9 de julio de 2017

S.L.B.: YA CON 201 AÑOS DE DUDOSA INDEPENDENCIA - DE VIDO, ELLA Y CIA. - DE LA SOTA, UNA SORPRESIVA PERO NECESARIA RUEDA DE AUXILIO - LA MEGACAUSA ¿SIN DAMNIFICADOS PARTICULARES? - DANIELE, UN PERSONAJE QUE ESTÁ PASANDO DE MODA - ESE "POR LAS DUDAS" QUE TANTO NOS AGOBIA - LA MUGRE URBANA Y EL DECADENTE TRANSPORTE, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 9/7/17 que emitieron en dúplex AM580 Radio Universidad de Córdoba y 88.5 FM
 201 AÑOS DE DUDOSA INDEPENDENCIA

   Estamos celebrando el 201 aniversario de nuestra independencia, un poquito más que dos siglos y pese al tiempo transcurrido no acaba de concretarse.
   Y como no es tanto lo que ha cambiado desde un par o tres años atrás, me permito refrescar algunos conceptos ya emitidos.
   De alguna manera, seguimos dependiendo, y no poco.
   En lo económico, por ejemplo, de los caprichos de la banca internacional que nos tiene agarrados de donde usted ya sabe y más duele.
   En lo productivo, de lo que decidan el campo, la industria y otros sectores en nombre de todos, como si todos tuviéramos soja, sembráramos trigo, cosecháramos maíz o fabricáramos aviones, autos, tractores, lavarropas, heladeras o motos.
   En lo político, los del interior dependemos del humor porteño, de las trenzas que se arman, de los acuerdos que se concretan, de las fidelidades que se exijan, de las broncas que se generen o de las mentiras a las que estaríamos obligados a tomar como verdades.
   En lo deportivo, dependemos de cómo se estructuren los campeonatos, de cómo se comporten los árbitros y de qué apoyo económico estatal reciban nuestras instituciones.
   En lo cultural, de qué música nos impongan como moda, qué ropa nos insten a usar, qué
comidas y bebidas nos sugieran -y que no se les ocurra cuestionar al fernet- casi como una obligación de consumo.
   No olvidemos porque será una jugosa parte de la historia, que supimos tener un funcionario, pomposamente designado como secretario de Coordinación Estratégica para el Pensamiento Nacional, un tal Forster, quien se empecinaba en vendernos “las dos independencias” sosteniendo que ellas “son la fundacional, la que tiene en el 9 de julio su fecha emblemática” y en referencia a la segunda dijo que “Sin dudas a partir de la llegada de Néstor Kirchner comienza una nueva etapa en la vida contemporánea argentina” desde que asumió la Presidencia en 2003.
   Resumiendo, un himno al delirio.
   Casi equiparando la grandeza de cruzar los Andes, libertar naciones, pelear -en serio- en el campo de batalla, crear banderas o luchar a brazo partido por la educación, este funcionario, evaluando su torpe pretensión, debió haber entendido cuando tenía poder, que los próceres no se fabrican por decreto ni son el resultado de algún acto de prepotencia legislativa.
    Posteriormente cuando el poder “K” soñaba con la eternidad de su vigencia, nadie hablaba de Lázaro Baez el ahorrista, de los hoteles del sur, de los enriquecimientos ilícitos y las súbitas fortunas, de la cueva en La Rosadita y de otras cuestiones que ahora nos quitan el sueño, pero también se los quitan a quienes con certeza se saben culpables, y más ahora sin la impunidad que supieran conseguir.
   Que los actuales dirigentes tienen cuentas pendientes, es una cuestión que en democracia, la Justicia abordará en su momento, sin excepciones ni privilegios, como debe ser.
   Resumiendo, seguiremos siendo dependientes de otros, tanto de afuera como de adentro, mientras no asentemos nuestra propia identidad y aprendamos de nuestra rica historia que el camino al procerato es arduo, sacrificado y patriótico más allá de las apetencias materiales y la vocación por las inclinaciones dinásticas.
   Esto se resolverá cuando entendamos y obremos con coherencia de Nación, respeto a la paciencia y sentido de argentinidad.
   Aquel 9 de julio de 1816 en Tucumán conquistamos lo que todavía es uno de los principales motivos de la lucha diaria de los actuales 40 millones de argentinos.
   No es necesario inventar prohombres ni fabricar más bronce del que nos señalan el tiempo y la memoria.

DE VIDO, ELLA Y CIA. 

