17 de julio de 2016

S.L.B.: EL FUNDAMENTALISMO Y LA DESHUMANIZACIÓN - BICENTENARIO: ¿OLVIDO, MIEDO O PRUDENCIA? - SIGUEN ROBANDO ARMAS DE LA POLICÍA - CORRUPCIÓN DE ALTO VUELO - LA MEGACAUSA DEL REGISTRO - EL MONASTERIO BANCARIZADO - DESCONTROL EN LA CIUDAD - MENSAJE PARA EL PAPA FRANCISCO, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 17/07/16, emitido por AM580 Radio Universidad de Córdoba.

MUERTE EN NIZA


   Es como si el género humano hubiera ingresado a una era de locura y desprecio por la vida.
   La violencia y la alevosía se multiplican de tal manera en la humanidad que nos lleva a pensar en un lacerante regreso a las oscuras fuentes de las cavernas o de la jungla y a esa actitud la vemos en cualquier rincón si ponemos algo de atención sobre los comportamientos propios y de nuestros semejantes.
   Vamos a un ejemplo demasiado cercano y común a todos: en el tránsito cotidiano por las calles, se advierte un inusitado nivel de agresividad, donde todos quieren boxear pasando por
alto los viejos insultos y aquellos amagues, que solo eran una manera de enfriar la situación…
   La delincuencia ha llegado a una ferocidad nunca vista, al igual que la temprana iniciación en el delito, en la mayoría de los casos alentada por el consumo de drogas que se fortalece al amparo de la impunidad con que se manejan los narcotraficantes.
   En los temas religiosos está pasando algo parecido, al igual que en el ambiente de la política, donde la intolerancia es el común de las actitudes de quienes integran esa actividad.
   Pero de todos los casos, el fanatismo es el peor de los alimentos para el espíritu de aquellas personas permeables a ser transformadas en instrumentos de matanzas con desprecio absoluto por la vida propia, porque por lo general sus mandantes dicen ser voceros de la gloria y el paraíso que se alcanzan con la inmolación entre una multitud.
   Los fundamentalistas, de la religión o el credo que se quieran imaginar son todos iguales de nocivos y peligrosos para la sociedad.
   El loco que cometió la masacre de Niza, es posible que no fuera integrante activo de algunas de las corrientes de destrucción, pero era una persona ya fichada por los organismos de inteligencia franceses, pero que curiosamente gozaba de libertad.
   En un paralelo menor pero igualmente dramático, están los hombres que entre nosotros cargan con numerosas denuncias por malos tratos familiares, mientras desde la Justicia pregonan que mientras no actúen, no pueden ser detenidos.
   Así la cosas, lo ocurrido en Niza ya ni siquiera es un llamado de atención, porque los organismos de seguridad han entrado a una etapa como de siesta y relajamiento.
   Lo lamentable, es que para despertarlos, eso ocurre tardíamente cuando ya la Humanidad llora y se lamenta por la cantidad de vidas que pudieron haberse salvado, con sólo llevar a la práctica esa palabra -que es acción dentro de la ley- a la que tanto se desprecia desde el poder: prevención.
   Lo de Niza fue un caso más.
   Nadie en el mundo merece ser víctima de los locos que se disfrazan de fundamentalistas.
   Francia, su historia, su lucha civil y militar durante la ocupación alemana de la segunda guerra, fue un ejemplo que los tiempos no podrán borrar jamás, lo mismo que su dolor.
   Como la vibración que contagia su canción patria.

¿OLVIDO, MIEDO O PRUDENCIA?

