18 de septiembre de 2016

S.L.B.: POCO A POCO CAEN LOS SOSPECHADOS DE CORRUPCIÓN - EN CÓRDOBA HAY DEMASIADO APURO PREELECTORAL - LA "JUSTICIA" POR MANO PROPIA - ORIENTACIÓN MASIVA A LOS PASIVOS - LA MEGACAUSA ¿ES UN SHOPPING? - EL AHORA EXRUGBIER, SANCIONADO - LA SEÑORA "K" Y EL HAMBRE - MARGARITA BARRIENTOS Y LOS PILETONES, etc.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 18 de septiembre de 2016 emitido por AM580 Radio Universidad de Córdoba.

DE A UNO EN UNO ENTRE REJAS


   Es absolutamente atendible el clamor de buena parte de la población argentina y no tan sólo del 51 por ciento, en el sentido de ver actuar a la Justicia para identificar, detener, juzgar y condenar a los corruptos que desde el poder o de su mano, saquearon el país durante más de una década.  
Y no tan solo eso, sino que el reclamo llega a la exigencia de la devolución de lo rapiñado, circunstancia que aparece demasiado lejana tomando en cuenta la histórica pachorra judicial y la enorme trascendencia de los intereses políticos en juego.
   Ya son varios los que están mirando la luz a través de las rejas y en tal sentido no deja de ser una clara señal que la impunidad es cosa del pasado, incluyendo los cuestionamientos de la ley contra el propio presidente de la Nación por las causas pendientes, lo que significa al menos una brisa de frescura por aquello de que
ante la ley, todos somos iguales.
   Y la contundencia documental de los archivos ahorra por lo general muchas especulaciones, sesudos análisis e impropias consideraciones porque bien sabemos que una imagen es más valiosa que mil palabras.
   No están equivocados quienes en estos últimos meses y a fuerza de válidos elementos, han girado su concepto acerca de las simpatías políticas -más allá de lo ideológico- de nuestro Papa Francisco asignándole una creciente cercanía al kirchnerismo pese a todo lo que debió soportar desde ese ahora devaluado, no resignado y nostalgioso sector del justicialismo.
   Allá por el 2012 luego del célebre papelón angoleño, la Sra. Que Ahora Quiere Volver supo decir textualmente “Gracias, Suárez, a veces nos peleamos porque me hace cada lío por ahí… pero yo lo quiero mucho igual”, refiriéndose a Omar “Caballo” Suárez, durante casi tres décadas titular del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos, ahora entre rejas por orden del juez Rodolfo Canicoba Corral, acusado de encabezar una asociación ilícita.
   También el Sumo Pontífice recibió a Suarez y su esposa en Santa Marta, hicieron la fotito pertinente y seguramente allí el sindicalista le confesó a Bergoglio que en su gremio, había echado a volar al éter la señal de la “Radio Papa” en su homenaje, emitiendo programas tales como “Viento en popa, viento en Papa”, conducido por Alicia Barrios y Estela Montes. Otro de los espacios lleva el título “Hagamos lio” en alusión a una festejada frase papal frente a un encuentro mundial con jóvenes.
   La historia dirá también, en su momento, que el equinogremialista fue “Acompañante de honor” de la Sra. “K” en su visita al Vaticano.
   La verdad, hicieron lío…
   El mismo lío que vemos avecinarse cada vez que un ex notable como funcionario y ahora notable como preso, va a parar a donde se alojan las más pérfidas ambiciones y los enriquecimientos a costilla del pueblo.
   Así es como Ricardo Jaime, José Lopez, Lázaro Baez y Milagro Sala entre otros, conviven con los barrotes.
   Es tanto y tanto lo que se habla y siempre se habló de la decencia, que me viene a la memoria aquel célebre discurso que decía: “A partir de este momento, el delito de corrupción en la función pública será considerado como una traición a la patria. Así como vamos a investigar los ilícitos cometidos en los últimos tiempos, también vamos a ser inflexibles con nuestros propios funcionarios”.
   Lo dijo Carlos Saúl I de Anillaco al asumir la Presidencia el 8 de julio de 1989.
   Si este patriótico postulado se hubiera cumplido, se me ocurre pensar que las cárceles estarían repletas.


