31 de julio de 2016

S.L.B.: ARGENTINA VULNERABLE... A BROMAS - PROSTITUCIÓN URBANA EN CÓRDOBA - EL COLAPSO DE LAS CLOACAS - NO SERÁ EL TREN BALA, PERO ... - LA MEGACAUSA DEL REGISTRO - ESTELA CARLOTTO Y MIRTA - SI HEBE NO VA, LA LLEVARÁN - MACRI RECIBIÓ A TINELLI, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 31-07-16 emitido por AM580 Radio Universidad de Córdoba.

ARGENTINA ¿VULNERABLE A BROMAS PESADAS?

   Eran dos o tres mocosos cansados, agotados de no hacer nada productivo, que de tanto andar al garete se les ocurrió disfrazarse de inteligentes como para imaginarse valerosos soldados islámicos, proyectar un ataque masivo de los tantos que se perpetran en el mundo, amenazar a un presidente y anticipar que volarían una estación de subte y el shopping del Abasto, el más bonito de Buenos Aires.
   A través de las redes sociales divulgaron sus intenciones ilustrándolas con fotografías y esquemas donde señalaban los objetivos que serían blanco de sus delirios y un conjunto de explosivos que utilizarían, despertando la curiosidad y luego la alarma en los organismos encargados de la seguridad nacional en nuestro país.
   Las amenazas, todas escritas en idioma árabe, estaban dirigidas a Mauricio Macri en particular y en general a otros sitios de concurrencia masiva como son las estaciones del subte porteño y uno de los shopings más lindos y coquetos de la capital argentina.
   No les duró mucho la súbita notoriedad multiplicada vía internet y se dieron cuenta de ello cuando en lugar de tocar timbre allí donde creían divertirse, las fuerzas conjuntas a cargo del procedimiento les volaron la cerradura de la puerta principal, entraron, revolvieron todo y mientras los graciosos debían cambiarse la ropa interior, les llevaron algunos elementos probatorios, los encapucharon y casi sin tocar el piso los metieron en un patrullero que los trasladaría a alguna comisaría.
   Después vinieron las tardías explicaciones, los estúpidos arrepentimientos y el juramento de inocencia, cuando habían logrado movilizar a centenares de hombres del ministerio de seguridad, de la policía, de prefectura y de los organismos de inteligencia, que coincidieron en afirmar que se trataba de una de las bromas más imbéciles de los últimos tiempos.
   El tema es la zozobra que provocaron, las angustias que alentaron y la desconfianza por encima de cualquier otra sensación negativa que nos copó durante varias horas.
   Pero de algo sirvió la actitud irresponsable de los mocosos: al menos sabemos que se trabaja algo en prevención porque estamos sintiendo que tenemos menor confianza en las autoridades debido a la parsimoniosa y displicente actuación de los que mandan frente a la gravedad de hechos basados en el fanatismo, que se están cometiendo.
   Es como si no asignaran trascendencia a nuestro país como objetivo de los loquitos, pese a los dos gravísimos  atentados contra objetivos judíos que dejaran como saldo decenas de muertos y heridos.
   En Francia por ejemplo, que fue uno de los países más afectados por los fundamentalistas islámicos, se relajaron a tal punto los controles que la reiteración de episodios sangrientos era previsible al punto que ocurrieron.
   Que no nos vaya a suceder lo mismo y está bien que aunque haya sido una broma, se actuara como estando a expensas de los peores terroristas.
   Y a los mocosos, famosos por un par de horas ante amigotes y conocidos, dejarlos un tiempo gozando las delicias de algún instituto carcelario que intente reeducarlos en el respeto, aunque sientan que con ellos no lo tienen, cada vez que les respiren en la nuca.