   A veces y por miedo, se suele atribuir al prójimo cercano ciertas improlijidades que por lo general pretenden encubrir culpas propias,  olvidos ajenos, cuestionable prudencia o legítimos temores.
   Varios detalles surgieron de las celebraciones del Bicentenario tanto en Tucumán como en otros puntos del país, por caso Buenos Aires, donde en el desfile patrio se advirtió que luciendo uniforme, uno de los militares oportunamente degradado que desfilaba era Aldo Rico, aquel desaforado carapintada que se alzó en armas contra la democracia recuperada, en la persona del Dr. Raúl Alfonsín.
   El pretexto para que ello ocurriera, nacido de la prepotencia de ese personaje que después, vaya paradoja, apeló a la democracia para ser intendente bonaerense, fue su condición de ex combatiente en Malvinas, lo que pese a ser cierto, no exime a esa actitud como de carácter provocativo.
   Se puede o no estar de acuerdo con Aldo Rico pero más allá de su justificación por haber peleado en las heladas islas, su inclusión casi como “colado” en el desfile tuvo más de provocación que de homenaje a la independencia.
   Fue uno de los casos en que una actitud tomó por sorpresa tanto a las autoridades como a las miles de personas que presenciaron y siguieron con fervor las alternativas de la parada militar.
   El otro tema que despertó dudas y suspicacias fue la curiosa determinación de las autoridades nacionales de no invitar, para un acontecimiento cívico irrepetible, a los ex presidentes vivos que registra la historia que se está escribiendo: Isabel Martínez (Isabelita), Duhalde, Puerta, Rodríguez Saa, Carlos Saúl, Camaño, De la Rua y Cristina Fernández de Kirchner, aunque ellos no hayan ejercido la presidencia en ese orden.
   ¿Por qué la omisión?
   No me vengan ahora que fue por evitar hechos desagradables, que sólo pudieran haber provocado aquellos enemigos de la libertad, para manchar de infamia una celebración tan cara a nuestros sentimientos.
   Ni que se tuvieran dudas acerca de los riesgos que corrían los ex primeros mandatarios ante una multitud que representaba por sí sola y masivamente entusiasmada, a todo el arco político e ideológico de los argentinos.
   ¿Acaso una manifestación de miedo latente por las simpatías que todos esos personajes de nuestro cercano devenir, podían despertar entre la gente, menoscabando a las actuales autoridades?
   Sería una pavada reconocer que ese fue el motivo, porque se descalifica por si sólo.
   Y por último apelar a un olvido, es para remover en el acto y con severos tirones no tan sólo de orejas, a todo el plantel de Ceremonial y Protocolo de la Presidencia de la Nación, en cuyas manos y experiencia se deposita la confección de la nómina de invitados para un festejo como el del 9 de julio.
   No interesa ahora conocer quienes son los culpables, pero es un deber de las autoridades rebobinar en lo actuado, porque si evaluamos los daños colaterales emergentes de esa omisión, no estaríamos lejos de sostener que la consecuencia menos deseada, fue que no han sido pocos los argentinos que concluyeron pensando en un ensanchamiento de la grieta cívica que ahora es imprescindible cerrar como vía para el reencuentro con respeto.
   Lo más penoso, haber dilapidado una oportunidad para ello, que no se repite con la frecuencia por muchos esperada.


SIGUEN ROBANDO ARMAS POLICIALES

   La policía va a ser eficiente cuando primero que nada se limpie hacia adentro, para que no caigan en la generalizada volteada de la sospecha, todos aquellos que en verdad honran el uniforme y respetan a ultranza y con sacrificio, su compromiso con la sociedad.
   Parece que nadie actúa con la firmeza necesaria como para frenar la serie de episodios vinculados con el robo de armas en el  mismísimo edificio de la Jefatura, lo que bien puede significar un mensaje mafioso en el sentido que todo es posible que suceda, porque quienes mandan adentro son los malos de la película.
   El tema de la falta del armamento robado a la policía no es tan solo una cuestión penal que se resuelve sancionando administrativamente a quienes resultan responsables en los papeles emergentes de sumarios internos.
   La inteligencia debe radicar que tener conciencia de la enorme permeabilidad de la institución, para que los hampones tengan acceso al armamento y con él perpetren delitos que la misma policía muestra incapacidad de resolver y más aún de prevenir o evitar.
   Causa molestia que un ministro provincial que demuestra tener menos calle que Venecia, pretenda contradecir a la verdad de las estadísticas, minimizando la trascendencia de los robos de automóviles -13 por día- que se perpetran solo en la capital cordobesa.
   Queda demostrado una vez más, y para evitar la repetición de los comentarios de siempre, que de nada sirve la compra de tecnología y la incorporación de personal, mientras no exista una genuina política integral de seguridad.
   Y los políticos de Córdoba tienen poder, pero también una supina e indignante ignorancia en materia de seguridad.
   Hay que entenderlos: ellos sí que viven seguros.

