24 de agosto de 2016

Portentosa imaginación gorila ------------

AL MENOS, MÁS DE 500 MILLONES
DE DÓLARES SON RECUPERABLES
     Volvió al tapete de la actualidad judicial y mediática aquel casi misterioso paso del avión inglés que trasladaba a la comitiva presidida por La Que Quiere Volver en el ‘19, por las Islas Seychelles que es un paraíso paisajístico y fiscal donde reciben y custodian el dinero que les llevan, sin preguntar de dónde viene.
Fue en el regreso de una de las más de un centenar de giras que realizó la Doña “K” por el exterior y aquella vez lo hizo en un avión ¡alquilado a los británicos! evitando hacerlo en el presidencial Tango 01 que sin dudas al estar embargado, sería secuestrado en algún aeropuerto extranjero -salvo Venezuela, Bolivia, Irán o Cuba- por deudas pendientes del Estado nacional… y popular. 
La inacabable imaginación de las autoridades que por poco margen se apoderaron del gobierno el año pasado, instaló maliciosamente en la sociedad la idea de que durante más de una década había florecido y aumentado la corrupción desde el poder, con episodios que están bajo investigación como los temas Baez, López, Hebe, Boudou, Sala (laureada por la Universidad Nacional de Córdoba), Moreno y muchos más, que solo son pirotecnia disipable con el tiempo, pese a lo cual procuran de mil maneras esquivarle a la Justicia. Se movieron desde los EE.UU. (el maldito imperio) algunos papeles como por ejemplo evidencias de operaciones y transferencias por millones de dólares en las que participaron prominentes funcionarios de la administración anterior y algunos de sus amigos.
Uno de los destinos de esos dineros era Islas Seychelles, allí donde casualmente una vez la Doña pasó sin necesidad aparente de hacerlo, porque se calificó a esa escala como “técnica” que duró unas 12 horas.
Habrá que ver ahora cuáles fueron entonces las otras “alcancías” que utilizaron estos ahorrativos personajes para asegurarse el futuro de ellos y de varias generaciones propias, tanto como la desgracia y el padecimiento de millones de argentinos estafados y saqueados.
Lo bueno de todo esto, es que los técnicos en materia jurídica internacional han adelantado una noticia alentadora: todo ese dinero es recuperable si media una rápida actuación de los organismos afectados a la temática de tan curiosas operaciones.
Más allá de la enorme y maligna imaginación de los gorilas que gobiernan y que los siguen, lo que permanece en la penumbra es el motivo por el cual a esa investigación sobre cerca de 1500 maniobras de dudosa legalidad que alcanzarían los 500 millones de dólares mañosamente emigrados fuera del país y los consecuentes hallazgos de pruebas contundentes, teniendo nuestro rico idioma propio, se llamó “Cristileaks”.

Gonio Ferrari