17 de octubre de 2017

17 de Octubre -----------

QUE ES LA LEALTAD

   Las imágenes de aquel octubre del ‘45 nos traen otra vez a la memoria el fervor de la gente por su líder, los pies inflamados por la caminata metidos allí en el agua de las fuentes de la Plaza de Mayo y el grito de rebeldía que nacía desde el fondo de cada pecho.
   Es allí que con la memoria nos invade una nostálgica y apartidaria admiración.
   Digo admiración por la convicción; por la lucha inicial contra una oligarquía terrateniente poderosa, soberbia, negrera y de nariz parada, casta que con frecuencia viajaba a Europa llevando su propia vaca en el barco para asegurarse la provisión de leche.
   Aquellos agobiados trabajadores de rostros y cuerpos cansados por la explotación, bolsillos exhaustos, esperanzas en vías de extinción y derechos impunemente vulnerados fueron los que marcaron el rumbo hacia la redención por entonces cercana al milagro.
   Ellos y nadie más merecen quedar en la historia como legítimos forjadores de la lealtad: lealtad a sus principios, lealtad a su lucha, lealtad a su propio sacrificio; lealtad al valor inconmensurable de su compromiso con un ideal.
   Los argentinos a veces cometemos la imprudencia de alterar y devaluar básicos conceptos, y algunos delirantes todavía quieren hacernos creer que ciertos personajes, estén o no con nosotros, son más importantes que las instituciones o que la Patria misma.
   Ese deporte nacional de endiosar casi al voleo ha llevado a la desilusión de muchos, habituados a fabricar patéticos dioses de cartón, charlatanes iluminados con alma mentirosa y demagógica.
   La lealtad debe inclinarse hacia la honorabilidad de principios, hacia la ética, hacia la honestidad, hacia la sana y productiva cultura de la productividad y la creación; del esfuerzo y de una actitud constructiva hacia la sociedad.
   Cuando lo que se impone es la generación de trabajo, no ha sido, no es positivo ni beneficia al país volver a ser leales al bolsón, a la beca indigna, al subsidio politizado ni a ninguna expresión de dádiva.
   Lealtad es el inclaudicable y honrado cumplimiento de las leyes, la fidelidad a la verdad, el respeto por el prójimo y el ejercicio del honor y de la hombría de bien.  
   Lo contrario es politiquería no siempre barata.
   Porque la historia, nuestra historia de siempre, nos viene enseñando y a veces con secuelas de dolor, que los espejismos nos han salido demasiado caros. 
   La lealtad a principios básicos de convivencia es la mejor garantía que tenemos para recuperar todos los valores que se han ido perdiendo o dilapidando por los caminos de nuestra propia historia. 
   La lealtad no es un invento de nadie, ni es el himno o la bandera de ningún político. 
   La lealtad es simplemente una manera de sentir, de obrar y de vivir.

Gonio Ferrari