26 de julio de 2016

EVA PERON Y EL TANGO



   Es válido sostener que entre las pasiones argentinas, sobresalen nítidamente dos: el tango y Eva Perón. La música por su carga emotiva que la define como “un sentimiento que se canta y se baila” y Evita, por ser un símbolo de las clases más postergadas por encima de la vieja oligarquía terrateniente.

   Cualquiera pudiera llegar a pensar que son escasos los lazos que pueden unir al tango con la histórica figura de María Eva Duarte de Perón, Evita, la abanderada de los humildes, la Jefa Espiritual de la Nación, segunda esposa de quien fuera tres veces presidente constitucional de Argentina, venerada hasta el punto de intentar convertirla en santa por parte de sus seguidores y resistida por los segmentos económicamente más poderosos del país.
   Y fue una señera figura del tango quien posibilitó que Eva Perón llegara a la gran ciudad allá por 1935 procedente de Junín, a donde la familia Duarte -Eva y cuatro hermanos- se había trasladado desde su natal población de Los Toldos, en la provincia de Buenos Aires.
   Esa figura de la música popular, según refieren algunos historiadores porque la mayoría de las precisiones biográficas fueron neutralizadas con el advenimiento de Eva Perón al poder, no era otra que el cantante Agustín Magaldi. Eva, nacida en 1919, por entonces no había cumplido 16 años cuando se quedó en la ciudad de las luces con el modesto equipaje de su vocación de actriz, escasos recursos económicos y un más que discreto nivel de educación.
   Triunfa en el campo actoral y los estudiosos asignan ese logro a dos factores: la falta coyuntural de mayores talentos en esa actividad y la notoriedad que le aportaba su participación en un programa radial con elevado nivel de audiencia.
   Su destino se aleja de las tablas cuando corría enero de 1944. La tragedia se había abatido impiadosamente sobre la ciudad cuyana de San Juan, asolada por un terremoto que arrojó miles de víctimas fatales, destrucción casi total y dolor e intemperie para los sobrevivientes. 
   Y en un festival que la comunidad artística realizaba para recaudar fondos destinados a los damnificados, María Eva Duarte conoce al entonces coronel Juan Domingo Perón, un mes después ya convivían y regularizarían su situación sentimental dos años más tarde, contrayendo matrimonio en la intimidad y sin trascendencia pública.
   Otro dos años más transcurren hasta que Perón, militar y político ascendente, resulta electo Presidente de la Nación y es la primera dama quien abraza la causa de los desposeídos, motorizando una intensa actividad tanto en el campo político como en el social.
   Y todo esto acontece en el devenir de lo que ha sido denominada como la década de oro del tango, por el surgimiento de grandes orquestas típicas, el crecimiento abrumador de los locales para bailarlo, los clubes sociales y los salones donde solo se danzaba la música en boga.
   Paralelamente comienzan a surgir canciones con letras y títulos que homenajean tanto a Perón como a su esposa. Es probable que la primera manifestación creativa de los tangueros haya sido la marcha 4 de Junio, de los hermanos Francisco y Blas Lomuto, registrada por la orquesta de Francisco Lomuto con las voces de los cantores Alberto Rivera y Carlos Galarce, y grabada el 6 de junio de 1944.
   El 18 de septiembre de ese mismo año el sello Odeon pone a la venta la milonga de Enrique Lomuto, quien firmó con el seudónimo Julio Duval, Argentino cien por cien con letra de Ruben Fernandez de Olivera, conocido como Tabanillo, cuyo nombre real era Rubén Nicolás Fernández Barbieri. La orquesta era la de Francisco Lomuto con la voz de su cantor Roberto Torres.
   Luego vino la Marcha Peronista, de Rodolfo Sciamarella, registrada por Héctor Palacios acompañado por la orquesta de Miguel Zepeda, que nada tiene que ver con Los muchachos peronistas, la marcha emblemática del partido político que encabezaban Juan Perón y su esposa María Eva Duarte.
   Muchos de estos temas no se incorporaban al circuito comercial, sino que se grababan con el objetivo de ser obsequiados y también para su difusión en los actos proselitistas.
   Oda a Perón fue realizada sobre la melodía del vals Mis harapos, de Marino García, y una letra de ocasión de autor anónimo. La grabación fue realizada por el cantor Alberto Marino acompañado con guitarras en 1947 y hubo otra versión a cargo de Antonio Tormo.
   Rodolfo Sciamarella también fue autor de la letra de Evita Capitana, sobre la música de Los muchachos peronistas  en una versión vocalizada por Juanita Larrauri acompañada por la orquesta dirigida por Domingo Marafiotti y un coro a cargo de Héctor María Artola. Y una versión similar pero solo instrumental estuvo a cargo de la orquesta del Teatro Colón, más otra con Emilio Rios y su banda con la voz de Susy Diéguez.
   El tango Descamisado, de Antonio Helú y Enrique Pedro Maroni fue grabado por el
cantante Héctor Pacheco acompañado por la orquesta de Alfredo Attadia, en una placa no comercial que en su lado B contenía Peronista, con los mismos intérpretes.Otro vinilo con La descamisada, una milonga que canta Nelly Omar con la orquesta de Marafiotti para el sello RCA Víctor, año 1951, contenía Es el pueblo, un tango con la misma vocalista acompañada por el coro de Fanny Day. También por entonces fue editada Marcha de la construcción con música y letra de Sciamarella, cantada por Hugo Marcel.
   En los estudios Ayacucho, el 1 de agosto de 1951, se realizó una grabación particular del tango Madrecita de los pobres, en directa referencia a Eva Perón, con la autoría de Félix Scolatti Almeyda y Alfonso Tagle Lara, y la voz de Irene de la Cruz. Esta versión no llegó a comercializarse.
   Hugo del Carril grabó Canto al trabajo, una marcha de Cátulo Castillo y Oscar Ivanisevich, acompañado por la orquesta del Teatro Colón dirigida por Alejandro Gutierrez del Barrio, el 25 de noviembre de 1948. La misma orquesta hizo otra versión instrumental, dirigida por Luis Ochoa, con el coro mixto del Colegio Militar y del Conservatorio Municipal. También Hugo del Carril, un cantor casi emblemático del peronismo, en 1949 grabó Versos de un payador a la Sra. Eva Perón y Versos de un payador al General Juan Perón, ambos con ritmo de milonga y letra de Homero Manzi. El cantante Oscar Alonso, tiempo después, grabó los mismos temas.
   Sciamarella también fue autor de Marcha del Plan Quinquenal, con la voz de Héctor Mauré y la orquesta de Silvio Vernazza y el coro de Fanny Day, en el año 1953. Alberto Marino, en 1953, cantó Peron-Ibañez, un tango con letra de P. Santillán, adosado a la melodía de Los muchachos peronistas.
   En homenaje a los juegos deportivos inaugurados el 20 de agosto de 1950, Sciamarella y Carlos Petit crearon la Marcha del Primer Campeonato de Fútbol Infantil Evita, con la orquesta de Silvio Vernazza, cantada por el Coro de Niños Santa Cecilia, destacándose la voz solista de un pequeño que por entonces tenía 12 años y con el tiempo se convertiría en una estrella internacional del canto popular: Luis Aguilé.
   María Eva Duarte de Perón, Evita, falleció el 26 de julio de 1952 a la edad de 33 años, víctima de cáncer. En ese instante, se transformó en mito nacional.
Gonio Ferrari, para Tangocity