TEMPRANO PARA PELEARSE EN CORDOBA
   La gente a veces muestra niveles de impaciencia tan descontrolados e incontrolables, que contagia a los políticos con sus prisas de siempre y es así que las mayores preocupaciones de quienes están en el poder y de aquellos que lo pretenden, están centradas en la continuidad o el acceso a esos altos cargos de conducción.
   Es por eso también el deterioro y las demoras en todo lo vinculado con la gestión, porque se privilegia aquella lucha por encima de las obligaciones con el pueblo y las promesas que en campaña caen como cascadas que después se diluyen en los más escandalosos olvidos.
   Y lo que más sobresale en el panorama cordobés tampoco es nuevo sino que apunta a la consolidación de aquel estilo implantado por dos de los más firmes candidatos a seguir gobernando la provincia, El Gringo y El Gallego, que se vienen alternando en una tarea como de ir cubriéndose recíprocamente las espaldas y pasando una escoba sobre las huellas que van dejando.
  
Y los que pensaron que el inefable Luisito Embajador Juez se quedaría quieto por su lejanía geográfica se equivocaron, porque el ex intendente no es de los que se comen la zanahoria que le vienen mostrando adelante y jamás alcanza a masticarla.
   Entró en la conversación reseteando su memoria y volvió a poner su chip en cero, virgen, dejando atrás las severísimas acusaciones que en su momento lanzara contra Schiaretti cuando por escaso margen perdió la gobernación de Córdoba y dijo que el Gringo se la había robado.
   Ese es un distintivo de la política o de los políticos ávidos de poder, el apelar a la hipocresía para continuar en carrera, desairando propias posiciones y dejando colgados del pincel a tantos seguidores y sacrificados militantes que en su momento se jugaron por la entonces irreductible posición de su líder.
   Algo tendrían que entender los dirigentes: que cuando están en el poder deben trabajar hacia afuera, hacia la gente, con respeto por el prójimo y no descerebrándose en luchas a través de las cuales dejan trascender su codicia.
   Pero esto, a lo mejor, es demasiado pedir…


¿JUSTICIA? POR MANO PROPIA 

   Una seguidilla de hechos sangrientos marcaron en el país los recientes casos de la mal llamada justicia por mano propia, porque si está consumada al margen de la ley, de ninguna manera se la puede considerar justicia.
   Sin embargo, el poder tiene la obligación de velar por la seguridad de la gente y la integridad de sus bienes, y la mejor manera de hacerlo es a través de la prevención, lo que hace tiempo no existe porque la seguridad es solo una sucesión de remiendos y falta absoluta de una política integral.
   Y no alcanza, salvo para lo que muchos llaman “la hora del negocio de hacer costosas compras” la incorporación de tecnología de avanzada, el incremento de los recursos humanos en la mayoría de los casos sin la debida instrucción y sólo como pago de favores o militancia partidaria y la improvisación permanente, sin planes ni las imprescindibles y obligadas previsiones.
   Nunca es bueno sumarse a la brutalidad descontrolada y alimentada desde la violencia "intelectual" de algunos medios, pero también es cierto que la sociedad no ha llegado a esto por morbosidad o sed de venganza, sino que desde el poder, por omisión, han empujado a esa misma sociedad que vive y sufre la desesperación de una inseguridad que la abruma.
   El craso error está en asumir la equivocada convicción que esa actitud, peligrosa y temeraria, va a reemplazar a la ley...  
   Si el Estado no cumple con su obligación de protegernos, asumir y apropiarse del papel de defenderse a ultranza y sin medir las consecuencias, pasa a transformarse en el peor camino porque consagra la ley de la selva, donde todos quieren ser leones y después buscan refugiarse en un arrepentimiento que de nada sirve porque es una señal que se instala para toda la vida en quienes caen al exceso de herir o matar como reacción o con espíritu de venganza.
   El poder tiene la obligación de interpretar el clamor popular que reclama amparo y protección y al no recibir respuesta, es la consecuencia que produce, que no es otra que reaccionar por impotencia frente al abandono…

ORIENTACIÓN MASIVA PARA PASIVOS
   Cuando aparecen leyes, decretos o disposiciones que alteran la rutina, digamos administrativa, de los jubilados, es como si se instalara en ese sector de la comunidad una especie de desorientación porque nunca son demasiado claras las explicaciones que bajan desde los autores de esos instrumentos legales.
   Es por eso que tomando en cuenta los problemas de comprensión que se pueden tener en función de la edad, especialmente de los involucrados, en la mayoría de los casos deben recurrir al asesoramiento inicial apelando a los especialistas en materia previsional.
   Son muchos los cambios impuestos con las últimas novedades acerca de jubilaciones tanto en el ámbito nacional como en el provincial, donde salta a la vista una actitud abiertamente confiscatoria disfrazada de beneficio, porque es necesario equilibrar los desquiciados números de la Caja, para lo cual los cerebros que la manejan -desde adentro o desde afuera- echaron mano a los recursos que son de los viejos y no del gobierno.
   Y como la radio no es tan sólo música, deportes y otros entretenimientos sino que también es servicio a la comunidad, desde este espacio venimos hace tiempo contando con la valiosa colaboración de uno de los más capacitados especialistas en previsión, como lo es mi dilecto amigo el abogado Héctor Mario Silvestro.
   Precisamente el letrado tendrá a su cargo el principal papel en una reunión para poner en claro todas las dudas que pudieran existir en torno de las jubilaciones.
   Será el miércoles 5 de octubre próximo a las 11 en el Cine Teatro Córdoba, de 27 de abril 275, con acceso absolutamente libre y gratuito.
   Y para no hacerlo tan almidonado o tenso por el tema convocante, algo ofreceremos en materia de música en vivo, casi como si estuvieran escuchando este espacio.
   El miércoles 5 de octubre en 27 de abril 275, puntualmente a las 11, los vamos a esperar con el corazón abierto.

