrás, con el virtual copamiento -aunque ahora se niegue- de las dependencias por parte de militantes que usurparon incluso los puestos de acceso para dedicarse a impedir la entrada a medios periodísticos que no consideraban “amigos”.
   Que maltrataron y golpearon a una colega ya es anécdota, una más en la espiral de violencia contra ciertos medios que instaurara el modelo nacional & popular, fortaleciendo su propia hegemonía dependiente de la pauta publicitaria, que pretendía acallar a la otra concentración mediática encarnada por Clarín y Cia.
   Por todo esto, resulta casi bobo discutir cifras de asistentes a la arenga de la Sra. después que diera su clase de historia ante el Juez, le formulara curiosas admoniciones y pretendiera humillar su actuación menoscabándolo. Y aunque después faltara el pan, ya estaba montado el circo.
   Que fueron diez mil, que superaron el medio millón, que se trató de presencias espontaneas, mientras veíamos los ómnibus que los traían desde diversos puntos y recordábamos que en una facultad universitaria platense, su decana cerró las aulas para que los alumnos -adeptos o no- fueran a aplaudir a la Sra.
   Al margen de estos pueriles enfoques, hay un detalle simple, casi tonto pero a la vez contundente en forma de dos preguntas, como para terminar con este conflicto matemático de simplísima resolución.
   ¿Por qué la dirigencia “K” tanto se preocupa y se desvela por el número de los que fueron?
   ¿No es acaso más positivo evaluar las causas y los motivos que justifiquen a los miles y miles que no fueron?
   La política, también se hace sumando.
   Y cuando se impone restar, es fundamental saber por qué.

LA MEGACAUSA DEL REGISTRO

  Quizás con el afán de mantener vivo el fuego de la causa del Registro desde los Tribunales cordobeses se ha implementado, ya desde hace años, un curioso mecanismo de reciclado de  imputados que, convertido en macabro juego, impide a muchos finalizar la tortura y retomar el proyecto de una vida normal. 
   En este contexto es llamativo que alguien que ingresó al circuito de la megacausa jamás pueda desprenderse de ella.  
   Si está en prisión, pocos días antes de recuperar la libertad será trasladado a Tribunales para ser informado ¡oh sorpresa! de otra causa en su contra, no nueva porque ha pasado los últimos años encerrado, sino similar a la primera y de la misma época, quizás la misma ahora leída en japonés, ya previamente conocida por el fiscal. 
   Cuando llegue a juicio por una causa inesperadamente será juzgado por 3 o 4 hechos más, incluyendo si se peleó con un vecino o lavó el auto fuera de horario y, cuando finalmente pueda terminar su proceso con la condena cumplida, la fiscalía lo volverá  a citar una y otra vez con la amenaza de nuevos juicios. 
   Este particular fenómeno de la causa Registro no registra precedentes en el país ni en el mundo.
   Nuestra Corte Suprema de Justicia de la Nación ha establecido en sus fallos el derecho de toda persona a un juicio rápido, que le permita liberarse del estado de sospecha en su contra, mediante una sentencia que establezca, de una vez para siempre, su situación frente a la ley penal. 
   Lo contrario, afirma, agravia hasta su práctica aniquilación, el enfático propósito de afianzar la justicia, expuesto en el Preámbulo de nuestra Constitución Nacional.
   Está clarísimo, entonces, que este mecanismo de juicios inagotables sólo consigue aniquilar a la Justicia.

CRISIS ¿INTERNA? EN BANCOR

   Parece que una de las broncas mayores son los sueldos exorbitantes que asignaron a directivos del Banco de la Provincia de Córdoba que llegaron con su paracaídas que se supone fue provisto en la Capital Federal.
   Para colmo el gerente general José Simonella, con casi 30 años de trayectoria en la entidad, fue desplazado en este caso y según los comentarios de pasillos, como parte de una interna despiadada entre los funcionarios de carrera en una vereda y en la otra los llegados desde el Bapro, de donde proviene el reemplazante Daniel Tillard, nuevo presidente.
   No es común que el gremio bancario reaccione frente a una medida que involucra a un alto funcionario, pero mucho es lo que pesa un curriculum brillante, más allá de la presidencia del Consejo Profesional de Ciencias Económicas que preside Simonella.
   La cuestión fue que se instrumentaron paros en apoyo al desplazado, determinación que provocó algunos trastornos en las operaciones y malestar en los clientes, precisamente ahora que Bancor viene mostrando óptimos resultados en su gestión.
   Sin embargo como sucede ya no tan solo en pueblos chicos, aquella bronca que puede calificarse como interna gremial o maniobra política quedó a un lado cuando se conocieron algunas designaciones contaminadas del más rancio nepotismo.
   Una sobrina de Tillard, de 24 años y sin experiencia, con un sueldo de 24 mil pesos mensuales, una asesora en Sistemas cobrará 100 mil pesos más IVA, todo sumado al alquiler de su casa por 17 mil pesos, agregando la curiosa ventaja de disponer de un auto con chofer.
   El abogado de Bancor, también desembarcado de Buenos Aires percibirá 75 mil pesos más IVA mensualmente.
   Y la gestión de comunicación, fue confiada a Roxana Coronel, conspicua y encumbrada militante de La Cámpora y simpatizante del desaparecido Hugo Chávez.
   Por allí, uno se siente más desorientado que Adán en el día de la madre.

