8 de marzo de 2017

Impaciencia en la marcha de las CGT ---------

LA TROPA KIRCHNERISTA Y UNA NUEVA
ETAPA  DE  SU  DELIRANTE “OPERATIVO
HELICÓPTERO”  PARA  DESESTABILIZAR

   Era demasiado evidente desde meses atrás que la desbandada conducción del remanente kirchnerismo, había iniciado acciones en varios frentes -siempre apegados a la improvisación, como cuando eran “el” modelo- con el propósito de socavar todo lo que fuera parte de la gestión del gobierno nacional.
   La suerte fue variada como por ejemplo con el “descubrimiento” del asunto Panamá Papers que finalmente se desinfló en manos de la Justicia con su dictamen exculpatorio. Otros temas menores se fueron desdibujando superados por la diaria revelación de algún hecho de corrupción perpetrado en la última década, que han sido el eclipse de ese delirio que los fanáticos no resignados a la derrota bautizaron en un alarde de creatividad como “Operativo helicóptero”.
   Todo lo sucio que contiene la mala política alimentada por la frustración se puso en marcha y basta con auscultar en las redes sociales, de qué manera los activistas otrora ñoquis, becarios o simplemente militantes por convicción -los únicos merecedores de respeto- se lanzaron a la divulgación de rumores tremendistas que afectaron a la economía y al escenario social de los argentinos.
   Por su parte el movimiento obrero de raigambre peronista -columna vertebral del movimiento justicialista- con los gordos como gastado ariete optaron por recrear “la gran Ubaldini” iniciando sus agoreros anuncios de paralización, con el tiempo suficiente como para que desde el gobierno fueran a negociar al pie.
   Es una suerte y la memoria ayuda, que el pueblo aparte de sus banderías políticas o enfoques ideológicos, advirtiera a fuerza de prepotencia sindical que los paros no conducen a nada, salvo para los dirigentes que disfrazados de combativos cuando son en su mayoría prósperos empresarios, consiguen perpetuarse en la conducción y no es casual que existan casos de 25, 30 y 45 años de antigüedad con la sartén por el mango… y los mangos también.
   Más allá de las justas razones que hayan tenido los docentes para frustrar a varios millones de alumnos en su primer día de clase, la propia inteligencia de los educadores debiera advertirles que esas medidas son estériles; que sólo benefician a quienes los empujan porque ellos no dejan de cobrar y que existen otros métodos enmarcados en el diálogo civilizado para zanjar diferencias.
   Pero si todas esas acciones vienen impuestas desde el remanente “K” con lo que caen a lo que durante años ellos acusaron a su oposición de “destituyente”, no hacen otra cosa que mostrar la hilacha de su falta de argumentos válidos, sin dejar de reconocer la crisis reinante en muchos
segmentos de la sociedad que dejando de lado el pretexto de la herencia recibida, es pasto de ansiedades e impaciencias que pretenden milagros que sólo figuran en los catecismos.       
  La marcha de las CGT terminó en escándalo, porque los más exacerbados activistas del kirchnerismo exigían a los dirigentes el anuncio con fecha perentoria, algunos de un paro por 48 horas y otros la paralización del país por tiempo indeterminado y eso ya fue demasiado: los nostálgicos del poder y la rapiña consiguieron consolidar la lucha de pobres contra pobres; de obreros contra obreros mientras los capitostes procuraban abandonar el bélico escenario.
   Como todo esto sin dudas forma parte del plan de hostigamiento contra el poder central con claras metas alocadamente desestabilizadoras, es para pensar que el “Operativo helicóptero” tuvo su primer aterrizaje de emergencia, afortunadamente con pocos heridos y sin pérdida de vidas.
   Lo peligroso y por lo vivido en el último año y medio, es esa ominosa certeza -soy medio brujo y ya verán que lo dirá la historia en su momento- basada en que los kirchneristas nunca, jamás, estuvieron preparados para perder.

Gonio Ferrari