2 comentarios:

  1. Levantar pleitesía y mito a una maníaca por las joyas y el lujo sin límites; a una actriz de tercera que bien prepararon para meter en un rol melodramático por conveniencias políticas. Es denigrante para un país. Esa mujer da vergüenza ajena. Le faltaban dedos, manos, cuerpo, para usar los joyeros y armarios repletos de ropas de diseño; y hablando de "mis descamisados". Cara dura la muy sinica. Se hacía construir una mansión millonarisima cuando la misericordia por Argentina se la llevó quizás donde. Bien sabido, cuando bailaba con ropas de seda y perfumada se apegaba haciéndose la inocente a los cuerpos de los hombre y les hablaba susurrante para tenerlos como aliados a través de sensualidad premeditada. Una grandísima...Lo más repulsivo; le robaron proyectos a mujeres que lucharon toda una vida por ellos como una Alicia Moreau de Justo, Victoria Ocampo, María Elena Walsh entre muchas otras, y se los adjudicaron a ella que era una semianalfabeta. Ni que hablar del derecho de la mujer al voto. Una resentida social ambiciosa en manos de un hombre ambicioso de poder que la pre fabricó a su gusto para utilizarla. Un asco! https://www.youtube.com/watch?v=Dcv8y1s2H5E

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  2. Respetable dama: Siempre he sido enemigo de polemizar con quienes confunden a la evocación de una parte de nuestra historia con actos de pleitesía. Puede Ud. estar en contra absolutamente de las acciones de la Sra. María Eva Duarte de Perón pero no suena coherente que pretenda negar parte del pasado de los argentinos. Me encantaría que me dijera Ud. de lo escrito cuánto hay de mentira al igual que en los detalles meramente biográficos que se consignan, en un trabajo elaborado con el propósito de divulgar las conexiones que existieron entre esa señora y el tango, sin entrar al análisis de su actuación política o las vinculaciones sentimentales que se le pudieran atribuir. No puede Ud. negar porque sería una demostración de fanatismo, que la Sra. Eva Perón alcanzó un sitio preponderante en todo lo relativo a medidas de corte social aunque haya cometido pecados como la soberbia, la altanería, el autoritarismo, la ambición y el odio hacia las clases económicamente dominantes. Todas esas posturas sopesadas con las buenas, fueron las que cimentaron en cierta proporción los aplausos y los repudios de la ciudadanía a sus acciones. Me deja Ud. la impresión de ser una persona joven y en condición de tal es probable que no haya vivido aquellos años a mediados del siglo pasado y se deje llevar por otros canales de información más que por vivencias y se lo digo porque mi caso es a la inversa. En el ejercicio de mi vicio periodístico que continúo gozando a mis 80 años estoy catalogado desde el movimiento que la Sra. Eva Perón colideraba, como ferviente antiperonista, de manera especial por los "tocadores de oido" que no vivieron aquellos tiempos ni los padecieron como a mi me ocurriera. Pero el pensamiento individual cuando es sincero hacia adentro, no tolera que se intente modificar lo que cada uno atesoramos en el propio baúl de los recuerdos que es el alma. El hecho de ser opositor a una corriente política o ideológica no obliga a negar, esconder u olvidar algunas buenas acciones concretadas durante los gobiernos peronistas. Le encarezco que no mezcle los conceptos de su antagonismo con las vinculaciones de la Sra. de Perón con el tango porque lo mismo sería descalificar a Mercedes Sosa como cantante por su militancia comunista o a Freddy Mercuri por su condición de gay. Ellos al igual que la Sra. de Perón también son mitos y es por eso que a la hora de las evocaciones, lo más saludable es tener presente, por encima de cualquier especulación de corte político, racial o lo que fuere, que la memoria es el lápiz de la Historia. La saludo cordialmente, pese a su descalificación de mi trabajo.

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