EL SHOPPING DE LA MEGACAUSA
   Paseando un poquito de compras y con la causa del Registro de la Propiedad en la cabeza se me vino a la mente que los Tribunales de Córdoba han hecho de ella un gran  shopping de condenas con todo tipo de variedades y ofertas posibles para los imputados: condenas largas, otras menos prolongadas, condicionales o combinadas.
   En materia de promociones especiales aparecen algunas como "traiga un nuevo sospechoso y llévese unos meses de descuento" o "acepte todo lo que  el  fiscal lea y salga para las Fiestas".
   Los cupones dos por uno promocionan, por ejemplo: "Benefíciese con dos juicios por cada delito sospechado" y las ofertas mes a mes donde sobresalen: "Declárese  culpable y reciba rebajas exclusivas de hasta 50 por ciento" o  "Aporte nuevos datos, aunque sean imaginarios y obtenga un descuento extra, acumulable con otras promociones". 
   Finalmente se aconseja para estimular la humana tentación: "No se pierda esta fabulosa oportunidad, hable ya,  o le garantizamos que se arrepentirá".
   "La prisión preventiva  es su pasaporte   a todas las promociones" y así tan tragicómico a la par que real, es evidente que a lo largo de estos años este shopping ha crecido en popularidad y  seguramente también en proporcionar ganancias a quienes, aunque no conozcamos aunque sospechemos,  ni sepamos los motivos pero los intuyamos, se benefician con este show plagado de travesuras.
   Para muchos, no deja de ser una maravillosa y conveniente distracción.

EL AGRESIVO AHORA EXRUGBIER
   Antes que nada, es preciso poner en claro un par de aspectos que desde algunos medios se equivocan en plantear y juzgar, seguramente por ignorancia o demasiado apego a las comparaciones inconducentes: en primer término el rugby no es excluyentemente “un deporte para niños bien” y lo consideran así porque a diferencia del fútbol y por ser un juego solidario, también lo es para con el adversario, que no es un enemigo.
   En el rugby el golpe artero es la excepción cuando en otras disciplinas es la regla, o sea destruir al rival y no tan sólo superarlo deportivamente.
   Y volviendo a eso de considerar elitista al rugby, puedo dar fe en lo personal que no es así, desde el momento que me tocó practicarlo durante cerca de dos décadas y no se me puede considerar de ninguna casta privilegiada. Entre mis compañeros, igual que mi caso, había humildes exponentes de duros y sacrificados trabajos, como hijos de empresarios o de profesionales.
   Debe ser por eso que la cobarde y estúpida actitud de Julián Cirigliano, jugador del club San Cirano de Buenos Aires, que agredió en la calle a un desprevenido ciudadano que resultó seriamente lesionado, merece repudio y actuación de la Justicia, más allá de la sanción a perpetuidad que le aplicó el club y de la Unión Argentina de Rugby, que lo aleje en forma definitiva de un deporte al que no merece pertenecer ni como espectador.
   Y al mirar y escuchar el video que perpetúa el ataque artero, quienes consideraron la situación conocieron quiénes fueron los boludos que acompañan a Cirigliano en el auto a bordo del cual huyeron, porque las risas de festejo y complacencia también fueron una afrenta que ameritó la aplicación de la más dura de las condenas. No alcanzan los pedidos de disculpas porque eso más se asemeja a un hipócrita encubrimiento corporativo que no se debe tolerar.
   En el rugby existe una suspensión que es de 99 años y se cumple.
   En el fútbol le hubieran aplicado suspensión por dos partidos, el club pagaría si es redimible por multa y quedaría consagrada la impunidad.
   Casi igual que en la política.
   Por fortuna, Cirigliano recibió el tackle más fuerte de su vida.
   Y ahora estará pensando, seriamente, en dedicarse al ajedrez, al ludo o al tatetí.

