26 de julio de 2016

A 64 años de su muerte --------

EVA PERON ES PARTE DE
LA MITOLOGÍA ARGENTINA

  Seguramente la historia, esa implacable madre de todas las verdades que atesora el tiempo, será la encargada de guardar y reflejar la realidad documentada de aquella época especial, para nuestro país, que fue la década -se sabrá si ganada o perdida- del 45 al 55.
  Al reseñar algunos aspectos de la corta vida de Eva Perón, solamente podemos resumir las pasiones que inspiraba, entre la admiración y el recelo, según fuera quien opinara, porque la historia aunque parezca mentira es demasiado reciente como para poner en la balanza los criterios citados por distintos autores que, sin dudas, abrazan disímiles ideologías y corrientes de pensamiento.
  Pero a esta hora, cuando se cumple un nuevo aniversario de su muerte, el número 64, miramos en todas direcciones y llegamos al convencimiento que no fueron muchos los homenajes ni las evocaciones como lo eran tiempo atrás.
  El signo político que gobierna a la provincia, enfrascado en sus agudos problemas de índole social y en otras cuestiones francamente traumáticas e irresueltas, cayó en la omisión, o en la desmemoria.
  La señera figura de Eva Perón, abanderada de los humildes, Santa Evita, líder de los descamisados, Jefa Espiritual de la Nación, no merece ser parte de ningún olvido.
  Amada por unos y odiada por otros, fue un jalón trascendente de nuestra historia.
  Desde el siglo pasado y aún ahora se la puede amar, discutir, imitar, tomar como ejemplo o repudiar.
  Pero nunca ignorarla.
  Y menos, esconderla.

Gonio Ferrari