25 de abril de 2017

Un ejemplo para conocer y apoyar ----------

“SI EL NIÑO TIENE EN SUS MANOS UN
INSTRUMENTO MUSICAL ES IMPOSIBLE
QUE ALGUNA VEZ EMPUÑE UN ARMA”
   Si fuera posible sostener que la buena música es sólo para los ricos, subrayando más todavía ese concepto cuando se trata de música clásica o culta -como algunos le llaman y no es tan así- hay una realidad muy cercana a los cordobeses, que vendría de periquete para desmitificar ese concepto tan tirado de los pelos.
   En el sector Este de nuestra extendida Córdoba de las campanas, saliendo por la avenida Fuerza Aérea en dirección a Punilla, está uno de los enclaves emergentes más poblado de la ciudad, que es “Villa La tela”, donde según recientes estimaciones conviven cerca de 15 mil almas.
   Viviendas precarias, escasos servicios elementales que dignifiquen la vida teniéndolos tan cerca, carencias por donde le busquen y una mala fama que nace de los infaltables prejuiciosos que cometen el error y la bajeza de confundir o hacer sinónimos entre pobreza y delincuencia.
   Aparte de mirar hacia otro lado cuando esa delincuencia “de guantes blancos” tiene base en barrios coquetos o cerrados, cierran también sus bolsillos si se trata de dar una mano a los desposeídos; a los que claman no tan solo el pescado sino la caña y el anzuelo para conseguirlos.
   Por fortuna, hay más excepciones de las que uno cree y supone y volviendo a la música, es para resaltar la sostenida tarea de un personaje cordobés que ha conseguido unir -en la búsqueda de aquella dignidad que muchos le niegan- a la pobreza con la música, lo que no deja de ser una valiosa y encomiable expresión en la búsqueda de superación.
   ¿Usted imagina a niños y jóvenes de “La Tela” ejecutando a Mozart, a Beethoven, a Ginastera a Vivaldi o a Gardel y Le Pera?
   ¿Usted imagina a esos niños y adolescentes amasando pan que luego venden para llegar a comprar instrumentos musicales, en vez de soñar con la “play” y otros entretenimientos propios y casi privativos de esa edad?
   Yo sí…
   E imagino asimismo que ese personaje entrañable de quien le hablo, “El Pollo” Díaz, también lo siente así …
   Por eso en el blog www.gonioferrari.com del programa radial “Síganme los buenos” que emite cada domingo AM580 Radio Universidad de Córdoba, buscando en la columna derecha donde aparecen los audios, aproximadamente a los 31’ 27” comienza la edición  n° 461 del espacio radial y una media hora después, la animada y por momentos emotiva conversación con el “Pollo” Díaz, un voluntarioso e imitable ejemplo de solidaridad, cariño y preocupación por los marginados, a través de “Benjaminos”, la organización con fines sociales que preside, sin recibir ningún apoyo estatal aunque sí, algunas básicas ayudas económicas que provienen de un par de empresarios cordobeses.
   Escúchelo bien y al final, si le parece que puede Ud. aportar de alguna manera a la noble causa en la que está -estamos- comprometido, no dude en llamarle al 0351-155-301-954 para hacérselo saber y regalarle contención y felicidad a por lo menos medio centenar de niños y jóvenes que han entendido que la buena música es uno de los elementos que ellos gozan, junto a la plausible voluntad de recuperar su dignidad de personas pese al escenario de carencias en que les toca vivir.
Gonio Ferrari