CORRUPCIÓN DE ALTO VUELO

   En los últimos años y pese a que el caso entró al terreno de lo anecdótico por lo inverosímil y alocado, poco se habló de la línea aérea fantasma que estábamos pagando todos los argentinos y que ni siquiera vendió un mísero boleto y por ende jamás decoló de ningún aeropuerto, con lo que lógicamentre nunca llegó a ninguna parte, salvo ahora, después que el despilfarro y la rapiña se apropiaron de ella, fue a parar a los tribunales.
   El juez Sergio Torres citó a los ex funcionarios del gobierno anterior y a los empresarios que se beneficiaron con negocios de la línea aérea Lafsa, inventada en su momento por Eduardo Duhalde en un intento por salvar de la desocupación a quienes habían quedado sin trabajo tras el cierre de dos o tres empresas de aeronavegación comercial.
   La intención inicial era hacerla funcionar ya privatizada en un plazo de seis meses, pero su funcionamiento se extendió desde 2003 hasta finalizar el 2012 con enormes gastos en infraestructura, personal y otros rubros para un resultado absurdo, como era el de operar ni siquiera en tierra.
   No son pocos los que especulan que su “reactivación” que en su momento fuera presidida en un acto formal por Néstor Kirchner y la presencia del actualmente preso Ricardo Jaime y el firme candidato a esa condición, Julio De Vido y ese personaje de la dialéctica que fue y sigue siendo Aníbal Fernández, ahora con una pesada carga de otras sospechas, fue para transformar a LAFSA en bolsa de trabajo destinada a militantes del naciente kirchnerismo que intentaba fortalecerse.
   Para colmo, si de hilar finito se trata, hay que recordar que una de las empresas que se beneficiaría con la fantasma, había tenido un problemita con una maniobra de llevar a España una respetable cantidad de droga.
    "LAFSA no existe más, querido", le dijo en febrero de 2006 el ex ministro de Planificación Julio De Vido a un periodista que lo consultó sobre los millonarios fondos estatales que se destinaron sugestivamente a una línea aérea que no volaba.  
   LAFSA no existía pero siguió gastando dinero público y De Vido fue citado por la Justicia  al igual que como sucede en otros expedientes judiciales, junto a Ricardo Jaime quien fuera secretario de Transporte de la Nación, detenido desde el 2 de abril pasado por otro caso de corrupción.
   En la investigación se detectaron -por ahora-  maniobras por unos 37 millones de pesos por las que deben dar explicaciones en los tribunales, el ex ministro, el ex secretario de Transporte, los integrantes de la subsecretaria de Transporte Aerocomercial, los directores de LAFSA y los empresarios beneficiados.
   Un caso de corrupción estructural que sin dudas, tiene entidad como para erigirse en pésimo ejemplo, digno de figurar, por lo menos, en el libro Guinnes de los absurdos.

LA SIEMPRE VIGENTE MEGACAUSA


   Cualquier persona que se considere inocente de un delito del que se la acuse pretende que la Justicia actúe de manera rápida y eficiente para aclarar los hechos.
   Este accionar judicial, aunque redunde decirlo, implica que se cumpla estrictamente el procedimiento establecido en nuestra Constitución, sin modificaciones arbitrarias y así entonces el Juez debe ser establecido por sorteo y no puede nombrarse una  comisión especial  que juzgue.
   Este juez debe desconocer la causa para actuar con objetividad  e imparcialidad, no pudiendo contar con opinión previa sobre el tema.
   Se deben respetar la libertad y la inocencia, no apresando a cualquier ocasional sospechoso hasta el hartazgo. Se debe investigar y juzgar de una vez, no persiguiendo con juicios interminables a los mismos y por lo mismo.     
   Cuando las acciones del Poder Judicial son contrarias a  lo establecido, como ocurre en la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba, la Justicia lamentablemente se convierte en lo más parecido a un delincuente: roba, secuestra, priva de libertad, lesiona y deja morir.
   Claro que se pretende que actúe la Justicia, y de una vez, sobre todo para desenmascarar a quienes, en su nombre, cometen este tipo de atropellos. 

¿”MONJITAS” USURERAS?

