29 de abril de 2017

Día del Animal ------------------------

UN NECESARIO DESAGRAVIO
   Los cordobeses en particular y creo que desde siempre, nos hemos inclinado por esa curiosa, creativa, certera e impactante propensión a colocar a nuestros semejantes, sobrenombres pensando en los animales.
   Tengo a mano, como los más cercanos, los casos del Negro Araña, el Oso Tobi, el Cabrito Toledo, el Monito Carrizo, el Pavo Tobi, el Cato (¿masculino de la cata?) Herrera, el Chivo Oulton, el Larva Milich, el Caimán Aracena, el Canguro Gamboa, el Pájaro De Allende, la Vaca Potenza, el Piojo Godino, la Lora Blasco, el Gallo Galíndez, el Caballo Loco Arroche, el Cuca(racha) Argañaraz, el Pato Cecchetto, el radial J.A. Cabeza de Chancho, la Gallina Sarmiento, el Pescado Ayen, el Gato Villalba, la Vizcacha Guerrieri, el Gorila Acosta, el Perro Altamirano, el Charabón Recalde, la Rata Ramos, el Lagarto Guizardi, el Pingüino Salvatierra, el Gato Ponzano, el Gata Garat, el León Gomez, el Pato Fernández o el Ladilla Rodriguez, algunos de los cuales ya no están entre nosotros pero sí en el recuerdo, porque son los que nos están esperando...
   Seguramente me olvido de ciertos ejemplares, y pido perdón si es que no me acuerdo de saludarlos ya sean gatos, perros, conejos, tortugas, canarios, cuisis, iguanas, itas, comadrejas, tejones, hurones, pollitos, arañas, potrillos, yeguas, peces, loros, culebras, cabritos, vizcachas, pumas, ranas, patos, curucuchas o grillos.
   Y ya que estamos, rindamos homenaje de cariño a las mascotas que tenemos, así se llamen Fellini, Bianca, Boby, Nikita, Grisha, Zóco, Teo, Negrita o como quieras, sin dejar de lado a Ojina, que es mi fiel ita amaestrada.
   Y recordemos que tener bajo tu dependencia a un animal, supone cuidarlo y protegerlo en su indefensión, frente a un mundo agresivo y ante personas que los explotan, los maltratan y los dejan morir.
   Vemos a diario en nuestras calles ejemplos lastimosos y parece que la Ley Sarmiento. que ampara a los animales, no existiera porque su aplicación es tardía y caprichosa frente a una autoridad que prefiere mirar hacia otro lado, porque total, son animales “y tienen cosas más importantes que hacer por los humanos” como por ejemplo hacer poco.
   Los bichos (dicho sea con cariño) abandonados porque sus amos no
cuentan con recursos para mantenerlos, es otra de las lacras que con lamentable frecuencia sacude nuestra sensibilidad.
   Los animales son a veces los intermediarios por los que la Naturaleza con su sabiduría suele darnos algunas lecciones.
Descartes decía que el mono es tan inteligente, que no habla para que no lo hagan trabajar y Chesterton, anticipándose a lo que vemos en televisión, reconocía pertenecer a esa clase de animales en los cuales la cola es importante.
   Debemos tener la grandeza de respetar a todos los seres vivos ¿no pensantes? aunque creamos que no razonan pues de sus conductas y pese a que muchos no lo tomen por cierto, suele ocurrir que secretamente ponemos en duda nuestra propia capacidad de pensar …y de sentir.

 Hoy, que es un día especial para ellos, no pensemos que lo estarán esperando pero hablémosle a los oídos, les confesemos nuestro cariño que es amor, porque lo merecen por ser compañía, protección, alegría y aunque pocos lo crean, ejemplos de eso que ser “animal” a veces los coloca en mejor concepto que a muchos humanos.
   Por eso y aprovechando la celebración, hagamos un merecido, simbólico, imprescindible y masivo desagravio a la lora, que inocentemente y sin que ella lo sepa, los malhablados se han apropiado de sus partes pudendas transformándolas en destino para aquellos que odian o al menos les molestan.
   A la lora argentina, ¡salud!

Gonio Ferrari