PROSTITUCIÓN URBANA


   En Córdoba la prostitución es tan vieja como esa profesión, la más antigua de la historia de la Humanidad, ques e ejerció en la calle al revolear de carteras, después en las casas de tolerancia alejadas del centro y controladas por el Estado, posteriormente en las wiskerías permitidas pero no inspeccionadas por nadie, más tarde y de categoría “vip” en algunos hoteles y últimamente, aparecieron pocos años atrás las señoritas a domicilio, masajistas que hacían lo propio y las chicas que jugaban de locales en sus departamentos tanto del centro como de los barrios mejor categorizados.
   En mucho contribuyó al desarrollo de este quehacer la publicidad abierta, de pésimo gusto, degradante de la condición humana y especialmente hacia la mujer, que se hacía en los diarios, disfrazada de casas de masajes.
   Eso se terminó y reapareció no hace mucho en redes sociales y a través del siempre
vigente “boca a boca” que es lo más efectivo de eso que se llama marketing directo.
   Pero a alguien se le ocurrió terminar con la hipocresía de quienes sostenían que la prostitución no existía y sin embargo la tenían a la vista de sus casas.
   Más allá del derecho que les asiste a las que ahora llaman “trabajadoras sexuales” de disponer de sus cuerpos, hay riesgos para la población que el Estado tiene la obligación de controlar, minimizar y hacer desaparecer, como son los contagios de pestes por vía sexual.
   Contra ese argumento no debieran existir las oposiciones, salvo de aquellas personas que a esa actividad la consideren placentera, recomendable pero por sobre todas las cosas lucrativa, con una magnífica relación entre el esfuerzo y la utilidad monetaria.
   La acción de los cafiolos o proxenetas es otro de los detalles, porque “el que vive de las minas” debiera quedar férreamente encapsulado en la letra del tango.

EL COLAPSO DE LAS CLOACAS


   Todo indica que las obras que no se ven pero son muy útiles a la sociedad, aparte de aportar poco a la buena imagen de los gobernantes, no alcanzan cuando contribuyen a ello dos factores imposibles de ignorar: la falta de mantenimiento por una parte y la maldita costumbre de hacer daño, enraizada en buen porcentaje de los vecinos.
   Arrojar desperdicios y elementos en las bocas de tormenta y en otros conductos, a sabiendas del daño que provocan, debiera ser castigado duramente en los casos de flagrancia, porque también por comodidad es que las redes cloacales son receptáculo de sobrantes domiciliarios como colchones, maderas, materiales de construcción y otros objetos.
   El otro aspecto negativo es la falta de mantenimiento o cuando estas acciones son más
espaciadas que lo aconsejable, porque desde algunos sectores de la comodidad gubernamental se espera una buena lluvia que los arrastre y sin embargo actúan de diques para facilitar la inundación de algunos sectores por falta de vías de evacuación del agua.
   Aquí y ahora en la ciudad, más que encontrar culpables es imprescindible aportar soluciones que son esas; concientizar al vecino en el respeto por el prójimo y exigir a las autoridades comunales un plan permanente de control y mantenimiento del sistema cloacal, porque es como si lo construyeran, lo inauguraran, se sacaran la foto y después lo dejaran librado a su suerte, abandonándolos.
   La salubridad ciudadana necesita que su sistema cloacal sea eficiente, para no andar penando con los olores insoportables, las pestes y todos los otros problemas emergentes de la inacción.
   Los empleados municipales del área tienen en sus manos los instrumentos, para evitar que las redes colapsen con tanta sospechosa frecuencia.

NO SERÁ EL TREN BALA…


   Cuando se viaja en los trenes italianos, españoles o japoneses a una velocidad superior a los 200 kilómetros por hora, es natural que aparezcan las odiosas comparaciones con lo más cercano que tenemos en materia de transporte por rieles.
   No muchos años atrás el Rayo de Sol o el Serranoche eran formaciones que entre Córdoba y Capital Federal, alrededor de 700 kilómetros, tardaban unas 9 horas o sea a la fulminante velocidad promedio de 77 kilómetros horarios.
   La penosa ocurrencia de Cavallo de eliminar los trenes por miedo a los enojos de Moyano y su negocio, hizo que murieran muchas poblaciones que crecieron junto a las vías y que los argentinos optáramos por otros medios de transporte, especialmente en el interior porque en Buenos Aires los convoyes no desaparecieron.
   Dejando aparte esos recuerdos lamentables, cuando se quiso restablecer el servicio entre Córdoba y Retiro por vías del Mitre y ahora hablo por experiencia personal, el viaje demoró más de 17 horas, a la alucinante velocidad promedio de 41 kilómetros por hora y no faltaron quienes se burlaran diciendo que el conductor tenía isocas estampadas en su pecho.
   Ahora, mejor dicho cuatro días atrás, es como si hubiéramos entrado a una etapa de recuperación del tiempo y de la velocidad perdidos: un tren hizo el viaje experimental entre Córdoba y Santa Fe, marcando un record para nuestra época de trenes olvidados: ¡70 kilómetros por hora!
   Es buena noticia, porque ahora, aunque pasen los años, vemos que estamos queriendo parecernos al tren bala.
   No será igual al modelo que vendieron Jaime y De Vido, pero a veces es bueno parecerse.