   En lunfardo, el término “vento” significa dinero, como para que lo vayamos tomando en cuenta.
   Un detalle para tomar en cuenta: la inteligencia del gobierno en ir dosificando los detalles de los actos de corrupción, en una tarea similar a la de la gota que horada la piedra, porque los argentinos culturalmente de corta memoria, hubiéramos arrumbado en los olvidos si toda la maquinaria de saqueo de más de una década quedaba al descubierto en los primeros días de la gestión macrista.
   El tiempo nos viene demostrando que si bien la situación de la economía nacional se acerca más al drama que a la solución de las carencias no todas heredadas, una de las bases de la recuperación es el adecentamiento de la gestión para devolverle la transparencia que jamás debió perder.
   El inverosímil episodio demasiado similar a un grotesco digno de Sordi, nos llegó a demostrar que el mismísimo obispo de la jurisdicción donde funcionaba el único monasterio bancarizado, decía no estar enterado de las maniobras de las monjitas que no eran tales, pero que el purpurado las había autorizado a disfrazarse.
   El tragicómico papel de imaginar a un funcionario de rango casi ministerial como el de López, arrojando bolsos con dólares por encima de una tapia, entrando luego a comer scones casi a las 4 de la madrugada con esas mujeres, la llegada de la policía llamada por un vecino, la detención del traficante de verdes y su explicación de que era dinero destinado a caridad, constituyen un libreto de valor inapreciable para Spielberg o cualquier otro director de cine.
   Pero lo peor, es saber que al considerar los montos que se manejaron fuera de la ley a lo largo de tantos años, esos pocos millones de dólares no significan más allá de un vuelto por retornos, coimas u otras maniobras.
   Y apelando al lunfardo, se me ocurre que la propia historia y el “slang” porteño se encargan de aportar la verdad: la guita, lógicamente, estaba en un con-vento.

CIUDAD DESCONTROLADA
   Medio que desconcierta el anuncio a nivel de versión o chisme, que en algunos sectores políticos ya vienen trabajando -digamos- con miras a las elecciones parlamentarias previstas para dentro de un par de años.
   Llama la atención que algunos de los que primero se anotan en los rounds previos a la integración de las listas de candidatos, según trascendió, operan actualmente como funcionarios en la Municipalidad de Córdoba que aunque haga obras ocultas como los desagues por ejemplo, descuida a sectores que desde bastante tiempo reclaman soluciones a sus problemas.
   Y uno de  ellos, fortalecido en los últimos días, es el del transporte colectivo de pasajeros, donde los usuarios pagan el boleto más caro del país para un servicio por momentos lamentable.
   Seguramente y con el pretexto de las vacaciones escolares, las frecuencias han sido alteradas de manera tal que muchas veces las esperas son mayores a media hora, tanto en ómnibus como en trolebuses.
   Los empresarios hacen la suya, guardan unidades, no pagan horas extras, ahorran combustible y siguen embolsando impunemente, a costillas de la indignación popular.
   Tanto las empresas como el poder concedente -la Muni- deben entender que no todos los cordobeses y los turistas asisten a la escuela, sino que tienen otras obligaciones como ir a trabajar, al médico, a pasear, a hacer compras o a lo que se les ocurra.
   La madre del borrego en este caso es la absoluta falta de controles sobre la calidad y el cumplimiento del servicio.
   En esas condiciones, seguirá siendo penoso para la mayoría de los usuarios.
   Y eso no es justo que siga ocurriendo.

MENSAJE PARA FRANCISCO

   No es obligación que un personaje universal como lo es el Papa Francisco esté al tanto de ciertos pormenores que rodean a lo que trasciende en cuanto a los actos de corrupción y pillaje que se vienen descubriendo, en los que participan ex personeros del modelo anterior, muy nacional pero poco popular.
   Tampoco es para tomar con seriedad algunas manifestaciones de doña Hebe y su cloacal verborragia, pretendiendo cosechar disculpas al sostener que al bueno de López, el bolsero, lo infiltraron desde la oposición para conmover los cimientos del kirchnerismo.
   Pero las curiosas derivaciones del caso de las monjitas y el obispo lugareño, llevan a la gente a pensar que posiblemente el Papa Francisco ignore esas maniobras dolosas de quienes son sus dependientes.
   Ahora dicen que una de las falsas monjitas y el propio obispo eran algo así como prestamistas, devenidos en usureros a la hora de los intereses.
   Alguien debiera ocuparse de hacerle saber a Su Santidad lo que ocurre con algunas de las ovejas que han descarriado del rebaño y destrozado el mandato divino de servir a la sociedad.
   Ellos, ladinamente y por impunidad, complicidad y encubrimiento, lograron revertir aquellas santas intenciones, para terminar sirviéndose de aquellos débiles exponentes de la misma sociedad.