22 de mayo de 2016

S.L.B.: PARA INTENTAR VOLVER, ANTES HAY QUE IRSE - GRIPE: LAS VACUNAS SON INSUFICIENTES - LAS PROVINCIAS, AGRADECIDAS - PRECIOS ARTIFICIALES - LA MEGACAUSA SIGUE ACTIVA - EL HAMPA NO AFLOJA Y REDOBLA SU APUESTA - LA IMPROVISACIÓN LLEVADA AL CUADRADO - AQUEL HISTÓRICO 25 DE MAYO, etc.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 22/05/16 que difunde AM580 Radio Universidad de Córdoba.

EL PANORAMA ESTÁ QUERIENDO ACLARAR


   Sería delirante sostener que todo mejoró en el país, pero la tendencia muestra que algunas cosas -que durante más de la década ganada eran corrientes- ahora no son tan crueles.
   El dólar que los agoreros pronosticaron a más de 20 pesos a partir del 10 de diciembre último se muestra no del todo firme, pero tambalea menos y sin ganas de dispararse para volver locos a quienes habían ahorrado en pesos, siguiendo aquella alocada tendencia de algunos funcionarios que anunciaron con bombos y platillos y cadena radial y de TV que preferían dejar sus inversiones en moneda nacional, despreciando al magnético verde.
   Ha repuntado la venta de autos 0 km, los bancos están abriendo sus arcas con planes menos exigentes, las tarjetas de crédito tendrán que pedirles cuentas a sus emisores en los evidentes casos de usura para las operaciones en cuotas, la presencia de ñoquis ha disminuido aunque esa lacra también puede lucir exponentes nuevos, el Tango 01 todavía tiene en sus tanques combustible cargado en diciembre del 2015, las provincias recibirán devolución de fondos de la coparticipación que les fueran retenidos durante años, algunos miles de jubilados ya están cobrando aquella vieja resolución de la Corte Suprema que imponía adecuar jubilaciones a lo estricto de la ley, los precios de las mercaderías -especialmente alimentos- algo han frenado su alocada carrera sin que interviniera el gobierno simplemente porque la gente dejó de comprar y quedan cientos de situaciones pendientes, que es necesario atender para primero estabilizar y luego mejorar la calidad de vida de los argentinos.
    El tema de los papeles de Panamá está en manos de la Justicia, las acusaciones por coimas, ilícitos enriquecimientos, obscena acumulación de propiedades, sociedades “fantasmas”, compra de vagones truchos, cientos de contenedores “guardados” con ropas y juguetes, sueños compartidos, dólares y euros por kilo y otras maldades que fueron parte del acervo gobernante están en vías de esclarecimiento con la posibilidad cierta de encontrar a los responsables de los delitos, detenerlos, entregarlos a los tribunales, juzgarlos con todas las garantías, condenarlos y embargarles todo lo mal habido para restituirlo a las exhaustas arcas del Estado llevadas a la anorexia financiera, por tantos “iluminados” con tan pocas luces que ni siquiera tuvieron mañas, imaginación ni tiempo para huir porque se habían embriagado con ese maldito y sensual licor del poder que creían era la fuente de eternidad.
   Se aprecian algunas leves mejorías en ciertos aspectos, como por ejemplo haber terminado con la injusticia de que el interior subsidiara varias cosas al puerto: la electricidad, el gas y todos los servicios dependientes de esos combustibles aunque para los mediterráneos la incidencia también castigó pero algo más suavemente y no con subas en ciertos casos hasta del 900 por ciento o más. 
   Las voces lógicamente se alzaron, pero entendamos las razones: los porteños se habían malacostumbrado a pagar 3 mangos el ómnibus y demasiado barata la luz hasta que el buen tino puso freno a la joda y se tomaron las medidas tendientes a establecer un justo equilibrio, sin privilegios geográficos ni políticos.
   Estamos en camino, transitando una ruta plagada de obstáculos que se empeñan en sostener los nostálgicos carentes de resignación frente a la derrota, que para colmo escondieron en lo más recóndito de su rencor eso tan sano, honesto y patriótico que se llama el ejercicio de la autocrítica: la culpa fue, es y seguirá siendo de “los otros”, jamás de “los ellos”.
   Actualizando el dicho y parafraseando a Carlos Saúl I de Anillaco, ahora sería “Estamos mal pero estuvimos peor”.  
   Y eso en 160 días no deja de ser algo parecido a un triunfo.