   El culebrón iniciado sin dudas como parte de la campaña preelectoral que tiene a Julio De Vido como principal actor -no la campaña sino el novelón- está sirviendo para mover varias estructuras, provocar ciertas angustias y motorizar mecanismos defensivos que por lo general se manifiestan con acusaciones cruzadas.
   Lo de los fueros es una cuestión herméticamente considerada en la Constitución Nacional y en nuestras leyes complementarias, lo que de por si tendría que servir para ahuyentar fantasmas y terminar con enfrentamientos estériles que a nada conducen, salvo al fortalecimiento de esa famosa grieta de la que todos hablan pero pocos se preocupan por achicar.
   Lo trascendente en este caso es dejar que actúe la Justicia, siempre y cuando no se incorporen algunos mecanismos que con base partidista e ideológica, suelen ensuciar los procesos que se presentan como inmaculados en cuanto al respeto por las leyes y por la convivencia.
   Es probable que Julio De Vido sea la punta de un largo ovillo de corrupción y saqueo por todos los frentes de tormenta que tiene para enfrentar, o a lo mejor es un carmelita descalzo que nada tiene que ver con las acusaciones.
   Los juicios a priori suelen ser catastróficos para un lado y para el otro, es decir para el sector de los barrotes y para el de todas las inocencias.
   No podemos caer en la equivocación a la que conducen los apuros, los intereses espurios y las impaciencias de una buena porción de argentinos, que clama por ver entre rejas a quienes consideran responsables de las actuales penurias.
   Lo curioso de este caso, dentro de todas las rarezas que se vienen observando, es el cambio de rumbo de algunas posturas anteriores frente a casos similares, en que se cuestionaba a cualquier sospechoso sosteniendo que tenía que abandonar los fueros para sentarse en el banquillo de los acusados.
   Y ahora, que se reclama no solo la actitud ética sino una postura coherente con la decencia, la desmemoria se manifiesta olvidando la vigencia incuestionable de los archivos.
   Vaya como simple dato, por la trascendencia del personaje, recordar que allá por 1996 cuando la señora que ahora quiere volver era senadora nacional, propiciaba no tan solo el desafuero sino la destitución de Eduardo Angeloz, acusado de enriquecimiento ilícito, sosteniendo que todo representante del pueblo sospechado o imputado debe renunciar a su representación, pero hoy y pese a su propia situación frente a la Justicia reclama para el prójimo lo que desconoce para ella, aunque ella no tenga fueros.
   No soy defensor del Pocho porque supongo que lo tiene, pero me encanta observar el cumplimiento de las leyes.
   Si de las actuales autoridades hay elementos que deben responder ante la Justicia, igual que en el caso de Julio De Vido tendrán que allanarse a la ley, sean funcionarios o hayan dejado de serlo.
   Pero por sobre todas las cosas, que no se quiebre el respeto que se merecen la historia, la memoria y la coherencia.
   A De Vido lo blindan, lo amparan y lo protegen los legisladores de su partido incluyendo a dos que son cordobeses.
   Y volviendo a la postura de la señora a quien me refiero, para ella las culpas siempre, siempre fueron ajenas.

DE LA SOTA, SORPRESIVA RUEDA DE AUXILIO
   Pese a que últimamente el valor real de las encuestas demostró estar en la pendiente, esos fracasos de los gurúes no han hecho declinar en los políticos la costumbre de apelar a ellas, en una actitud que navega entre las ansias y el onanismo.
   Aparte de costosas, bueno sería que algún legislador exigiera se informe si las consultas telefónicas o por otros medios, centradas en la opinión de la gente sobre actuales funcionarios, es pagada por cada partido, o las estamos pagando nosotros, que somos el Estado.
   Dejando de lado ese detalle que no es menor, los resultados que se vienen obteniendo y que trascienden oficialmente solo cuando son ventajosos y expectantes, nunca falta algún voluntarioso que se resfríe y divulgue cifras que se pretenden esconder celosamente por adversas.
   Un  pajarito, emulando al avecilla venezolana, dejó trascender que el referí aún activo y legislador nacional, aventaja por unos puntitos al lanzado candidato delasotista y schiaretista ex intendente de San Francisco.
   Y es precisamente el actual gobierno provincial que bajo la administración de su mismo signo no ha podido o no ha sabido solucionar en casi dos décadas todos los problemas que aquejan al cordobesismo tales como inseguridad, lentitud de la Justicia, viviendas populares, asistencia social, ayuda al interior, narcotráfico, mentira del 82 por ciento a jubilados, deterioro de las escuelas, falencias en el sistema de salud y varios etcéteras más, el que se ve acosado por la posibilidad de una derrota en las urnas.
   En realidad sería una derrotita, por llamarla de alguna manera, porque lo que se juega no es tan trascendente, pero ven agitarse el fantasma de una ruptura de la continuidad en el poder a través de esa ficticia  alternancia que es el “tomala vos, dámela a mi”.
   Seguramente pensando que bastaría con la costosísima publicidad preelectoral que Schiaretti disfraza como actos de gobierno -si es por eso el pibe Mestre también lo hace- y que pagamos todos, fue como si despreciaran el clamor de la gente frente a los escándalos del Hotel y Casino Ansenuza, el Camino del Cuadrado, el faro sin mar, la nueva Terminal de Omnibus, su policía mezclada con el hampa y algunos otros temitas pendientes.
   Entonces, vieron con algo parecido al espanto que la fiesta se podía terminar y no quedó otra alternativa que convocar a quien asegurara poquito tiempo atrás que no participaría de la campaña.
   Pero como es innegable que algo todavía arrastra de sus viejas glorias, De la Sota tuvo que dejar sus intereses en Brasil donde cosechó tantos amigos y volver aunque fuera para aparecer en las fotos, en los afiches de campaña y en algunos mitines.
   Una actitud políticamente válida pero que no causó sorpresa, y menos aún en la oposición.
   También en política algunas gomas se pinchan y siempre es bueno tener una rueda de auxilio, aunque esté abollada y llena de parches.
  Vocé entendeu, ¿ta certo?
  Tudo bom… tudo legal.