LA MEGACAUSA DEL REGISTRO
  Retomando la causa del Registro de la Propiedad y sus distintivas características de prisión preventiva sistemática, condenas masivas, reiteradas (y extorsivas) invitaciones  a declararse culpable y  una única comisión especial juzgadora, se podría elucubrar que ocurriría si esa comisión estuviese integrada de manera diferente.
  Ya en el 1600 el filósofo inglés  Thomas Hobbes  afirmó que no puede inflingirse una pena  a una persona sin una sentencia previa. En 1700 el filósofo, escritor, abogado y juez Montesquieu -quien lejos estaba de ser un improvisado-sostuvo que no hay que regular los tribunales humanos por las máximas de los tribunales que velan sobre la otra vida.
  El criminal, afirmó, no debe ser asimilado al pecador, ni el juez inspirarse en las ideas monásticas donde aquel que niega parece estar en la impenitencia y aquel que confiesa en el arrepentimiento y salvado.
  La  justicia humana, que no ve sino las acciones, reposa sobre un pacto entre los hombres, cual es el de la inocencia y postuló además que el poder de juzgar no debe ser dado a un senado (o jueces) permanente, sino ejercido por personas extraídas del cuerpo del pueblo para formar un tribunal que no dure más que lo que la necesidad lo requiera.
  Por la misma época, el jurista italiano Cesare Beccaria, uno de los más importantes inspiradores de la reforma del antiguo derecho penal, propuso limitar el arbitrio judicial, calificando de tiránica la práctica de condenar a un imputado sin haber demostrado con certeza su culpabilidad. 
   Qué quierte que le diga… no dejo de preguntarme cómo sería esta causa si, por ejemplo, estos tres hombres integraran el Tribunal…

ESTELA CARLOTTO Y MIRTA LEGRAND


    La versión civilizada y pretendidamente diplomática de Hebe de Bonafini estuvo compartiendo algunos platos con doña Mirta Legrand, lo que de ninguna manera significa comulgar con su modelo y estilo, ni estar en la vereda de enfrente, pese a lo cual hubo por parte de la platinada señora Carlotto algo parecido al estudiado ejercicio de la amnesia.
   Omitió la coqueta y altiva dama invitada, entre otros detalles, memorar que había prejuzgado al sentenciar en un momento que le encantaría que alguno de los vástagos del matrimonio propietario de la “concentración mediática” de Clarín  fuera hijo de desaparecidos y es por eso que se la recuerda como la abuela creadora de aquel estribillo que acompañara a todas sus manifestaciones públicas tanto callejeras como en espacios cerrados cuando sus conmilitones coreaban en un desafinado y estentóreo clamor: “¡Clarín, Magnetto, devuelvan a los nietos!”.
   Y cuando la ciencia y la Justicia determinaron que Marcela y Felipe no coincidían con ningún patrón genético registrado en el prolijo archivo del que disponían Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, tanto Hebe como Estela dejaron de vociferar, pero de esas “organizaciones” puestas al servicio y albedrío del kirchnerismo -que vaya paradoja decían y dicen defender los derechos humanos- nadie salió jamás a reconocer el pavoroso error ni a pedir disculpas por la estigmatización, las injurias, los ultrajes y la condena cívica y sin juicio a Felipe y Marcela, gratuitas víctimas de los que desde el delirio, sostenían que Ernestina Herrera de Noble, dueña de “Clarín” fue quien los había arrebatado a madres desaparecidas durante la última dictadura militar.
   El tiempo que no siempre es el cicatrizante ideal fue pasando y ciertos olvidos u omisiones se fortalecen en la memoria de los bien nacidos, tanto como se evaporan en el olvido de los trasnochados, fanáticos y autoritarios que no conocen ni practican tanto la autocrítica como el arrepentimiento.
   Es también caer al infantilismo intelectual, alentar la inútil controversia sobre si Estela es amiga o no de La Que se Fue.
   Sería espantoso dejar sin vitalicia condena a los apropiadores de niños, de los tantos que hubo en aquellos aciagos tiempos del desprecio.
   Pero también es imperdonable enterrar parcialmente la historia porque es un nostálgico acto de mezquindad, de un prepotente y desmemoriado autoritarismo ejercido como afrenta a toda la sociedad.

