8 de mayo de 2017

Descontrol en las incorporaciones --------

NUESTRA POLICIA QUE CRECIÓ EN
INEFICACIA Y DEVALUADA CALIDAD
AL AMPARO DEL “CORDOBESISMO”
                    
   ¿Cuántos policías, según lo que se conoce o trasciende, han aparecido complicados con personajes o actitudes del hampa, en esta Córdoba sorprendente?. No son pocos y la situación, sin que sea de agorar desgracias, ha entrado a un terreno calamitoso.
   Desde hace tiempo venimos pregonando que si la Policía no sabe limpiar la mugre que tiene adentro, será inalcanzable el objetivo ciudadano de limpiar afuera de la institución. Y de acuerdo con lo que estiman los entendidos, todo tiene sus raíces en la incorporación de personal, que se vino haciendo desde tiempo atrás sin tomar en cuenta todos los antecedentes de los postulantes, porque en la mayoría de los casos les dieron entrada en pago de favores políticos o como premio a los punteros de todos los rincones de la provincia.
   Por otra parte el nivel intelectual, de estudios o de cultura general si se prefiere, de quienes acceden sin pasar por la Escuela de la Institución y “a sola firma” -en la mayoría de los casos por carencias económicas- es lamentablemente pobre. La disculpa es que previamente realizan un curso intensivo para el uso de armas, como si fuera el único requisito que garantice calidad y legalidad de servicio.
   ¿Así quieren conformar una fuerza que luche y nos proteja contra la delincuencia? Es la manera más absurda de intentarlo, porque a Córdoba le hacen falta policías con antecedentes intachables y no con prontuarios lavados, ni agentes improvisados o instruidos “de apuro”.
   La lucha contra el hampa viene demostrando que la policía es inmanejable interiormente porque si fuera lo contrario, no nos encontraríamos con policías asaltantes, estafadores, vinculados con los narcos o proclives al abuso con sus armas o inclinados por otros tipos de delitos.
   Los cordobeses no merecemos los malos policías que tenemos, que son una afrenta a los leales funcionarios que abrazan el sacrificio y el compromiso por y con la gente. Ellos son los que menos merecen ser ubicados a la par de los desleales que deshonran el uniforme azul.
   Y estafan a la ciudadanía.
   Si el gobierno sabe que es así y la realidad lastimosamente lo demuestra, ¿por qué se empeña en seguir permitiendo tanta mugre?

Gonio Ferrari