MEGACAUSA: ¿NO HAY DAMNIFICADOS PARTICULARES?

   La causa del Registro de la Propiedad de Córdoba se mantiene firme en la agenda del Poder Judicial, y, aunque  un poco menos en los medios, generan siempre curiosidad algunos datos reiterados desde los comienzos del escandalete, como la referencia a  la cifra  de tres mil inmuebles afectados por los hechos que se investigan y condenan.
   Este número, por sí solo contundente, contrasta sin embargo, con  otras informaciones, como la existencia de 300 denuncias, o la realización de 50 juicios y algunos más en preparación, y por sobre todo, con la raquítica presencia de querellantes particulares en los procesos, en los que el Estado es el protagonista primordial.
   Aunque calculemos con generosidad, es probable que muchos miles se queden en el tintero de la invisibilidad.  
   ¿Dónde están esas propiedades y sus dueños? ¿Existirá algún listado? En el marco de la grandísima  difusión mediática que el Poder Judicial eligió dar a esta causa ¿Se ha publicado algún  reportaje a alguien que haya recuperado sus bienes gracias a esta acción judicial, o por el contrario alguna protesta de damnificados reclamando lo suyo?
   Y no debiera ser uno, sino cientos, habida cuenta de que hablamos de tres mil. ¿Cuál ha sido el destino de las propiedades de cada juicio? ¿Resulta razonable que el Estado sea el principal querellante y que casi no existan estos particulares afectados?  
   Más allá de la matemática que no cierra, pese a ser una ciencia exacta, sin claras respuestas judiciales a estas y tantas otras dudas, jamás podrán recuperarse  ni la verdad y la fe pública perdidas.
   Al menos, es un 9 de julio como hoy, día propicio para albergar la esperanza….

DANIELE, PERSONAJE CASI PASADO DE MODA
   Salvando las distancias, creo que no han sido muchos en el mundo los casos de permanencia en el poder tanto de naciones como de provincias, instituciones, clubes, gremios o asociaciones de todo tipo.
   El caso de Rubén Daniele se inscribe en las excepciones a la regla, porque está al frente del caprichoso, combativo y agresivo sindicato de los empleados municipales de esta ciudad que acaba de cumplir los 444 años de su fundación como tal.
   Matemáticamente, Daniele ha estado al frente del gremio alrededor de un 8 por ciento de esta  Córdoba más que cuatricentenaria, lo que lo transformaría más en elemento a incorporar en el Guinnes de records.
   Eso lo ha llenado de experiencia, contradiciendo el intelectualizado concepto de Ringo Bonavena, nuestro peso pesado casi campeon del mundo, quien supo sostener que la experiencia es un peine que te regala la vida cuando estás pelado.
   Analogías aparte, mucho tendrá que acudir a esa experiencia el canoso dirigente si cumple con eso de llegar como comúnmente se dice hasta las últimas consecuencias, en ese controvertido tema de la divulgación de lo que cobra cada empleado de la comuna,  dispuesta por el joven intendente Mestre.
   Presentó el tema ante la Justicia, allí se resolvió que se omitiera el número de documento y algún otro detalle, pero Daniele, al más puro estilo kirchnerista -doctrina que confesó abrazar- anticipó que “iría por todo” o sea la eliminación lisa y llana de esas nóminas.
   Ahora hablemos de la realidad ciudadana: a la gente le importa medio rábano eso de las listas y lo único que les preocupa a los contribuyentes que padecen la enorme presión estatal con los impuestos y tasas, es que los servicios se presten, que se termine la vagancia, que se imponga la autoridad por encima de los caprichos y que alguna vez se vea el final del conflicto permanente.
   Daniele, pese a sus más de tres décadas en el poder, se está pasando de moda y eso no le conviene, porque buscaba congraciarse con los vecinos pero solo consiguió un rechazo mayor con sus posturas intransigentes.
   Ahora, cuando pase a ser parte de todos los olvidos, solamente será recordado por el daño que provocó a la ciudad y por su empecinamiento en componer un personaje intratable, que afirmó sus bases peleando para que sus afiliados se acostumbraran al menor esfuerzo con elevado salario mensual y otras ventajas.
   Pero para los cordobeses, al pasar de moda lo habrán de instalar en la galería de los personajes más nocivos de que se tenga memoria.
   Para quienes se beneficiaron con sus aprietes, vandalismos y burlas al buen sentido, tendrá chapa de héroe.
   Por suerte, ellos no son la mayoría.