LA SRA. “K” Y EL HAMBRE
   Nombrar la soga en la casa del ahorcado es una enorme imprudencia, como hablar del hambre actual sin tener la honestidad de reconocer que es una penosa consecuencia de privaciones anteriores, porque el hambre nunca es súbito sino consecuencia.
   Ante sus devaluados partidarios la Sra. que ahora frecuentará Comodoro Py denunció como si fuera un detalle oculto, que en la Argentina ahora hay hambre y eso es tan cierto como no es mentira que su política, la que aplicó esta buena señora, llevó la indigencia a niveles lamentables en muchos rincones de nuestro rico país con el agravante de esconderla hacia adentro y dibujarla estadísticamente para los organismos internacionales.
   Lo más simple para graficar la realidad de entonces sería recurrir al caso del niño qom del Chaco que repartió por el mundo la ignominiosa flacura de su cuerpo castigado por la falta de alimentación, en una provincia cuyo gobernador se enriqueció de manera al menos sospechosa, por ser indulgentes en la apreciación.
   Séneca sostenía que el hambriento no razona, no le importa la justicia ni escucha las oraciones, porque visto objetivamente los rezos no engordan ni aportan el bienestar que deviene en inexistente con sus nefastas consecuencias en el crecimiento físico y en el desarrollo intelectual.
   Y aparte de esto ¿de qué le sirve la justicia a un muerto de hambre?
   De los escandalosos casos de desnutrición no tan solo en el Chaco sino en otros puntos de la geografía argentina, como por ejemplo en el norte de Córdoba, en Formosa, en La Rioja, en Jujuy y en la mismísima Buenos Aires, nada fue lo que se divulgó a lo largo de más de una década y si ese silencio al menos hubiera servido para remediar la situación, se lo dio como un tema olvidado porque el hambre es hermano, hijo o padre de la pobreza, una pobreza que sistemáticamente fue parte de las negaciones del modelo nacional y popular.
   Ninguno de los funcionarios del gobierno anterior tuvo la grandeza de coincidir con los postulados del imperialista John Kennedy, pero adhirieron al discurso del desprestigiado bolivariano y viene al caso recordar algo de lo sostenido por el presidente asesinado en Dallas, de que la guerra contra el hambre es verdaderamente la guerra de la humanidad para obtener su liberación y no hay batalla más importante en la Tierra ni en el espacio, pues la paz y el progreso no pueden ser mantenidos en un mundo alimentado a medias.
   Roguemos que el gobierno actual tenga la grandeza de encarar la lucha contra el hambre, ese hambre heredado y el otro que puede surgir si no se aplican políticas que lo eliminen.
   Con hambre de tan siquiera un solo argentino, jamás llegaremos a ser grandes.

BARRIENTOS Y SU ENORME SOLIDARIDAD

   “Los Piletones” se llama un comedor que nació allá por 1996 como fruto de la iniciativa de una familia residente en la villa marginal con ese nombre, de la capital federal.
   Margarita Barrientos que es su mentora e Isidro conocen muy de cerca y en carne propia la apremiante necesidad de los más pobres; de los que menos tienen; de los que sufren la abominable indigencia en un país ubérrimo como el nuestro.
   Ellos fueron precisamente quienes, en cierta ocasión, frente a una indiscutible realidad de tantos que sufren la falta de alimentos, de una comida diaria, de un buen desayuno, del frio, de oportunidades para educarse, de una asistencia médica, y de todo derecho elemental de la niñez y la tercera edad de su comunidad, decidieron ponerse a trabajar y comprometerse a luchar con empeño a través de la creación de un comedor comunitario que combatiera aunque fuera una parte, la escasez de todos los derechos de su gente.
   Día a día nuevos chicos, madres y  ancianos fueron acercándose a la casita humilde de la calle Plumerillo de la Villa, techo de chapa y cocina a leña, para desayunar allí, almorzar, cenar y ser atendidos en necesidades básicas.
   Empezaron con un puñado de personas a las que se podía contar con los dedos y tal fue el inicio de la serie de obras que comprende hoy la Fundación Margarita Barrientos.
   Todas y cada una de ellas es fruto de un trabajo inmenso y de muchísimo sacrificio y cálida expresión de amor y compromiso, que ahora alimenta diariamente, escuche bien, a dos mil personas con desayuno, almuerzo y cena, por parte de una familia, la de Margarita Barrientos, quien tiene la otra enorme responsabilidad de criar a diez hijos.
   Recientemente el gobierno de la ciudad autónoma de Buenos Aires le entregó el título de propiedad donde funciona ese ejemplo de solidaridad y amor al prójimo.  
   Es lo mínimo que correspondía hacer para premiar tanta bondad y generosidad.