LAS VACUNAS NO ALCANZAN

   Pocos días atrás, varias voces desde el poder provincial se alzaron frente a la extrañeza de tan bajo nivel de vacunación contra la gripe, por parte de uno de los sectores más vulnerables a la enfermedad: los adultos mayores.
   A diestra y siniestra se pregonó la existencia casi ilimitada del producto, se anunciaron los centros donde se aplicaba, pero omitieron decir que la cantidad existente no era la suficiente.
   Para citar un solo ejemplo, en el Hospital Pediátrico de Av. Castro Barros a mediados de semana llegaron 500 dosis y los vecinos comentaban que la cola era como de tres cuadras.
   En un rato las vacunas volaron y desde el mismo poder no se avivaron de advertirle a la población que "hasta nuevo aviso" en ese lugar no se vacunaría, provocando esa falencia que mucha gente mayor se desplazara hasta allí desde puntos lejanos de la ciudad con el inútil gasto de transporte y de tiempo, para encontrarse con la desilusión de no poder vacunarse y aumentando el riesgo de la enfermedad con el paso de las horas y el descenso de la temperatura.
   Barajando números, es para pensar que con los "arreglos" que hubo que hacerle al flamante Camino El Cuadrado, a la "nueva" y veneciana Terminal de Ómnibus y la construcción del absurdo faro sin mar, hubiera alcanzado para vacunar hasta a los árboles.
   Para vacunar a un millón de personas el costo sería de 240 millones de pesos, tomando como referencia el costo más caro de la dosis en farmacias, de pesos 240 por unidad.
   O sea que con solo una parte de lo que "se esfumó" en la construcción del Gran Hotel Casino Ansenuza, hubiera recontra sobrado, por fortuna, aunque provocara la desilusión de muchos "ahorrativos".
   No es bueno y suena a improvisación que se maneje de esa mala manera una tan necesaria campaña de vacunación.

LAS PROVINCIAS, AGRADECIDAS


   Córdoba copó el centro de la escena nacional reuniendo a los gobernadores para debatir un importante temario que incluía la cuestión de la coparticipación federal, un  rubro demasiado sensible que por lo general desde el poder central se maneja al capricho de la sumisión política.
   Si te toca no estar alineado, podés considerarte perdido como le sucedió a nuestra provincia durante más de una década en la que fue acumulando deuda y obligándose a meter mano en el dinero de los jubilados -entre otros recursos- para intentar equilibrar sus números.
   Si a esto sumamos los desatinos cometidos con gastos inútiles, inoportunos y con evidentes sobreprecios, podemos comprender la comprometida situación provincial en materia de presupuesto y endeudamiento.
   Lo importante fue que hubo coincidencias en general con los funcionarios que vinieron desde el gabinete nacional, todos quedaron contentos, se sacaron la foto grupal para certificarlo y quedó claro que se había terminado aquel estilo de la obediencia debida al puerto, para hacerse acreedor a la coparticipación como lo establece la ley.
   Puede que ahora y ya sincerada la situación, Córdoba retome su marcha en obras y proyectos y pueda recuperar la sensibilidad social perdida y los jubilados recuperen todo lo que, por una alquimia financiera, les fueron esquilmando en un aparente marco de legalidad con quitas al 82 por ciento y las demoras en liquidarles los aumentos con relación a los activos.
   Aquel viejo “como usted mande señor presidente o señora presidenta” de más de una década, debe quedar en el más profundo de los rincones, allí donde atesoramos los peores recuerdos.