HEBE: SI NO VA, LA LLEVARÁN
   


En la audiencia judicial para considerar el tema de los “sueños compartidos”, esa especie de caja de caudales con dinero de la gente que solo tenía dos llaves que manejaban Hebe de Bonafini y Sergio Schoklender, la principal referente de la campaña por los derechos humanos y a la vez agresiva defensora de una justificación ideológica para matar, no se presentó como era su obligación cívica.
   Naturalmente y más allá de las especulaciones políticas que se tejieron alrededor de tal ausencia de la titular de Madres de Plaza de Mayo y al referirse al turbio manejo de cuantiosas partidas originalmente destinadas a viviendas para los más necesitados, el fiscal federal Jorge Di Lello sostuvo que Hebe "firmó cuanta porquería había que firmar" en el marco de la causa Sueños Compartidos.
   Pese a tan severos conceptos, el fiscal -que ya no está a cargo de esa investigación- estimó que la dirigente no tuvo "responsabilidad penal" en la defraudación que se investiga, pero sí se le puede adjudicar "una responsabilidad civil".
   Y aportando un perfil de la cuestionada y desbocada señora, dijo que Hebe es una persona grande, no tiene estudios terciarios ni práctica laboral en ese sentido. Firmó cuanta porquería había que firmar, pero no una actividad positiva para armar el juego, salvo su nombre que hace siete años atrás arrastraba mucho más", señaló Di Lello en declaraciones periodísticas.
   Di Lello intervino en la causa hasta que la Cámara Federal le sacó el expediente al juez Norberto Oyarbide y unificó el caso por la operatoria de los hermanos Schoklender con las onerosas partidas aportadas desde el Estado nacional.
   Para los próximos días el juez Marcelo Martínez Di Giorgi tiene prevista la indagatoria del ex subsecretario de Obras Públicas Abel Fatala; el secretario del área José López -el generoso del convento- detenido por enriquecimiento ilícito y de Hebe de Bonafini, quien si el jueves no se presenta, el juez puede mandar a buscarla y llevarla por la fuerza pública.

MAURICIO MACRI Y MARCELO TINELLI


   Estuvieron reunidos al parecer como viejos amigos o como adversarios deportivos, porque es poco lo que une a la gente de San Lorenzo con los boquenses y viceversa.
   Trataron el tema AFA, hablaron de los campeonatos, discutieron sobre economía, el presidente lo reprendió por las imitaciones televisivas, es lo que menos importa.
   Lo único trascendente, es la actitud de ambos, de referirse al asunto como restándole trascendencia institucional porque en honor a la verdad, parece haber estado bastante alejado de tal rótulo.
   En cuanto a las imitaciones que se hacen en Show Match de Macri y al respecto confieso que la vi una sola vez porque no me gusta que los porteños me griten, las puedo calificar como correctas aunque previsibles, con el humor que les gusta a ellos.
   Distinto sería atacar la investidura presidencial que es sagrada, sea quien fuere quien luzca la banda, y al respecto debo reconocer haber tenido ásperas discusiones cuando alguien llegó a bandearse con la investidura de la Señora Que se Fue.
   Por lo demás, lo único risueño del asunto fue la reacción de Jorge Rial, periodista de espectáculos, quien cierta vez accedió a ser el único periodista que entrevistó a la Doña y ahora tuvo un ataque de celos por no haber sido convocado y revoleó una media con todas sus envidias.
   Claro que aquella vez, a Rial le dieron el libreto y solo dos minutos para leerlo antes que se encendieran las luces y las cámaras.
   Hay veces que las diferencias son odiosas …