12 de mayo de 2017

Octubre y el narcotráfico ---------------

EN DOS DÉCADAS SE EXPANDIÓ
A LA SOMBRA DE LA IMPUNIDAD 

   Aplicando la gastada e inútil política del remiendo y la improvisación, desde unos 20 años a esta parte vienen demostrando su permeabilidad todos los métodos que el gobierno  de la provincia dice haber puesto en marcha, para neutralizar uno de los flagelos que más daño le viene provocando a la sociedad cordobesa.
   Ese es el narcotráfico y todas las metástasis que con toda prolijidad e inmunidad están introduciendo en el seno de la comunidad, sin encontrar más que tibios obstáculos en su desenfrenada y venenosa expansión que no conoce límites.
   Es demasiado el tiempo que el pueblo de Córdoba le viene regalando a un poder que ha demostrado, pese a las abultadas partidas de dinero que se afectaron al propósito de terminar con este flagelo, para ver morir cada día con la certeza que el narcotráfico progresa y su expansión no se detiene.
   A lo largo de los últimos lustros venimos padeciendo las políticas de versificación, dudas y súbitos arranques de inteligencia que fracasan frente al poderío del ilegal contrincante.
   Llegada la hora de votar en octubre, se impone una toma de conciencia: si en 20 años el gobierno provincial no fue capaz al menos de controlar el flagelo, no habrá promesas ni intenciones aplicables, porque el cansancio y la frustración demostrarán ser más fuertes que las reiteradas y tibias iniciativas.

Gonio Ferrari