PRECIOS ARTIFICIALES


   Me tocó en estos últimos días conversar con almaceneros de barrio, propietarios de despensas chiquitas y con algunos capitostes de grandes superficies y en todos encontré idéntica reflexión: la baja en las ventas.
   No les cayó del todo simpático que les dijera que si había culpables no era un menor poder adquisitivo del dinero -que es una de las razones- sino los exagerados incrementos que se aplican en cada una de las etapas de la comercialización en artículos de primera necesidad, como todo tipo de alimentos.
   Desde el productor hasta el consumidor, hay comestibles que multiplican por diez los valores originales y en algunos casos esa desproporción es mayor, lo que explica la existencia de productores cerca de la quiebra y en el otro extremo, comerciantes quejosos por lo que consideran una merma en el consumo para no reconocer que la merma, en realidad, es en las compras donde se detectan abusos.
   Hemos vuelto por imperio de las circunstancias a la vieja costumbre de caminar para buscar y elegir el precio más convenienbte y es por eso que en idénticos productos se advierten diferencias notables.
   Y la conclusión, aunque primaria pero incuestionable, es que todo depende del aumento que “por las dudas” apliquen en las últimas etapas del proceso de venta, una vieja y maldita costumbre que adoptáramos los argentinos en tiempos de hiperinflación.
   Creo que el temor a no vender y a clavarse con la mercadería, impulsa el aumento inexplicable para el consumidor pero según sostienen, necesario para el comerciante que nunca quiere perder, como cualquiera de nosotros. Sincerar todos los pasos de un producto desde que sale de su origen hasta que llega a quienes lo consumen, es el máximo compromiso que se impone en esta instancia.

LA MEGACAUSA SIGUE ACTIVA

Con la balanza del equilibrio, la espada de la fuerza y los ojos vendados, la Dama de la Justicia preside cualquier edificio que haga gala de ella.  
 La venda intenta significar que la verdadera justicia no distingue entre las personas, es equitativa, imparcial  e igual para todos. Los egipcios establecieron la práctica de realizar los juicios en cámaras oscuras, sin nada de luz, para que el juez no se pudiera  influenciar más que por los hechos.
Bajo este concepto se inspiró la idea de la estatua con los ojos vendados que no admite corrupción ni favoritismo y a la luz de lo expuesto, es curioso que en la causa del Registro de la Propiedad que se ventila en los tribunales cordobeses ocurran estas cosas:  
   Que se encarcele a personas comunes en prisión preventiva durante años, sin haber sido juzgadas, mientras funcionarios responsables permanecen en libertad.   
   Que se juzgue con una comisión especial, cuando las leyes vigentes lo prohíben. 
   Que se condene a secretarias, empleados, compañeros de trabajo o contactos telefónicos,  mientras los poderosos mencionados en juicios no son siquiera investigados. 
   Que se persiga repetidamente a los mismos, mientras otros, de probable influencia, reciben curiosos y apresurados sobreseimientos.  
   Es evidente que en esta causa alguien ha quitado la venda a la señora y, en su nombre, maneja la balanza según ignorada conveniencia.
   Desconocemos el móvil de esta desproporcionalidad.
   Don Quijote le aconsejó a Sancho Panza cuando iba a ser gobernador: “Si acaso doblares la vara de la justicia, no sea con el peso de la dádiva, sino con el de la misericordia”.
   Sin embargo …. éste no es el caso. 