EL SEMPITERNO Y DAÑINO “POR LAS DUDAS”

   Lamentablemente los malos hábitos comerciales y empresariales han impuesto en nuestro país la vigencia del “por las dudas” cuando se trata de los precios de cualquier artículo, desde un escarbadientes hasta un automóvil.
   Ese “por las dudas” es lógicamente hijo de la inestabilidad económica que se interrumpió ficticiamente en algunos períodos de nuestro devenir pero que siempre se empecina en reinstalarse, y lo consigue.
   Conversando con algunos sociólogos, me explicaban sus diversas visiones del asunto, pero uno en especial me comentaba que eso mucho tiene que ver con la ética.
   Porque falta la ética en la calidad, la ética en el precio, la ética en el servicio, subrayando para documentar sus dichos que las empresas más ricas del mundo son las que más ética muestran en lo cotidiano porque no engañan al consumidor, no engañan a sus trabajadores, porque no engañan a nadie.
   En definitiva, la conclusión lastimosa: el “por las dudas” es una demostración absoluta e irrefutable de la carencia de ética, porque prevalecen la angurria, la ley del menor esfuerzo y la costumbre del maltrato a quienes, a esos empresarios de cartón les brindan el sacrificio que se transforma en riqueza.
   Riqueza para los poderosos y padecimiento para el pueblo.
   Los últimos aumentos en artículos de primera necesidad son el final de una cadena repudiable que alguna vez recibirá su merecido, cuando despierte la gente y advierta que durante tantos años ha sido engañada.
   Y esto seguirá sucediendo mientras los gobiernos se desentiendan de esa realidad de la falta de ética y caigan en el mismo y repetido error.
   Alguna vez la ética se impondrá por encima de la especulación.

MUGRE URBANA Y TRANSPORTE DECADENTE

   La culpa de tener una ciudad mugrienta no es tan solo de quienes debieran atenderla en ese aspecto, sino también de los malos ciudadanos que la ensucian.
   Los servicios de transporte son malos, caros y cada vez menos eficientes porque los empresarios son unos vivillos, los gremios vinculados a la actividad lo saben y demandan mejoras permanentemente y el poder político se desentiende del problema, con el pretexto de evitar el malestar social.
   Sin embargo, ese malestar es creciente por la inacción oficial.
   La recolección domiciliaria de residuos es tan variable como los pronósticos meteorológicos y es en esa actividad que escuchamos las más resonantes mentiras acerca de la calidad.
   Las empresas pagan fortunas para que los medios no las critiquen y para que sostengan una calidad inexistente y que salta a la vista, al igual que en el barrido de calles.
   Los cordobeses tenemos entre otros, esos dos karmas que nos atormentan no tan solo por lo pésimo de las prestaciones, sino por la indiferencia o la inoperancia de las autoridades para revertir tal situación.
   Se pagan impuestos por higiene, barrido y no sé que otras mentiras, y vemos el deplorable estado de las calles en cualquier rincón de la ciudad.
   El transporte urbano restrinje sus frecuencias, las maneja a su capricho, retiran unidades, las esperas se hacen interminables y la comuna que debiera velar por el bienestar de los vecinos, no hace casi nada por remediar esta enojosa situación.
   ¿Qué puede pasar a futuro?

   Nada, porque así somos, de patalear al principio y después dejarnos intimidar por la resignación.