20 de julio de 2017

Día de abrazos ----------

¿QUE ES UN AMIGO?

   Por haber llegado el hombre a la Luna, ese acontecimiento ha sido la base para conmemorarlo estableciendo el Día del Amigo, aunque una cosa con la otra no tengan mucho que ver a menos que hilemos demasiado fino en el tema de las analogías que no pesan como para el debate.
   Son miles, variadas, memorables y a veces no tanto las definiciones que podemos encontrar de lo que es un amigo, porque los grandes pensadores, desde el siempre inescrutable fondo de la historia, han contribuido con un sinnúmero de significados que buscan resumirlo.
   En consecuencia, y sin pretender confundirme con los abusadores de la inteligencia, hay muchas cosas que uno desde la razón, desde el alma y la experiencia puede arriesgar a definir.
   Mis amigos que no son muchos, no necesitan que los salude en un día especial como si ese día fuéramos más amigos.
   Con los amigos nos queremos, simplemente por ser amigos.
   No por compartir ideales políticos.  
   No por hinchar por el mismo club.
   No porque nos prestemos plata.
   No porque nos veamos todos los días.
   No porque trabajemos juntos.
   No porque nos conozcamos hace más de medio siglo o desde ayer.
   Somos amigos porque nos unen sólidos sentimientos como el respeto, al igual que en distintos momentos de la vida nos unió el espanto o esas alegrías que uno atesora y muchas veces comparte con el amigo para enfrentar la adversidad.
   Somos amigos porque sabemos que el otro siempre está allí, como el sol, aunque a veces no lo veamos.
   Somos amigos porque al igual que los gatos, cuidamos nuestro territorio, pero se lo entregaríamos no por generosidad ni desprendimiento si lo necesitara, sino por la pureza de la amistad.
   Somos amigos porque se nos ocurrió, sin que nadie, ni siquiera un parentesco lo impusiera.
   Somos amigos porque compartimos lo que tenemos, aunque a veces el todo no alcance ni
para uno.
   Somos amigos, porque es un afecto maravilloso que consolida el cariño, fortalece el sabor de la cercanía, acorta las distancias, ahuyenta envidias y nos eleva como personas.
   Por eso, quiero abrazar a ese amigo universal; al que me consuela en la tristeza; al que me recuerda en la ausencia; al que me brinda su abrigo aunque él pase frío; al que me cobija con su palabra; al que me orienta con su consejo; al que comparte ilusiones; al que llora sobre mi hombro y me presta su hombro para que allí me desahogue.
   Amigo o amiga, es lo mismo.
   La amistad está más allá del sexo, que es una necesidad orgánica y en la mayoría de los casos una expresión de amor.
   Por eso la amistad es así lo que es: sólo la explosión de un sentimiento sin límites, egoísmos ni mentiras.
   Que no es poco, amigo…

Gonio Ferrari