EL HAMPA NO AFLOJA Y REDOBLA APUESTAS


   Una vez más se hace necesario aclarar que el tema de la inseguridad no es un latiguillo ni una obsesión de este espacio, sino que son las circunstancias y el compromiso con la gente lo que nos lleva a su abordaje.
   La policía ha incorporado más vehículos, motocicletas, personal y elementos varios y en verdad, algo más se ve en las calles con los motociclistas recorriendo en pareja los barrios y el centro, suponemos que en acción preventiva.
   Pero las políticas integrales no se advierten ya que la simple lectura de los diarios nos indica que la cantidad de delitos sigue en permanente ascenso, así como la violencia para perpetrarlos seguramente por la influencia del consumo de drogas por parte de los hampones.
   Los delincuentes saben que la policía los espera en los puentes, en la terminal de ómnibus o viajando en taxis y por eso nunca utilizan esos medios para movilizarse y también por esa impunidad “cantada” que les regalan, duplicaron su apuesta y los hechos son cada vez más violentos como temprana la iniciación en el delito..
   Sin embargo en el último mes creció la estadística en materia de femicidios -7 en lo que va del año-  y creo que el más resonante es el que tuviera como víctima a la joven y bella fisioterapeuta   Carina   Alejandra  Drigani  Mulla, de 44 años, cuyo cuerpo apareciera junto a un arroyo en Icho Cruz.
   Su primera pareja está presa y al parecer hay bastantes elementos aún en duda como para dictarle la prisión preventiva o liberarlo por falta de mérito.
   También existen dudas alimentadas por algunos familiares y por el mediático abogado que representa a dos hijas de la víctima, lo que se entiende por la necesidad de encarcelar a otro sospechoso por parte de quien apoya al primer esposo y de la Justicia, por la premura de encontrar al autor, en el caso que la autopsia y otros detalles revelen que se trató de un homicidio.
   El panorama en ese asunto es complejo y hace a la desprotección que padecen las mujeres acosadas o supuestamente amparadas por alguna restricción de cercanía para sus ex.
   Hubo denuncias a las que la Justicia no les asignó la importancia que en realidad tenían, la profesional quedó desamparada y ocurrió lo que ocurrió, quedando un enorme margen de conjeturas acerca de la verdad de lo acontecido.
   Si vamos a pensar como lo haría un escritor de novelas policiales, bien podríamos sugerir que alguien que ha resuelto suicidarse, para nada necesita llevarse el botón antipánico.
   Y Carina salió de su consultorio para no volver y lo dejó allí.

LA IMPROVISACIÓN ELEVADA AL CUADRADO


   He leído bastante sobre el fallado Camino del Cuadrado, con todas las bellezas del escenario serrano y las dificultades que allí se crean, tan graves que han obligado a varias suspensiones de su utilización y ahora vigente por tiempo indeterminado, hasta qie el Gobierno de la Provincia negocie -digo bien negocie de negociar- su enésima reparación como para rehabilitarlo.
   Y al revisar mi correo, veo el comentario que mi amigo Luis “S”  envía a mi mail, lo que me exime de cualquier otra apreciación salvo mi agradecimiento a Luis, quien dice:
  “Que verguenza.! Los Indios, los Jesuitas ó quien fuere que construyeron el viejo Camino del Cuadrado que une Salsipuedes con la Falda, vaya saber en que año, sabían bien lo que hacian y no eran Ingenieros, geólogos, etc.
   No faltaba nunca el agua del Rio que abastecía este ultimo pueblo (ya casi ciudad); inclusive había balnearios el todo su curso: Balneario Bello Horizonte, Villa Los Altos, Balneario Villa Silvina, Balneario del Parque en el mismo Salsipuedes, digo esto porque viví desde chico muchos años allí.
   Estos señores estudiosos del suelo (no sé dónde estudiaron) hicieron otro trazado del camino nuevo. Como será lo que hicieron que cortaron las napas de vertientes donde nacen estos pequeños arroyitos que luego forman el Rio que mencioné.
   Ese es el problema del derrumbe, los desmoronamientos, la aparición de las vertientes en el asfalto, es todo consecuencia de que todo está mal hecho y no hablemos del espesor de la capa de asfalto ó pavimento… Como será que ni siquiera pensaron hacer el trazado del camino nuevo sobre el que estaba hecho, ( ó no era “negocio”).
   Para terminar, darles a los responsables de esta estafa al Estado, a la población y a la misma Naturaleza, un merecido castigo; quitarles el título a  los  profesionales que Intervinieron en sus proyectos, a la Empresa que intervino y al Ministerio ó Ente que aprobó el proyecto.
   Tendrían que estar muchos de ellos a la sombra”. 
Un abrazo, Luis.

