5 de julio de 2016

El Eninder y algunas travesuras ------------------

SE TERMINA LA BUENAVENTURA, DE LA
NOCHE A “LA MAÑANA”,DE QUIEN QUISO
GOBERNAR LA PROVINCIA DE CÓRDOBA


   Uno lo escuchaba y era como Maradona que “se comía la cancha” aunque tuviera como oponente al mejor de los marcadores y contara con un caudal de simpatizantes y seguidores que -según lo anticipaba a los cuatro vientos- le aseguraban la victoria, incluyendo los delirantes pronósticos de una “consultora” que ya lo ungía triunfador y con el cetro en la mano.
   Fracasó casi risueñamente cuando incorporó el humor a su fórmula mostrando una patética imagen de improvisación en desmedro de muchos políticos de raza que quedaron en el camino, mordiendo la impotencia y la bronca de haber sucumbido no ante un “peso pesado” de sus huestes, sino frente a un iluso y voluntarioso personaje que no midió la realidad que le estaban vendiendo un tranvía en cuotas pero con seguro descarrilamiento a fecha fija.
   Derrapó queriendo manejar un diario y lo chocó en la angurria de su propia ineptitud en el rubro, posiblemente por creer que un medio periodístico exitoso es aquel que recibe más recursos, pero dejando el tendal de trabajadores a los que había embriagado con promesas de poder y de grandeza.
   Años atrás, siendo legislador nacional, ya se había rodeado de algunos especímenes excedentes de los movimientos armados setentistas, en los que buscó asesoramiento y consejos, logrando orientación política e ideológica para sus claras pretensiones de jugar en las ligas aún mayores, porque la intendencia de la tercera ciudad cordobesa le tiraba de sisa aportándole esa incómoda aunque dulce sensación de quedarle chica.
   En honor a la verdad, no fue poca la obra pública que encaró en su gestión con indudable beneficio para la población que lo viera crecer, con lo que también hizo crecer su imagen (¿y su patrimonio?) que más tarde tuvo un claro derrumbe electoral, allí donde las urnas no reciben ninguna participación de las sumas “extras” que se logran a través de lo que se muestra haber hecho.
   Le venía esquivando el traste a la jeringa hasta que alguien reflotó su relación con el bueno de De Vido, generoso a la hora de santificar con partidas de dinero a quienes apoyaban el modelo nacional & popular, le palmeaban la espalda y lo felicitaban por su honrada gestión, sepultando en la ignominia del olvido a buena parte de su prontuario que ya había superado al tamaño de la guía telefónica de Tokio y alrededores.
   Un tal Alejandro Nieva, de la Auditoría General de la Nación aseguró pocas horas atrás que “la corrupción en la obra pública nacional iba de arriba hacia abajo”, señalando que hubo sobreprecios cercanos al 150 por ciento, durante los años en que el Ente Intermunicipal Para el Desarrollo Regional (Eninter) fuera administrado por Accastello, Martín Gil o su exesposa y exintendenta de Villa María, la Sra. Nora Bedano.
     “Desde la Auditoría General de la Nación advertimos en numerosos informes sobre la matriz de la realización de la obra pública que posibilitaba el pago de los sobreprecios y la discrecionalidad que llevó a la corrupción que se está viendo”, manifestó Nieva, quien le hizo una sugerencia a la expresidenta: “Yo le recomendaría a Cristina Fernández que lea lo que tal vez no leyó o ignoró durante todo este tiempo”, dijo el funcionario de la Auditoría General.
      Las sospechas se remontan al 2009 luego que un miembro del Tribunal de Cuentas villamariense presentara una denuncia por los sobreprecios, que el Fiscal de instrucción Gustavo Atienza arrumbó prolijamente en el archivo y los intendentes afectados evitaban referirse a la cuestión especialmente ante la Justicia, porque sabido era que así quedaban marginados de los planes a través de los cuales recibían las partidas de dinero provenientes de la Nación. 
     Para citar solo aislados ejemplos, la cuadra de pavimento cuyo costo el Eninder en 2010 fijó en 175.000 pesos su precio de mercado era de 80.000 pesos; una rotonda de acceso entre Cruz del Eje y Charbonier costó más de dos millones y sólo se construyó el 11 por ciento de la obra y para refuerzo de infraestructura en el camino que une Alta Gracia con Embalse se pagaron 49 millones de pesos y la obra aún no se inició.
     Y el trasnochado amigo de los conventos y devorador de scones, ex mano derecha de De Vido, Ing. José Lopez -experto en lanzamiento de bolsos, próxima disciplina olímpica para la que ya Argentina aseguró la medalla de oro- había anticipado esos cuantiosos fondos según los últimos trascendidos. “Hicimos auditorías en todo el país sobre el manejo de la obra pública durante el kirch­nerismo y todos los casos ­tienen la misma matriz. Había un sistema que no pudo ser ignorado ni llevado adelante sin la decisión de las más altas autoridades del país; el primero fue Néstor Kirch­ner”, manifestó Nieva.
    El gobernador Schiaretti no fue muy simpático, risueño ni generoso en su vaticinio con relación a la verdadera conducta y al destino cercano de su “compañero” Eduardo Accastello, a quien también, como si algo le faltara, se lo sindica como titular de jugosos “ahorros” sombríamente depositados en dólares.
    La sonrisa de los afiches quedó atrás.
    Roguemos que la impunidad también.

Gonio Ferrari