24 de noviembre de 2016

Dr. Carlos Fayt ---------------------------

NI EL  DESPRECIO  DEL  PODER
POLITICO CONSIGUIO MATARLO


La recuperación de la Democracia lo ubicó allí, en la cima de la Justicia donde rindió ejercicio y honor a la honestidad, la sabiduría y el ejemplar compromiso con la sociedad.
   Se abrazó a la Constitución Nacional y no permitió que nadie, ni los trasnochados y delirantes setentistas avasallaran el derecho y su trayectoria ni le impusieran plazos ni conductas.
   Fue un argentino cabal, visceralmente respetuoso de la Ley, de firmes principios democráticos y un elevado espíritu de lucha contra todos los intentos destructivos que supo padecer con la hidalguía y el temple de los grandes.
   Inmunizado contra el desprecio y la prepotencia, ni el odio enquistado en el poder político lo pudo matar.
   Ayer nomás, el Dr. Carlos Fayt murió de viejo.
   Hoy ya está en los honrosos capítulos de la Historia.
G. F.