¡FELIZ DIA DE LA PATRIA!


   Aunque el miércoles próximo celebremos 206 años como Nación, la realidad pone en duda que hubiéramos aprovechado las lecciones de nuestra propia historia.      
   Los políticos coinciden, pensando a la Patria como la construcción de una gigantesca obra para nuestro bienestar y para todos los hombres de buena voluntad que quieran habitar su suelo.
   Y cada 25 de Mayo desde que me acuerdo, hoy a 206 años de aquella gesta, vuelvo a pensar en voz alta qué es la Patria, desde mi simple condición de ciudadano.
   Debe ser la Patria el paraíso donde podamos vivir en paz y en libertad porque representa decencia, trabajo, sacrificio.
   La Patria no es el bolsón, el subsidio o la beca para no trabajar y es honestidad a ultranza; entrega, amor por las raíces y generosidad con nuestro prójimo.
   La Patria es construir y no mentir.
   Es buscar el bien común.
   Es gobernar y obrar sin soberbia ni autoritarismo.
   La Patria es administrar honradamente lo que tenemos y elaborar aquello que necesitamos.
   La Patria, por muchos devaluada en su concepto, es educación, seguridad, justicia y salud para todos, sin elegidos ni marginados.
   La Patria también es el respeto a los que piensan distinto y a la Patria la hacemos en el campo y en la ciudad.
   La transpiramos en la calle, en las escuelas y en el surco.
   La Patria es diálogo, debate, disenso, discusión.
   La Patria, nuestra Patria no es de civiles ni de militares, sino de argentinos porque la Patria no es Menéndez ni es Videla, pero tampoco lo son Firmenich, los Montos, el ERP ni los Schoklender.  
   La Patria es también rebeldía ante la injusticia, cariño por lo nuestro y respeto hacia el prójimo.
   La Patria envilecida por la corrupción, solo se cura con justicia honestamente independiente y no con la obediencia debida de algunos jueces.
   Trabajemos unidos, codo a codo y empecemos ya, desde arriba hacia abajo y no perdamos tiempo, para que la desunión y los desencuentros no sigan siendo más rápidos que los relojes. Por eso, viene como anillo al dedo una declaración que quiero compartir con todos:
   “Los medios de protección que la Constitución nos proporciona, son la libertad y los privilegios y recompensas conciliables con la libertad. Los argentinos hemos sido ociosos por derecho y holgazanes legalmente.
   Se nos alentó a consumir sin producir. Nuestras ciudades capitales son escuelas de vagancia, de quienes se desparraman por el resto del territorio después de haberse educado entre las fiestas, la jarana y la disipación.
   Nuestro pueblo no carece de alimentos sino de educación y por eso tenemos pauperismo mental.
   En realidad, nuestro pueblo argentino se muere de hambre de instrucción, de sed de saber, de pobreza de conocimientos prácticos y de ignorancia en el arte de hacer bien las cosas.
   Sobre todo se muere de pereza, es decir de abundancia.
   Quieren pan sin trabajo, viven del maná del Estado y eso les mantiene desnudos, ignorantes y esclavos de su propia condición.
   El origen de la riqueza son el trabajo y el capital.
   ¿Qué duda cabe que la ociosidad es el manantial de la miseria? La ociosidad es el gran enemigo del pueblo en las provincias argentinas.
   Es preciso marcarla de infamia: ella engendra la miseria y el atraso mental de los cuales surgen los tiranos y la guerra civil, que serían imposibles en medio del progreso y la mejora del pueblo”.
   ¿Quién dijo todas estas verdades?
   Fue Juan Bautista Alberdi, en marzo de 1855 firmando con el seudónimo “Figarillo”.

   Desde entonces han pasado 161 años y es como si lo hubiera dicho ayer.