MEDICIONES RADIALES

   Ya se alborotó el avispero radial cordobés, porque cada año últimamente Ibope realiza mediciones de audiencia en el mes de mayo, que según dicen, sirven como referencia para todo el año y de manera especial para las agencias de publicidad.
   Con las mediciones de Ibope sucede más o menos lo mismo que con los premios Martín Fierro, porque la clásica hipocresía odia esas distinciones de bronce llenándolas de sospechas, hasta que en una de esas resultan nominados y pasa a ser el premio más limpio del mundo.  
   Quienes optaron en su momento por no pagar el servicio de Ibope lo llenaron de dudas, hasta que pudieron cumplir con la mensualidad y creyeron haber tocado el cielo con las manos aunque la desilusión fue grande porque aparecieron muy por debajo de lo que creían figurar.
   Bienvenidas sean las mediciones si su resultado lleva a una mejoría en el nivel radial de Córdoba, en algunos casos demasiado, más que politizado, partidizado o entregado lisa y llanamente a cerradas corrientes de pensamiento escasas de disenso y tolerancia.
   Aquellos que creyeron liderar, a sabiendas de su escasa convocatoria, podrán poner los pies en tierra y ajustarse a una realidad que por más que intentaran torcer no lo consiguieron porque en el dial manda la gente y no el poder político.
   Bueno sería que los números de Ibope acerca de la radiofonía cordobesa sean divulgados en su totalidad, para desterrar esa fea costumbre de esconderlos y dar rienda suelta a las mentiras, especulaciones y venta de humo.
   No todos son tan líderes ni tan poco escuchados los que están al final de la tabla.
   Aunque nosotros no seamos ninguno de ambos extremos.

LA ABSURDA EXIGENCIA DE LA I.T.V.

   La verdad, fue gracioso escuchar declaraciones de los máximos responsables de la ITV de Córdoba, brasileños ambos, cuando sostenían ante cámaras y micrófonos, que el problema de las calles no era de ellos y exigían el cumplimiento del acuerdo de concesión, o sea mantener la obligatoriedad del control vehicular con elevado aumento incluido, que era su negocio.

 La ciudad cayó por el tobogán del deterioro apenas reelecto el joven Mestre, ducho en el arte de mostrar gestión a pocos días del comicio para entrar a la inacción en materia de obras o a destinar toda moneda que ingresa al pago de sueldos, horas extras y otras gangas a sus 12 mil o más dependientes.
   El cierto que las lluvias intensas deterioraron mucho de lo que había sido reparado, pero no es justo cargarle solo a la meteorología la responsabilidad de un desastre urbano que se agiganta con cada día o lluvia que pasa.
   Los arreglos que se hacen, son como pegar hormigón con plasticola, porque si se usaran los materiales de calidad por los que buen dinero se paga, aguantarían las tormentas como aguantan los remiendos en todos los rincones del mundo.
   Si Mestre no se preocupa por arreglar las calles seguirán en estado de desastre y la
gente con justa razón se rebelará contra el pago de la ITV porque apenas salgan de cualquiera de sus galpones romperán una llanta o el tren delantero.
   Pero si lo que se privilegia -y está a la vista- el ingreso de los tributos sólo a la masa salarial, seguiremos teniendo a los municipales mejor pagos del país para una ciudad líder también en sus calles hechas pedazos y con un poder que pretende despojar a los vecinos cobrándoles impuestos para que la situación no mejore.
   En cuanto a esas rentables inspecciones en manos privadas, estamos a un paso de la rebelión fiscal: es una injusticia cobrar por una seguridad callejera que no se brinda. 
   Y no sería rebelión sino justicia. 
   Justicia popular.