28 de marzo de 2017

Bauzá metió "el patón" --------------

LA "MESSIDEPENDENCIA" MÁS
AL DESCUBIERTO QUE NUNCA
 
   El problema de Messi por su insulto en el partido contra Chile pagó en La Paz la primera cuota de su elevado costo, con lo que quedan al descubierto algunas verdades que nosotros, como argentinos con vocación de fanatismo, nos venimos negando a reconocer.
   Una, que la "messidependencia" es absolutamente real y sin ninguna disculpa ni atenuante.
   Otra, que si Dybala no estaba en condiciones físicas de jugar, ¿para qué lo llevaron y lo pusieron en el banco de suplentes?
   Y por si hiciera falta, una tercera: ¿a qué juega Bauzá?
Son tres incógnitas que no lo son tanto porque sin "La pulga" somos casi una costosa murga llena de oropeles, plumas y espejitos que parece en la realidad un equipo de esos que juegan casados contra solteros, o por ejemplo las escuadras de "Administración" y "Recursos humanos" de cualquier mediana empresa.
   Hay algo que es demasiado doloroso: ¿Cuánto nos cuestan esos chicos que los juntan cuatro o cinco días antes de un partido y que no se conocen ni por los apodos?. Tal actitud responde a ese capítulo de la cultura argentina de improvisar, o de atarlo con alambre.
   Es para imaginarnos que los dolores más fuertes e insanables andarán por el periodismo porteño, exacerbadamente exitista y chauvinista, porque para ellos solo son buenos los futbolistas de sus clubes o los que juegan en el exterior.
   Al partido lo observé como observo cualquier otro encuentro de fútbol para admirar la plasticidad de sus protagonistas, el sentido colectivo de la estrategia cuando la tienen y el placer del espectáculo integral.
   Pido disculpas porque este no es un análisis técnico, sino el punto de vista de alguien que lo único que sabe de fútbol, es que se juega en un campo de césped con una red al medio.
   Cuando ese césped es una bosta pero está en la cancha de River, vaya y pase.
   Si está aquí en Córdoba, por ejemplo, en el barrio Chateau Carreras, es un drama nacional.
   Que Dios, Alah, Jehová, Brahma y Visnú nos ayuden...
Gonio Ferrari